La elección de Guardiola

Mucho se ha especulado durante el último medio año acerca del destino de Guardiola. No me cabe ninguna duda de que ha sido una decisión muy sopesada y valorado, ya que de alguna manera está en juego para Guardiola el comprobar si lejos de su entorno y de su club es capaz de hacer un papel tan bueno.

 Cuesta, no obstante, imaginar en otro club los mismos patrones. A saber, el toque incesante, la eficacia en los partidos y en la consecución de títulos y la apuesta por la cantera. Son todos ellos factores que se dieron en el Barcelona por circunstancias específicas. La primera de ellas la existencia de un modelo en cierta manera similar en la selección, con la presencia de Xavi, Iniesta y Silva. A partir de los dos primeros y de la incorporación de buenos jugadores con capacidad de toque, Guardiola fue construyendo un modelo. La apuesta por la cantera con jugadores como Pedro o Busquets fue un acierto también, quizá por la necesidad económica. En todo caso, el factor más desequilibrante se llama Messi, y no parece que Guardiola vaya a contar con él.

 Si parecía claro que Guardiola solamente iría a un equipo con mucho prestigio, un top 5, con dinero y con capacidad de ganar títulos. En la terna estaban equipos como el Milán, el Manchester City o el Manchester United. A excepción del último en el que dependía de la jubilación de Ferguson, yo creo que los otros dos los ha rechazado Guardiola por no cumplir alguna de las exigencias básicas.

 En el caso del Milán, se trata de un equipo que habría que remodelar de arriba a abajo, siempre con la presencia de Berlusconi en el horizonte. Más fácil lo habría tenido en el City, donde ya contaban con un equipo campeón de liga y con un puñado de jugadores de primer nivel como Aguero, Touré, Silva,  Tévez y muchos más. Quizá la presencia siempre dominante del Manchester United o el hecho de ser un club nuevo rico, le hayan echado para atrás.

 Lo que tengo claro es que el Bayern de Munich es una buena elección si hablamos de un club dominante. En su liga lo ha sido históricamente (cinco de diez en la última década) aunque en los últimos años se ha visto desbordado por el Borussia de Dormunt. No obstante, la capacidad económica y de club del club bávaro supera con mucho a este y al resto de alemanes.

 El último gran año del Bayern fue la temporada 2009/2010 en la que Van Gaal ganó el doblete, perdiendo la oportunidad del triplete a manos de José Mourinho. Lo contrario ocurrió el año pasado en la que el Bayern de Munich perdió todos los títulos, liga y Copa contra el Borussia de Dormunt y la Copa de Europa contra el Chelsea.

 No obstante, la potencia a nivel de jugadores y calidad es altísima en el Bayern de Munich. Cuenta con una plantilla muy joven sin apenas jugadores que rebasen los 30 años, con dos jugadores desequilibrantes como Robben y Ribery, una joven promesa, ya realidad, como Gotze y luego jugadores consagrados como Mario Gómez o Schwensinteiger. No le falta profundidad de plantilla ni jugadores que puedan aportar como segundas espadas como Muller, el veterano Lahn, el propio Javi Martínez. Además el Bayern de Munich suele tener la capacidad de comprar a los mejores jugadores de otros clubes.

 A Guardiola se le exigirán títulos y más si este año Jupp Heynekens consigue la liga y algún otro título. El Bayern de Munich está acostumbrado a ganar aunque tiene más paciencia que clubes como el Real Madrid

 Guardiola firmará un contrato de tres años y tendrá que enfrentarse a Real Madrid, Manchester City y United y Barcelona para lograr la hegemonía europea. Más fácil yo creo que lo tendrá en su liga, donde a pesar de la presencia en los últimos años del Borussia de Dormunt, el Bayer es superior por calidad y cantidad de jugadores.

 Veremos si se adapta a un idioma nuevo y a un club donde no tendrá tanto poder para hacer y deshacer, y más con la presencia de veteranos jugadores de mucho carácter, que siempre opinan del club y que tienen mucha influencia.

La «cosa» española

La Cosa era una película cuyos protagonistas se veían atacados por una especie de alien que se apoderaba de los cuerpos. Algo así debía pensar Susaeta cuando en vez de la palabra España dijo cosa, como si su mente y su cuerpo de independentista se fuese apoderar de todos los valores abertzales enseñados durante décadas en aquella región.

