El Real Madrid empata en el Camp Nou

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El derby de ayer dejó la misma situación que al inicio del partido, liderato del Real Madrid, comentarios de la prensa acerca del poco juego del equipo blanco, un F.C Barcelona que sigue pareciendo frágil y a Ramos nuevamente de protagonista. Nada nuevo bajo el sol, pero sí un partido más en el que el equipo de Zidane no pierde, y son ya muchos (33), y la sensación de que el equipo azulgrana seguirá dejándose más puntos que el Real Madrid.

 No hay que olvidar que el equipo blanco afrontaba un partido clave sin tres jugadores titulares, como son Bale, Kroos y Casemiro. Por parte del Barcelona solo faltaba Iniesta, pero para haber igualado las tornas tendría que haber faltado Neymar y Rakitic, que podrían ser de alguna manera el equivalente a las bajas del Real Madrid.

 Además, los tres puntos eran mucho más necesarios para el F.C Barcelona, que de perder en el Bernabeu, tendría también en contra el goal average. Pero por ahora son 6 puntos de desventaja y eso sí, muchísima liga por delante. Como madridista, no me olvido de la liga de Carlo Ancelotti, en la que el Real Madrid aventajaba después de las navidades, en 7 puntos al F.C Barcelona, habiéndole ganado además por 3-1 en el Bernabéu, con sensaciones inmejorables, con una increíble racha de victorias.

 Con todo, el partido de ayer dejó dos tiempos muy diferentes. En la primera parte el Real Madrid dominó el partido y transmitió sensación de ser mejor. Le faltó gol, pero controló el partido al ritmo de un Luka Modric que si ya lleva siendo varios años siendo el mejor centrocampista del mundo, ayer lo volvió a demostrar. Nuevamente me acuerdo de la liga de Ancelotti, en la que todo se empezó a derrumbar cuando el croata se lesionó. Ayer, dio un clinic tremendo de pase y robo, de inteligencia ofensiva y defensiva. A su lado, Kovacic e Isco no desentonaron demasiado, aprendiendo del gran maestro Luka.

 El F.C Barcelona estuvo perdido todo ese tiempo y los primeros 15 minutos de la segunda parte, hasta que llegó el gol a balón parado. Hasta entonces no daba ninguna muestra de peligro, con su tridente ofensivo desconectado, con Busquets desbordado por el medio del campo madridista, con un inoperante Andre Gómes (70 millones de euros) y con la sensación de que si Bale hubiese estado en el campo Sergi Roberto no habría salido vivo del encuentro.

 Pero los goles tienen un terrible capacidad para cambiar los partidos, y el de Suárez hundió al Real Madrid durante 20 largos minutos en los que Neymar y Messi se soltaron un poco y el equipo blanco sintió un temblor de piernas. Otro Real Madrid habría perdido el partido por tres o cuatro a cero. Y otro Barcelona habría visto sangre y habría rematado un partido que al equipo blanco se le empezó a hacer muy largo.

 Y sin embargo, el resultado fue el contrario, y en los últimos cinco minutos, casi coincidiendo con la aparición de Mariano, el partido se le empezó a hacer larguísimo al F.C Barcelona, interminable, a medida que se acercaba la zona Ramos. Y así, una tonta falta en el lateral derecho del F.C Barcelona, le daba al Real Madrid la penúltima oportunidad de un partido que hacía no tanto tenía perdido, y casi rematado con una oportunidad clarísima de Neymar y otra de Suárez. Modric centró el balón esperando que lo rematasen alguno de los habituales: Cristiano, Varanne, Casemiro o incluso el novato Mariano, pero sabiendo que sería Ramos, el que lo volvería hacer. Y así, algunos de los que hemos criticado al sevillano tenemos que tragarnos nuestras palabras, ante la enésima demostración de Ramos de que en estos partidos tiene que jugar.

El partido acababa con empate a uno, con la sensación por parte de ambos de que el resultado era relativamente justo, con un equipo pensando que había tenido al rival en la lona, y con el otro, el Real Madrid, pensando que se había perdido una oportunidad de oro para noquear al rival, en la primera parte.. Si bien, el F.C Barcelona tuva un 56% de posesión, el Real Madrid disparó más.

Estadísticas del partido

Estadísticas del partido

 En todo este análisis he dejado fuera, intencionadamente, la labor del árbitro. Porque si analizó su actuación es un partido tan diferente que necesitaría otra entrada para analizarla. Lo de ayer fue un esperpento arbitral de dimensiones siderales. Es cierto que el madridismo ha claudicado viendo como la prensa, una jornada sí y otra también, juzga con un rasero absolutamente distinto un caso y otro. El Real Madrid se ha convertido en el malo de las películas, que aún cuando hace las cosas bien es criticado.

