El balón de oro a Cristiano Ronaldo

Cristiano con su cuarto balón de oro

Cristiano con su cuarto balón de oro

El balón de oro ha vuelto a su formato clásico (del que nunca debió salir) y la revista France Footbal ha otorgado el premio a Cristiano Ronaldo, que se ha llevado ni más ni menos que el cuarto balón de oro.

El premio tiene en cuenta sobre todo la Eurocopa y la Champion League lograda por el portugués, pero también unos números individuales que le han llevado a marcar más de 50 goles por sexto año consecutivo y a ser pichichi de la Champion League

Para aquellos que sostienen que Messi es el mejor del mundo, pase lo que pase, en la última década, como el odiador Xavi, habrá que decirles que eso hay que demostrarlo año a año y temporada a temporada, y en la última Cristiano Ronaldo ha tenido mejores números. Luego la comparativa entre ambos arroja muchos datos interesantes, pero el hecho de que uno tenga 4 balones de oro y otro 5, habla de la proximidad entre ambos genios.

Cristiano Ronaldo entra por méritos propios en la leyenda del Real Madrid como el mejor jugador de la historia, todavía compitiendo con Don Alfredo Di Stefano, aunque ya muy cerca.

Pasarán décadas antes de volver a disfrutar de un jugador con la voracidad de Cristiano Ronaldo. Un animal del gol, insaciable, que tiene que demostrar ahora que la edad le va haciendo perder facultades físicas, si es capaz de seguir siendo el número 1 con más de 31 años. Lo que si ha demostrado es que a base de esfuerzo y de trabajo se pueden lograr todos los objetivos. Porque es indudable que el portugués no tiene el talento natural de Messi. El argentino juega con 29 años a lo mismo que jugaba con 14.

Cristiano Ronaldo, sin embargo, ha evolucionado brutalmente y de hecho poco se parece su versión inglesa a la española. En el Real Madrid es cuando ha explotado como super goleador, con unos registros impensables, muy alejados de sus números en el Manchester United.

Esa capacidad de evolucionar y de seguir mejorando a base de trabajo, es el gran elemento diferencial de Cristiano Ronaldo y su gran mérito.

Iker Casillas y los jugadores-leyenda

La historia de Iker Casillas estaba escrita desde que debutó hace catorce años en San Mames, pero por desgracia también estaba escrito su declive porque se ha vivido antes con otros jugadores. No fueron menos leyenda Butragueño o Raúl, dos 7 que abanderaron al Real Madrid en distintas épocas.

Como ellos, y como Alfredo Di Stéfano, en algún momento llega el declive físico o mental, o simplemente llega un jugador más joven o con mejores condiciones. Es ley de vida, aunque cuando llevas más de una década en la élite, en el club más reconocido del mundo, es muy difícil dejar paso y asumir eso con naturalidad.

No lo hizo el genial argentino que planteó un pulso a Santiago Bernabeú dándole a elegir entre él o Miguel Muñoz. También se resistió Raúl a pesar de que su declive físico era evidente. Solamente Butragueño se echó a un lado con resignación asumiendo que había perdido las condiciones físicas que le habían hecho un delantero impredecible con ese cambio de ritmo tan característico.

Casillas se ha enfrentado por segunda a una situación adversa en el Real Madrid. La primera vez fue cuando Del Bosque le quitó la titularidad en beneficio de César. El final de esa historia fue feliz y catapultó al de Móstoles a los altares del madridismo.

La situación actual de Casillas vuelve a poner en evidencia el mal endémico del Real Madrid desde que se fue Santiago Bernabeu y los jugadores pasaron a ser más importantes que el club. Su incapacidad y la de toda la prensa palmera para aceptar la suplencia ha llevado al madridismo a una ruptura entre los que pensamos que por encima de todos está la meritocracia .

Iker Casillas

Los jugadores-leyendas permanecen demasiado tiempo en el Real Madrid como jugadores en vez de ocupar su puesto como leyenda. Esa resistencia a abandonar la titularidad con honestidad es lo que diferencia por ejemplo al Real Madrid del Manchester United. Jugadores como Gigs o Scholes, auténticas leyendas asumen su suplencia con naturalidad. Siguen desempeñando su labor de leyenda pero son conscientes de que su aportación al equipo es menor.

