Las propuestas de Rosell

No todo lo que viene de “Can barsa” es malo por definición, aunque hay que reconocer que en los últimos tiempos se han esforzado mucho para que así fuese. El delfín de Laporta, otrora mana derecha, y hoy enemigo acérrimo parece haber comenzado su segundo año en el club con fuerza y con ideas. Tras un primer año dubitativo a la sombra del presidente más exitoso de la historia blaugrana y con una relación más que discreta con Guardiola, Rossel parece que dispuesto a cambiar el status quo.

Desde este blog se ha criticado con insistencia la actual estructura del fútbol en todos sus niveles, federativo, europeo(UEFA)  e internacional(FIFA), pero esas críticas también debería extenderse a los clubes, los principales protagonistas del fútbol, que hasta ahora se han dejado pisotear y manosear por un puñado de holgazanes y gañanes (ver definición de Villar y Platini en el diccionario).

Y como siempre en este mundo, solamente los intéreses puramente económicos y la movilización de los más fuertes es capaz de cambiar las situaciones. En este caso han de ser Real Madrid, Bayern de Munich, Manchester o Barcelona los encargados de dirigir este movimiento. Hasta ahora, obviando la última intentona con el G12, el único que parece dispuesto a movilizarse es el Barcelona a través de su presidente.

Dos han sido sus mejores propuestas, ya encima de la mesa hace mucho tiempo, pero sin un dirigente a la cabeza:

1) La reducción de la liga española a 18 equipos, algo indispensable para lograr dos objetivos: un calendario menos sobrecargado y más asequible y una liga más competitiva.

Este calendario que actualmente lo tienen la bundesliga y la eredivise holandesa permitiría acabar la temporada antes de lo que se hace en la actual y evitar jugar partidos entre semana. Por supuesto, esta iniciativa debería ser global, también para otras ligas, aunque estas como la inglesa acaban antes por empezar antes.

2)La segunda propuesta de Rossel se refiere a una vieja demanda de los clubes, actualmente de moda gracias al presidente del Sion, ese cruzado loco, y pretende que UEFA y FIFA paguen a los clubes por utilizar los recursos de los clubes, los jugadores.

Estas dos reformas, además de ser indispensabes deben proseguir con un cambio mayor en el fútbol. Y debo hacerse de manera global porque al final los jugadores son internacionales y su participación en sus respectivas selecciones afectan a los clubes. Algunos de estos cambios deben ser radicales, tocando fundamentalmente dos aspectos: la modernización del fútbol y el cambio total de calendarios de las selecciones.

El primer aspecto ha sido de sobra comentado, y a él se oponen una y otra vez el cerril Platini, pero también otros dirigentes anclados en un fútbol de bola de trapo. Modernizar el fútbol es una demanda actual de este deporte de la que no se puede estar ajeno. Es como mirar hacia otro lado cuando te hablan de facebook o twitter.

Con las selecciones, se deberían plantear nuevas opciones como reservar los veranos para  las clasificatorias en los veranos sin competición. Así, durante este periodo se celebraría europeos y demás torneos internacionales, clasificatorias y mundiales. Para que este modelo fuese sostenible el fútbol de clubes debería finalizar pronto para permitir a los jugadores un descanso previo y posterior.

De esta manera se evitarían estos absurdos parones que obligan a los clubes a parar toda su maquinaria. Pero a su vez, también permitiría a las selecciones trabajar de formar continuada, permitiendo giras y amistosos antes de la competición, justo como ocurre en años de Eurocopas.

Estas medidas novedosas son tan válidas como cualquier otra pero tienen que estar enfocadas a hacer un fútbol mucho más atractivo y organizado, donde gane el aficionado pero también los clubes, que son al fin y al cabo los principales generadores de futbolistas. Por eso deben ser los propios clubes los que impulsen esta iniciativa. Y concretamente los 10 o 12 más importantes, que seguramente aglutinen a los 8 o 9 jugadores principales de las selecciones más competitivas: Brasil, Argentina, Inglaterra, Italia, España…

Si los clubes se plantan y niegan la cesión de sus jugadores la FIFA y la UEFA no podrán organizar sus torneos. O si, pero a nadie le interesaría verlo. Sería un plantón al estilo “lockout” de la NBA, aunque en este caso el pez chico, los clubes, atacaría al pez grande, FIFA y UEFA.

