Vuelve la liga para el Real Madrid

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El fútbol no se para y el Real Madrid tiene que demostrar esta noche contra el Deportivo de la Coruña, que quiere ganar la liga y que está dispuesto a sufrir hasta el último partido. Eso es lo que tendrá que hacer después de la derrota del pasado domingo contra el F.C. Barcelona. Quedan 6 y 5 partidos respectivamente a uno y otro, con la gran diferencia de que los culés estarán centrados solamente en la liga.

Son necesarias 5 victorias y un empate en lo que resta de liga, contando con que los de Luis Enrique no van a pinchar. No lo hicieron el año pasado en los últimos 5 partidos, después de perder ellos también contra el Real Madrid en el Camp Nou. Aquel 1-2 sirvió para recortar 13 puntos, pero fue insuficiente para los de Zidane. Ahora, toca hacerlo a la inversa y no pinchar hasta el final.

Bien es cierto que el calendario no es sencillo, con solo dos partidos en casa: Valencia y Sevilla, don rivales siempre difíciles, y 4 salidas. Pero el Real Madrid tiene algo que no tiene el F.C. Barcelona, que depende de sí mismo. Estoy convencido de que nadie se cambiaría por el rival. Y mucho más si tenemos en cuenta que el Real Madrid está a dos partidos de la final de la Champion League.

Así pues, toca ser positivos, acordarse de la victoria sufrida contra el Bayern de Munich y pensar que lo del Bernabeu fue un accidente. Bien es cierto que ambos partidos se parecen demasiados, con el equipo de Zidane permitiendo que se conviertan en un peligroso correcalles, en vez de dominar el ritmo del encuentro, aprovechando el resultado. Eso es oficio y madurez futbolística, y parece mentira que a estar alturas y con los jugadores que tiene el equipo, no se hiciese. Pero el fútbol es un espectáculo impredecible, que vive de los aciertos y de los errores-

Ahora toca ver la mejor versión del equipo y de Zidane, con 17 o 18 jugadores involucrados, necesarios todos ellos para el reto de jugar 7 partidos en tres semanas. El equipo tiene que jugar cada partido super motivado, como si fuese la final de Champion. Quizá ese sea el único momento en el que los jugadores madridistas juegan concentrados y al 110%.

Se puede lograr un doblete histórico, Champion League y liga, algo que no le ocurre al club desde 1957, o se puede lograr un «nadaplete», en este caso, no histórico, por desgracia, y dejar al club sin ningún título. Ambos escenarios son posibles, también para el club rival, que puede lograr otro doblete Liga y Copa del Rey o la nada.

La diferencia es que el Real Madrid depende de sí mismo para lograrlo. ¿Algún aficionado o jugador del Real Madrid se cambiaría en este momento por los del F.C. Barcelona? Yo desde luego que no, a pesar de que espera un super rocoso Atlético de Madrid en Champion League, y 6 partidos en liga donde cada rival va a jugar como si fuese el Milán de Sacchi.

 

 

El corazón de Ramos y del Real Madrid

El Real Madrid ha vuelto a ser lo que fue durante muchos años, lo que construyó Don Santiago Bernábeu, especialmente, un equipo con pundonor y con garra, que además tenía talento, pero que sobre todo nunca se rendía y alimentaba el afán de victoria hasta el último segundo. Ese reflejo se vivió décadas más tarde con el Madrid de las remontadas, con jugadores míticos como Juanito, Santillana o Camacho, jugadores de carácter, ganadores hasta la médula.

Sergio Ramos celebrando el 3-2

Sergio Ramos celebrando el 3-2

Pues bien, ese Real Madrid empezó a volver con la décima, y previamente con la gesta en Munich, y parece haberse consolidado, gracias en parte a los goles de Ramos. El de Camas es su gran abanderado, y con todos sus errores previos o futuros, no cabe otra que plegarse a sus aciertos y a sus goles imposibles en los últimos instantes de los partidos. Porque Ramos tiene algo de ese Madrid de las remontadas, que primero la pifiaba en la ida y luego se rehacía para enmendar su error de manera épica.

Ayer, dos errores de Casemiro y del propio Ramos permitieron remonatar al Deportivo de la Coruña un partido que el Real Madrid había encarrilado con el 1-0. Es cierto que previamente habían tenido hasta dos ocasiones muy claras, con un paradón de Navas y un balón al palo. Pero al Real Madrid se le presupone la capacidad de mantener un 1-0 y la gestión de resultado. Esa es en realidad la gran tarea pendiente de Zidane, lograr que su equipo sepa gestionar el resultado sin sobresaltos y sin fallas clamorosas de concentración.

