España, campeona de Europa de fútbol sala

España se proclamó por séptima vez campeona de Europa, ante Rusia, una de las mejores selecciones también, siendo ambos equipos que se suelen ver las caras con frecuencia en las finales de campeonatos. Pero como viene siendo habitual la selección española ganó y lo hizo machando al equipo ruso.

La selección española de fútbol sala campeona de la euro 2016

La selección española de fútbol sala campeona de la euro 2016

Desde hace muchos años el fútbol sala es uno de los deportes más populares en España. Fácil de jugar, solo se necesitan 5 personas (y no 11), con multitud de campos en toda España, se ha convertido no solo en el deporte más practicado sino en el más exitoso a nivel de logros deportivos. A ello han contribuido grandes generaciones de futbolistas.

España es la Brasil del fútbol sala, un equipo que casi siempre tiene a los mejores en su equipo, y que además es el dominador a nivel mundial.

Al fútbol sala le falta en España como a la mayoría del resto de deportes, cobertura deportiva y mediática. Es un problema endémica que afecta a clubes y federaciones de todo aquello que no sea fútbol. Mientras que otros países logran que se reparta la atención entre varios deportes, aquí está todo tan focalizado en el fútbol que es difícil que se cree el ecosistema perfecto para que a las marcas les compense invertir.

Pese a todo, el fútbol sala logra que salgan muchos buenos futbolistas y se ha logrado también que los principales clubes españoles sean altamente competitivos

España campeona del Eurobasket 2015

España campeona del Eurobasket 2015

La selección española levantado el trofeo de campeona del eurobasket 2015

España volvió a proclamarse campeona de Europa, tras las victorias en Polonia 2009 y Lituania 2011. Los factores en común son el entrenador, Scariolo, que ha estado en los tres campeonatos y Felipe Reyes y Pau Gasol, especialmente este último, santo y seña del equipo, auténtico líder y jugador generacional que ha cambiado absolutamente la historia baloncestística de España y de Europa.

Con los Junior de oro, hace más de 15 años, comenzó a fraguarse una generación de jugadores ganadores comandados por Navarro, Reyes y Raúl López, precisamente con Pau Gasol en un segundo término. Pero a partir de ahí, el relevo lo comandó él y prácticamente desde su llegada España no ha parado de ganar medallas, con muy pocas excepciones. A lo mencionado hay que añadir el inolvidable oro del Mundial de Japón 2006 y las platas olímpicas de 2013 de Pekin 2008 y Londres 2014, además de una plata en el primer Eurobasket de Gasol y otro bronce sin él en la plantilla.

Unos números que solamente pueden equipararse en el panorama europeo a la mejor Yugoslavia, aquella selección formada por alguno de los mejores baloncestistas europeos de siempre, con Petrovic, Divac, Kukoc o Radja.

La generación española ha contado con dos colosos como Gasol y Navarro y otros jugadores que han mostrado un rendimiento excepcional a lo largo de estos años como Reyes y ahora Llul, Chacho Rodríguez o Rudy. Y junto con todos los que han faltado: Marc Gasol o Calderón, más otros que ya no están como Jiménez o Garbajosa. Todos ellos han contribuido a años de éxitos y nos han acostumbrado a ver nuestro equipo casi siempre en el podio, compitiendo contra los mejores del momento.

Volver a ver a España como mejor selección europea en un campeonato en la que no partía de favorito con muchos de sus mejores jugadores fuera de la selección, demuestra que todavía queda parte del gen ganador que ha caracterizado a esta selección. A ello ha ayudado una mejora continua en el juego, incrementando el nivel defensivo desde el partido de Alemania y acertando más en ataque con la contribución de otros jugadores aparte de Gasol. Aunque finalmente ha sido el gigante de Sant Boi el auténtico motor, el jugador que ha recibido todos los “balones calientes” y el que desde su liderazgo y acierto ha hecho creer al resto de jugadores -apenas 8 en la rotación-, que era posible la victoria.

Estamos seguramente alguna ante el último gran campeonato de Gasol antes de su retirada, con la excepción de las Olimpiadas del año que viene en la que probablemente veremos a todos los veteranos acudiendo y a la mejor selección posible. Será esa nuestra última gran oportunidad de disfrutar de algo excepcional, un puñado de grandes jugadores en torno a una superestrella de nivel histórico a la altura de los más grandes de Europa de siempre.