Para ello hace falta comunicación entre clubes e ideas claras. Se deben dejar de lado los intereses particulares y apostar por los generales. En este sentido, es curiosa la reacción del Real Madrid a la primera propuesta de reducción a 18 equipos. No sorprende a nadie la negativa del equipo blanco a reducir a 18 equipos en un claro gesto para tratar de ganar popularidad pero también para contradecir lo que dice Rossel. Por el otro lado, Rossel se ha opuesto a algo también lógico como son los partidos en horario asiático, también en contraposición al interés específico del Madrid. Actitudes ambas que no sirven para cambiar un modelo anticuado.

De nada sirve contemplar al club rival como enemigo cuando hay un enemigo más poderoso. Ni siquiera vale invocando afrentas pasadas porque al final los que pierden son los clubes. Lo estamos viendo cada día que Villar abre la boca. Su elección, consecuencia de una ruptura de la unidad de clubes, concretamente el Barcelona, pudo ayudar al equipo blaugrana pero al final ha perdido la liga española, con un dirigente inútil e incompetente.

Por eso, hay que pedir a los dirigentes menos cortedad de miras y más visión, porque de lo contrario seguiremos viendo como Platini hace y deshace a su antojo.

El Sion quiere hacer despertar al fútbol

A estas alturas de las película el único que parece haberse dado cuenta de cómo funciona la UEFA y la FIFA es el presidente del Sion. Una especie de cruzado contra toda una organización de funcionamiento caciquil y corrupto, que desde hace años rige el fútbol europeo, el primero, y mundial, el segundo.

Lo que hay que preguntarse en realidad es qué son estas dos organizaciones y cuál es excatamente su papel. Una, la UEFA nació al amparo de la Copa de Europa, organizaca y promovida por un periódico, LÈquipe, y por un club, el Real Madrid. La otra, la FIFA, nació mucho antes, pero no se consolidó hasta la creación de los primeros mundiales de fútbol.

Ambas organizaciones actúan como canalizadores y organizadores de todo el fútbol europeo y mundial, creando normas, manejando y repartiendo beneficios e imponiendo suspensiones o sanciones.

Y ambas organizaciones no aportan en realidad nada, y como meros intermediarios se llevan una buena parte de los beneficios. No es la FIFA ni la UEFA la que tiene que afrontar los cuantiosos gastos del fútbol. Por un lado, son las federaciones de cada país la que organizan su fútbol nacional, y por otro, son los clubes, organizaciones privadas, las que se encargan de formar y pagar a los jugadores.

A pesar de que ese gasto en forma de recursos económicos y humanos es cuantioso, la UEFA y la FIFA nada aportan al respecto, y lo único que hacen llevarse unos beneficios que son absolutamente desproporcionados.

En el caso de la UEFA, la presión de los clubes durante muchos años provocó continuos cambios de formato que han favorecido a los clubes. Aunque a pesar de ello, el poder político en forma de decisiones sigue estando en poder de la UEFA. Esta organización como máxima garante del fútbol europeo en vez de apostar por la modernización de la mejor competición del mundo da en realidad pasos atrás. Lo hemos visto con la nueva y absurda norma de poner a dos árbitros sin poder de decisión detrás de cada portería. Dos meros monigotes que cuesta dinero(de los clubes) y que lo único para que sirven es para tapar la visión del público que se encuentra detrás.

El otro gran logro de la UEFA es conseguir cabrear a los grandes clubes y también a los pequeños, como el Sion, tras interpretar las normas a su antojo y sancionar a su gusto. Todo ello sin ningún rigor y con el peligro de que se recurra a la justicia ordinaria. Ese gran leviatán que en realidad es la solución a los desmadres de esta organización. Ninguna asociación ni entidad pueda estar ajena a las normas legales, y los jueces, en su calidad de actores imparciales deciden lo más justo, independientemente de interés de unos y otros. Por eso, el Sion, que conoce este punto débil y está dispuesto a explotarlo, ha sido el primero en quitarse la venda y en presionar a una UEFA que tiene que empezar a cambiar por completo su estructura opaca y corrupta.

Lo de la FIFA es ya directamente una broma de mal gusto que hasta ahora ha contado con la anuencia de los clubes, demasiado cobardes y débiles para plantear serias reformas. En un mundo capitalista donde todo cuesta dinero y esfuerza, la FIFA es de los pocos que sin hacer nada controla un negocio tan potente como el fútbol y lo gestiona a su antojo.

