La posesión, ese gran impostor

Las semifinales de la Champion League han dejado como gran perdedor a Pep Guardiola. No tanto al Bayern de Munich que demostró su potencial el año pasado ganando el triplete, sino al técnico catalán y a su concepto extremo del fútbol de posesión. Llegó incluso a decir en rueda de prensa tras el partido que habían perdido por no controlar el balón en la primera parte.

El juego del Real Madrid con un 35% de posesión dice lo contrario, pero también lo dice la otra semifinal, con dos equipos que básicamente juegan a no dominar el juego a través de la posesión. Buscan, más bien al contrario, dominar el juego a través de una defensa férrea y de un juego muy táctico y ordenado.

El tiki-taka entendido no como aquel juego maravilloso que nos dejó la España de Luis Aragonés o incluso el Barcelona de Guardiola, sino como sistema extremo donde es más importante retener el balón a toda costa, antes de arriesgarlo con un regate o un tiro, ha sufrido una gran debacle.

Ese estilo de juego vive hoy sus días más bajos, a pesar de que hace no tanto parecía la única solución posible para lograr el triunfo. Durante el exitoso primer año de Guardiola parecía que ese estilo era el único posible e incluso en el Real Madrid surgieron los aduladores y aquellos que pensaban que esa era la única vía para el éxito. Parecían no saber todos estos que el fútbol son ciclos y que el fútbol del Real Madrid nunca ha sido precisamente de toque-toque, sino más bien un fútbol vertical, de control de balón en ocasiones pero concediendo muchas ocasiones.

Luego llegó Mourihno y venció por primera vez al equipo de Pep en aquella inolvidable eliminatoria en la que el Inter primero ganó en la ida 3-1 y después aguantó de manera estoica con diez jugadores, cediendo solamente un 1-0. La eliminatoria de los aspersores comenzó a sembrar las dudas en el tiki-taka como único modelo posible, como un modelo radical, imposible de cambiar hasta en las circunstancias más adversas.

En los siguientes años la lucha cuerpo a cuerpo entre Pep Guardiola y José Mourihno acabó con el primero exiliado en New York y con el segundo exhausto en Madrid, tras vencer, eso sí al Barcelona finalmente y lograr una inigualable liga de 100 puntos.  Esa fue la segunda gran estocada de Mourihno, tras la primera con el Inter.

El precio que pagó Mourinho fue un desgaste total del que también se contagió un Real Madrid que en su último temporada no ganó nada.  El precio que pagó el Barcelona fue mucho menor y a pesar de que el tiki-taka, el estilo de juego de la posesión por la posesión vivió su capítulo más sangrante contra el Bayern de Munich,  pareció paliarse logrando ganar una liga que el Real Madrid regaló en los primeros partidos de la temporada.

Ese triunfo palió el dolor de una derrota ante el Bayern de Munich que debió hacer saltar todas las alarmas, pero que pareció provocar el efecto contrario. El club siguió creyendo ciegamente en el mismo estilo y jugadores, a pesar de que ya eran tres las claras advertencias.

Con un nuevo entrenador y el fichaje estrella de Neymar, el Barcelona se creyó su propio discurso, ignorando la máxima del fútbol que habla de ciclos naturales. Ciclos cuyo fin es inevitable pero que deben gestionarse de la mejor manera posible para evitar muchos años vagando en el desierto. Solamente tenían que haber visto al vecino. El Real Madrid  gestionó pésimamente el ocaso galáctico.

La llegada del Tata, con los primeros resultados del año pareció nuevamente un acierto, aunque en realidad era un nuevo parche que mientras duró puesto cumplió su función. Con el Atlético de Madrid como equipo de moda, y con el Real Madrid sin el corsé de Mourinho y nuevos jugadores de refresco, se empezó a ver a un equipo en decadencia.

La decadencia llegó incluso al discurso, con Xavi Hernández afirmando aquello del “resultado es un impostor”. Esa frase escondió en realidad la impotencia de un equipo que había antepuesto el estilo al resultado no por convicción sino por necesidad. Porque el Barcelona ya no ganaba como antes no porque mantuviese el estilo sino porque no podía.

El golpe de la Copa del Rey y la eliminación ante el Atlético de Madrid en una eliminatoria pésima del equipo blaugrana ha sido la puntilla a un modelo que necesita regenerarse.

Un golpe, que  paradójicamente parece agravarse con la derrota de un Bayern de Munich que practica el mismo estilo de juego que el Barcelona, y que parecía una especie de versión 3.0 del fútbol ya caduco del último Barcelona.

Munich, el penúltimo capítulo.

El Real Madrid se juega contra el Bayern mucho más que una semifinal de Champion League. Después de 4 semifinales seguidas y tras un cambio de entrenador, el club necesita llegar a esa final y ganarla. Ese sería el mejor espaldarazo para un entrenador, que a pesar de haber ganado ya un título, va a necesitar el aldabonazo definitivo de una Champion, en vista de la dificultad de ganar la liga.

 El Real Madrid está en su mejor momento de la temporada, con dos victorias críticas ante Barcelona y Bayern de Munich y con las derrotas contra el Sevilla y el propio Barcelona, en liga, ya olvidadas. Ahora solamente importa Munich, Alemania, ese país maldito, hasta la goleada contra el Shalke por 1 a 6, y ese campo inexpugnable donde el Real Madrid prácticamente nunca ha sacado buenos resultados.

 Si atendemos a los 7 últimos partidos, el resultado más repetido es el 2-1. Un resultado con el que pasaría el equipo blanco y que puede ser perfectamente repetible. De hecho la probabilidad de que el Real Madrid marque es altísima pero también de lo que haga el equipo alemán.

