Morir luchando: el Real Madrid roza la remontada

Como los 300 que perecieron en una batalla, así perdió El Real Madrid la eliminatoria de ayer, haciendo sufrir al Borussia  hasta el último segundo y haciendo creer a miles de madridistas que era posible una remontada que se antojaba dificilísima después del partido de ida. Lo cierto es que el Real Madrid ha perdido una batalla y quizá también una guerra si de esta derrota sale Mourinho del banquillo. Pero eso es análisis para otro día.

Lo de ayer, para cualquier amante del fútbol, fue simplemente maravilloso, un partido repleto de euforia, tensión y entrega entre dos grandes equipos. No me cabe duda de que la eliminatoria la ha ganado el mejor. Este Borussia ha demostrado en 4 partidos contra el Real Madrid que es más equipo colectivamente, con grandes individualidades, media docena de jugadores que son jugadores Top.

El comienzo del partido pudo haber marcado el resto del partido y esa fue la intención de Mourinho alineando un 11 super ofensivo, con Modric en el medio centro y con Huguain arriba. La presencia del croata fue justificada por su gran juego. Uno de los mejores del equipo, vertical, dinámico, muy luchador y clave para que el Real Madrid crease juego en la primera parte. La presencia del argentino se entendía desde el punto de vista de su capacidad defensiva y de su presión aunque el resultado demuestra que Benzema, aún peor mentalmente y físicamente es mucho más jugador. Aunque eso es ventajismo, no sabremos nunca que habría pasado con el francés de inicio o si Higuain hubiese marcado de inicio esa oportunidad que tuvo en el minuto 4.

Su oportunidad, una menos clara de Ronaldo y la más clara, la de Ozil, pudieron abrir el marcador e iniciar una remontada que tardó 82 minutos en iniciarse. De los tres el fallo de Ozil es el más clamoroso, solo ante el portero, con pase a Ronaldo y con tiempo para pensar. El alemán no es goleador pero si quiere ser el mejor del mundo tendrá que aprender a serlo.

Sabiendo el resultado a posteriori, esos tres fallos se antojan como mortales de necesidad aunque la realidad es que sin los paradones de Diego López tampoco habría estado vivo el equipo merengue hasta el minuto 95. El canterano(sí, igual de madridista que Casillas) demostró que a día de hoy es un portero tan válido o más para el Real Madrid como Casillas. Su desempeño a lo largo de toda esta Champion ha sido excelente.

De todas maneras, el roce de la épica no puede ocultar que el partido estuvo roto casi desde la primera media hora del partido. El Borussia no remató pero tampoco lo hizo el Real Madrid que lleva echando de menos a un delantero centro rematador todas estas eliminatorias. Con dos jugadores como Cristiano Ronaldo y Di Maria, hace falta un 9 rematador pero además el equipo necesita la solución de recurrir a un delantero que sepa guardar la pelota entre tres contrarios. Eso y un lateral ofensivo ha echado de menos el Real Madrid. A pesar de que el desempeño de Coentrao y Essien fue bueno, este equipo echa de menos al mejor Marcelo, capaz de abrir defensas pero en un constante estado de irregularidad física y mental.

El Real Madrid murió con las botas puestas, en el área rival, defendiendo con 2 o 3, con toda la artillería pesada arriba, creyendo hasta el último suspiro. Pero en la Copa de Europa hace falta más que suerte. Hace falta juego, madurez para los momentos claves y constancia. El nivel de este equipo da para llegar a las semifinales de Champion League y competir, que no es poco. Pero todavía este equipo no tiene ni en lo colectivo ni en lo individual las piezas necesarias para ganar toda una final de Copa de Europa.

El camino para hacerlo lo tienen que dilucidar sus responsables. Yo seguiría apostando por el mismo entrenador y mejoraría la plantilla, sabiendo que a veces son necesarias varias derrotas para aprender. El mejor ejemplo es este Bayern de Munich, con pie y medio en la final y máximo favorito. Ha perdido ya dos finales de la Champion League y hace no tanto (el año pasado), el Borussia de Dormundt le barrió de las competiciones alemanas.

