El problema de las selecciones y las lesiones

Abrió ayer la jornada de liga con un Levante-Sevilla, antes del fin de semana, un viernes. No me pregunten por los horarios y los días, somos la mejor liga del mundo y es lo que hay. Hoy se juega el grueso de la jornada y lo que interesa de verdad al 90% de los aficionados, un Español-Real Madrid y el Atlético de Madrid-Barcelona.

Curiosamente el equipo más perjudicado por los partidos de las selecciones ha sido el Real Madrid con la lesión de Danilo y sobre todo de James. Ya el año pasado el equipo blanco vio mermado su juego tras la lesión con Croacia de Modric. Ahora toca el colombiano que ya había cogido carrerilla con dos golazos.

James lesionado con Colombia

Lesión de James con su selección, Colombia

Por suerte, en ambos puestos el Madrid dispone de dos jugadores tan buenos como Carvajal e Isco. Pero aún así, parece increíble que todavía los grandes clubes no hayan dado un puñetazo sobre la mesa. Perder a uno de estos cracks, a un Messi, Cristiano Ronaldo o cualquier otro crítico, puede suponer perder la temporada.

En la NBA lo tienen claro y las grandes estrellas juegan los Juegos Olímpicos, algunos los mundiales y unos pocos muy comprometidos los Europeos/Americanos. Además, no se para la competición en mitad de la liga para que los jugadores vayan con sus selecciones. Eso no pasa, simplemente porque los sueldazos los pagan los equipos de la NBA y no las selecciones, y son ellos los que determinan que es lo mejor para sus intereses.

El fútbol de selecciones existe porque existe el fútbol de clubes, que son quienes mantienen las canteras, potencian a los jugadores y crean afición cada semana. Y por tanto, deben ser los clubes quienes determinen la reglas.

Si hay que jugar después de la temporada 3 o 4 partidos, juntos en 2 semanas se puede hacer. Además de quitar los partidos irrelevantes como propone Benítez., con una fase previa. Cualquier cosa con tal de acabar con este problema que se repite año a año.

La justicia norteamericana carga contra la FIFA

Ayer se destapaba un masivo caso de corrupción en la FIFA. La verdad es que me sorprendió tan poco como si lloviese en invierno en el norte de España. Lo que sí es noticia es porqué no se ha hecho nada antes contra esta gente.

La FIFA de Blatter investigada

Blatter con cara de sorpresa

La FIFA es un nido de corrupción tan grande que todo lo que se pueda desvelar en estos días no me extrañará absolutamente nada. Hablamos de un deporte, como el fútbol, que mueve miles de millones. Algo como un mundial es un “evento interplanetario”, que evidentemente mueve muchos intereses.

Lo más curioso de este asunto es que hayan sido nuevamente los estadounidenses los que destapen la casa de Pandora. Como en el caso de Amstrong, pareciera que si la justicia norteamericana no interviene todo sigue como está. Si hay algo que tiene ese país es un concepto muy claro: “el que la hace la paga”. Puede ser un capitalismo salvaje, con ambiciones desmedidas, gente poderosa, lobbys, pero la Justicia cuando tiene que intervenir lo hace sin que le tiemble el pulso.

Tan pronto mete en la cárcel a una atleta heroína como Marion Jones, con todas sus medallas olímpicas al cuello, como destruye por completo el futuro y pasado de Amstrong o cualquier otra acción.

Mientras, en países como España en casos como el de Contador, aplaudimos con las orejas ante sus logros y miramos a otro lado cuando nos hablan de un filetón relleno de clembuterol, para al mismo tiempo ver como día sí y día también el muy corrupto Villar se pasea por su Federación de fútbol, decidiendo los designios del deporte más popular en España. Y de Europa lo mismo podría decir, con Suiza como sede de la corrupción, impertérritos ante los tejemanejes de los mismos que le han otorgado un mundial a Qatar, ese país democrático y libre, de salvaje tradición futbolera y con los mejores argumentos meteorológicos para jugar el evento mundial más importante en verano.

Es posible que mientras escribo Blatter esté recibiendo los votos para volver a ser presidente de la FIFA. Y es que el pobre nada sabía de lo que pasaba debajo. Y por eso, se le premia su incompetencia o su desvergüenza para afirmar semejantes palabras.

¿Hay racismo en el fútbol?

Hace pocos días las noticias echaban humo con los insultos de Suárez a Evra. Decía la noticia que le había llamado negro hasta siete veces. Hoy mismo, se da en los periódicos amarillistas españoles otra noticia sobre un insulto racista de un aficionado a un jugador, con los consabidos precedentes de Luis Aragonés y Reyes y otros muchos.

Luis Suárez insultando a Evra

Luis Suárez insultando a Patrice Evra. Fuente: (AP Photo/Tim Hales, file)

Todos ellos parecen casos flagrantes de racismo, o al menos se venden así, cuando en realidad no dejan de ser expresiones cuyo objetivo es menospreciar, insultar, ofender o alterar al rival. Y dentro de estas expresiones caben desde insultos racistas, xenófobos hasta insultos de todo tipo y condición de los que podríamos poner aquí una lista tan larga que no cabrían en varios post. Y, sin embargo, nunca nadie se ha ofendido porque a un portero se le llame “puta de cabaret”, a un jugador “maricón”, a otro cornudo (Cholo Simeone) y a la mayoría hijos de su santísima madre. Insultos por los que muchos en la calle no dudarían en partirte la cara y que en el fútbol y en el resto de deportes son meras expresiones que se utilizan para ofender al adversario.