El 11 titular del Real Madrid de ayer apenas tenía a 4 titulares de la última final de la Champion, aunque en el campo jugaban el mejor jugador de Colombia; Isco y Asensio dos de los mejores talentos de España; el delantero titular de la selección española y otros jugadores contrastadísimos como Kroos, Ramos o Pepe. Así que aunque Zidane dejó a sus mejores hombres descansando, al equipo no le faltaba calidad para ganar el partido, incluso cómodamente.

Quizá le faltó equilibrio a un equipo que no tenía a sus mejores jugadores por banda. Con Lucas, Marcelo y Carvajal en el banquillo faltaban jugadores capaces de desbordar por las bandas. Ese ajuste lo hizo más tarde Zidane, y fue Lucas Vázquez el facilitador del segundo gol a Mariano, que salió también en la segunda parte. Así que el error primero fue rectificado por Zidane, aunque le pudo haber costado al Real Madrid la derrota.

Si el equipo no creyese como cree, se habrían perdido dos o tres puntos. Me pareció increíble la actitud con la que salió Mariano, un jugador con apenas minutos y sin caché todavía y que se comía el césped a bocados. Al dominicano le sobra gol, y lo marca hasta con el hombro, como ayer, convirtiéndose en un golazo. Le faltará la fineza de Benzema o la calidad de los grandes delanteros, pero es un goleador, un rematador puro, con el instinto de los mejores delanteros, y de eso no hay ninguna duda. Como no la hay en la capacidad de Morata para seguir creciendo, marcando ayer un gran gol.

Mariano celebrando su gol

Mariano celebrando su gol

Pero claro, todo eso queda opacado por el gol de Ramos. Otra vez Ramos. Siempre Ramos, pensarán los antimadridistas que como el entrenador del Deportivo, Garicano, ayer se quejaba en rueda de prensa por el descuento. El gol se marcó en el minuto 92, aunque el partido se debió jugar al menos hasta el 100 con todo el tiempo perdido por los gallegos. De hecho, el Deportivo de la Coruña sacó un córner en el minuto 96.

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Y sin embargo, solamente llegó el gol del Real Madrid, en el minuto noventa y Ramos. Al final solo queda eso en el recuerdo y cualquier análisis es inútil. Viva Ramos y viva el Real Madrid.

Ocho goles no son pocos…

No siempre se marcan 8 goles a domicilio. Concretamente toda su historia ha tardado el Real Madrid en lograr tal registro en liga. Y lo ha hecho a costa del Deportivo de la Coruña, otrora coco blanco, en cuyo estadio el Real Madrid se ha dejado una cantidad ingente de puntos. Y eso sin contar el terrible centenariazo.

 Por eso, es una victoria a celebrar. Un resultado inesperado a pesar del buen resultado del Real Madrid en la Champion League. No se trata de elevar la euforia de manera proporcional al pesimismo que cuando se pierde. Se trata simple y llanamente de disfrutar del resultado y de este Real Madrid, que es único cuando es capaz de jugar como ayer.

 Un equipo que fue capaz de meterle hace pocos meses 4 goles a domicilio a otro coco histórico, al Bayern de Munich, y que sin embargo, pierde y gana crédito en función de lo realizado en cada partido de liga, de una manera esquizofrénica.

 Pues bien, démosle de nuevo el crédito necesario a Carlo Ancelotti. Al menos la oportunidad de reubicar las piezas tras la marcha de Xabi Alonso y Di María. No se trata,  de hablar de tripletes o sextetes ni de ser más indulgente de la cuenta con el equipo. Se trata de ser más pacientes. Se trata de intentar entender al entrenador.

 Los aficionados estamos muy acostumbrados a saber más que el entrenador. A jugar con la ventaja que nos da que el resultado sea bueno o malo y poder alabarlo o criticarlo a posteriori.

Los únicos hechos que sabemos es que Carlo tardo media temporada pasada en encontrar las piezas adecuadas. Que el equipo fue capaz de responder en momentos críticos, como semifinales de la Copa del Rey o la Champion League, pero también sufrió en la liga.

 Esa realidad seguramente no cambie este año. Como tampoco debe cambiar la tremenda calidad del equipo. La alucinante aportación de la BBC puede complementarse con la calidad de James e Isco y la capacidad rematadora de Chicharito. Se trata de encontrar las piezas y de buscar la armonía y el equilibrio.  Y de eso algo tiene que saber Ancelotti, que fue un medio de esos que saben leeer los partidos. Un medio de esos que son imprescindibles para los entrenadores.

 El partido de ayer no solamente deja esos 8 goles, sino la constatación definitiva de que James no es bluff, ni un jugadorcillo, sino un mediapunta muy talentoso que está intentando adaptar su juego al puesto de tercer mediocampista. Y lo mismo podríamos decir de Isco. Si además se logra confirmar a Illarramendi como centrocampista capaz de ordenar el equipo y de integrar en la lucha por la delantera a Chicharrito, entonces Carlo habrá dado con todas las teclas.

 Pero como digo, vayamos partido a partido, que esto es fútbol y todo puede ocurrir.

