Semifinales de Champion League

Ya tenemos semifinalistas de Champion, y como en la película ‘Los Inmortales’, solo puede quedar uno. Los que pensaban que el fútbol era una suerte de ciencia exacta, evidentemente se equivocaban. Nada más lejos de la realidad, por eso es tan bonito y tiene millones de seguidores. Y por eso, un equipo con un tridente de ataque como Messi, Suárez y Neymar es incapaz de marcar un solo gol en 90 minutos ante una defensa bien aterida.

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Y por esta misma razón, las semifinales se presentan apasionantes. Hay tres equipos con un estilo de juego similar. Bayern de Munich, Manchester City y Real Madrid son plantillas repletas de buenos jugadores, con gran capacidad ofensiva pero defensivamente muy frágiles. En un partido bueno, los tres pueden golear al rival, pero también encajar 2 o 3 goles con facilidad.

El Atlético de Madrid difiere absolutamente. Es un equipo netamente defensivo, que practica el antiguo catenaccio, el de los italianos de toda la vida. Curiosamente en España, un sistema de juego tan criticado hasta la llegada de Simeone, que parece que hubiese inventado algo nuevo. Los del ‘Cholo’ basan su estrategia en su fuerza defensiva, que es mucha, y en el talento de uno o dos jugadores arriba, jugando y especulando con los errores del rival.

Desde mi punto de vista todos los sistemas son legítimos para ganar partidos. Y al final, siempre gana el mejor, que es que el más goles mete, pero también el equipo más concentrado, motivado, mejor tácticamente o técnicamente, con más acierto, etc… Por tanto, no cabe hablar de otra cosa más que de propuestas para vencer.

Y ahí, la del Atlético de Madrid desde la llegada del ‘Cholo’ está siendo una de las más efectivas. Este mismo equipo fue eliminado por el Real Madrid el año pasado, con mucho esfuerzo (1-1 y 0-0). Pero es que ese es el tipo de eliminatorias que esperan ante un rival así, partidos muy trabajados, con pocos goles.

Luego tenemos al Manchester City, que muchos años después de hacer grandes inversiones, llega por fin a la ronda previa de la final. Un equipo que hasta la fecha no había reunido los condicionantes para ser merecedor del título de semifinalista, principalmente por su falta de competitividad. Su talento es indudable, con el Kun Aguero, que representa como nadie al City: un jugador tremendamente talentoso, irregular por las lesiones, pero que si estuviese siempre al 100% sería tan bueno como Messi. Le acompañan otros jugadores de talento, como el belga De Bruynee, para mi una de las grandes joyas europeas; Silva, al que le toca ya ganar algún título europeo, y otros como Nasri o Navas.

El Bayern de Munich debería ofrecer la ya clásica solvencia alemana. La que ofrecía el equipo con Heykness, antes de la llegada de Guardiola. Pero lejos de eso, el equipo de Guardiola se ha mostrado durante estas tres temporadas poco fiable. Primero, el Real Madrid de Ancelotti le metió el mayor repaso a domicilio que recuerdan en Munich, y al año siguiente el Barcelona le pintó la cara en el Camp Nou, haciéndole un homenaje a Guardiola con un 3-0. El equipo bávaro está acostumbrado a pasearse en su liga.

Con un equipo dominante, que le ha quitado a su máximo rival a sus mejores jugadores en los últimos años (Gotze, Lewandoski), tanta comodidad doméstica le hace débil en Europa. Y así, contra casi cualquier equipo fuerte ha sufrido, como este año contra la Juventus, al que ganó en la prórroga; el año pasado con el Oporto que le endosó un 3-1 en la ida, e incluyo el propio Benfica, este año.

Y finalmente el Real Madrid, del que ya conocemos todas sus virtudes y cualidades y que es sin duda capaz de pasar de la excelencia absoluta al desastre total, como el año pasado, o lo contrario como parece este año. Y por el camino ganar una Copa de Europa como quien ni se despeina.