Las declaraciones de Iker hablando de que lloró con su suplencia, de que es madridista de que nació y un largo y vergonzante etcétera demuestran que nuestros jugadores-leyendas no están dispuestos a asumir la suplencia como algo natural. Y más bien al contrario, azuzados también por esa prensa necesitada de ídolos creen que como leyendas no deben ocupar solamente un espacio en el museo del Real Madrid junto con el resto de trofeos sino también un puesto en la titularidad.

La titularidad por decreto a los jugadores-leyenda directamente se confronta con la meritocracia y eclipsa a los jugadores jóvenes. Algo que ocurrió con Hierro, o Raúl por hablar de los más recientes podrá seguir ocurriendo en el futuro con los Ramos, Morata, Jesé…

Por todo esto era tan importante que un jugador como Iker Casillas, que en las dos últimas temporadas había estado a años luz de su mejor rendimiento y que vio como Diego López aseguraba mejor la portería, fuese siendo suplente, al menos si su nivel no mejoraba. No fue así, y de aquellos polvos, estos lodos. Diego López está en el Milán, Keylor ahora mismo supongo que andará preguntándose para qué pagaron por él 10 milllones, y otros porteros refulgentes como Ter Stegen, Courtois u Oblak están en otros clubes.

El endiosamiento de estos jugadores-leyenda les lleva a pensar que merecen la titularidad por derecho propio. Se evita la autocrítica y se cae en la autocomplacencia.

Di Stefano, leyenda y símbolo del Real Madrid

Falleció Di Stefano, un mito del deporte, el fútbol y del madridismo. Y por eso, aunque tarde, está página, que de alguna manera trata de representar las tres cosas, le rinde un pequeño homenaje.

El argentino fue el creador junto con Bernabéu del mito del Real Madrid. Dos personalidades únicas que cambiaron para siempre la historia del club y del fútbol. Es difícil entender la historia del club sin entender la historia de ambos personajes.

Di-Stefano-bernabeu

Di Stefano y Bernabeu

DI Stéfano llegó al Real Madrid con 27 años, ya consagrado como estrella en Latinoámerica pero con todo por demostrar en Europa, en una época en la que la información no fluía como ahora. Es difícil imaginarse un mundo en el que lo que pasaba a un lado del Atlántico no se conocía en el otro. Pero lo cierto es que Di Stéfano ya había hecho carrera en Argentina y más tarde en el Millonarios de Bogotá, que de alguna manera fue una especie de precursor del Real Madrid que vendría.

El equipo colombiano juntó en su plantilla a algunos de los mejores jugadores latinoamericanos de la época, aprovechando entre otras la circunstancia de la huelga de futbolistas en Argentina, que provocó el éxodo de sus mejores futbolistas. Y ahí, en el Millonarios, en un equipo que se denominó “Ballet Azul”, fue donde encandiló a los dirigentes madridistas tras un amistoso entre ambos clubes.

A partir de ahí, Bernabeu logró hacerse con la mitad de los derechos de Di Stéfano (los correspondientes al Millonarios) mientras que el Barcelona tenía los derechos de su club de origen, el River Plate. El resto de la historia llevó finalmente al jugador al Real Madrid, pero no por “maniobras franquistas” ni historias extrañas, sino por circunstancias como que el Barcelona no quiso pagar la parte de los derechos al Millonarios, la recuperación de Kubala de su tuberculosis o la intervención y mediación de Muñoz Calero (el mismo que intervino en el fichaje de Kubala).

Lo cierto es que el astro argentino fue determinante en el devenir del Real Madrid, que pasó de ser un club más, y no precisamente el mejor, tras 15 años de época franquista en la que apenas conquistó títulos, a ser el mejor club de la historia.

Evidentemente no solamente ayudó Di Stefano, sino los buenas quehaceres de Bernabéu que fichó a otros cracks como Gento, Puskas, Rial o Kopa.

Pero el nombre de Di Stéfano y sobre todo su personalidad ganadora, su actitud futbolística y su personalidad, fueron los que crearon las bases de lo que hoy es el Real Madrid,

El Real Madrid en blanco y negro: el equipo del régimen

Forma parte del manual de la propaganda la famosa frase dicha por Goebles: «una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una realidad». También el mundo del fútbol está sujeto a esta premisa y así lo vemos diario. Sin embargo, hay dos afirmaciones que se dicen sin rubor referidas al Real Madrid que no por repetirse más adquieren carácter de verdad. Una afirma que el Real Madrid fue el equipo del régimen y la otra trata de negar el mérito del equipo blanco por haber ganado sobre todo títulos «en blanco y negro».