 La cosa (vale para todo esta palabra) es que estamos ante la penúltima prueba manifiesta de que nuestro país se va al garete, pero esta vez dejando entrar en la selección con total impunidad a tipos que ni sienten ni padecen ese escudo y esa bandera. ¡Que más da!, dirán algunos, lo importante es que luego jueguen bien al fútbol. ¡Claro que  importa! porque esa es la diferencia entre los clubes y las selecciones. En los primeros pueden jugar todos los jugadores sin diferencia de nacionalidades pero en las selecciones no. En caso contrario, mejor que Susaeta, traemos A Ribery y Cristiano Ronaldo que viven cerca, o  Messi.

 No se trata de hacer jurar a los jugadores convocados la bandera, tal y como, por cierto ocurre con los deportistas nacionalizados que luego no son tan animados por la hinchada. No, eso sería un exceso, pero al menos coherencia interna a la hora de realizar expresiones y revelar sentimientos.

 Yo personalmente como entrenador hablaría con todos esos convocados sospechosos y les preguntaría si sienten la bandera y escudo que representan. Y sino dejaría de convocarles. Así de sencillo. Desde luego en el caso de Susaeta no habría dudado en no hacerle debutar ni en volver a convocarle. Un tipo que no puede decir en voz alta la palabra España, por miedo o por sus propias convicciones ideológicas, que es lo que sucedió, no merece vestir esa camiseta. Y si lo hace no es por sentimiento sino por interés, prestigio y también dinero. Y se supone que eso es lo que diferencia a los profesionales de los clubes de los jugadores de las selecciones.

 Desde luego, Susaeta no es el primer caso ni será el último. Algunos como Piqué se están destapando poco a poco, aunque ya lo sabíamos, y otros son famosos por su manifiesto independentismo en contraposición clara con el españolismo. Hablo de Guardiola pero la lista sería larga.

 El que no se sienta español que no juegue en la selección, por coherencia interna e ideológica. Y si no tienen la posibilidad de jugar en las selecciones de sus “pequeños países” que se lo hubiesen pensado antes de dejarse lavar el cerebro.

 Pero esto me temo que no pasará porque nos puede el buenismo. El mismo que nos ha llevado a esta situación de ruina económica y moral y el mismo que traslada Del Bosque con cada acción. Yo digo no al buenismo y sí a la mano dura, y que se aplique a todos los ámbitos y que cada palo aguante su vela.

Tito a los mandos, Guardiola out

Que Guardiola se marcha no es algo que sepamos desde hoy. Esa decisión que tomó en su día la sabíamos desde el día en que dijo que necesitaba pensárselo. Hoy sabemos oficialmente que no continuará pero lo supimos durante semanas por su silencio. Un silencio que únicamente escondía una negativa a seguir y la intención, bien de comunicar su marcha con algún título bajo el brazo o bien de lograr éxitos y forzar su continuidad pidiendo seguramente algo que el club no le podía dar.

 Pero atengámonos a las razones de Pep, el desgaste. No cabe duda de que un entrenador de élite debe dar lo mejor de si mismo para exprimir a su plantilla. Guardiola lo ha hecho y ya no se ve capaz de hacerlo. Y no se ve capaz por su propia capacidad pero también por la capacidad del adversario, en este caso es el Real Madrid.

 Ha sido clave la presión extenuante del Real Madrid en todos los frentes, principalmente deportivo pero también anti-propagandístico a través de Mourinho para doblegar poco a poco las fuerzas del entrenador del Barcelona. La marcha de Guardiola es el éxito de Mourinho que ha conseguido en dos años finiquitar la hegemonía del Barcelona en España ganándole primero la Copa del rey y ahora la liga, y desgastándole para Europa.

 Hasta el año pasado, pero sobre todo este, Guardiola no había encontrado dificultades. Sin un rival de entidad que le presionase y acumulando victorias todas sus decisiones se aplaudieron. Venía además de un triplete histórico en su primer año que le daba licencia para absolutamente todo. Con el Real Madrid sin proyecto el Barcelona parecía tener un potencial ilimitado, infinito con fichajes pero también con una cantera inagotable. Mientras ganaba el desgaste era pequeño, en cuanto empezó a perder y vislumbrar un futuro sometido a críticas constantes llegó el desgaste de verdad.

 Hoy, la sensación que da es que Guardiola deja un buen montón de títulos pero un proyecto por construir. No desde cero, desde luego, pero si con muchos ajustes. Los mismos seguramente que tuvo que hacer Guardiola cuando llegó que se encontró ya con Messi, Iniesta, Xavi y Puyol en plenitud física pero en declive mental por varios fracasos previos. Con todo, aquella era la misma base que había ganado la Copa de Europa. Ese miedo lo tenían superado y solamente hacía falta renovar el vestuario y motivar a los pilares.