 Pero lo de ayer debería denunciarse desde el club de manera rotunda y no permitir ni la equidistancia ni el buenismo. Lo contrario puede provocar una suerte de síndrome de Estocolmo donde las tonterías de alguna prensa catalana al final nos parezcan hasta bien.

 Ayer se dejaron de señalar dos penaltys clarísimos, de manual, uno a Lucas Vázquez en el minuto 2 y otro a Cristiano Ronaldo varios minutos más tarde. Ambos provocados por el mismo, Mascherano. Ambas situaciones habrían cambiado el partido radicalmente. También lo cambió en cierta manera, una amarilla injustísima a Isco, en un piscinazo de Neymar, que luego provocó su cambio por parte de Zidane.

 Además de esos penaltys clarísimos hubo otras tres jugadas muy polémicas: una mano de Carvajal y dos manos en el área del Barcelona de Rakitic y otra de Piqué en los minutos finales. Como la producción del partido estaba claramente sesgada, solo vimos repetida una y otra vez la del lateral madridista, desde todos los puntos de vista, en 360, 180, a cámara lenta y rápida. Las otras dos manos no. También vimos repetido el gol de Suárez, en fuera de juego y precedido de una falta más que dudosa de Varane a Neymar.

 Como digo, demasiadas acciones, demasiada incidencia arbitral de un árbitro, Clos Gómez, que ya sabíamos que siempre favorece al F.C Barcelona.

 

 

F.C. Barcelona-Real Madrid: más que 3 puntos

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El derby de hoy son mucho más que tres puntos. A lo largo de los últimos años se ha demostrado que el goalaverage particular entre los equipos es muy relevante al final de la temporada. Son por tanto tres puntos que se ganan, tres que deja de ganar el rival y uno más en caso de que el goalaverage global sea favorable. Un mundo.

En este caso además, y casi siempre, existe un importante factor anímico. Ganar al rival siempre sume al equipo contrario en una pequeña crisis, coherente con el flujo anímico que discurre entre el Real Madrid y el Barcelona. En otras palabras, cuando a uno le va bien al otro le va mal.

La distancia actual de 6 puntos, que son las dos derrotas de más que tienen los de Luis Enrique, es una ventaja aceptable pero que si se eleva a 9 puntos, puede parecer un abismo para el equipo azulgrana. Y viceversa, una victoria del F.C. Barcelona bajaría la distancia a solamente tres puntos, demasiado poco para la cantidad de partidos que quedan.

Así pues, el Real Madrid tiene una oportunidad de oro para noquear al rival, dejarle a 9 puntos, afianzar su moral, de por sí alta, y encarar el invierno y el resto de las competiciones con mucha calma. Viene el mundialito de clubes y cierto relajo con las navidades, que siempre puede provocar algún tropiezo.

Para Zidane, además, sería la constatación de que su equipo funciona cuando tiene que funcionar. Ya el año pasado, el equipo fue capaz de ganar 1-2, cuando casi todos le dábamos por desahuciados. Aquella victoria fue importantísima y relanzó enormemente la moral del equipo, siendo seguramente el momento clave para la posterior consecución de la Champion League.

A nivel deportivo, el F.C Barcelona me causa muchísimas dudas en defensa. Es un equipo que todo lo que tiene arriba, con tres super cracks, lo pierde abajo. Messi, Neymar y Suárez, especialmente los dos primeros, son delanteros natos, con poco trabajo defensivo. Si a eso se le suma una defensa y un mediocampo frágil, este Barcelona es vulnerable.

El Real Madrid, por su parte, viene de demostrar dos semanas atrás en el Calderón una gran solidez, aunque su juego ha sido más bien romo en la mayoría de los partidos. Pero prácticamente siempre con victoria y encontrando soluciones en muchísimos jugadores, cosa que no está logrando el Barcelona.

En cuanto al resultado final, dependerá mucho de la actitud del Real Madrid. Si sale  a firmar el empate o relajados por la distancia actual, se llevará una derrota, quizá incluso abultada. Si sale como el año pasado, el empate como mínimo es factible. Porque en realidad, todo lo anterior no afecta a nivel estadístico y lo hemos visto en multitud de derbys.

Veremos ambas alineaciones, siendo más previsible la de Luis Enrique. Zidane podría optar por la que le dio la victoria en el Calderón, aunque la baja de Bale y la vuelta de Ramos cambiaría seguramente ese 11.

 

El Real Madrid aplasta a sus rivales

Ha sido este un fin de semana casi histórico. Comenzó el viernes con una victoria aplastante del Real Madrid en el Palau. Casi 40 puntos, y varios récords por el camino, pero sobre todo, la constatación de que ese equipo tiene pundonor y coraje, después de haber perdido en el mismo escenario, apenas hace dos semanas.

Pero eso es el Real Madrid, el mismo club cuyo equipo de fútbol ayer, arrasó en la que es seguramente la plaza más difícil del fútbol europeo para él, el Vicente Calderón. Llegó para jugar contra los del Cholo con varias dudas. Varios de los teóricos titulares se recuperaban de lesiones o estaban en baja forma.