Voy a refutar ambas teorías con datos, contrastando los títulos con los de su gran rival, el Barcelona, para comprobar como estas dos afirmaciones por más que se repitan no se sostienen. Para ello voy a considerar dos tiempos históricos: el primero del 39 al 75 por motivos obvios, un periodo de 36 años y el resto del 75 a la actualidad, es decir otros 36 años.

De los años previos simplemente diré que el Real Madrid había logrado dos ligas (31-32 y 32-33) y 7 Copas del Rey (1904-05, 05-06, 06-07, 07-08, 16-17, 33-34, 35-36) mientras que el Barcelona había logrado una liga (28-29) y 8 copas del Rey (1909-10, 1911-12, 1912-13, 1919-20, 1921-22, 1924-25, 1925-26, 1927-28). Es decir, al comienzo de las fechas que vamos a analizar ambos equipos tenían el mismo numero de títulos.

Del primer periodo, la primera liga se disputó en el 39-40 y su primer ganador fue el Atlético de Madrid (Atlético Aviación por entonces). En  estos primeros años de dictadura el Barcelona ganaría 5 ligas, el Atlético de Madrid ganaría 4 títulos, el Valencia 2 y el Sevilla y el Atlethic de Bilbao una cada una. Durante estos años de gobierno franquista el Real Madrid ganaría solamente un título de liga, precisamente 15 años después de la llegada de Franco al poder, en el año 1953/1954.

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Franco con el capitán del Barcelona tras levantar la Copa del Generalísimo

En la otra competición, la Copa del Generalísimo por entonces, el reparto no cambia demasiado y fue el Barcelona el equipo que logró más títulos (4), seguido del Athletic de Bilbao y Valencia con 3, Real Madrid con dos y finalmente Español y Sevilla con un título cada uno.

Así pues, si la intención de Franco o de cualquier otro miembro del gobierno era darle preponderancia al Real Madrid podemos decir que fracasaron estrepitosamente tras 15 años de gobierno. Y es aquí, justamente en el año 1953 cuando la llegada de Di Stéfano al Real Madrid cambia la historia del club. Son muchos lo que utilizan este fichaje para justificar la teoría del Real Madrid como equipo del régimen. Parece nuevamente un pobre argumento basarlo todo en un fichaje, polémico ciertamente más por su complejidad que otra cosa. Pero nuevamente lo que ha llegado a nuestros días se parece más bien a la fábula del robo de Zeus que a una situación muchísimo más compleja, con clubes con distintos derechos, huelgas y dinero de por medio. Recomiendo pues la lectura del siguiente artículo para conocer realmente que sucedió con este fichaje.

La llegada de Di Stéfano pero también de jugadores como Gento, Puskas o Rial lanzó al Real Madrid, que logró quince años después de la llegada de Franco al poder, convertir al equipo blanco en el auténtico dominador de la liga. El Real Madrid logró 15 ligas y 6 Copas del Rey mientras que su rival logró 8 ligas y 9 copas del Rey. Pero la gran diferencia fue precisamente el torneo que ayudó a crear el Real Madrid, la Copa de Europa, con el resultado que ya conocemos de 6 Copas de Europa y una Intercontinental a favor del Real Madrid. Durante este periodo, sin embargo, el Barcelona logró 3 Copas de Feria y 2 Copas Latinas (se enfrentaban equipos de Francia, Italia, Portugal y España)

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Raymond Kopa, Héctor ‘Pibe’ Rial, Alfredo Di Stéfano, Ferenc Puskas y Gento

Si tenemos en cuenta el balance de los primeros 36 años, los que he calificado como «blanco y negro»,  el Barcelona logró un total de 9 ligas, 17 Copas del Rey y 5 trofeos europeos mientras que el Real Madrid logró 17 ligas, 13 Copas del Rey y 9 trofeos europeos(contando dos Copas Latinas).