 Ahora, la situación es similar, con muchos jugadores  con mucha entidad e importancia en el club, que no deberían continuar, y con la necesidad imperiosa de fichar a 4 o 5 buenos jugadores. Además, Tito tendrá que motivar nuevamente a los jugadores importantes y buscar nuevas piezas claves como las que encontró Guardiola en Busquets y Pedrito. El primero parece que sigue aportando valor pero el segundo ha perdido fuerza. Y así con el resto de la plantilla pero sin la chequera disponible de manera ilimitada porque esa opción ya la gastó el año pasado el Barcelona con Cesc y Alexis.

 Así pues, Tito Vilanova, conocido por el dedo que le metió Mourinho fundamentalmente y por ser segundo entrenador, a priori no aporta más al equipo que Guardiola pero si mucho menos. No es una persona de prestigio fuera del Barcelona, no impondrá respeto a sus jugadores por haber sido jugador y tampoco ha ganado nada como entrenador. Excepto lo último, lo anterior lo cumplía Guardiola con el añadido de ser una persona carismática y con fuerza. La única fuerza que tiene Tito es el aval de Guardiola, suficiente para imponerle entrenador a Rosell pero seguramente no para aguantar cuando vengan mal dadas.

 Y es probable que tarden en llegar porque enfrente el Barcelona ya no tiene a un equipo por construir. Enfrente tiene a un equipo que ya tiene bases sólidas sobre las que crecer, con margen de mejora sí, pero con un largo tramo ya recorrido. Con varios fichajes por hacer que refuercen su plantilla el Real Madrid aventaja ahora en proyecto al Barcelona, con una plantilla joven y talentosa, con un entrenador que afrontará su tercero año y con un público y un club que respaldan ese trabajo.

 Todo eso se lo tendrá que ganar Tito contra un no precisamente débil entrenador, ni más ni menos Mourinho, el tipo que le metió el dedo en el ojo, seguramente por una provocación anterior. Así pues, Tito sabe que el portugués no se va a amilanar ni siquiera con el partido perdido, en un entorno hostil y ante una prensa caníbal.

 Tito sabe que le espera un año durísimo, renovando primero la plantilla y evitando la presión de su presidente para fichar a sus caprichos y luchando después contra el Real Madrid, dispuesta a acabar el trabajo empezado que no es otro que destronar al Barcelona y hacer olvidar para siempre los éxitos pasados.

Prostitución Intelectual

En una ocasión Mourinho acuñó este término, «prostitución intelectual» para señalar la manera en la que la prensa criticaba unos aspectos y otros no, de manera interesada, omitiendo, diciendo medias verdades o simplemente engañando. En España se ha llegado a tal punto que diga lo que diga Mourihno se malinterpretará y diga lo que diga Guardiola quedará como ejemplo para el resto de la humanidad. Atrás quedó la inteligencia y la capacidad para valorar lo que dice uno y otro.

Mourinho-Guardiola-Ibrahimovic

Mourinho susurrando algo a Guardiola

El ejemplo más reciente son las declaraciones de ayer de Guardiola, manifestando sin ningún tipo de rubor que ellos nunca hablan de los árbitros. Podríamos enumerar todas las veces que lo han hecho él o sus jugadores. Pero pondré solamente esta cita, ejemplo de como funciona la mente de Guardiola:

..»En el campo puedo protestar pero no hablo de los árbitros jamás pero por el hecho de no hablar de ellos no hay que pasar cosas por alto y ha habido un penalti clarísimo sobre Messi. Estos detalles a veces cuestan mucho porque nos jugamos mucho. Pero el hecho de que no hablemos de ellos no quiere decir que no nos demos cuenta de lo que pasa»…

Eso es como decir que no hablamos de los árbitros excepto cuando nos perjudican y lo hacemos. En fin, esto es igual que lo que dijo ayer acerca de que ellos siempre daban la mano al rival cuando perdían, mandando otro mensaje de la gran humildad de este club. Siempre he pensado que alguien humilde no diría de si mismo que lo es ni emplearía la palabra de manera tan repetitiva como la hacen todos sus integrantes. Nunca le escuché esta palabra a Zidane que sin embargo era humilde de verdad. Pues bien, la humildaT y el saber perder y ganar, les llevó a activar los aspersores contra el Inter, a mandar a Valdés a agredir a Mourinho o a decir en el caso del gran humilde Xavi, cuando perdió la final de la Copa del Rey que el único equipo que había puesto el fuPbol había sido el Barcelona mientras que el Madrid solo se había dedicado a destruir.