El objetivo es ofender a toda costa, utilizando todo tipo de expresiones que puedan molestar especialmente al rival. Hay jugadores especialistas en provocar en el rival la mayor de las iras. Uno de los mejores ejemplos fue el insulto de Materazzi a Zidane. ¿Alguien se alarmó porque el italiano insultase gravemente a Zidane? No, eso es parte del juego y Zidane como profesional lo sabe y debe controlar sus impulsos. ¿Habría sido diferente si le hubiesen llamado moro de mierda? Pues tampoco, porque la intención de Matezzati habría sido la misma, sacar al adversario del rival, y no al contrario ofender a una etnia o discriminarla.

Porque cuando se habla de racismo con esa facilidad, en realidad se pierde la esencia de lo que es. El racismo como tal es la defensa racial de una etnia, y la discriminación racial es por tanto la exacerbación de esa defensa menospreciando al resto. La xenofobía, otro mal extendido está ligado a la discriminación de extranjeros.

Honestamente no veo ninguno de estos conceptos en el insulto de Suárez a Evra. Aunque le hubiese llamado 500 veces negro, ni el contexto de sus palabras ni la situación real me hace pensar que se trate de racismo. ¿Intenta Suárez discriminar a un jugador negro, habiendo más negros en su equipo?¿Y cómo lo discrimina? ¿Insultándole? ¿La intención de Suárez con ese insulto es manifestar su superioridad como blanco sobre un negro como Evra?¿O por el contrario su intención es ofender a Evra para descentrarle, cuando le estaba defendiendo bastante bien?

Yo entiendo que en países como Gran Bretaña o Francia exista una gran sensibilidad  contra los comportamientos racistas. Lo entiendo sinceramente porque es algo grave que afecta a la libertad básica de las personas. Pero lo que no se puede hacer es fuegos de artificios ni demagogias con este tipo de comportamientos.

Si escarmentando a Suárez por llamar a otro jugador negro creen que atajan la raíz del problema se equivocan porque esa no es la raíz, ni la toca siquiera. La raíz de ese problema si existiese en el fútbol estaría en la existencia de una estructura que favoreciese comportamientos racistas, cosa que no ocurre.

La FIFA y la UEFA, “rino y dino”, “dino y rino”, se llenan la boca con la palabra discriminación racial y lo único que hacen en realidad es amplificar unas situaciones que lejos de ser casos de racismo son actos impulsivos cuya intención es ofender al contrario. Ni creo que Suárez considere a Evra mejor o peor por ser negro, ni creo que Busquets cuando llamó mono a Marcelo tuviese una intención distinta que sacar a Marcelo del partido. Ninguna de las dos acciones debería ser objeto de investigación y por más artículos contra el racismo que tenga la UEFA, deben referirse a los casos de verdad, que alguno habrá.

El insulto aislado, o del conjunto de una afición, me da igual, tendrá por objeto generalmente la ofensa, en general, de los jugadores. Ofensa que es cierto que a veces llega demasiado lejos. He escuchado como los aficionados de un equipo gritaban extasiados y ufanos que el hijo de Mijatovic se iba a morir y he escuchado también referencias bastante repugnantes a la triste muerte de Puerta. He escuchado insultos divertidos e irritantes, dolorosos y banales, colectivos e individuales, pero todos ellos, incluso los más duros me han parecido intentos, a veces desesperados, de descentrar al rival.

Todos ellos deben quedar en el campo como expresiones del fútbol, porque de lo contrario deberíamos monitorizar los partidos con 50.000 cámaras, una por aficionado. El jugador de fútbol cuando se hace profesional ya descuenta que le insultarán, como los árbitros, y aunque a veces se pueda sorprender por la dureza de los insultos debe entender como profesional, que la intención de los mismos es descentrarle.

Por eso, cuando un jugador habla de insultos racistas o de otro tipo, en realidad demuestra que los insultos le han descentrado. La afición ha logrado su objetivo. Si mañana los grandes jugadores enumerasen los cinco insultos más graves que le han dicho, nos quedaríamos todos de piedra. No dudo que defensas y adversarios dirán todo tipo de barbaridad para intentar que los grandes rivales se descentren. Por tanto, la denuncia de Evra es poco profesional porque el insulto ha logrado su objetivo y ha demostrado que a Evra todavía le falta entender que es el fútbol.

Las propuestas de Rosell

No todo lo que viene de “Can barsa” es malo por definición, aunque hay que reconocer que en los últimos tiempos se han esforzado mucho para que así fuese. El delfín de Laporta, otrora mana derecha, y hoy enemigo acérrimo parece haber comenzado su segundo año en el club con fuerza y con ideas. Tras un primer año dubitativo a la sombra del presidente más exitoso de la historia blaugrana y con una relación más que discreta con Guardiola, Rossel parece que dispuesto a cambiar el status quo.

Desde este blog se ha criticado con insistencia la actual estructura del fútbol en todos sus niveles, federativo, europeo(UEFA)  e internacional(FIFA), pero esas críticas también debería extenderse a los clubes, los principales protagonistas del fútbol, que hasta ahora se han dejado pisotear y manosear por un puñado de holgazanes y gañanes (ver definición de Villar y Platini en el diccionario).