El Real Madrid pierde contra el Bayern de Munich

Salió el Real Madrid al Allianz Arena sabedor de que se trataba de un partido importante aunque sin dejar de ser un amistoso. Así lo parecía tras ver una alineación repleta de probables suplentes. Con Lucas Vázquez y Cherychev en las bandas y con Casemiro en el medio centro parecía claro que Benítez apostaba por dar minutos a todos los miembros de la plantilla. Para eso le han fichado, entre otras cosas, para lograr una plantilla competitiva de al menos 19 jugadores. Y no hay mejor manera de hacerlo que dando minutos de calidad a todos ellos.

Real Madrid contra el Bayern de Munich en la Audi Cup 2015

Escudos del Real Madrid y del Bayern de Munich en la Audi Cup 2015

La primera parte demostró las ganas de muchos de ellos y la confirmación de la vuelta de Jesé tras un año pasado que debió ser duro y difícil para alguien de su talento. El canario puede ser el gran fichaje del Real Madrid si logra encontrar un hueco en la delantera. Con olfato de gol, velocidad y regate está por ver si definitivamente se va a mover como delantero o si será un comodín para el frente de ataque. En realidad esa duda es aplicable a casi todos los jugadores. Parece existir un consenso claro acerca de la titularidad de la BBC pero no acaba de estar claro quien jugará en cada posición.

La segunda parte trajo más dudas con James en sustitución de Jesé como delantero, Modric en la media punta y varios canteranos. Se trataba de dar minutos y de hacer probaturas y de ahí salió un segundo tiempo desconcertante, con el Bayer tocando en demasía y con el Real Madrid sin apenas tocar balón, muy replegado atrás. De un tiro de falta ejecutado por Douglas Costa, el brasileño fichado por 30 millones, el mejor del partido, llegó el gol de Lewandosky a falta de 3 minutos. El polaco es el delantero que le falta al Real Madrid desde la marcha de Van Nistelrooy.

Con un sutil toque venció a Keylor Navas que se quedo sin salir ante uno de esos difíciles balones laterales. He leído por ahí que fue una gran cantada. Ni lo uno ni lo otro aunque si tengo claro que los dos mejores porteros del mundo Courtois y Neur habrían salido por alto a blocar ese balón. El costarricense no lo hizo porque no es uno de los 3 mejores del mundo, pero aún así, su concurso fue destacable con varias buenas paradas. Está por ver todavía si se quedará o si vendrá De Egea. De confirmarse finalmente el traspaso creo que sería un error pagar por un portero que no necesitas 20 millones y más pudiéndolo fichar gratis el año que viene y con la portería asegurada por dos buenos porteros. Veremos.

 

La fragilidad del Bayern de Munich

El legado de Heyncknes fue un equipo vertical, dominante, avasallador, ganador del triplete y actor principal en la debacle del legado de Pep, eliminando al Barcelona, entrenado por Tito, discípulo y segundo entrenador del de Sampedor, por 7-0 en unas semifinales.

Jugadores del Bayern de Munich celebrando la victoria

Jugadores del Bayern de Munich celebrando la victoria

 Dos años después la historia parece revertirse y este Barcelona, con nuevas caras (y caras de dinero) como Neymar o Suárez, le ha sacado las vergüenzas a un Pep, que no obstante lleva tropezando muchas veces en la misma piedra.

 El Bayern de Munich por nombres es un equipazo, con los exBorussia Lewansdoski y Gotze (incomprensiblemente suplente), Thiago, Xabi Alonso, Muller o Ribbery y Robben. Y los resultados, con dos Bundesligas, dos semifinales de Champion League y algún otro título también lo manifiestan.

 Y sin embargo, cuando uno analiza en detalle la trayectoria del equipo se da cuenta de que realmente no es competitivo a la hora de la verdad, en esos partidos importantes, ante rivales que aprietan.

 Ya el año pasado sorprendió el Real Madrid con 0-4 que enmudeció al Allianz. Es cierto que el equipo blanco es un equipazo, que por cierto nunca había ganado en Munich, pero el equipo de Pep se disolvió como un azucarillo. Como hoy contra el Barcelona, en un 3-0 que no será tan fácil de remontar como el 3-1 al Oporto o el 0-0 contra el Shaktar. No, no creo que los de Luis Enrique permitan que el Bayern les acose y derribe con 4 goles tempraneros.

