Qatargate y Operación puerto: así está el deporte

El día en el que el Real Madrid se juega el primer título importante de la temporada ante el eterno rival, tengo que hablar necesariamente de tres hechos significativos que acontecieron durante el día de ayer. Nombrados como “Carbonerogate”, “Dopajedestadogate” y “Qatargate” tienen en orden inverso más relevancia que el propio partido, que no deja de ser uno de tantos.

 El primer “Gate”, o el “Carbonetazo” no es más que la constatación de lo que ya sabíamos, que Casillas es el topo, o como dicen los ingleses “The Toup”. Ya sea porque lo filtraba a través de su novia periodista, a otros periodista o porque deja que su novia le engatuse para que filtre. Da igual, la deslealtad de Casillas, paralela a su suplencia ha ido en aumento, rayando ya una actitud de suma traición, que en lo que a mi respecta conlleva un traspaso inmediato. Y es además asunto cerrado con la presencia de Diego López y dado el pésimo rendimiento deportivo de Casillas.

 El segundo asunto no por manido, y más en este blog, deja de ser importante. Es la constatación, la enésima, de que el ciclismo no es el único afectado por la lacra del dopaje. Aunque los telediarios abran con las “sorprendentes” declaraciones de Eufemiano Fuentes sobre la implicación en otros deportes, era algo que los que queríamos informarnos ya sabíamos.

 Se trata de un asunto que es calificado como dopaje de estado en medios internacionales y que involucra a muchos deportistas de prestigio español, además de poner en evidencia que esto ha sido un paraíso del dopaje, tal y como se ha relatado en diversas ocasiones en este blog. El hecho de que exista un juicio y la agencia Antidopaje internacional esté interesada puede provocar efectos devastadores. Después de Amstrong cualquiera puede caer y creo que con el americano se abrió la veda. Piensen en cualquier nombre, póngnale muchos títulos y después asegúrense de que creen en él a ciegas, porque de lo contrario se llevarán una tremenda decepción.

 Esto servirá para hundir aún más la marca España y es que como en otros campos hemos dejado que la burbuja del dopaje se extendiese entre éxitos deportivos individuales y colectivos hasta que ha revientado dejando solamente el rastro de filetes clembuterizados y decenas de bolsas de sangre oxigenadas.

 El tercer asunto sea quizá el más grave, aunque aquí entre Amy Martín y los sobres de Bárcenas, amén de la corrupción patente y latente en cada municipio nos parezca menor. Los mundiales se asignan al que más paga o beneficia a los dirigentes, tal y como ocurrió con las Olimpiadas. Si aquello se demostró y resultó realidad esto lo es tanto o más. Es más que curioso ver como el “Qatargate” tiene ramificaciones entre algunos clubes españoles de valores humildes.

 El patrocinio multimillonario de Qatar al Barcelona escondía la posibilidad de untar a los principales dirigentes de la FIFA y UEFA, con el apoyo de Rosell. Y que nadie dude de que el Barcelona también sacó tajada de todo esto.

 Nada es casual y todo se acaba conociendo, aunque es posible que mientras eso ocurre te loen como ganador de 7 Tours,  o incluso algún balón de oro, o es posible también que como algunos clubes te beneficies de la corrupción en el sistema y ganes títulos como ocurrió en Italia y en alguna otra liga.

La confesion de Amstrong y el eco en otros deportes

La confesión de Amstrong constata lo que los muchos sabíamos, que el dopaje forma parte del ciclismo y que lo raro no es que se produzca sino que haya, como bien dijo el americano, cinco héroes que no se dopen.

La entrevista de Amstrong a Oprah pone de manifiesto que es el propio deporte el que está podrido desde sus raíces y que los ciclistas se ven obligados de alguna manera a recurrir al dopaje para competir en igualdad de condiciones. Pero, que nadie se equivoque, el americano confiesa porque la USADA le ha puesto contra las cuerdas y porque de ello algo sacará. De lo contrario asistiríamos al sainete diario en el que los ciclistas, directores de equipo y demás personal nos toman por tontos y creen que no sabemos lo que se cuece entre bambalinas.

