Las chicas de oro logran la plata

Aunque la actualidad deportiva llevan sus propios caminos y mi tiempo es limitado, no puedo menos que escribir aunque sean unas pocas líneas sobre la selección femenina de baloncesto.

 Y han de ser pocas porque por desgracia mis horarios no me han permitido ver ni un sólo partido ni seguir siquiera resúmenes ni resultados.

 Me basta para leer los titulares para comprobar que esta selección aúna calidad y coraje en línea con otras selecciones como la de balonmano y otras deportistas que empiezan a demostrar que el deporte femenino también es importante.

 Por desgracia, si apenas hay espacio para otros deportes que no sea el fútbol o la NBA (no ya el baloncesto español), difícilmente se podrá colar el baloncesto nacional, a pesar de los evidentes éxitos.

 Y es una auténtica lástima porque a través de triunfos como estos se incentiva el deporte. En este caso, el baloncesto, un deporte de equipo, sobre todo, de concentración, de compenetración con los compañeros… Como otros deportes, se enseñan valores fundamentales para la sociedad.

 También los enseña el fútbol, aunque el problema radica en que al priorizarlo tanto por encima del resto, muchos niños que no quieren jugar, pierden la oportunidad de hacer algún deporte. Y eso, existiendo tantísimas disciplinas deportivas interesantes, desde los colectivos como el baloncesto, balonmano, volleyball hasta los individuales como el atletismo, el badminton o el tenis, pasando por casi cualquier deporte.

 Todos ellos deberían tener mayor cabida en nuestro país. Si no a nivel profesional donde evidentemente priman los intereses comerciales, si a nivel de práctica de base. Y quizá a partir de ahí se podría lograr en el futuro que otros deportes tengan mayor demanda televisa, patrocinios, etc…

 Resulta complicado, pero debemos utilizar a países de nuestro entorno como modelo y porqué no a Estados Unidos, un país plurideportivo, donde tienen cabida multitud de deportes en todas sus etapas: profesional, universitaria y colegial.

No nos conformemos con los éxitos de estas jugadores profesionales y aspiremos a que toda la sociedad pueda practicar con regularidad la mayor cantidad de deportes con las mejores garantías posibles

Francia elimina a España de su mundial

España cayó eliminado ante el mismo equipo al que ganó en la fase de grupos de manera muy holgada, transmitiendo la sensación no de ser peor sino de estar menos preparado y motivado que un rival que hizo su partido, y lo hizo muy bien.

 Los responsables son siempre los jugadores, pero el entrenador también debe asumir su parte de responsabilidad. Y en el caso de ayer se vio claramente que la aportación de Ibaka y Marc Gasol no fue óptima, mientas que Felipe Reyes esperaba en el banquillo. De alguna manera ha sido esa la tónica general del campeonato, con el entrenador gestionando a los 12 jugadores como si solamente tuviese 8.

 En el caso de ayer, se vio claramente al contar una y otra vez con Marc e Ibaka tremendamente desacertados. Muy poquitos jugadores deben jugar en caso de no estar al 100%. Solamente super estrellas mundiales y dependiendo de su estado y condicion. La realidad es que Marc no estaba centrado y debió jugar muchos menos minutos.

 El caso contrario es el de su hermano, tocado físicamente, pero como en todos estos partidos a un nivel alto, siendo el mejor del equipo. Tampoco ayudó el porcentaje en triples del equipo español, con un 2/19 ni el pésimo cierre en los rebotes, 28 contra 50 de Francia.

 España queda eliminada en su propio mundial, como  perdió aquella final contra Rusia en su propio Europeo. Siempre es duro perder, pero sabe mucho peor cuando el rival no es mejor que tú. Porque esta España estaba destinada a llegar a la final y ganar o perder ante la todopoderosa Estados Unidos.

 El hecho de caer ante una Francia que no ha acudido con sus mejores estrellas habla claramente del fin de ciclo de una generación única. Por el camino títulos y la mejor selección de la historia, con un plantel que ya no será igual. Una triste despedida para un conjunto de jugadores irrepetibles, la generación de oro.