Y como siempre en este mundo, solamente los intéreses puramente económicos y la movilización de los más fuertes es capaz de cambiar las situaciones. En este caso han de ser Real Madrid, Bayern de Munich, Manchester o Barcelona los encargados de dirigir este movimiento. Hasta ahora, obviando la última intentona con el G12, el único que parece dispuesto a movilizarse es el Barcelona a través de su presidente.

Dos han sido sus mejores propuestas, ya encima de la mesa hace mucho tiempo, pero sin un dirigente a la cabeza:

1) La reducción de la liga española a 18 equipos, algo indispensable para lograr dos objetivos: un calendario menos sobrecargado y más asequible y una liga más competitiva.

Este calendario que actualmente lo tienen la bundesliga y la eredivise holandesa permitiría acabar la temporada antes de lo que se hace en la actual y evitar jugar partidos entre semana. Por supuesto, esta iniciativa debería ser global, también para otras ligas, aunque estas como la inglesa acaban antes por empezar antes.

2)La segunda propuesta de Rossel se refiere a una vieja demanda de los clubes, actualmente de moda gracias al presidente del Sion, ese cruzado loco, y pretende que UEFA y FIFA paguen a los clubes por utilizar los recursos de los clubes, los jugadores.

Estas dos reformas, además de ser indispensabes deben proseguir con un cambio mayor en el fútbol. Y debo hacerse de manera global porque al final los jugadores son internacionales y su participación en sus respectivas selecciones afectan a los clubes. Algunos de estos cambios deben ser radicales, tocando fundamentalmente dos aspectos: la modernización del fútbol y el cambio total de calendarios de las selecciones.

El primer aspecto ha sido de sobra comentado, y a él se oponen una y otra vez el cerril Platini, pero también otros dirigentes anclados en un fútbol de bola de trapo. Modernizar el fútbol es una demanda actual de este deporte de la que no se puede estar ajeno. Es como mirar hacia otro lado cuando te hablan de facebook o twitter.

Con las selecciones, se deberían plantear nuevas opciones como reservar los veranos para  las clasificatorias en los veranos sin competición. Así, durante este periodo se celebraría europeos y demás torneos internacionales, clasificatorias y mundiales. Para que este modelo fuese sostenible el fútbol de clubes debería finalizar pronto para permitir a los jugadores un descanso previo y posterior.

De esta manera se evitarían estos absurdos parones que obligan a los clubes a parar toda su maquinaria. Pero a su vez, también permitiría a las selecciones trabajar de formar continuada, permitiendo giras y amistosos antes de la competición, justo como ocurre en años de Eurocopas.

Estas medidas novedosas son tan válidas como cualquier otra pero tienen que estar enfocadas a hacer un fútbol mucho más atractivo y organizado, donde gane el aficionado pero también los clubes, que son al fin y al cabo los principales generadores de futbolistas. Por eso deben ser los propios clubes los que impulsen esta iniciativa. Y concretamente los 10 o 12 más importantes, que seguramente aglutinen a los 8 o 9 jugadores principales de las selecciones más competitivas: Brasil, Argentina, Inglaterra, Italia, España…

Si los clubes se plantan y niegan la cesión de sus jugadores la FIFA y la UEFA no podrán organizar sus torneos. O si, pero a nadie le interesaría verlo. Sería un plantón al estilo “lockout” de la NBA, aunque en este caso el pez chico, los clubes, atacaría al pez grande, FIFA y UEFA.

Para ello hace falta comunicación entre clubes e ideas claras. Se deben dejar de lado los intereses particulares y apostar por los generales. En este sentido, es curiosa la reacción del Real Madrid a la primera propuesta de reducción a 18 equipos. No sorprende a nadie la negativa del equipo blanco a reducir a 18 equipos en un claro gesto para tratar de ganar popularidad pero también para contradecir lo que dice Rossel. Por el otro lado, Rossel se ha opuesto a algo también lógico como son los partidos en horario asiático, también en contraposición al interés específico del Madrid. Actitudes ambas que no sirven para cambiar un modelo anticuado.

De nada sirve contemplar al club rival como enemigo cuando hay un enemigo más poderoso. Ni siquiera vale invocando afrentas pasadas porque al final los que pierden son los clubes. Lo estamos viendo cada día que Villar abre la boca. Su elección, consecuencia de una ruptura de la unidad de clubes, concretamente el Barcelona, pudo ayudar al equipo blaugrana pero al final ha perdido la liga española, con un dirigente inútil e incompetente.

Por eso, hay que pedir a los dirigentes menos cortedad de miras y más visión, porque de lo contrario seguiremos viendo como Platini hace y deshace a su antojo.

El Sion quiere hacer despertar al fútbol

A estas alturas de la película, el único que parece haberse dado cuenta de cómo funciona la UEFA y la FIFA es el presidente del Sion. Una especie de cruzado contra toda una organización de funcionamiento caciquil y corrupto, que desde hace años rige el fútbol europeo, el primero, y mundial, el segundo.

presidente-sion

Lo que hay que preguntarse en realidad es qué son estas dos organizaciones y cuál es exactamente su papel. Una, la UEFA nació al amparo de la Copa de Europa, organizada y promovida por un periódico, L’equipe, y por un club, el Real Madrid. La otra, la FIFA, nació mucho antes, pero no se consolidó hasta la creación de los primeros mundiales de fútbol.

