Mourinho, Guardiola y el estrés del fútbol

El fútbol es un deporte y una afición para muchos, pero para unos pocos (afortunados), es una profesión. Y una profesión de millones de euros que conlleva la responsabilidad de ver como miles de aficionados se alegran o decepcionan con tus actos.

Los que llegan a la élite son unos pocos elegidos que han reunido todas las condiciones, incluyendo la necesaria dosis de suerte. Los futbolistas son sin duda las estrellas de este deporte, pero excepto unas pocas excepciones no parecen vivir el estrés que viven algunos entrenadores.

Seguramente de todos los cargos el más estresante sea el de entrenador. Con sus decisiones puede contribuir a la victoria o derrota de su equipo, pero siempre desde un plano indirecto. Es cierto que los jugadores soportan la presión de ser quienes ganan o pierden, los que fallan o aciertan, pero eso solamente depende de ellos mismos. Quizá por su incapacidad de influir directamente en el resultado los entrenadores se pongan tan nerviosos y sean a la postre los que más sufren.

En el caso de los técnicos de dos de los clubes más prestigiosos del mundo, la exigencia es máxima. No valen las excusas y solo vale ganar. Seguramente por eso su pelo se ha blanqueado o se ha caído después de un par temporadas. Y es que el puesto va asociado al estrés máximo. Las imágenes hablan por sí mismas (a la izquierda el antes y a la derecha el después).

Mourinho

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El Mundo de los entrenadores

Reunión de entrenadores

Reunión de entrenadores

Entrenadores hay muchos, pero entrenadores que lleguen a la cima y permanezcan en ella, solamente unos pocos. El mundillo de los entrenadores de primera división de la liga española es en realidad un acotado grupo de personas que se van relevando unos a otros. Una cosa es tener el título que te capacita para entrenar a alto nivel y otra muy distinta que con ese mismo título haya clubes que confíen en tí.

Existe la creencia de que un buen futbolista también puede ser un buen entrenador o de que para ser entrenador es necesario haber sido futbolista de élite. No se trata solamente de saber los conceptos fundamentales del fútbol sino de ser capaz de gestionar a un grupo de personas, de sacar el máximo rendimiento a cada uno de ellos y de ser capaz de liderar al grupo. Además es por supuesto necesario controlar los distintos aspectos del juego pero también la psicología del grupo, del club, del rival…

No basta por tanto con que un conocido exfutbolista realiza el correspondiente cursillo para que esté garantizado su éxito y su capacidad como entrenador. Hay por desgracia demasiados casos de ello, con exfutbolistas muy conocidos que cambian de equipo con facilidad gracias a su buena prensa, sin haber demostrado nada futbolísticamente hablando como entrenador.

Quizá el caso más paradigmático sea el de Michel, gran futbolista pero hasta la fecha mal entrenador. Aún así, no le han faltado ofertas de buenos equipos hasta que finalmente ha aceptado la del Sevilla.Veremos su rendimiento en el club de Nervión aunque nada hace augurar un futuro brillante.

El otro tipo de entrenador es el que logra una gesta y después ya se queda en la élite aunque su trabajo posterior no sea precisamente brillante. Los mejores ejemplos con Toshack que logró con el Swansea subirlo a primera división desde mucho más abajo; Lillo que logró buenos resultados en su primera etapa en el Mirandés y en Salamanca o Clemente que destacó con el Bilbao. Estos entrenadores después pululan por los diferentes equipos con resultados dispares.Estos tres entrenadores han firmado muchos más fracasos que éxitos. Casi siempre destituidos de su club han ido acumulando finiquitos e indemnizaciones manteniendo su prestigio intacto. A pesar de salir siempre por la puerta de atrás tras no ser capaces de lograr sus objetivos casi siempre han obtenido en los años sucesivos nuevas ofertas. Ahora recientemente, Lillo da clases maestras de fútbol en la televisión, Toshack circula por ahí dando todavía divertidas ruedas de prensa y Clemente parece que si cumple esta vez los objetivos con el Sporting a falta de muchos partidos.

