El problema de las selecciones y las lesiones

Abrió ayer la jornada de liga con un Levante-Sevilla, antes del fin de semana, un viernes. No me pregunten por los horarios y los días, somos la mejor liga del mundo y es lo que hay. Hoy se juega el grueso de la jornada y lo que interesa de verdad al 90% de los aficionados, un Español-Real Madrid y el Atlético de Madrid-Barcelona.

Curiosamente el equipo más perjudicado por los partidos de las selecciones ha sido el Real Madrid con la lesión de Danilo y sobre todo de James. Ya el año pasado el equipo blanco vio mermado su juego tras la lesión con Croacia de Modric. Ahora toca el colombiano que ya había cogido carrerilla con dos golazos.

James lesionado con Colombia

Lesión de James con su selección, Colombia

Por suerte, en ambos puestos el Madrid dispone de dos jugadores tan buenos como Carvajal e Isco. Pero aún así, parece increíble que todavía los grandes clubes no hayan dado un puñetazo sobre la mesa. Perder a uno de estos cracks, a un Messi, Cristiano Ronaldo o cualquier otro crítico, puede suponer perder la temporada.

En la NBA lo tienen claro y las grandes estrellas juegan los Juegos Olímpicos, algunos los mundiales y unos pocos muy comprometidos los Europeos/Americanos. Además, no se para la competición en mitad de la liga para que los jugadores vayan con sus selecciones. Eso no pasa, simplemente porque los sueldazos los pagan los equipos de la NBA y no las selecciones, y son ellos los que determinan que es lo mejor para sus intereses.

El fútbol de selecciones existe porque existe el fútbol de clubes, que son quienes mantienen las canteras, potencian a los jugadores y crean afición cada semana. Y por tanto, deben ser los clubes quienes determinen la reglas.

Si hay que jugar después de la temporada 3 o 4 partidos, juntos en 2 semanas se puede hacer. Además de quitar los partidos irrelevantes como propone Benítez., con una fase previa. Cualquier cosa con tal de acabar con este problema que se repite año a año.

Godall desvela lo que sabíamos

Se ha levantado la España deportiva con el recuerdo de la gran victoria del Atlethic sobre el Manchester. Un rival de postín en un escenario inmejorable para cantar las virtudes del equipo vasco. Fundamentalmente la calidad y la juventud. Todo ello se resume en un jugador Javier Martinez, del que hablaré otro día porque hoy quiero hablar sobre la respuesta a los purqués de Mourinho.

 En plena campaña blaugrana contra el estamento arbitral y la federación, desde la prensa, el club y el entrenador nos hemos enterado gracias a las declaraciones del expresidente y amigo de Laporta, Godall de lo que realmente está pidiendo el Barcelona en la actualidad, un trato de favor.

Laporta y Alfons Godall

Laporta y Alfons Godall

 Llámese villarato o de cualquier otra manera, eso es lo que ha tenido el Barcelona durante todos estos años anteriores. Así lo ha dicho con claridad Godall, quizá con la intención de señalarle el camino a Rosell o de recordaRle lo bien que lo hicieron ellos.

 Sus declaraciones literales no llevan a engaño a nadie que no sea ciego y sordo o un zote integral:

  “Tenemos que estar al lado de las entidades en las que se ejerce el poder y no darles la espalda. Recuerdo que en su día Laporta lo tuvo clarísimo. ¿A qué presidente apoya Florentino? A Gerardo González. Entonces al Barça le conviene apoyar a Villar y tener una buena relación con la Federación, donde se cuecen los Comités de árbitros, la competición y la Liga de fútbol”. Creo que Laporta cultivó mucho y muy a fondo las buenas relaciones con estas instituciones, UEFA,FIFA.. y eso nos ayudó. Tuvo una actuación decisiva en el mandato de Villar. Se pretendía cambiar el Comité. Lo tenía clarísimo, no estar bien con la RFEF nos perjudica a nivel deportivo

 Ya se ha dicho en este foro y en muchos otros como Laporta apostó por Villar y obtuvo de manera reiterada su beneficio. Florentino equivocó la apuesta y en vez de cultivar las buenas relaciones simplemente dejó pasar el tiempo.

 Si Villar es el presidente de la Federación, si el presidente del Comité arbitral es nombrado por Villar y si este Comité es el encargado de clasificar a los árbitros parece claro que se trata de una dependencia jerárquica. En otras palabras, estar “bien” con Villar significa estar bien con los árbitros y viceversa.

 La clave de lo que sucede en la actualidad es por un lado la constatación por parte del Real Madrid de esta realidad, acercándose más a la Federación e igualando fuerzas con el Barcelona (no olvidemos que Gaspart es un peso pesado en la Federación).

 Por eso en Barcelona están tan molestos porque ya no tienen un trato de favor y a cambio tienen un trato normal que les lleva a estar 10 puntos de diferencia con el Real Madrid. Los blancos, que hicieron mal sus deberes federativos, no tuvieron en cuenta que en una lucha en el cuerpo a cuerpo contra el Barcelona con 1 o 2 puntos de diferencia era muy difícil salir airosos con esa desigualdad de base. Y más aún en la Champion League donde no olvidemos que Villar es vicepresidente.

