El Real Madrid buscará la Undécima en Milán

El Real Madrid parece siempre volver a su lugar de origen, casi por inercia. Desde luego no por casualidad ni por suerte porque son ya 14 finales de la Copa Europa, 10 de ellas se cuentan por victorias. Y esa racha junto con las 6 semifinales consecutivas demuestran que algo tiene el club que incluso en momentos aparentemente revueltos, es capaz de alcanzar algo que muy pocos clubes logran.

La campaña del Real Madrid ha sido tan atípica como irregular, con un pésimo comienzo de año, un cambio de entrenador a mitad de temporada y un final fulgurante donde prácticamente todos los partidos se cuentan por victorias, los más fáciles y los menos.

Mosaico del bernabeu

Mosaico del bernabeu

Y así, ganando primero a la Roma en una eliminatoria aparentemente fácil, remontando al Wolsfburgo tras un partido de ida desastroso y después venciendo al City en una semifinal no demasiado apasionante, se planta en su segunda final en dos años. Lo mismo que el Atlético de Madrid, por cierto, que es verdad que ha tenido  un camino con más obstáculos, especialmente en su tramo final, contra Bayern de Munich y Barcelona.

Pero lo que cuenta al final y lo que recoge la historia es quien levanta la orejona. Y para ello hay que llegar a la final. Lo está el Real Madrid tras disputar 180 minutos de un fútbol propio de un equipo que ha hecho cierto fútbol-control. Sin arriesgar demasiado, midiendo mucho los tiempos. No en vano, muchos de sus jugadores tienen ya muchos partidos a las espaldas. Y no en vano tampoco, el equipo ha afrontado ambos partidos sin dos de sus mejores atacantes al 100%, Benzema y Cristiano Ronaldo.

Por fortuna, si ha aparecido el tercero en discordia Gareth Bale. Del galés parece que muchos olvidaron rápidamente su contribución al equipo en una primera temporada excelsa y se quedaron solo con el recuerdo de un segundo año mediocre. De él y de todo el equipo. Pero la realidad es que este tercer año es un jugador determinante y ahora mismo está en un momento de forma espectacular. Es cierto que no le ayudan las lesiones intermitentes, pero nadie puede negar su aportación vital para el equipo.

Bale celebra su gol

Bale celebra su gol

Por lo demás, la seguridad de Keylor Navas es básica, la presencia de Casemiro imperativa para el mejor rendimiento de Kroos y Modric y la aportación también de Carvajal. La mejor noticia para el equipo es que el banquillo ha respondido durante todo este tramo final.

Seguramente Zidane recuerde la debacle con Ancelotti, con el equipo fundido en su tramo final, con 11 jugadores exhaustos y 11 suplentes fuera de ritmo de competición. Ahora este Real Madrid puede permitirse el lujo de contar en momentos tan difíciles como una semifinal con buenas versiones de sus teóricos suplentes. Hoy, la primera parte de Isco ha sido excelente; Lucas Vázquez viene demostrando su rendimiento en otros partidos y en cuanto a Jesé y James parecen decisiones personales de Zidane. El francés detecta algo en Jesé, quizá su antiguo yo, aquel chaval que deslumbró en su primera temporada. Y de la misma manera nota la desidia en James, lo mismo, por cierto, que Benítez. Bien, son sus decisiones, y por ahora no podemos decir que se haya equivocado.

La final será ya otra cosa, 90 largos minutos para ambos equipos, quizá incluso 93. Lo que está claro es que el Real Madrid es siempre el más peligroso. También para el Atlético de Madrid que fue derrotado hace tres años en una final y eliminado por los madridistas el año pasado. Es cierto que este año y repetidamente en liga, los resultados son muy diferentes. Y esto es la Copa de Europa y aunque muchas veces no vaya de favorito o pueda mostrar dudas, casi siempre gana. Ahí están los números, con prácticamente 5 finales ganadas por cada una perdida, y sobra una derrota, o si se quiere, 1 por cada 4, y falta una victoria.

Y si alguien quiere dar al Atlético de Madrid como favorito, como aquel Valencia, el Bayern Leverkusen o la Juventus, que lo haga. El Real Madrid si gana será su obligación y si pierde será un fracaso. A ningún otro equipo le ocurre esto, porque ningún otro tiene la obligación de ganar la Copa de Europa como el Real Madrid.