Amstrong bien podría fácilmente seguir presumiendo de sus 7 tours como muchos otros deportistas presumen de logros y de estar limpios. Si un tipo como Amstrong, sometido a todo tipo de controles antidopaje, fue capaz de esquivar los positivos de una u otra manera, que no ocurrirá en otros deportes. La gran diferencia, quizá sea, que deportes como el fútbol, el baloncesto o el tenis tienen por algún motivo una inmunidad que les permite pasar de puntillas por este grave problema, pareciendo ajenos. La realidad es bien distinta. Personajes como Pereiro, que no es la primera vez que lo menciona, son de los pocos que hablan claro.¿Se acuerdan cuando un par de “iluminados” denunciaban el dopaje de Amstrong?

 Lo más grave de todo el asunto es seguir pensando que esto se circunscribe al ciclismo, como si aquel deporte, que es especial duro, fuese el único que reunises las condiciones para tener recurrir al doping. El dopaje está unido al deporte de élite, a la máxima exigencia deportiva y a la competitividad extrema. Y lo está porque de ello depende el resultado final, donde una mínimia ventaja externa provoca una diferencia de resultado.

 A las pruebas me remito con el caso de Amstrong pero con los conocidos en atletismo de Marion Jones o sin ir mas lejos en España donde hemos tenido no pocos casos de dopaje entre atleta. Tampoco hace falta ser muy agudo para pensar que en otros deportes existe la misma exigencia física. Porque si en ciclismo el esfuerzo físico es duro y constante, en otros deportes como el fútbol, es más explosivo e irregular, pero requiere de algo que no tienen los dos deportes anterior, pensar en los movimientos. Esos movimientos consumen esfuerzo y oxígeno y requieren de la claridad mental de los futbolistas, además por supuesto, de la cantidad de golpes que se reciben.El piraguista Javier Herranz afirmaba el otro día:

“Con la hormona del crecimiento te recuperas antes. Cuando tienes la pierna machacada, te la tomas y te recuperas. Te ayuda a controlar el peso, la grasa… En el fútbol, un deporte explosivo, que te deja destrozado después de un partido, esta hormona te recupera en un día”

 

Donde haya máxima exigencia deportiva y dinero en juego habrá dopaje, porque supone una ventaja competitiva que a la larga se convierte en un elemento necesario para competir. Por eso, ya los ciclistas amateurs comienzan a doparse porque ese extra es el que les dará el plus para poder convertirse en profesionales algún día o al  menos competir. Y por eso, cuando yo jugaba al fútbol 7 en mi barrio con una panda de amigos no nos dopábamos, porque no había nada en juego más que el orgullo de ganar.

El caso Amstrong o como investigar de verdad el dopaje

No pensaba volver hablar de Amstrong o detenerme un segundo en explicar lo evidente: Amstrong se dopaba y mucho, como lo hace el resto del pelotón y como lo hacen muchos otros deportistas.

 Sin embargo, el mensaje de un amigo mostrandome su incredulidad y varios comentarios en facebook me han demostrado de nuevo que la gente no sabe realmente de que va la historia, o no quiere saberlo, o le da miedo saberlo o directamente le falta información. Lo cuál, tampoco me extraña porque la prensa española no informa adecuadamente.

 Pongamos por tanto los datos blanco sobre negro y resumamos en tres o cuatro párrafos lo que realmente ha sucedido con este caso. A Lance Amstrong no solamente se le acusa de dopaje sino de inducir al dopaje como jefe de filas y sobre todo a ocultar pruebas mediante la coacción y soborno. Por tanto, y evidentemente hay muchos más culpables, desde sus propios compañeros de equipo hasta todos los que se dejaron sobornar.

