V de Villarato

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Hay una cuenta de Twitter que se llama como el título de esta entrada, que a su vez hace referencia a la película V de Vendeta y que lleva denunciando las distintas corruptelas de Villar desde hace años. Pues bien, hoy ha llegado el día de la vendeta a Angel María Villar, todopoderoso presidente de la Federación Española de Fútbol y uno de los personajes más nefastos para este deporte.

Su arresto por parte de la Guardia Civil pone de manifiesto lo que se sabía a gritos, que Villar y su Federación son corruptos y corruptores, al albur de una institución que tiene no poco poder en un deporte que mueve tanto dinero como el fútbol. Y ya se sabe que donde hay dinero, hay poder y donde hay poder, hay corrupción. Pues bien, en el fútbol español y en el mundial hay mucho de todo esto.

El problema es que en gran parte de la prensa, por no decir prácticamente toda, no ha habido mayor interés por investigar algo que se sabía perfectamente. El nivel de corrupción quedó más que demostrado con la adjudicación del mundial de Qatar y los distintos informes desclasificados. Pero se conocen desde mucho antes, abarcando desde la adjudicación de los juegos olímpicos hasta la ocultación de casos de dopaje. Todo tan tenebroso y corrupto que a veces el fútbol, el deporte, en general, parece que queda en segundo lugar.

Pero a todo cerdo le llega su San Martín, y a Villar también le tenía que llegar el día, aunque se ha hecho de rogar. Desde el 1988 lleva dirigiendo la Federación de “furbol”, con mano de hierro, con el beneplácito de su red clientelar, entre la que se encuentran clubes de fútbol que en su día prefirieron formar parte de esa red corrupta y putrefacta, antes que limpiarlo.

Todo eso es historia de la liga y del fútbol, algo que ni la detención de Villar ni su posterior encarcelamiento si finalmente se produce, subsanará. Pero sirva al menos para entender lo que ha sucedido en todos estos años en los que un señor ha sido elegido elección tras elección con el beneplácito de esa red clientelar que hoy todavía le apoya por los favores prestados pasados, poniendo incluso la mano en el fuego como el exseleccionador Del Bosque. Para eso sirve precisamente dar favores, para luego recibirlos aunque ahora queden todos retratados como lo que son.

Godall desvela lo que sabíamos

Se ha levantado la España deportiva con el recuerdo de la gran victoria del Atlethic sobre el Manchester. Un rival de postín en un escenario inmejorable para cantar las virtudes del equipo vasco. Fundamentalmente la calidad y la juventud. Todo ello se resume en un jugador Javier Martinez, del que hablaré otro día porque hoy quiero hablar sobre la respuesta a los purqués de Mourinho.

 En plena campaña blaugrana contra el estamento arbitral y la federación, desde la prensa, el club y el entrenador nos hemos enterado gracias a las declaraciones del expresidente y amigo de Laporta, Godall de lo que realmente está pidiendo el Barcelona en la actualidad, un trato de favor.

Laporta y Alfons Godall

Laporta y Alfons Godall

 Llámese villarato o de cualquier otra manera, eso es lo que ha tenido el Barcelona durante todos estos años anteriores. Así lo ha dicho con claridad Godall, quizá con la intención de señalarle el camino a Rosell o de recordaRle lo bien que lo hicieron ellos.

 Sus declaraciones literales no llevan a engaño a nadie que no sea ciego y sordo o un zote integral:

  “Tenemos que estar al lado de las entidades en las que se ejerce el poder y no darles la espalda. Recuerdo que en su día Laporta lo tuvo clarísimo. ¿A qué presidente apoya Florentino? A Gerardo González. Entonces al Barça le conviene apoyar a Villar y tener una buena relación con la Federación, donde se cuecen los Comités de árbitros, la competición y la Liga de fútbol”. Creo que Laporta cultivó mucho y muy a fondo las buenas relaciones con estas instituciones, UEFA,FIFA.. y eso nos ayudó. Tuvo una actuación decisiva en el mandato de Villar. Se pretendía cambiar el Comité. Lo tenía clarísimo, no estar bien con la RFEF nos perjudica a nivel deportivo

 Ya se ha dicho en este foro y en muchos otros como Laporta apostó por Villar y obtuvo de manera reiterada su beneficio. Florentino equivocó la apuesta y en vez de cultivar las buenas relaciones simplemente dejó pasar el tiempo.

 Si Villar es el presidente de la Federación, si el presidente del Comité arbitral es nombrado por Villar y si este Comité es el encargado de clasificar a los árbitros parece claro que se trata de una dependencia jerárquica. En otras palabras, estar “bien” con Villar significa estar bien con los árbitros y viceversa.