Puede parecer difícil apostar por un equipo que ha hecho una temporada mediocre a falta de un título en un partido que no será nada fácil. Pero más difícil es apostar por un nuevo técnico y acoplarle a la locura que supone dirigir una entidad como el Real Madrid, que pide a su equipo la Copa de Europa cada año, a pesar de que han sido el cuádruple de veces las que no se ha ganado de las que sí.

Cuesta reflexionar en medio de la derrota pero que nadie olvide que este Real Madrid ha caído en semifinales ante el mejor Barcelona que ha existido, el Bayern de Munich y este Borussia de Dormunt ultra competitivo. Solamente una vista al pasado nos da una pista de un futuro distinto de lo que tenemos. Pero eso, como digo al principio se analizará en otro momento, ahora toca lamerse las heridas, enorgullecerse de este partido de vuelta y lamentar el pésimo partido de ida.

El Borussia de Dormundt aplasta el sueño de la décima

Perder o ganar no es siempre el problema. Y menos en una eliminatoria de Champion League con 90 minutos por disputar. El problema llega cuando sientes que tu equipo es netamente inferior al rival. Si esa inferioridad se traduce en un resultado tan abultado como un 4 a 1 resulta difícil pensar siquiera en ganar el partido de vuelta.

La derrota del Real Madrid en Dormundt no es un accidente ni un mal día de los jugadores, es un síntoma de inferioridad ante un equipo que es la criptonita de este Real Madrid. Un equipo, el alemán, que parece un espejo inverso del Real Madrid pero funcionando como un reloj. Defiende con las líneas apretadas sin ofrecer casi huecos y ataca de manera fulgurante en tres toques, pudiendo además asociarse sus jugadores y elaborar más las jugadas. Gotze es lo que debería ser Ozil, Reus tiene trazas del primer Cristiano Ronaldo, Gundogan es el Xabi Alonso del Dormunt y Hummels el central sobresaliente que sabe sacar el balón jugado. Y todo eso con una guinda al pastel que no tiene el Real Madrid, un delantero centro. Uno de esos delanteros que cubren y bajan el balón a la perfección, que se pega con los defensas, que remata todo lo que le llega pero que es igualmente letal al contraataque. Ese es el mejor Lewansdoswi; el que vimos ayer que destrozó literamente a Pepe, machacó a Ramos y sonrojó a Varanne.

El resultado del partido de ayer es un equipo, el Real Madrid, inferior al Dormundt en todos los aspectos. Lo fue ayer durante los 90 minutos pero también lo ha sido durante los dos partidos anteriores en muchos minutos.

Los puntos fuertes del Borussia parecen repercutir sobre los puntos débiles del Real Madrid y los puntos fuertes del equipo blanco se chocan con estrépito con las fortalezas alemanas.

Solo cabe preguntarse si hay siquiera opciones de pensar en el partido de vuelta en el Bernabeu y si remotamente es posible el milagro de remontar la eliminatoria. Para que eso se produjera sería prácticamente conditione sine qua non dejar la portería a cero. Algo difícil con la calidad del Borussia. Y además ,las teclas tendrían que funcionar a la perfección en ataque, cosa que no se vio ayer. Apenas fue Cristiano el único arma de ataque. Con Ozil desaparecido como en la semifinal en Alemania del año pasado, con Higuain en versión Champion y Modric sin peso suficiente, el único que acompañó algo al portugués fue el otro portugués, Coentrao. Con todo, las soluciones que ofrece Marcelo mejoran sustancialmente las prestaciones ofensivas del voluntarioso portugués.

¿Cuál es la respuesta pues a una posible remontada? Se responde solo con la palabra fútbol, un deporte impredecible donde dos de los mejores equipos de Europa pueden caer en dos días por cuatro goles, con casi idéntica sensación de inferioridad.

Para que el Real Madrid haga lo que hizo antaño en las ya muy manidas noches europeas, se necesita un equipo en su mejor versión, con los once jugadores al 110%. Se necesita una afición capaz de intimidar al rival y llevar en volandas al equipo y se necesita al mejor Mourinho en la planificación de todas y cada una de las fases del partido y en la motivación. Y con todo, sería necesario que el Borussia de Dormunt desapareciese del partido o al menos gran parte. El ejemplo del escenario ideal sería el que obtuvo el Barcelona ante el Milán en la pasada eliminatoria. Por desgracia para los blancos este Dormunt está muy alejado de aquel Milán.