Ambas organizaciones actúan como canalizadores y organizadores de todo el fútbol europeo y mundial, creando normas, manejando y repartiendo beneficios e imponiendo suspensiones o sanciones.

Y ambas organizaciones no aportan en realidad nada, y como meros intermediarios se llevan una buena parte de los beneficios. No son la FIFA ni la UEFA los que tienen que afrontar los cuantiosos gastos del fútbol. Por un lado, son las federaciones de cada país la que organizan su fútbol nacional, y por otro, son los clubes, organizaciones privadas, las que se encargan de formar y pagar a los jugadores.

A pesar de que ese gasto en forma de recursos económicos y humanos es cuantioso, la UEFA y la FIFA nada aportan al respecto, y lo único que hacen llevarse unos beneficios que son absolutamente desproporcionados.

En el caso de la UEFA, la presión de los clubes durante muchos años provocó continuos cambios de formato que han favorecido a los clubes. Aunque a pesar de ello, el poder político en forma de decisiones sigue estando en poder de la UEFA. Esta organización como máxima garante del fútbol europeo en vez de apostar por la modernización de la mejor competición del mundo da en realidad pasos atrás. Lo hemos visto con la nueva y absurda norma de poner a dos árbitros sin poder de decisión detrás de cada portería. Dos meros monigotes que cuesta dinero(de los clubes) y que lo único para que sirven es para tapar la visión del público que se encuentra detrás.

El otro gran logro de la UEFA es conseguir cabrear a los grandes clubes y también a los pequeños, como el Sion, tras interpretar las normas a su antojo y sancionar a su gusto. Todo ello sin ningún rigor y con el peligro de que se recurra a la justicia ordinaria. Ese gran leviatán que en realidad es la solución a los desmadres de esta organización. Ninguna asociación ni entidad pueda estar ajena a las normas legales, y los jueces, en su calidad de actores imparciales deciden lo más justo, independientemente de interés de unos y otros. Por eso, el Sion, que conoce este punto débil y está dispuesto a explotarlo, ha sido el primero en quitarse la venda y en presionar a una UEFA que tiene que empezar a cambiar por completo su estructura opaca y corrupta.

Lo de la FIFA es ya directamente una broma de mal gusto que hasta ahora ha contado con la anuencia de los clubes, demasiado cobardes y débiles para plantear serias reformas. En un mundo capitalista donde todo cuesta dinero y esfuerza, la FIFA es de los pocos que sin hacer nada controla un negocio tan potente como el fútbol y lo gestiona a su antojo.

Así, en un sistema donde los clubes  invierten miles de millones de euros en carísimos jugadores, son las federaciones y la FIFA las que se benefician de su desempeño. Los clubes además corren con el riesgo mientras que los jugadores obtienen alguna pequeña prima, lejos de los grandes beneficios que generan eventos como mundiales y eurocopas.

Por poner una analogía muy sencilla, es como si Apple o Microsoft cediesen a sus mejores expertos informáticos al gobierno madrileño para instalar un super programa informática que maneje todas las operaciones. A cambio de este costoso trabajo que requiere de un mes cada cuatro años y varias reuniones puntuales la Comunidad de Madrid les da una pequeña prima, y España, también favorecida indirectamente por esta mejore directamente no paga nada. Mientras, Apple y Microsoft siguen pagando sus nóminas religiosamente a sus técnicos con las consiguientes consecuencias, que son, entre otras que algunos se den de baja después por cansancio o estres, o que otros no rindan a su nivel tras muchos viajes y muchas horas de trabajo.

Esta explicación sencilla de entender es justamente lo que ocurre. La FIFA y la UEFA han encontrado su particular mina de oro y mientras los clubes fuertes no se unan y promuevan ellos mismos los cambios bajo la amenaza de una escisión, mortal de necesidad para ambas organizaciones, esto seguirá igual. Eso sí, mientras el Sion habrá logrado sus pequeños objetivos pero no habrá logrado cambiar lo sustancial, que el fútbol sea el deporte moderno y organizado que debería ser.

 

Tres aspectos a destacar de la NBA en comparación con fútbol europeo

Llevo sosteniendo desde algún tiempo que el fútbol europeo está atrasado. Lo está, desde luego a nivel tecnológico pero también a nivel organizacional con dos organizaciones de carácter caciquil como la FIFA y la UEFA con una gran resistencia al cambio y con una nula visión empresarial.

uefaNBA-logo

vs

Ello explicaría que no hayan incorporado en estos últimos años algunas de las características propias del deporte americano que sin duda ayudan a mejorar la imagen del deporte y a acercar al aficionado. Concretamente me centraré en tres, directamente relacionadas con la NBA y específicamente con la última final entre Dallas y Miami:

1) Libertad de movimientos de prensa antes, durante y después del partido. Hemos podido ver en algunas de las imágenes que llegaban a través de los telediarios españoles imágenes de Lebron James después del partido, sentado en el vestuario con hielo o a Bosh charlando con los periodistas o al entrenador de Miami dando una charla técnica a sus jugadores. Algo de lo más normal y que sin embargo pocas veces se ve en el fútbol a no ser por unas pocas imágenes sacadas en ocasiones especiales.

