Murray se consolida como número 1

Murray con la Copa de Maestros

Murray con la Copa de Maestros

Coincidiendo con el fin de la temporada tenística, hemos asistido a la coronación de Andy Murray como número 1. Lo ha hecho además a lo grande, ganando en la final de la Copa de Maestros a Novak Djokovic, con un claro resultado de 6-3 y 6-4

El resultado confirma dos cosas: la actual superioridad de Murray y el paulatino descenso de Djokovic. Ambas cosas resultan normales. En primer lugar, desde hace varias temporadas se viene observando el ascenso del escocés. El talento de Murray se ha visto complementado por un mejor dominio de las emociones y de los tiempos. Su temporada actual, con el oro olímpico, Wilmbledom y un balance de 78-9, con 24 victorias seguidas, le convierten en el mejor del momento. Y en cuanto a Djokovic, su dominio del tenis en las últimas 4 temporadas ha sido abrumador, pero tantos meses en la élite desgasta a cualquiera.

Así pues, asistimos al cuarto número 1 de los últimos 12 años. Hasta hace poco eran solo tres los elegidos como los mejores del mundo: Federer, Nadal y Djokovic. Con 5, 3 y 4 acabando los años como números 1 respectivamente.

El suizo sigue demostrando su calidad pero ya muy lejos de su mejor nivel. Su edad ya no le permite competir con otros tenistas que llegan con más fuerza. Y Nadal parece vivir su declive en lenta agonía, luchando siempre hasta el final, contra las lesiones múltiples y contra su innata capacidad competitiva. Y así, Djokovic ha llegado hasta aquí, con cierto relajo, viendo como el escocés ambicionaba su puesto.

Empieza a llegar la hora de buscar relevos, tenistas más jóvenes que quieran un trono que hasta ahora estaba reservado a estos 3 tenistas, ganadores entre ellos de prácticamente todos los Grand Slam de la última década. Solo 9 de los últimos 52 Grand Slam no fueron ganados por estos 3, en los últimos 13 años.

Campeones de Gran Slam

Campeones de Grand Slam (últimos 13 años)

Wawrinka (3) y Murray (2) son los tenistas en activo mejor posicionados para ese relevo, pero ambos tienen ya una edad, con 31 y 29 años respectivamente. Por cierto, el serbio y el escocés tienen la misma edad, y Nadal tiene solamente un año más. Pero su llegada a la élite y su evolución han sido muy distintas. De igual manera, Federer, ya con 36 años, se aleja incluso del Top 10.

Así pues, el relevo tendrá que llegar de otros jugadores más jóvenes del circuito. Los mejores colocados son: Raonic, con 25 años, y actual número 3; el japonés Nishikori, 25 años y número 5;  el austriaco Dominic Thiem, con 23 años y actual número 8; el australiano Kyrgios, número 13 y 21 años y el francés Lucas Poille, 22 años y número 15. Ellos son los jugadores con 25 años o más jóvenes, dentro del ranking del top 20,  a la espera de alguna super promesa que con menos edad esté ya en ciernes, como podría ser el alemán Alexander Zverev, que con 19 años ya es el número 24.

Cualquier de ellos, en todo caso, lo va a tener francamente difícil para superar en títulos y récords a tres leyendas como Federer, Nadal o Djokovic. Para hacerse una idea, Nadal con 19 años ya era número dos a finales de 2005, habiendo ganado ese año 11 títulos y nada menos que un Roland Garros. A Roger Federer le costó un poco más, y con 22 años era el número 6. Tardó un año completo en alcanzar el número 1 y luego ya sabemos lo que pasó. Y Novak Djokovic ya era con 20 años número 3 del mundo.

No parece que ninguno de estos jugadores vayan a superar a tres tenistas de época, que han coincidido en el tiempo. Aunque todos ellos tendrán que dar un paso al frente el año que viene y quitarle el reinado a Murray y al número 2, Djokovic.

Ferrer contra los Gran Slam

Si Ferrer quiere ser n jugador que pase verdaderamente a la historia del tenis tiene que ser capaz de ganar un Gran Slam. Los 4 grandes son los que marcan la diferencia entre los buenos y los muy buenos.