Así, en un sistema donde los clubes  invierten miles de millones de euros en carísimos jugadores, son las federaciones y la FIFA las que se benefician de su desempeño. Los clubes además corren con el riesgo mientras que los jugadores obtienen alguna pequeña prima, lejos de los grandes beneficios que generan eventos como mundiales y eurocopas.

Por poner una analogía muy sencilla, es como si Apple o Microsoft cediesen a sus mejores expertos informáticos al gobierno madrileño para instalar un super programa informática que maneje todas las operaciones. A cambio de este costoso trabajo que requiere de un mes cada cuatro años y varias reuniones puntuales la Comunidad de Madrid les da una pequeña prima, y España, también favorecida indirectamente por esta mejore directamente no paga nada. Mientras, Apple y Microsoft siguen pagando sus nóminas religiosamente a sus técnicos con las consiguientes consecuencias, que son, entre otras que algunos se den de baja después por cansancio o estres, o que otros no rindan a su nivel tras muchos viajes y muchas horas de trabajo.

Esta explicación sencilla de entender es justamente lo que ocurre. La FIFA y la UEFA han encontrado su particular mina de oro y mientras los clubes fuertes no se unan y promuevan ellos mismos los cambios bajo la amenaza de una escisión, mortal de necesidad para ambas organizaciones, esto seguirá igual. Eso sí, mientras el Sion habrá logrado sus pequeños objetivos pero no habrá logrado cambiar lo sustancial, que el fútbol sea el deporte moderno y organizado que debería ser.

 

 

La necesidad de mejoras arbitrales. 5 medidas concretas.

La lucha desatada entre el Real Madrid y el Barcelona ha vuelto a dejar la sensación de que no funcionan adecuadamente los sistemas arbitrales en el fútbol. Algunos encuentran un cierto encanto en estos errores, afirmando aquello de que forma parte del fútbol. Otros entendemos la necesidad de profesionalizar un deporte que todavía vive muy alejado de las tecnologías y de la mejora de sus normas.

Mientras otros deportes como el baloncesto han hecho evolucionar sus reglamentos y normas en búsqueda de un mayor espectáculo y dinamismo, el fútbol apenas ha realizado cambios. La mayoría de los deportes, además, han incorporado las tecnologías para mejorar el arbitraje. Así en el tenis existe el ojo Halcón que permite a los jugadores la posibilidad de rearbitrar los puntos más importantes si creen que existe una equivocación o en el fútbol americano la existencia de las cámaras para jugadas especialmente polémicas o difíciles.

En cambio, en el fútbol parece ser que la única medida que proponen los máximos dirigentes es seguir aumentando el número de personas que arbitran el partido, ajenos a la existencia de tecnologías que evitarían escándalos como los vividos en los últimos mundiales.

De lo que se debería tratar es de proponer un fútbol más justo y para ello hacen faltan tres cosas: tecnología, modificiación de algunas normas y cumplimiento escrupulosa del reglamento que debería ser el mismo en todos los partidos.

Aqui van varias propuestas:

1) Tecnología para los goles fantasma. Existen numerosos artilugios probados que permiten relacionar la entrada completa del balón con la línea de gol. Aunque se da en pocas ocasiones este hecho cuando ocurre se generan no pocas polémicas.

2) Medición de barreras. La norma indica que la barrera debe estar a 9.15 metros ni uno más ni uno menos. No resulta muy comprensible que un árbitro no pueda medir esta exactamente. De la misma manera que el punto de penalty siempre está a 11 metros y sería incomprensible que alguien lo lanzara a 13 o a 9, no tiene sentido que no se cumplan las distancias. Para ello solamente haría falta un medidor, como por ejemplo los que se utilizan en atletismo, y un spray que marque el punto exacto en el césped. Ambas cosas existen y están inventadas y ponerlas en práctica supondría menos tiempo que el actual donde se discute constantemente la distancia. Sería muy simple fijar la distancia con el spray y sancionar con tarjeta amarilla a todo aquel que superase una marca que  se borra después automáticamente.