 La clave de lo que sucede en la actualidad es por un lado la constatación por parte del Real Madrid de esta realidad, acercándose más a la Federación e igualando fuerzas con el Barcelona (no olvidemos que Gaspart es un peso pesado en la Federación).

 Por eso en Barcelona están tan molestos porque ya no tienen un trato de favor y a cambio tienen un trato normal que les lleva a estar 10 puntos de diferencia con el Real Madrid. Los blancos, que hicieron mal sus deberes federativos, no tuvieron en cuenta que en una lucha en el cuerpo a cuerpo contra el Barcelona con 1 o 2 puntos de diferencia era muy difícil salir airosos con esa desigualdad de base. Y más aún en la Champion League donde no olvidemos que Villar es vicepresidente.

Ahora que se igualan las fuerzas el Barcelona vuelven a su victimismo habitual. Utilizaran la presencia de Rajoy, como utilizaron la de Aznar, hablarán del centralismo o incluso de Franco si es menester.

Breve relato de la historia arbitral del Barcelona y Real Madrid

El año pasado Mourinho en una memorable rueda de prensa que respondía precisamente a las quejas de Guardiola por la posibilidad de que pitase un árbitro portugués, definió a 3 tipos de entrenadores: los que se quejan cuando se sienten perjudicados, los que no se quejan y aquellos que se habían quejado aún acertando el árbitro. Hacia referencia así a las declaraciones de Guardiola hablando de la buena vista del linier acertando por 2 centímetros.

 Pues bien, en ese mismo grupo podemos también meter a los que dicen que no se quejan pero que en realidad si lo hacen. En este bloque seguiría estando Guardiola acompañado de toda su plantilla. Una filosofía, la del Barcelona consistente en no quejarse nunca, excepto cuando lo hacen o cuando les perjudican como hemos visto ayer mismo con las declaraciones de Xavi. Este incomparable amante del ‘fupbol’ del tiki-taka, fascista del mismo por no permitir ni reconocer otra expresión futbolística, respondió ayer que este año si les estaban perjudicando los árbitros, pero que otros años les habían beneficiado. Lo curioso es que otros años no le oímos decirlo y ahora en cambio si vamos escuchando este tipo de comentarios que de manera sutil dejan caer al primer agravio producido.

 La política del Barcelona de no criticar supuestamente a los árbitros tiene básicamente dos pilares. Por un lado, la no necesidad puesto que durante esta etapa de Guardiola se pueden contar con los dedos de una mano los partidos en los que ha sido perjudicado, siendo en cambio multitud las veces que ha sido favorecido. Y por otro, una labor de zapa interna, entre despachos, heredada de Laporta.

 La historia pone a cada uno en su sitio y si examinamos a uno y a otro, el Barcelona lleva cincuenta años quejándose. Sus quejas han llegado tan lejos que se han convertido de actos de fe a hechos contrastados gracias a una magnífica labor de propaganda. La minusvaloración de las copas de Europa en blanco y negro pero no de los títulos en blanco y negro del Barcelona, el supuesto favoritismo de Franco, el “robo de Di Stefano” y un largo etc…

 La historia en cambio revela como el Real Madrid perdió dos ligas en Tenerife, gracias a su propia incompetencia pero sobre todo gracias a la nefasta labor arbitral. Uno de ellos en una de las actuaciones más bochornosas de un árbitro que se recuerda en la historia de la liga española. Aquello tenía un tufo tan grande que más tarde salió incluso Milla, ex jugador del Barcelona  entonces medio centro del Madrid, hablando de una llamada telefónica de un antiguo compañero ofreciéndole un soborno. Está todo grabado, no me invento nada.

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La historia del modelo futbolístico del Barcelona

Una semana después todavía habrá alguno que saque la pintoresca manita. Las derrotas tan abultadas como la del lunes pasado y en general los títulos perdidos a veces nublan la vista. Da la sensación de que el Barcelona ha inventado el fútbol y la filosofía del “tiki-taka”, que no deja de ser más que el fútbol de toque, más rápido o más lento aplicado al fútbol moderno. Es la misma filosofía pero con distinto entrenador con la que acabó fracasando el Barcelona ante un Madrid menor, entrenado primero por Capello y después por Shuster. Y sin embargo, parece el fin de los tiempos para muchos madridistas y el dominio eterno para muchos barcelonistas.