¿Quien quiere esta liga?

El fútbol es tan sorprende e impredecible porque es capaz de lograr cosas como lo que está ocurriendo en la liga española. Todo parece un guión de suspense para decidir en el último partido, seguramente en el último minuto quien será el campeón.

 Hasta esa fecha hemos visto como en esta penúltima jornada el Atlético del Madrid ha desperdiciado la oportunidad de proclamarse campeón ante su público ante el empate del Barcelona. El Málaga, un rival que no se jugaba nada fue capaz de sacar un empate en el Calderón. Aunque quizá más que el rival pesó en el equipo rojiblanco la responsabilidad de tener que ganar, el miedo a ganar.

 Ese miedo se multiplicará por cinco pero cambiará en el Camp Nou y será el miedo a perder. El pánico a perder una liga ganada durante todo el curso para en el último suspiro ver como un rival que parecía defenestrado una jornadas revive cuál muerto viviente.

 Este Barcelona, inoperante ante el Elche, una sombra de lo que fue, otro equipo que no quiere ganar la liga, tiene la oportunidad de hacerlo en su estadio, ante su público, en lo que será una terrible encerronada a Atlético de Madrid.

 El último candidato que ya se ha descolgado definitivamente ha sido el Real Madrid, haciendo un partido horrible contra el Celta de Vigo. Con muchos suplentes y dando la liga por perdida hace varias jornadas, se han perdido 7 de 9 puntos posibles que ahora mismo estarían dando la liga al equipo blanco. Suponen los madridistas que es el precio que hay que pagar para la llegar a la final de Champion y ganarla. Lo que no sabemos será el precio que pagaremos en caso de no hacerlo porque pocas veces ha tenido el Real Madrid una oportunidad tan grande de dejar la liga casi sentenciada. Sendos empates ante Valladolid y Valencia y derrota ante un Celta, y todo con el equipo a medio gas, sin ser consciente de que estaban ante una oportunidad histórica.

 Ahora, le queda al Real Madrid ver como el Barcelona y el Atlético de Madrid ‘se matan’ en el último partido. A una semana de la final le puede interesar que el equipo rojiblanco se desgaste. Física y mentalmente tras 90 minutos muy intensos. El resultado dictará como se presentan los del Cholo a la final de Champion, pero es muy posible que perder el título les haga dudar de sus posibilidades.

 Pero no adelantamos acontecimientos. Quedan 90 minutos para decidir al campeón de liga y otros 90 para decidir al campeón de la Copa de Europa. Y son esos 180 minutos los que pueden determinar que las temporadas de uno y otro sean un éxito o un fracaso.

Final ACB, 2-2, todo a un partido.

Xavi Pascual le dio ayer a Pablo laso un repaso que sirve para valorar la trayectoria de un entrenador que ha llevado al Barcelona a ser uno de los mejores de Europa durante varios años. Con la baja de Ndong, varios jugadores castigados físicamente y con otros muchos fuera de la competición a nivel mental, Pascual se inventó una zona y unos cambios constantes de defensa que desconcertó al Real Madrid.

 Habituados a ataques fluidos y rápidos, el Real Madrid no supo como hacer daño al Barcelona. Fruto de ello fue el pésimo acierto de Carrol, verdadero termómetro del Real Madrid a la hora de saber si el equipo  carbura o no. Tuvieron que entrar en escenas secundarios del Real Madrid, aunque también lo hicieron los del Barcelona. Especialmente Wallace, desaparecido en los 4 partidos anteriores en ataque. Además, el continuo castigo de Lorbeck hizo el resto.

 El Barcelona fue administrando la ventaja por encima de los 8 puntos y solamente al final y tirando de épica el Real Madrid fue capaz de rebajarla a 4 puntos. Apenas quedaba un minuto y el Barcelona no se dejó robar la cartera. Demasiada experiencia en su plantilla y demasiada ansiedad en un Real Madrid que a favor de partido es letal pero que todavía le cuesta administrar las desventajas en contra a pesar de que ya en varios partidos ha remontado la diferencia. Le falta esa gestión de los últimos minutos donde cada decisión que se toma es clave.

