Todos somos Messi; todos somos delincuentes

El F.C Barcelona sigue con su cruzada victimista, aunque ya nada sorprende tras décadas y décadas donde ellos eran los buenos y el resto los malos. Sabemos la historia de Di Stefano, hemos vivido el Guardiolato en su más pura esencia, y ahora vivimos un sin fín de escándalos del club blaugrana.

 Da igual el motivo, desenlace o actor, si está relacionado con el F.C Barcelona es una injusticia y el club nunca es responsable. No importa que al otro lado este la UEFA, la FIFA, la justicia brasileña o la justicia española, siempre habrá un culpable. En algún momento lo fue Franco, casi siempre el Real Madrid, y ahora la actualidad política.

 Aunque la única realidad, palpable y testaruda, es que los Messi han defraudado a Hacienda una gran cantidad de dinero. Y luego, una sentencia judicial ha determinado la culpabilidad de ambos. Puede ser que Leo Messi no se enterase o no se quisiese enterar, pero el precepto jurídico es claro, y dice que la ignorancia de la ley no exime de su cumplimiento. Distinto es que Leo fuese menor de edad, o estuviese mentalmente incapacitado. Pero no es así, y si tiene capacidad para firmar contratos multimillonarios, casi año a año, con sus renovaciones, también la tiene para asumir sus consecuencias.

 Es así de simple y se cumple para todos los españoles (o se debería cumplir). Con Messi no se ha sido especialmente ejemplarizante, porque eso habría supuesto una pena de cárcel y el ingreso en la misma. Pero evidentemente el caso Messi ha sido público y notorio, aunque no menos que otras celebridades.

 Por eso, un lema de todo un club de fútbol, que factura millones de euros, formado de decenas de empleados, que diga #todossomosMessi, es además de una auténtica vergüenza un acto de huida hacia delante que solamente lleva al desvarío.

DEPORTES CAMPANA FC BARCELONA TODOS SOMOS MESSI FC BARCELONA SANTIAGO GARCES

DEPORTES CAMPANA FC BARCELONA TODOS SOMOS MESSI FC BARCELONA SANTIAGO GARCES

 En la foto publicada por el F.C Barcelona, con sus empleados, habrá padres de familia que tengan que pagar su hipoteca, con sueldos buenos pero no ganando los millones y millones que gana Messi. Y cualquiera de ellos seguramente habría ido a la cárcel por un delito similar. Además, de que su ídolo, Messi, ha les ha defraudado a ellos (o lo ha intentado), como al resto de españoles.

 No se trata de colores ni de banderas, se trata de distinguir entre los que cumplen las leyes y los que no. Y a estos últimos se les llama delincuentes, porque delinquen e incumplen las normas fijadas. Da igual su nombre, su ascendencia, su apellido o la camiseta que porten.