Y así, Zidane hizo lo que viene haciendo casi desde el principio, alinear a los que él considera que están al 100%. No es poco mérito en un club con muchísimas estrellas, presiones e influencias internas y externas. Pero el técnico galo, además de tener una Copa de Europa en su buchaca como entrenador, tiene el prestigio de muchos años habiendo sido el mejor del mundo.

La apuesta de ayer por Lucas y Nacho, mas el ajuste de Isco, dentro de una especie de 4-2-3-1, reconvertible en 4-4-2, fue un acierto de nombres pero también táctico. Con Lucas en la derecha el Real Madrid ganaba un centrocampista más, un jugador que defiende los 90 minutos, pero también con capacidad de desborde. Y con Isco un poco más arriba, se formaba un triángulo para que Modric y Kovacic pudiesen sacar el balón con más capacidad. Y a ello hay que sumarle la presencia de Bale en la izquierda, donde debería jugar siempre, y el buen rendimiento de Cristiano Ronaldo arriba, al que además de los goles se le vio participativo y peligroso.

Evidentemente, todos esos ajustes no sirven de nada si el equipo no sale concentrado y con intensidad. Estos partidos se empiezan a ganar ahí. Para hacernos una idea, hace no tanto, la pareja de centrales Nacho y Varane fueron partícipes del humillante 4-0. Ayer, fueron  impenetrables, especialmente el francés, que parece que ha vuelto a su mejor nivel.

El Real Madrid atacó cuando tenía que atacar, defendió y aguantó con entereza el marcador en los primeros minutos de la segunda parte, cuando el Atlético de Madrid más apretó, y remató cuando pudo hacerlo.

Y luego está lo de Cristiano Ronaldo, un jugador. insaciable y que sin duda condiciona lo que es hoy en día el Real Madrid, para bien y para mal. Un hat trick ya es difícil de por sí hacerlo, pero uno contra el Atlético de Madrid, un equipo que cede especialmente pocos goles, es sin duda un logro importante.

Cristiano Ronaldo celebrando un gol

Cristiano Ronaldo celebrando un gol

El mejor partido de este Real Madrid de Zidane, porque el rival no era un cualquiera, y los antecedentes ligueros eran muy malos para los blancos. Es en estos partidos en los que se debe juzgar a los equipos y el Real Madrid aprobó con sobresaliente, una nota que comparten prácticamente todos los jugadores y también el entrenador.

Y aprovechando el inesperado pinchazo del F.C Barcelona, el Real Madrid afianza su liderato, sacando 4 y 9 puntos respectivamente al equipo blaugrana y al Atlético de Madrid. Que nadie se engañe que queda muchísima liga y esto es muy largo, y tenemos el precedente de la segunda temporada de Ancelotti. Aún así, los números son esperanzadores.

En dos semanas el Real Madrid tiene un examen tan difícil como este, en el Camp Nou, y la oportunidad perfecta para consolidar el liderato y seguir dejando excelentes sensaciones. El precedente del año pasado es esperanzador pero cabe esperar una reacción azulgrana y un relajamiento madridistas. Esperemos que no sea así y que se repite el gran partido de ayer.

Atlético de Madrid -Real Madrid: ¿un derby más?

Atlético de Madrid vs Real Madrid

Atlético de Madrid vs Real Madrid

No hay derby que no sea especial ni partido que no sea importante, pero el duelo entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid se ha convertido en los últimos tres años en un verdadero choque de trenes. Especialmente por el plus de competitividad de un equipo que entrenado por el Cholo ha alcanzado sus más altas cotas de la historia.

El partido de mañana servirá para calibrar al equipo de Zidane durante esta nueva temporada. A pesar del liderato, se alzan muchas voces sobre el juego del equipo y siempre están las dudas sobre la capacidad del equipo contra un equipo potente. Pues bien, el reto del Atlético de Madrid en su propio campo, seguramente sea el más exigente posible.

Un mes y medio después de su debut en liga, Zidane sufrió su primera derrota ante el Atlético de Madrid, la única en toda la temporada pasada en la competición liguera, y la primera de solamente dos derrotas desde entonces. La otra fue contra el Wolsburgo, en un partido espantoso, para el olvido, pero que casi deja al Real Madrid fuera de la Champion League.

Y entre medias la final de la Champion League, también contra el Atlético de Madrid, en un partido muy duro, que se llevaron los de Zidane por penaltys y que fue realmente igualado.

Entre ambos partidos hay una gran diferencia entre las alineaciones, especialmente en el Real Madrid, que no contó en el primer partido, con jugadores como Bale o Casemiro. Pero esas diferencias también se mostrarán en este duelo, habiéndose reforzado el Atlético y con el Real Madrid sin la plantilla al completo y con bajas importantes como el propio Casemiro o Tony Kroos.

