Cuentan los expertos de la segunda guerra mundial que la clave en el desembarco de Normandía era poder conquistar las cabezas de playa. De esa manera se crearía un frente de ataque desde el que poder desembarcar tanques, material y demás elementos logísticos. Así pues, lo realmente duro fueron esas primeras horas en las que el fuego enemigo batía la playa y en la que los soldados avanzaban centímetro a centímetro con numerosas bajas.
Ese fue ayer el planteamiento de Mourinho durante el partido. El plan era claro y constaba de dos fases muy claras:
-La primera parte: el equipo salía con el ya famoso trivote, aunque menos consistente por las bajas de Kherida y de Carvalho, con la idea de aguantar las acometidas del Barcelona. Pero lo haría no tan atrás como durante el primer partido de liga ni tan presionante como en la primera parte de la copa del rey. La idea era evitar el desgaste físico y no permitirle al Barcelona marcar un gol que sería clave.
De esta manera se reducía el peligro a los segundos 45 minutos de la segunda parte. El guión a la vista de lo acontecido en los primeros 45 minutos salió bien. El Barcelona tuvo solamente dos ocasiones con un disparo lejano de Villa y una peligrosa internada de Xavi en el área. El resto del tiempo el equipo azulgrana tuvo la posesión del balón pero sin peligro alguno. Y no lo tenían por dos circunstancias. Una porque el Barcelona no arriesgó ni un balón. Ningún jugador, a excepción de Messi, se daba la vuelta y encaraba. Eran todo pases atrás sin profundidad esperando a que el Real Madrid presionase. Por su parte el equipo blanco esperaba con menos agresividad que en la copa para evitar tarjetas pero también sin crear peligro.
- Segunda fase. Como en Normadía se trataba de aguantar el fuego enemigo a la espera de que llegasen más soldados, para aumentar el número e ir avanzando poco a poco. La táctica de Mourinho en la segunda parte era ir incrementando la intensidad y la superioridad física del equipo. Así, comienza el Madrid a presionarles más arriba. Con la incorporación de Adebayor se fijan a los centrales y se ganan más balones. Se comienza a disputar el balón subiendo todas las líneas y creando una presión más intensa. El Barcelona empezó a perder más balones, con salidas de balón menos limpias.
A su vez esta segunda fase comprendía dos momentos. Uno en el que el riesgo asumido por el equipo blanco en la presión era digamos un riesgo medio, con una presión no en todo el campo pero si intensa. Y eso era así por lo ya explicado más arriba, porque un gol en contra en Champion league significa casi perder la eliminatoria. No se podía plantear un partido como el de la Copa del Rey porque quedaban 90 minutos en el Camp Nou, pero tampoco un partido como el de liga porque el 0-0 también es un resultado corto. Y por eso, Mourinho pensó que lo idóneo era reducir el riesgo al menor tiempo posible, es decir, los últimos 25 minutos.
Así, el plan de Mourinho según explicó en rueda de prensa: “Queríamos no encajar goles y luego atacar cuando el rival estuviera frustrado. Teníamos pensado sacar a Kaka por Lass y que jugara detrás de los tres delanteros a partir del minuto 65, pero con la expulsión no hemos podido”. Después seguramente se realizaría un cambio ofensivo como Benzema por Di Maria. Se trataba de limitar el riesgo a 25 minutos, con tres jugadores de ataque frescos como Adebayor, Kaká y Benzema(o Higuain), aprovechando el cansancio del Barcelona.
Por supuesto, no sabemos lo que habría pasado si en el minuto 6o el árbitro no hubiese expulsado a Pepe como no sabemos que hubiese pasado si los alemanes hubiesen rechazado a los americanos en Omaha. Pero lo que si está claro es que hasta ese momento la eliminatoria no corría peligro para el Real Madrid. El Barcelona apenas había llegado con peligro y el único que hacía algo era Messi con algún intento de Villa.
Es curioso que los que hablan de estilo del Barcelona no cuentan el número de pases horizontales del Barcelona ni las llegadas al área que son poquísimas. El Barcelona y sus seguidores empiezan a creer que el fútbol total consiste en tocar muchas veces y en no llegar al área. Como el niño que es capaz de hacer 200 toques sin que se caiga el balón, los azulgrana hablan de fútbol cuando en realidad se refieren a ronditos. Y lo dicen todos, y no solo sus aficionados, desde Xavi hasta Piqué, como si el planteamiento del Barcelona si pareciese si quiera un poco al fútbol total de Holanda o del Ajax, consistente en amedrentar al rival a base de llegadas al área, tiros a puerta, regates y goles. Ayer sin embargo, hasta la expulsión de Pepe el Barcelona tiró 4 veces y solamente 1 a puerta. Sus centros al área fueron solamente 6. Los números del Real Madrid no son muy distintos con 4 tiros y uno a puerta y 5 centros al área.
Esos son los datos del partido hasta la expulsión del Pepe que tiene un doble efecto. Por un lado, el Real Madrid pierde a un jugador con lo que significa jugar 30 minutos con uno menos. Pero por otro, pierde al hombre clave en la presión, que además permitía al equipo secar a Messi que hasta entonces no se había acercado al áera con peligro. A partir de ahí se genera ya un clima sobre el campo imposible de sostener, y desde ese momento la eliminatoria, con equipos tan igualados, se rompe definitivamente. La expulsión de Pepe condicionó todo el plan del Real Madrid, que no olvidemos que con 11 contra 11 hasta ahora no había perdido en estos tres duelos contra el Barcelona.