 El Bayern de Munich, que el año pasado le sacó 19 puntos de diferencia al segundo en la Bundesliga, empató en cuartos de final 1-1 con el United en Manchester e hizo lo propio en la vuelta, 1-1 con el Arsenal, en su propio estadio. Es cierto que había logrado un 3-1 y un 2-2 previamente, pero fue incapaz de hacer una eliminatoria redonda, para después caer contra el Real Madrid (1-0 y 0-4). Antes, en fase de grupo cayó 2-3 contra el Manchester City.

 La Supercopa de Europa y el equivalente a la Copa del Rey, las ganó, en los penaltis y en la prórroga ,respectivamente, contra el Chelsea y el Borussia de Dormunt. El equipo de Kloop ha sido capaz también de arrebrtarle  las dos Supercopas, endosarle un 0-3 el año pasado en liga y eliminarle este año de la competición del KO.

 En la liga de esta temporada, ya matemáticamente del Bayern, sorprende ver como los pinchazos del equipo de Pep se han producido contra los equipos que ocupan puestos altos en la tabla: Wolsburgo(2) 4-1; Borussia Mgladbach (3) 1-1 y 0-2; Bayer Leverkusen(4) 2-0 y victoria por la mínima en casa(1-0) y Shalke04(5) (1-1 en ambos partidos.

Prácticamente cada vez que se ha enfrentado con un equipo competitivo o en circunstancias adversas como partidos fuera de casa o en ambiente hostil, el equipo ha sufrido especialmente incluso con varias goleadas. También es verdad que ha protagonizado goleadas a favor escandalosas como el 7-0 al Shaktar, el 6-1 al Oporto o antes el 1-7 a la Roma o varias goleadas a equipos alemanes.

Lo cierto es que a la hora de la verdad, este Bayern no es competitivo, justo lo contrario de aquel Barcelona de Pep Guardiola.

 Sin duda que las lesiones habrán afectado al equipo y además no hay equipo invencible y no se puede ganar todo, pero resulta difícil negar la fragilidad defensiva del equipo de Pep. Quizá el próximo miércoles remonte el resultado y le endose una goleada al Barcelona, pero la tónica parece más bien la contraria.

Mourinho, Guardiola y el estrés del fútbol

El fútbol es un deporte y una afición para muchos, pero para unos pocos (afortunados), es una profesión. Y una profesión de millones de euros que conlleva la responsabilidad de ver como miles de aficionados se alegran o decepcionan con tus actos.

Los que llegan a la élite son unos pocos elegidos que han reunido todas las condiciones, incluyendo la necesaria dosis de suerte. Los futbolistas son sin duda las estrellas de este deporte, pero excepto unas pocas excepciones no parecen vivir el estrés que viven algunos entrenadores.

Seguramente de todos los cargos el más estresante sea el de entrenador. Con sus decisiones puede contribuir a la victoria o derrota de su equipo, pero siempre desde un plano indirecto. Es cierto que los jugadores soportan la presión de ser quienes ganan o pierden, los que fallan o aciertan, pero eso solamente depende de ellos mismos. Quizá por su incapacidad de influir directamente en el resultado los entrenadores se pongan tan nerviosos y sean a la postre los que más sufren.

En el caso de los técnicos de dos de los clubes más prestigiosos del mundo, la exigencia es máxima. No valen las excusas y solo vale ganar. Seguramente por eso su pelo se ha blanqueado o se ha caído después de un par temporadas. Y es que el puesto va asociado al estrés máximo. Las imágenes hablan por sí mismas (a la izquierda el antes y a la derecha el después).

Mourinho

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La posesión, ese gran impostor

Las semifinales de la Champion League han dejado como gran perdedor a Pep Guardiola. No tanto al Bayern de Munich que demostró su potencial el año pasado ganando el triplete, sino al técnico catalán y a su concepto extremo del fútbol de posesión. Llegó incluso a decir en rueda de prensa tras el partido que habían perdido por no controlar el balón en la primera parte.

El juego del Real Madrid con un 35% de posesión dice lo contrario, pero también lo dice la otra semifinal, con dos equipos que básicamente juegan a no dominar el juego a través de la posesión. Buscan, más bien al contrario, dominar el juego a través de una defensa férrea y de un juego muy táctico y ordenado.