Y sin embargo, el entorno de un vestuario debería ser normal y la información que nos llegue también. Se trataría en todo caso de una información interesante y atractiva para el espectador, sobre todo a nivel técnico para los que nos gusta conocer los detalles de un vestuario de fútbol: pizarras, palabras de motivación, vídeos… Todo este material gráfico enriquecería mucho más la información futbolísticas que muchas crónicas e información sesgadas  y con poco rigor.

2) Transparencia salarial. Este es otro de los aspectos ya comentados en el blog sobre el que vuelvo una y otra vez. En el deporte americano se conocen los contratos de todos los jugadores puesto que existen normas presupuestarias para los clubes. En España en cambio, se desconocen los sueldos de los jugadores y se ocultan. Se trata de abogar por una transparencia económica que nos explique con detalle cuáles son los pagos que recibe un jugador y en concepto de que logros.

Habida cuenta de que esa información no tarda en filtrarse con más o menos exactitud sería mucho más lógico ofrecerla de manera clara. Esa información y las cuentas económicas de los clubes, muchas veces con un secretismo provocado seguramente por la mala gestión de la mismas.

3) Sanciones y régimen disciplinario. En la NBA la figura del árbitro es inviolable y casi tan sagrada como el presidente del país e igualmente la vulneración de las normas básicas de comportamiento también supone una sanción ejemplar. Las agresiones se sancionar con grandes multas económicas y en su caso y si es necesario con varios partidos de sanción. Se controlan los comportamientos de los jugadores, aunque es cierto que en este punto es difícil manejar a tipos provenientes de los barrios más conflictivos del país que de pronto se encuentran con millones de dólares en su bolsillo y con mucho poder.

Se trata en todo caso de contar con una organización coherente que tenga autoridad sobre los equipos.

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(i) Seguimos con la lucha subterránea contra el dopaje mientras las autoridades y muchos aficionados siguen negando la evidencia. ¿Si alguien vende medicamentos será que habrá gente que los compra no?

http://ciclismo2005.blogspot.com/2011/06/droga-en-andorra-calma-en-girona.html


La necesidad de mejoras arbitrales: 5 medidas concretas

La lucha desatada entre el Real Madrid y el Barcelona ha vuelto a dejar la sensación de que no funcionan adecuadamente los sistemas arbitrales en el fútbol. Algunos encuentran un cierto encanto en estos errores, afirmando aquello de que forma parte del fútbol. Otros entendemos la necesidad de profesionalizar un deporte que todavía vive muy alejado de las tecnologías y de la mejora de sus normas.

Arbitro FIFA

Arbitro FIFA

Mientras otros deportes como el baloncesto han hecho evolucionar sus reglamentos y normas en búsqueda de un mayor espectáculo y dinamismo, el fútbol apenas ha realizado cambios. La mayoría de los deportes, además, han incorporado las tecnologías para mejorar el arbitraje. Así en el tenis existe el ojo Halcón que permite a los jugadores la posibilidad de rearbitrar los puntos más importantes si creen que existe una equivocación o en el fútbol americano la existencia de las cámaras para jugadas especialmente polémicas o difíciles.

En cambio, en el fútbol parece ser que la única medida que proponen los máximos dirigentes es seguir aumentando el número de personas que arbitran el partido, ajenos a la existencia de tecnologías que evitarían escándalos como los vividos en los últimos mundiales.

De lo que se debería tratar es de proponer un fútbol más justo y para ello hacen faltan tres cosas: tecnología, modificiación de algunas normas y cumplimiento escrupulosa del reglamento que debería ser el mismo en todos los partidos.

Aquí van varias propuestas:

1) Tecnología para los goles fantasma. Existen numerosos artilugios probados que permiten relacionar la entrada completa del balón con la línea de gol. Aunque se da en pocas ocasiones este hecho cuando ocurre se generan no pocas polémicas.

2) Medición de barreras. La norma indica que la barrera debe estar a 9.15 metros ni uno más ni uno menos. No resulta muy comprensible que un árbitro no pueda medir esta exactamente. De la misma manera que el punto de penalty siempre está a 11 metros y sería incomprensible que alguien lo lanzara a 13 o a 9, no tiene sentido que no se cumplan las distancias. Para ello solamente haría falta un medidor, como por ejemplo los que se utilizan en atletismo, y un spray que marque el punto exacto en el césped. Ambas cosas existen y están inventadas y ponerlas en práctica supondría menos tiempo que el actual donde se discute constantemente la distancia. Sería muy simple fijar la distancia con el spray y sancionar con tarjeta amarilla a todo aquel que superase una marca que  se borra después automáticamente.

3) Vídeos para jugadas polémicas. Al igual que el fútbol americano donde cada equipo puede solicitar el uso del vídeo un número de veces, se podría usar este sistema en el fútbol. Se podría limitar su uso para jugadas en el área y permitir a cada equipo por ejemplo su uso una vez por mitad. Para agilizar este sistema se necesitaría un cuarto árbitro especialista en interpretar imágenes por vídeo. El equipo recurriría y sería el árbitro con las imágenes el que tomaría la decisión final apoyado por el juez “tecnológico”. Este proceso que podría evitar algunos minutos evitaría muchas polémicas y permitiría descargar responsabilidad a los árbitros ya que serían los propios equipos los responsables de decidir que jugadas son o no polémicas. En caso de que el árbitro entienda que su decisión primera es la correcta  el equipo no tendría oportunidad de volver a reclamar. Si acertase seguirá teniendo ese derecho, tal y como funciona con el ojo de Halcón o en el fútbol americano.