El Real Madrid necesita ganar el duelo para revertir una pésima estadística en liga: no ha ganado en ninguno de los últimos 7 partidos, la última victoria en liga se remonta al 27 de abril del 2013. Eso sí, la estadística es bien distinta en el resto de competiciones, particularmente en la Champion League donde el Real Madrid ganó sus últimos encuentros, mientras que en la Copa del Rey y Supercopa el Atlético de Madrid tiene mejores números.

Y el Atlético de Madrid necesita la victoria para no perder el tren del liderato y mostrarle a sus principales rivales, Barcelona y Real Madrid, que sigue aspirando al título de liga. El gran  reto de Zidane es romper la dinámica ganadora que ha logrado el Cholo contra el Real Madrid, desde aquella final de la Copa del Rey entre Simeone y Mourinho.

El resultado del partido y el desenlace me resulta una incógnita total. Hay demasiadas bajas y demasiadas variables como para anticipar que va a pasar, pero seguro que una derrota de uno u otro condicionará a ambos equipos y provocará una mini crisis. Y evidentemente la victoria surtirá el efecto contrario.

El Real Madrid vuelve en el Camp Nou

El Real Madrid ganó inesperadamente en el Camp Nou, en un momento clave de la temporada, no tanto por la lucha en liga, ciertamente difícil, con 7 puntos de diferencia (8 con el golaverage) y 7 partidos por disputar; sino por la moral de cara a la Champion League. Si el Real Madrid gana al Wolsburgo seguro tendrá que enfrentarse en semifinales a equipos de verdadero nivel.

Bale pugna con Alba

Bale pugna con Alba

 Y es ahí donde el Real Madrid flaqueaba, al menos hasta ayer. Contra los mejores rivales, el Real Madrid (quizá no este, sino el otro) cometía demasiados errores y no lograba sacar lo mejor de sí. Con todo, ayer se siguieron cometiendo el tipo de errores que te hacen perder un partido. Por ejemplo, Pepe no pudo seguir a Piqué en el primer gol, tras un buen bloqueo de Neymar y luego por supuesto Ramos se expulsó. Sus declaraciones posteriores: “Sí se que íbamos a ganar con 10, me expulso en el minuto 5”, debían ser en realidad una declaración de intenciones, puesto que todo el madridismo sabía que Ramos sería expulsado en algún momento. Es su seña de identidad, y este caso no tiene nada que ver con el árbitro sino con su escasa capacidad para mostrarse agresivo pero inteligente. Es su expulsión número 21, algunas de ellas críticas para el equipo. Si eso pasa con el mejor central del mundo, supongo que el peor habrá sido expulsado 100 o 200 veces.

 Pero como decía al principio, también el Real Madrid sacó ayer lo mejor de sí. Y ayer volvimos a ver al mejor de la temporada del equipo, a Keylor Navas, que sobre todo dejó una parada antológica, sacando un balón a gol de Messi. También vimos a Casemiro, instalado con jerarquía en el medio campo, como muchos veníamos pidiendo desde el principio de la temporada. El brasileño, aspirante a Mauro Silva, no vende las camisetas de James, ni tiene la elegancia de Kroos ni el toque con el exterior de Modric, pero es un jugador táctico como pocos y que roba balones como no hace ningún otro en el equipo.Un jugador del corte defensivo de Redondo, Makele o Xabi Alonso, indispensable para que el equipo sobreviva con tres delanteros netos como Bale, Cristiano y Benzema.

Ellos tres, por cierto, que ofrecieron también su mejor versión. El francés volvió a marcar, que es lo que lleva haciendo durante toda la temporada, y es lo que se le pide. Cristiano Ronaldo igualmente, y para él también es esa exigencia, y más en los partidos grandes. No se si estamos ante su ocaso como algunos pensábamos, pero sí parece que en las últimas jornadas Cristiano ha subido un peldaño, y sus críticos tenemos que rectificar. Y de Bale, qué decir, es un jugador indispensable, con su velocidad y verticalidad, y ayer aportando igualmente trabajo defensivo.

 Y del resto, me quedo con la acertada decisión de Zidane de incluir a Carvajal, para mí, uno de los mejores laterales del mundo. El otro sería Marcelo, en el otro lado, aunque ya se sabe que el brasileño está sólo para atacar, aunque lo hace tan bien, que olvidamos a veces que es un defensa izquierdo. Finalmente el trabajo en la sala de máquinas de Modric y Kroos sirvió para sobrevivir en los peores minutos del equipo.

 Es una victoria que indudablemente da moral al equipo pero que no nos puede hacer perder la visión global, el Real Madrid no puede permitirse el lujo de cometer errores y de no salir concentrado en todos los partidos. Y para eso, tiene que haber un entrenador exigente y que alinee a los mejores. Ayer lo hizo, y sentó con justicia a James, ya demasiado provocativo y reivindicativo y carne de cañon en el próximo mercado de verano.

