La confesion de Amstrong y el eco en otros deportes

La confesión de Amstrong constata lo que los muchos sabíamos, que el dopaje forma parte del ciclismo y que lo raro no es que se produzca sino que haya, como bien dijo el americano, cinco héroes que no se dopen.

Amstrong y Oprah

Amstrong y Oprah

La entrevista de Oprah  a Amstrong  pone de manifiesto que es el propio deporte el que está podrido desde sus raíces, y que los ciclistas se ven obligados de alguna manera a recurrir al dopaje para competir en igualdad de condiciones. Pero, que nadie se equivoque, el americano confiesa porque la USADA le ha puesto contra las cuerdas y porque de ello algo sacará. De lo contrario asistiríamos al sainete diario en el que los ciclistas, directores de equipo y demás personal nos toman por tontos y creen que no sabemos lo que se cuece entre bambalinas.

Amstrong bien podría fácilmente seguir presumiendo de sus 7 tours como muchos otros deportistas presumen de logros y de estar limpios. Si un tipo como Amstrong, sometido a todo tipo de controles antidopaje, fue capaz de esquivar los positivos de una u otra manera, que no ocurrirá en otros deportes. La gran diferencia, quizá sea, que deportes como el fútbol, el baloncesto o el tenis tienen por algún motivo una inmunidad que les permite pasar de puntillas por este grave problema, pareciendo ajenos. La realidad es bien distinta. Personajes como Pereiro, que no es la primera vez que lo menciona, son de los pocos que hablan claro. ¿Se acuerdan cuando un par de “iluminados” denunciaban el dopaje de Amstrong?

 Lo más grave de todo el asunto es seguir pensando que esto se circunscribe al ciclismo, como si aquel deporte, que es especial duro, fuese el único que reuniese las condiciones para tener recurrir al doping. El dopaje está unido al deporte de élite, a la máxima exigencia deportiva y a la competitividad extrema. Y lo está porque de ello depende el resultado final, donde una mínima ventaja externa provoca una diferencia de resultado.

 A las pruebas me remito con el caso de Amstrong pero con los conocidos en atletismo de Marion Jones o sin ir mas lejos en España donde hemos tenido no pocos casos de dopaje entre atletas. Tampoco hace falta ser muy agudo para pensar que en otros deportes existe la misma exigencia física. Porque si en ciclismo el esfuerzo físico es duro y constante, en otros deportes como el fútbol, es más explosivo e irregular, pero requiere de algo que no tienen los dos deportes anterior, pensar en los movimientos. Esos movimientos consumen esfuerzo y oxígeno y requieren de la claridad mental de los futbolistas, además por supuesto, de la cantidad de golpes que se reciben. El piragüista Javier Herranz afirmaba el otro día:

“Con la hormona del crecimiento te recuperas antes. Cuando tienes la pierna machacada, te la tomas y te recuperas. Te ayuda a controlar el peso, la grasa… En el fútbol, un deporte explosivo, que te deja destrozado después de un partido, esta hormona te recupera en un día”

 

Donde haya máxima exigencia deportiva y dinero en juego habrá dopaje, porque supone una ventaja competitiva que a la larga se convierte en un elemento necesario para competir. Por eso, ya los ciclistas amateurs comienzan a doparse porque ese extra es el que les dará el plus para poder convertirse en profesionales algún día o al  menos competir. Y por eso, cuando yo jugaba al fútbol 7 en mi barrio con una panda de amigos no nos dopábamos, porque no había nada en juego más que el orgullo de ganar.

Dopaje en el fútbol, tercera parte

Si en los dos artículos anteriores: el dopaje en el fútbol, primera parte y el dopaje en el fútbol, segunda parte, hablaba de datos, indicios y especulaciones, en esta tercera entrega es hora de hablar de hechos concretos.

Si nos dijesen dentro de 30 años que un porcentaje alto de futbolistas ha muerto a edades tempranas, con enfermedades raras como la esclerosis  y con cáncer, supongo que pensaríamos que algo extraño pasó en el pasado, relacionado por supuesto con el dopaje. Esto mismo es lo que ha sucedido en Italia y lo explica muy bien el vídeo que enlazo. Se trata de un video del programa Informe Robinson que a pesar de contar cosas estremecedoras solamente ha tenido 1.500 visitas en youtube.

