¡Campeón de la Euroliga!

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El Real Madrid de Pablo Laso se proclamó ayer por segunda vez campeón de la Euroliga. Sí, el Real Madrid de Laso, máximo artífice de este triunfo, demostrando que su gestión de la sección ha sido modélica. Solo sería necesario hablar de sus  5/7 Final Fours o de sus dos títulos de 4 finales en una de las competiciones más duras que hay.

Pero en el cómo hay muchos matices que magnifican el logro de un equipo que a principios de año perdía por lesión a tres de sus titulares: Llul ,Ayon y Randholph (además de un nuevo fichaje Kuzmic). Tres jugadores que eran de los mejores de Europa en sus puestos.

A partir de ahí Laso consiguió darle protagonismo a otros jugadores para acabar creando una plantilla en la que todos se han sentido en mayor o menor medida protagonistas. Así, tanto en el partido de ayer como  en el de semifinales anotaron 11 de los 12 jugadores que jugaron el partido (7 en el CSKA y 8 en el Fernerbahce), y el reparto de minutos muestra, por ejemplo, ayer, como el que menos jugó fue Campazzo con 9 minutos y el que más Causeur con 24 minutos.

Ese reparto de minutos tan amplio es muy complicado en partidos como el de ayer, con jugadores que entran fríos desde el banquillo y requiere tener a todos absolutamente concentrados en el juego. Ese ha sido un común denominador en los dos equipos de Laso campeones de Europa.

Si nos centramos en el partido de ayer, Laso le empezó a ganar el partido a Obradovic en defensa, con el ajuste nuevamente de Causeur, defendiendo ayer a Sloukas (7 puntos), de manera tan consistente como antes de ayer a Hines (2 puntos con el francés de defensor). En el primer caso, el juego de Sloukas era clave para la circulación del Fernerbahce, mientras que el segundo, Hines estaba siendo la amenaza principal, dinamitando la defensa del Real Madrid.

Pero ese trabajo defensivo del francés habría sido insuficiente sin el complemento del resto del equipo. Y ha entrado en juego una magnífica rotación con jugadores como Taylor, Llul, Campazo, Rudy o los interiores. Todos ellos ajustando muy bien tanto los rebotes como las líneas  pase, obligando, primero al CSKA a jugadas individuales con De Colo (20 puntos) y después al Fenerbahce a recurrir a un magnífico Melli (28 puntos). Pero ambas soluciones fueron insuficientes en partidos donde necesitas que todos los jugadores aporten.

Y ha sido en ese aspecto donde el Real Madrid también ha destacado. Si en el primer partido fueron Ayon (12 puntos) o Llul (16 puntos), en el segundo aparecieron Caseur (17 puntos) o Tavares (8 puntos). Y en ambos la aportación fundamental con sus triples de Carrol (9 puntos) y de Thompkins, uno de los más destacados en ambos partidos (18 de valoración en ambos partidos).

El norteamericano demostró el año pasado su talento ofensivo pero se le vio siempre demasiado frío, flojo en tareas defensivas. Su actitud y mejora en este campo ha sido más que evidente. Empezó tarde la temporada por graves problemas familiares y parecía que su año sería malo, pero ha dado un paso adelante y ha demostrado en esta Final Four que además de una gran muñeca tiene también otras cualidades. Ayer logró un rebote tras los fallos en los libres de Casseur, que era medio partido. Y en ambos partidos tuvo varios robos y rebotes de nivel. Otro mérito de Laso.

Y luego está Don Luka Doncic. Por valoración, no ha sido el mejor en cada uno de los partidos, pero en el conjunto (18 y 17 de valoración) sí ha sido de los destacados.  Si en el primer partido ayudó defensivamente con sus rebotes (7), en el segundo tuvo un buen papel con las asistencias (4). Y en ambos aportó ofensivamente con 16 y 15 puntos. Si hablamos de otras estadísticas, en ambos partidos logró sacarle a sus defensores 7 faltas por partido. Y eso más allá de canastas relevantes en momentos críticos del partido, demostrando liderazgo y capacidad de asumir la responsabilidad.

Hablamos, que nadie lo olvide de un chico de 19 años. Con esa edad, Luka Doncic ha logrado ya títulos individuales y colectivos que un 99% de los jugadores no lograrán en toda su carrera. Jugadores que salen cada 50 años. Como Petrovic o Sabonis. Teniéndoles a ellos de referencia, ambos fueron MVP de la Copa de Europa con 21 años. Otros grandes como Toni Kukoc o Radja lo hicieron con 22, y Ginobili con 23 años. Si vemos la repercusión de estos jugadores en Europa y su buen desempeño en la NBA, nos podemos hacer una idea de a donde llegará Doncic, dos años más precoz, y ya casi tres en la élite europea, liderando a todo un Real Madrid.