Y luego están los vendeburras, gentes que por algún motivo son entrenadores sin méritos conocidos. El mejor ejemplo es D’Alessandro, un tipo que le daba lecciones de fútbol desde la televisión a Mourinho y que cuando se miran sus datos se encuentra uno con el dato del 42% de derrotas en todos sus partidos. Sin duda logra su objetivo de aparecer como un entrenador gritón que bajo una apariencia de conocimiento ha engatusado ya a varios presidentes. Ahora, el Nastic sigue exactamente igual que antes de que llegase este elemento, o quizá peor, pero a cambio este tipo se habrá embolsado unos buenos dineros.

Si hay algo que importa realmente para ser entrenador es tener buena prensa. Es quizá el requisito más importante no ya para triunfar sino para sobrevivir. Al menos en España. La excepción que confirma la regla es como no Don José Mourinho. Un entrenador que ha nadado contracorriente siempre. Primero consiguió entrar en un mundo acotado para exfutbolistas. Y lo hizo trabajando y estudiando mucho. Después ha conseguido triunfar allí donde ha estado. Han sido triunfos sin paliativos en distintos equipos, todos ellos en momentos bajos de su historia.

Mucho se ha hablado de la ventaja de Mourinho de contar con grandes presupuestos pero poco se habla de su etapa en el Liria o del rendimiento que han dado entrenadores como Villas Boas o Mancini en equipos con grandes presupuestos como el Chelsea o el City. Por no hablar de lo que hizo «demoliciones Benitez» con el Inter de Milán. Algún día dedicaré un post a comparar los dos primeros años de Mancini y Mourihno con City y Chelsea. Dos proyectos similares, con dos equipos con presupuestos altos similares, jugadores de nivel parecido y también con mucho tiempo sin títulos.

Pero hoy toca hablar de los entrenadores, ¿cuáles os parecen buenos y fiables? ¿Y poco fiables?

Dejo para finalizar una lista con entrenadores que no fueron futbolistas

 

Del Bosque: la mentira

Del Bosque es según algunos el mejor entrenador del mundo, según otros el mejor entrenador español de la historia y para los últimos el mejor entrenador que ha tenido nunca el Real Madrid.

Del Bosque

Yo digo que Del Bosque es un tipo que estaba en el momento justo en el lugar adecuado.Unos pocos descerebrados intentamos ir más allá de lo obvio para analizar si de verdad alguien que ha entrenado a nivel profesional durante apenas 6 años puede ser considerado todo eso. Y más teniendo en cuenta que lo ha hecho con equipos de éxito como el Madrid o la selección española. Ni siquiera consideramos su paso por el Besitkas como algo relevante sino que nos limitamos a analizar su estancia y rendimiento en el resto.

Como ya se ha hablado mucho de la «roja» me limitaré a analizar los datos, que nunca mienten, de Del Bosque  en el Real Madrid. Como entrenador del Real Madrid dirigió 141 partidos, ganando 78, empatando 37 y perdiendo 26. Con un promedio de 55.32%. Queiroz tuvo un promedio de 55.26%, Luxemburgo de 65%, Capello 58,82%, , Schuster 67,71% y Juande 70%.

En la primera temporada, del Bosque coge al equipo en noviembre, en la jornada 11 con 3 victorias, 5 empates y 3 derrotas.  Acaba la temporada con 13 victorias, 9 empates y 5 derrotas. El Real Madrid queda quinto en liga con 62 puntos por detrás del Zaragoza (63), Valencia(64), Barcelona(64) y Deportivo(69)

En la Copa del Rey se pierde en semifinales contra el Español tras una ida de 0-0 y una vuelta de 1-0. Previamente se había ganado al Mérida y al Zaragoza.

En la Copa de Europa se gana la octava, tras vencer brillantemente a Manchester, Bayern y Valencia.

En la siguiente temporada llega Florentino Pérez con Figo debajo del brazo. Además se incorporaron como jugadores importantes otros como Makele, Solari o Flavio Concenciao.