Un sinsentido que la prensa aplaude rabiosa, esperando cruzar la acera contraria para atizar al malvado portugués. Un ejemplo reciente y que ahora empieza a calar es en quitarle mérito a Mourihno si gana la liga sin vencer al Barcelona. Ahora de repente eso cobra importancia y no el título en sí. ¿Alguien recuerda si el Real Madrid ganó o no al Barcelona durante los años de la quinta del Buitre? Seguramente alguien lo recuerde de manera anecdótica pero lo importante es que se lograron esos títulos.

 Desde que el portugués llegó al banquillo merengue se han sucedido un montón de críticas, que si ahora mismo se releyesen, todos esos periodistas tendrían que exiliarse. Se dijo que Mourihno no valía porque era un entrenador defensivo y en su primera campaña su equipo logró en liga 102 goles y en esta campaña está en números para lograr el récord histórico.

 Se criticaron sus fichajes por caros o desconocidos y hoy gente como Di Maria, Ozil o Khedira son pilares del equipo y jugadores muy relevantes en Europa. Se ha utilizado que no convoque a un español como Arbeloa ocultando que en esa misma convocatoria tampoco iba Coentrao, uno de los “enchufados” de Mourinho. Se ha dicho que Cristiano lo juega todo porque es un enchufado y amigo pero a la vez se oculta que jugadores como Xabi o Ramos también lo juegan todo. Se ha dicho que no apuesta por la cantera y por los españoles utilizando el ejemplo de Granero pero no se dice que Sahin, su fichaje tampoco está gozando de oportunidades.

 Se le ha criticado por humillar a jugadores como Benzema públicamente cuando luego han salido esos mismos jugadores agradeciéndole a Mourihno esa “supuesta humillación”. Se ha criticado a Mourinho por utilizar un trivote compuesto por Xabi, Khedira y Lass, pero no se ha hecho la misma crítica cuando Guardiola ha sacado a Busquets, Keita y Xavi.

 Y así podría rellenar varias páginas con ejemplos de prostitución intelectual. Si se trata de atacar a Mourihno todo vale, hasta decir incluso que fracasó con el Chelsea porque no ganó una Copa de Europa, como si se éstas se ganasen todos los años.

Supongo que esto no cambiará aunque el Real Madrid gane títulos pero ayudará a mitigar las críticas o al menos a no tenerlas en cuenta.

La verdad de la Cantera (I): Barcelona

Por activa y por pasiva se nos ha hablado de Guardiola como alguien que apuesta por la cantera, como el gran artífice de este Barcelona repleto de canteranos. Para ello, se ha utilizado la dicotomía cantera vs cartera y se ha utilizado también un discurso poco claro en cuanto a que es la cantera. Es tan fuerte el discurso que nadie osa siquiera plantear los datos como son, y rebatirlos como lo que es, una gran mentira.

Quizá antes de nada habría que decir que entiendo yo por cantera. Para mi un canterano es alguien que se forma en las categorías inferiores de un club y se desarrolla futbolísticamente en el mismo hasta alcanzar una madurez suficiente. Y luego, si hay suerte y alcanza ya el primer equipo lo hace como canterano, siguiendo su proceso de formación pero ya en otro etapa.

Canteranos del Barcelona: Bojan, Iniesta, Puyol, Busquets y Piqué

Canteranos del Barcelona: Bojan, Iniesta, Puyol, Busquets y Piqué

 Es decir, que cualquier chico que entre en las categorías inferiores, digamos que entre los 7 y los 14 años, pendiente de desarrollarse futbolísticamente es susceptible de ser canterano si permanece en el club hasta que se convierte en un jugador ya con una base sólida y definida, normalmente hasta los 19 o 20 años.  La FIFA establece que será canterano aquel que haya estado de los 15 a los 21 en un club. Una definición como cualquier otra que solamente sirve de cara a los derechos de formación.

Para mi, por ejemplo Puyol o Busquets que llegaron al Barcelona con 17 años no son canteranos.  Y no lo son por edad aunque hayan jugado un año en el juvenil y otro en el B. Son jugadores que han se han desarrollado en otros clubes.  De la misma manera que Marcelo o Varanne nunca serán canteranos. ¿Qué diferencia hay entre jugar un año en el segundo equipo y aprender a hacerlo en el primer equipo de suplente? La diferencia no es solo que llegasen con 18 años sino quizá que sean extranjeros, porque al igual que los otros dos son jugadores formados en otro club o al igual que Negredo considerado siempre canterano del Real Madrid.