Adelanto solamente las declaraciones de Carlo Petrini, ex jugador del Milán entre muchos otros equipos, y uno de los muchos futbolistas con cáncer en Italia:

“Cuando yo jugaba, jugábamos 40 o 45 partidos al año y nuestro ritmo era de un Fiat 500. Hoy, estos muchachos juegan 60 o 70 partidos a un ritmo de un Ferrari de Fórmula 1. ¿Como pueden resistirlo? No, tú dímelo. ¿Cómo hacen? Juegan cada tres días. Y no son diferentes que yo, físicamente son como yo. No tienen dos corazones, dos hígados, seis pulmones. Dame una explicación de porqué ellos consiguen hacer lo que hacen y entonces yo te respondo si hay doping o no “

El vídeo deja pocas dudas respecto a lo que pasó. No se trata ya de una lucha moral, como si alguno estuviésemos por encima del bien o del mal sino de una necesidad de la sociedad de informar de que es posible que muchos de los jóvenes prometedores que aspiran a ser futbolistas hayan de pasar por un proceso de dopaje para alcanzar el éxito que puede acabar tempranamente con sus vidas.

Después de ver el vídeo quizá algunos tengan más clara la necesidad de luchar contra el dopaje a todos los niveles, caiga quien caiga, sin atajos y sin fisuras, y no solo para garantizar la limpieza en el deporte sino también, y sobre todo, para garantizar la integridad física de muchos deportistas.

En torno al dopaje hay un corporativismo y un ocultismo que hace que aquellos que alcen la voz sean considerados como extraños al deporte, como traidores. Se habla de  suposiciones, elucubraciones y especulaciones, insuficientes desde luego para aclarar la pregunta principal: ¿Existe dopaje en el fútbol? A ella le siguen una serie de preguntas: ¿Por qué se dopan? ¿Cómo se dopan? ¿Realmente necesitan doparse?¿Existen casos de dopaje?¿Que mejoras supone?

En realidad, la primera respuesta se responde por sí sola tras comprobar como en  Italia se dopaban a casi todos los futbolistas hace un par de décadas. Lo hacían con técnicas primitivas sin contar con los avances de hoy en día que permiten dopar a los deportistas de una manera menos traumática. El resto de estas preguntas que lanzo tienen en realidad una contestación que está en las hemerotecas y que simple y llanamente las hemos dejado de lado como sino existiesen, en lo que parece un intento claro por negar las evidencias.

Dopaje en el fútbol

Dopaje en el fútbol

La primera noticia que debería ponernos en alerta es la referida al dopaje por EPO de la Juventus, que responde a la pregunta de como se han dopado muchos futbolistas y de si existen casos de dopaje. Un dopaje condenado en sentencia judicial, que sin embargo no tuvo consecuencias jurídicas más allá de una condena económica al médico, porque no se pudo demostrar que dicho dopaje supusiese un fraude deportivo. Así pues la condena fue por poca seguridad en el trabajo.

Como en otros casos, la justicia ordinaria va por un lado y la justicia deportiva va por otro. Sin unas leyes que condenen el dopaje, primero deportivamente como fraude, y luego en justicia ordinaria como delito contra la salud, difícilmente avanzaremos en este tema. Pero más aún, para saber si ha ocurrido se debe regular mediante controles sistemáticos y masivos, porque de lo contrario, además de adulterar la competición estaremos ante un grave caso de peligro físico de los deportistas.

Lo que podría ser considerado un caso aislado de dopaje por EPO es en realidad una de las pocas pruebas que se tienen ante los pocos controles realizados en las ligas nacionales para detectar esta sustancia. Así, en el 2004 Wenger denunció el siguiente hecho:

“Hemos tenido jugadores que llegaron al Arsenal de otros equipos y su tipo de glóbulos rojos en la sangre eran anormalmente elevados”.