De 38 partidos de liga se ganaron 24, empataron 8 y se perdieron 6. Como peores partidos un 0-2 del Mallorca y un 3-0 del Celta de Vigo.  El Real Madrid ganó esa liga con un 63% de victorias con 80 puntos, por delante de Deportivo (73) y Mallorca (71).

En la Copa del rey se vivió uno de los momentos más bochornosos de la época de Del Bosque, frecuentemente olvidado,al ser  derrotados en dieciseisavos de la Copa del Rey contra el Toledo, un segunda B, por 2-1.

En la Copa de Europa, tras ganar al Galataray en cuartos (3-2, 0-3) se perdieron los dos partidos contra el Bayern de Munich(0-2,2-1).

Se perdieron además la Supercopa de Europa contra el Galatasaray de Jardel y la Intercontinental contra el Boca Juniors. Para completar los títulos perdidos también se perdió en el Mundialito de clubes, quedando en cuarto lugar.

La temporada 2001-2002 supuso la llegada de Zinedine Zidane como único fichaje, mas el aterrizaje de un buen puñado de canteranos.

La temporada dejó una Supercopa de España y una Copa de Europa ganada brillantemente tras vencer a Bayern de Munich, Barcelona y Bayern Leverkusen.

Sin embargo como notas muy negativas se perdió la final de la Copa del Rey contra el Deportivo en el feudo blanco y se hizo una muy mala temporada liguera.

El Real Madrid finalizó la liga tercero, con solamente 66 puntos por detrás de deportivo(68) y Valencia(75) con 10 partidos perdidos, 9 empatados y solamente 19 ganados.

La última temporada de Del Bosque contó con el fichaje de Ronaldo y la llegada de Cambiasso.

Se ganó el título liguero con 78 puntos en una apretada liga contra la Real Sociedad(76) de Xabi Alonso y Nihat. Se empataron 12 partidos, se perdieron 4 y se ganaron el resto. Como partidos más bochornosos la derrota 1-5 contra el Mallorca y el 4-2 contra la Real Sociedad.

En la Copa del Rey el Madrid volvió a caer contra el Mallorca en cuartos. Tras empatar a 1 en el Bernabeu no fue capaz de remontar, y perdió por 4-0 en la vuelta, en otro partido olvidado por los delbosquistas.

Se ganaron la Supercopa de Europa y la Intercontinental, esta vez sí, contra el Feyenoord y el Olimpia de Asunción respectivamente.

En la Copa de Europa, los de del Bosque cayeron en semifinales contra la Juventus tras ganar 2-1 en la ida y perder 3-1 en la vuelta.

Estos son los números de Del Bosque. Para unos, un genio por haber ganado varios títulos con uno de los mejores Madrid que se recuerdan; para otros, como yo, un entrenador sobrevalorado y mediocre cuya única labor ha sido poner a los jugadores en el campo, sin aprovechar todos los recursos ni exprimirles al máximo.

Como anécdota, una declaración de Zidane que nada más aterrizar en el Madrid y tras ser pitado por un buen puñado de piperos reconocía que Del Bosque no le había dado ninguna instrucción ni comentado nada. Ese es el famoso trato y bonhomía de un entrenador que no se preocupó de integrar al fichaje más caro, entonces, en la historia del Real Madrid. Un tipo tímido que precisaba ayuda y un apoyo y que sin embargo tuvo que demostrar su genialidad sin la ayuda del entrenador.

Con un bajo porcentaje  de victorias, dejó escapar dos ligas, una Supercopa y una Intercontiental además de hacer el ridículo más espantoso en la Copa del Rey. Supo sin embargo ser competitivo en la Copa de Europa en el trofeo fetiche del Real Madrid tras la consecución de la séptima. Digamos que como con la Eurocopa ese trauma estaba superado y el Madrid lograba imponerse con relativa facilidad en Europa.