 Lo mismo es aplicable a aquellos jugadores que maduran futbolísticamente en otros clubes aunque parte de su formación inicial sea en el club de origen. El caso más llamativo es el de Cesc, canterano de 40 millones de euros que si no hubiese sido por su propio tesón y las oportunidades que Wenger le dio, quizá se habría quedado como otras decenas de canteranos, sin debutar jamás en primera.El, que emigró con 15 años, como Piqué que lo hizo con 16, se formaron en una primer etapa en el barcelona, alcanzaron gran parte de su madurez en el Arsenal y el Manchester United respectivamente. El fichaje de Cesc o el de Piqué son eso precisamente, fichajes a precio elevado el primero y no el retorno de un canterano. El retorno de un canterano sería el caso por ejemplo de Cuenca que ha jugado un año fuera pero se ha formado íntegramente en el club. Porque la cantera es por definición encontrar recursos propios sin necesidad de recurrir a fichajes. Y ambos han costado dinero, siendo fichados como jugadores formados en otros clubes.

La cantera es en todo caso una apuesta prioritaria por gente de las categorías inferiores. Una apuesta por chavales cuyo rendimiento no se sabe cuál va a ser con la ventaja de que el coste es muy pequeño. Obviamente ni el fichaje de Cesc ni el de Piqué entran en esta definición.

Por tanto, un club que apuesta específicamente por la cantera es aquel que apuesta mayoritariamente y prioritariamente por gente de las categorías inferiores. Ello se hace, bien por política de club o bien porque es necesario económicamente. Son exponentes claros de esta política el Ajax, el Bilbao o el Espanyol.

Si comparamos a estos equipos con el Barcelona de Guardiola veremos la diferencia. Guardiola se encontró un equipo con 5 canteranos: Xavi, Iniesta, Messi, Valdés y Puyol (que no lo es como hemos visto). La columna vertebral del equipo actual que fueron los mismos que un año antes perdieron 4-1 en el Bernabeu haciendo pasillo al campeón de liga.

 A esos les añadió a Busquets y Pedrito, que tampoco son exponentes claros de la cantera ya que ambos se incorporaron al club con 17 años. Este es sin duda el gran mérito de Guardiola, sacar el máximo rendimiento de estos dos chavales. Su gran aportación, pero no una apuesta clara y sistemática por la cantera. Un mérito que no olvidemos que es casual porque se incorporaron a ambos jugadores porque el Barcelona no tenía ya mas dinero para fichar. Un fruto casual como lo es en muchas ocasiones la aparición de jugadores de categorías inferiores. Prima la necesidad por encima del concepto.

 Y aquí vienen los datos. Desde la temporada 2008/2009 Guardiola ha fichado a 17 jugadores por un valor total de 341 millones de euros. Una cifra superior a cualquier otro club menos el Real Madrid, que ya se sabe que es el equipo por excelencia de la política de la cartera. Curioso que mientras el club “carterista” por definición sea el primero que más gasta, el segundo que más gasta sea un club “canterista” por definición.  Ya digo, es cuestión de conceptos y de discursos.

 Como canteranos puros (no cuento a Busquets ni Pedrito) Guardiola subió al primer equipo durante su segundo año a Jefren, que jugó 404 y 304 en sus dos temporadas en primera división antes de que le vendiesen. También contó Guardiola con Fontás que el año pasado jugó 460 minutos y este 78 minutos a pesar de que el Barcelona ha tenido importantes bajas en el puesto de central.

De los jugadores canteranos por los que ha apostado Guardiola, que de verdad es canterano y se está asentando en el primer equipo es Thiago. En el debe de Guardiola está el vender a otro canterano prometedor como Bojan a cambio de fichar a delanteros no canteranos.

 Esta es la realidad del Barcelona más allá de los minutos disputados por jugadores de la cantera en partidillos de Copa del Rey y Champion League donde el Barcelona no se juega nada, no tan distinto a lo que ha hecho Mourinho en el Real Madrid. Porque a la ahora de la verdad, a excepción de los no canteranos, Busquets y Pedrito, el único canterano significativo es Thiago, eso sí, tras gastar 341 millones y fichar a 17 jugadores.

 En el club vecino, el Español, otro club de cantera, se han gastado en esos mismos 4 años 36 millones de euros, 10 veces menos que el Barcelona, y se han incorporado al primer equipo 11 canteranos, que han jugado regularmente. Once jugadores los cuáles muchos son titulares y otros son suplentes pero que juegan minutos de verdad y no ratos muertos entre partidos. Un equipo, el Español, canterano son mayúsculas, muy alejado del modelo de la cartera de los grandes, con Real Madrid y Barcelona a la cabeza, y que sin embargo, no tenía la prensa y el discurso bien formado e hilado de otros.