 Si los de Ancelotti piensan de manera conservadora y se echan atrás o permiten que el Bayern de Munich ataque en exceso es posible que al final acaben marcando más de un gol. La mentalidad ha de ser no solamente la de marcar sino la de ganar. Lo contrario es empezar el partido ya en desventaja.

 Este equipo, solamente con la delantera, ya debería ser capaz de ganar a cualquiera pero si además le sumamos la calidad de los de abajo debería ser argumento más que suficiente para que los jugadores vayan a buscar el partido.

 Buscar el partido no es ni tener más posesión ni menos posesión, es simplemente creer en ser mejores, en que es posible marcar dos goles y sentenciar la eliminatoria. Buscar el partido es buscar los puntos débiles del rival y potenciar los puntos fuertes propios.

 Creo que se dan las circunstancias adecuadas para que los jugadores no salgan desconcentrados como en Dormunt o acobardados como en otras ocasiones. El entorno del Bayern ha hablado demasiado y los jugadores normalmente son sensibles a esas críticas y a esas muestras de superioridad. Ellos son los primeros que deben de creer en ellos mismos, y después de la victoria en casa y del título de la Copa del rey, creo que son conscientes.

 Esa concentración plena y la capacidad física al 110% junto con algo de suerte para marcar los goles que se fallaron en la ida y contra el Barcelona son los que deberían dar la victoria al equipo blanco.

 Ojalá así se rompa la maldición ya deifnitivamente y este Madrid pueda decir que eliminó de manera consecutiva a tres equipos alemanes en Champion League. Primero el débil Shalke, luego el moderno y joven Borussia Dormunt y al final, el temible Bayern.

 Sois los siguientes!

Sorteo de las semifinales de la Champion League: hagan juego!

Se presenta un sorteo de semifinales de Champion League apasionante, morboso en todo caso, con 4 equipos con perfiles distintos pero con un mismo objetivo, ganar la Champion League. Para todos ellos quedan 3 partidos para lograrlo, con un máximo favorito, el campeón del año pasado, el Bayern de Munich, un eterno aspirante, el 4 veces semifinalista, el Real Madrid y dos invitados especiales a la fiesta, el Chelsea y el Atlético de Madrid. Ambos, clasificados en detrimento de los otros dos favoritos, PSG y Barcelona, eliminados respectivamente.

Lo que pueda ofrecer el sorteo lo analizaré desde el punto de vista del Real Madrid, de los rivales que le puedan interesar más o menos.

De lo que no tengo ninguna duda es que el peor rival posible para los intereses del Real Madrid es el Chelsea. Mourinho conoce los defectos y virtudes del equipo blanco como nadie, pero sobre todo, es experto en sacar ventaja de cualquier situación en una eliminatoria a 180 minutos. En una eliminatoria con una ida  o vuelta en Stanford Bridge, este Real Madrid es capaz de perder la eliminatoria en 20 minutos como casi lo hizo en Alemania.

Mourinho ha cogido un equipo sin alma y lo ha metido en la Champion League contra pronóstico. Con un equipo mezcla de una vieja guardia compuesta por los siemre fieles Terry, Lampard y Cech y una serie de jóvenes talentosos como Oscar, Hazard, Schurrle y William, permeables a sus enseñazas, ha creado un equipo que no regala nada. Ha eliminado a los jugadores desafectos con la causa como Mata, algo que no pudo hacer por ejemplo en el Real Madrid. Como dice Simeone sus jugadores nunca traicionan la idea del equipo. Y eso es justamente lo que intenta transmitir un Mourinho que aspira a conseguir que por fin que su Chelsea gane una Champion League con él en el banquillo. Porque este Chelsea es en esencia el mismo que el empezó a construir hace ya casi una década. Su esencia es la misma y no tengo dudas de que de aquí a cinco años logrará una orejona y quizá en esta edición a costa del Real Madrid.

El segundo peor rival posible es el Bayern de Munich, un equipo con delanteros con gol, extremos desequilibrantes, grandes mediocampistas, buenos defensas y un gran entrenador. Y sobre todo alemán, sinónimo para el R. Madrid de sufrimiento y de derrota en tierras germanas. No veo al equipo de Ancelotti sacando un resultado positivo en el Allianz Arena, y veo complicado que obtenga una ventaja clara en el Bernabeu, ante un equipo con muchísima calidad, que puede aprovechar las debilidades blancas.

El Bayern de Munich me resulta infinitamente más complicado a doble partido que en una hipotética final, en además de la máxima de esta Champion League de que un equipo no repite campeonato, hay un elemento de tiempo. Es más fácil que el Madrid se despiste en 180 minutos que en 90. Me puedo imaginar a los siempre sobreexcitados Pepe y Ramos, con su conocido I.Q disputando 90 minutos perfectos, pero no 180. Ese mismo factor emocional creo que sería igualmente determinante contra los de Mourinho. Los mencionados, más Marcelo, Di Maria, Cr7… no creo que lograsen controlar su inteligencia emocional. Algo en lo que también es experto Guardiola.

El tercer candidato, el Atlético de Madrid, es en mi opinión y a pesar de su actual liderato y de su clasificación a semifinales, el rival más débil para el R. Madrid. Es un equipo exprimido hasta el límite, que aprovecha cualquier error y que tiene en su intensidad y concentración durante todo el partido su máxima virtud. La diferencia con los anteriores es que tienen que mantener esa cualidad durante 180 minutos porque calidad tienen menos, pudiendo sucumbir en cualquier momento a la muchísima calidad del equipo blanco. Algo parecido a lo que pasó en semifinales de la Copa del Rey.