Si confrontamos estos datos con los siguientes 36 años, es decir de 1975 hasta la actualidad nos encontramos con que el Real Madrid ha ganado 15 ligas, 4 Copas del Rey, 5 títulos europeos (3 Champion League y 2 UEFA). El Barcelona por el contrario ha logrado 13 ligas, 8 Copas del Rey, 7 títulos europeos (3 Champion League y 4 Recopas).

Lo que arrojan los datos son unos números parejos en cuanto a número de títulos, sin tener en cuenta el rendimiento de ambos equipos en la Copa de Europa. Es llamativo también que el Barcelona, el equipo récord en Copas del Rey haya logrado casi el doble en los años de blanco y negro, así como de igual manera el 40% de sus ligas son logradas en esta misma época. Lo mismo se puede aplicar al Real Madrid sin duda.

En resumen, el Real Madrid ha ganado más títulos en liga en ambos periodos, menos Copas del Rey en ambos periodos y en cuanto a los títulos europeos mucho más en el primer periodo pero los mismos en el segundo. Eso sí, el Barcelona tiene 4 Recopas y el Real Madrid dos Copas UEFA. Considerando que este torneo lo jugaban antes los mismos que ahora juegan la Champion League (menos el primero obviamente) parecen a mi entender títulos más relevantes.

Del resto de títulos, el Barcelona ha levantado 9 Supercopas de España por 7 del Real Madrid y 3 Supercopas de Europa por solamente una del equipo blanco. Por el contrario el equipo blanco ganó 2 Intercontinentales y el Barcelona un Mundialito de clubes. Conviene señalar como conclusión al artículo que como es lógico no he contabilizado los torneos regionales como Copas de Cataluña o trofeos amistosos.

Así pues, los datos desmontan esta teoría que responde en realidad a un intento de propaganda para minimizar los éxitos del Real Madrid. Lo cierto es que ni el régimen ayudó al equipo blanco a ganar más títulos ni el color ha impedido que el Real Madrid siguiese siendo uno de los mejores del mundo.

Lo único verídico es que los éxitos europeos del Real Madrid en Europa fueron utilizados por el régimen para crear un sentimiento de euforia y unidad en España. Pero más allá de la utilización política de estos éxitos (como de cualquier otro éxito en otra modalidad), lo cierto es que el Real Madrid no obtuvo un trato de favor, distinto al de cualquier otro club grande.

La otra gran verdad es que el Real Madrid ha vivido sus años más gloriosos gracias a la visión única de Santiago Bernabeu y a la llegada de Di Stéfano junto con un grupo de jugadores irrepetibles. Hasta la fecha se han visto grandes equipos y delanteras pero difícilmente se volverá a repetir un ataque como aquel formado por Di Stefano, Puskas, Rial, Kopa y Gento

Acontecimientos que cambiaron la historia del fútbol

El  fútbol tiene numerosos ejemplos de acontecimientos que hicieron cambiar su historia. Algunos negativos, como el terrible accidente del Manchester United en 1958,  y otros, la mayoría, positivos como la aparición de futbolistas, entrenadores o incluso presidentes que cambiaron el concepto del fútbol.

Fue precisamente un presidente, Santiago Bernabeu, quien realizó el mayor cambio en la historia del fútbol. Aparte de contribuir en la creación de la Copa de Europa fue el primero que divisó el negocio que había detrás del fútbol, ampliando el estadio e incorporando a las grandes figuras mundiales. Muchos años más tarde Florentino Pérez le emuló, llevando al fútbol a una dimensión más mercantilista aún. Pero la semilla la plantó Santiago Bernabeu juntando en un mismo equipo a Kopa, Di Stéfano y Puskas.

Kopa, Di Stefano y Santiago Bernabeu

Pero si de fútbol hablamos no pueden faltan los entrenadores ni los futbolistas. Entre los primeros entrenadores como Helenio Herrera, Bill Shankly, Arrigo Sachi o Johan Cruyff cambiaron la historia de sus clubes, dotándoles de una identidad que antes no tenían.