 

Esto es la falsa humildad de Guardiola

Cuando desde una parte del madridismo se habla de la falsa humildad y de la hipocresía de Guardiola a veces suena como un mero reproche a los títulos y a las capacidades como entrenador de Guardiola. Nada más lejos de la realidad, lo logrado en el campo tiene un mérito indiscutible y es difícil entrar a valorarlo negativamente.

Pep-Guardiola

Guardiola durante un partido de fútbol

Lo que si se puede valorar es ese aura de santo, en palabras de Ibrahimovic, y esa falsa humildad que lo hace tan insoportable, revistiendo algunas declaraciones de una capa de falsedad tan grande que hasta el más obtuso se da cuenta. Y para muestra sus últimas declaraciones tras el partido de ayer contra el Hospitalet. Con tres titulares basta con desgranar lo que tan poco me gusta de Guardiola. Su falta de claridad y transparencia es tan innecesaria que llama la atención. No se trata desde luego de responder de manera sincera siempre porque forma parte de los entrenadores mantener ciertas cuestiones a distancia de los periodistas.

Pero hay casos que claman al cielo y aqui vamos a exponer tres ejemplos tras su rueda de prensa de ayer:

– La eliminatoria está abierta, porque llegaremos del Mundial de Clubes de Japón y no sé en qué condiciones jugaremos la vuelta.

¿De verdad está abierta la eliminatoria Pep? ¿Vas a sacar a tu 11 titular y a motivar a los jugadores como si fuese una eliminatoria abierta? Las posibilidades reales de que Hospitalet marque dos goles fuera de casa, en el Camp Nou ni más ni menos, y que el Barcelona no marque ni un gol son ciertamente remotas. Vale, que hay mundialito de clubes y un desgaste físico que acaba pasando factura, pero ¿de verdad es necesario decirlo de ese modo? Porque si de motivar al público y a los jugadores parece más lógico decirlo abiertamente, sin circunloquios.

De la misma manera, en esta otra declaración vemos venir nuevamente a Guardiola a varios kilómetros:

Guardiola ha destacado el papel del discutido delantero David Villa, al que considera «indiscutible»

¿De verdad es David Villa indiscutible? Si es así ¿por qué ha jugado Cuenca en vez de el asturiano un par de veces? Ahora que el nombre de Villa se relaciona con conflictos en el vestuario del Barcelona, Guardiola manda esa señal, como si el resto nos chupásemos el dedo y fuesemos tontos. Ya sabemos que Villa no es indiscutible, y también lo sabe el propio Villa. Sus declaraciones son un canto a esa hipocresía de decir una cosa y creer la contraria que tanto me molesta.

Y esta es la traca fina, preguntado por una pancarta exhibida donde se  ironizaba con la publicidad de Qatar Foundation que lucen los azulgrana.

«No me he fijado, pero la palabra xenófobo ya lo define todo. Al final somos iguales, tenemos los mismos miedos aquí y en otro lado del mundo. Pero, insisto, estaba en el partido»

¿De verdad Pep no entiendes a que venía todo eso? ¿Crees que tiene algo que ver con la palabra xenófobo o más bien todo lo contrario y lo que se trata es de denunciar a una organización que no es precisamente abanderada de los derechos de las mujeres? Sería más fácil callarse que insistir con lo mismo como si el resto de mortales no supiésemos que es Qatar y que representa. De acuerdo que es un contrato suculento firmado por su club y que él no pinta nada, pero entonces que cierre la boca y no trate encima de justificarlos, tratándonos al resto como idiotas.

Por este tipo de declaraciones de las cuáles podríamos sacar dos o tres titulares cada vez, mucha gente empieza a estar cansada de Guardiola. Quizá muchos preferamos que nos traten como adultos y que nos digan las cosas cómo son, sin ambages.Aunque quizá otros prefieran ver los mundos de yupi y no soportan que les digan que no son como Zidane. Esos y sus acólitos  son los que critican a Mourihno cuando dice verdades como puños.

 

 

 

 

 

 

 

El Barcelona narra la historia de los clásicos

Siempre se ha dicho que la historia la cuentan los ganadores, y esa máxima se repite invariablemente en todos los aspectos de nuestra sociedad, y también en el fútbol por supuesto. La Supercopa de España, el enésimo duelo de clásicos entre el Real Madrid y el Barcelona se recordará como el trofeo de Messi, pero también como el trofeo ensuciado por Mourinho y sus secuaces, empeñados, según algunos, en desprestigiar un duelo tan bonito como el clásico español.