Acto seguido la liga inglesa, interesada en mantener la limpieza en la competición, decidió realizar más y mejores controles. Otras ligas como la española, lejos de incorporarse a la modernidad, sigue anclada en un pasado que pretende detectar sustancias como anabolizantes sin tener en cuenta la existencia de las sustancias dopantes más modernas como el EPO tercera generación. Algo que señala este artículo:

“Sin embargo, existen diferentes varas de medir: el nivel de exigencia en los análisis a los futbolistas está lejos del que soportan, por ejemplo, los atletas y los ciclistas. En el fútbol español no se hacen análisis de sangre ni tampoco específicos de EPO (proteína que estimula la creación de glóbulos rojos y la oxigenación de la sangre). Tampoco de CERA, fármaco estrella e indetectable durante años, que estimula los efectos de la eritropoyetina propia del organismo y no necesita dosis de refuerzo.

La explicación que se da desde la RFEF es que estos test son muy caros. No hay un protocolo establecido ni presupuesto para hacer controles y transportar la sangre en condiciones de seguridad. Un análisis normal de orina cuesta 2.000 euros (aquí se incluye el trabajo del facultativo, el material, el laboratorio…). Si es de EPO, el precio se multiplica por tres. En los controles de orina se buscan anabolizantes, estimulantes, diuréticos, agentes enmascaradores, clembuterol o productos contra el asma. En los test sanguíneos se persiguen rastros de EPO y autotransfusiones. Los ‘vampiros’ de la Unión Ciclista Internacional (UCI) suelen actuar fuera de temporada y por sorpresa.”

Como se ha demostrado en el ciclismo, los controles de sangre por sí solos muchas veces no son suficientes para detectar sustancias como la EPO de tercera generación. El dopaje, siempre delante que el contradopaje tiene numerosas posibilidades de pasar inadvertido, pero en estos deportes al menos se dificulta al deportista la posibilidad de doparse, cosa que en el fútbol no ocurre, ya que ni siquiera se intenta evitar la presencia de EPO con controles.

Pero vayamos a la respuesta concreta de algunas preguntas. Y la primera que surge habitualmente en el aficionado medio que piensa que el dopaje solamente es propio de deportes individuales es si realmente el dopaje tiene algún beneficio en un deporte técnico y colectivo como el fútbol.

Conviene en este punto diferenciar un deporte como el ciclismo que se basa en un movimiento mecánico, con un deporte como el fútbol compuesto por multitud de movimientos acompañados también de una toma de decisiones continua. El futbolista debe responder en milésimas de segundo y acompasar sus movimientos con lo que le dicta su cerebro. Todo ello se produce en un contexto de máxima competitividad, en el que 1 segundo es una eternidad y puede suponer un robo de balón, un pase o un gol. Por eso, los mejores futbolistas son aquellos cuyo tiempo de reacción es más rápido que el resto.

Si partimos de esta premisa, que parece evidente cuando vemos la capacidad física de Messi o Cristiano Ronaldo, debemos saber que cualquier decisión que toma un futbolista se basa en el estímulo muscular. Y este está directamente relacionado con la cantidad de oxígeno en sangre. Así, el futbolista que está en mejor forma física es capaz de recuperarse antes de los sprines y de los esfuerzos. Una explicación sencilla que ilustra mucho mejor un médico profesional y de reconocido prestigio como Alejandro Lucia. Este artículo  del 2002 explicaría a la perfección el rendimiento de un futbolista dopado con EPO con respectivo a uno que no lo está.

Pero entonces, si conocemos una serie de casos en masa de enfermedades relacionadas con el dopaje en Italia entre los años 60 y 80, una condena de la Juventus hace algo más de una década, a finales de los 90, y recientemente entrenadores como Wenger ponen en duda los hematocritos de sus fichajes, ¿cómo es posible que la FIFA diga a continuación que no existe doping en el futbol? Se podrá decir que se hacen muchos controles pero la realidad es que se realizan muchísimos más en el ciclismo y aún así todos sabemos que el dopaje es moneda de cambio en ese deporte.