Europa se desploma en el mundial

A falta de decidirse los últimos grupos de la fase de grupos, y salvo sorpresa, serán varias las selecciones europeas de entidad eliminadas en esta primera ronda. Las dos selecciones finalistas del Europeo del 2012, España e Italia, se van fuera, ambas en favor de dos equipos sudamericanos, Chile y Uruguay. Inglaterra, que lleva años en una travesía por el desierto, también se queda fuera en el mismo grupo que Italia, donde sorprendentemente Costa Rica ha quedado como líder. En segundo plano está la eliminación de Croacia y la muy probable eliminación de Portugal.

Con este panorama, en esta guerra de continentes que a veces siento que vivo, viviendo en un país latinoamericano, las posibilidades de que Europa gane el mundial pasan principalmente por Alemania, Francia y Holanda, con el permiso de una Bélgica, que en 4 años será una selección grande, pero que ahora mismo todavía le falta para ser aspirante a un mundial.

En el otro lado, las de siempre, Brasil y Argentina, más un puñado de selecciones que aspiran a dar el gran campanazo, como Uruguay, Chile, Colombia y visto lo visto, hasta Costa Rica.

Que la vieja Europa no este presente en las rondas eliminatorias puede restarle cierto glamour a este mundial, pero no hay duda de que es bueno para el fútbol. La igualdad cada vez es mayor, y como se ha demostrado con España, no basta con tener talento sino que hay que tener actitud y hambre de victoria. Y de eso, aquí no falta, en un continente como el americano donde se respira fútbol en cada rincón.

A falta de la revolución africana que nunca llegó y que llegó a tener su máximo apogeo con selecciones maravillosas donde parecían confluir el talento y la potencia física, parece que son los países del nuevo continente los que pujan con más fuerza.

Solamente queda la irrupción de los asiáticos para completar una igualdad cada vez más evidente, pero que se tendrá que traducir en algún título para las selecciones que nunca lo han logrado. No parece, no obstante, que este vaya a ser el mundial donde eso ocurra, pero en algún momento puede aparecer una nueva campeona, como ya sucediese con España

Crónica de una eliminación anunciada

No fuimos pocos los que empezamos a ver hace tiempo cierta decadencia en la selección. La Copa Confederaciones, pero también muchos partidos amistosos y sobre todo el día a día, nos hicieron pensar que determinados jugadores habían acabado su ciclo. Por eso, advertimos que la convocatoria era demasiado complaciente. Jugadores como Xavi, Villa o Casillas, representantes de éxitos anteriores pero ya amortizados, comandaban esta selección. Fuera de la lista se quedaban casi todos los sub 21, campeones hace poco y una serie de jugadores como Gabi o Llorente que habían hecho méritos suficientes para ir con la selección.

Los ciclos se acaban tarde o temprano pero hay maneras de hacerlo y esta de España ha sido la peor posible, porque deja la sensación de que la convocatoria era, bien un homenaje a esta generación o bien un equipo de amigos de Vicente Del Bosque. Cuando lo que estaba en juego no era solamente el prestigio actual sino la selección futura.

Solamente el partido de Australia separa a España (antes conocida como la Roja) del mayor ridículo de un campeón del mundo. Hace solamente 4 años Italia caía tras dos empates y  una derrota por 3-2 y antes Francia la había precedido en el 2002, en el ocaso de la campeona del 98, la selección comandada por Zidane.

Pues bien, ese destino se ha repetido con España pero de la manera más dura. Una terrible goleada contra Holanda y una justísima derrota contra Chile, mejor durante los 90 minutos, eliminan a España en la segunda jornada, en su peor versión de los últimos años. Queda además de la eliminación, la sensación de impotencia de un grupo ya caduco.

El resultado, una selección agotada mental y físicamente. Un equipo justamente loado en el pasado pero injustamente aplaudido en el presente. La autocomplacencia de una gran parte de la prensa y la afición, pero sobre todo del seleccionador, han provocado esta terrible debacle.