3) Vídeos para jugadas polémicas. Al igual que el fútbol americano donde cada equipo puede solicitar el uso del vídeo un número de veces, se podría usar este sistema en el fútbol. Se podría limitar su uso para jugadas en el área y permitir a cada equipo por ejemplo su uso una vez por mitad. Para agilizar este sistema se necesitaría un cuarto árbitro especialista en interpretar imágenes por vídeo. El equipo recurriría y sería el árbitro con las imágenes el que tomaría la decisión final apoyado por el juez “tecnológico”. Este proceso que podría evitar algunos minutos evitaría muchas polémicas y permitiría descargar responsabilidad a los árbitros ya que serían los propios equipos los responsables de decidir que jugadas son o no polémicas. En caso de que el árbitro entienda que su decisión primera es la correcta  el equipo no tendría oportunidad de volver a reclamar. Si acertase seguirá teniendo ese derecho, tal y como funciona con el ojo de Halcón o en el fútbol americano.

4) Tecnología de fueras de juego. Se ha demostrado muchas veces la imposibilidad de mirar al jugador que conduce el balón y a los que se desmarcan. Aún así los linieres de hoy en día logran acertar en muchas ocasiones, aunque fallan en otras que serían claros goles. Se trataría de buscar un sistema de muchos de los propuestos que facilitasen al linier esta operación.

5)Uso del vídeo de manera discrecional por el árbitro. El árbitro, bien por iniciativa propia o por recomendación del linier tecnológico podría parar el juego y usar el vídeo para tomar cualquier decisión. Esto evitaría expulsiones injustas por agresiones inexistentes. También podría usarse para fueras de banda o de cornes polémicas o importantes para el desenlace del partido.

Muchos de los que no quieren estos sistemas argumentan que los partidos se pararían constantemente y que sería algo tedioso. Lo cierto es que en la realidad los partidos duran de tiempo real mucho menos de los 90 minutos. Entre pérdidas de tiempo voluntarias, saques de banda y decisiones arbitrales, en la actualidad muchos partidos parecen más partidos de baseball que de fútbol. Se trataría de implementar estos sistemas pero también de castigar severamente las pérdidas de tiempo voluntarias y también cualquier atisbo de protesta. Así, como en otros deportes, estaría prohibido increpar al árbitro, rodearle o quejarse.

Si se aplicasen estas medidas el fútbol sería más divertido porque sería más dinámico, su resultado final más justo y además se evitarían muchas polémicas que más que la salsa del fútbol lo que realmente constituyen es el problema del fútbol.

El Dopaje en el Fútbol, primera parte

“Hay deportes contra los que se puede ir y otros contra los que no, ya que disponen de una maquinaria legal muy potente para defenderse y eso podría costar también su puesto al que gobierna el deporte actualmente”.

Eso decía Eufemiano Fuentes en una entrevista a ‘Le Monde’ e iba más lejos, al afirmar: “tienen menos defensa que otros”. Entre sus clientes, según Fuentes, no había sólo ciclistas, sino también “atletas, tenistas, futbolistas, jugadores de baloncesto y boxeadores”.

“También los he hecho en otros deportes. He aconsejado tratamientos para la ayuda a la recuperación a equipos de fútbol, atletas y tenistas, por decir algunos deportes. Y no te puedo dar nombres, porque estoy sujeto al secreto profesional. Lo que pasa es que sólo han salido nombres de ciclistas. Ha habido una filtración selectiva, que es lo que me tiene indignado”.

Luego más tarde, el propio Fuentes suavizaba sus primeras declaraciones, quizá presionado por esa maquinaria legal que más tarde denunciaría a Le Monde obligándole a pagar sendas indemnizaciones a Real Madrid y Barcelona.

A veces pensamos que el dopaje es cosa de esos deportes individuales, y que únicamente existe un doctor, el ya tristemente famoso Eufemiano Fuentes. Nos conformamos con saber que colaboraba con equipos ciclistas sin preguntarnos más allá. Sabemos que en su clínica se encontraron más de doscientas bolsas de sangre y sabemos que según él colaboraba en variados deportes, incluido el fútbol. Queramos o no la sospecha está ahí, diferente es que se trate de un asunto demasiado gordo como para destaparlo.

Si ya es traumático para el país que una atleta referente o un ciclista estén relacionados con el dopaje, imaginaos lo que sería ver al Real Madrid o al Barcelona en las portadas de todo el mundo por este asunto. Y sin embargo, tenemos las pruebas delante de nuestras narices y no las queremos ver.