Al igual que el naufragio durante muchos años a costa del Madrid de los galácticos esto no es más que un ciclo que pasará y no el fin. Pero empecemos por el principio.

A finales de los años ochenta el Real Madrid era el gran dominador del fútbol español, como lo ha sido históricamente por otra parte. Fruto de aquello nació una generación de fabulosos futbolistas, la Quinta del Buitre, acompañada por una serie de no menos fabulosos jugadores. Juntos llevarían al Real Madrid a ganar cinco ligas consecutivas. Por aquel entonces Cruyff intentaba buscar un modelo futbolístico y lo encontró en la escuela holandesa, de donde procedía, con el fútbol de toque, que implantó en el Barcelona.

De ahí nació el “Dream Team” que se aprovechó de las circunstancias para crearse un hueco en la historia. Aquel equipo, contrariamente a lo que pueda parecer no fue un equipo dominador y apabullante. De hecho ganó tres de las cuatro ligas en el último partido. Dos al Real Madrid con un pletórico Tenerife, bien primado, y otra al Deportivo de la Coruña con un Djukic muerto de miedo en el penalty más importante de su carrera. Por cierto, en el primer caso Milla confesó que le llamó un excompañero del Barsa para que se dejase perder, pero eso es otra historia.

Aquel Dream Team tuvo su apogeo con la consecución de su primera Copa de Europa ,que pondría fin a su sequía, y con el 5-0 al Real Madrid con la inolvidable (sobre todo para Alkorta)cola de vaca de Romario. Y sin embargo, no duró mucho más porque al año siguiente el equipo blanco, de la mano de Valdano se encargó de devolver el 5-0 y cerrar las heridas. Se cerraba el ciclo del Dream Team. Al año siguiente aparecería el efímero Atlético del doblete a modo de punto de inflexión, y después el Real Madrid de Capello que sentaría las bases para el posterior dominio europeo de los blancos.

Después de Crufyy(1988-1996) el Barcelona sufrió una travesía por el desierto que le llevó a cambiar muchas veces de entrenadores con la única excepción de Van Gaal que estuvo tres años para tratar de recuperar una filosofía perdida. Logró el polémico técnico holandes ganar dos ligas consecutivas, hasta que se topó con el Deportivo de la Coruña en la temporada 1999/2000. Por el camino, antes pasó Rexach, el bueno de Bobby Robson con el mejor Ronaldo, y después Serra Ferrer, de nuevo Rexach y Van Gaal e incluso Radomir Antic.

Mientras el Barcelona no sabía a lo que jugaba, el Real Madrid dominaba Europa con tres Copas de Europa y con la sensación de ser superior al resto. Aquel periodo dominado por el equipo blanco se caracterizó por el intento del club blaugrana de copiar el modelo de Florentino Pérez.

En aquellos tiempos el Barcelona estaba en un proceso de reconversión total, hundido por la nefasta gestión de Gaspart y sin rumbo. Su modelo era el único posible, el Madrid de los galácticos. Tanto es así que Laporta intentó fichar a Beckham como piedra angular de su proyecto. En la otra candidatura estaba Bassat y se hablaba de jugadores como Ayala y Aimar.

Ni había cantera ni se la esperaba, solamente jugadores como Xavi o Puyol que habían fracasado ante los galácticos. El Barcelona estaba casi en quiebra y prácticamente le era imposible cerrar grandes fichajes.

Ganó Laporta, más por el efecto Beckham que otra cosa. A cambio trajo a Ronaldinho, un poco de rebote. En gran parte porque el real Madrid no lo firmó y lo dejó para el año siguiente. Se fichó a  Rijkaard tras rechazar entre otros Hidink al Barcelona, y a una serie de jugadores menores como Quaresmas, Luis García o Rustu, además de al nombrado Ronaldihno y Márquez.

El Barça deambulaba por media tabla, a la deriva. Sin dinero, tampoco les resultaba fácil fichar a jugadores. Con Queiroz al mando de los once galácticos  el Real Madrid ganó por primera vez en muchos años en el Camp Nou por 1-2, con el típico fútbol sobrado de aquel equipo que podría haber logrado el triple de títulos.