El equipo del Cholo tendrá que lidiar con la ardua tarea de jugar Champion League y defender el liderato, algo de por sí difícil para los equipos con largas plantillas y mucho más para un equipo ajustado al límite, con una plantilla corta y que en algún momento perderá fuelle.

De los tres emparejamientos posibles solo veo favorito al Real Madrid en el tercero. Contemplando otras hipotéticas combinaciones, creo que el Atlético de Madrid tendría más opciones contra el Chelsea, mientras que el Bayern de Munich podría sufrir contra el equipo inglés.

Un sinfín de posibilidades en eliminatorias a 2 partidos, con grandes técnicos, campos difíciles y sobre todo mucha tensión. Unas auténticas semifinales de Copa de Europa

Días revueltos en Can Barsa

Resulta extraño ver como el Real Madrid parece vivir una Luna de Miel, con sus fichajes jóvenes y españoles, sus ventas razonables y bien gestionadas (Albiol y Callejón), su nuevo entrenador, Anchelotti, con su pupilo, Zidane, por todos respetado. En la otra acera, las noticias parecen las contrarias. El yin y el yan, uno de los dos clubes ha de ir muy bien para que el otro esté muy mal.

Como si se hubiesen cambiado las tornas de pronto, lo que antes era blanco como la nieve en Barcelona ahora es negro azabache. Sí, el Barcelona se hizo con los servicios de Neymar, un gran jugador, posible estrella mundial, pero ese en realidad ha sembrado tantas esperanzas como dudas. No deja de ser un jugador particular y a nadie se le escapa que su relación con Messi es clave para el rendimiento de ambos. Declaraciones como la de Rosell diciendo que en el corral solo hay un gallo y es Messi, no creo que le sienten bien al fichaje más caro de la historia del Barcelona, acostumbrado a ser el centro de todos los elogios en su país.

Pero eso, todavía no es un problema y estamos ante especulaciones. Lo que si parece haber explotado definitivamente es el enfrentamiento a tres bandas entre Rosell, Tito y Guardiola. Este último, desde Alemania, parece no olvidar su difícil salida del club y los otros dos también se defienden con declaraciones cruzadas. El título de liga suavizó la llegada de Tito que sin embargo perdió gran parte del crédito con la traumática goleada ante el Bayer de Munich. El mismo equipo que ahora entrena Guardiola y que además le ha robado a su perla, Thiago Alcántara, el canterano mejor posicionado para ser titular en un futuro Barcelona. Sin él, con las cesiones de Rafinha al Celta y las ventas de varios canteranos no parece ya tan evidente la apuesta por la cantera.

Aunque en el Barcelona siempre hubo una mezcla entre cantera y cartera, más de lo segundo a la vista de los sueldos estratosféricos de sus jugadores y de los fichajes caros y en muchos casos no suficientemente amortizados. La recien venta de uno de los fichajes españoles más caros, Villa, que costó 40 millones, por apenas 2 millones con opción a 5, deja de manifiesto una política como mínimo dudoda en cuanto a compras y ventas.

Veremos que sigue en Can Barsa, pero ahora mismo, la presencia de Neymar no garantiza por sí sola que el Barcelona no siga con tremendos problemas defensivos como el año pasado, ni que Puyol y Xavi sigan evidenciando que están al final de su carrera.

Siempre quedará Messi y algo de Iniesta, pero veremos si eso es suficiente para competir con un Real Madrid reforzado, un temible Bayern de Munich y unos pujantes PSG, Manchester United y Juventus.

La elección de Guardiola

Mucho se ha especulado durante el último medio año acerca del destino de Guardiola. No me cabe ninguna duda de que ha sido una decisión muy sopesada y valorado, ya que de alguna manera está en juego para Guardiola el comprobar si lejos de su entorno y de su club es capaz de hacer un papel tan bueno.

 Cuesta, no obstante, imaginar en otro club los mismos patrones. A saber, el toque incesante, la eficacia en los partidos y en la consecución de títulos y la apuesta por la cantera. Son todos ellos factores que se dieron en el Barcelona por circunstancias específicas. La primera de ellas la existencia de un modelo en cierta manera similar en la selección, con la presencia de Xavi, Iniesta y Silva. A partir de los dos primeros y de la incorporación de buenos jugadores con capacidad de toque, Guardiola fue construyendo un modelo. La apuesta por la cantera con jugadores como Pedro o Busquets fue un acierto también, quizá por la necesidad económica. En todo caso, el factor más desequilibrante se llama Messi, y no parece que Guardiola vaya a contar con él.

 Si parecía claro que Guardiola solamente iría a un equipo con mucho prestigio, un top 5, con dinero y con capacidad de ganar títulos. En la terna estaban equipos como el Milán, el Manchester City o el Manchester United. A excepción del último en el que dependía de la jubilación de Ferguson, yo creo que los otros dos los ha rechazado Guardiola por no cumplir alguna de las exigencias básicas.

 En el caso del Milán, se trata de un equipo que habría que remodelar de arriba a abajo, siempre con la presencia de Berlusconi en el horizonte. Más fácil lo habría tenido en el City, donde ya contaban con un equipo campeón de liga y con un puñado de jugadores de primer nivel como Aguero, Touré, Silva,  Tévez y muchos más. Quizá la presencia siempre dominante del Manchester United o el hecho de ser un club nuevo rico, le hayan echado para atrás.

 Lo que tengo claro es que el Bayern de Munich es una buena elección si hablamos de un club dominante. En su liga lo ha sido históricamente (cinco de diez en la última década) aunque en los últimos años se ha visto desbordado por el Borussia de Dormunt. No obstante, la capacidad económica y de club del club bávaro supera con mucho a este y al resto de alemanes.