 Algunos compañeros de equipo declararon sobre ello y fueron tachados como locos envidiosos mientras Amstrong seguía ganando y seguía protegido y otros no lo hicieron. Pero lo que hace la USADA, a diferencia por ejemplo de nuestra Organización antidopaje es abrir una comisión, con una investigación seria relacionando todos los aspectos. Como puede ocurrir en un asesinato no se tienen todas las pruebas y faltan conexiones pero aún así se puede saber fácilmente si existen otras pruebas.

 Las pruebas contra Amstrong son muchas y evidentes. No se trata solo de declaraciones de personas que podrían tener algo en contra del norteamericano, existen también numerosos mails y comprobantes por ejemplos de ingresos a médicos sancionados por dopaje, colaboradores durante años con el americano, en especial el conocido Ferrari. El y otros dos, por cierto con dos médicos españoles, Del Moral y Marti sancionados por practicas relacionadas con el dopaje. En este intercambio de mails se observa la relación de Amstrong con Ferrari, el médico italiano.

Pero esto es algo que ya sabíamos, lo que sorprenden son las pequeñas historias, la capacidad del texano para amedrentrar a sus amigos y compañeros de equipo. Los enlaces que añado a continuación son de  Elizabet Betsy Andreu, novia y luego esposa de uno de los ayudantes de Amstrong. Su relato por sí mismo debería valer aunque voy a a añadir un intercambio de mails entre Amstrong, Frankie Andreu y su mujer. Realmente en este intercambio se observa al Amstrong más mafioso, más amenazante.

Hay 1000 páginas como estas en el informe de la USADA. Y para concluir, los que duden de los testimonios contra Amstrong, deben saber que todos ellos declaran bajo pena de perjurio. Que no es precisamente algo menor en Estados Unidos. Marion Jones fue a la cárcel precisamente por eso y no por doparse. Su error fue decir que no se dopaba y luego descubrirse que sí lo hacia. Amstrong al menos no ha cometido ese error.

 ** Si realmente os interesan los detalles del dopaje, el mejor blog en español que existe es este. La verdad (dura verdad), sin paños calientes, con información anticipada que otros ni buscan y con claridad.

Lance Amstrong, de héroe a villano

Decía ayer Lance Amstrong que las dos últimas semanas habían sido horribles sin decir mucho más acerca de las terribles acusaciones de dopaje provenientes de la Agencia de Dopaje Norteamericana. Casi unas pocas horas después el ganador de la Vuelta a España, Alberto Contador, sancionado recientemente con dos años de suspención por dopaje, recibía un caluroso aplauso de homenaje en el estadio Santiago Bernabeu.

El ciclismo y el mundo del deporte tiene estas cosas, pasas de héroe a villano en un segundo y de pronto todos saltan contra ti. O puede ser que vivas el proceso varias veces como Alberto Contador, de héore a villano y ahora nuevamente héroe.

Resulta todo algo incomprensible. Amstrong, el todopoderoso ciclista que combatió un cáncer para convertirse en el mejor ciclista de todos los tiempos se va a convertir ahora en el deportista más tramposo y dopado también de todos los tiempos.  No ha sido en cuestión de segundos pero sí muy rápido como el tejano ha pasado de ídolo o basura de la sociedad.

Yo supongo que entre medias todo el pastel que tenía el americano montado tenía que saberse. En realidad lo sabíamos quienes escuchábamos a los que lo acusaban, cosa que pasó en numerosas ocasiones. Así que no tengo dudas de que estaban todos al tanto del dopaje sistémico de Amstrong y ya de paso del resto de ciclistas, incluido Contador.

Y lo saben y lo sabían tanto los organizadores de los eventos, como por supuesto los propios ciclistas como los periodistas afines. La diferencia es que solamente actúan como manada,ya sea defendiendo o atacando, cuando la presa ya es débil. Si después se vuelve fuerte le vuelven a apoyar.

Así funciona este mundo de intereses donde de pronto nadie se explica lo de Amstrong, ignorando las confesiones de compañeros suyas, los rumores y por qué no decirle la evidencia de los hechos.