 EL Real Madrid se juega la liga en el último partido, en un campo donde ha cuajado grandes actuaciones. Quizá juegue incluso mejor fuera de casa, sin la ansiedad de tener que ganar ante su público. Yo sigo confiando en esta joven plantilla y sigo pensando que el Barcelona acabará acusando el desgaste de una final jugada en prácticamente 8 días.

Final ACB

Se viene una apasionante serie al mejor de cinco partidos entre las dos mejores plantilla de la ACB. Tras el examen del Caja Laboral, el Real Madrid tiene otro aún más difícil, ganar al Barcelona con el factor casa en contra. Un factor a priori desfavorable que sin embargo puede no ser tan determinante.

La aplastante victoria del equipo blanco en la Copa del Rey contra el Barcelona dio un punto extra de moral al Real Madrid, que se vio incluso durante el último partido. A pesar de la derrota blanca el Madrid dejó la sensación de que le tenía cogida la medida a los azulgrana.

De las pasadas semifinales se han sacado varias cosas en claro. La primera es la excesivamente dependencia de Navarro. El Barcelona necesita al escolta catalán para ganar los partidos. Ya veterano y con muchas lesiones este año, de su rendimiento depende mucha parte de las opciones azulgrana. Y eso a pesar de contar con una plantilla plagada de jugadores talentosos y de experiencia. Pero quizá esa veteranía pueda ser en este caso negativa en una eliminatoria tan exigente y contra un Real Madrid joven, dinámico y pletórico.

Llega el Real Madrid de vencer, tras un gran desgaste físico propio y ajeno, y hacerlo sin la mejor versión de su jugadores más determinante, Carrol, el Navarro madridista. El americano ha sido una sombra de su versión de la liga regular. Anulado por la defensa baskonia y sometido al estrés de todo anotador que no ve aro, su malísimos números han servido para que otros jugadores diesen un paso adelante.

Con Mirotic lesionado y con Carrol desenchufado han sido Velickovic y Sergio Rodriguez los que han aportado sus puntos. El primero ha hecho sus mejores cinco partidos en su último año. Defenestrado por Messina y por su propia irregularidad y sometido a lesiones, es mérito de Laso el haberle recuperado para la causa. Y no hablamos de un buen jugador a secas, hablamos de un muy talentoso exyugoslavo capaz de tirar triples, entrar a canasta y rebotear. Todo un fichaje para el Real Madrid, como el del mejor Sergio Rodriguez. Un equipo como el Real Madrid no se puede permitir un base no anotador y en este sentido ambos Sergios han dado un paso adelante en momentos claves.

Es de esperar, en todo caso, que el inicio de la final se abra con un duelo de tiradores entre Navarro y Carrol. De la aportación de otros jugadores, especialmente del juego interior, dependerán los resultados.

Un duelo vibrante, de muchísimo nivel, en el que ambos deberían partir con un 50% de posibilidades.

La final de la Copa del Rey

Esta noche se juega la final la Copa de su majestad el rey Juan Carlos I en el estadio Calderón. Conviene señalar este punto porque a veces se olvida que además de tener el nombre de un rey, fruto de la herencia de hace muchos años, el trofeo es entregado por el mismo, o por su representante, el príncipe. No tiene por tanto un carácter no institucional como podría ser la entrega de la liga o cualquier otro trofeo.Por eso, se utiliza este partido como reivindicación política de unos pocos con la anuencia, ya sea por cobardía, pasotismo o simplemente falta de interés de muchos otros, empeñados en calificar como solamente de fútbol, una final que ya de por sí representa algo más que el fútbol por cuanto tiene de oficial.

Pero asuntos políticos al margen, y en vista de un aquelarre independentista de grandes dimensiones, en este partido se enfrentan dos equipos con mucho en juego. El Bilbao después de una larga temporada disputando tres competiciones, necesita un premio. Un trofeo que justifique como mínimo la inmensa ilusión que ha generado entre sus aficionados, promovida por una magna propaganda de su entrenador, el loco Bielsa. El equipo vasco no ha tenido una trayectoria especialmente difícil para llegar a la final y lo más duro lo encuentra justamente ahora.