 El Real Madrid es lo de ayer, ganando contra un gran equipo y contra la adversidad arbitral. Una actuación, absolutamente de vergüenza. Y esa debería ser otra lección, por un lado, la capacidad de sobreponerse a las adversidades, y por otra, la necesidad de poner firme a los árbitros y a la federación. Un gol anulado como el de ayer es simple y llanamente un atraco. Y eso, ningún club lo puede permitir, pero mucho menos el Real Madrid.

Ancelotti contra su ‘bestia negra’, el Atlético de Madrid

El Real Madrid se enfrenta mañana a su nueva bestia negra (a la anterior se le quitaron las ganas tras el 0-4 en Munich), el Atlético de Madrid, el equipo de “guerreros intensos” (nada que ver con el Julen Guerrero al que pisó su entrenador) comandados por otro exguerrero, igualmente intenso, el “Cholo” Simeone.

Lo cierto es que el Atlético Madrid ha acumulado por primera vez en su historia tres victorias consecutivas contra los blancas. Nada que pueda paliar, por supuesto, la terrible decepción de la final europea de Lisboa. Aunque si un motivo de preocupación para Ancelotti, que necesita recuperar la dinámica ganadora contra un equipo que sabe perfectamente como jugarle.

 Con un 11 plagado de bajas en defensa y en el medio del campo, quizá por fin el técnico italiano de con la tecla, aunque sea de manera casual. Ramos y Pepe parecían los mejores centrales pero los despistes de ambos han costado contra los rojiblancos más de un gol. Y Varanne y Nacho, previsibles titulares si nada cambian, si alguna virtud tienen es la sobriedad y la concentración. Dos jóvenes centrales que si tuviesen más minutos podrían formar una fabulosa pareja.

 En el medio centro, la reciente baja de James y la ya de Modric, quizá obligue al técnico exmilanista a alinear a un centrocampista puro como Khedira o Illarramendi. Con el vasco el Real Madrid no ha perdido, suerte o solamente estadística, aunque quizá solamente por probar algo distinto merezca la pena.

 El que parece intocable es Isco, ahora mismo el mejor del Real Madrid. El malagueño se ha asentado definitivamente y se le ve en el campo a sus anchas. Le falta algo de gol aunque lo compensa con creces generando juego para sus compañeros. No sería ninguna locura acomodar el 11 para que Isco se sienta lo más cómodo posible.

 Y arriba los de siempre, la BBC, con Cristiano Ronaldo descansado, con Benzema mostrando su mejor juego y con Bale luchando sin cuartel contra una banda de descerebrados que afirman que el galés es demasiado ‘chupón’. Ahora que todo el estadio canta lo de “Cristiano, Cristiano” y que Benzema ha demostrado su gran calidad, quizá convenga recordar que al portugués tardando casi 4 años en apreciar su trabajo y que del francés se decía que era peor que Morata. No se si estos eran los que decían que Modric era el peor fichaje del año o los que afirmaban, cuáles enciclopedias futboleras que había cientos de centrales mejores que Varanne en el Castilla…

 Menos mal que Ancelotti si sabe de fútbol y aprecia el trabajo del galés, y menos mal que Bale parece un futbolista con personalidad y con la cabeza bien amueblada.

 Del Atlético de Madrid no hablo mucho porque ya sabemos lo que propondrán. Mucha “intensidad” (véase la foto de abajo) , legítima con el ‘Cholo” pero inmoral e ilegal con Mourihno, y un juego basado en aprovechar la calidad de sus delanteros y los errores del contrario. Con el empate es posible que elimine a su vecino para competir con la liga, aunque el verdadero rival es el Barcelona, que juega el domingo contra en el Nuevo San Mames. El Madrid lo hace el sábado, menos de 72 horas después de su partido aplazado. Pero del calendario ni hablo, ya lo hace Simeone por mí.

Bale contra un jugador del Atlético de Madrid

Bale contra un jugador del Atlético de Madrid

El Barcelona sale fortalecido del Bernabeu tras un polémico partido

Pitó Undiano Mallenco el final y el Real Madrid pasó de ser líder con una diferencia importante de 4 puntos sobre el Barcelona, a estar segundo empatado a puntos con el Atlético y con un solo punto de ventaja sobre el equipo azulgrana. Pero sobre todo pasó de parecer un equipo sólido, seguro y con confianza, a uno dubitativo, que en liga tiene en goalaverage personal en contra con sus dos principales rivales, y que ahora mismo no depende de sí mismo.

 El balance de los de Carlo Ancelotti es negativo cuando se trata de partidos importantes. Dos derrotas contra el Barcelona, una contra el Atletico de Madrid y un empate no hablan bien de la capacidad competitiva de este equipo en los partidos claves. Tampoco dio el equipo la talla en plazas difíciles.