Mi pronóstico es reservado aunque un madridista nunca deja de creer en su equipo y yo tampoco lo haré, al menos hasta que se cumplan los 90 minuti que siempre reclamó Juanito.

La inteligencia de Ramos

El partido de ayer del Real Madrid trajo además de la victoria la enésima constatación de lo difícil que lo tiene José Mourinho en este Real Madrid. Después de un partido jugado con 10 jugadores gracias a la labor conjunta del árbitro y de Sergio Ramos, la prensa recoge el cambio de un delantero por un defensa y numerosas críticas contra el equipo. Pocas críticas se han leído contra el sevillano.

 Ese es el podrido funcionamiento de la prensa, que cuando puede ensalza al sevillano pero que pocas veces carga las tintas contra un jugador que ha dejado al equipo en inferioridad en numerosas ocasiones.

 Pero más allá de la evidencia que dice que Ramos no es un jugador inteligente dentro del campo, está otra que dice que tampoco es inteligente fuera del campo. Las declaraciones de Ramos poniéndose a la altura del entrenador son lamentables. Un entrenador puede y debe señalar a los jugadores porque forma parte de su función. Un jugador no puede hacer eso y si se siente señalado se siente que aguantar.

 Ramos ya demostró su nula inteligencia con el “afair” de la camiseta de Ozil y lo vuelve a hacer en un mal momento. Otro como Casillas y otro que debería irse fuera a final de temporada. A Mourinho se lo han puesto muy fácil en caso de seguir. Los dos deben ver la calle al final de la temporada por insubordinación conjunta y por mal rendimiento en el campo. Cualquier otra decisión sería un error.

Mourinho, solo ante el peligro

Como en la película, José Mourinho se presentó 40 minutos antes ante el Bernabeu solo. Como Gary Cooper, abandonado por el pueblo, el luso no contaba con el apoyo del presidente, derrumbado e inactivo ante el fallecimiento de su mujer ni con el de los capitanes, demasiado pendientes de sus deudas patrias por sus logros con la selección. En frente se presentaba un enemigo cruel e implacable, la prensa. Eran la mayoría de los periodistas deportivos los que esperaban desafiantes que el pueblo madridista no apoyase a su héroe para poder cargar contra él y hacerse con las riendas.

 A las 21:20, el héroe madridista, villano para los villanos, se presentaba solo, adentrándose en un césped fresco y húmedo, que era testigo de un reto excepcional de un solo hombre contra casi todo el cuarto poder. Gary Cooper habría huido con su pistola y con Grace Kelly sin dudarlo, ante la avalancha de críticas y palos que ha recibido el portugués.

 Pero Mourinho es un héroe moderno y sus pistolas son su trabajo y resultados y su capacidad para humillar al enemigo repetidas veces. Un enemigo que no consiguió su propósito de poner a Mou contra las cuerdas y provocar una pitada que nunca llegó ,y lo que es más importante, que nunca ha llegado. Los silbidos de una pequeña parte del madridismo son como los rumores del pueblo de Gary Cooper mientras paseaba con su placa de sheriff impartiendo justicia. A los pocos que les molesta cuando las cosas se hacen con profesionalidad se les oye más que al resto, que están cómodamente instalados en una realidad que pocos madridistas han vivido en las dos últimas décadas. Este Real Madrid es más sólido que casi todos los anteriores y más competitivo que todos ellos en varias décadas.

 Es, no obstante, un Real Madrid cuyo Sheriff no es de la casa y por eso los matones de la prensa quieren llevárselo por delante para en el futuro controlar al pueblo y sus recursos.

 Pero con Mourinho van a necesitar mucho más que eso porque no hay pistolero ni más rápido ni más acertado que él.

La mentira de la posesión

Nos han machacado tanto la cabeza con este término que hoy en día es el dato más valorado de las estadísticas. A veces incluso (cuando juega el Barcelona) se valora más este dato que el propio marcador. Ya conocemos de memoria aquello de “jugamos mejor”, “controlamos el partido”, y un largo etcétera.