 El último gran año del Bayern fue la temporada 2009/2010 en la que Van Gaal ganó el doblete, perdiendo la oportunidad del triplete a manos de José Mourinho. Lo contrario ocurrió el año pasado en la que el Bayern de Munich perdió todos los títulos, liga y Copa contra el Borussia de Dormunt y la Copa de Europa contra el Chelsea.

 No obstante, la potencia a nivel de jugadores y calidad es altísima en el Bayern de Munich. Cuenta con una plantilla muy joven sin apenas jugadores que rebasen los 30 años, con dos jugadores desequilibrantes como Robben y Ribery, una joven promesa, ya realidad, como Gotze y luego jugadores consagrados como Mario Gómez o Schwensinteiger. No le falta profundidad de plantilla ni jugadores que puedan aportar como segundas espadas como Muller, el veterano Lahn, el propio Javi Martínez. Además el Bayern de Munich suele tener la capacidad de comprar a los mejores jugadores de otros clubes.

 A Guardiola se le exigirán títulos y más si este año Jupp Heynekens consigue la liga y algún otro título. El Bayern de Munich está acostumbrado a ganar aunque tiene más paciencia que clubes como el Real Madrid

 Guardiola firmará un contrato de tres años y tendrá que enfrentarse a Real Madrid, Manchester City y United y Barcelona para lograr la hegemonía europea. Más fácil yo creo que lo tendrá en su liga, donde a pesar de la presencia en los últimos años del Borussia de Dormunt, el Bayer es superior por calidad y cantidad de jugadores.

 Veremos si se adapta a un idioma nuevo y a un club donde no tendrá tanto poder para hacer y deshacer, y más con la presencia de veteranos jugadores de mucho carácter, que siempre opinan del club y que tienen mucha influencia.

Tito a los mandos, Guardiola out

Que Guardiola se marcha no es algo que sepamos desde hoy. Esa decisión que tomó en su día la sabíamos desde el día en que dijo que necesitaba pensárselo. Hoy sabemos oficialmente que no continuará pero lo supimos durante semanas por su silencio. Un silencio que únicamente escondía una negativa a seguir y la intención, bien de comunicar su marcha con algún título bajo el brazo o bien de lograr éxitos y forzar su continuidad pidiendo seguramente algo que el club no le podía dar.

 Pero atengámonos a las razones de Pep, el desgaste. No cabe duda de que un entrenador de élite debe dar lo mejor de si mismo para exprimir a su plantilla. Guardiola lo ha hecho y ya no se ve capaz de hacerlo. Y no se ve capaz por su propia capacidad pero también por la capacidad del adversario, en este caso es el Real Madrid.

 Ha sido clave la presión extenuante del Real Madrid en todos los frentes, principalmente deportivo pero también anti-propagandístico a través de Mourinho para doblegar poco a poco las fuerzas del entrenador del Barcelona. La marcha de Guardiola es el éxito de Mourinho que ha conseguido en dos años finiquitar la hegemonía del Barcelona en España ganándole primero la Copa del rey y ahora la liga, y desgastándole para Europa.

 Hasta el año pasado, pero sobre todo este, Guardiola no había encontrado dificultades. Sin un rival de entidad que le presionase y acumulando victorias todas sus decisiones se aplaudieron. Venía además de un triplete histórico en su primer año que le daba licencia para absolutamente todo. Con el Real Madrid sin proyecto el Barcelona parecía tener un potencial ilimitado, infinito con fichajes pero también con una cantera inagotable. Mientras ganaba el desgaste era pequeño, en cuanto empezó a perder y vislumbrar un futuro sometido a críticas constantes llegó el desgaste de verdad.

 Hoy, la sensación que da es que Guardiola deja un buen montón de títulos pero un proyecto por construir. No desde cero, desde luego, pero si con muchos ajustes. Los mismos seguramente que tuvo que hacer Guardiola cuando llegó que se encontró ya con Messi, Iniesta, Xavi y Puyol en plenitud física pero en declive mental por varios fracasos previos. Con todo, aquella era la misma base que había ganado la Copa de Europa. Ese miedo lo tenían superado y solamente hacía falta renovar el vestuario y motivar a los pilares.

 Ahora, la situación es similar, con muchos jugadores  con mucha entidad e importancia en el club, que no deberían continuar, y con la necesidad imperiosa de fichar a 4 o 5 buenos jugadores. Además, Tito tendrá que motivar nuevamente a los jugadores importantes y buscar nuevas piezas claves como las que encontró Guardiola en Busquets y Pedrito. El primero parece que sigue aportando valor pero el segundo ha perdido fuerza. Y así con el resto de la plantilla pero sin la chequera disponible de manera ilimitada porque esa opción ya la gastó el año pasado el Barcelona con Cesc y Alexis.

 Así pues, Tito Vilanova, conocido por el dedo que le metió Mourinho fundamentalmente y por ser segundo entrenador, a priori no aporta más al equipo que Guardiola pero si mucho menos. No es una persona de prestigio fuera del Barcelona, no impondrá respeto a sus jugadores por haber sido jugador y tampoco ha ganado nada como entrenador. Excepto lo último, lo anterior lo cumplía Guardiola con el añadido de ser una persona carismática y con fuerza. La única fuerza que tiene Tito es el aval de Guardiola, suficiente para imponerle entrenador a Rosell pero seguramente no para aguantar cuando vengan mal dadas.

 Y es probable que tarden en llegar porque enfrente el Barcelona ya no tiene a un equipo por construir. Enfrente tiene a un equipo que ya tiene bases sólidas sobre las que crecer, con margen de mejora sí, pero con un largo tramo ya recorrido. Con varios fichajes por hacer que refuercen su plantilla el Real Madrid aventaja ahora en proyecto al Barcelona, con una plantilla joven y talentosa, con un entrenador que afrontará su tercero año y con un público y un club que respaldan ese trabajo.