Vendrán otros y veremos como algunos más jóvenes cogen su relevo, como su propio hermano, u otras nuevas estrellas, pero pasarán décadas hasta volver a ver a un jugador español de la talla-no solo física sino humana y técnica- de Gasol. Hemos asistido en este Europeo a la penúltima gran actuación de Pau, que con 35 años ha hecho su mejor campeonato, demostrando que sus ganas de representar y defender a esta selección siguen intactas.

Sirva su ejemplo para el resto de compañeros, tanto a nivel competitivo como profesional como de sentido común. El es nuestro mejor representante de la España deportiva y de la no deportiva. Y como él, el resto de jugadores que han demostrado su valía y entusiasmo como demostró en las emocionantes declaraciones finales Rudy Fernández  y como han demostrado siempre estos jugadores. Gente normal siendo deportistas de élite, sin más pretensiones que jugar al más alto nivel, competir e intentar ganar. El mejor ejemplo de los valores del deporte.

A todos ellos, gracias por hacernos sentir orgullosos de nuestro país y de nuestra selección.

España a la final, eliminando a Francia: Gasol de nuevo colosal

España ganó de la única manera que podía ganar, con corazón y cabeza, aguantando hasta una diferencia de 9 puntos en el último cuarto y luchando cada posesión, sabiendo que en los minutos finales en caso de empate se contaba con el mejor baloncestista español de todos los tiempos, Pau Gasol.

Pau Gasol celebrando una cananasta

Pau Gasol celebrando una cananasta

La selección jugó la prórroga, agónica como los últimos minutos del tiempo regular, con 4 jugadores del Real Madrid jugando para Pau Gasol. Con Mirotic superado por la intensidad, y Ribas y Claver en un segundo plano, Scariolo prefirió la experiencia de los Sergios, Reyes y Rudy, que dio un paso adelante después de un torneo discreto.

La gesta es colosal porque el rival era de altura, la Francia de Parker, acompañada por un puñado de NBA, con un equipo muy físico y muy grande, que pareció dominar el partido, pero que al final sucumbió ante el empuje español, que en ningún momento se derrumbó, a pesar de la tremenda intensidad del partido.

Los números de Gasol, con 40 puntos, 11 rebotes, 3 tapones 16/18 en tiros libres, 12/19 en tiros de 2, y 2 fallos en triples, hablan del daño que hizo el pivot de los Bulls, que tuvo en los últimos 15 segundos la oportunidad de resolver las semifinales. Directo hacia el aro, valiente siempre y con infinito talento se llevó el tapón del defensor. Y a pesar de todo siguió atacando el aro durante la prórroga con acierto. Ese es Pau Gasol, un líder de equipo, un coloso, un gigante que ha nacido en España y que demuestra la importancia en el baloncesto del talento acompañado de coraje.

Es injusto no señalar al resto del equipo, con los meritorios ya nombrados, especialmente Sergio Rodríguez, que relevó en algunos instantes a Pau Gasol en el liderazgo del equipo.

La victoria española tiene un triple resultado: se jugará el oro en la final, España se clasifica directamente para las Olimpiadas y el equipo se cobra de vuelta la dura derrota sufrida en el mundial contra Francia. Una justa venganza, en un partido épico que nos ha enseñado lo mejor de esta selección, el coraje y la confianza siempre en la victoria.

 

La España de Pau Gasol elimina a Grecia en un partido agónico

Pau Gasol celebrando

Pau Gasol celebrando

España fue Pau Gasol, y Pau Gasol fue España, como durante casi todo el europeo y como casi toda esta década, en la que el jugador catalán y español ha demostrado ser un coloso, motor y faro al mismo tiempo, líder y trabajador y siempre comprometido con una selección que necesita ahora más que nunca el talento del pivot de Chicago.

El partido contra Grecia resulto duro, casi agónico, dificilísimo por las características de uno y otro equipo. Y se ganó como se ganan estos partidos, con más aciertos que errores, algunos en el tramo final, y con mucha inteligencia. Jugó España a hacer daño, explotando los puntos débiles del rival y aprovechando la superioridad de Gasol sobre cualquiera. Y en ese escenario apareció también Mirotic, y luego los Sergios, tan necesarios todos en un equipo en el que solamente rotan 8 jugadores en este tipo de partidos de tan alto nivel.