Después  de Del Bosque, el Madrid caería en la más absoluta de las depresiones con fichajes absurdos y una inestabilidad total, siendo Florentino incapaz de fichar a un entrenador medio serio.

Algunos dicen que los entrenadores posteriores no hicieron lo que del Bosque, pero pocos dicen que la plantilla que tuvo Del Bosque, sobre todo los últimos años, ha sido una de las mejores de la historia. Con 3 de los mejores jugadores de los últimos 20 años: Figo, Zidane y Ronaldo (estos dos últimos de los mejores de la historia) y una plantilla repleta de buenos futbolistas que aunaban juventud y veteranía. Con extranjeros como Roberto Carlos (29), Cambiasso (22), Macnamanan o Solari (25); nacionales como Morientes (26),Raul (25),Salgado (27), Helguera (27), Casillas (21), Del Bosque desperdicio una oportunidad única para hacer historia y batir todos los records.

Como muestra, Queiroz se encontró con una plantilla sin Makelele, Morientes, Mcnamanan, Savio, Flavio Concenciao, Geremi, Munitis, Celades o Hierro. Jugadores, muchos suplentes de lujo, otros necesarios para tener una plantilla holgada y otros como Makele absolutamente necesarios.

Con esa plantilla bien se podría haber logrado lo mismo que Guardiola. Ganar los títulos y además hacerlo holgadamente. El Madrid de Del Bosque llegó a perder 10 partidos en una temporada y a empatar 12 en otra. Números de un equipo poco sólido.

Algunos con mucho menos han logrado tripletes o dobletes. Del Bosque en los años que ganó la Copa de Europa hizo el ridículo en la liga, y nunca fue capaz de lograr un doblete más allá de títulos menores como supercopas o intercontinentales.

Pero todo esto último son opiniones me sobra con el primer dato del principio; Del Bosque ganó el 55,32% de los partidos con quizá el mejor plantel, como diría Manuel Pelegrini, que ha tenido jamás el Real Madrid y cualquier equipo de fútbol.

El tridente mágico: Florentino,Pellegrini y Valdano

A la hora de juzgar la labor de Pellegrini es necesario plantearse realmente la influencia de Valdano y Florentino en la toma de decisiones del chileno. Es bien sabido que en el modelo Florentiniano el entrenador no goza de todo el poder de decisión que debería, y quizá ese es uno de los primeros males del Real Madrid. Hay demasiados interesados que opinan. Aquí van una serie de especulaciones basándome en informaciones, portadas y en lo que yo creo que ha sido el devenir de los acontecimientos.

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Valdano, Florentino Pérez y Pelegrini en un acto.

Cuando Florentino decide presentarse, sabe que necesita dar un golpe en la mesa, y que va a necesitar un desembolso importante de dinero. Por eso hace las gestiones económicas necesarias y empieza a mover sus contactos. Sabe que el fichaje de Cristiano Ronaldo está atado por Calderón, aunque a un precio excesivo, y sabe que sobre Cristiano puede girar el marketing del Real Madrid. Al mismo tiempo, cree que la pieza clave del proyecto deportivo debe ser Kaká y que necesita a un delantero de futuro que ilusione. Por eso, cierra él personalmente los dos fichajes de Kaká y Benzema.

Los problemas comienzan cuando se plantea el baile de entrenadores. Ha aprendido la lección y busca un entrenador con mucho prestigio y conocimiento, y va a por los considerados como  3 o 4 mejores del mundo. Primero lo intenta con Wenger y después con Ancelotti. Ambos tienen prestigio y pueden encajar dentro del modelo deportivo de ofrecer un fútbol ofensivo. Ante el rechazo de ambos se cierran casi todas las opciones. Se gira bruscamente y se busca ya solamente a un entrenador de prestigio, tanteándose a Mourinho, un ganador y un valor seguro. Este duda como el resto y piensa que no va a tener la libertad que necesita. Florentino apoya el fichaje del portugués pero Valdano insiste en que no encajaría con la filosofía del club.