Si hacemos un simple ejercicio de lógica podemos extraer que los casos mencionados arriba no son meras excepciones sino simplemente los casos que por distintos motivos se llegaron a conocer. ¿O es que los médicos de la Juventus eran los únicos que conocían la fórmula secreta para que sus jugadores rindiesen a un nivel superior? Eso sería como pensar que un solo equipo ciclista tiene médicos “que logran el máximo rendimiento de sus ciclistas” y el resto con presupuestos iguales o superiores son incapaces. Esto es un todos o ninguno porque en un mundo tan pequeño tanto los futbolistas como los entrenadores como los médicos acaban pasando por distintos equipos y conocen de sobra su rendimiento.

La gran realidad en la lucha contra el dopaje es el hermetismo tan tremendo que existe en el mundo del fútbol. También es cierto que existe en otros deportes, pero claro no se puede comparar la repercusión de un caso de dopaje en fútbol de un gran equipo que en otro deporte. Sin ir más lejos, las recientes palabras del periodista Alcalá poniendo en duda la limpieza de los médicos del Barcelona y del Valencia han encontrado una rápida demanda por parte del Barcelona y una indignación generalizada por la sociedad, desde ciudadanos hasta prensa, pasando por todos los estamentos deportivos. Nadie, y entiendo como tal los periodistas, se ha dedicado a investigar y a pensar en la posibilidad de que en el fútbol existe un dopaje similar al resto de los deportes.

En vez de eso, se acude en masa contra Alcalá por mencionar que el Barcelona habría trabajado con  médicos de dudosa reputación. ¿Acaso no lo son aquellos que están siendo investigados por la Guardia Civil? Este médico, García del Moral, afirma en su página web trabajar con Barcelona y Valencia y a su vez  sabemos que trabajó con Amstrong, ciclista más que vinculado con posibles tramas de dopaje y ya no solo por las declaraciones de Landis (amplísima entrevista donde detalla hasta el mínimo detalle de como se dopaban él y Amstrong) o recientemente Hamilton, ambos compañeros de equipo en US Postal, sino por la propia Agencia Estadounidense antidopaje.

Un médico que como mínimo, sabemos que ha llevado equipos ciclistas e incluso del que se sospecha directamente que pudo haber proporcionado sustancias dopantes en un Tour de Francia, ¿no es acaso un médico sospechoso? ¿Alguien me puede denunciar por decir en mi libertad de expresión algo que parece más que obvio?

Mi pregunta es, ¿son solamente unos pocos oportunistas como Hamilton, Landis o Carlo Petrini, ahora vilipendiados y estigmatizados, o estamos ante la punta de un Iceberg gigantesco que se llama dopaje y que está presente en absolutamente todo el deporte profesional y también el fútbol?

Por mi parte, seguiré disfrutando del fútbol y del resto de los deportes porque admiro la capacidad de los deportistas de hacer lo que yo no puedo hacer. Solamente me queda la duda de saber si esos atletas sanos y vigorosos quizá pagarán en el futuro el afán por tratar de ver de manera continua lo excepcional. Por el camino se habrá perdido el sentido de practicar un deporte sin saber si unos deportistas parten con ventaja adulterando así la competición.


El dopaje en boca de los periodistas

Es ciertamente curioso observar como se desarrollan determinados acontecimientos periodísticos en los medios deportivos. Como si estuviesen preparando entre todos una noticia van destilando poco a poco rumores que a veces mezclan noticias y hechos y otras meras opiniones.

El problema es que el periodismo requiere de fuentes para sustentar ciertas noticias que pueden llevar a un periódico o radio a los tribunales. En el caso del fútbol se filtran por parte de jugadores, directivos y empleados de los clubes todo tipo de informaciones, pero hay ciertos límites, fuera de los cuáles la noticia es demasiado peligrosa.

Todo comenzó la semana pasada con la edición por parte del diario Marca de varios artículos referidos a los controles de dopaje. Resultaba extraño que un diario que vive del fútbol se acercara a una realidad poco tratada y comentada en España, como es el dopaje en el fútbol. A pesar de que nuestro deporte vive en permanente sospecha y tiene un gran desprestigio fuera de Europa, como sucedió con los abucheos a los españoles en el pasado europeo de atletismo, lo cierto es que parece que el fútbol vive en una burbuja donde todo esto del doping le es ajeno.

