Primera batalla: empate técnico entre Real Madrid vs Barcelona.

Como si se tratase de la Batalla de Dunkerque, ayer Real Madrid y Barcelona se enfrentaron en un duelo cuyo resultado podría ser considerado como empate técnico. Por un lado, los azulgrana lograron mantener su ventaja de 8 puntos en liga, asegurando prácticamente el título. Además, fieles a su juego lograron una mayor posesión del juego en lo que es su distintivo mayor. Por su parte, el Real Madrid, a pesar de perder prácticamente todas las posibilidades del título de liga, logró con 10 jugadores remontar un resultado adverso e inyectar moral de cara a los próximos duelos.

Si los alemanes pudieron haber exterminado en su día la totalidad de los ejércitos aliados en la retirada de Dunkerque y no lo hicieron, podríamos hacer un simíl con el partido de ayer en el que las fuerzas guardiolistas no pudieron o quisieron dar la puntilla a un herido equipo blanco. Con diez jugadores y con el resultado en contra era el momento perfecto para humillar y exterminar a los muchachos de Mourinho, como a buen seguro les hubiera gustado hacer a los Xavi, Messi y compañía, jugadores maravillosos que sin embargo en ocasiones parecen movidos más por el odio que por el fútbol.

En todo caso, el partido dejó varias lecturas interesantes como «la variante Pepe». Insertado como otro mediocampista más, el partido del luso fue apoteósico. Sin arrugarse ni un instante desbarató el medio campo azulgrana que en ningún momento mostró su mejor versión. Atenazados Iniesta y Xavi, gracias también al trabajo de Alonso y Khedira , la salida del balón recayó en los centrales. En un pasmoso ejercicio de paciencia, el Barcelona tocaba sin parar en su campo, sin llegar a alcanzar la línea de tres cuartos. Piqué para Puyol, este para Alves y este para Busquets fueron las combinaciones más repetidas. Todo ello mientras el Real Madrid esperaba pacientemente en su campo a la vista de una oportunidad para robar y salir al contragolpe.

Sin embargo el guión cambió completamente con la expulsión de Albiol. Con 10 y con un medio campo ya sin un trivote, el Barcelona empezó a acercarse con peligro, esta vez sí, al área madridista. Como los alemanes en Durkerque, que llegaron a estar a solamente 14 kilómetros de las tropas británicas,concentradas y cercadas a la espera de su evacuación, el Real Madrid esperaba casi con resignación el golpe final. Y sin embargo, el general Mourinho con dos cambios claves: la entrada de Ozil y de Adebayor logró cambiar el rumbo del partido. A partir de entonces, el Real Madrid logró estirarse un poco más hasta el penalty de Alves, que debió, es justo decirlo, merecer la expulsión.

Así acabó el partido, con la sensación por parte del madridistmo de que se habían salvado de un mal mayor, habiendo logrado un empate que les permite mantener sus fuerzas casi intactas para los partidos venidores. La historia nos dice que los alidos, tras evacuar a más de 300.000 soldados británicos y frances, lograría dos años más tarde imponerse en Africa al mariscal Rommel por superioridad táctica y numérica, y dar la puntilla final con el desembarco de Normadía. Por el camino, eso sí, hubo que conquistar Omaha y después vencer en la batalla de las Ardenas. Aquí solamente hay que esperar 3 días para saber si la Copa del Rey será para el Real Madrid lo que fue para los aliados el desembarco en Africa. Aunque la historia es historia y esto solo es fútbol.