4) Tecnología de fueras de juego. Se ha demostrado muchas veces la imposibilidad de mirar al jugador que conduce el balón y a los que se desmarcan. Aún así los linieres de hoy en día logran acertar en muchas ocasiones, aunque fallan en otras que serían claros goles. Se trataría de buscar un sistema de muchos de los propuestos que facilitasen al linier esta operación.

5) Uso del vídeo de manera discrecional por el árbitro. El árbitro, bien por iniciativa propia o por recomendación del linier tecnológico podría parar el juego y usar el vídeo para tomar cualquier decisión. Esto evitaría expulsiones injustas por agresiones inexistentes. También podría usarse para fueras de banda o de cornes polémicas o importantes para el desenlace del partido.

Muchos de los que no quieren estos sistemas argumentan que los partidos se pararían constantemente y que sería algo tedioso. Lo cierto es que en la realidad los partidos duran de tiempo real mucho menos de los 90 minutos. Entre pérdidas de tiempo voluntarias, saques de banda y decisiones arbitrales, en la actualidad muchos partidos parecen más partidos de baseball que de fútbol. Se trataría de implementar estos sistemas pero también de castigar severamente las pérdidas de tiempo voluntarias y también cualquier atisbo de protesta. Así, como en otros deportes, estaría prohibido increpar al árbitro, rodearle o quejarse.

Si se aplicasen estas medidas el fútbol sería más divertido porque sería más dinámico, su resultado final más justo y además se evitarían muchas polémicas que más que la salsa del fútbol lo que realmente constituyen es el problema del fútbol.

Controlando los controles de dopaje

Publicó ayer el diario marca una noticia en portada en la que hacía referencia al “Des – control en el fútbol”, haciendo un juego de palabras con el concepto control en referencia al sistema de controles antidopaje.

La noticia, que en realidad no desvelaba nada que no supiésemos ya muchos de los que nos queremos informar sobre este mal, también presente en el fútbol, la destaco porque por primera vez en mucho tiempo se saca este tema a la luz, quien sabe si de manera casual o como consecuencia de los evidentes datos que demuestran que la posibilidad de dopaje en nuestro fútbol, como extensión del dopaje en el resto de deportes, no solamente es posible sino que es real.

Ya comentaba yo algún mes atrás la diferencia entre el número de controles realizados en el fútbol en comparación con otros deportes, especialmente el ciclismo. Pues bien, Marca, que por una vez parece que informa en vez de opinar, deja el siguiente dato, clarificador del control de nuestros futbolistas. Mientras que en España pasan el control antidopaje solamente dos equipos por jornada de manera aleatoria, en el resto de ligas importantes todos los equipos tienen un control antidopaje.

La diferencia es evidente ya que en un caso son 4 futbolistas (dos por equipo) de entre los 360 futbolistas convocados (18 por equipo) en el resto de ligas europeas pasan el control 2 futbolistas por equipo, es decir, en el caso de ligas con 18 equipos, 36 jugadores. La diferencia es notable como también lo es la probabilidad de descubrir al tramposo en uno u otro caso.

Si bien, todas las ligas comparten el mismo procedimiento que es el control de orina. Un sistema por tanto mucho menos riguroso que en el ciclismo donde el ciclista es controlado mediante extracciones de sangre y de orina un número de veces infinitamente superior que en el fútbol.

La FIFA no se cansa de decir que en el fútbol no ocurren los casos de dopaje porque es distinto y porque hay controles. La realidad es muy distinta y solamente hay que pasarse por España para verla.

Dopaje en el Fútbol, primera parte

Dopaje: “Hay deportes contra los que se puede ir y otros contra los que no, ya que disponen de una maquinaria legal muy potente para defenderse y eso podría costar también su puesto al que gobierna el deporte actualmente”.

Eso decía Eufemiano Fuentes en una entrevista a ‘Le Monde’ e iba más lejos, al afirmar: “tienen menos defensa que otros”. Entre sus clientes, según Fuentes, no había sólo ciclistas, sino también “atletas, tenistas, futbolistas, jugadores de baloncesto y boxeadores”.

“También los he hecho en otros deportes. He aconsejado tratamientos para la ayuda a la recuperación a equipos de fútbol, atletas y tenistas, por decir algunos deportes. Y no te puedo dar nombres, porque estoy sujeto al secreto profesional. Lo que pasa es que sólo han salido nombres de ciclistas. Ha habido una filtración selectiva, que es lo que me tiene indignado”.

Luego más tarde, el propio Fuentes suavizaba sus primeras declaraciones, quizá presionado por esa maquinaria legal que más tarde denunciaría a Le Monde obligándole a pagar sendas indemnizaciones a Real Madrid y Barcelona.

A veces pensamos que el dopaje es cosa de esos deportes individuales, y que únicamente existe un doctor, el ya tristemente famoso Eufemiano Fuentes. Nos conformamos con saber que colaboraba con equipos ciclistas sin preguntarnos más allá. Sabemos que en su clínica se encontraron más de doscientas bolsas de sangre y sabemos que según él colaboraba en variados deportes, incluido el fútbol. Queramos o no la sospecha está ahí, diferente es que se trate de un asunto demasiado gordo como para destaparlo.