Es cierto que el fútbol son ciclos pero también lo es que la misión de un entrenador es prever esos cambios en los futbolistas e ir renovando la selección. Esa renovación fue lo que en origen permitió a España empezar a construir un equipo campeón. Fue con Luis Aragonés, quien contra viento y marea apostó primero por eliminar a las vacas sagradas, especialmente a  Raúl, y luego incorporar un estilo de juego de toque rápido con posesión, amparado en jugadores como Silva o Iniesta y Xavi, que empezaron a jugar juntos por primera vez en la selección.

Si Luis nunca hubiese apostado por el cambio es probable que no hubiésemos alcanzado estos éxitos. Pero para eso, hubo que ser valiente, apostar fuerte y tener visión de futuro. Justo lo que no ha sucedido con esta selección.

Mientras nos dormíamos en los laureles, el resto de selecciones afilaban los dientes, renovaba sus equipos y se preparaba para ir al mundial a morir. Esa fue la diferencia entre Holanda y Chile, con España, el hambre de victoria. Le dije a un amigo antes del Chile contra España que ese partido sería como el Atlético de Madrid contra el Barcelona. Un equipo de gladiadores contra un equipo de campesinos. Un equipo dispuesto a luchar por cada balón como si fuese el último contra otro que lo contemplaba.

Y si en cierta manera, los triunfos del pasado tenían parte que ver con el éxito del Barcelona, este fracaso tiene también que ver con el estado de muchos jugadores del Barcelona. Esa misma decadencia se vislumbra en jugadores como Casillas o Xabi Alonso. Pero mientras algunos decíamos que debía haber un relevo en la portería otros hablaban de los méritos del pasado. Pero los títulos pasados son solamente eso, algo que quedó atrás. Por eso Brasil tiene 4 estrellas y por eso los equipos grandes están continuamente obligados a ganar.

No le reprocho a Del Bosque que quisiera homenajear a esta generación, le reprocho que lo hiciera en un mundial. No después del esfuerzo que ha costado crear un equipo no ya campeón, sino competitivo. Han sido demasiados los bolos para pasear a estos jugadores como para hacerlo también en una cita oficial.

Pero ya está hecho y ya solamente queda mirar al futuro. Y aunque el pasado es glorioso no tiene porqué no serlo el futuro. España como selección, como idiosincracia,  ya ha perdido el miedo a cuartos, y el miedo a ganar un título y mirar de frente a las grandes selecciones.

Y aunque esta derrota es dura, no debería servir en el futuro para acomplejar a los que vengan, una generación de campeones en categorías inferiores. Los Isco, Carvajal, Thiago, Jese, Delofeu, Koke, junto con jugadores que todavía tienen mucho recorrido como Javi Martinez, Alba, Iñigo Martinez y algunos veteranos como Ramos, Iniesta o el injustamente tratado Llorente, entre otros tienen que asumir ahora el relevo.

Tendrá que llegar un técnico nuevo que haga esa revolución. Para eso, esta derrota tan dura es buena, porque no habrá nadie que se atreva a criticar los cambios. Así que nadie me diga que solamente tengo que aplaudir  a esta selección. Ya se le aplaudió merecidamente, pero ahora toca hacer autocrítica y empezar a construir una nueva selección. Solamente así podremos volver a ser grandes.

Brasil humilla a España

Vaya por delante que siempre he pensado que la Copa Confederaciones es un trofeíllo, menor sin duda,. Un apaño de la FIFA para ganar más dinero bajo capa de juntar a todos los campeones de continente.

Como se ha demostrado, los partidos verdaderamente interesantes han sido las semifinales. Y ahí sí, hemos visto el verdadero potencial de cada equipo. El de España menor al esperado. Da la sensación de encontrarse el modelo agotado, de manera similar a lo que ha ocurrido con el Barcelona. Sin los delanteros centros en forma, hace meses desaparecidos, el juego de España contra Italia y Brasil ha consistido en un juego plano, falto de frescura, con el añadido de importantes grietas defensivas. Un puñado de jugadores no ha estado en su mejor forma, a la cabeza de todos ellos Xavi Hernández, el faro del equipo que ha echado de menos sin quererle a Xabi Alonso.
Eso se vio con nitidez contra Brasil. Inoperante Torres y Mata, tampoco Xavi e Iniesta supieron encontrar ventajas. En el lateral, Arbeloa no ofrecía nada en ataque y en defensa se veía desbordado, al igual por cierto que los otros dos centrales y Jordi Alba. Y tampoco Casillas estuvo a la altura, hay que decirlo también. Brasil basó su juego en una presión alta, mucha intensidad en el juego y transicciones rápidas.