El Atlethic de Bilbao es uno de esos equipos cuya propuesta futbolística de la mano del, a mi juicio, demasiado loado, Bielsa, es la posesión y el juego de toque. Con ese estilo llegó el año a dos finales y con ese estilo este año marcha duocécimo y el año pasado acabó décimo a 6 puntos de la Europa League, por detrás de equipos como Osasuna o Mallorca.

Pues bien, ayer el Bilbao jugó en el Bernabeu y ganó, en posesión claro. Un 50.76% de posesión frente al 49.24% del Real Madrid, según marca. Puedo entender que en estos momentos algunos sabios del fútbol se esten llevando las manos a la cabeza. Que un equipo con la historia y el señorío del Real Madrid no controle la posesión puede resultar desconcertante. Todo por supuesto obra de Mourihno, para algunos técnico defensivo y destructor del fútbol.

El resto de amantes del fútbol, que no somos sabios  lo queremos ser, lo que vimos ayer fue un baño total del Real Madrid al Bilbao. De los mejores partidos de los blancos esta temporada. Si acudimos nuevamente a las estadísticas, los vascos tiraron una vez a puerta(100% de efectividad) frente a los 20 tiros del Real Madrid. Su portero intervino 15 veces y Casillas solamente 2 y el Real Madrid sacó 11 corners fernte a 4 del Atlethic.

Finalmente, el dato más concluyente e importante, el resultado, muestra un 5-1 a favor del Real Madrid. Del resto de partido solo señalaré un nombre: Benzema.

Esto es la falsa humildad

Durante la etapa de Guardiola he criticado sin descanso, casi desde el primer momento, esa falsa humildad que demostraba día a día. La humildad que consiste en no presumir de los logros y reconocer fracasos y debilidades, se torna falsa cuando detrás esconde el propósito de que sean otros los que lo hagan, siendo en realidad conscienten de esos logros y demostrando con hechos lo contrario a las palabras.

Pues bien, esta semana hemos tenido un ejemplo con las declaraciones de Iker Casillas, otro que se ha pasado al bando de la falsa humildad. El portero blanco dice que el “no se votaría a sí mismo, por ética personal” en contraposición de Cristiano Ronaldo que dice lo contrario, que “si se votaría a sí mismo”.

La actitud de Casillas esconde en realidad un terrorífico deseo de ser Balón de oro y una demagogia importante al hablar de ética personal como si el hecho de considerarse mejor que otros estuviese reñido con un tema como la ética. La ética personal es por ejemplo votar a un amigo como Ramos y Xavi por la amistad y no por su verdadero mérito futbolístico. Eso es ética.

A sensu contrario, Cristiano Ronaldo demuestra su ambición y sus ganas al declararse a sí mismo apto para ganar el balón de oro y decir algo que yo al menos he dicho, que es votarse a uno mismo, considerarse bueno en algunas cosas y decirlo.

En España tenemos esa absurda costumbre de no destacar, de intentar parecer en la media para evitar envidias. Cuando se le pregunta a alguien sobre alguna habilidad se suele decir aquello de “me defiendo”, en vez de, “soy bueno”. Está mal visto como si al ser preguntado Pau Gasol por su altura dijese “no soy bajo”, en vez de “soy un tipo muy alto”, para no parecer distinto.

Pues bien, yo me declaro profundamente en contra de esta actitud, bien lejos de la verdadera humildad pero también de la realidad. Esta actitud es la que históricamente nos ha convertido como españoles en un país mediocre. Un país sin emprendedores, un país en el que la palabra ambición está proscrita y la palabra éxito se mira recelo. Un país plagada de mediocres, con un buenismo galopante que impide que un estudiante diga algo tan común en Estados Unidos (y tan bien visto) como “quiero ser rico”, “quiero montar una gran empresa” o “quiero triunfar”.

Aqui en cambio valoramos más al que aspira a ser funcionario y vivir con tranquilidad y no al que arriesga. Valoramos al que no se esfuerza por ser el mejor porque eso le “hace más humilde”, en vez de a aquellos que demuestran con su ambición y sus ganas mejorar continuamente.