Por el camino, los que se desgarran las vestiduras haciendo parecer a Mourinho la viva imagen del diablo, que ha envilecido a chicos jóvenes como Marcelo o a veteranos santos como Casillas, se olviden de mil y un capítulos. Yo, sin embargo, con mala memoria pero ya con un recorrido largo en esto del fútbol no me olvido de los partidos en los que fue expulsado Roberto Carlos, Redondo o Hierro, ni tampoco de los partidos en los que el Real Madrid era recibido a mecherazos y botellazos. Eso, como lo que comentan veteranos como Zoco sobre la necesidad muchas veces de salir de los campos con la Guardia Civil se ha olvidado a medida que se ha impuesto el buenismo.

hierro

El buenismo, ese movimiento imperante protagonizado por Guardiola pero secundado hace tiempo por Del Bosque, pretende vender una imagen contraria a los propios hechos. Y lo es, simplemente porque cuando hay una tangana no es porque un equipo sea violento sino porque hay dos rivalidades insaciables de la que todos participan. Por eso, quedarse en la imagen de Mourinho metiéndole el dedo en el ojo a “Pito” Villanova es quedarse en la cáscara. Sin ser un acto defendible no creo que lo sea menos que los acaecidos en una tangana en la que se vieron involucrados las plantillas al completo de ambos equipos, incluyendo utilleros y staff técnico y en la que por ejemplo Villa agredió a Ozil. Un acto que sin embargo recibió para ambos un castigo similar, la tarjeta roja. La tangana que no es ni será la última vista en un clásico si se analiza al detalle dejaría en mal lugar a absolutamente todos los jugadores. Bueno, todos menos Kaká al que su religión no le permitió participar en tan innoble espectáculo.

Si se trata por tanto de dividir entre buenos y malos, entre violentos y pacíficos como antes se dividió entre resultadistas y “amantes del fútbol”, entonces se estará tergiversando el fútbol. Porque de la misma manera que el Real Madrid se vio sometido en partidos anteriores, en estos dos duelos, el resultadista y el que ha marcado al contraataque varios goles ha sido el Barcelona. El que ha atacado y buscado el fútbol vertical ha sido el Madrid y no el Barcelona. De igual manera que se tergiversa ese aspecto se hace con el otro.

tangana

Las patadas, los golpes y los codazos no son solamente elementos inherentes al fútbol sino que también lo son inherentes a los derbys, duelos de la máxima tensión. Quizá el aspecto de la delantera del Barcelona, bajitos y con los pies grandes como los hobbits del Señor de los Anillos, invite a pensar que no reparten estopa como el resto, pero los datos dicen lo contrario y más aún los Pedrito, Iniesta, Xavi, Villa y Messi son tan sucios como cualquier centrocampista de oficio. Tampoco andan cortos en defensa los Alves, Puyol, Piqué y compañía, a lo que hay que sumar una insoportable querencia a quedarse tirado en el suelo como si la sangre brotase a borbotones por alguna de las partes de su cuerpo. Lo cierto es que todavía no hemos visto a lesionados ni a jugadores del Barcelona sangrando en estos duelos.

Si vimos ayer como a pesar de cometerse al principio un número similar de patadas, el Real Madrid llevaba antes de la tangana 5 tarjetas amarillas frente a solamente 2 del Barcelona. Lo que era tarjeta para Coentrao (muy concentrado) y para Khedira no lo era para Iniesta ni para un picado Messi. Simplemente diferentes raseros de medir que desquician a cualquiera como lo hace que los empujones a Cr7 sean válidos pero no los realizados a Messi.

Todos estos son los detalles de los que no se hablará en prensa, como no se hablará de que el Real Madrid ha sido netamente superior en ambos duelos. Y sin embargo, lo que en otros partidos no logró, marcar varios goles, esta vez le ha servido de poco tras encajar goles muy fácilmente. En la ida, 2 goles de 2 tiros a puerta y  ayer la efectividad del Barcelona fue menor, pero en todo caso muy superior a la de un Madrid que en otras circunstancias de mayor tranquilidad habría marcado al menos 3 o 4 goles por partido.

Pero esto es fútbol y gana simplemente el que más goles marca, que es finalmente el que también cuenta la historia, y esta dice que el Madrid perdió  y que además lo hizo dando una imagen lamentable, ensuciando el fútbol y manchando para siempre la imagen impoluta de respeto y flair plair entre Madrid y Barcelona.

