Mal comienzo de liga para el Real Madrid

El Real Madrid se dejó ayer los primeros dos puntos de liga, como el año pasado, contra el mismo rival, pero antes de la cuenta. Pudiera ser el calor, la falta de rodaje, la apatía de los jugadores, el buen hacer del portero che o la disposición del Valencia. Da igual, el partido del equipo blanco fue regular si no malo y yo saqué mis propias conclusiones.

 La primera es que Mourinho estaba pensando más en la Supercopa que en ese partido. Marcelo, Benzema y Khedira son piezas muy importantes para este Real Madrid. El primero le da alegría y soltura al equipo, el segundo pausa y juego combinativo y el tercero equilibrio defensivo y altura.

 Quizá pensaba Mourinho que con los tres suplentes era suficiente para doblegar a un Valencia que en realidad no hizo ningún mérito para llevarse el partido. No atacó, con construyó y no llevó peligro. Ayudado por una cantada de Iker Casillas que a buen seguro no saldrá en prensa como si la cantada hubiese sido del loco Pepe, el espartano Arbeloa o el caro Coentrao, se encontró con un empate al que nunca habrían soñado.

 Después, en la segunda parte, con dos delanteros y con un rombo el Real Madrid atacó con todo pero sin fluidez. Pesaban mucho las piernas, no había frescura y se notaba que el equipo no carburaba bien. Con un Cristiano no horrible ni malo, simplemente desaparecido el ataque se chcó una y otra vez con una muralla defensiva. Y ahí, con el típico planteamiento rácano de los equipos que se saben a favor del marcador, ayudados por un sistema que permite pérdidas de tiempo, el partido se fue muriendo.

 Un comienzo de liga poco esperanzador que sin embargo no constituye una gran preocupación. Llega la Supercopa y ese primer partido si es el importante. Lo sabe Mou y lo sé yo también.