El reciente apuñalamiento del Poli Díaz me llevó por casualidad a ver uno de sus mejores combates emitido por MarcaTv. Reconozco que conocía al “Poli” más sensacionalista, al que por desgracia ha cubierto muchas noticias no precisamente agradables. Quizá sea mi edad o la falta del boxeo en los canales de televisión lo que me ha llevado a no conocer al Poli Diaz deportista.
Pues bien, el joven Policarpio se convirtió en una sensación deportiva al ganar 8 campeonatos de Europa de los pesos ligeros. Fue, según dicen, la derrota contra uno de los grandes del boxeo mundial de esa década y de la historia, Whitaker, lo que llevó a Poli a su autodestrucción. Una destrucción que ya había comenzado antes y que de no haberse producido, por esa mezcla terrible que la fama y el dinero provoca en muchas personas, hablaríamos de una auténtico mito de ese deporte.
El combate que que incluyo más abajo muestra a un Poli Diaz que se movía por la pista con una agilidad de pies impresionante. Luchaba por revalidar el título europeo ante el italiano Stefano Cassi, y se le veía finísimo y realmente contundente. Algo que no tuvo por desgracia cuando viajó a Estados Unidos a enfrentarse con una bestia del boxeo como Whitaker. Lo cierto es que no sabemos que habría pasado aunque si sabemos que el futuro de Poli se fue truncando poco a poco hasta convertirse hoy en un personaje que lo ha pasado francamente mal y que está a años luz de aquel exitoso deportista que llenaba portadas y espectáculos.
El boxeo quizá sea el paradigma de los deportistas que ven el cielo y el infierno. Conocemos muchos casos en ese deporte y también en otros. El de Poli Díaz fue uno más, pero no deja de ser triste que alguien que representó a España con esa clase, sea hoy alguien olvidado. La culpa es de muchos, de él principlemente que no supo leer lo que estaba pasando alrededor de su vida, aunque como dice en una buena entrevista, a otros deportistas como por ejemplo Maradona les han ayudado mucho más que a él. Es cierto que el tuvo casi desde el primer momento el apoyo de Sarasola pero no supo medir su fama.
En mi caso, Poli me ha ayudado a conocer un poco mejor este deporte, aunque sea tarde y a través de vídeos de otras épocas. Es un deporte muy duro, demasiado desprestigiado en España pero que tiene un fuerte componente táctico y que tiene algunos momentos verdaderamente espectaculares. Es cierto que concebir cualquier deporte como una agresión del tipo que ocurre en boxeo resultado algo incoherente. El castigo físico que sufren los boxeadores no tiene igual y lo más parecido con los jugadores de fútbol americano que acaban con muchos problemas el resto de sus vidas. Aunque en ese misma agresividad está la espectacularidad del deporte.
En todo caso, desde aquí le deseo lo mejor a ‘Poli’ Díaz, un increíble boxeador que hoy en día intenta ganarse la vida como puede, ofreciendo por supuesto, clases de boxeo, que es sin duda lo que realmente sabe hacer