 Todo eso se lo tendrá que ganar Tito contra un no precisamente débil entrenador, ni más ni menos Mourinho, el tipo que le metió el dedo en el ojo, seguramente por una provocación anterior. Así pues, Tito sabe que el portugués no se va a amilanar ni siquiera con el partido perdido, en un entorno hostil y ante una prensa caníbal.

 Tito sabe que le espera un año durísimo, renovando primero la plantilla y evitando la presión de su presidente para fichar a sus caprichos y luchando después contra el Real Madrid, dispuesta a acabar el trabajo empezado que no es otro que destronar al Barcelona y hacer olvidar para siempre los éxitos pasados.

La verdad de la Cantera(I): Barcelona

Por activa y por pasiva se nos ha hablado de Guardiola como alguien que apuesta por la cantera, como el gran artífice de este Barcelona repleto de canteranos. Para ello, se ha utilizado la dicotomía cantera vs cartera y se ha utilizado también un discurso poco claro en cuanto a que es la cantera. Es tan fuerte el discurso que nadie osa siquiera plantear los datos como son, y rebatirlos como lo que es, una gran mentira.

Quizá antes de nada habría que decir que entiendo yo por cantera. Para mi un canterano es alguien que se forma en las categorías inferiores de un club y se desarrolla futbolísticamente en el mismo hasta alcanzar una madurez suficiente. Y luego, si hay suerte y alcanza ya el primer equipo lo hace como canterano, siguiendo su proceso de formación pero ya en otro etapa.

 Es decir, que cualquier chico que entre en las categorías inferiores, digamos que entre los 7 y los 14 años, pendiente de desarrollarse futbolísticamente es susceptible de ser canterano si permanece en el club hasta que se convierte en un jugador ya con una base sólida y definida, normalmente hasta los 19 o 20 años.  La FIFA establece que será canterano aquel que haya estado de los 15 a los 21 en un club. Una definición como cualquier otra que solamente sirve de cara a los derechos de formación.

Para mi, por ejemplo Puyol o Busquets que llegaron al Barcelona con 17 años no son canteranos.  Y no lo son por edad aunque hayan jugado un año en el juvenil y otro en el B. Son jugadores que han se han desarrollado en otros clubes.  De la misma manera que Marcelo o Varanne nunca serán canteranos. ¿Qué diferencia hay entre jugar un año en el segundo equipo y aprender a hacerlo en el primer equipo de suplente? La diferencia no es solo que llegasen con 18 años sino quizá que sean extranjeros, porque al igual que los otros dos son jugadores formados en otro club o al igual que Negredo considerado siempre canterano del Real Madrid.

 Lo mismo es aplicable a aquellos jugadores que maduran futbolísticamente en otros clubes aunque parte de su formación inicial sea en el club de origen. El caso más llamativo es el de Cesc, canterano de 40 millones de euros que si no hubiese sido por su propio tesón y las oportunidades que Wenger le dio, quizá se habría quedado como otras decenas de canteranos, sin debutar jamás en primera.El, que emigró con 15 años, como Piqué que lo hizo con 16, se formaron en una primer etapa en el barcelona, alcanzaron gran parte de su madurez en el Arsenal y el Manchester United respectivamente. El fichaje de Cesc o el de Piqué son eso precisamente, fichajes a precio elevado el primero y no el retorno de un canterano. El retorno de un canterano sería el caso por ejemplo de Cuenca que ha jugado un año fuera pero se ha formado íntegramente en el club. Porque la cantera es por definición encontrar recursos propios sin necesidad de recurrir a fichajes. Y ambos han costado dinero, siendo fichados como jugadores formados en otros clubes.

La cantera es en todo caso una apuesta prioritaria por gente de las categorías inferiores. Una apuesta por chavales cuyo rendimiento no se sabe cuál va a ser con la ventaja de que el coste es muy pequeño. Obviamente ni el fichaje de Cesc ni el de Piqué entran en esta definición.

Por tanto, un club que apuesta específicamente por la cantera es aquel que apuesta mayoritariamente y prioritariamente por gente de las categorías inferiores. Ello se hace, bien por política de club o bien porque es necesario económicamente. Son exponentes claros de esta política el Ajax, el Bilbao o el Espanyol.

Si comparamos a estos equipos con el Barcelona de Guardiola veremos la diferencia. Guardiola se encontró un equipo con 5 canteranos: Xavi, Iniesta, Messi, Valdés y Puyol(que no lo es como hemos visto). La columna vertebral del equipo actual que fueron los mismos que un año antes perdieron 4-1 en el Bernabeu haciendo pasillo al campeón de liga.

 A esos les añadió a Busquets y Pedrito, que tampoco son exponentes claros de la cantera ya que ambos se incorporaron al club con 17 años. Este es sin duda el gran mérito de Guardiola, sacar el máximo rendimiento de estos dos chavales. Su gran aportación, pero no una apuesta clara y sistemática por la cantera. Un mérito que no olvidemos que es casual porque se incorporaron a ambos jugadores porque el Barcelona no tenía ya mas dinero para fichar. Un fruto casual como lo es en muchas ocasiones la aparición de jugadores de categorías inferiores. Prima la necesidad por encima del concepto.

 Y aqui vienen los datos. Desde la temporada 2008/2009 Guardiola ha fichado a 17 jugadores por un valor total de 341 millones de euros. Una cifra superior a cualquier otro club menos el Real Madrid, que ya se sabe que es el equipo por excelencia de la política de la cartera. Curioso que mientras el club “carterista” por definición sea el primero que más gasta, el segundo que más gasta sea un club “canterista” por definición.  Ya digo, es cuestión de conceptos y de discursos.