Parece que ni Hernán Gómez, ni Pablo Aguilar, Vives o San Emeterio contaban para dar minutos de calidad. Si lo hizo Claver que ayuda en un aspecto tan crucial como los rebotes, aunque si aportación ofensiva se limitó a un tiro de dos intentos.

Tampoco ayudó Rudy Fernández, apagadísimo y muy lejos de su mejor versión. La lesión que arrastra le limita absolutamente y solamente intento dos tiros en 19 minutos. Una actuación muy pobre para un jugador tan importante.

Y luego están Ribas y Reyes, dos pilares defensivos, dos jugadores muy necesarios en esta selección.

España se enfrenta después de este reto a otro aún mayor, el equipo anfitrión y uno de los favoritos, Francia. Y lo hace con una oportunidad de oro para devolverle al derrota que nos infringieron en nuestro mundial el año pasado. Esa motivación y el último europeo de Gasol puede ser el que de la victoria a España.

La España de Scariolo pierde fuelle

La selección española de baloncesto perdió su segundo partido del Europeo ante una Italia muy motivada, liderada por el trío Gallinari (29), Bellineli (27) y Bargnani (18).

Belinelli Eurobasket 2015

Belinelli lanzando a canasta

España tuvo en Gasol a su líder ofensivo, con 48 de valoración, 34 puntos, 5 asistencias y 10 rebotes para ratificar que sigue siendo uno de los mejores de Europa. La sensación es que el equipo no tiene un poder ofensivo real parte del pivot de Chicago. No queda si se juega para él porque su calidad innata o porque el equipo no está fino. Mirotic, a pesar de sus 13 puntos, parece apartado, en un papel gris, con pocos tiros y poca presencia ofensiva, quizá opacado por el propio Gasol. Rudy Fernández, que debería ser otro líder ofensivo, no parece en su mejor versión ofensiva, renqueante de su espalda. Y luego ya entran los de siempre, Reyes siempre aporta, Llul y un meritorio San Emeterio. Pero queda esa sensación de que el equipo no fluye.

En todo caso, el partido se perdió en defensa, permitiendo a Italia 105 puntos, y sobre todo demasiados tiros fáciles. Los italianos acabaron el partido con 11/ 24 en triples, destacando los 7 anotados por Bellinelli. Es cierto que sus mejores hombres estuvieron inspirados, pero son demasiados puntos si se pretende ganar el partido.

España lo tendrá difícil para evitar el cuarto puesto, más fácil para clasificarse y enfrentarse al primero de otro grupo, que será sin duda tan complicado o más que Italia. Mucho se echa de menos a los Gasol, Navarro, Calderón o Ricky, aunque con ellos se perdió la última vez con Francia.

Unión en torno a Piqué; que no defensa de España

Es curioso como funcionan las cosas en torno a la “roja”, otrora conocida como la selección española. Parece que resulta más fácil defender a un jugador, “uno de los nuestros”, en palabras de Del Bosque, que defender el himno y la bandera de esa misma selección que dicen representar y que tantos éxitos, dinero y prestigio les han dado.

Pique y Del Bosque en rueda de prensa

Pique y Del Bosque en rueda de prensa

Porque no olvidemos que algunos de esos jugadores están en la selección por la repercusión que tiene para sus carreras futbolísticas y por las suculentas primas que conllevan. Si España tuviese el potencial de Chipre o Malta, sería más un inconveniente que una ventaja y habría que ver cuantos renunciaban a sus clubes (que son los que les pagan su alta ficha) por jugar en la selección.

A Piqué no se le pita porque escupiese un día a un tipo, o lanzase una bomba fétida, o dijese no se que de un tal Roldán. Se da por hecho que Piqué es un tipo no muy listo, y gente como él hay en tropel en el fútbol. No, a Piqué se le pita porque no sólo no defendió que no se pitase el himno español, como la mayoría de sus compañeros pusilánimes, con Del Bosque a la cabeza, sino que se le pita porque al contrario, defendió y excusó los pitos, apelando a una libertad de expresión que para millones de españoles es un insulto.