Cualquier que se haya pasado por Estados Unidos o conozca algo de aquel gran país (con sus grandes defectos también), sabe que allí un tipo como Cristiano Ronaldo con su ambición eterna, con sus records, con su actitud ganadora, sería un una persona increíblemente valorada. Como lo son, por otra parte, todos esos deportistas, con ese grado de arrogancia y chulería que tan poco nos gusta, pero que es tan necesario a veces para demostrar valor.

Los lamentables pitos al himno francés

No se si la crisis nos ha hecho más estúpidos e ignorantes o siempre lo hemos sido. Me temo que las dos opciones son correctas, al menos a la vista de lo acontecido ayer durante el partido de España contra Francia en la que algunos (no pocos) pitaron el himno francés.

 Los himnos de los equipos rivales no se pitan, esto es algo que debería entenderse como algo evidente aunque fuese por simple educación, sin ni siquiera entender el porqué. Pero la razón es porque los himnos representan a todo un país. En este caso a varias decenas de millones de franceses. Se puede pitar a un jugador si te cae mal, a un entrenador o varios jugadores pero nunca un himno. Es algo que debería estar prohibido, sancionado para que quizá así los paletos que lo hacen lo entiendan mejor.

 En el caso francés, además de tener un himno infinitamente más bonito y significativo que el nuestro, se trata de un país vecino, un país que por ejemplo nos apoya desde hace tiempo en la lucha contra el terrorismo y un país que como pilar europeo nos ha dado mucho.

 Es posible que muchos de los que acudiesen al estadio se sientan españoles y se indignasen con los pitidos al himno español durante la final antipatriótica del año pasado entre el Barcelona y el Bilbao. A mi me indignó más que lo de ayer, aunque la actitud es la misma. Es la falta de respeto por un himno, que puedes o no sentir.

 Hasta que no inventen una tecnología que sea quemar los dedos de los que pitan los himnos, seguiremos viendo en este país devastado por la ignorancia, la incompetencia y la miseria educacional a cientos o miles de patanes pensando que por pitar un himno apoyan a su país.

 Triste destino nos espera.

Encerrona política al Real Madrid

Mañana se juega un nuevo partido entre Barcelona y Real Madrid. Con la particularidad eso sí de que será a las 19:50. Una hora tan absurda que ya puestos podría ser a las 19:48 o a las 20:02, la cuestión es llamar la atención y hacerlo todo tan chapuceramente que ya en vez de la mejor liga, somos la mejor liga tercermundista, muy acorde con nuestra situación económica.

Pero por si fuese poco, para acabar de convertir un partido que debería ser un gran espectáculo en una reivindicación de lo que somos como país, el Barcelona ha tenido la muy brillante idea de convertir el partido en una reivindicación política, mostrando en todo el campo la señera. Para mi es en realidad la bandera de la Corona de Aragón, sin el escudo eso sí. Y es que al fin y al cabo todas las banderas de aquellas regiones provienen de esa Corona, a la cuál siempre pertenecieron para formar parte luego de España.

Pero todo esto parece dar igual y van a convertir un partido de fútbol en una reivindicación política haciendo malabares para intentar hacer símiles entre España-Real Madrid y Cataluña-Barcelona.

Si ha llegado la hora de política quizá en el resto de España nos tengamos que mover en vez de dejar que zarandeen nuestro país. Así, en próximos eventos en el Bernabeu propongo consignas tales como Cataluña si es España: os jodeis o el Barcelona juega en la liga espñola: si no os gusta a jugar en Andorra y por supuesto, símbolos nacionales en forma de gigantes banderolas de España porque sería realmente absurdo enarbolar la bandera de la Comunidad de Madrid. Aunque es cierto que cosas más absurdas hemos visto como todos esos jugadores que portan las banderas de sus comunidades autónomas, entidades la mayoría creadas hace nada.

Convertir esto en un asunto político sirve eso sí para aliviar la tensión que sufren los portugueses en el Real Madrid. Por eso, Mourinho, muy acertadamente ha declinado opinar sobre el asunto diciendo que el es portugués y suficiente tiene aquel país como para preocuparse del nuestro.