En el otro lado, el Barcelona, acostumbrado durante estos tres últimos años a ganar al menos siempre un título(hablamos de títulos importantes). Un final de temporada sin uno de los tres grandes títulos y más teniendo en cuenta el adios de Guardiola se podría considerar como una mala temporada, siempre en comparación con anteriores. En mi opinión el fracaso no es tan grande habida cuenta del buen papel en liga, con muy buenos números y con una siempre difícil presencia en semifinales de Champion y en la final de la Copa del Rey.

Pero en el fútbol como en otros deportes solamente cuentas los títulso y nadie se acuerda de los finalistas y mucho menos de los semifinalistas. Por eso el Barcelona se juega mantener la continuidad en la obtención de títulos importantes.

Y si a priori es favorito por resultados anteriores contra el Bilbao y por la calidad de unos y otros jugadores en mi opinión la distancia es mucho más corta. En contra del Barcelona juega la importantísima baja de Alves. El jugador brasileño, que no ha hecho su mejor temporada, no deja de ser uno de los atacantes más importantes del Barcelona, desatascando por banda muchas veces el juego de su equipo. Y en contra también debería estar la ilusión y ganas del Atlethic por desmostrar que lo de Bucarest fue un accidente.

Tiene por tanto el equipo vasco la oportunidad de hacer una final diferente. A buen seguro sus jóvenes jugadores habrán aprendido una lección y querrán aplicarla. El problema es que en frente tienen un equipo experimentado con algunos de los mejores jugadores del mundo.

Mi apuesta es una buena del Bilbao, épica mediante. Veremos lo que ocurre.

Olimpiadas de baloncesto

Ya está disponible el calendario olímpico de los partidos de baloncesto y ha deparado un posible enfrentamiento en la final entre Estado Unidos y España. Antes, por supuesto, ambos equipos, y especialmente España tienen que superar a muchos otros. habrá que ver con que estrellas llega cada uno, como están los equipos balcánicos y si España mantiene la forma de las últimas Olimpiadas.

Por de pronto ambos equipos, España y Estados Unidos van a presentar bajas significativas. En el caso español, las de Ricky y Rudy son importantes porque son los dos jugadores con más futuro, y presente, haciendo ambos, especialmente el primero un inicio de temporada espectacular. Para Ricky, el sustituto natural es Calderón, un jugador siempre competitivo aunque ya con muchos años a sus espaldas. No aportará la magia ni frescura de Ricky pero si veteranía, mucho oficio y mucha calidad. Además otros bases de la liga pueden darle un relevo de calidad. Para el caso de Rudy hay pocos jugadores españoles que ofrezcan tantas cosas. La baja del balear se notará especialmente.

Por otro lado, en el lado estadounidense, las bajas también son significativas. Especialmente la de Rose, el MVP del año pasado y uno de los tres mejores jugadores de la liga. Aunque si de jugones se trata no faltan candidatos. Hay tantos que se podrían hacer varios equipos pero especialmente Lebron James, Durant, Carmelo Anthony, Wade o Bryant se bastan para romper un partido.

Más llamativas y difíciles de reemplazar son las bajas en el juego interior norteamericana. Howard, Aldrigde, y Odom se perderán las Olimpiadas por lesiones. Especialmente el primero son bajas dolorosas para un equipo que no suele jugar para los pivotes, aunque o dejan de ser piezas necesarias. Por supuesto que hay reemplazos de garantía en la NBA aunque ya no hablamos de los tres o cuatro mejores pivots de la liga.

Quizá este sea el único aspecto positivo para España que en el juego interior si cuenta con tres monstruos como son los Gasol e Ibaka. Tres cracks de primer nivel mundial que requieren a otros tres cracks para ser defendidos.

Aún así, la superioridad americana sigue siendo patente y hay que contar también con posibles lesiones de cualquiera de los jugadores selecionables. Queda lo más duro de la temporada, sobre todo en la NBA, con playoffs extenuantes y el juego interior de España se podría resentir por lesión o cansancio.

Veremos como llegan ambos equipos a las Olimpiadas y sobre todo si llegan a la final, en una reedición del mejor partido de baloncesto que yo recuerdo con aquella fabulosa final de hace cuatro años donde España se acercó a Estados Unidos.