Pero así es nuestra prensa, tan pusilánime como la selección que dicen apoyar, que es incapaz de decir las verdades del barquero y poner los puntos sobre las ies. ¿Por qué se pita a Piqué?, se pregunta Marca, conjeturando con todo menos con la realidad; mientras que As con su sibilino director Relaño defiende a Piqué bajo el argumento de que es mejor para España.

Todos esos que le pitan, que no son los madridistas sino gente de Oviedo o de León, o de Córdoba o de Albacete, de los equipos de su tierra, o no, me da igual, son personas que se sintieron ofendidos con el pitido a su selección y con las palabras justificadoras de Piqué. Las mismas personas que ahora observan como otro que defendió la camiseta como Guardiola, durante 47 partidos, ya no se siente representado, y apoya una causa secesionista y por consecuencia directa, mala para España.

La nuestra es la única selección del mundo en la que es más fácil no defender a la selección que hacerlo. Con Piqué a la cabeza pero con el resto de jugadores, entrenadores, adláteres y periodistas detrás, ninguno parece tener interés en defender a la selección que dicen representar. Si les parece fácil decir que no se debería pitar a Piqué porque es un buen chico y siempre ha defendido a España, ¿no sería aún más fácil decir que no se debería pitar el himno de España porque se ofende a millones de españoles?

Las chicas de oro logran la plata

Aunque la actualidad deportiva llevan sus propios caminos y mi tiempo es limitado, no puedo menos que escribir aunque sean unas pocas líneas sobre la selección femenina de baloncesto.

 Y han de ser pocas porque por desgracia mis horarios no me han permitido ver ni un sólo partido ni seguir siquiera resúmenes ni resultados.

 Me basta para leer los titulares para comprobar que esta selección aúna calidad y coraje en línea con otras selecciones como la de balonmano y otras deportistas que empiezan a demostrar que el deporte femenino también es importante.

 Por desgracia, si apenas hay espacio para otros deportes que no sea el fútbol o la NBA (no ya el baloncesto español), difícilmente se podrá colar el baloncesto nacional, a pesar de los evidentes éxitos.

 Y es una auténtica lástima porque a través de triunfos como estos se incentiva el deporte. En este caso, el baloncesto, un deporte de equipo, sobre todo, de concentración, de compenetración con los compañeros… Como otros deportes, se enseñan valores fundamentales para la sociedad.

 También los enseña el fútbol, aunque el problema radica en que al priorizarlo tanto por encima del resto, muchos niños que no quieren jugar, pierden la oportunidad de hacer algún deporte. Y eso, existiendo tantísimas disciplinas deportivas interesantes, desde los colectivos como el baloncesto, balonmano, volleyball hasta los individuales como el atletismo, el badminton o el tenis, pasando por casi cualquier deporte.

 Todos ellos deberían tener mayor cabida en nuestro país. Si no a nivel profesional donde evidentemente priman los intereses comerciales, si a nivel de práctica de base. Y quizá a partir de ahí se podría lograr en el futuro que otros deportes tengan mayor demanda televisa, patrocinios, etc…

 Resulta complicado, pero debemos utilizar a países de nuestro entorno como modelo y porqué no a Estados Unidos, un país plurideportivo, donde tienen cabida multitud de deportes en todas sus etapas: profesional, universitaria y colegial.

No nos conformemos con los éxitos de estas jugadores profesionales y aspiremos a que toda la sociedad pueda practicar con regularidad la mayor cantidad de deportes con las mejores garantías posibles

Francia elimina a España de su mundial

España cayó eliminado ante el mismo equipo al que ganó en la fase de grupos de manera muy holgada, transmitiendo la sensación no de ser peor sino de estar menos preparado y motivado que un rival que hizo su partido, y lo hizo muy bien.

 Los responsables son siempre los jugadores, pero el entrenador también debe asumir su parte de responsabilidad. Y en el caso de ayer se vio claramente que la aportación de Ibaka y Marc Gasol no fue óptima, mientas que Felipe Reyes esperaba en el banquillo. De alguna manera ha sido esa la tónica general del campeonato, con el entrenador gestionando a los 12 jugadores como si solamente tuviese 8.