Pero no se sobresalten que no descarto que algún iluminado le reproche al portugués la deriva independentista de Cataluña porque osó ganar al mejor equipo del mundo planetario, obligando a su técnico a inmigrar con los pantalones bajados, a la que por cierto, ha sido siempre el gran enemigo de España, Inglaterra.

Y mañana hablamos de fútbol que ya está bien de esteladas, señeras y declaraciones altisonantes de todos esos que al final lo único que buscar es permanencia en sus cargos y no lo duden, dinero.

El Asunto Cristiano Ronaldo

Cristiano Ronaldo ha abierto la caja de Pandora y esto traerá consecuencias. Puede ser como ocurrió con Mourinho que traiga consecuencias positivas y el club mejore muchos aspectos débiles de su estructura, o puede ser que se convierta en un problema con el portugués en el disparadero y con una situación de conflicto a la vista.

 En todo caso, la noticia es magnífica para la corriente antimadridista y también más pipera. Sin ir más lejos, mi propio padre, persona sensata hasta donde yo no conozco, lo primero que me dijo ayer fue: “¿has visto que Cristiano se quiere marchar? Evidentemente esas palabras las había escuchado en la radio, pronunciadas por uno de esos periodistas que mezcla ficción, información y deseo.

 Más allá de lo que digan los periodistas, que siempre parecen asistir a las reuniones secretas donde solamente hay dos personas o tres, como ocurrió en la que Cristiano Ronaldo manifestó su malestar a Florentino Pérez y Miguel Angel Sánchez, la única certeza es que el portugués dijo que estaba triste.

Podemos hacer toda la demagogia que queramos y decir que no puede estar triste porque es futbolista y gana más dinero de lo que cualquiera ganaríamos en 5 vidas, y podemos también especular con que quiere más dinero, que es un mercenario, un niñato, un llorón y lo que queramos.

 La única realidad, insisto, es que Cristiano Ronaldo, después de reunirse el sábado con el presidente, al día siguiente decidió hacer pública su tristeza. Eso indica evidentemente que su problema no fue resuelto el día anterior. Y ahora llega lo mollar del asunto, ¿debe realmente Cristiano manifestar su malestar/tristeza en público? ¿Tiene derecho un jugador como Cristiano a quejarse de algo?

 A la primera pregunta responderé que personalmente considero que la actitud de Cristiano hace daño al club porque airea problemas internos y permite a demasiada gente opinar, dejando por el camino un reguero de mentiras y medias verdades que a medio plazo perjudicará al propio Ronaldo pero también al Madrid como institución. Obviamente Cristiano utiliza sus armas para mejorar algo que entiende que no funciona bien.

 Es una actitud que no es la primera vez que vemos, y por eso no acabo de entender que todo el orbe futbolístico y mundial se rasgue las vestiduras. Grandes y míticos jugadores como Hierro, Roberto Carlos o Ramos han jugado a este juego. Postergando sus renovaciones, pidiendo más dinero, utilizando a la prensa como cauce para filtrar ofertas. Todo eso y mucho más hemos visto. No obstante, no recuerdo esa animadversión hacia esos jugadores. Es más, sin ir más lejos, Higuain, un jugador muy aplaudido el último día, utilizo esta estrategia para conseguir sus fines económicos y parece que lo va a conseguir.

 Lo que Ronaldo pide no lo sabemos bien. Pudiera ser mayor apoyo institucional, más dinero, más cariño, compresión, ayuda…Yo que sé. El problema es que no utilizó los “cauces adecuados”. O sí, porque en primera instancia se lo comunicó al club y después lo hizo al resto, con cierta ambiguedad es cierto. ¿Debería haber hecho Cristiano como hizo Raúl varias veces, filtrando ofertas imaginarias de otros equipos? Seguro que eso si hubiese desestabilizado el club.

 El problema de Cristiano es que no sabe manejar el entorno ni manejar sus propios actos y reacciones. Hemos visto a Messi escupir a rivales, pegar pelotazos al público y muchas otras lindezas, y sin embargo, no transmite la imagen de Cristiano. El portugués, siendo uno de los más grandes productos de marketing del mundo, es incapaz de gestionar y canalizar ese impacto de manera positiva para ser percibido como un héroe y no como un villano con grandes capacidades.

