El tridente mágico: Florentino,Pellegrini y Valdano

A la hora de juzgar la labor de Pellegrini es necesario plantearse realmente la influencia de Valdano y Florentino en la toma de decisiones del chileno. Es bien sabido que en el modelo Florentiniano el entrenador no goza de todo el poder de decisión que debería, y quizá ese es uno de los primeros males del Real Madrid. Hay demasiados interesados que opinan. Aquí van una serie de especulaciones basándome en informaciones, portadas y en lo que yo creo que ha sido el devenir de los acontecimientos.

florentino-Valdano.Pelegrini

Valdano, Florentino Pérez y Pelegrini en un acto.

Cuando Florentino decide presentarse, sabe que necesita dar un golpe en la mesa, y que va a necesitar un desembolso importante de dinero. Por eso hace las gestiones económicas necesarias y empieza a mover sus contactos. Sabe que el fichaje de Cristiano Ronaldo está atado por Calderón, aunque a un precio excesivo, y sabe que sobre Cristiano puede girar el marketing del Real Madrid. Al mismo tiempo, cree que la pieza clave del proyecto deportivo debe ser Kaká y que necesita a un delantero de futuro que ilusione. Por eso, cierra él personalmente los dos fichajes de Kaká y Benzema.

Los problemas comienzan cuando se plantea el baile de entrenadores. Ha aprendido la lección y busca un entrenador con mucho prestigio y conocimiento, y va a por los considerados como  3 o 4 mejores del mundo. Primero lo intenta con Wenger y después con Ancelotti. Ambos tienen prestigio y pueden encajar dentro del modelo deportivo de ofrecer un fútbol ofensivo. Ante el rechazo de ambos se cierran casi todas las opciones. Se gira bruscamente y se busca ya solamente a un entrenador de prestigio, tanteándose a Mourinho, un ganador y un valor seguro. Este duda como el resto y piensa que no va a tener la libertad que necesita. Florentino apoya el fichaje del portugués pero Valdano insiste en que no encajaría con la filosofía del club.

Con esta situación y con el apremio del tiempo, se encuentra una situación intermedia, el chileno Pellegrini. Un entrenador que practica un fútbol ofensivo, cumpliendo una de las dos condiciones y que sin ser un entrenador de los mejores del mundo y con prestigio internacional, tiene la ventaja de conocer el fútbol español y de tener mucha experiencia. Influido por Valdano, Florentino acepta al chileno.

Pellegrini afronta la oportunidad de su vida con ilusión y pide un par de fichajes de confianza. A Cazorla, concretamente, para poder disponer de uno de los interiores que necesita. El jugador del Villareal no es del agrado de Florentino y el chileno descontento por su primer revés se marcha de vacaciones a Chile, dejando hacer a Valdano. Consensuan los fichajes de Xabi, Arbeloa y Albiol, todos ellos necesarios para reforzar la zaga, y los tres, titulares indiscutibles a la postre.

Pelegrini vuelve de vacaciones y se encuentra con una plantilla amplísima, con jugadores de muchísima calidad. Sabe que se va a tener que deshacer de algunos de ellos (Negredo por ejemplo),  pero confía en poder contar entre ellos con Robben y Sneijder. Para él, los descartes son Van der Vart y Gago que no cuentan con minutos en la pretemporada. Si cuenta con los holandeses y también decide que Raúl y Guti pueden ser importantes en su esquema. Cuenta con todos ellos y con los nuevos fichajes. Cree que la temporada es larga y va a necesitar rotar a todos los jugadores.

Florentino y Valdano han confeccionado una plantilla ganadora pero económicamente saben que es insostenible en el corto plazo, así que ponen en marcha la maquinaria de venta. Así se gesta la venta de los dos holandeses, los dos mas “jugosos”, en detrimento de otras ofertas por Gago o Van der Vart, de menor cuantía. Se tantea incluso la venta de Higuaín pero su magnífica pretemporada y campaña anterior les hacen dudar y finalmente no le venden.

Para Pellegrini la venta de los holandeses es la segunda gran afrenta. Para su esquema de juego la presencia de Sneijder como interior era fundamental, muy por encima de jugadores como Granero o Van Der Vart.  En el caso de Robben, para Pellegrini era un revulsivo perfecto e incluso podría ponerle de delantero.

Comienza la temporada y los esquemas inicales del chileno se han roto con la venta de los holandeses. Además desde arriba le llegan dos instrucciones muy claras:

-Raúl y Guti deben jugar su última temporada.

-Deben jugar Benzema, Kaká y Cristiano.

Para Pellegrini la presencia de estos tres es importante, pero en el caso de Raúl y Guti decide hacer caso omiso y se planta. Los incluye en las alineaciones regularmente e inventa las rotaciones para no enfadar ni al presidente ni a los propios jugadores. La lesión de Ronaldo le allana el camino y también el magnífico rendimiento de Higuaín que empieza a ganarle la partida a Benzema. El francés comienza a jugar poco y desde la presidencia no están contentos con el hecho de relegarle al banquillo. Sin embargo, no dicen nada y ante el buen curso del equipo ceden. El Madrid alterna buenos partidos con otros peores y la presencia de Raúl y Guti es habitual.