 En el caso de ayer, se vio claramente al contar una y otra vez con Marc e Ibaka ,tremendamente desacertados. Muy poquitos jugadores deben jugar en caso de no estar al 100%. Solamente super estrellas mundiales y dependiendo de su estado y condicion. La realidad es que Marc no estaba centrado y debió jugar muchos menos minutos.

 El caso contrario es el de su hermano, tocado físicamente, pero como en todos estos partidos a un nivel alto, siendo el mejor del equipo. Tampoco ayudó el porcentaje en triples del equipo español, con un 2/19 ni el pésimo cierre en los rebotes, 28 contra 50 de Francia.

 España queda eliminada en su propio mundial, como  perdió aquella final contra Rusia en su propio Europeo. Siempre es duro perder, pero sabe mucho peor cuando el rival no es mejor que tú. Porque esta España estaba destinada a llegar a la final y ganar o perder ante la todopoderosa Estados Unidos.

 El hecho de caer ante una Francia que no ha acudido con sus mejores estrellas habla claramente del fin de ciclo de una generación única. Por el camino títulos y la mejor selección de la historia, con un plantel que ya no será igual. Una triste despedida para un conjunto de jugadores irrepetibles, la generación de oro.

Europa se desploma en el mundial

A falta de decidirse los últimos grupos de la fase de grupos, y salvo sorpresa, serán varias las selecciones europeas de entidad eliminadas en esta primera ronda. Las dos selecciones finalistas del Europeo del 2012, España e Italia, se van fuera, ambas en favor de dos equipos sudamericanos, Chile y Uruguay. Inglaterra, que lleva años en una travesía por el desierto, también se queda fuera en el mismo grupo que Italia, donde sorprendentemente Costa Rica ha quedado como líder. En segundo plano está la eliminación de Croacia y la muy probable eliminación de Portugal.

Con este panorama, en esta guerra de continentes que a veces siento que vivo, viviendo en un país latinoamericano, las posibilidades de que Europa gane el mundial pasan principalmente por Alemania, Francia y Holanda, con el permiso de una Bélgica, que en 4 años será una selección grande, pero que ahora mismo todavía le falta para ser aspirante a un mundial.

En el otro lado, las de siempre, Brasil y Argentina, más un puñado de selecciones que aspiran a dar el gran campanazo, como Uruguay, Chile, Colombia y visto lo visto, hasta Costa Rica.

Que la vieja Europa no este presente en las rondas eliminatorias puede restarle cierto glamour a este mundial, pero no hay duda de que es bueno para el fútbol. La igualdad cada vez es mayor, y como se ha demostrado con España, no basta con tener talento sino que hay que tener actitud y hambre de victoria. Y de eso, aquí no falta, en un continente como el americano donde se respira fútbol en cada rincón.

A falta de la revolución africana que nunca llegó y que llegó a tener su máximo apogeo con selecciones maravillosas donde parecían confluir el talento y la potencia física, parece que son los países del nuevo continente los que pujan con más fuerza.

Solamente queda la irrupción de los asiáticos para completar una igualdad cada vez más evidente, pero que se tendrá que traducir en algún título para las selecciones que nunca lo han logrado. No parece, no obstante, que este vaya a ser el mundial donde eso ocurra, pero en algún momento puede aparecer una nueva campeona, como ya sucediese con España

Crónica de una eliminación anunciada

No fuimos pocos los que empezamos a ver hace tiempo cierta decadencia en la selección. La Copa Confederaciones, pero también muchos partidos amistosos y sobre todo el día a día, nos hicieron pensar que determinados jugadores habían acabado su ciclo. Por eso, advertimos que la convocatoria era demasiado complaciente. Jugadores como Xavi, Villa o Casillas, representantes de éxitos anteriores pero ya amortizados, comandaban esta selección. Fuera de la lista se quedaban casi todos los sub 21, campeones hace poco y una serie de jugadores como Gabi o Llorente que habían hecho méritos suficientes para ir con la selección.

Los jugadores españoles desolados en la derrota

Los jugadores españoles desolados en la derrota

Los ciclos se acaban tarde o temprano pero hay maneras de hacerlo y esta de España ha sido la peor posible, porque deja la sensación de que la convocatoria era, bien un homenaje a esta generación o bien un equipo de amigos de Vicente Del Bosque. Cuando lo que estaba en juego no era solamente el prestigio actual sino la selección futura.Solamente el partido de Australia separa a España (antes conocida como la Roja) del mayor ridículo de un campeón del mundo.