 Que David Ferrer es un muy buen jugador no lo digo yo, lo dice su ranking como 5ª jugador del ATP, además de su histórico, siendo Top 20 en las últimas 7 temporadas y Top 10 en tres de ellas.

 Hablamos por tanto de un jugador que puede ganar cualquier partido a cualquier jugador en prácticamente cualquier superficie, siendo su fuerte la tierra batida, donde ha ganado más de la mitad del total de sus títulos.

Ferrer

David Ferrer a punto de golpear un drive

Y sin embargo, año tras año se choca con los torneos más importantes. Su asignatura pendiente, después de lograr ser finalista en 3 Master 1000, es alcanzar una final del Gran Slam.

 Ayer lo pudo haber conseguido después de un primer gran set contra Djokovic en el Open Usa, pero finalmente el serbio se impuso con claridad. También perdió este año en las semifinales de Roland Garros y el anterior en el Open de Australia. Es cierto que es un jugador cada vez más fiable que va superando poco a poco nuevos retos. No obstante se le va agotando el tiempo y con 30 años no le queda mucho para empezar a perder su mejor estado físico.

 A la sombra siempre de Nadal pero también de él mismo, Ferrer es lo más parecido al de Manacor en cuanto a fuerza física y actitud. Y sin embargo, no es suficiente para ganar los partidos claves contra los mejores. Ahora que Nadal está fuera tiene una gran oportunidad pero necesita creerse capaz y me da la sensación de que no tiene esa autoconfianza de Nadal. Quizá esa sea la diferencia, el conformarse con ser un muy buen  jugador en vez de aspirar a ser un grande.

 De lo contrario perderá una gran oportunidad de pasar a la historia con mayúsculas.

Nadal es simplemente el mejor

Es difícil catalogar a alguién como el mejor en los tiempos que corren. Sin embargo Nadal es ahora mismo el número 1 y el mejor tenista en la faz de la tierra. De la misma manera que Federer domaba con mano de hierro el circuito hace un año, ahora es el mayorquín el máximo favorito para ganar todos y cada uno de los torneos en los que participa, sean estos de hierba, tierra o cemento.

Curiosamente también empiezan las comparaciones con los grandes de la historia y se hacen cálculos y promedios del número de torneos. Flaco favor le haríamos a Nadal si empezasemos a especular con el Gran Slam(4 grandes en un año) o gestas similares. Si Federer que ha sido por derecho propio el mejor tenista del último lustro no pudo lograrlo, difícilmente lo hará Nadal.

Eso si, lo que es indudable es que si alguien tiene fuerza mental para acometer semejante gesta es nuestro Rafa. Sin embargo, las lesiones son el gran enemigo de  Rafa, que tiene que empezar a medir sus esfuerzos para poder estar al máximo nivel cuando los rivales se lo exigan. Es cierto que ya está empezando a dosificar esfuerzos solaente con la manera de jugar. Ha conseguido adadaptarse al juego de pista rápido terminando antes los puntos y subiendo más a la red, además de consiguiendo más puntos con el saque. Sin embargo, con una temporada tan larga como la de la ATP y con tantos puntos por defender va a ser difícil que Nadal no tenga bajones físicos ni lesiones. Y por pura probabilidad no es difícil que alguna de ellas se produzca durante alguno de los Gran Slams, sobre todo si tenemos en cuenta que éstos se juegan a 5 sets, contra los mejores jugadores.

Así que como dirían en el fútbol hay que ir partido a partido, disfrutando de estas grandes victorias que nos brinda un gran jugador de tenis que no lo olvidemos es solamente un jovenzuelo de 22 años, aunque tenga una madurez propia de alguién de 50.

Mientras llega lo improbable, lograr el Gran Slam, nos conformaremos con lo posible para Nadal pero imposible para otros, es decir, lograr salvar 5 bolas de partido, ganarle a Federer en «su casa» wimbledon, o lograr convertir la física en una ciencia ilógica al lanzar bolazos propios de un extraterreste.