 El clásico ofreció un duelo de ataques y un duelo de defensas, o mejor dicho de desajustes defensivos. Tuvo el Barcelona en los primeros minutos la oportunidad de sentenciar con un 0-2 en varias ocasiones, y fue entonces cuando apareció la defensa del Barcelona para demostrar que este equipo no defiende bien. Benzema marcó por ocasión doble lo que había fallado antes y el Real Madrid se adelantó en el marcador, 2-1.

 Empataría el Barcelona y volvería a adelantarse el equipo blanco para después ver como una expulsión y dos penalties le devolvían la ventaja al Barcelona. Son  demasiados 4 goles en contra. Y más en tu propio estadio. El clásico deja malas sensaciones defensivas en el Real Madrid. Carvajal no estuvo bien en la primera parte, Marcelo no ayudó en la segunda y Ramos sumó una nueva expulsión, mas las habituales dudas que ofrece Pepe, ya agotador con tanto teatro y gestualidad. Y aunque en ambos casos están eximidos porque Pepe fue agredido y provocado previamente, y el penalty no fue, no deja de ser una constante.

 Varanne en 15 minutos dio más tranquilidad, y aunque el francés parece en una versión inferior que la del año pasado, sigue ofreciendo muchas más garantías. En cuanto a los laterales, es lo que ofrece apostar por dos tan ofensivos. El tantas veces criticado Arbeloa o incluso Coentrao demostraron en clásicos anteriores mayores y mejores capacidades defensivas. Tampoco ayudaron a sostener la defensa Xabi Alonso y Modric, los dos con menores prestaciones que en otros partidos.

 El Real Madrid también tuvo el problema en sus dos jugadores principales de ataque, Bale y CR7, que no sumaron demasiado y que no parecieron acoplarse al sistema defensivo del equipo. Al Real Madrid le sostuvo un gigantesco Di Maria y un siempre motivado ante el Barcelona, Benzema, que no obstante, no vio recompensado su buen partido tras ser el primer cambio.

 El partido también ofrece precisamente dudas en cuanto a la gestión de los cambios. Los dos últimos muy tarde, ya con el equipo asfixiado, sin saber Carletto si aguantar el empate o si lanzarse al ataque. Es cierto que la baja de Jesé se nota más de lo que debería. Era la mejor alternativa ofensiva, limitándose ahora a Isco, que ha entrado en fase de observación y a Morata, que no da la sensación de ser un recambio válido para partidos de máxima enjundia. A eso parece limitado el banquillo blanco, sin más. Ayer habría sido una buena oportunidad para ver a Illarramendi sosteniendo el medio del campo, con el partido en fase crítica, con Di Maria fundido y con los dos medios sin claridad de ideas.

 Le salieron mal a Carletto los cambios y aunque siempre es ventajista criticar a posteriori. Sí es cierto que si Benzema hubiese marcado su tercer gol tras una buena jugada de Bale habría cambiado el partido, aunque también lo habría hecho si se hubiese pitado el penalty de CR7 fuera del área. Deja el partido la sensación de que el Real Madrid nunca controló el partido. Ni con 2-1 ni con 3-2 supo sostener el resultado e incluso con un buen empate, 3-3, tampoco fue capaz de aguantar, a pesar de jugar con 10. Por su parte, el Barcelona tampoco me pareció que hiciese un partido brillante. Se benefició de los muchos errores madridistas pero no me dio la sensación de que fue superior más que en el resultado. Su mejor desempeño se produjo en superioridad numérica.

Sale  el Barcelona reforzado, con un hat trick de Messi, a pesar de que sigo pensando que el astro argentino ya no está como antes. Tampoco me convenció Neymar y apareció como siempre en estos partidos Iniesta, que por su banda hizo muchísimo daño. Los del Tata parecen haber vuelto y afrontan el último tramo de liga a un solo punto de la cabeza.

 El arbitraje, malo, con muchas dudas sobre la fiabilidad y limpieza de la competición, algo que seguirá sobrevolando en el ambiente mientras ni esta federación ni de las que dependen, UEFA y FIFA estén dispuestas a disponer de los mecanismos necesarias para intentar resolver las jugadas dudosas.

El Real Madrid sale vivo del Calderón

Se encontró el Real Madrid con un muy temprano gol de Benzema en el minuto 3. El delantero francés, en su mejor temporada de blanco, sigue demostrando que es un jugador capaz de crear juego, marcar goles y asistir.

 A partir de ahí el partido lo llevó el Atlético de Madrid a su terreno. Muchas interrupciones, juego duro, poca combinación del Real Madrid y constantes reclamaciones al árbitro. Y el equipo blanco no supo desactivar ese juego e incluso sus dos centrales, Pepe y Ramos entraron en un intercambio de provocaciones que no beneficiaba al ritmo que le interesaba poner al Real Madrid. Lejos de dormir el partido, se encendió y con el el conjunto rojiblanco.