El tiki-taka entendido no como aquel juego maravilloso que nos dejó la España de Luis Aragonés o incluso el Barcelona de Guardiola, sino como sistema extremo donde es más importante retener el balón a toda costa, antes de arriesgarlo con un regate o un tiro, ha sufrido una gran debacle.

Xavi como máximo exponente del tiki-taka

Xavi como máximo exponente del tiki-taka

Ese estilo de juego vive hoy sus días más bajos, a pesar de que hace no tanto parecía la única solución posible para lograr el triunfo. Durante el exitoso primer año de Guardiola parecía que ese estilo era el único posible e incluso en el Real Madrid surgieron los aduladores y aquellos que pensaban que esa era la única vía para el éxito. Parecían no saber todos estos que el fútbol son ciclos y que el fútbol del Real Madrid nunca ha sido precisamente de toque-toque, sino más bien un fútbol vertical, de control de balón en ocasiones pero concediendo muchas ocasiones.

Luego llegó Mourihno y venció por primera vez al equipo de Pep en aquella inolvidable eliminatoria en la que el Inter primero ganó en la ida 3-1 y después aguantó de manera estoica con diez jugadores, cediendo solamente un 1-0. La eliminatoria de los aspersores comenzó a sembrar las dudas en el tiki-taka como único modelo posible, como un modelo radical, imposible de cambiar hasta en las circunstancias más adversas.

En los siguientes años la lucha cuerpo a cuerpo entre Pep Guardiola y José Mourihno acabó con el primero exiliado en New York y con el segundo exhausto en Madrid, tras vencer, eso sí al Barcelona finalmente y lograr una inigualable liga de 100 puntos.  Esa fue la segunda gran estocada de Mourihno, tras la primera con el Inter.

El precio que pagó Mourinho fue un desgaste total del que también se contagió un Real Madrid que en su última temporada no ganó nada.  El precio que pagó el Barcelona fue mucho menor y a pesar de que el tiki-taka, el estilo de juego de la posesión por la posesión vivió su capítulo más sangrante contra el Bayern de Munich,  pareció paliarse logrando ganar una liga que el Real Madrid regaló en los primeros partidos de la temporada.

Ese triunfo palió el dolor de una derrota ante el Bayern de Munich que debió hacer saltar todas las alarmas, pero que pareció provocar el efecto contrario. El club siguió creyendo ciegamente en el mismo estilo y jugadores, a pesar de que ya eran tres las claras advertencias.

Con un nuevo entrenador y el fichaje estrella de Neymar, el Barcelona se creyó su propio discurso, ignorando la máxima del fútbol que habla de ciclos naturales. Ciclos cuyo fin es inevitable pero que deben gestionarse de la mejor manera posible para evitar muchos años vagando en el desierto. Solamente tenían que haber visto al vecino. El Real Madrid  gestionó pésimamente el ocaso galáctico.

La llegada del Tata, con los primeros resultados del año pareció nuevamente un acierto, aunque en realidad era un nuevo parche que mientras duró puesto cumplió su función. Con el Atlético de Madrid como equipo de moda, y con el Real Madrid sin el corsé de Mourinho y nuevos jugadores de refresco, se empezó a ver a un equipo en decadencia.

La decadencia llegó incluso al discurso, con Xavi Hernández afirmando aquello del “resultado es un impostor”. Esa frase escondió en realidad la impotencia de un equipo que había antepuesto el estilo al resultado no por convicción sino por necesidad. Porque el Barcelona ya no ganaba como antes no porque mantuviese el estilo sino porque no podía.

El golpe de la Copa del Rey y la eliminación ante el Atlético de Madrid en una eliminatoria pésima del equipo blaugrana ha sido la puntilla a un modelo que necesita regenerarse.

Un golpe, que  paradójicamente parece agravarse con la derrota de un Bayern de Munich que practica el mismo estilo de juego que el Barcelona, y que parecía una especie de versión 3.0 del fútbol ya caduco del último Barcelona.

Munich, el penúltimo capítulo.

El Real Madrid se juega contra el Bayern mucho más que una semifinal de Champion League. Después de 4 semifinales seguidas y tras un cambio de entrenador, el club necesita llegar a esa final y ganarla. Ese sería el mejor espaldarazo para un entrenador, que a pesar de haber ganado ya un título, va a necesitar el aldabonazo definitivo de una Champion, en vista de la dificultad de ganar la liga.