Como si un deporte que requiere un estado físico excepcional dependiese solamente de la técnica se ha omitido la posibilidad de que existiese el dopaje en el fútbol. Ni una sola noticia al respecto y apenas unos pocos informes anuales de la FIFA, más interesada en seguir ganando dinero que en destapar una lacra como el dopaje.

Pues bien, las dos noticias de marca que un principio parecían aislada tuvieron su colofón con la noticia que decía que el Real Madrid iba a pedir controles más duros. Como toda noticia que contiene el nombre Real Madrid rápidamente se empezó a comentar. El eco más importante fue en la emisora de radio COPE, concretamente en uno de sus locutores Jose Antonio Alcalá. Basándose en informaciones que le habían trasmitido personas del entorno del Real Madrid hablaba de supuestas irregularidades

Más tarde el diario Marca se hacía eco de esta noticia e inmediatamente saltaba el médico del Barcelona,el doctor Segura y el Valencia asimismo emitía un comunicado. Al mismo tiempo se acusaba al Real Madrid de sembrar dudas sobre estos dos clubes y se le hacía responsable de alguna manera de las palabras de un periodista.

Lo único cierto, es que horas después la cadena Cope que al principio se amparaba en fuentes del Real Madrid, pedía perdón por lo dicho y rectificaba. Una marcha atrás en toda regla a la vista de que el dopaje en España es un tema más que delicado. Sin fuentes reales con las que respaldar esa afirmación Alcalá y la Cope han visto como podían lloverles demandas por partida triple.

Aunque la noticia es fallida, no deja de ser curioso que empiece a existir un run-run acerca de la existencia de ciertos médicos en los entornos de los clubes de fútbol. El mismo Eufemiano ha colaborado con varios de esos clubes y sigue colaborando.

Por desgracia, los periodistas o no disponen de la información necesaria para desvelar algo que se sospecha desde muchos sitios o no disponen del coraje suficiente para investigar algo que cuando salga a la luz dejará a muchos en clara evidencia.

Dopaje en el fútbol, segunda parte

El dopaje en el fútbol, primera parte

El dopaje en el fútbol no acaba con Eufemiano Fuentes y sus colaboradores, si no que va mucho más allá, con médicos especialistas de dudoso pasado (casos de dopaje en ciclismo). Otros inventan papillas mágicas que generalmente hacen que sus equipos jueguen a un nivel físico espectacular.

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Una metáfora sobre el dopaje en el fútbol

Tenemos la creencia de que los médicos de los clubes de fútbol son galenos a la antigua usanza, como Alfonso del Corral, antiguo médico del Madrid, un traumatólogo que desconocía los nuevos avances tecnológicos. No tenemos en cuenta que se tratan de equipos con altos presupuestos, que mueven mucho dinero y que cuentan en sus filas con profesionales altamente especializados. No son meros nutricionistas, sino gente con un conocimiento específico en medicina deportiva y en recuperación de la actividad. Algunos añaden a su conocimiento en medicina, conocimientos en nutrición, pareciendo que son más nutricionistas que verdaderos médicos deportivos.

Es el caso de Antonio Escribano que aparecía como endocrino de clubes de fútbol como el Sevilla (sus papillas se hicieron célebres), Athletic de Bilbao o Tottenham, y ha trabajado en otros como el Mallorca, Deportivo de La Coruña o Getafe.

Sus papillas mágicas le hicieron célebre por el rendimiento que obtuvo en el Sevilla. La marcha de Juande, cuyo primer fichaje para el Tottenham fue la de este médico, termino la relación con el equipo hispalense, que a partir de ahí atravesaría su particular travesía por el desierto. También es cierto que se vieron afectados por factores varios, entre ellos la  muerte de Antonio Puerta.

La repentina muerte del joven jugador sevillano se atribuyó a una dolencia del corazón. Aquel hecho conmocionó al fútbol español y a la sociedad en general, que se preguntaba como era posible que un jugador joven y fuerte se desmayase de repente, siendo la causa de su muerte un fallo cardíaco. Demasiadas sensibilidades para investigar, a pesar de lo cuál alguno sugirió que podría no estar relacionado con un problema cardíaco. Muchos jugadores del Sevilla llegaron incluso a negarse a tomarse las famosas papillas.