Pero supongo que es más fácil creer en héroes que en villanos, y desde luego es mucho más gratificante y estimulante pensar en la superación natural y el talento de nacimiento que rebuscar posibles ayudas externas, tramposas la mayoría de las veces. No tenemos un ejemplo tan alejado en España…

 

 

http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2012/10/12/ciclismo/1350035743.html

La acusación de David Millar a Induraín

Fue ayer David Millar, un ciclista de cierto peso por su historial, quien puso en duda que Miguel Induraín no se hubiese dopado.


Para  los que estamos más aventajados en este del dopaje no nos sorprende en absoluto. Fue Jose María García el que hace poco comentó la actualidad del mundo del dopaje y dijo algo similar:

“Induráin se retiró justo antes de que comenzaran a realizarse análisis de sangre”

 

Pero eso fue hace apenas un par de años, porque mucho antes en una entrevista que le hizo a Miguel Induraín le preguntó directamente por el asunto con unas respuestas del navarro más que dudosas. El periodista le preguntó a Induráin si se había dopado en algún momento, y la respuesta de fue la siguiente:

“Es un tema del que prefiero no hablar”.

José María García utilizó uno de esos silencios tan periodisticos para a continuación volver a formular la pregunta. la respuesta esta vez fue aún más dudosa:

 ”Sin comentarios… siguiente pregunta”

 

Tras los consabidos dopajes de Alberto Contador, Amstrong, Riis o Ulrich, los últimos grandes campeones a pocos le deben quedar duda de la limpieza de este deporte. Una limpieza que por desgracia no debe haber existido casi nunca. No, tampoco en la época de Induraín. Sabemos que también Perico Delgado se vio envuelto en una polémica de dopaje y si rascasemos un poco podríamos remontarnos muchos más años.

No se trata de fustigarse constantemente. Induraín fue un gran campeón, un ciclista excepcional pero nada de eso puede ocultar que seguramente se dopó como el resto. No por ser español dejó de hacerlo. Conviene por tanto no tirar de hipocresía.

Hemos visto como en Estados Unidos no han tenido ningún reparo en colgar de un palo a Amstrong. Nosotros en cambio todavía andamos justificando a Contador preguntándonos porqué aquel filete precisamente tenía clembuterol.

Amstrong, ¿el fin de una era dopaje?

La diferencia entre un país serio, Estados Unidos, y un país que no lo es, España, bien podría ser la actuación de la Agencia Antidopaje de Estados Unidos(USADA) contra un deportista símbolo de un país, mediático como pocos y profundamente admirado como es Lance Amstrong

 Para los organismos de aquel país,  y la justicia americana, hay dos cosas intolerables: la mentira y los tramposos. Más allá de estos dos elementos cruciales para entender muchas de las cosas que han pasado en Estados Unidos puede existir una amplia escala de grises.

 Esto explica la acusación contra un corredor del que se viene sospechando casi desde el mismo momento en el que empezó a ganar Tours. Su cáncer previo sirvió como cortina de humo para tapar aquello, aprovechando una enfermedad, que fue real, para implantar un modelo de dopaje sistémico, no ya en un corredor, si no en todo un equipo.

 De eso se le acusa a Amstrong y no del uso puntual de una sustancia dopante, que también sería grave. Se le acusa de hacer trampas sistemáticamente durante todos estos años y de poner también en riesgo su vida y la de muchos de los integrantes de su equipo. Porque tal y como narraban algunos ciclistas altamente denostados por sus declaraciones en contra de Amstrong, si formaban parte de su equipo tenías que acatar sus reglas. Y entre estas reglas figuraban un complejo procedimiento de dopaje que incluía médicos, directores, compañeros. Y por supuesto, muchos de ellos españoles. Los mismos que seguramente en España se irán de rositas por no contar con organismos con la fuerza suficiente y el coraje para hacer lo que ha hecho la USADA.