 El Real Madrid está en su mejor momento de la temporada, con dos victorias críticas ante Barcelona y Bayern de Munich y con las derrotas contra el Sevilla y el propio Barcelona, en liga, ya olvidadas. Ahora solamente importa Munich, Alemania, ese país maldito, hasta la goleada contra el Shalke por 1 a 6, y ese campo inexpugnable donde el Real Madrid prácticamente nunca ha sacado buenos resultados.

 Si atendemos a los 7 últimos partidos, el resultado más repetido es el 2-1. Un resultado con el que pasaría el equipo blanco y que puede ser perfectamente repetible. De hecho la probabilidad de que el Real Madrid marque es altísima pero también de lo que haga el equipo alemán.

 Si los de Ancelotti piensan de manera conservadora y se echan atrás o permiten que el Bayern de Munich ataque en exceso es posible que al final acaben marcando más de un gol. La mentalidad ha de ser no solamente la de marcar sino la de ganar. Lo contrario es empezar el partido ya en desventaja.

 Este equipo, solamente con la delantera, ya debería ser capaz de ganar a cualquiera pero si además le sumamos la calidad de los de abajo debería ser argumento más que suficiente para que los jugadores vayan a buscar el partido.

 Buscar el partido no es ni tener más posesión ni menos posesión, es simplemente creer en ser mejores, en que es posible marcar dos goles y sentenciar la eliminatoria. Buscar el partido es buscar los puntos débiles del rival y potenciar los puntos fuertes propios.

 Creo que se dan las circunstancias adecuadas para que los jugadores no salgan desconcentrados como en Dormunt o acobardados como en otras ocasiones. El entorno del Bayern ha hablado demasiado y los jugadores normalmente son sensibles a esas críticas y a esas muestras de superioridad. Ellos son los primeros que deben de creer en ellos mismos, y después de la victoria en casa y del título de la Copa del rey, creo que son conscientes.

 Esa concentración plena y la capacidad física al 110% junto con algo de suerte para marcar los goles que se fallaron en la ida y contra el Barcelona son los que deberían dar la victoria al equipo blanco.

 Ojalá así se rompa la maldición ya deifnitivamente y este Madrid pueda decir que eliminó de manera consecutiva a tres equipos alemanes en Champion League. Primero el débil Shalke, luego el moderno y joven Borussia Dormunt y al final, el temible Bayern.

 Sois los siguientes!

Sorteo de las semifinales de la Champion League: hagan juego!

Se presenta un sorteo de semifinales de Champion League apasionante, morboso en todo caso, con 4 equipos con perfiles distintos pero con un mismo objetivo, ganar la Champion League. Para todos ellos quedan 3 partidos para lograrlo, con un máximo favorito, el campeón del año pasado, el Bayern de Munich, un eterno aspirante, el 4 veces semifinalista, el Real Madrid y dos invitados especiales a la fiesta, el Chelsea y el Atlético de Madrid. Ambos, clasificados en detrimento de los otros dos favoritos, PSG y Barcelona, eliminados respectivamente.

Lo que pueda ofrecer el sorteo lo analizaré desde el punto de vista del Real Madrid, de los rivales que le puedan interesar más o menos.

De lo que no tengo ninguna duda es que el peor rival posible para los intereses del Real Madrid es el Chelsea. Mourinho conoce los defectos y virtudes del equipo blanco como nadie, pero sobre todo, es experto en sacar ventaja de cualquier situación en una eliminatoria a 180 minutos. En una eliminatoria con una ida  o vuelta en Stanford Bridge, este Real Madrid es capaz de perder la eliminatoria en 20 minutos como casi lo hizo en Alemania.

