Mourinho, Guardiola y el estrés del fútbol

El fútbol es un deporte y una afición para muchos, pero para unos pocos (afortunados), es una profesión. Y una profesión de millones de euros que conlleva la responsabilidad de ver como miles de aficionados se alegran o decepcionan con tus actos.

Los que llegan a la élite son unos pocos elegidos que han reunido todas las condiciones, incluyendo la necesaria dosis de suerte. Los futbolistas son sin duda las estrellas de este deporte, pero excepto unas pocas excepciones no parecen vivir el estrés que viven algunos entrenadores.

Seguramente de todos los cargos el más estresante sea el de entrenador. Con sus decisiones puede contribuir a la victoria o derrota de su equipo, pero siempre desde un plano indirecto. Es cierto que los jugadores soportan la presión de ser quienes ganan o pierden, los que fallan o aciertan, pero eso solamente depende de ellos mismos. Quizá por su incapacidad de influir directamente en el resultado los entrenadores se pongan tan nerviosos y sean a la postre los que más sufren.

En el caso de los técnicos de dos de los clubes más prestigiosos del mundo, la exigencia es máxima. No valen las excusas y solo vale ganar. Seguramente por eso su pelo se ha blanqueado o se ha caído después de un par temporadas. Y es que el puesto va asociado al estrés máximo. Las imágenes hablan por sí mismas (a la izquierda el antes y a la derecha el después).

Mourinho

Antes:sdasd 

 

 

 

 

 

Descubriendo el yoga

Postura de yoga

Postura de yoga

Desde hace algún tiempo tenía inquietud por conocer el Yoga y en general las disciplinas orientales en materia de salud y deporte. Es bien sabido que este tipo de actividades son milenarias y relacionan el cuerpo con la mente, de tal manera que el primero queda supeditado a ésta.

Desde este blog he defendido el deporte como generador de tranquilidad y si se quiere felicidad.Todo ello en tanto en cuanto el deporte libera las famosas endorfinas y permite el relajo del cuerpo. Se trata en este caso de liberar la mente a través del cuerpo. Realizando un intenso ejercicio físico se liberan las endorfinas que trasladan a nuestra mente un estado de satisfacción.

Después de mi segunda sesión de yoga puedo decir que el proceso es en realidad el inverso. Se trata de liberar la mente para trasladar la relajación al cuerpo. Como he dicho apenas me he iniciado en este apasionante mundo y por tanto mis experiencias son todavía escasas, pero satisfactorias. Además tiene un componente físico provocado por la dificultad de conseguir determinadas posturas que requieren mucha fuerza en determinados músculos.

Ambas opciones son igualmente válidas, aunque empiezo a considerar que la correcta combinación entre ambas puede proporcionarme la tranquilidad necesaria que tanto necesito últimamente. Correr y yoga se erigen por tanto en mis dos pilares fundamentales, combinándolos ambos en la medida de lo posible con otros deportes.

Recomiendo a todos aquellos que tengan estrés que realicen yoga y que al mismo tiempo expulsen su furia y su rabia corriendo.Estoy convenido de que podrán afrontar sus retos con mayor facilidad.