 Pero a Amstrong también se le acusa de utilizar su influencia( y dinero) para ocultar positivos y otras pruebas que demostrarían que se dopó de manera reiterada durante varios Tours. Nada por cierto que no se supiera.

 Este organismo se basa en múltiples pruebas, entre las que figurarían análisis de sangre del deportista pero también múltiples testimonios. Testimonios de ciclistas estadounidenses ante un organismo oficial. Eso significa, como sucedió en el caso de Marion Jones, que una declaración entrañaría graves consecuencias en caso de ser falsa. Comprobamos con Clinton, la falsedad en las declaraciones es algo gravemente castigado en aquel país.

 Así pues, con estos ingredientes, Amstrong ha decidido tirar la toalla. Todo baja una sarta de acusaciones y cantos al sol, hablando de caza de brujas, envidias y otras lindezas. Lo verdaderamente triste de todo este caso es que trece años después tenga que llegar un organismo, en principio ajeno al ciclismo, para hacer lo que se debería haber realizado hace mucho tiempo, sancionar a Amstrong.

 Como ya es tarde, solo queda el recurso de retirarle todos sus logros conseguidos y condenarle de por vida, deportivamente hablando. Hablamos pues de medidas ejemplerizantes, necesarias para lanzar un mensaje claro y único, el dopaje se castiga severamente.

 Todo lo que no sea conducente a este tipo de medidas, con tibiezas como las de nuestros políticos y dirigentes deportivos, en el caso de Contador, por ejemplo, significa mandar un mensaje erróneo a la sociedad y a los deportistas.

 Dicen que cuando el río suena es que agua lleva. Con Amstrong lleva sonando demasiado tiempo pero también con otros deportistas. Quizá no haya que irse tan lejos para empezar a ver la luz… También hay otro refrán que dice que a todo cerdo le llega su San Martin (every dog has his day)

Los guiñoles franceses y el dopaje

Se ha armado no poco revuelo con varios vídeos de los guiñoles franceses parodiando la relación de algunos deportistas españoles con el dopaje. Sobre todo indignan aquellos que relacionan a figuras como Nadal, Iker o Gasol con casos de dopaje. Yo sin duda si fuese asesor jurídico de cualquiera de esos deportistas no dudaría en tomar las correspondientes acciones legales.

 Eso no quita que como espectador o incluso como periodista(si lo fuese) tenga una visión distinta de la situación. Detecto un sentimiento de indignación que relaciona la envidia de los franceses con nuestros éxitos. El sentimiento se fundamenta en la utilización de los franceses del dopaje para desmerecer nuestros triunfos.

 Lo que se confunde en todo caso son demasiados conceptos. El primero es que los guiñoles es un programa de humor, bastante grosero y bastante duro, contra todos los personajes famosos. Con él, sus guionistas pretenden hacer burla y parodiar todo lo imaginable, prácticamente sin límites. Podrá gustar más o menos pero ese es su objetivo. Se trataría en todo caso de algunos franceses y no de todos.

 En segundo lugar, lo que demuestra este asunto es que el dopaje en España sigue siendo un tema demasiado sensible, casi prohibido. Todo aquello que es tan serio que ni siquiera se permite reírse de ello es un asunto tabú. Como la monarquía en España o la crítica y parodia que se hicieron en Dinamarca sobre Mahoma.

 En tercer lugar, se pierde en todo este asunto la verdadera perspectiva y enfoque no ya de muchos franceses sino de muchísimos europeos. Me he encontrado con no pocas personas de países europeos que dudan abiertamente del deporte español. Huelga decir que yo mismo lo hago. Un país que tiene federaciones como la de ciclismo que no sanciona a un corredor con un claro positivo o cuyos jueces que en operaciones masivas contra el dopaje las cierran en falso por diversas presiones, es un país que no es serio en su lucha contra el dopaje.

 Se habrá promulgado una nueva ley pero si luego no se aplica entonces de nada sirve. Son demasiados los casos de deportistas sospechosos que por unas razones u otras no han recibido el castigo merecido. Y es más, la gran mayoría de estos deportistas han recibido el apoyo de la prensa y público de un país  dispuesto a defender a los suyos independientemente de sus acciones.