Pero han sido los futbolistas, como es lógico, los que mayor impacto han causado en la historia del fútbol y de sus respectivos clubes. El primer futbolista que cambió para siempre la historia de su club y la historia también del fútbol fue Alfredo Di Stefano. Con él como protagonista el Real Madrid ganó 5 Copas de Europa (56-60). Tras él, otros grandes de la historia harían lo propio con sus clubes, como Eusebio con el Benfica (Copa de Europa 60-61,61-62),  Cruyff con el Ajax de Amsterdam (Copas de Europa 70-71,71-72 y 72-73) o Benhebauer con el Bayern de Munich (73-74,74-75,75-76).

Otras veces fue un grupo de jugadores, como aquel maravillosos tridente holandes que recaló en el Milán: Van Vasten, Rijkaard y Gullit. Un equipo, que junto a otros futbolistas como Baresi o Maldini impidió a otra fabulosa generación de futbolistas, la quinta del Buitre, alcanzar el premio máximo, la Copa de Europa. Y otras veces, la mayoría, la coincidencia de buenos entrenadores y buenos jugadores ha llevado a los clubes al éxito.

Pero esto no es cosa del pasado. Continuamente aparecen futbolistas que cambian en uno u otro sentido el futuro de sus clubes. Tenemos ejemplos recientes de jugadores que cambiaron la historia de sus clubes y de los clubes rivales. A la inversa que en el caso Di Stefano, la llegada de Ronaldihno al F.C Barcelona cambió buena parte de la historia de este club. Estando el brasileño ya fichado por Florentino Pérez, el equipo blanco se decantó por Beckham, esperando contratar a Ronaldihno un año después. El brasileño no quiso esperar y se embarcó en un proyecto que pretendió renovar profundamente al Barcelona. Acompañado por Deco y por Etoo, Ronaldihno guió al Barcelona a la élite europea muchos años después.

Su presencia le permitió al Barcelona ganar una Copa de Europa (2005-2006) y varias ligas, pero sobre todo le permitió cambiar de mentalidad.  De aquel legado salió después un Barcelona aún más potente, cambiando al gaucho por Messi y a Rijkaard y a un puñado de jugadores por Guardiola y varios fichajes y canteranos. El resultado ya lo conocemos, el famoso sextete y la liga del año pasado.

En el club rival el Real Madrid, la llegada de Zidane tuvo un efecto similar. El francés quedó inmortalizado para la historia del fútbol con aquella volea fabulosa que a la postre le daría al equipo blanco su novena Copa de Europa.

Hoy en día, casi todas las cartas están sobre la mesa. Messi es el santo y seña del Barcelona y Cr7 es el nuevo ídolo del madridismo. Y sin embargo la historia nos dice que algo o alguién tiene que llegar para cambiar una vez más el destino de los clubes. El caso más reciente de fichaje disputado por ambos clubes ha sido Ozil, ¿será el alemán el elegido para cambiar el curso de la historia? ¿O será otro?¿Quién será el siguiente entrenador, futbolista o presidente dispuesto a cambiar la historia de su club y del fútbol? Mi apuesta es Mourihno.

Debate en torno al balón de oro

El debate sobre el balón de oro está más de actualidad que nunca en nuestro país, gracias al último mundial conseguido. Muchos son los que consideran que tras haber ganado un mundial es realmente difícil que uno de nuestros jugadores españoles, ya sea Villa, Iniesta o Xavi, no se haga con el prestigioso premio.

Conviene en primer lugar aclarar los criterios que según el artículo 9 del reglamento del trofeo se establecen para votar al ganador: resultados individuales y colectivos durante el año en consideración;la clase del jugador (talento más juego limpio);su carrera profesional y la personalidad y carisma que posee.

Se trata por tanto de una variada gama de características que no valoran solamente el rendimiento deportivo. Si bien es cierto que históricamente el desempeño futbolístico del jugador en cuestión es determinante, y que no deja de ser un premio al mejor futbolista. Sin embargo, se tienen en consideración aspectos como el carisma del jugador.

No es de extrañar por tanto, que la mayoría de grandes talentos de la historia hayan recibido un balón de oro o varios: Kopa, Di Stefano, Luis Suarez, Eusebio, Cruyff, Beckenbauer, Platini, Van Basten, Messi o Cristiano Ronaldo. Todos ellos jugadores que han marcado épocas en sus respectivos equipos o selecciones.