Aquello no se investigó y un año más tarde De la Red cayó también fulminado en un partido de fútbol, aunque por fortuna logró salvar la vida. A día de hoy no se sabe la causa de su desvanecimiento a pesar de que se ha hablada de un fallo cardíaco. Por aquel entonces jugaba en el Real Madrid, aunque pocos meses antes había militado en el Getafe, asesorado precisamente por el mismo Antonio Escribano que había trabajado con el Sevilla un año antes.

El 8 de agosto de 2009 se produjo un nueva muerte súbita, esta vez del españolista Jarque. Otro futbolista joven, de la misma generación que Puerta, que no presentaba en principio problema alguno.

En Italia, un país  muy combativo con el dopaje, se relacionaron estos casos de muertes súbitas con dopaje. Así, el periodista Toti, destacaba que 15 muertes en el fútbol profesional contra natura desde 1999 eran muchas. Surge la primera voz en contra del calificativo ‘inexplicable’ en las muertes de Jarque y Puerta y el episodio de De la Red. Reflexiona sobre la sucesión de muertes y las relaciona con la “ayuda” procedente de sustancias farmacológicas. No cree en la repetición de capítulos “contra natura”.

En Italia mantienen sospechan del ciclismo español tras la ‘Operación Puerto’, y también sobre el fútbol, por la supuesta relación del doctor Eufemiano Fuentes con varios clubes de primer nivel de nuestra liga. Otro periodista italiano, Broncetti, hace una acusación similar, en concreto al futbolista del Valencia Farinós

Gran parte de esas sospechas derivaban de declaraciones como las de Manzano, “he coincidido con futbolistas en la clínica del Doctor Fuentes”, y se hacían también eco de la información que publicó en su día Le Monde que se basaba en documentos confidenciales.

Sin duda, la Operación Puerto fue un golpe al dopaje en toda regla, aunque se quedaron a mitad de camino por diversas causas. Como dicen de las grandes empresas y bancos: “too big to fall”. En este caso era demasiado grave como para meter a todos en el mismo caso, y se decidió incluir solamente a unos cuantos ciclistas de poco peso, obviando bolsas de sangre con calificativos como VPitti (referido al perro de Valderde) y evitando contrastar esas muestras de sangre con la de muchos deportistas previsiblemente involucrados. Los importantes, Valverde incluido, vendrían después (Alberto Contador) y los atletas también (Marta Domínguez). Solamente faltarían los tenistas y los futbolistas, aunque tal y como se desenvolvió la operación tras archivarse la causa, no parece probable que ocurra.

Como digo, aquella operación se cerró en falso, no sin dejar un rastro de duda y sospecha en todo el deporte español, siempre claro desde otros países, “llevados por la envidia”. A pesar de lo cuál, se han seguido produciendo nuevos desmayos y casos de muerte súbita, que en ningún caso se ha tratado de relacionar con el dopaje, a pesar de que hay indicios varios. Intentando indagar en lo relacionado con este tema me he encontrado con los siguientes datos de un interesante artículo:

“En general, la incidencia de muerte súbita durante la actividad deportiva es escasa y varía según el país y el deporte practicado (alrededor de 0,26 casos por 100.000 habitantes al año). En deportistas de competición de las high schools americanas se estima en torno a 1 caso entre 200.000 al año, mientras que en corredores de maratón la incidencia es de 1 por 50.000 y en joggers de 1 por 15.000 practicantes al año.

En España entre 2007 y 2009 teniendo en cuenta que los jugadores no cambian y son los mismos, 22 por equipo, habría un total de 440 jugadores y 2 casos de muerte súbita (Puerta y Jarque) y otro parecido (De la Red), es decir 3 de cada 440.