Con dos centrales sobresalientes atrás, Thiago Silva y David Luiz conformando una defensa que se postula como una de las mas desequilibrantes del mundo con el aporte ofensivo de Marcelo y Alves y con la inmensa calidad arriba de Neymar, la contundencia de un buen delantero, Fred, de esos tan necesarios, más un buen complemento en el medio del campo, Brasil apabulló a España.

El partido sirvió para anticipar lo que se puede encontrar España en el mundial de Brasil, a toda la afición encontra, a todos los equipos jugando a su máximo intentando batir a la campeona del mundo y de Europa y sobre todo a una Brasil ansiosa por recuperar su título de mejor selección del mundo.

Con los mimbres actuales parece un modelo sino agotado al menos si necesitado de cambios urgentes. El argumento de mantener a los jugadores porque han sido los que fueron campeones se choca  con la realidad, además de por supuesto con la merecida meritocracia. Algo parecido a lo que le ocurrió a aquella Francia de Zizou. Los éxitos quedan pero es necesario imponer nuevas soluciones futbolísticas, agregar nuevos jugadores y sobre todo quitar a aquellos que están lejos de su mejor versión. Mención especial a VIlla y Torres.

Veremos si Del Bosque se atreve a cambiar o si se va con la misma plantilla al mundial.

Poli Diaz, una leyenda muerta en vida

El reciente apuñalamiento del Poli Díaz me llevó por casualidad a ver uno de sus mejores combates emitido por MarcaTv. Reconozco que conocía al “Poli” más sensacionalista, al que por desgracia ha cubierto muchas noticias no precisamente agradables. Quizá sea mi edad o la falta del boxeo en los canales de televisión lo que me ha llevado a no conocer al Poli Diaz deportista.

Pues bien, el joven Policarpio se convirtió en una sensación deportiva al ganar 8 campeonatos de Europa de los pesos ligeros. Fue, según dicen, la derrota contra uno de los grandes del boxeo mundial de esa década y de la historia, Whitaker, lo que llevó a Poli a su autodestrucción. Una destrucción que ya había comenzado antes y que de no haberse producido, por esa mezcla terrible que la fama y el dinero provoca en muchas personas, hablaríamos de una auténtico mito de ese deporte.

El combate que que incluyo más abajo muestra a un Poli Diaz que se movía por la pista con una agilidad de pies impresionante. Luchaba por revalidar el título europeo ante el italiano  Stefano Cassi, y se le veía finísimo y realmente contundente. Algo que no tuvo por desgracia cuando viajó a Estados Unidos a enfrentarse con una bestia del boxeo como Whitaker. Lo cierto es que no sabemos que habría pasado aunque si sabemos que el futuro de Poli se fue truncando poco a poco hasta convertirse hoy en un personaje que lo ha pasado francamente mal y que está a años luz de aquel exitoso deportista que llenaba portadas y espectáculos.

El boxeo quizá sea el paradigma de los deportistas que ven el cielo y el infierno. Conocemos muchos casos en ese deporte y también en otros. El de Poli Díaz fue uno más, pero no deja de ser triste que alguien que representó a España con esa clase, sea hoy alguien olvidado. La culpa es  de muchos, de él principlemente que no supo leer lo que estaba pasando alrededor de su vida, aunque como dice en una buena entrevista, a otros deportistas como por ejemplo Maradona les han ayudado mucho más que a él. Es cierto que el tuvo casi desde el primer momento el apoyo de Sarasola pero no supo medir su fama.