Clásicos que vuelven a primera división

Hubo una época en la que era difícil contemplar la primera división sin el Deportivo de la Coruña y el Celta de Vigo. Cuando la crisis no asolaba España ni el fútbol, ambos equipos competían en lo alto de la tabla. Recuerdo partidos del Real Madrid saliendo goleado de ambos campos, pero sobre todo recuerdo la presencia de los dos equipos gallegos en Europa.

Una presencia que no fue testimonial y que contó con grandes partidos. Tanto es así que el Deportivo estuvo a un partido de jugar una final de la Champion League. Claro, que aquel equipo que llevaba varios años en la élite española era un autentico equipazo, proveniente del famoso superdepor con Bebeto y Mauro Silva.

Ahora, ambos equipos aspiran solamente a permanecer en primera y conservarse ahí muchos años. Como los otros equipos ascensor o como los equipos que juegan la promoción de ascenso. Algunos tan clásicos como el Valladolid o el Hércules, o con la antigüedad del Córdoba. Y el cuarto, el Alcorcón, con la aspiración de convertirse en un nuevo Getafe, equipo por cierto, que ya va acumulando años en primera división.

La competitividad es tal en primera división que cada vez más equipos históricos y de nivel bajan a segunda división. Por eso tiene tanto mérito volver a subir. Y por eso sus aficiones salen a calle a celebrar el ascenso como si de una Champion League se tratara.

Ahora toca saber que otros dos equipos acompañarán a los gallegos y cuales serán capaces de mantenerse en primera. Pero eso ya será un asunto para la próxima temporada.

Adiós al Deportivo de la Coruña

El pasado fin de semana se consumó el descenso del Deportivo de la Coruña a segunda división y  con ello el fin de un ciclo que ha durado 20 años en los cuáles el equipo gallego ha sido un actor de primera fila de la liga española, siendo en muchas temporadas protagonista de nivel de la misma. Si bien, en los últimos años su protagonismo había sido menor, con plantillas menos competitivas y con resultados en la tabla más cerca del descenso que de los puestos de honor, siempre quedaba ese recuerdo de un pasado Deportivo de la Coruña.

Hubo una época en la que a este equipo se le llamaba Superdepor. Así se hacía porque con su trío de estrellas, los brasileños Bebeto y Mauro SIlva y el español, Fran, el Deportivo de la Coruña había logrado plantar cara a los grandes de España. Aquel equipo entrenado por el veterano Arsenio Iglesias logró dos subcampeonatos de liga y una copa del rey, acostumbrando a sus aficionados a competir en el máximo nivel.

Superdepor

Superdepor

Aquel periodo, llamado a convertirse en el mayor logro de un equipo que había penado por la segunda división durante 20 años, pasó a un segundo plano cuando otro Deportivo, entrenado por Javier Irureta y liderado en el campo por Valerón pero con la aportación de jugadores de primer nivel como Makaay o Djalmiña, logró sus mayores gestas. Durante los 7 años (1998-2005) en los que Irureta entrenó al Deportivo, se logró una liga española, dos subcampeonatos, 1 copa del Rey, dos supercopas de España y una inservible pero recordada semifinal de Champion League.

Sería aquella derrota frente al Oporto de Mourinho el último partido del Deportivo en una fase de eliminatorias en la Champion League. Al año siguiente, en el 2005 el Deportivo no pasaría la segunda fase de grupos y acabaría con una racha de 5 años consecutivos pisando la máxima competición. Ese partido de vuelta en semifinales marcó de alguna manera el fin de un ciclo espectacular durante el que el Deportivo se paseó por Europa ganando a los grandes de Europa. Como los cuartos de final, precisamente previos a la semifinal, en la que el Oporto remontó un 5-1 en la ida al todopoderoso Milán de Kaká. Así, en uno de los mejores partidos que recuerdo el Deportivo humilló y aplastó por 4-0 al Milán.

Después de muchos partidos de noches mágicas europeas contra Manchester United, Bayern de Munich o Juventus, los aficionados gallegos tuvieron que volver a la realidad. Si bien, durante los dos años de Caparrós se logró la Copa Intertoto y mantener algo del antaño espíritu europeo, el presupuesto del Deportivo comenzó a disminuir cada año, incapaces de mantener a los mejores jugadores ahorcados por una deuda que había que disminuir a toda costa en detrimento de la calidad del equipo.

Durante estos últimos años el Deportivo se ha convertido en un equipo más de primera división, y no en aquel acorazado que llegó a realizar el juego más bonito de Europa.

El pasado 21 de mayo de 2011 se confirmó el descenso del Deportivo a segunda división con el recuerdo todavía vivo de un 4 de mayo de 2004  en el que un gol de penalty de Derlei les alejó de la oportunidad de acceder a la final de una Copa de Europa y quien sabe si de la posibilidad de lograrla.