En la temporada 2000-01 Eufemiano Fuentes colaboraba con la UD Las Palmas. Ascendieron ese año y lograron una temporada espectacular, terminando en el puesto undécimo. Eufemiano llegó avalado por Zósimo San Román, preparador físico del equipo técnico comandado por Sergio Kresic, y su estancia en el club amarillo estuvo salpicada por la polémica.

Tras una visita al Rayo Vallecano, el 20 de enero de 2001, la Cadena SER desveló que en el vestuario utilizado por la UD Las Palmas, en el estadio Teresa Rivero se habían encontrado un elevado número de jeringuillas. Eufemiano Fuentes, poco después, dio una rueda de prensa en la que se defendió de las acusaciones. Meses después, con la marcha de Sergio Kresic y su grupo de colaboradores del club, Eufemiano Fuentes abandonó la UD Las Palmas donde su contratación no había contado con el visto bueno de Arturo Gómez, responsable en esos momentos del equipo médico de la entidad amarilla:

“Fuentes nunca fue un médico de mi equipo. Llegó como una imposición del presidente. En lo personal siempre tuvimos una buena relación. Pero jamás, jamás, aprobé sus métodos de trabajo”

Aunque todo aquello salió a la luz pública no adquirió la suficiente relevancia. A nadie le interesaba ni le interesa ensuciar el fútbol. Todo lo que no se repite en distintos medios de comunicación o no sale a la luz pública no existe. Da igual que cientos de personas tengan conocimiento de ello o que todos sospechemos lo que pasa. Si no está en los periodicos no existe. Y eso es lo que pasa con el dopaje en el fútbol, no existe.

Existe en el ciclismo y nos sorprendemos cuando nos dicen que Alberto Contador previsiblemente se dopó. Pero entonces atamos unos cuantos cabos y empezamos a contemplar tal posibilidad. Lo mismo ocurre en el atletismo. De repente todo estalla. Lo que antes eran medallas ganadas con esfuerzo y sudor, ahora tienen también un componente alto de dopaje. Y entonces atamos cabos de nuevo y entendemos que era difícil que una atleta con una edad y en una disciplina nueva destacase tanto o que un ciclista subiese un puerto como el Tourmalet tan rápidamente.

Lo que se demuestra con esto es que visto con retrospectiva es fácil buscar indicios. El problema en el fútbol es que somos incapaces si quiera de ver unos indicios que están delante de nuestros ojos, pero que sin embargo nos obligamos a no mirar.

Porque el dopaje no es propio de deportes como el ciclismo y el atletismo por ser deportes individuales. El dopaje es parte inherente del deporte de élite y también del fútbol. Dirán algunos que el fútbol tiene un alto componente técnico y que no tiene sentido doparse, ignorando la esencia del deporte de élite que es la capacidad física. Sin ella, ningún futbolista o deportista es capaz de reaccionar con rapidez.

En el deporte de alta competición, el físico lo es casi todo. Un gran equipo que está mal físicamente no gana partidos, y que decir de un jugador: ni controla el balón, ni regatea, ni da buenos pases, ni se anticipa al contrario… El físico es esencial. Ser más rápido, más fuerte, tener más reflejos, es fundamental. El mejor ejemplo que puedo poner es Zidane, el jugador más técnico que yo he visto. Pues bien, el mago frances parecía otro jugador cuando estaba mal físicamente. Lento, impreciso, fallaba controles y pases que en buenas condiciones jamás habría fallado. Y eso es aplicable a todos.

Y hablando del francés, seguramente vivió en la Juventus algún caso relacionado con el dopaje. Aunque solamente se habla de creatina, un buen numero de positivos tuvo lugar en Italia en los años 2000 y 2001..Hay sin embargo pocos casos de dopaje en general (al final del documento).

¿Cual es el motivo por el cuál en ciclismo los casos de dopaje afectan a todos los países de manera evidente y en el fútbol, a nivel mundial solamente se han detectado 10 casos el ultimo año?

En esos deportes los controles son infinitamente más rigurosos que en el fútbol, tanto en calidad como en cantidad. La diferencia principal estriba en el número de controles. Por poner un ejemplo, los controles en el fútbol son análisis de orina mientras que en otros deportes además de la orina te sacan sangre. Por si fuera poco, hace tiempo José Ramón de la Morena demostró que esos controles se conocían de antemano.  Existían irregularidades en los controles y se sabía con antelación.