Sí, es traumático para el país que una atleta referente o un ciclista estén relacionados con el dopaje, imaginaos lo que sería ver al Real Madrid o al Barcelona en las portadas de todo el mundo por este asunto. Y sin embargo, tenemos las pruebas delante de nuestras narices y no las queremos ver.

En la temporada 2000-01 Eufemiano Fuentes colaboraba con la UD Las Palmas. Ascendieron ese año y lograron una temporada espectacular, terminando en el puesto undécimo. Eufemiano llegó avalado por Zósimo San Román, preparador físico del equipo técnico comandado por Sergio Kresic, y su estancia en el club amarillo estuvo salpicada por la polémica.

Tras una visita al Rayo Vallecano, el 20 de enero de 2001, la Cadena SER desveló que en el vestuario utilizado por la UD Las Palmas, en el estadio Teresa Rivero se habían encontrado un elevado número de jeringuillas. Eufemiano Fuentes, poco después, dio una rueda de prensa en la que se defendió de las acusaciones. Meses después, con la marcha de Sergio Kresic y su grupo de colaboradores del club, Eufemiano Fuentes abandonó la UD Las Palmas donde su contratación no había contado con el visto bueno de Arturo Gómez, responsable en esos momentos del equipo médico de la entidad amarilla:

“Fuentes nunca fue un médico de mi equipo. Llegó como una imposición del presidente. En lo personal siempre tuvimos una buena relación. Pero jamás, jamás, aprobé sus métodos de trabajo”

Aunque todo aquello salió a la luz pública no adquirió la suficiente relevancia. A nadie le interesaba ni le interesa ensuciar el fútbol. Todo lo que no se repite en distintos medios de comunicación o no sale a la luz pública, no existe. Da igual que cientos de personas tengan conocimiento de ello o que todos sospechemos lo que pasa. Si no está en los periodicos no existe. Y eso es lo que pasa con el dopaje en el fútbol, no existe.

Existe en el ciclismo y nos sorprendemos cuando nos dicen que Alberto Contador previsiblemente se dopó. Pero entonces atamos unos cuantos cabos y empezamos a contemplar tal posibilidad. Lo mismo ocurre en el atletismo. De repente todo estalla. Lo que antes eran medallas ganadas con esfuerzo y sudor, ahora tienen también un componente alto de dopaje. Y entonces atamos cabos de nuevo y entendemos que era difícil que una atleta con una edad y en una disciplina nueva destacase tanto o que un ciclista subiese un puerto como el Tourmalet tan rápidamente.

Lo que se demuestra con esto es que visto con retrospectiva es fácil buscar indicios. El problema en el fútbol es que somos incapaces si quiera de ver unos indicios que están delante de nuestros ojos, pero que sin embargo nos obligamos a no mirar.

Porque el dopaje no es propio de deportes como el ciclismo y el atletismo por ser deportes individuales. El dopaje es parte inherente del deporte de élite y también del fútbol. Dirán algunos que el fútbol tiene un alto componente técnico y que no tiene sentido doparse, ignorando la esencia del deporte de élite que es la capacidad física. Sin ella, ningún futbolista o deportista es capaz de reaccionar con rapidez.

En el deporte de alta competición, el físico lo es casi todo. Un gran equipo que está mal físicamente no gana partidos, y que decir de un jugador: ni controla el balón, ni regatea, ni da buenos pases, ni se anticipa al contrario… El físico es esencial. Ser más rápido, más fuerte, tener más reflejos, es fundamental. El mejor ejemplo que puedo poner es Zidane, el jugador más técnico que yo he visto. Pues bien, el mago frances parecía otro jugador cuando estaba mal físicamente. Lento, impreciso, fallaba controles y pases que en buenas condiciones jamás habría fallado. Y eso es aplicable a todos.

Y hablando del francés, seguramente vivió en la Juventus algún caso relacionado con el dopaje. Aunque solamente se habla de creatina, un buen numero de positivos tuvo lugar en Italia en los años 2000 y 2001.Hay sin embargo pocos casos de dopaje en general (al final del documento).

¿Cual es el motivo por el cuál en ciclismo los casos de dopaje afectan a todos los países de manera evidente y en el fútbol, a nivel mundial solamente se han detectado 10 casos el ultimo año?

En esos deportes los controles son infinitamente más rigurosos que en el fútbol, tanto en calidad como en cantidad. La diferencia principal estriba en el número de controles. Por poner un ejemplo, los controles en el fútbol son análisis de orina mientras que en otros deportes además de la orina te sacan sangre. Por si fuera poco, hace tiempo José Ramón de la Morena demostró que esos controles se conocían de antemano.  Existían irregularidades en los controles y se sabía con antelación.

No se trata por tanto de que haya menos casos de dopaje en el fútbol, sino de que los controles no son igual de exigentes. Señala un un médico francés que cada año en Francia uno de cada 10 ciclistas pasan por controles antidopaje, mientras que en el fútbol es uno de cada 2.000 jugadores, por lo que consideró que, para que se pueda disuadir a los tramposos, se tiene que controlar al menos al 10% de los jugadores, como pasa con el ciclismo.

El numero de controles, 30.000 en todo el mundo,  es mucho menor comparativamente que en el ciclismo, teniendo en cuenta que solamente es España hay unos 800 futbolistas entre suplentes y titulares en primera y segunda división.