“En la cima de la negra estadística de la muerte súbita se encuentran el fútbol y el ciclismo. Es probable que el mayor número de casos sea debido a que son algunos de los deportes más practicados, aunque hay que tener en cuenta que, sobre todo el ciclismo, es un deporte que exige un alto nivel de esfuerzo y en el que se encuentra bastante extendido el uso de sustancias no autorizadas (dopaje). La alarma en este deporte saltó en 1965 cuando el británico Tom Simpson falleció de forma fulminante cuando ascendía el Mont Ventoux, en el Tour de Francia. Posteriormente se comprobó que Simpson sufrió un ataque al corazón como consecuencia de las sustancias dopantes que había tomado horas antes. A este caso le siguieron otros como el del ciclista italiano Denis Zanette y el del francés Fabrice Salanson, ambos fallecidos en el 2003.”

Y sin embargo, los casos de muerte súbita en deportistas de élite es muy elevada en el fútbol, sin que sea un deporte más duro que cualquier otro. Además, los datos del artículo no arrojan un patrón en los distintos deportes, aunque si se conocen varias muertes súbitas por dopaje.

Hay por tanto una sombra de sospecha, o como mínimo una duda razonable, y más, cuando indagando un poco más se topa uno con más médicos relacionados estrechamente con el ciclismo.

El primer ejemplo es Sabino Padilla, médico de Indurain y Fiz , fue médico en su día del Atlethic de Bilbao. Este, a diferencia de otros, de manera oficial, y al igual que muchos otros cobrando cantidades astronómicas, para ser un simple médico deportivo. En sus dos primeras temporadas completas se lograron importantes éxitos, como el quinto puesto en la temporada 1996/1997 (entrando en la Copa UEFA) y el subcampeonato en la temporada del Centenario, 1997/1998, entrando en la Liga de Campeones.

Guillermo Jiménez, ex presidente de la Comisión Nacional Antidopaje le acusa de estar relacionado con la reciente Operación Galgo. Otra vez la Operación Galgo relacionada con la Operación Puerto. Lo cierto es que no sabemos si está o no implicado, pero si sabemos que en su etapa en el Atlethic, Gurpegui dio positivo. Lo hizo en un control antidopaje realizado en septiembre, confirmándose el positivo en el contraanálisis.

Padilla justificó el positivo afirmando que el organismo del futbolista producía de manera endógena un exceso de dicha sustancia. El doctor presentó en apoyo a su tesis un estudio firmado por Marco Maynar, al que ya conocemos. Sin embargo, los recursos presentados no prosperaron y Gurpegui cumplió finalmente dos años de suspensión, sanción habitual en casos de dopaje. Con la llegada de Macua a la presidencia del Athletic ambas partes acordaron la rescisión del contrato de Padilla.

Otro de los médicos ciertamente relacionado con el dopaje es Ramón Segura, médico actual del Barcelona, cuyo pasado está vinculado a dos casos de dopaje. Uno, el de Frank De Boer en su primera etapa con el club blaugrana y la otra está relacionada con el positivo de Guardiola. En esta cronología aparece como médico personal de Guardiola en la época en la que dió positivo.

Curiosamente un positivo por nandrolona como el de Frank de Boer, el de Gurpegui o en de otros casos en la liga como Borja Aguirretxu en 1997 con el Celta o Gioovanella en el 2005 también en el mismo equipo.

Fue el mismo Doctor Segura quien utilizó el ejemplo de otro deportista que dio positivo, David Meca,  para justificar el positivo de Guardiola. Ambos, Meca y Guardiola  dieron positivo por nandrolona y ambos proclamaron su inocencia.

Si fuese un solo caso podría ser casual, pero ante tantos casos por la misma sustancia la sospecha es más que evidente. Actualmente es el médico del Barcelona y tal y como relata este artículo se encarga entre otras cosas de la alimentación

“Cuando los jugadores entran en el comedor, las bandejas de jamón cortado, queso fresco, tomates, pan y aceite les miran provocativamente. Y si quieren un zumo, se lo hacen al instante y hasta les preparan ellas mismas el bocadillo. Todo, cómo no, bajo la supervisión de Ramon Segura, el fisiólogo que controla la nutrición y, dependiendo de los resultados de las analíticas que realiza periódicamente a los jugadores, decide los refuerzos vitamínicos individuales.