 Si yo fuese francés y viese como los deportistas de mi país con sancionados pero los del país vecino no, seguro que me indignaría. Porque eso es lo que ha pasado con Contador. Al ciclista español, la Federación española no le sanciona y tuvieron que ser la Unión de Ciclista Internacional(UCI) y la Agencia Mundial Antidopaje(AMA), los que demandasen al corredor ante una instancia superior. Y eso no se puede hacer caso por caso por el coste económico y el esfuerzo jurídico. Eso debería ser labor de cada país y España rara vez cumple la suya.

 Por último, en torno al dopaje hay una gigantesca hipocresía que nos hace mirar para otro lado con los títulos conseguidos cuando sabemos que muchos de ellos tienen un origen como mínimo sospechoso. Los periodistas cómplices de todo este entramado miran para otro lugar a pesar de que saben perfectamente lo que se cuece entre bambalinas. ¿O acaso no sabemos todos que Eufemiano Fuentes fue doctor de la delegación de Barcelona 92?¿Acaso podemos ignorar las palabras de Eufemiano, gurú del dopaje, afirmando que si él hablase España se quedaría sin mundial? ¿Acaso no sabemos que los deportistas NBA no pasan controles antidopaje? ¿Acaso podemos ignorar algunos casos de positivo del tenis o el rendimiento extraordinario de jugadores números 1 que hace un año eran incapaces de aguantar 5 sets y ahora juegan 60 partidos seguidos al máximo nivel?

 Todos lo sabemos pero solamente unos pocos lo decimos. El resto miran para otro lado, se indignan cuando parodian a los deportistas y creen todavía que con pasta y carne ( no clembuterizada) se pueden ganar torneos y campeonatos.

El final del Caso Contador

El caso Contador es de principio a fin un conjunto de despropósitos que han acabado hoy con la sanción de dos años al ciclista. O al menos, este es el final si el corredor no recurre el veredicto del TAS en la justicia ordinaria. Todo el asunto pone en evidencia un deporte que todavía no ha entendido la necesidad de remar todos en una misma dirección. Y esa dirección no puede ser otra que reconocer el problema del dopaje del ciclismo. La connivencia de deportistas, entrenadores, equipos y federaciones e incluso organismos como la UCI no ayuda a sentar unas bases necesarias para atajar de raíz el problema. No es que sea sencillo hacerlo pero la vía adoptada por gran parte del entorno ciclista consistente en negar la existencia del dopaje desde tiempos inmemoriales no ayuda a asumir la importancia de renunciar a ello.

Tampoco ayudan unas normas y unas resoluciones incapaces de crear la necesaria seguridad jurídica para corredores. En el momento en que unos son sancionados y otros no por el mismo hecho todo el sistema entra en duda. Mientras haya unos países con unas normas distintas de otros y una importante politización del sistema va a ser difícil lograr la unificación de criterio. Existe en torno al dopaje una hipocresía consistente en criticarlo cuando es algo ajeno haciendo la vista gorda cuando se trata de algo propio. El paradigma de ello nuestro país, España, experta en esta hipocresía, la misma por cierto que niega la existencia de cualquier tipo de doping en el fútbol mientras acusa a deportes como el ciclismo.

Pero en todo caso, nada de esto debe restar importancia al hecho principal, el positivo de Alberto Contador y su falta de argumentos sólidos para probar su inocencia. Por tanto, conviene no llevarse a engaño y no utilizar el pésimo funcionamientos de todas las instancias para disminuir la culpa del ciclista. El ciclista, Alberto Contador, un fuera de serie sin duda de este deporte, dio positivo y se dopó mediante un conocido procedimiento. Y suya también fue la decisión de prorrogar un asunto que se ha dilatado demasiado en el tiempo. Bien es cierto que los plazos de comunicación así como la propia resolución del TAS dejan una la sensación de que el proceso ha sido anómalo.