Esta segunda Euroliga confirma la apuesta del Real Madrid por un entrenador y un modelo. Repiten el título cinco jugadores: Rudy Fernández, Sergio Llul, Felipe Reyes, Ayon y Carrol. La columna vertebral de este equipo que ha integrado rápidamente a los nuevos, conformando un equipo campeón.

Le queda a este Real Madrid la liga ACB para redondear un gran año y 7 años de proyecto. Y luego tendrá que recomponerse con la pérdida de Doncic y seguir fichando para mantener la ambición. Pero lo logrado ya no se lo quita nadie a un equipo que ha devuelto al Real Madrid a lo más alto de Europa.

A un paso de la gloria en la Euroliga

“No hemos ganado”, repetían ante las cámaras primero Ayon y después Llul. Una frase que ya escuché antes, cuando el equipo logró clasificarse ante el Panathinaikos. Y una frase que se repetirá si el Real Madrid no gana mañana ante el durísimo Fenerbahce turco.

Para este Real Madrid de curtidos y veteranos jugadores solo vale la victoria. Aunque bien es cierto que para llegar a ella hay que tropezarse muchas veces antes por el camino. No hay victoria sin aprendizaje previo, y este Real Madrid de Laso es el mejor ejemplo de todo esto.

Afronta una nueva final, la cuarta en este periodo de Pablo Laso, y ante el rival que precisamente ha privado al Real Madrid de disputar la final en los últimos dos años. El Fenerbahce eliminó al equipo blanco el año pasado para convertirse en campeón. Y lo hizo el año anterior en cuartos de final en una contundente eliminatorio.

Es un equipo complicado, para el Real Madrid y para cualquier otro, sobre todo gracias al genio Obradovic, una auténtica leyenda de esto y el gran obstáculo para este Real Madrid. Un equipo contra el que este año el Real Madrid ha ganado un partido y perdido otro.

En todo caso, si el Real Madrid es capaz de repetir las constantes de ayer, gran parte del trabajo estará hecho. Ayer, tras un primer cuarto de avalancha del  CSKA de Moscú, con 30 puntos anotados, los blancos empezaron a defender como mejor saben. Esa fue la clave para parar al mejor equipo ofensivo de Europa.

A partir de ahí, el propio talento en ataque del Real Madrid apareció. Fue primero Carrol, con tres triples de los suyos, maravillosos, saliendo de bloqueo, con una ejecución perfecta. Y a partir de la ahí aumentó la producción ofensiva, con Doncic, Llul, activándose Ayon, aportación de Thompkins, Rudy o Felipe. Ese es el estilo de juego del equipo, el juego coral, la aportación múltiple de muchos jugadores y una gran competitividad, demostrada durante todos estos años.

Es un equipo que además este año ha sufrido especialmente con las lesiones y que ahora, en el momento más importante de la temporada se ha encontrado con el equipo sano. Y esa fortaleza mental se nota en muchos aspectos y ayer se demostró, neutralizando rápidamente una ventaja inicial en el primer cuarto de 10 puntos.

Va a ser más que necesaria esa fortaleza mental para derrotar al Fenerbahce. Los chicos de Laso deberán recordar la dura derrota del año pasado para recordar ese sentimiento de frustración y aprovecharla a su favor. Y también deberán recordar el éxito de hace varios años, con aquel año de la Euroliga y el triplete.

Para algunos de ellos podría ser la segunda Euroliga y para otros como Doncic la primera y una despedida perfecta. Sin duda este equipo está capacitado para hacerlo. Es solo un partido más, pero que será una auténtica batalla.

Victoria merioria del Real Madrid en Turquía

Taylor penetrando a canasta. Fuente: EFE

El Real Madrid dio ayer un golpe de efecto venciendo en la cancha del temible Fenerbahce, y consolidando así su racha ascendente. Después de un duro periodo de derrotas en la Euroliga, el equipo ha sabido recomponerse tras una serie de lesiones que le mermaron mucho.

El mérito de este equipo es enorme, primero en la liga ACB y entre los 8 mejores en la Euroliga, sobre todo si tenemos en cuenta que 3 de los titulares indiscutibles: Llul, Ayon y Ranldholp están lesionados. A lo que hay que sumar la lesión del 5 suplente, Kuzmik.

Esa desconfiguración de la plantilla creó al principio muchos ajustes y un cierto caos. Sin juego interior, el fichaje de Tavares debía suplir esas carencias, más la baja de Llul, auténtico referente del equipo en los años previos, y uno de los mejores jugadores de Europa.