 Los dos goles del Atlético de Madrid, uno fruto del buen hacer de Arda y de Koke y otro fruto de una mala reacción de Diego López, dieron la vuelta al partido que por momentos pareció más cerca del 3-1 que del 2-2. Solamente los cambios efectuados por Ancelotti, apostando por laterales ofensivos y por la claridad de Isco frente a la vverticalidad de Di María, salvaron al Real Madrid de una derrota que habría puesto la liga empatada.

 El empate mantiene la diferencia aunque permitiría al Altético de Madrid ser primero en caso de igualdad de puntos. Lo mejor para el Real Madrid, el resultado y lo peor las sensaciones.

 Para valorar a este equipo de Ancelotti hay que coger los últimos partidos claves, esto es, la semifinal de la Copa del Rey, el partido de ida de la Champion League y este partido liguero y hacer una media. La valoración final es buena, pero bien haría el técnico italiano en pensar en qué falló y en hacer un buen análisis del partido. La presencia de los dos laterales defensivos ante un equipo que no tiene demasiada potencia por las bandas desactivó la salida del Real Madrid y provocó además el aislamiento de Bale y Cristiano Ronaldo. Los centrales no supieron controlar el tempo del partido y en el medio del campo ni Modric ni Xabi Alonso lograron imponer su calidad.

 Los títulos se ganan contra rivales como este y queda además de la final de la Copa del rey, los partidos grandes de Champion League y el partido del Barcelona en liga. Hasta ahora este Real Madrid no ha sido capaz de ganar en liga contra los rivales importantes. Es importante que el equipo aprenda a leer bien estos partidos

Simeone se lleva el derby

El gran vencedor del partido de ayer entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid fue Simeone, y el gran perdedor Ancelotti. Entre medias la figura de Mourinho, que si bien también perdió contra este mismo Atlético pero con Falcao lo hizo de una manera muy distinta, justo con la sensación contraria.

 Ayer la sensación fue que el Atlético de Madrid fue superior desde el segundo 1 hasta el minuto 93. Durante todo el partido los rojiblancos sabían cómo y cuando posicionarse en el campo, cómo y cuando presionar, recular, contragolpear o atacar. El 60% de posesión del Real Madrid sirvió nuevamente para poner en evidencia una de las grandes mentiras del último lustro. Si hubo un dominador del partido fue el Atlético y si hubo un equipo perdido en el campo fue el Real Madrid. De hecho pudiera resultar incluso corto el marcador.

 El Real Madrid se encuentra ahora mismo en tierra de nadie intentando decidir lo que quiere hacer con su futuro. La promesa de un juego espectacular con victorias se sostenía en as primeras jornadas mientras el Real Madrid ganaba jugando horriblemente. Pero ahora que ha jugado horriblemente y ha empatado un partido, perdido otro y ganado otro en el último segundo de manera injusta, se hace cada vez más insostenible. Y esto apenas acaba de empezar…

 Pareciera como si todos los jugadores estuvieran en su peor versión. Excepto Diego López, curiosamente el más cuestionado hasta hace no tanto por la prensa. Es el único que se salva entre un montón de jugadores que quizá se hallen confusos ahora que nadie les fustiga con el látigo para que demuestren los buenos que son.

 El método de Carleto de dar libertad es como pedirle a un niño que estudie mientras le pones el mando de una consola delante. Y más si se hace con niños especialmente proclives a la indolencia como Benzema o a la autosuficiencia como Cristiano Ronaldo. Si por el camino jugadores como Ramos, Pepe o Arbeloa no están físicamente a tope y otros como Khedira o Isco se sienten tácticamente perdidos tenemos el cocktail perfecto para obtener un equipo como el de ayer.

 El Real Madrid navega sin rumbo, a las órdenes de un almirante que tiene un velero capaz de navegar a 32 nudos surcando el mar como el viento,  pero que quiere que mientras sus tripulantes acicalen el barco para cuando lleguen a puerto.

 Este equipo está tan alejado del de las tres últimas campañas que hace que uno se pregunte en cuál será el resultado en un año si en apenas 3 meses ha mutado el equipo en una cosa vacía, sin espíritu, sin intensidad, sin cabeza ni corazón, sin táctica ni estrategia, sin plan alguno.

 Ayer eché de menos a Mou al tiempo que envidiaba al Atlético de Madrid, que ha conseguido lo que hace unos pocos meses teníamos los madridistas, un almirante con determinación, conocedor de sus tripulantes, valiente y decidido. Simeone ha logrado con poquísimo armar un bloque compacto, unido, que rema siempre en la misma dirección.