Mourinho ha cogido un equipo sin alma y lo ha metido en la Champion League contra pronóstico. Con un equipo mezcla de una vieja guardia compuesta por los siempre fieles Terry, Lampard y Cech y una serie de jóvenes talentosos como Oscar, Hazard, Schurrle y William, permeables a sus enseñanzas, ha creado un equipo que no regala nada. Ha eliminado a los jugadores desafectos con la causa como Mata, algo que no pudo hacer por ejemplo en el Real Madrid. Como dice Simeone sus jugadores nunca traicionan la idea del equipo. Y eso es justamente lo que intenta transmitir un Mourinho que aspira a conseguir que por fin que su Chelsea gane una Champion League con él en el banquillo. Porque este Chelsea es en esencia el mismo que el empezó a construir hace ya casi una década. Su esencia es la misma y no tengo dudas de que de aquí a cinco años logrará una orejona y quizá en esta edición a costa del Real Madrid.

El segundo peor rival posible es el Bayern de Munich, un equipo con delanteros con gol, extremos desequilibrantes, grandes mediocampistas, buenos defensas y un gran entrenador. Y sobre todo alemán, sinónimo para el R. Madrid de sufrimiento y de derrota en tierras germanas. No veo al equipo de Ancelotti sacando un resultado positivo en el Allianz Arena, y veo complicado que obtenga una ventaja clara en el Bernabeu, ante un equipo con muchísima calidad, que puede aprovechar las debilidades blancas.

El Bayern de Munich me resulta infinitamente más complicado a doble partido que en una hipotética final, en además de la máxima de esta Champion League de que un equipo no repite campeonato, hay un elemento de tiempo. Es más fácil que el Madrid se despiste en 180 minutos que en 90. Me puedo imaginar a los siempre sobreexcitados Pepe y Ramos, con su conocido I.Q disputando 90 minutos perfectos, pero no 180. Ese mismo factor emocional creo que sería igualmente determinante contra los de Mourinho. Los mencionados, más Marcelo, Di Maria, Cr7… no creo que lograsen controlar su inteligencia emocional. Algo en lo que también es experto Guardiola.

El tercer candidato, el Atlético de Madrid, es en mi opinión y a pesar de su actual liderato y de su clasificación a semifinales, el rival más débil para el R. Madrid. Es un equipo exprimido hasta el límite, que aprovecha cualquier error y que tiene en su intensidad y concentración durante todo el partido su máxima virtud. La diferencia con los anteriores es que tienen que mantener esa cualidad durante 180 minutos porque calidad tienen menos, pudiendo sucumbir en cualquier momento a la muchísima calidad del equipo blanco. Algo parecido a lo que pasó en semifinales de la Copa del Rey.

El equipo del Cholo tendrá que lidiar con la ardua tarea de jugar Champion League y defender el liderato, algo de por sí difícil para los equipos con largas plantillas y mucho más para un equipo ajustado al límite, con una plantilla corta y que en algún momento perderá fuelle.

De los tres emparejamientos posibles solo veo favorito al Real Madrid en el tercero. Contemplando otras hipotéticas combinaciones, creo que el Atlético de Madrid tendría más opciones contra el Chelsea, mientras que el Bayern de Munich podría sufrir contra el equipo inglés.

Un sinfín de posibilidades en eliminatorias a 2 partidos, con grandes técnicos, campos difíciles y sobre todo mucha tensión. Unas auténticas semifinales de Copa de Europa

Días revueltos en Can Barsa

Resulta extraño ver como el Real Madrid parece vivir una Luna de Miel, con sus fichajes jóvenes y españoles, sus ventas razonables y bien gestionadas (Albiol y Callejón), su nuevo entrenador, Anchelotti, con su pupilo, Zidane, por todos respetado. En la otra acera, las noticias parecen las contrarias. El yin y el yan, uno de los dos clubes ha de ir muy bien para que el otro esté muy mal.

Como si se hubiesen cambiado las tornas de pronto, lo que antes era blanco como la nieve en Barcelona ahora es negro azabache. Sí, el Barcelona se hizo con los servicios de Neymar, un gran jugador, posible estrella mundial, pero ese en realidad ha sembrado tantas esperanzas como dudas. No deja de ser un jugador particular y a nadie se le escapa que su relación con Messi es clave para el rendimiento de ambos. Declaraciones como la de Rosell diciendo que en el corral solo hay un gallo y es Messi, no creo que le sienten bien al fichaje más caro de la historia del Barcelona, acostumbrado a ser el centro de todos los elogios en su país.