Así pues, frustado el desembarco madridista hay que preguntarse tal y como hace Mourinho por el motivo de la expulsión y por sus circunstancias. No es un tema menor puesto que es el hecho que lo condiciona todo. Pero vayamos por partes y analicemos algunos hechos que son importantes:
- Después del primer clásico comienza una campaña anti-Pepe. El jugador clave del Real Madrid para parar al equipo blaugrana es el objeto de ira de toda la prensa catalana. Como si hubiese roto tibias y perones en los dos partidos de liga y copa del rey se le acusa de todo. La idea es crear una presión para formar la idea de que es un jugador peligroso. La verdad es que Pepe es un jugador agresivo como tantos otros en la liga y como la mayoría de los centrales. No es diferente su actitud de ir a por el balón de lo que hace Puyol, Javi navarro, Perea o tantos otros. Tiene eso sí en su haber el zapateado a Casquero, un hecho lamentable por el que ya fue juzgado. Le cayó una sanción ejemplar (hay equipos que no cumplen sanciones) y además socialmente también fue recriminado. Como cualquier criminal, ya cumplió su pena.
- Antes del partido Guardiola se queja del árbitro portugués por considerar que puede beneficiar al Real Madrid por tener jugadores portugueses. Se teme que beneficie a un Real Madrid que juega, según al prensa catlana, al límite, parando el juego sin parar. Lo que no se dice es que en la copa del rey el Madrid hizo 24 faltas y el Barcelona 22, con Alves con 6 con el mayor número de faltas.
- Después del partido, Wolfgang Stark, un árbitro que se declara seguidor y fan de Messi, declara lo siguiente: “Pepe tiene tantos antecedentes con entradas tan fuertes de ese tipo, que me vi obligado a expulsarle”.
Así pues, su expulsión no reponde a la entrada en sí, sino a los precendentes. Es decir, los árbitros están influenciados por lo que ven y por lo que escuchan. Porque si se empiezan a arbitrar los partidos según precedentes deberíamos directamente expulsar a Alves por reiteración de tarjetas, a Busquets, Pepe y Ramos por hacer faltas y directamente conceder goles a Messi y Cr7. Simplemente un despropósito.
Pero es más, si vamos a la entrada en cuestión vemos como en otros partidos ni siquiera se sanciona con falta. Estoy seguro que los azulgrana que ven en esa falta roja no la veían con Busquets. Estas dos entradas que son iguales exactamente y que están separadas en el tiempo por una semana se diferecían en dos cosas. En una, Pepe es expulsado con tarjeta roja directa, en la otra Busquets no es ni amonestado. La otra diferencia es que Xabi se levantó rápidamente sin hacer teatro mientras que Alves se revolcó por el suelo hasta salir en camilla. Eso sí luego volvió rapidamente al campo. Pero aún más grave es que la misma entrada o más peligrosa no se ha sancionado otras veces, como en este caso de Alves.
Y esto, es algo que ayer hicieron mucho los ejemplares jugadores azulgranas, tirarse constantemente como fulminados por los rayos laser que les apuntaban desde la grada. Primero Pedrito simulando un golpe en la cara de Arbeloa y después Busquets simulando un manotazo de Marcelo.Lo preocupante es que es algo que se lleva repitiendo en los clásicos con fingimientos constantes por parte del Barcelona. Ese si es un comportamiento antifutbolístico, donde un jugador simula una agresión, intentando engañar al árbitro perjudicando a un compañero de profesión.
Pero incluso si profundizamos un poco más, después de la entrada de Pepe el árbitro pita falta a favor del Real Madrid!! Se ve claramente en las imágenes como Stark señala con la mano hacia la portería de Valdés. Después el línea y sobre todo las protestas de todo el equipo del Barcelona!!, hacen el resto. Un árbitro acosado y rodeado por 11 futbolistas, incluido el portero, y sobre todo un protagonista, Pepe, de dudosa reputación. Y detrás el poder mediático de los que designan árbitros. Así se entiende algo mejor la acción que nos sorprendió a todos y no solo a los madridistas porque si leemos la prensa internacional, que es un baremo de neutralidad, comprobamos el estupor de muchos.De hecho, los ingleses se plantean muchas dudas y están preocupados por el arbitraje.
Así pues, que cada cuál tome sus conclusiones. Para mi el árbitro condiciona la eliminatoria, como la condicionó el árbitro expulsando a Van Persie o no pitando 4 penalties en Stanford Bridge. Eso fue justamente lo que dijo legítimamente Mourinho y por lo que el Barcelona le quiere denunciar. Y es que el pensamiento único fascista del Barcelona no permite expresarse de ningún mono. Ni se puede jugar un fútbol distinto del que ellos plantean so capa de ser acusados de antifútbol (lo repiten hasta la saciedad los ejemplares canteranos del Barcelona) ni se puede denunciar en rueda de prensa un trato de favor que ayer decantó una eliminatoria que hasta entonces era igualada.