 Pero no quiero dejarme llevar por otro partido pésimo de este Real Madrid y van..,.todos, exceptuando la segunda parte contra el Galatasaray. Quiero creer que Ancelotti tiene un plan como lo tenía Mourinho cuando me sentía tranquilo a pesar de caer 5 a 0 contra el Barcelona. Quiero creer que un exfutbolsita italiano y exitoso como Ancelotti sabe de la necesidad de lograr un equipo unido, compacto, comprometido, con instinto asesino, con ganas de demostrar que en realidad son los mejores del mundo.

 Y quizá ese plan contemple unas primeras jornadas dubitativas, duras, en las que los débiles se bajan del barco. Yo sigo en este barco porque todo entrenador merece tiempo y respeto, y porque creo que el Real Madrid merece un entrenador capaz de equivocarse y levantarse una y otra vez.

La madurez de Cristiano Ronaldo

La impresionante victoria del Real Madrid en la Copa del Rey el pasado martes dejó como nombre propio a Cristiano Ronaldo, pesadilla para la defensa blaugrana y artífice de un partido digno de enmarcar.

 Conviene empezar a poner en relieve la tremenda evolución de este jugador que de alguna manera es inversa a la de Messi. A pesar de los balones de oro y los títulos de uno y otro y la propaganda en torno a los dos, hay un hecho; cuantos más goles ha metido Messi menos títulos ha ganado su equipo, mientras que cuantos más goles ha metido Cristiano más títulos y victorias ha obtenido el Real Madrid.

Cristiano Ronaldo celebrando un gol contra el Barcelona

Cristiano Ronaldo celebrando un gol contra el Barcelona

 Recuerdo al primer Cristiano Ronaldo, recién aterrrizado. Un jugador con las mismas características físicas que este, pero mucho peor. Más precipitado, elegía las opciones no siempre mejores y su rendimiento no suponía necesariamente un mejor rendimiento del equipo. Cuando el equipo estaba bien él también lo estaba, y cuando estaba mal el acudía con sus goles pero no afectaba a la mejora sustancial del equipo.

De alguna manera, aquel Ronaldo se parece a este Messi. Con sus marcas estratosféricas de goles no ha hecho mejor a su equipo y no ha influido relevantemente en los títulos importantes. Recordemos los últimos partidos importantes contra Real Madrid, Milán o Chelsea y la influencia del argentino.

 El caso de Cristiano es justamente el contrario. A medida que ha ido madurando ha sabido aparecer en los partidos importantes en los momentos claves. Lo ha hecho infinidad de veces contra el Barcelona pero también en otros muchos partidos. Y lo que es más importante, su influencia en el juego ha sido muy relevante. Ya no han sido solo goles, sino asistencias, labor defensiva, liderazgo, creación de juego…

 La evolución de Cristiano como la de Ozil o Khedira ha sido fundamental para crear la identidad de este Real Madrid. Solamente los pasos hacia adelante y atrás de Di Maria y Benzema han impedido la absoluta consolidación de un proyecto que sigue siendo joven y con muchísimo futuro.

 Todos ellos tienen en común el maltrato o falta de reconocimiento. Ozil es tan bueno como Iniesta o mejor, Khedira es un medio centro de altura mundial, en constante evolución y Cristiano Ronaldo es sencillamente a día de hoy y durante el último año y medio el mejor jugador del mundo. Y lo es porque ha sido el más desequilibrante de entre los dos (no hay más candidatos posibles).

Lo fue en aquel 1-2 inmenso del año pasado y lo fue antes de ayer, pero lo viene siendo en los últimos derbys como demuestra sus 6 partidos consecutivos marcando en el Camp Nou. La liga, la Copa y la Champion League se juega en esos partidos. Y los que osaron alguna vez criticar injustamente al luso porque no aparecía ahora ya sencillamente han de desaparecer y hacer, eso sí, la reflexión contraria, Messi no aparece. En los últimos Real Madrid- Barcelona ha marcado solamente un gol en juego, lo que demuestra su dificultad para superar a defensas bien plantadas y sólidas.

 Messi, a medida que ha acumulado goles se ha convertido en un increíble goleador pero su influencia es menor que en el año del triplete. Es un jugador más egoísta, más individualista, que pierde más balones y que busca mas la jugada personal y la gloria propia que antes.  Son más importantes sus goles en partidos ya ganados o contra rivales pequeños que su juego en partidos grandes. Messi ha engullido los goles de otros jugadores, de los delanteros y se ha convertido en un goleador implacable más al estilo Ronaldo Nazario que por ejemplo Ronaldihno. Influencia a través de goles pero no de juego. Lo contrario que Ronaldo, nuevamente, que el año pasdo hizo un registro espectacular de goles acompañado de Higuaín y Benzema logrando este año, la misma marca y mayor número de asistencias. Su influencia en el juego ya no es la del goleador, es la del líder del equipo, la del jugador a través del cuál pivota todo el equipo.

 Quizá la historia deje la diferencia de 4 balones de oro a 1, pero la realidad de estos últimos dos años es que el Real Madrid ha sido superior al Barcelona y que lo ha sido gracias a Ronaldo