Hace solamente 4 años, Italia caía tras dos empates y  una derrota por 3-2 y antes Francia la había precedido en el 2002, en el ocaso de la campeona del 98, la selección comandada por Zidane.

Pues bien, ese destino se ha repetido con España pero de la manera más dura. Una terrible goleada contra Holanda y una justisima derrota contra Chile, mejor durante los 90 minutos, eliminan a España en la segunda jornada, en su peor versión de los últimos años. Queda además de la eliminación, la sensación de impotencia de un grupo ya caduco.El resultado, una selección agotada mental y físicamente. Un equipo justamente loado en el pasado pero injustamente aplaudido en el presente.

La autocomplacencia de una gran parte de la prensa y la afición, pero sobre todo del seleccionador, han provocado esta terrible debacle. Es cierto que el fútbol son ciclos pero también lo es que la misión de un entrenador es prever esos cambios en los futbolistas e ir renovando la selección.

Esa renovación fue lo que en origen permitió a España empezar a construir un equipo campeón. Fue con Luis Aragonés, quien contra viento y marea apostó primero por eliminar a las vacas sagradas, especialmente a  Raúl, y luego incorporar un estilo de juego de toque rápido con posesión, amparado en jugadores como Silva o Iniesta y Xavi, que empezaron a jugar juntos por primera vez en la selección.

Si Luis nunca hubiese apostado por el cambio es probable que no hubiésemos alcanzado estos éxitos. Pero para eso, hubo que ser valiente, apostar fuerte y tener visión de futuro. Justo lo que no ha sucedido con esta selección.

Mientras nos dormíamos en los laureles, el resto de selecciones afilaban los dientes, renovaba sus equipos y se preparaba para ir al mundial a morir. Esa fue la diferencia entre Holanda y Chile, con España, el hambre de victoria. Le dije a un amigo antes del Chile contra España que ese partido sería como el Atlético de Madrid contra el Barcelona. Un equipo de gladiadores contra un equipo de campesinos. Un equipo dispuesto a luchar por cada balón como si fuese el último contra otro que lo contemplaba.

Y si en cierta manera, los triunfos del pasado tenían parte que ver con el éxito del Barcelona, este fracaso tiene también que ver con el estado de muchos jugadores del Barcelona. Esa misma decadencia se vislumbra en jugadores como Casillas o Xabi Alonso. Pero mientras algunos decíamos que debía haber un relevo en la portería otros hablaban de los méritos del pasado. Pero los títulos pasados son solamente eso, algo que quedó atrás. Por eso Brasil tiene 4 estrellas y por eso los equipos grandes están continuamente obligados a ganar.

No le reprocho a Del Bosque que quisiera homenajear a esta generación, le reprocho que lo hiciera en un mundial. No después del esfuerzo que ha costado crear un equipo no ya campeón, sino competitivo. Han sido demasiados los bolos para pasear a estos jugadores como para hacerlo también en una cita oficial.

Pero ya está hecho y ya solamente queda mirar al futuro. Y aunque el pasado es glorioso no tiene porqué no serlo el futuro. España como selección, como idiosincrasia,  ya ha perdido el miedo a cuartos, y el miedo a ganar un título y mirar de frente a las grandes selecciones.

Y aunque esta derrota es dura, no debería servir en el futuro para acomplejar a los que vengan, una generación de campeones en categorías inferiores. Los Isco, Carvajal, Thiago, Jese, Delofeu, Koke, junto con jugadores que todavía tienen mucho recorrido como Javi Martinez, Alba, Iñigo Martinez y algunos veteranos como Ramos, Iniesta o el injustamente tratado Llorente, entre otros tienen que asumir ahora el relevo.

Tendrá que llegar un técnico nuevo que haga esa revolución. Para eso, esta derrota tan dura es buena, porque no habrá nadie que se atreva a criticar los cambios. Así que nadie me diga que solamente tengo que aplaudir  a esta selección. Ya se le aplaudió merecidamente, pero ahora toca hacer autocrítica y empezar a construir una nueva selección. Solamente así podremos volver a ser grandes.