En mi caso, Poli me ha ayudado a conocer un poco mejor este deporte, aunque sea tarde y a través de vídeos de otras épocas. Es un deporte muy duro, demasiado desprestigiado en España pero que tiene un fuerte componente táctico y que tiene algunos momentos verdaderamente espectaculares. Es cierto que concebir cualquier deporte como una agresión del tipo que ocurre en boxeo resultado algo incoherente. El castigo físico que sufren los boxeadores no tiene igual y lo más parecido con los jugadores de fútbol americano que acaban con muchos problemas el resto de sus vidas. Aunque en ese misma agresividad está la espectacularidad del deporte.

En todo caso, desde aquí le deseo lo mejor a ‘Poli’ Díaz, un increíble boxeador que hoy en día intenta ganarse la vida como puede, ofreciendo por supuesto, clases de boxeo, que es sin duda lo que realmente sabe hacer

La cosa española

La Cosa era una película cuyos protagonistas se veían atacados por una especie de alien que se apoderaba de los cuerpos. Algo así debía pensar Susaeta cuando en vez de la palabra España dijo cosa, como si su mente y su cuerpo de independentista se fuese apoderar de todos los valores abertzales enseñados durante décadas en aquella región.

 La cosa (vale para todo esta palabra) es que estamos ante la penúltima prueba manifiesta de que nuestro país se va al garete, pero esta vez dejando entrar en la selección con total impunidad a tipos que ni sienten ni padecen ese escudo y esa bandera. ¡Que más da!, dirán algunos, lo importante es que luego jueguen bien al fútbol. ¡Claro que  importa! porque esa es la diferencia entre los clubes y las selecciones. En los primeros pueden jugar todos los jugadores sin diferencia de nacionalidades pero en las selecciones no. En caso contrario, mejor que Susaeta, traemos A Ribery y Cristiano Ronaldo que viven cerca, o  Messi.

 No se trata de hacer jurar a los jugadores convocados la bandera, tal y como para por cierto ocurre con los deportistas nacionalizados que luego no son tan animados. No, eso sería un exceso, pero al menos coherencia interna a la hora de realizar expresiones y revelar sentimientos.

 Yo personalmente como entrenador hablaría con todos esos convocados sospechosos y les preguntaría si sienten la bandera y escudo que representan. Y sino dejaría de convocarles. Así de sencillo. Desde luego en el caso de Susaeta no habría dudado en no hacerle debutar ni en volver a convocarle. Un tipo que no puede decir en voz alta la palabra España, por miedo o por sus propias convicciones ideológicas, que es lo que sucedió, no merece vestir esa camiseta. Y si lo hace no es por sentimiento sino por interés, prestigio y también dinero. Y se supone que eso es lo que diferencia a los profesionales de los clubes de los jugadores de las selecciones.

 Desde luego, Susaeta no es el primer caso ni será el último. Algunos como Piqué se están destapando poco a poco, aunque ya lo sabíamos ,y otros son famosos por su manifiesto independentismo en contraposición clara con el españolismo. Hablo de Guardiola pero la lista sería larga.

 El que no se sienta español que no juegue en la selección, por coherencia interna e ideológica. Y si no tienen la posibilidad de jugar en las selecciones de sus “pequeños países” que se lo hubiesen pensado antes de dejarse lavar el cerebro.

 Pero esto me temo que no pasará porque nos puede el buenismo. El mismo que nos ha llevado a esta situación de ruina económica y moral y el mismo que traslada Del Bosque con cada acción. Yo digo no al buenismo y sí a la mano dura, y que se aplique a todos los ámbitos y que cada palo aguante su vela.

La rebelión de los campeones del mundo

Tanto tiempo sin ganar una competición importante ha creado en el país una nueva casta de seres intocables, los campeones del mundo. Campeones además de Europa por partida doble, los jugadores españoles han visto como cu caché subía hasta alcanzar el máximo rango.

Cada uno de ellos en sus clubes se ha convertido en un referente. Muchos ya lo eran, todos jugadores importantes, pero ahora además de patrimonio de sus clubes se han convertido en patrimonio de toda España, que les jalea y apoya aún cuando son los rivales de su equipo.

Los casos de conflictos entre jugadores de la selección española y sus entrenadores se han multiplicado en los últimos años. Como si fuesen pulsos entre dos partes iguales muchos jugadores se han atribuido un poder especial retando a sus respectivos técnicos.