 Como canteranos puros (no cuento a Busquets ni Pedrito) Guardiola subió al primer equipo durante su segundo año a Jefren, que jugó 404 y 304 en sus dos temporadas en primera división antes de que le vendiesen. También contó Guardiola con Fontás que el año pasado jugó 460 minutos y este 78 minutos a pesar de que el Barcelona ha tenido importantes bajas en el puesto de central.

De los jugadores canteranos por los que ha apostado Guardiola, que de verdad es canterano y se está asentando en el primer equipo es Thiago. En el debe de Guardiola está el vender a otro canterano prometedor como Bojan a cambio de fichar a delanteros no canteranos.

 Esta es la realidad del Barcelona más allá de los minutos jugados por canteranos en partidillos de Copa del Rey y Champion League donde el Barcelona no se juega nada, no tan distinto a lo que ha hecho Mourinho en el Real Madrid. Porque a la ahora de la verdad, a excepción de los no canteranos, Busquets y Pedrito, el único canterano significativo es Thiago, eso sí, tras gastar 341 millones y fichar a 17 jugadores.

 En el club vecino, el Español, se han gastado en esos mismos 4 años 36 millones de euros, 10 veces menos que el Barcelona, y se han incorporado al primer equipo 11 canteranos, que han jugado regularmente. Once jugadores los cuáles muchos son titulares y otros son suplentes pero que juegan minutos de verdad y no ratos muertos entre partidos. Un equipo, el Español, canterano son mayúsculas, muy alejado del modelo de la cartera de los grandes, con Real Madrid y Barcelona a la cabeza, y que sin embargo, no tenía la prensa y el discurso bien formado e hilado de otros.

 

Esto es la falsa humildad de Guardiola

Cuando desde una parte del madridismo se habla de la falsa humildad y de la hipocresía de Guardiola a veces suena como un mero reproche a los títulos y a las capacidades como entrenador de Guardiola. Nada más lejos de la realidad, lo logrado en el campo tiene un mérito indiscutible y es difícil entrar a valorarlo negativamente.

Lo que si se puede valorar es ese aura de santo, en palabras de Ibraimohiv, y esa falsa humildad que lo hace tan insoportable, revistiendo algunas declaraciones de una capa de falsedad tan grande que hasta el más obtuso se da cuenta. Y para muestra sus últimas declaraciones tras el partido de ayer contra el Hospitalet. Con tres titulares basta con desgranar lo que tan poco me gusta de Guardiola. Su falta de claridad y transparencia es tan innecesaria que llama la atención. No se trata desde luego de responder de manera sincera siempre porque forma parte de los entrenadores mantener ciertas cuestiones a distancia de los periodistas.

Pero hay casos que claman al cielo y aqui vamos a exponer tres ejemplos tras su rueda de prensa de ayer

- La eliminatoria está abierta, porque llegaremos del Mundial de Clubes de Japón y no sé en qué condiciones jugaremos la vuelta.

¿De verdad está abierta la eliminatoria Pep? ¿Vas a sacar a tu 11 titular y a motivar a los jugadores como si fuese una eliminatoria abierta? Las posibilidades reales de que Hospitalet marque dos goles fuera de casa, en el Camp Nou ni más ni menos, y que el Barcelona no marque ni un gol son ciertamente remotas. Vale, que hay mundialito de clubes y un desgaste físico que acaba pasando factura, pero ¿de verdad es necesario decirlo de ese modo? Porque si de motivar al público y a los jugadores parece más lógico decirlo abiertamente, sin circunloquios.

De la misma manera, en esta otra declaración vemos venir nuevamente a Guardiola a varios kilómetros:

Guardiola ha destacado el papel del discutido delantero David Villa, al que considera “indiscutible”

¿De verdad es David Villa indiscutible? Si es así ¿por qué ha jugado Cuenca en vez de el asturiano un par de veces? Ahora que el nombre de Villa se relaciona con conflictos en el vestuario del Barcelona, Guardiola manda esa señal, como si el resto nos chupásemos el dedo y fuesemos tontos. Ya sabemos que Villa no es indiscutible, y también lo sabe el propio Villa. Sus declaraciones son un canto a esa hipocresía de decir una cosa y creer la contraria que tanto me molesta.

Y esta es la traca fina, preguntado por una pancarta exhibida donde se  ironizaba con la publicidad de Qatar Foundation que lucen los azulgrana.

“No me he fijado, pero la palabra xenófobo ya lo define todo. Al final somos iguales, tenemos los mismos miedos aquí y en otro lado del mundo. Pero, insisto, estaba en el partido”

¿De verdad Pep no entiendes a que venía todo eso? ¿Crees que tiene algo que ver con la palabra xenófobo o más bien todo lo contrario y lo que se trata es de denunciar a una organización que no es precisamente abanderada de los derechos de las mujeres? Sería más fácil callarse que insistir con lo mismo como si el resto de mortales no supiésemos que es Qatar y que representa. De acuerdo que es un contrato suculento firmado por su club y que él no pinta nada, pero entonces que cierre la boca y no trate encima de justificarlos, tratándonos al resto como idiotas.

Por este tipo de declaraciones de las cuáles podríamos sacar dos o tres titulares cada vez, mucha gente empieza a estar cansada de Guardiola. Quizá muchos preferamos que nos traten como adultos y que nos digan las cosas cómo son, sin ambages.Aunque quizá otros prefieran ver los mundos de yupi y no soportan que les digan que no son como Zidane. Esos y sus acólitos  son los que critican a Mourihno cuando dice verdades como puños.

