España a la final, eliminando a Francia: Gasol de nuevo colosal

España ganó de la única manera que podía ganar, con corazón y cabeza, aguantando hasta una diferencia de 9 puntos en el último cuarto y luchando cada posesión, sabiendo que en los minutos finales en caso de empate se contaba con el mejor baloncestista español de todos los tiempos, Pau Gasol.

Pau Gasol celebrando una cananasta

Pau Gasol celebrando una cananasta

La selección jugó la prórroga, agónica como los últimos minutos del tiempo regular, con 4 jugadores del Real Madrid jugando para Pau Gasol. Con Mirotic superado por la intensidad, y Ribas y Claver en un segundo plano, Scariolo prefirió la experiencia de los Sergios, Reyes y Rudy, que dio un paso adelante después de un torneo discreto.

La gesta es colosal porque el rival era de altura, la Francia de Parker, acompañada por un puñado de NBA, con un equipo muy físico y muy grande, que pareció dominar el partido, pero que al final sucumbió ante el empuje español, que en ningún momento se derrumbó, a pesar de la tremenda intensidad del partido.

Los números de Gasol, con 40 puntos, 11 rebotes, 3 tapones 16/18 en tiros libres, 12/19 en tiros de 2, y 2 fallos en triples, hablan del daño que hizo el pivot de los Bulls, que tuvo en los últimos 15 segundos la oportunidad de resolver las semifinales. Directo hacia el aro, valiente siempre y con infinito talento se llevó el tapón del defensor. Y a pesar de todo siguió atacando el aro durante la prórroga con acierto. Ese es Pau Gasol, un líder de equipo, un coloso, un gigante que ha nacido en España y que demuestra la importancia en el baloncesto del talento acompañado de coraje.

Es injusto no señalar al resto del equipo, con los meritorios ya nombrados, especialmente Sergio Rodríguez, que relevó en algunos instantes a Pau Gasol en el liderazgo del equipo.

La victoria española tiene un triple resultado: se jugará el oro en la final, España se clasifica directamente para las Olimpiadas y el equipo se cobra de vuelta la dura derrota sufrida en el mundial contra Francia. Una justa venganza, en un partido épico que nos ha enseñado lo mejor de esta selección, el coraje y la confianza siempre en la victoria.

 

La España de Pau Gasol elimina a Grecia en un partido agónico

Pau Gasol celebrando

Pau Gasol celebrando

España fue Pau Gasol, y Pau Gasol fue España, como durante casi todo el europeo y como casi toda esta década, en la que el jugador catalán y español ha demostrado ser un coloso, motor y faro al mismo tiempo, líder y trabajador y siempre comprometido con una selección que necesita ahora más que nunca el talento del pivot de Chicago.

El partido contra Grecia resulto duro, casi agónico, dificilísimo por las características de uno y otro equipo. Y se ganó como se ganan estos partidos, con más aciertos que errores, algunos en el tramo final, y con mucha inteligencia. Jugó España a hacer daño, explotando los puntos débiles del rival y aprovechando la superioridad de Gasol sobre cualquiera. Y en ese escenario apareció también Mirotic, y luego los Sergios, tan necesarios todos en un equipo en el que solamente rotan 8 jugadores en este tipo de partidos de tan alto nivel.

Parece que ni Hernán Gómez, ni Pablo Aguilar, Vives o San Emeterio contaban para dar minutos de calidad. Si lo hizo Claver que ayuda en un aspecto tan crucial como los rebotes, aunque si aportación ofensiva se limitó a un tiro de dos intentos.

Tampoco ayudó Rudy Fernández, apagadísimo y muy lejos de su mejor versión. La lesión que arrastra le limita absolutamente y solamente intento dos tiros en 19 minutos. Una actuación muy pobre para un jugador tan importante.

Y luego están Ribas y Reyes, dos pilares defensivos, dos jugadores muy necesarios en esta selección.

España se enfrenta después de este reto a otro aún mayor, el equipo anfitrión y uno de los favoritos, Francia. Y lo hace con una oportunidad de oro para devolverle al derrota que nos infringieron en nuestro mundial el año pasado. Esa motivación y el último europeo de Gasol puede ser el que de la victoria a España.

La España de Scariolo pierde fuelle

La selección española de baloncesto perdió su segundo partido del Europeo ante una Italia muy motivada, liderada por el trío Gallinari (29), Bellineli (27) y Bargnani (18).

Belinelli Eurobasket 2015

Belinelli lanzando a canasta

España tuvo en Gasol a su líder ofensivo, con 48 de valoración, 34 puntos, 5 asistencias y 10 rebotes para ratificar que sigue siendo uno de los mejores de Europa. La sensación es que el equipo no tiene un poder ofensivo real parte del pivot de Chicago. No queda si se juega para él porque su calidad innata o porque el equipo no está fino. Mirotic, a pesar de sus 13 puntos, parece apartado, en un papel gris, con pocos tiros y poca presencia ofensiva, quizá opacado por el propio Gasol. Rudy Fernández, que debería ser otro líder ofensivo, no parece en su mejor versión ofensiva, renqueante de su espalda. Y luego ya entran los de siempre, Reyes siempre aporta, Llul y un meritorio San Emeterio. Pero queda esa sensación de que el equipo no fluye.

En todo caso, el partido se perdió en defensa, permitiendo a Italia 105 puntos, y sobre todo demasiados tiros fáciles. Los italianos acabaron el partido con 11/ 24 en triples, destacando los 7 anotados por Bellinelli. Es cierto que sus mejores hombres estuvieron inspirados, pero son demasiados puntos si se pretende ganar el partido.

España lo tendrá difícil para evitar el cuarto puesto, más fácil para clasificarse y enfrentarse al primero de otro grupo, que será sin duda tan complicado o más que Italia. Mucho se echa de menos a los Gasol, Navarro, Calderón o Ricky, aunque con ellos se perdió la última vez con Francia.