El conflicto público entre Ramos y Mourinho que sucede a otro más soterrado entre Casillas y el propio Mourinho no es más que un ejemplo más de los numerosos conflictos producidos.

El año pasado se produjo un conflicto similar en la acera contraria, entre Guardiola y su central titular Gerard Piqué, que supuso que el central no fuese convocado en varios partidos. También este año Cesc ha levantado la voz ante su suplencia, esta vez con Tito de entrenador.

Pero quizá el caso del que más tiempo se ha hablado y que ha provocado más desgaste en su club ha sido el pulso entre Javi Martinez y Llorente. El primero lo resolvió poniendo rumbo a Munich mientras que el segundo todavía lidia con una situación en la que parte como perdedor ante el apoyo casi unánime de afición y directiva a su entrenador, Marcelo Bielsa.

También es llamativo el caso de los dos delanteros habituales de la selección española, Fernando Torres y David Villa, piezas claves en el europeo y el mundial, respectivamente. Ambos mostraron el año pasado su descontento con su situación por distintos motivos. En el caso de Torres no obtuvo la confianza de su técnico en muchos partidos importantes, mientras que Villa sufrió la omnipotencia de Messi desplazandole a un sector del campo donde no se encuentra a gusto.

La excepción la confirmaron los habituales en sus equipos como Alonso en el Real Madrid o Iniesta y Xavi en el Barcelona. Otros como Arbeloa llevaron su suplencia sin mayores aspavimientos.

Repaso al desempeño olímpico español

Durante las olimpiadas se han repartido casi 1000 medallas, de las que España ha ganado 17 medallas, una menos que en Pekín, dos menos que en Atenas y las mismas que en Atlanta. Con 10 de plata y 3 de oro y 4 de bronce, 8 cuartos puestos y mas de 20 diplomas el resultado sabe mejor de lo que es porque el comienzo fue muy malo.

En un análisis pormenorizado sobre el desempeño general no dejo de tener la sensación de que el deporte español no está a la altura de su potencial. De hecho si vemos los equipos principales en el medallero coinciden con los más importantes a nivel mundial. A excepción de España.

Profundizando un poco más, la presencia de España en los deportes olímpicos más carismáticos: natación, atletismo y gimnasia artística ha sido muy escasa. Es cierto que el resultado en el medallero particular de natación con dos medallas de plata, no es malo. Aunque en el global hay que decir que se  disputaron 34 finales de natación y hubo participación española solamente en tres, precisamente con Mireia Belomente en 800 metros libres, 400 estilos y 200 mariposa.

En atletismo el resultado es aún peor. Además de irnos sin medallas, la participación en las finales ha sido exigua. Solamente unos pocos, con Beita, que fue cuarta en altura y Mata Dominguez que no apareció realmente en la final de 3000 metros obstáculos, Castañas, Beatriz Pascual y Miguel Angel López. Sobre un equipo de 46 atletas, apenas cinco finalistas.

En gimnasia artística  por equipos, una disciplina en la que otrora tuvimos a medallistas y presencia por equipos, no hubo representación por equipos ni masculina ni femenina. Nuestra presencia se limitó a un apr de finales, con un sexto puesto meritorio, pero insuficiente dado nuestro potencial otros años.

En cuanto al resto de deportistas, habituales caladeros de medallas como el judo, el ciclismo o el tenis no lo fueron por detalles. Lástima la derrota en dobles o algún cuarto puesto que evitó el bronce. Tampoco hubo medalla en hípica, otro clásico español.

En muchos deportes ni aparecemos en ninguna de las categorías, femenina ni masculina y en otros muchos da la sensación de que los deportistas españoles están a años luz de las medallas.

Si es cierto en cambio que varios deportes han tirado del carro de las medallas. Las 3 medallas de taekwondo, y las 2 de natación sincronizada, las dos en vela, y otras tres de piraguismo representan más de la mitad del total de medallas. Son deportes que gracias a los éxitos de otros años se han visto reforzados y han ido a más o han mantenido el nivel.