Pero eso, todavía no es un problema y estamos ante especulaciones. Lo que si parece haber explotado definitivamente es el enfrentamiento a tres bandas entre Rosell, Tito y Guardiola. Este último, desde Alemania, parece no olvidar su difícil salida del club y los otros dos también se defienden con declaraciones cruzadas. El título de liga suavizó la llegada de Tito que sin embargo perdió gran parte del crédito con la traumática goleada ante el Bayer de Munich. El mismo equipo que ahora entrena Guardiola y que además le ha robado a su perla, Thiago Alcántara, el canterano mejor posicionado para ser titular en un futuro Barcelona. Sin él, con las cesiones de Rafinha al Celta y las ventas de varios canteranos no parece ya tan evidente la apuesta por la cantera.

Aunque en el Barcelona siempre hubo una mezcla entre cantera y cartera, más de lo segundo a la vista de los sueldos estratosféricos de sus jugadores y de los fichajes caros y en muchos casos no suficientemente amortizados. La recien venta de uno de los fichajes españoles más caros, Villa, que costó 40 millones, por apenas 2 millones con opción a 5, deja de manifiesto una política como mínimo dudoda en cuanto a compras y ventas.

Veremos que sigue en Can Barsa, pero ahora mismo, la presencia de Neymar no garantiza por sí sola que el Barcelona no siga con tremendos problemas defensivos como el año pasado, ni que Puyol y Xavi sigan evidenciando que están al final de su carrera.

Siempre quedará Messi y algo de Iniesta, pero veremos si eso es suficiente para competir con un Real Madrid reforzado, un temible Bayern de Munich y unos pujantes PSG, Manchester United y Juventus.

La elección de Guardiola

Mucho se ha especulado durante el último medio año acerca del destino de Guardiola. No me cabe ninguna duda de que ha sido una decisión muy sopesada y valorado, ya que de alguna manera está en juego para Guardiola el comprobar si lejos de su entorno y de su club es capaz de hacer un papel tan bueno.

 Cuesta, no obstante, imaginar en otro club los mismos patrones. A saber, el toque incesante, la eficacia en los partidos y en la consecución de títulos y la apuesta por la cantera. Son todos ellos factores que se dieron en el Barcelona por circunstancias específicas. La primera de ellas la existencia de un modelo en cierta manera similar en la selección, con la presencia de Xavi, Iniesta y Silva. A partir de los dos primeros y de la incorporación de buenos jugadores con capacidad de toque, Guardiola fue construyendo un modelo. La apuesta por la cantera con jugadores como Pedro o Busquets fue un acierto también, quizá por la necesidad económica. En todo caso, el factor más desequilibrante se llama Messi, y no parece que Guardiola vaya a contar con él.

 Si parecía claro que Guardiola solamente iría a un equipo con mucho prestigio, un top 5, con dinero y con capacidad de ganar títulos. En la terna estaban equipos como el Milán, el Manchester City o el Manchester United. A excepción del último en el que dependía de la jubilación de Ferguson, yo creo que los otros dos los ha rechazado Guardiola por no cumplir alguna de las exigencias básicas.

 En el caso del Milán, se trata de un equipo que habría que remodelar de arriba a abajo, siempre con la presencia de Berlusconi en el horizonte. Más fácil lo habría tenido en el City, donde ya contaban con un equipo campeón de liga y con un puñado de jugadores de primer nivel como Aguero, Touré, Silva,  Tévez y muchos más. Quizá la presencia siempre dominante del Manchester United o el hecho de ser un club nuevo rico, le hayan echado para atrás.

 Lo que tengo claro es que el Bayern de Munich es una buena elección si hablamos de un club dominante. En su liga lo ha sido históricamente (cinco de diez en la última década) aunque en los últimos años se ha visto desbordado por el Borussia de Dormunt. No obstante, la capacidad económica y de club del club bávaro supera con mucho a este y al resto de alemanes.

 El último gran año del Bayern fue la temporada 2009/2010 en la que Van Gaal ganó el doblete, perdiendo la oportunidad del triplete a manos de José Mourinho. Lo contrario ocurrió el año pasado en la que el Bayern de Munich perdió todos los títulos, liga y Copa contra el Borussia de Dormunt y la Copa de Europa contra el Chelsea.