Con esta situación y con el apremio del tiempo, se encuentra una situación intermedia, el chileno Pellegrini. Un entrenador que practica un fútbol ofensivo, cumpliendo una de las dos condiciones y que sin ser un entrenador de los mejores del mundo y con prestigio internacional, tiene la ventaja de conocer el fútbol español y de tener mucha experiencia. Influido por Valdano, Florentino acepta al chileno.

Pellegrini afronta la oportunidad de su vida con ilusión y pide un par de fichajes de confianza. A Cazorla, concretamente, para poder disponer de uno de los interiores que necesita. El jugador del Villareal no es del agrado de Florentino y el chileno descontento por su primer revés se marcha de vacaciones a Chile, dejando hacer a Valdano. Consensuan los fichajes de Xabi, Arbeloa y Albiol, todos ellos necesarios para reforzar la zaga, y los tres, titulares indiscutibles a la postre.

Pelegrini vuelve de vacaciones y se encuentra con una plantilla amplísima, con jugadores de muchísima calidad. Sabe que se va a tener que deshacer de algunos de ellos (Negredo por ejemplo),  pero confía en poder contar entre ellos con Robben y Sneijder. Para él, los descartes son Van der Vart y Gago que no cuentan con minutos en la pretemporada. Si cuenta con los holandeses y también decide que Raúl y Guti pueden ser importantes en su esquema. Cuenta con todos ellos y con los nuevos fichajes. Cree que la temporada es larga y va a necesitar rotar a todos los jugadores.

Florentino y Valdano han confeccionado una plantilla ganadora pero económicamente saben que es insostenible en el corto plazo, así que ponen en marcha la maquinaria de venta. Así se gesta la venta de los dos holandeses, los dos mas “jugosos”, en detrimento de otras ofertas por Gago o Van der Vart, de menor cuantía. Se tantea incluso la venta de Higuaín pero su magnífica pretemporada y campaña anterior les hacen dudar y finalmente no le venden.

Para Pellegrini la venta de los holandeses es la segunda gran afrenta. Para su esquema de juego la presencia de Sneijder como interior era fundamental, muy por encima de jugadores como Granero o Van Der Vart.  En el caso de Robben, para Pellegrini era un revulsivo perfecto e incluso podría ponerle de delantero.

Comienza la temporada y los esquemas inicales del chileno se han roto con la venta de los holandeses. Además desde arriba le llegan dos instrucciones muy claras:

-Raúl y Guti deben jugar su última temporada.

-Deben jugar Benzema, Kaká y Cristiano.

Para Pellegrini la presencia de estos tres es importante, pero en el caso de Raúl y Guti decide hacer caso omiso y se planta. Los incluye en las alineaciones regularmente e inventa las rotaciones para no enfadar ni al presidente ni a los propios jugadores. La lesión de Ronaldo le allana el camino y también el magnífico rendimiento de Higuaín que empieza a ganarle la partida a Benzema. El francés comienza a jugar poco y desde la presidencia no están contentos con el hecho de relegarle al banquillo. Sin embargo, no dicen nada y ante el buen curso del equipo ceden. El Madrid alterna buenos partidos con otros peores y la presencia de Raúl y Guti es habitual.

De cara al exterior, Valdano defiende a estos dos jugadores, símbolos del Madrid y muy populares entre la afición. Sin embargo entienden que se debe dar minutos a los más jóvenes y prescindir de estos dos jugadores a los que se les quiere buscar una salida al año siguiente. Su alta ficha y su bajo rendimiento son determinantes.

La derrota de Alcorcón marca un punto de inflexión y Pellegrini es llamado al orden. Se le ordena prescindir de Guti y Raúl y el chileno que sabe que ha tensado demasiado la cuerda cede de nuevo. Este periodo coincide con el mejor juego del Real Madrid. Van der Vart, descartado por el propio Pellegrini empieza a jugar sus mejores minutos y las piezas comienzan a encajar.