En este artículo más reciente, también aparece vinculado a las revolucionarias técnicas que también lo fueron en el Sevilla, aunque esta vez en vez de papillas son batidos. Al contrario de lo que puede parecer no es un mero nutricionista, y como el resto de casos es un médico deportivo, que además se encarga de la alimentación. Nada nuevo por otro lado.

Cuando se escarba un poco en la historia personal del Doctor Segura y Guardiola se encuentran una serie de cabos sueltos de difícil explicación. Casualidades varias que, sin embargo, acumuladas dan como mínimo que pensar. Lo relata muy bien este artículo y lo resumo en tres puntos:

-Pep Guardiola y su relación con el Doctor Segura, tanto pasado como presente.

-El doble caso de dopaje positivo de Guardiola. A Guardiola se le condenó deportivamente, pero más tarde el Tribunal de Apelación de Brescia determinó que hubo irregularidades en la toma de la muestra, tanto a nivel de estabilización como de custodia. El siguiente documento (en italiano), muy complejo a nivel jurídico dado que el “Caso Guardiola” es motivo de debate no por el dopaje en sí, sino por un conjunto de circunstancias jurídicas, lo resume así:

En cualquier caso, el Tribunal de Brescia, a fin de establecer la historia de la manera más conveniente para el acusado, dice que, sin lugar a dudas, que “los resultados de analisis del  25.10 y 04.11 en 2001 en el Laboratorio de Roma es claramente poco fiable, ya que la existencia de parámetros adicionales, detectado en las dos ocasiones en la que el recurrente estaba sujeto al control Agencia Antidopaje, se han impuesto la “experiencia de las pruebas de estabilidad antes de llegar a una declaración positiva, “sólo por estas razones, Guardiola fue absuelto del delito que se le atribuyen, porque el delito no existe.

A pesar de que el fiscal antidopaje Etore Torri intentó reabrir el caso más tarde, se consideró como el caso como “cosa juzgada” y al no existir nuevas pruebas en contra no se admitió el recurso. No se duda en el caso de que exista o no nandrolona en la muestra, algo que evidencian los dos positivos. Se duda simplemente de todo lo demás, y se utilizan argumentos jurídicos para probar irregularidades que seguramente habría en aquella época en todos los laboratorios.

Durante los años 2000 y 2001 se detectaron en Italia múltiples casos de dopaje por nandrolona, además de Guardiola: Bucchi y Mónaco (Perugia); Stam y Couto (Lazio); Davids (Juventus); Torrisi (Parma),etc…Desconozco si utilizaron los mismos argumentos jurídicos que los caros abogados de Pep Guardiola. Si lo hubiesen hecho hoy también serían jurídicamente inocentes.

– Los controles sorpresa de la UEFA. Se realizó un control antidopaje sorpresa y Guardiola decidió suspender el entrenamiento. Este suceso se repitió en dos ocasiones. Recordemos que los controles son por sorpresa y es obligatorio comunicar a la UEFA los horarios de los entrenamientos, aunque como se ha visto hay muchas filtraciones.

-Transfusiones revolucionarias  que se practican en el Barcelona y que difícilmente se aprobarían en el ciclismo.

Para la UEFA aquello no pareció tan grave y únicamente se les impuso una multa y nuevos controles. En otros deportes no presentarse a un control equivale a positivo. Y también en el fútbol. De hecho, a Rio Ferdinand le sancionaron dos años por negarse a pasar un control. En el caso del Barcelona fue una multa, aunque hubo eso si un control más.

Esto es lo referido a la liga española, pero en Europa, por ejemplo al Chelsea, le recupera físicamente el equipo que llevó a Kathy Holmes a ganar los 400 y los 800m lisos en los pasados JJ OO. El Manchester United también tiene médicos procedentes de la velocidad en el atletismo. Al Olimpique de Marsella, mientras, le prepara un ex médico de ciclistas, equipo por cierto con un turbio pasado.

Como le dijo un famoso periodista a un contertulio del blog: “Por mi parte doy por concluida la información, si tan claro tienes lo de los futbolistas españoles, ya sabes investiga, publica y afronta las consecuencias.” Pues aquí hay material suficiente para dudar de todo y de casi todos.

El dopaje en el fútbol, tercera parte.