Como los 300 que perecieron en una batalla, así perdió El Real Madrid la eliminatoria de ayer, haciendo sufrir al Borussia hasta el último segundo y haciendo creer a miles de madridistas que era posible una remontada que se antojaba dificilísima después del partido de ida. Lo cierto es que el Real Madrid ha perdido una batalla y quizá también una guerra si de esta derrota sale Mourinho del banquillo. Pero eso es análisis para otro día.
Lo de ayer, para cualquier amante del fútbol, fue simplemente maravilloso, un partido repleto de euforia, tensión y entrega entre dos grandes equipos. No me cabe duda de que la eliminatoria la ha ganado el mejor. Este Borussia ha demostrado en 4 partidos contra el Real Madrid que es más equipo colectivamente, con grandes individualidades, media docena de jugadores que son jugadores Top.
El comienzo del partido pudo haber marcado el resto del partido y esa fue la intención de Mourinho alineando un 11 super ofensivo, con Modric en el medio centro y con Huguain arriba. La presencia del croata fue justificada por su gran juego. Uno de los mejores del equipo, vertical, dinámico, muy luchador y clave para que el Real Madrid crease juego en la primera parte. La presencia del argentino se entendía desde el punto de vista de su capacidad defensiva y de su presión aunque el resultado demuestra que Benzema, aún peor mentalmente y físicamente es mucho más jugador. Aunque eso es ventajismo, no sabremos nunca que habría pasado con el francés de inicio o si Higuain hubiese marcado de inicio esa oportunidad que tuvo en el minuto 4.
Su oportunidad, una menos clara de Ronaldo y la más clara, la de Ozil, pudieron abrir el marcador e iniciar una remontada que tardó 82 minutos en iniciarse. De los tres el fallo de Ozil es el más clamoroso, solo ante el portero, con pase a Ronaldo y con tiempo para pensar. El alemán no es goleador pero si quiere ser el mejor del mundo tendrá que aprender a serlo.
Sabiendo el resultado a posteriori, esos tres fallos se antojan como mortales de necesidad aunque la realidad es que sin los paradones de Diego López tampoco habría estado vivo el equipo merengue hasta el minuto 95. El canterano(sí, igual de madridista que Casillas) demostró que a día de hoy es un portero tan válido o más para el Real Madrid como Casillas. Su desempeño a lo largo de toda esta Champion ha sido excelente.
De todas maneras, el roce de la épica no puede ocultar que el partido estuvo roto casi desde la primera media hora del partido. El Borussia no remató pero tampoco lo hizo el Real Madrid que lleva echando de menos a un delantero centro rematador todas estas eliminatorias. Con dos jugadores como Cristiano Ronaldo y Di Maria, hace falta un 9 rematador pero además el equipo necesita la solución de recurrir a un delantero que sepa guardar la pelota entre tres contrarios. Eso y un lateral ofensivo ha echado de menos el Real Madrid. A pesar de que el desempeño de Coentrao y Essien fue bueno, este equipo echa de menos al mejor Marcelo, capaz de abrir defensas pero en un constante estado de irregularidad física y mental.
El Real Madrid murió con las botas puestas, en el área rival, defendiendo con 2 o 3, con toda la artillería pesada arriba, creyendo hasta el último suspiro. Pero en la Copa de Europa hace falta más que suerte. Hace falta juego, madurez para los momentos claves y constancia. El nivel de este equipo da para llegar a las semifinales de Champion League y competir, que no es poco. Pero todavía este equipo no tiene ni en lo colectivo ni en lo individual las piezas necesarias para ganar toda una final de Copa de Europa.
El camino para hacerlo lo tienen que dilucidar sus responsables. Yo seguiría apostando por el mismo entrenador y mejoraría la plantilla, sabiendo que a veces son necesarias varias derrotas para aprender. El mejor ejemplo es este Bayern de Munich, con pie y medio en la final y máximo favorito. Ha perdido ya dos finales de la Champion League y hace no tanto (el año pasado), el Borussia de Dormundt le barrió de las competiciones alemanas.
Puede parecer difícil apostar por un equipo que ha hecho una temporada mediocre a falta de un título en un partido que no será nada fácil. Pero más difícil es apostar por un nuevo técnico y acoplarle a la locura que supone dirigir una entidad como el Real Madrid, que pide a su equipo la Copa de Europa cada año, a pesar de que han sido el cuádruple de veces las que no se ha ganado de las que sí.
Cuesta reflexionar en medio de la derrota pero que nadie olvide que este Real Madrid ha caído en semifinales ante el mejor Barcelona que ha existido, el Bayern de Munich y este Borussia de Dormunt ultra competitivo. Solamente una vista al pasado nos da una pista de un futuro distinto de lo que tenemos. Pero eso, como digo al principio se analizará en otro momento, ahora toca lamerse las heridas, enorgullecerse de este partido de vuelta y lamentar el pésimo partido de ida.