Dopaje UEFA

Dopaje UEFA

Los controles de dopaje son caros, según la propia FIFA contarían unos 1.000 $ pero solamente los casos más sencillos. Al final, como todo en la vida, el dinero es importante y así lo dice un representante de la propia FIFA:

«Si se tratara de su propia empresa, estoy seguro de que se lo pensaría dos veces antes de gastarse tres millones para descubrir a un tramposo. Tenemos otros muchos problemas».

Hace eso sí la propia  FIFA informes muy optimistas vendiendo que el el fútbol hay pocos casos y que se combate.

Visto por tanto que hay una clara diferencia entre los deportes a la hora de realizar los controles; veremos como no hay tanta diferencia cuando se trata de compartir médicos y doctores. Muchos de los médicos acusados de dopar a ciclistas han colaborado con equipos de fútbol. Curiosamente algunos son herederos de Fuentes:

Uno de ellos Jesus Losa, especializado en medicina deportiva era el médico del Euskaltel y de David Millar hasta julio de 2004, cuando fue descubierto el dopaje sistemático del británico y el galeno huyó de todos sus cargos oficiales. David Millar reconoció que se había dopado inducido por este médico. Se empezó a investigar y acabó siendo apartado del Euskaltel. También trató a Maribel Moreno, otra ciclista que fue tratada por este médico y que confesó que se había dopado con EPO.

Lo curioso del caso es que se filtró que también asesoró a la Real Sociedad en la temporada 2002/2003. No oficialmente y por eso no hay constancia pero si se filtró a los medios. La Real hizo una temporada espectacular disputándole la liga al Real Madrid de los galácticos hasta el último partido. Su entrenador, el francés Delanoueix fue el entrenador de moda. Parecía un entrenador espectacular. Hoy anda desaparecido. Al año siguiente desaparecieron todos, entre sospechas de dopaje sistemático, se filtró en algún periódico el nombre de Jesús Losa.

Marcos Maynar, otro de los herederos de Fuentes también asesoró a equipos de fútbol en segunda divisón B y particularmente fue el encargado de  demostrar que el organismo del futbolista Gurpegui, del Athletic, producía de manera espontánea nandrolona. Su curriculum no ofrece dudas acerca de sus muchas vinculaciones con el dopaje, en ciclismo y en disciplinas varias. Recientemente se le ha vinculado con la Operación Galgo y parece cuestión de tiempo.

Pero aquí no acaban los nombres ni las sospechas…hay mucho más y solo estoy a mitad del camino (segunda parte del artículo).

La FIFA, las tecnologías y la estulticia

No me gusta la UEFA. Como todos estos organismos que actúan de intermediarios en los deportes está lleno de incompetentes y chupatintas, como diría Jose María García. A imagen y semejanza de la Federación española de fútbol , la UEFA está regida por un ex-futbolista cuyo único mérito para convertirse en gestor fue ser buen futbolista y sobre todo ser un trepa. La misma descripción que en el caso de Villar.

Logotipos de la FIFA y la UEFA

Logotipos de la FIFA y la UEFA

¿Que podemos esperar por tanto de estos tipos? Ayer dijo el vicepresidente de la FIFA, un tal Jerome Valcke, que no se va a incorporar la tecnología al fútbol. No se el curriculum de este personaje pero tampoco me interesa. Sólo con escuchar que hay que dejar el fútbol tal cuál es me vale.  Fantástico pues, dejomosló tal cuál, con goles fantasma cada fin de semana, barreras a 5 metros, multitud de penaltis no pitados, árbitros bochornosos y fueras de juego horriblemente pitados. Esta es la salsa del fútbol que diría uno de estos catetos.

Para mi la salsa del fútbol son los goles, el juego, la competitividad y no los errores arbitrales. Todo lo que esté encaminado a hacer el fútbol más justo es positivo.Como lo es en otros muchos deportes. No creo que el tenis haya perdido un ápice de autenticidad con el ojo de halcón. Más bien al contrario.

Renunciar a las nuevas tecnologías solamente se explica desde la perspectiva del control absoluto de lo que pasa en el terreno de juego. Sin ella, los árbitros seguirán siendo claves en el devenir del encuentro. Y los árbitros son controlados por sus organizaciones. Léase, FIFAS, UEFAS y demás putrefactas conglomeraciones de incompetentes.

No digo que la tecnología sea la solución de todo, pero si al menos la solución de problemas tan cotidianos en el fútbol como los mencionados arriba. ¿Acaso no se puede establecer una barrera en su sitio y poder disfrutar de más goles de falta? ¿Tan difícil es pitar correctamente los fueras de juego y ver más “mano a mano” de los delanteros contra el portero? Todo esto es la salsa del fútbol y cada fin de semana nos privan de ello.

Si al menos estos tipejos hiciesen su labor gratis pensaría que son unos inútiles con buena intención. Pero resulta que estos tipos además de recibir buenos sueldos, asisten a los partidos gratis con sus banquetes, viajan por el mundo, participan en actos y se promocionan.Algunos como Villar no tienen suficiente y llevan a esposas, hijos, amigos, esbirros,conocidos o lo que sea. Como ellos no pagan.

Pero no cambiemos nada no vayamos a adulterar un deporte tan puro como el fútbol. ¡Que viva la salsa del fútbol!