El parón navideño y la vuelta de jugadores lesionados hace, sin embargo, que el Madrid pierda la chispa y el equipo en vez de seguir mejorando se estanca.  Pellegrini busca soluciones y vuelve a recurrir a Guti y Raúl. Son dos jugadores que le gustan, sobre todo el primero, y además manda el mensaje de que es independiente. Sin embargo, la derrota en Lyon le hace perder la autoridad a Pellegrini, que desde ese momento ya entra en una guerra abierta con el presidente y con Valdano.

El chileno decide hacer y deshacer a su antojo, ya sabiendo que están todas las cartas sobre la mesa. Cree que se ha sido injusto con él y que incluso desde el club pudiera haberse dado roden de iniciar una campaña contra él. Las portadas de Marca y las columnas continuas de Inda así lo atestiguan. Desde el club, lejos de salir en su defensa se juega al despiste.

Pellegrini entiende en ese momento y con la liga como último cartucho que está sólo ante el peligro. Decide así tomar las decisiones sin dar ningún tipo de explicación. Eso explica que no tenga contacto con el presidente. Margina a Benzema lesionado y prescinde de los Diarras. Cuenta de repente con Gago y vuelve a apostar por Guti y en ocasiones por Raúl.

Se llega a filtrar incluso por el entorno del chileno que en caso de ganar la liga, Pellegrini se marcharía del club. Sería una manera de expresar su disconformidad. La derrota contra el Barcelona acaba de poner las cosas en su sitio y Florentino ya tiene claro que no puede confiar en el chileno para un nuevo proyecto. A pesar de que el equipo ha sacado más puntos que nunca, entiende que el Madrid ha de ser siempre competitivo y que no ha estado a la altura en dos de las tres competiciones. Además, el rendimiento de algunas estrellas como Kaká o Benzema ha sido muy inferior al esperado.

A falta de la liga por decidir, Florentino ha tomado su decisión y decide que es hora de contar con el mejor entrenador del mundo. Para él, Mourihno es un ganador y además de tener el aval de sus títulos y sus números también cuenta con el apoyo de Cristiano Ronaldo. Esto ya lo habría meditado en marzo después de la eliminación de la Champion League, y se habría planteado incluso la posibilidad de realizar un precontrato con el portugués, y más sabiendo el interés de Mourihno en entrenar en la liga española.

Sin embargo la buena marcha del equipo en liga y sobre todo la influencia de Valdano y de algún otro directivo de peso, habría impedido firmar un contrato definitivo con Mourihno.

El último cartucho para los continuistas es la victoria sevillista y lograr así un título de liga para Pellegrini que haga imposible su destitución. Afrontar un despido de un entrenador que ha ganado un título tiene pocas justificaciones, a pesar del ridículo en copa y la mala imagen en Europa. Florentino duda, y no acaba de cerrar el fichaje de Mourinho.Aunque las conversaciones están muy avanzadas y Mourihno ya habría pedido a algún jugador como Di María, Valdano todavía cree que Pellegrini tiene posibilidades. Con esa perspectiva se habría fichado a Canales, repescado a Parejo y valorado la contratación de Silva. Todos jugadores del agrado de Valdano y del técnico chileno.

Sin embargo la derrota del Sevilla precipita los acontecimientos y Valdano ya no es capaz de creer en el título de liga. Al mismo tiempo Mourihno quiere que le confirmen el fichaje y con tal fin comienzan los rumores, filtrados desde el entorno del representante de Mourihno.

La llegada de Mourihno parece inminente. Florentino ya hace tiempo que dejó de creer en Pellegrini y necesita un entrenador ganador y con la personalidad de Mourihno. Está dispuesto incluso a cambiar el modelo deportivo del club y dar todo el poder al técnico. Esa sería una de las exigencias de Mou: poder sobre los fichajes, bajas, cantera y en general la estructura del club. Valdano sería recolocado como portavoz del club, evitando dar la imagen de que ha existido un conflicto interno.

Queda poco para el desenlace final pero este parece que ha sido el curso de los hechos…