 Aunque no habría existido ninguna anomalía si el propio corredor y su entorno hubiesen hecho lo adecuado y también lo que no hace casi ningún ciclista. Supongo que es mucho más difícil salir a la palestra y reconocer lo que todos sabíamos, asumir como un hombre y como un deportista la sanción por hacer trampas y de paso aprovechar eso para desvelar los trapos sucios del deporte. Es mucho pedir a Contador y a cualquiera pero es lo que debería haberse hecho en vez de utilizar la estrategia seguida. Una estrategia consistente en utilizar la opinión pública y los propios fallos del sistema para obtener un veredicto favorable.

 Así, Contador consiguió el apoyo público e incluso político hasta del presidente del gobierno lo que se tradujo en una dejación de funciones por parte de la Federación española de Ciclismo. En vez de sancionar al corredor como correspondía, la federación para evitar ser los malos de la película decidieron dejarlo en manos del TAS, ante el recurso presentado por la UCI y la AMA. Una decisión errónea y cobarde que ha provocado que meses después Contador sea sancionado. Lo que no fuimos capaz de realizar en nuestro propio país lo hicieron en un organismo internacional. Mientras nuestros Secretarios de Deporte, de federación, políticos y prensa defendían con uñas y dientes a Contador a sabiendas de la existencia evidente de un positivo, la prensa extranjera y los organismos internacionales acusaban al corredor de dopaje.

 Ahora Contador se enfrenta a una sanción de dos años, con carácter retroactivo, con la consiguiente pérdida  de Tour y Giro y la prohibición de correr hasta agosto. La misma sanción que hubiera obtenido si hubiese reconocido su dopaje o si la Federación española no se hubiese dejado llevar por su patrioterismo. A cambio, los amantes del deporte consideraríamos a Contador por lo menos un tipo valiente y a la federación una organización seria que defiende los valores del deporte.

 Nada me sabe peor que ver como un gran corredor como Alberto Contador que ha entrenado desde niño para ser un campeón es ahora sancionado. Cada caso de dopaje y cada correspondiente sanción hacen un daño terrible a la credibilidad del deporte. Por eso, en vez de aferrarnos a inocencias injustificables y a pruebas imposibles convendría desde el primer momento denunciar y criticar sin ambages a todos aquellos relacionados directa o indirectamente con el dopaje.

Volviendo sobre mis pasos

Navegando por internet me he encontrado con este video, que muestra un careo en el programa punto pelota entre el periodista Siro López y el ciclisma Pereiro acerca del dopaje en el ciclismo y en el deporte.

Lo que en este vídeo se dice no es diferente de lo que se ha comentado en este blog en numerosos artículos, pero es una prueba más de lo que hay y no conocemos. Y como repetidamente me he encontrado con gente que quiere negar las realidades creo que es importante no engarños a nosotros mismos.

Por eso recomiendo este video encarecidamente con minutos apasionados de Pereiro en los que habla del dopaje en otros deportes, especialmente en el fútbol y menciona de paso las bolsas del campeonato de Europa del famosos Eufemiano Fuentes.

Si después del vídeo sigues teniendo alguna duda visita la sección dopaje para seguir informandote.

¿Dopaje en el baloncesto?

La noticia saltó ayer y varios medios de comunicación españoles se hicieron eco. Por lo visto, la directora de la agencia antidopaje lituana aseguró que había resultados anómalos en dos jugadores, uno macedonio y otro español. Más tarde FIBA Europa descartaba toda posibilidad de dopaje zanjando el caso.