 

 

 

 

 

 

 

Guardiola persigue sombras

De todo lo que dijo ayer Guardiola en una rueda de prensa memorable porque por fin saca su verdadera personalidad, además de con el tono y con el contenido, me quedo sobre todo con su frase acerca de la central lechera. Alusión a la que precede una mención a Florentino. En respuesta a Mourinho lo que hace Guardiola es lo que en realidad viene haciendo el barcelonismo históricamente, hablar de franquismos, favoritismos, prensas y cavernas mediáticas. Lo de la central lechera es una expresión utilizada por un tal Carles Torras para referirse a un conjunto al servicio de Florentino Pérez para desestabilizar al Barcelona. Un término que conoce Guardiola porque la jefa de prensa del Barcelona es íntima amiga del tal Carles.

Una alusión muy oportuna ahora que las cosas van algo peor en Can Farsa. Aunque una alusión que como bien sabemos los que leemos la prensa deportiva habitual se sostiene con dificultad. Algunos de los principales medios generales como El Pais, la Ser o la Cope tienen periodistas abiertamente antimadridistas. En el caso del primero, la campaña es tan feroz que a diario salen artículos que van en dirección a la línea de flotación de Mourinho. En el caso de los famosos periódicos de Madrid, con As y Marca a la cabeza, hemos visto como Alfredo Relaño, periodista veleta por antonomasia, ha defendido tanto el modelo del Barcelona, que se han visto más portadas con Messi y con el Barcelona que nunca. El segundo, dirigido por el inefable Inda, se encargó el año pasado de protagonizar una campaña sin precedentes contra un entrenador del Real Madrid.

Pero siempre es más fácil dirigir una afirmación de este tipo a un ente desconocido, Madrid, que a alguien en particular, como si en Madrid hubiese una corriente de pensamiento única, o justamente lo que se quería insinuar, una conspiración contra el Barcelona. Si a eso le unimos sus últimas palabras referidas, de nuevo a su pequeño país, entonces entendemos un poco más la intención de su rueda de prensa. Nada es casual, como unir la lucha del Barcelona y de su país, diciendo que se han levantado muchas veces y que en realidad ellos son un pequeño país donde se puede ver desde un campanario el otro…Alusiones políticas que sobran, y más en una rueda de prensa internacional.

Se suele decir que cuando se conoce de verdad a las personas es en los malos momentos. Ahí es cuando se observa la verdadera personalidad de las personas, sus miedos, sus temores y sus virtudes. Y algo de eso ahí en las declaraciones de ayer de Guardiola.

Hasta ahora, durante prácticamente tres años, Guardiola lo ha tenido todo de cara. Empezó con un sextete histórico con favores arbitrales incluidos (el escándalo de Stamford Brigde)de los que nunca se habló, y continuó con una liga y unos buenos resultados en Champion League. Y sin embargo, entonces ya empezamos a ver algo poco habitual, como la proverbial humildad y buen perder del Barcelona perdía todo su sentido cuando se activaban los aspersores o cuando veíamos a Valdés corriendo hacia Mourinho para evitar que este celebrase la consecución de una final histórica para su club.

Aquí empezamos a ver que el mensaje del Barcelona valía en los buenos momentos pero no en los malos momentos. Ayer comprobamos que efectivamente en las derrotas es cuando vemos la verdadera personalidad. Porque no nos equivoquemos, lo de ayer no lo provoca Mourinho con su rueda de prensa, lo provoca el propio Guardiola dos días después de la final. Si justo después de la misma todo eran buenas palabras, de repente, poniéndose la venda antes de la herida habló en una misma rueda de prensa del césped, del árbitro portugués, del fuera de juego por 2 centímetros y de otros aspectos. Son estas sus declaraciones, para refrescar la memoria de los olvidadizos:

Pero a este Madrid tan fuerte le sacamos ocho puntos en la Liga y la Copa se nos fue porque un línea con muy buena vista le anuló un gol de Pedro por un fuera de juego de dos centímetros.

Todo el mundo da por favorito al Madrid y lo entiendo, porque han ganado la Copa y su plantilla tiene muchísimo nivel.

“La fortaleza del Madrid está clara. Sus suplentes son Benzema, Higuaín y Kaká”

El entrenador del Madrid estará muy contento. Ya lo estuvo el año pasado (en referencia al colegiado que dirigió el Inter-Barcelona de la campaña pasada, Benquerença, muy criticado por el Barça)”.

Después de estas declaraciones que tenían la clara intención de crear un discurso victimista, se escondía en realidad una estrategia para preparar a su equipo de cara a la eliminatoria más difícil del Barcelona en tres años. Se trataba de trasladar el favoritismo al Madrid y de empezar a hablar del gasto económico que habían supuesto los suplentes del Real Madrid, mientras ellos solamente tenían cantera. Pero sobre todo, se lanzaban dos dardos venenosos: uno sobre el árbitro portugues y otro sobre la buena vista del linier. Obviamente Mourinho no se iba a quedar callado, lo que ha aprovechado Guardiola para de pronto saltar. Como si fuese algo repentino escudado en una reacción natural por parte de la prensa, lo que se trataba en realidad era de crear un ambiente ideal para la vuelta en el Camp Nou. No fueron palabras casuales por parte de Guardiola, sino una clara estrategia para movilizar a su entorno.

Justamente lo mismo que ha realizado Mourinho y ha sido tan criticado, ahora es alabado por todos los periodistas del entorno barcelonista. Pero claro, si antes has repetido que no hablabas de los árbitros en las victorias, tiene poco sentido ahora después de una dura derrota hablar de repente de centímetros o de cespedes. ¿O si lo tiene?