Ahora que se igualan las fuerzas el Barcelona vuelven a su victimismo habitual. Utilizaran la presencia de Rajoy, como utilizaron la de Aznar, hablarán del centralismo o incluso de Franco si es menester.

Un país absurdo, una federación absurda

He cogido la palabra absurda porque es la primera que me ha venido a la cabeza pensando en Villar, pero lo mismo vale para corrupto, incapaz o incompetente. Quedaría por tanto de la siguiente manera: un país absurdo, corrupto, incapaz e incompetente y una federación absurda, corrupta, incapaz e incompetente. Cómo tiene que estar el fútbol para que un tipo como Angel Maria Villar, de demostrada incapacidad intelectual y demostrada capacidad de choricear repita nuevamente en el cargo y se convierta casi en presidente vitalicio tras más de 27 años como presidente. Nada ha cambiado desde que hace cuatro años escribiese acerca de la renovación de este individuo.

Villar representa en mi opinión todo lo malo de nuestro país. Villar representa el enchufismo frente a la meritocracia, algo que se ve en los nombramientos de entrenadores, directivos y en general todos los cargos de la federación, empezando por supuesto por él mismo cuyo único mérito para ser presidente por primera vez fue ser un ex jugador, licenciado en derecho, eso sí. Sus méritos posteriores tienen mucho que ver con su capacidad de comprar votos.

Villar representa la incapacidad y la ignorancia frente a la competencia y la inteligencia. Y representa como reflejo de ello la falta de modernidad y la caspa frente a la modernidad y la tecnología. Por supuesto también representa la opacidad frente a la transparencia. Nada de lo anterior deja de estar presente en este país en el que un tipo como Villar, con vicepresidentes imputados con corrupción y con una demostrado incapacidad repite sin cesar en el cargo año tras año, sin que nadie pueda hacer nada.Sin duda cuando esto pasa significa que el sistema falla. Un sistema quebrado por un ambiguo funcionamiento de una institución que no deja de representarnos a todos los españoles, a pesar de tratarse de una organización privada.

La guinda del pastel la pone Platini cuando dice que Villar es el dirigente deportivo más exitoso de Europa. Todavía habrá quien tras estas declaraciones no detecte una gran complicidad entre ambos dirigentes-dos mediocres-, que se acaba trasladando también al fútbol.

Lo he dicho una y mil veces, pero mientras estos tipos gobiernen el fútbol seguiremos con calendarios absurdos, injusticias arbitrales, decisiones arbitrarias y sobre todo la sensación de que este gran deporte apenas se ha modernizado a pesar de ser el más popular del mundo y uno de los más antiguos.

Guardiola al volante del ridículo

Aunque deberíamos estar hablando de fútbol y  de deporte, debemos ser conscientes de que nos hayamos en un mundo absolutamente mediatizado, donde cada expresión, declaración o acto puede influir en el desarrollo de los acontecimientos. Tanto es así, que ayer lo más importante a nivel deportivo y futbolístico fue la llegada del Barcelona a Pamplona a contrarreloj.

Si fuese un título de película se habría llamada ‘Speed’, con Guardiola en el papel de Keanu Reeves, y en el papel de los malos la federación por «hacerles el lío». Al menos esa sería la película que contarían los medios relacionados con el Barcelona, porque la verdadera película se llamaría «El diablo sobre ruedas» y estaría representada nuevamente por Guardiola como actor principal, apoyado por toda una cúpula que se cree omnipotente y que se sabe ayudada por las instituciones, concretamente Villar, por el favor que le hizo el Barcelona votándole en las elecciones.

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Como es algo muy sencillo lo explicaré rápidamente. El Barcelona se cree con más derecho que cualquier otro club e intentó convencer a la federación para aplazar su partido. Se podían desplazar como hicieron todos los equipos pero resulta que Guardiola, por encima del bien y del mal, quiso echar un pulso. Al principio le salió bien porque la Federación -ese ente oscuro tomado por los orcos de Mordor-, nuevamente cedió como muchas otras veces en la última década. Más tarde se dieron cuenta de que se les iba  a echar encima media España futbolística y rectificaron.

Es entonces cuando comenzó una delirante cuenta atrás en la que el Barcelona tenía que llegar al estadio del Osasuna para estar ya jugando a las ocho y media. No «sobre las ocho y media» o «alrededor de las ocho y media», sino a las ocho y media, como dicta el reglamento, teniendo en cuenta media hora de cortesía. Pues bien, el Barcelona llegó apurado, aunque eso sí Guardiola, también conocido como Mr Nandrolona, apuró cinco minutos para poner el vídeo de Gladiator mientras les decía a sus chicos que un país llamado España les había obligado a jugar, qué injusticia (me lo imagino pero no dudo de su realidad a raíz de sus declaraciones). En resumen, el partido empezó finalmente a las ocho y cuarenta y cinco, quince minutos más tarde de lo reglamentado. ¿Creéis que alguien va a intervenir?¿Se entenderá que el F.C Barcelona no ha respetado el reglamento y habrá consecuencia?

Así que ya sabéis, cuando os digan que los blancos son prepotentes y el equipo del gobierno, y el diablo y el mal, acordaos mínimamente de esta secuencia de los hechos y de las otras barrabasadas perpetuadas por un Barcelona, que si bien futbolísticamente ha ganado la batalla-por ahora-, propagandísticamente la empezó a perder ayer.