Pero esa misma necesidad se ha convertido en virtud y ha servido para que muchos jugadores diesen un paso hacia delante. El primero de todos, Doncic, a la sombra de Llul el año pasado, y de Dragic en el Europeo, pero evidenciando que ya estaba preparado para asumir su rol de estrella y líder. ¡Y vaya si lo ha hecho!

Ayer completó un partido antológico, a 2 rebotes de un triple doble histórico, aportando en todas las facetas del juego: (20 puntos, 10 asistencias, 8 rebotes, 2 balones robados y 10 faltas recibidas). Son números que hablar del súper jugador que todos intuíamos, imposibles de alcanzar para la mayoría y que alcanzan muy pocas estrellas a lo largo de su carrera. Para Doncic, no obstante, es relativamente normal, y ya es la cuarta vez que su valoración total está por encima de los 35 puntos, algo que solo han logrado un puñado de jugadores en la Euroliga este año(y una vez). Eso explica que Doncic sea ahora mismo el MVP claro del continente.

 De indudable calidad técnica, es uno de esos 4 exteriores, algo fríos pero calientes de muñeca. Ayer fue suyo el tapón final para evitar la remontada de los turcos y aportó ofensivamente como viene haciendo en los últimos partidos. También ha aparecido el mejor Taylor, Campazzo y sobre todo Reyes, incombustible todavía.

La de ayer es una victoria de gran mérito, que dará mucha moral al equipo y que sirve para mantenerse en lo alto de la tabla en una competición tan exigente como la Euroliga.

El Real Madrid cae en la Euroliga ante el Fenerbahce

El campeón de la pasada Euroliga, el Real Madrid cayó ante el Fenerbahce turco por 3-0, tras perder en casa. El resultado es duro y habla de la diferencia actual entre los dos equipos. La principal, la frescura de uno y otro equipo. Da la sensación de que el Real Madrid lleva nadando toda la temporada para ahogarse finalmente en la orilla, a las puertas de la Final Four.

Real-Madrid-Fenerbahce

Real-Madrid-Fenerbahce

Lo cierto es que toda la temporada ha sido un suplicio, especialmente la Euroliga donde el Real Madrid ha ido pasando hasta las siguientes rondas siempre al límite. Y cuando finalmente ha tenido un rival como los de Obradovic, ya no ha sido capaz de buscar las fuerzas de flaqueza.

Mientras que el Real Madrid jugó un partido el pasado domingo, los turcos llevan aplazados sus dos últimos partidos de liga. Sin duda, la diferencia física se notado, y no es que sea una excusa, es una realidad. Y así lo reflejan los porcentajes de tiro del equipo de Laso, pésimos durante estos tres partidos contra los turcos.

El equipo afronta este final de temporada exhausto, principalmente por no haber tenido descanso sus principales jugadores. Algunos como los españoles tras jugar el Eurobasket hasta su final, y otros jugadores importantes de equipos Latinoamericanos como Ayón o Noccioni. Para todos ellos la temporada ha seguido con la Intercontinental y la Supercopa y vuelta a empezar.

Y eso, para un equipo que además es veterano, y que no ha acertado con los fichajes, es un enorme handicap. Felipe Reyes y Noccioni tienen 36 años, Carrol 33, Maiculis, Ayón y y Rudy Fernández 33. Y del resto varios rozan la treintena y pocos tienen menos de 24 años, solamente la joya Doncic y Willy Hernángomez.

Por ahí vienen las responsabilidades de Pablo Laso, que no ha sabido o no ha podido rotar lo suficiente a esta plantilla para que siguiese siendo competitiva. Los fichajes de Thompson, Taylor y Ndour no han supuesto el salto de calidad esperado. Y a la hora de la verdad no han sido jugadores con los que se ha contado para partidos importantes.

Pero este Real Madrid nos han dado a todos los aficionados muchas alegrías y sobre todo motivos de sobra para estar orgullosos porque siempre han luchado hasta el final. Aunque como ayer se acabase perdiendo.

Todavía queda la liga y se puede ganar, aunque va a costar muchísimo esfuerzo. Y a partir de ahí, el Real Madrid se deberá plantear una renovación de la plantilla.

Importante victoria del RMB en Munich

El Real Madrid ha jugado hoy uno de sus mejores partidos de la temporada, especialmente la segunda parte, y concretamente el tercer cuarto. Con un marcador al final del mismo de 29 a 13 a favor de los blancos, se rompió un partido que estaba igualadísimo en la primera parte.

Gustavo Ayon

Gustavo Ayon

Como clave de ese parcial, la mejor defensa del equipo en lo que va de temporada, uno de los aspectos que tenía que mejorar. Para hacernos una idea, este mismo Bayern de Munich le endosó al Real Madrid 99 puntos en la idea en el Palacio de los deportes. Esa falta de capacidad defensiva ha sido lo que ha originado todos los problemas del equipo.