Y llegó Navidad, con el Barcelona deseoso de parecerse, aunque fuese un poco, a aquel Madrid con sus 3 Copas de Europa en cinco años, sus giras asiáticas y sus múltiples galácticos. Un club blaugrana enfrascado en el debate estéril Cruyfista-Nuñista (que por cierto despertaba Laporta por su pasado al frente de L’Elefant Blau).  Con Rijkaard más fuera que dentro, solamente faltaba el dinero para su finiquito. Un dinero que escaseaba y que se invirtió en un defenestrado y polémico  Davids. Tenía pre-contrato con el Inter, la Juve se enfadó y lo desterró al Barça en enero. Laporta lo vendió como un fichaje galáctico (que era lo que se llevaba, una vez más) pero todos sabían que era un cedido, que en Junio ya no estaría. El Barcelona estaba en caída libre y el modelo era el Real Madrid. La prensa deportiva del Barcelona se rendía ante Florentino y compañía, y veían en su modelo la mediocridad.

Para colocar la pieza “Davids”, por ser el fichaje, por orden directa del de arriba, Rijkaard se tuvo que inventar (más bien recuperar) la moda del 4-3-3. Un esquema bonito y eficaz pero por el motivo que sea olvidado, por lo menos en España y por lo menos en aquellos años. Alrededor de ese esquema el Barça empezó a funcionar. Se aprovechó el equipo azulgrana de la inercia positiva, coincidiendo además con el declive madridista, producto de la relajación y la baja motivación de muchos jugadores. El certificado de defunción del Madrid galáctico sería el 25 de abril de 2004 con la victoria del Barcelona por 1-2 en el Bernabeu. Se hallaba el club blanco ya comatoso tras perder la final de la Copa del Rey y ser eliminado contra pronóstico por el Mónaco en cuartos.

Se fue Davids pero llegaron Deco, Giuly y Etoo principalmente. Este último, al igual que Ronaldihno que ya estaba fichado, el segundo gran error de Florentino, que daría no solo aire sino fuerza al Barcelona. Dos errores que reforzaron al rival, ¿qué habría sido de aquel Barcelona sin Ronaldhino y Etoo?

Llegaron las dos ligas y la segunda Copa de Europa para el Barcelona, coincidiendo con el mayor declive del Real Madrid en mucho tiempo. Durante aquel periodo el Real Madrid perdió el norte, incapaz de competir en Europa, viendo como su rival se llevaba todas las portadas.

Y a pesar de todo, el Madrid volvió a ganar dos ligas con un Barcelona que se hallaba cinco años después de la llegada de Laporta en una total fractura social. Fue un ciclo el del Barcelona intenso pero breve, lo cuál aprovechó el Real Madrid, siempre competitivo, para asomar la cabeza. Lo hizo solamente a nivel doméstico aunque parece como si la tierra se hubiese tragado dos ligas muy meritorias contra el mejor equipo europeo de entonces.

De aquella época data la moción de censura, las juergas de Ronaldihno y las dudas despertadas por Rijkaard, ya más fuera que dentro. Se barajó el nombre de Mourihno y de muchos otros, y finalmente casi de rebote se optó por Guardiola que había hecho una única pero magnífica temporada con el filial. De su mano llegarían Busquets, Pedrito y Pique, ademas de otros no canteranos como Alves, Keita y varios más.

El resto de la historia ya la sabemos porque es realmente cercana: cuatro penalties no pitados al Chelsea, un Madrid nuevamente a la deriva comandado por Guti y Raúl, y el resugirmiento propagandístico de Laporta y el més que un club gracias al famoso sextete.

Fruto de aquella propaganda surgió recientemente el recibimiento de Rosell a Florentino: “Bienvenido a mi país”. Resulta que el Real Madrid creía que jugaba un partido de liga y se encontró con un duelo internacional, con un ambiente como si fuese un Serbia-Croacia antes de la independencia. Lo peor es que el Madrid no lo sabía y pensaban que era un bolo de verano.

Cayeron cinco goles como cinco soles y el mundo se paralizó. El madridismo se hundió. No solamente había perdido el discurso propagandístico si no también el futbolístico. Según el primero, el Madrid representa la chulería y la prepotencia y la compra con talonario, mientras que el Barcelona es como el Getafe y humildemente saca a jugadores de la cantera. Además, como muchos son jugadores de la selección no son criticables, ni tampoco Guardiola, un ejemplo de humildad y saber estar. Por el camino nos perdimos sus expulsiones como jugador, su dopaje, sus protestas y actitud agresiva en el campo, y todos eses pequeños gestos imperceptibles, según parece para la prensa.

Futbolísticamente también se perdió el discurso. Se debería haber perdido un partido pero parece que en realidad había un modelo en juego. El único modelo posible, el modelo del Barcelona. El mismo modelo que les ha dado éxitos y fracasos a partes iguales. El mismo modelo que fracasó con estrépito ante el modelo de los galácticos y el mismo modelo que parece que es ahora dogma de fe.