 No obstante, la potencia a nivel de jugadores y calidad es altísima en el Bayern de Munich. Cuenta con una plantilla muy joven sin apenas jugadores que rebasen los 30 años, con dos jugadores desequilibrantes como Robben y Ribery, una joven promesa, ya realidad, como Gotze y luego jugadores consagrados como Mario Gómez o Schwensinteiger. No le falta profundidad de plantilla ni jugadores que puedan aportar como segundas espadas como Muller, el veterano Lahn, el propio Javi Martínez. Además el Bayern de Munich suele tener la capacidad de comprar a los mejores jugadores de otros clubes.

 A Guardiola se le exigirán títulos y más si este año Jupp Heynekens consigue la liga y algún otro título. El Bayern de Munich está acostumbrado a ganar aunque tiene más paciencia que clubes como el Real Madrid

 Guardiola firmará un contrato de tres años y tendrá que enfrentarse a Real Madrid, Manchester City y United y Barcelona para lograr la hegemonía europea. Más fácil yo creo que lo tendrá en su liga, donde a pesar de la presencia en los últimos años del Borussia de Dormunt, el Bayer es superior por calidad y cantidad de jugadores.

 Veremos si se adapta a un idioma nuevo y a un club donde no tendrá tanto poder para hacer y deshacer, y más con la presencia de veteranos jugadores de mucho carácter, que siempre opinan del club y que tienen mucha influencia.

La “cosa” española

La Cosa era una película cuyos protagonistas se veían atacados por una especie de alien que se apoderaba de los cuerpos. Algo así debía pensar Susaeta cuando en vez de la palabra España dijo cosa, como si su mente y su cuerpo de independentista se fuese apoderar de todos los valores abertzales enseñados durante décadas en aquella región.

 La cosa (vale para todo esta palabra) es que estamos ante la penúltima prueba manifiesta de que nuestro país se va al garete, pero esta vez dejando entrar en la selección con total impunidad a tipos que ni sienten ni padecen ese escudo y esa bandera. ¡Que más da!, dirán algunos, lo importante es que luego jueguen bien al fútbol. ¡Claro que  importa! porque esa es la diferencia entre los clubes y las selecciones. En los primeros pueden jugar todos los jugadores sin diferencia de nacionalidades pero en las selecciones no. En caso contrario, mejor que Susaeta, traemos A Ribery y Cristiano Ronaldo que viven cerca, o  Messi.

 No se trata de hacer jurar a los jugadores convocados la bandera, tal y como, por cierto ocurre con los deportistas nacionalizados que luego no son tan animados por la hinchada. No, eso sería un exceso, pero al menos coherencia interna a la hora de realizar expresiones y revelar sentimientos.

 Yo personalmente como entrenador hablaría con todos esos convocados sospechosos y les preguntaría si sienten la bandera y escudo que representan. Y sino dejaría de convocarles. Así de sencillo. Desde luego en el caso de Susaeta no habría dudado en no hacerle debutar ni en volver a convocarle. Un tipo que no puede decir en voz alta la palabra España, por miedo o por sus propias convicciones ideológicas, que es lo que sucedió, no merece vestir esa camiseta. Y si lo hace no es por sentimiento sino por interés, prestigio y también dinero. Y se supone que eso es lo que diferencia a los profesionales de los clubes de los jugadores de las selecciones.

 Desde luego, Susaeta no es el primer caso ni será el último. Algunos como Piqué se están destapando poco a poco, aunque ya lo sabíamos, y otros son famosos por su manifiesto independentismo en contraposición clara con el españolismo. Hablo de Guardiola pero la lista sería larga.

 El que no se sienta español que no juegue en la selección, por coherencia interna e ideológica. Y si no tienen la posibilidad de jugar en las selecciones de sus “pequeños países” que se lo hubiesen pensado antes de dejarse lavar el cerebro.

 Pero esto me temo que no pasará porque nos puede el buenismo. El mismo que nos ha llevado a esta situación de ruina económica y moral y el mismo que traslada Del Bosque con cada acción. Yo digo no al buenismo y sí a la mano dura, y que se aplique a todos los ámbitos y que cada palo aguante su vela.