Si es así, todo el discurso de humildad se derrumba de repente. Porque no nos engañemos, Guardiola cuando lo ha necesitado ha utilizado las mismas armas que le hicieron el jugador más expulsado del Barcelona. Las armas de presión al árbitro y al resto. No fue casual por tanto lo de Copenhague, ni lo que pasó con Garrido, ni aquel comentario a un linier, ni tampoco el acto en el cuál le quitó la pelota a Cristiano Ronaldo ni otros muchos que han pasado desapercibidos. Tampoco lo de ayer fue casual, como se vió en sus declaraciones ya preconcebidas.

Por tanto, el discurso de que no se habla de los árbitros y que de repente ahora Guardiola se ha hartado no se sostiene. En realidad solamente se harta cuando las cosas no van de cara. Desde luego es una estrategia y es tan válida como cualquier otra, pero que no nos vendan lo contrario.

A partir de ahora están las cartas sobre la mesa, cada cuál con sus declaraciones intentando realizar su juego, ya sea presionar a los árbitros, asumir la presión, movilizar el entorno o influir en decisiones arbitrales. Todo ello forma y formará parte del fútbol, aunque finalmente serán los jugadores los que deban decidir en el terreno de juego.

La alargada sombra de Mourinho

Estamos asistiendo en vivo y en directo al efecto Mourihno, capaz de transformar  el aurea divina y la capa de imbatibilidad de un equipo, en algo corriente y humano. Y al revés, logrando que un equipo históricamente endeble y físicamente débil se convierta en un equipo potente y con múltiple recursos.

Eso es justamente lo que ha logrado este portugués con el Barcelona, poniéndoles nerviosos gracias sobre todo al rendimiento deportivo de su equipo, pero también con sus declaraciones y sus actos. Todo influye, y por eso Mourinho siempre ha dicho que los partidos comienzan en la rueda de prensa y acaban con la misma.

Mientras desde Barcelona se argumentaba que era una táctica para ocultar sus carencias y que en nada se relacionaba con el fútbol, algunos nos acordábamos de las declaraciones de Guardiola en partidos claves, hablando de árbitro y presionando al rival. Y es que cuando las cosas van bien y los títulos caen a pares, es muy fácil no pararse en los errores arbitrales o en las injusticias. Pero en cuanto llegan las derrotas, el gesto empieza a torcerse y los alabos se convierten en críticas y las certezas en dudas.

Y por eso, Mourinho es el mejor, porque tiene la capacidad de convertir sus equipos en bunkeres, ajenos a todo lo que les rodea, porque ya se encarga él de asumir esa carga, mientras sus jugadores se dedican a entrenar y a asimilar los conceptos. Además, el luso es capaz de tener una plantilla de 22 estrellas e internacionales y hacer que todos estén contentos y asuman su rol, sabiendo que lo importante es el grupo.

Y así, el otro día en Valencia, los suplentes, aunque teóricos porque se trata de competir por un puesto, lograron un resultado histórico endosándole al equipo levantino 6 goles. Una actuación que llegó de la mano de un Benzema preparado para ser una estrella mundial; un Higuain recuperándose de su lesión a base de hat – tricks y un Kaká que por primera vez en dos años parecía aquel jugador explosivo y determinante de Milán.

Con estos mimbres y con un Barcelona mermado físicamente se presenta una eliminatoria de Champion League que puede marcar el destino de ambos clubes. Uno, en busca de la consolidacion; y el otro, intentando evitar un proceso de paulatina pérdida de hegemonía. Y aunque el Barcelona sigue siendo un equipo competitivo, cada vez le cuesta más. Y gran parte de la culpa la tiene la configuración de una plantilla sorprendentemente corta, con 21 efectivos entre los que cuentan con ficha profesional tres chicos de la cantera: Jefren y Bartra y Bojan como eterna promesa. Jugadores, sobre todo los dos primeros, que a pesar de la historia que nos venden de la cantera, a la hora de la verdad nunca jugarían una semifinal de champion ni una final de Copa. Y por eso, Guardiola optó por Mascherano de central y por Busquets previamente. Por esas mismas razones Mourinho pedía un 9 y se negaba a dar paso a un Morata que todavía no está preparado ni para ser suplente. Y es que a esos niveles de competición se necesitan jugadores curtidos, con experiencia o con una capacidad de concentración y calidad superior a la media.

Mientras tanto, asistimos estupefactos a las declaraciones de Guardiola. Donde antes decía un “yo no hablo de los árbitros”, ahora dice un “Mourinho estará contento con el árbitro portugués”, ocultando que ese árbitro a pesar de la misma nacionalidad ha expulsado al luso en dos ocasiones. Y de igual manera, donde antes había silencios ante fueras de juego dudosos o acciones del juego que le favorecían, ahora alaba de manera irónica la buena vista del linier, capaz de determinar un difícil fuera de juego de Pedrito. Se trata de adoptar, ahora que las cosas ya no van de cara, un rol de víctima que hasta ahora no se había destapado del todo. Ahora ya se habla de una plantilla corta cuando fue él quien la confeccionó apostando por la cantera; se habla de lesiones, de árbitros y hasta del césped, como si unos pocos centímetros más pudiesen condiccionar el juego del mejor equipo que ha visto el universo conocido.

Ahora que el camino de Guardiola está sembrado de piedras y arbustos la táctica del buenismo y de la humildad ya no parece tan efectiva como cuando todo eran parabienes. Y mientras unos sufrían duras manitas y las dudas de todo el espectro futbolísticos, otros se vanagloriaban de su magnífica cantera y de su gran humildad y humanidad. Ahora, parece que se cruzan los caminos. Ya lo dice el refrán: “arrieros somos y por el camino nos encontraremos”.