De cara al exterior, Valdano defiende a estos dos jugadores, símbolos del Madrid y muy populares entre la afición. Sin embargo entienden que se debe dar minutos a los más jóvenes y prescindir de estos dos jugadores a los que se les quiere buscar una salida al año siguiente. Su alta ficha y su bajo rendimiento son determinantes.

La derrota de Alcorcón marca un punto de inflexión y Pellegrini es llamado al orden. Se le ordena prescindir de Guti y Raúl y el chileno que sabe que ha tensado demasiado la cuerda cede de nuevo. Este periodo coincide con el mejor juego del Real Madrid. Van der Vart, descartado por el propio Pellegrini empieza a jugar sus mejores minutos y las piezas comienzan a encajar.

El parón navideño y la vuelta de jugadores lesionados hace, sin embargo, que el Madrid pierda la chispa y el equipo en vez de seguir mejorando se estanca.  Pellegrini busca soluciones y vuelve a recurrir a Guti y Raúl. Son dos jugadores que le gustan, sobre todo el primero, y además manda el mensaje de que es independiente. Sin embargo, la derrota en Lyon le hace perder la autoridad a Pellegrini, que desde ese momento ya entra en una guerra abierta con el presidente y con Valdano.

El chileno decide hacer y deshacer a su antojo, ya sabiendo que están todas las cartas sobre la mesa. Cree que se ha sido injusto con él y que incluso desde el club pudiera haberse dado roden de iniciar una campaña contra él. Las portadas de Marca y las columnas continuas de Inda así lo atestiguan. Desde el club, lejos de salir en su defensa se juega al despiste.

Pellegrini entiende en ese momento y con la liga como último cartucho que está sólo ante el peligro. Decide así tomar las decisiones sin dar ningún tipo de explicación. Eso explica que no tenga contacto con el presidente. Margina a Benzema lesionado y prescinde de los Diarras. Cuenta de repente con Gago y vuelve a apostar por Guti y en ocasiones por Raúl.

Se llega a filtrar incluso por el entorno del chileno que en caso de ganar la liga, Pellegrini se marcharía del club. Sería una manera de expresar su disconformidad. La derrota contra el Barcelona acaba de poner las cosas en su sitio y Florentino ya tiene claro que no puede confiar en el chileno para un nuevo proyecto. A pesar de que el equipo ha sacado más puntos que nunca, entiende que el Madrid ha de ser siempre competitivo y que no ha estado a la altura en dos de las tres competiciones. Además, el rendimiento de algunas estrellas como Kaká o Benzema ha sido muy inferior al esperado.

A falta de la liga por decidir, Florentino ha tomado su decisión y decide que es hora de contar con el mejor entrenador del mundo. Para él, Mourihno es un ganador y además de tener el aval de sus títulos y sus números también cuenta con el apoyo de Cristiano Ronaldo. Esto ya lo habría meditado en marzo después de la eliminación de la Champion League, y se habría planteado incluso la posibilidad de realizar un precontrato con el portugués, y más sabiendo el interés de Mourihno en entrenar en la liga española.

Sin embargo la buena marcha del equipo en liga y sobre todo la influencia de Valdano y de algún otro directivo de peso, habría impedido firmar un contrato definitivo con Mourihno.

El último cartucho para los continuistas es la victoria sevillista y lograr así un título de liga para Pellegrini que haga imposible su destitución. Afrontar un despido de un entrenador que ha ganado un título tiene pocas justificaciones, a pesar del ridículo en copa y la mala imagen en Europa. Florentino duda, y no acaba de cerrar el fichaje de Mourinho.Aunque las conversaciones están muy avanzadas y Mourihno ya habría pedido a algún jugador como Di María, Valdano todavía cree que Pellegrini tiene posibilidades. Con esa perspectiva se habría fichado a Canales, repescado a Parejo y valorado la contratación de Silva. Todos jugadores del agrado de Valdano y del técnico chileno.

Sin embargo la derrota del Sevilla precipita los acontecimientos y Valdano ya no es capaz de creer en el título de liga. Al mismo tiempo Mourihno quiere que le confirmen el fichaje y con tal fin comienzan los rumores, filtrados desde el entorno del representante de Mourihno.

La llegada de Mourihno parece inminente. Florentino ya hace tiempo que dejó de creer en Pellegrini y necesita un entrenador ganador y con la personalidad de Mourihno. Está dispuesto incluso a cambiar el modelo deportivo del club y dar todo el poder al técnico. Esa sería una de las exigencias de Mou: poder sobre los fichajes, bajas, cantera y en general la estructura del club. Valdano sería recolocado como portavoz del club, evitando dar la imagen de que ha existido un conflicto interno.

Queda poco para el desenlace final pero este parece que ha sido el curso de los hechos…