Pero hoy, con solamente 67 puntos recibidos y con un gran acierto ofensivo, hemos vuelto a la ver la versión del Real Madrid del equipo del año pasado. Y eso a pesar de la baja de Rudy Fernández y del mal estado físico de algún jugador.

Las aportaciones de LLul, Sergio Rodríguez y Ayon fueron claves para la victoria. A resaltar el papel del pivot mexicano que no solamente logró 22 puntos y 9 rebotes sino que robó 6 balones, para lograr una valoración total de 41.

Buena fue también la aportación de Trey Thompkins con 3 de 3 en triples pero sobre todo la actitud global del equipo, a nivel defensivo. La llegada de Ndour y previsiblemente de Lima más la sangre fresca de Doncic, le va a venir realmente bien a un equipo como el Real Madrid, ya veterano y con temporadas muy largas.

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Queda un último partido en el Palacio de los deportes contra el rival a priori más débil del grupo. Lo más difícil que era ganar primero al Fenerbahce y después al Bayern de Munich en su casa, ya se ha logrado.

El Real Madrid campeón del año pasado ya parece haber pasado su via crucis después de un verano muy complicado, y ya está de vuelta

La tercera Final Four consecutiva para el Real Madrid

Sabíamos la ciudad donde se iba a disputar la Final Four, en Madrid, y ya sabemos los 4 equipos que a disputarán: Real Madrid, CSKA de Moscú, Olimpiacos y Fenerbahce. Excepto el equipo turco, los otros 3 vienen frecuentando esta final los últimos años. El equipo griego ha ganado 2 de las tres últimas, mientras que el equipo español ha sido subcampeón en las últimas dos ediciones. Por su parte, los rusos, casi siempre con el mayor presupuesto solamente ha alcanzado una final en los últimos años.Cada equipo presenta una característica propia que hace de los cruces, Real Madrid- Fenerbahce y Olimpiacos.-CSKA Moscú interesantes duelos.

Emparejamientos Final Four 2015

Emparejamientos Final Four 2015

 Los españoles juegan en su casa, con el lastre de las dos últimas derrotas y con la sensación de que  ya por fin toca que llegue su momento. No obstante, el factor campo es un arma de doble filo, y en absoluta garantiza la victoria.

 Les estará esperando con la pizarra el mejor entrenador europeo de la historia, Obradovic, fichado por los turcos precisamente para hacer lo que ha logrado, llevar al equipo a la élite europea. Nadie como él para hacer a un equipo con buenos mimbres de campeón.

 En el otro lado del cruce se mezcla el corazón griego del inefable Spanoulis, un Navarro heleno, un jugador histórico con una plantilla venida a menos pero repleta de intensidad. Al frente, los fríos rusos, con Kirilenzo a la cabeza y con el base Nando de Colo, un francés para aportar algo de calidez al juego. Un equipo fuerte, con altura que desde hace tiempo se desmorona en esta fase de grupos, incapaz de alcanzar el que debería ser su techo, ser campeones de la Euroliga.

 Antes de llegar a esto, el Fenerbahce eliminó al actual campeón de Europa, al Maccabi electra, el Olimpiacos le dio la vuelta al factor cancha eliminando al Barcelona y el CSKA se deshizo de otro clásico, el Panathinaikos. Finalmente el Real Madrid impuso su calidad y el factor cancha para derrotar al Efes Pilsen.

 En baloncesto, en este tipo de partidos, difícilmente se puede apostar por alguien y menos con estos 4 equipos que reúnen todos los ingredientes para ver unas apasionantes semifinales.

 Evidentemente el Real Madrid es un firme candidato. Se ha mostrado en partes de la serie contra el Efes Pilsen como un equipo firme, aunque con la irregularidad habitual. Tiene una inmensa calidad, especialmente en el equipo exterior, pero necesita la aportación de los interiores, si quiere competir en este tipo de partidos. Como se vio en las finales del año pasado, es posible derrotar al rival a base de acierto exterior como ocurrió en las semifinales contra el Barcelona, pero repetir ese nivel de acierto durante dos partidos consecutivos ante grandes equipos es ciertamente difícil.

 Y ahí deben entrar otras armas, como balones a los pivotes, intensidad defensiva, jugadas de estrategia y sobre todo mucha inteligencia y sangre fría. No tengo dudas de que el Real Madrid ya tiene esa experiencia adquirida tras duras derrotas. Además, se le suma la experiencia de Noccioni, un perro viejo en el baloncesto, algo que a la hora de la verdad, como se ha demostrado en esta serie da mucho más que un puñado de puntos.

 El 17 de mayo se sabrá el campeón y ojalá que sea el Real Madrid. Ya toca.