 Al final de todo, lo que subyace es la necesidad de Ronaldo de transmitir otra imagen y sentir un cariño y comprensión que él cree que se ha ganado. Si nos ponemos en la piel de un niño que salió de su casa de pequeño para intentar ser un gran jugador, emigrando de Madeira a Manchester y logrando a base de trabajo convertirse en el número uno, podemos en el fondo ver a un jugador inseguro con lo que le rodea, con necesidad continua de cariño y de aprobación.

 Y Cristiano, con todo lo que ha logrado, con su ejemplo de profesionalidad poco ponderado y con la repercusión que ha tenido en sus equipos, quizá no haya tenido el reconocimiento merecido. Y en vez de eso, es el jugador que más patadas recibe, más pitado y también menos valorado. Pareciera como si fuese fácil hacer lo que él logra y en seguida se le quita valor. Al menos eso parece muchas veces en comparación con Messi. Hasta hace nada se hablaba de que no marcaba en partidos importantes, después que se escondía contra el Barcelona y luego que no asistía. Todo eso, desmentido por sus números con goles contra los mejores equipos, Bayern de Munich incluido, con cinco encuentros marcando ante el Barcelona y con 12 asistencias el año pasado (2º máximo asistente del Real Madrid), se sigue comentando como un mantra.

 Con Cristiano, al final se produce un fenómeno que ocurre con frecuencia en nuestro país y que tiene que ver con la envidia al que destaca y lo demuestra. Una actitud que en Estados Unidos se valora como un muestra de ambición y superación y que aquí se confunde. Se contrapone ese afán por destacar con la humildad como si este fuese un valor superior.

 Pues bien, Cristiano está triste y lo dice y no creo que sus declaraciones desmerezcan un ápice su labor impresionante en el Madrid.  Siendo un jugador central del equipo, artífice más importante de la pasada liga y del cambio de ciclo, Cristiano considera que no le dan todo lo que deberían y lo transmite primero en privado y luego públicamente.

Es cierto que sus palabras crean una cierta desestabilización pero más por el propio manejo que hace la prensa de ello que otra cosa porque si hablásemos de otro jugador, “un campeón del mundo” o “uno de los nuestros”, estoy convencido de que la prensa se alinearía con ese jugador. Me imagino a Raul o Casillas en una tesitura parecida y veo a la prensa casi en bloque defendiendo el derecho del jugador. Y de hecho ya ha pasado pero no nos hemos dado cuenta porque la prensa remó en la misma dirección que el jugador.

Song y otros canteranos del Barcelona

Seguro que durante la temporada seguiremos escuchando que el Barcelona es el club de los valores, de la Masía, y de la cantera por encima de la cartera. Lo cierto es que a diez días de que se cierre el mercado de verano, el Barcelona es el club que más dinero se ha gastado en fichajes en España, concretamente 33 millones de euros en dos fichajes.

 Por Jordi Alba pagó 14 millones y por Song 19. Es posible que con la llegada de Modric sea el Real Madrid el más gastoso, aunque por poco, pero seguro que se hablará nuevamente de la cartera vs cantera y de la política de uno y otro. Se ignorará que esos dos jugadores costaron dinero como antes lo hicieron otras piezas fundamentales como Villa, Piqué, Cesc o Alexis por no remontarnos mucho antes.

 Que el Barcelona ha tenido varias hornadas de canteranos excepcionales es un hecho meridiano, pero que hay una política de fichajes y de gasto a sensu contrario también resulta evidente. De otra manera sería difícil explicar la salida de muchos canteranos y la llegada de jugadores como Alexis, Villa o Song.

 Al final es todo un problema de percepción. El Real Madrd se gastó en su día mucho dinero para renovar completamente su plantilla en el primer año de Florentino y el Barcelona lo ha hecho poco a poco.

 El resultado final es que el Barcelona durante estos últimos años ha sido uno de los clubes que más dinero se ha gastado en Europa y en España, por supuesto. Y aqui no hablo si quiera de lo que cuesta pagar a sus humildes canteranos, con el mayor ratio salarial de Europa.