No se trata por tanto de que haya menos casos de dopaje en el fútbol, sino de que los controles no son igual de exigentes. Señala un un médico francés que cada año en Francia uno de cada 10 ciclistas pasan por controles antidopaje, mientras que en el fútbol es uno de cada dos mil jugadores, por lo que consideró que, para que se pueda disuadir a los tramposos, se tiene que controlar al menos al 10% de los jugadores, como pasa con el ciclismo.

El numero de controles, 30.000 en todo el mundo,  es mucho menor comparativamente que en el ciclismo, teniendo en cuenta que solamente es España hay unos 800 futbolistas entre suplentes y titulares en primera y segunda división.

Los controles de dopaje son caros, según la propia FIFA contarían unos 1.000 $ pero solamente los casos más sencillos. Al final, como todo en la vida, el dinero es importante y así lo dice un representante de la propia FIFA:

«Si se tratara de su propia empresa, estoy seguro de que se lo pensaría dos veces antes de gastarse tres millones para descubrir a un tramposo. Tenemos otros muchos problemas».

Hace eso sí la propia  FIFA informes muy optimistas vendiendo que el el fútbol hay pocos casos y que se combate

Visto por tanto que hay una clara diferencia entre los deportes a la hora de realizar los controles, veremos como no hay tanta diferencia cuando se trata de compartir médicos y doctores. Muchos de los médicos acusados de dopar a ciclistas han colaborado con equipos de fútbol. Curiosamente algunos son herederos de Fuentes:

Uno de ellos Jesus Losa, especializado en medicina deportiva era el médico del Euskaltel y de David Millar hasta julio de 2004, cuando fue descubierto el dopaje sistemático del británico y el galeno huyó de todos sus cargos oficiales. David Millar reconoció que se había dopado inducido por este médico. Se empezó a investigar y acabó siendo apartado del Euskaltel. También trató Maribel Moreno, otra ciclista que fue tratada por este médico y que confeso que se había dopado con EPO.

Lo curioso del caso es que se filtró que también asesoró a la Real Sociedad en la temporada 2002/2003. No oficialmente y por eso no hay constancia pero si se filtró a los medios. La Real hizo una temporada espectacular disputándole la liga al Real Madrid de los galácticos hasta el último partido. Su entrenador, el francés Delanoueix fue el entrenador de moda. Parecía un entrenador espectacular. Hoy anda desaparecido. Al año siguiente desaparecieron todos, entre sospechas de dopaje sistemático, se filtró en algún periódico el nombre de Jesús Losa.

Marcos Maynar, otro de los herederos de Fuentes también asesoró a equipos de fútbol en segunda divisón B y particularmente fue el encargado de  demostrar que el organismo del futbolista Gurpegui, del Athletic, producía de manera espontánea nandrolona. Su curriculum no ofrece dudas acerca de sus muchas vinculaciones con el dopaje, en ciclismo y en disciplinas varias. Recientemente se le ha vinculado con la Operación Galgo y parece cuestión de tiempo.

Pero aquí no acaban los nombres ni las sospechas…hay mucho más y solo estoy a mitad del camino.

La FIFA, las tecnologías y la estulticia

No me gusta la UEFA. Como todos estos organismos que actúan de intermediarios en los deportes está lleno de incompetentes y chupatintas como diría Jose María García. A imagen y semejanza de la Federación española de fútbol , la UEFA está regida por un ex-futbolista cuyo único mérito para convertirse en gestor fue ser buen futbolista y sobre todo ser un trepa.La misma descripción que en el caso de Villar.

¿Que podemos esperar por tanto de estos tipos? Ayer dijo el vicepresidente de la FIFA, un tal Jerome Valcke, que no se va a incorporar la tecnología al fútbol. No se el curriculum de este personaje pero tampoco me interesa. Sólo con escuchar que hay que dejar el fútbol tal cuál es me vale.  Fantástico pues, dejomosló tal cuál, con goles fantasma cada fin de semana, barreras a 5 metros, multitud de penaltis no pitados, árbitros bochornosos y fueras de juego horriblemente pitados. Esta es la salsa del fútbol que diría uno de estos catetos.

Para mi la salsa del fútbol son los goles, el juego, la competitividad y no los errores arbitrales. Todo lo que esté encaminado a hacer el fútbol más justo es positivo.Como lo es en otros muchos deportes. No creo que el tenis haya perdido un ápice de autenticidad con el ojo de halcón. Más bien al contrario.