Partiendo de la base de que falta demasiada información para hacer un juicio de valor respecto de lo que realmente ha pasado, si me gustaría señalar varios puntos de interes:

1)Convendría establecer, tanto para el baloncesto como para el resto de deportes un cauce oficial para este tipo de comunicados. Por un lado debe primar la transparencia con cualquier tipo de dopaje, evitando así el interes creado de evitar que los sucios casos de dopaje salgan a la luz, y por otro lado, se debe ser escrupolosamente cuidadose con el tratamiento de la información. No es lo mismo un caso de dopaje, un supuesto caso de dopaje o un resultado dudoso. Conviene por tanto manejar con claridad los términos y asegurar que todas las personas relacionadas con la cadena de información se expresen mediante los cauces adecuados en los momentos adecuados. De lo contrario se pueden dar dos situaciones: a)Un tratamiento injustificado a los deportistas, b) Una preocupante ocultación de información.

2)En los deportes de equipo los casos afectan necesariamente de manera diferente que en los deportes individuales. En estos últimos, es el deportista en su totalidad el responsable de sus logros, y por tanto ha de ser sancionado, conllevando con ello la pérdida de lo ganado. Ahora bien, ¿cómo afecta esto a los deportes de equipo? ¿Puede un jugador influir en el resultado final de un equipo compuesto por 12 personas? La respuesta, como los gallegos es depende. Depende de qué jugador se trate. No es lo mismo que hubiese sido Ibaka, imaginemos que hubiese un hipotético caso en el que el jugador hubiese consumido sustancias, tal y como ocurre en Estados Unidos, que Navarro. En el último caso, la relevancia del catalán en el juego español fue determinante mientras que la de Ibaka, sin desmerecer sus tapones no lo fue tanto. Así pues, es difícil determinar qué tipos de sanciones se deberían realizar.

3)¿Que son los resultados anómalos? Normalmente los deportistas pasan controles antes de ir a las competiciones y después. Los niveles de los distintos parámetros deberían ser en principio similares con alteraciones solamente en supuestos especiales de consumo de determinadas sustancias. Así pues, ¿es posible, cómo se suele decir que sea el propio cuerpo el que genere esas sustancias? Puede ser posible desde luego que una persona tenga un índice de un parámetro más elevada que otra, pero en condiciones normales ese nivel debería ser siempre regular. Lo que no tiene sentido es que con el mismo entrenamiento un jugador tenga un nivel, digamos como en este caso, de testosterona, y que tres días más tarde ese nivel sea extraordinariamente alto. En este punto, es demasiado grande el agujero legal que se produce, pero también la inseguridad jurídica. Convendría en este punto delimitar de manera clara que es un resultado anómalo.

4) Presumiendo la presunción de inocencia de todo deportista y de toda persona en general, hasta que no se demuestre lo contrario, no podemos evitar pensar que por analogía con otros deportes de élite, en el baloncesto existe el dopaje. Si existe en el ciclismo, atletismo o fútbol, como no va a existir en el baloncesto. Si atendemos a las noticias son en realidad decenas los casos de dopaje que salpican los deportes anualmente. Disinto es que de no tratarse de casos importantes no se le preste la atención debida.

5) ¿Y si hubiese dopaje en el equipo español? Si hubiese un caso de dopaje, da igual Reyes que Navarro o Ibaka que Claver seguiríamos pensando que España es muy superior al resto de equipos. Pero eso no evitaría pensar que no se ganó en buena lid y que se utilizó una ayuda externa no necesaria. A veces es tan sencillo como consumir una sustancia que simplemente te de seguridad mental además de la propia mejora física. Le pasa incluso a los estudiantes que a veces consumen curiosas pastillas mezcla de cafeína y taurina, que en realidad actúan más como “aseguradores mentales” que físicos. Nada de ello impide, en el primer caso, que se trate de un consumo inapropiado de sustancias que bien pueden determinar que un jugador esté más atento que otro y logre o evite una canasta clave.

Por todo ello, el dopaje es un mal a evitar y contra el que luchar, porque crea una sensación de inseguridad demasiado grande en algo tan noble como en el deporte. Más allá de grandes palabras y pequeñas actuaciones, lo que se necesitan son reglas estrictas, profesionales capacitados y toda una estructura tan exigente con el deportista que  evite que a éste se le pase si quiera la posibilidad de consumir sustancias dopantes.