Por equipos, la presencia española ha sido agridulce. Sin participación en volleyball por equipos ni fútbol, hockey hierba ni baloncesto femenino el resultado final de 3 medallas en total es positiva. Los equipos de waterpolo y balonmano de chicas y baloncesto en hombres nos han dado importantes alegrías. También compitieron por medalla el waterpolo masculino mientras que tanto el fútbol como el hockey hierba fueron las grandes decepciones.

España hace años, ya desde Pekín que parece ir a menos. Desde la explosión de Barcelona, España no ha vuelto a aparecer entre los diez primeros puestos del medallero. Muy lejos de las grandes potencias mundiales pero también de países de nuestro entorno como pudiera ser Italia. Más allá del puesto del medallero, que en mi opinión no representa el potencial de los países con veracidad al ponderar el oro por encima de todo, el deporte español hace años que está estancado. Demasiado pendientes del fútbol y deslumbrados por números uno como Nadal o Alonso, falta mucho trabajo y apoyo tanto en las bases del deporte como en la ayuda a deportistas de élite.

Ultimo fin de semana olímpico

El último fin de semana olímpico trajo las últimas finales por equipos y sobre todo otro oro español. En vela,no podía faltar, en la categoría Elitot 6m que ya no estará dentro de 4 años y en la que vimos a tres chicas jóvenes tripulando y consiguiendo el tercer y último oro español

 Se podría haber conseguido el último ayer, en la final de baloncesto masculina aunque si había uno realmente difícil era ese. España hizo su mejor partido en todo el campeonato y Estados Unidos no logró en ningún momento despegarse de verdad. Se perdió la final por 7 puntos pero a apenas 3 minutos España estaba solamente dos canastas por debajo.

 Faltaría un tercer Gasol para ganar a un equipo liderado por tres mitos del baloncesto: Kobe Bryant, Lebron James y Durant. Con dos, especialmente con Pau, España logró hacer muchísimo daño en el juego interior. Pau Gasol fue simplemente el mejor español, como de costumbre. Un jugador descomunal, el mejor jugador español de baloncesto de la historia de largo y uno de los top 5 de la historia de Europa. El junto con Navarro, que por fin apareció lideraron a España para intentar conseguir lo que nunca se ha logrado, el oro olímpico.

 España fue plata en baloncesto por tercera vez en su historia,. Antes fue en 1984 en los angeles, y hace 4 años en Pekin. Eso debería poner en perspectiva lo logrado. Es cierto que España podía aspirar y de hecho me gustó ver al equipo español enfadado por no ganar. Un inconformismo que habla de un equipo ganador, que solamente se conforma con el oro incluso aunque pierdan contra un elenco de estrellas como el americano.

 Otro equipo inconformista y ganador fueron las chicas guerreras, el equipo femenino de balonmano que después de dos prórrogas de infarto se llevaron la medalla de bronce. Contra Corea del Sur, la selección que nos gano en la fase de grupos, en el primer partido, con mucho cansancio con un equipo veloz en los movimientos y con un dinamismo difícil de defender

 En realidad España cedió las dos prórrogas. Antes de la primera y a falta de minuto y medio  se tenía una ventaja de un gol después de desperdiciar varias ventajas de más de tres goles. El mismo guión se siguió en la primera prórroga para finalmente imponerse gracias a a portera suplente española que paró 4 penaltys  de 5 lanzamientos.

 Se jugaron el resto de finales donde no participaba España con la mención especial de la derrota de Brasil ante México. El oro de México, una selección que fue mucho mejor que Brasil a pesar de no tener a ningún jugador conocido, es el premio a un equipo que llevaba destacando mucho tiempos en las categoráis inferiores.

 Mientras los cariocas tenían a Rafael y Marcelo,  al lateral derecho e izquierdo titular del Manchester y del Real Madrid respctivamente, a Thiago, central titular del Milan y fichado recientemente por el PSG, al igual que Lucas Moura, a Hulk, delantero titular del Oporto y a Neymar, un jugador del que dicen que es el uno de los mejores jugadores del mundo, de México apenas sonaban un par de nombres.

Un bonito fin de fiesta con los deportes colectivos.