Renunciar a las nuevas tecnologías solamente se explica desde la perspectiva del control absoluto de lo que pasa en el terreno de juego. Sin ella, los árbitros seguirán siendo claves en el devenir del encuentro. Y los árbitros son controlados por sus organizaciones.Léase, FIFAS, UEFAS y demás putrefactas conglomeraciones de incompetentes.

No digo que la tecnología sea la solución de todo, pero si al menos la solución de problemas tan cotidianos en el fútbol como los mencionados arriba. ¿Acaso no se puede establecer una barrera en su sitio y poder disfrutar de más goles de falta? ¿Tan difícil es pitar correctamente los fueras de juego y ver más “mano a mano” de los delanteros contra el portero? Todo esto es la salsa del fútbol y cada fin de semana nos privan de ello.

Si al menos estos tipejos hiciesen su labor gratis pensaría que son unos inútiles con buena intención. Pero resulta que estos tipos además de recibir buenos sueldos, asisten a los partidos gratis con sus banquetes, viajan por el mundo, participan en actos y se promocionan.Algunos como Villar no tienen suficiente y llevan a esposas, hijos, amigos, esbirros,conocidos o lo que sea. Como ellos no pagan.

Pero no cambiemos nada no vayamos a adulterar un deporte tan puro como el fútbol. ¡Que viva la salsa del fútbol!

Hay que cambiar las normas del fútbol

La IFAB(International  Football Asociation Board) se reunio recientemente. Estoy viendo un partido de baloncesto y he  visto que un defensa se caía y continuaba la jugada. El equipo mete canasta y a continuación el árbitro para el partido para ver como está el lesionado. El partido sigue su curso y todos tan contentos.Nadie protesta ni se apela a una supuesta deportividad.

Y me pregunto, en voz alta ¿porque no pasa lo mismo en el fútbol? Acaso los futbolistas son mejores que los jugadores de baloncesto, balonmano,etc… ¿Acaso sus lesiones son más graves y hay que parar los partidos? Nunca he entendido la razón por la que se paran los partidos de fúbol cada vez que hay algún jugador en el suelo. El 98% de las veces los jugadores se levantan a los 5 segundos, y por tanto tirar la pelota fuera solamente ralentiza el juego e impide el espectáculo. Y si efectivamente hay una lesión grave, se sabe casi al momento, y desde luego si la rodilla está rota lo estará también 1 minuto después, y parar el juego tampoco habría sido de gran ayuda.

El problema del fútbol comparado con otros deportes es que muchos partidos son lentos. Ademas de las muchas faltas pitadas, los árbitros paran el juego demasiadas veces, y son pocos los partidos de ida y vuelta. La excepción es el fútbol ingles, donde los árbitros paran poco el juego a pesar de que se ven entradas fuertes. Hay que empezar a cambiar el concepto de juego, primar la rapidez, la velocidad de los partidos y aplicar la famosa ley de la ventaja.

A los árbitros apenas debería verseles ni oir su silbato. Deberían ser meros intermediarios del juego, como cuando jugabamos en el colegio sin árbitro.Todos sabiamos cuando había faltan,fueras de banda y gol.

Hoy en día la figura del árbitro tal y como estaba concebida antiguamente no tiene demasiado sentido. No llegan a tiempo a ver las jugadas porque el fútbol es mucho más rápido que antiguamente y se equivocan demasiadas veces.

Además, la FIFA no ha sabido renovar las normas ni modernizar el fútbol aprovechando las nuevas tecnologias. Asi que mientras en el tenis utilizan el ojo del águila para los saques o en el futbol americano la cámara para revisar las jugadas, en el fútbol seguimos viendo goles fantasmas, penaltys escandalosos no pitados, barreras sin distancia y muchos más errores.

Forma parte de la magia del fútbol dicen algunos. Mientras unos ven magia yo veo injusticias y una adulteración del juego. No hay ninguna magia en un penalty no pitado, hay una gran injusticia, y hay muchas ilusiones y esperanzas en juego, como para darle a los árbitros plenipotencia para decidir jugadas que humanamente no pueden ver.

¿Porque no utilizar los sprays para fijar las barreras? ¿Y cámaras en el área para ver si hay penaltys? Y no habrá sistemas para los fueras de juego? No he odio a nadie quejarse en el fútbol americano cuando se revisa un touchdown ilegal.

Gana el deporte, el espectáculo y sobre todo la justica.