Porque si algo está claro a la hora de elegir al galardonado es que es fundamental que su equipo o su selección haya desempeñado un gran papel. Por eso, en los últimos tiempos el ganador suele ser del campeón del mundial o del campeón de Europa. Así Zidane, tras el mundial del 98, Ronaldo tras el mundial de 2002 o el curioso caso de Cannavaro, tras el de 2006 ganaron el balón de oro.

Durante los años en los que no hay mundial se valora como trofeo clave la Champion League, aunque no pueden pasar desapercibidos otros torneos como la Eurocopa.

Con la excepción del ya citado Cannavaro y de Matias Sammer (en el 96) el resto de galardonados durante los últimos 20 años han sido jugadores dominantes. Jugadores absolutamente determinantes por goles, asistencias e influencia en el equipo. En los últimos años con Messi, Cristiano y Kaká cuando sus equipos ganaron sus respectivas copas de Europa, pero en años anteriores con jugadores como Ronaldihno, Rivaldo, Ronaldo, Zidane, Stoickvoc o Baggio.

Por el camino se dieron balones de oro a jugadores menos glamourosos y en mi opinión con menos influencia mundial que los citados cracks, como Owen, Schvechenko o Weah. Grandes jugadores sí, pero menos importantes.

Y ahora nos encontramos con un amplio abanico de jugadores sin tener uno predominante. Quitando a Messi que es el más dominante pero que al no haber ganado ni Copa de Europa ni Mundial quedaría descartado, el resto de jugadores seleccionables y posibles candidatos son grandes jugadores pero no el tipo de cracks mundiales que habitualmente representan el balón de oro. Los españoles Xavi, Villa o Iniesta y los holandeses Robben o Sneijder deberían ser candidatos ,al menos por triunfos colectivos y por rendimiento individual. Paradigmático es el caso de Sneijder que lo ganó todo con el Inter de Milán siendo él el motor, llegando también a la final del Mundial. De Robben se podría decir lo mismo, aunque le ha faltado levantar un gran título.

En el caso de los españoles, su desempeño colectivo se basa sobre todo en un gran mundial. Como pilares de la selección española, se podría decir que sin su concurso habría sido muy difícil levantar la copa. Y sin embargo, son solamente 7 partidos, ¿se puede otorgar un balón de oro por 7 grandes partidos?

En el caso de Iniesta por ejemplo, su desempeño a lo largo del año, con el Barcelona, ha sido más bien pobre. En liga marcó un gol y dio apenas 5 asistencias. En la champion aportó una asistencia y en al Copa del Rey solamente 2. Números sin duda pobres para el que debería ser un crack mundial. Sin ir mas lejos, el criticado Kaká ha logrado en total más de 9 goles y otras tantas asistencias. Es cierto que la influencia de un jugador va más allá de los goles y asistencias, pero si hablamos de un balón de oro su desempeño tiene que abarcar este campo, sin duda. Marcó en el mundial eso si dos goles, uno de ellos clave.

Con Xavi es distinto, hablamos de un jugador que es motor en todos sus equipos. En el Barcelona es el jugador clave, habiendo repartido este año 14 asistencias y marcado 3 goles.Pero más allá de los números, Xavi ha jugado prácticamente todos los partidos, siendo en muchos de ellos el mejor del equipo. En el mundial su rendimiento ha sido similar.

Y si hablamos de Villa, hablamos de un goleador, clave para que España alcanzase la final del mundial. En la liga, hizo del Valencia un equipo competitivo gracias a sus goles.

Así pues, descartaría de pleno a Iniesta puesto que solamente ha destacado en el mundial. La última vez que ocurrió algo parecido fue con Ronaldo. Este se presentó en el mundial después de un año lesionado, con un claro sobrepeso. Y sin embargo marcó siete goles para convertir a su Brasil en campeona. Aqui está claro que se valoró el carisma de Ronaldo y su carrera. Algo que por desgracia no tiene Iniesta.

En definitiva, si ha de haber un balón de oro con los criterios actuales, debería ser uno de los holandeses o Xavi. También metería en el cuarteto a Messi, por su rendimiento antes del mundial y después. Pero claro, si nos ceñimos a los criterios del trofeo, por cierto, ahora fusionado con el Fifa World player, quizá no deberíamos incluirle.

Como toda valoración con cierta subjetividad es difícil decidir uno. ¿Mi valoración? Yo lo dejaría en blanco…