P.D: me retiro de nuevo a mi descanso vacacional.

Guardiola persigue sombras

De todo lo que dijo ayer Guardiola en una rueda de prensa memorable porque por fin saca su verdadera personalidad, además de con el tono y con el contenido, me quedo sobre todo con su frase acerca de la central lechera. Alusión a la que precede una mención a Florentino. En respuesta a Mourinho lo que hace Guardiola es lo que en realidad viene haciendo el barcelonismo históricamente, hablar de franquismos, favoritismos, prensas y cavernas mediáticas. Lo de la central lechera es una expresión utilizada por un tal Carles Torras para referirse a un conjunto al servicio de Florentino Pérez para desestabilizar al Barcelona. Un término que conoce Guardiola porque la jefa de prensa del Barcelona es íntima amiga del tal Carles.

Una alusión muy oportuna ahora que las cosas van algo peor en Can Farsa. Aunque una alusión que como bien sabemos los que leemos la prensa deportiva habitual se sostiene con dificultad. Algunos de los principales medios generales como El Pais, la Ser o la Cope tienen periodistas abiertamente antimadridistas. En el caso del primero, la campaña es tan feroz que a diario salen artículos que van en dirección a la línea de flotación de Mourinho. En el caso de los famosos periódicos de Madrid, con As y Marca a la cabeza, hemos visto como Alfredo Relaño, periodista veleta por antonomasia, ha defendido tanto el modelo del Barcelona, que se han visto más portadas con Messi y con el Barcelona que nunca. El segundo, dirigido por el inefable Inda, se encargó el año pasado de protagonizar una campaña sin precedentes contra un entrenador del Real Madrid.

Pero siempre es más fácil dirigir una afirmación de este tipo a un ente desconocido, Madrid, que a alguien en particular, como si en Madrid hubiese una corriente de pensamiento única, o justamente lo que se quería insinuar, una conspiración contra el Barcelona. Si a eso le unimos sus últimas palabras referidas, de nuevo a su pequeño país, entonces entendemos un poco más la intención de su rueda de prensa. Nada es casual, como unir la lucha del Barcelona y de su país, diciendo que se han levantado muchas veces y que en realidad ellos son un pequeño país donde se puede ver desde un campanario el otro…Alusiones políticas que sobran, y más en una rueda de prensa internacional.

Se suele decir que cuando se conoce de verdad a las personas es en los malos momentos. Ahí es cuando se observa la verdadera personalidad de las personas, sus miedos, sus temores y sus virtudes. Y algo de eso ahí en las declaraciones de ayer de Guardiola.

Hasta ahora, durante prácticamente tres años, Guardiola lo ha tenido todo de cara. Empezó con un sextete histórico con favores arbitrales incluidos (el escándalo de Stamford Brigde)de los que nunca se habló, y continuó con una liga y unos buenos resultados en Champion League. Y sin embargo, entonces ya empezamos a ver algo poco habitual, como la proverbial humildad y buen perder del Barcelona perdía todo su sentido cuando se activaban los aspersores o cuando veíamos a Valdés corriendo hacia Mourinho para evitar que este celebrase la consecución de una final histórica para su club.

Aquí empezamos a ver que el mensaje del Barcelona valía en los buenos momentos pero no en los malos momentos. Ayer comprobamos que efectivamente en las derrotas es cuando vemos la verdadera personalidad. Porque no nos equivoquemos, lo de ayer no lo provoca Mourinho con su rueda de prensa, lo provoca el propio Guardiola dos días después de la final. Si justo después de la misma todo eran buenas palabras, de repente, poniéndose la venda antes de la herida habló en una misma rueda de prensa del césped, del árbitro portugués, del fuera de juego por 2 centímetros y de otros aspectos. Son estas sus declaraciones, para refrescar la memoria de los olvidadizos:

Pero a este Madrid tan fuerte le sacamos ocho puntos en la Liga y la Copa se nos fue porque un línea con muy buena vista le anuló un gol de Pedro por un fuera de juego de dos centímetros.

Todo el mundo da por favorito al Madrid y lo entiendo, porque han ganado la Copa y su plantilla tiene muchísimo nivel.

«La fortaleza del Madrid está clara. Sus suplentes son Benzema, Higuaín y Kaká»

El entrenador del Madrid estará muy contento. Ya lo estuvo el año pasado (en referencia al colegiado que dirigió el Inter-Barcelona de la campaña pasada, Benquerença, muy criticado por el Barça)».

Después de estas declaraciones que tenían la clara intención de crear un discurso victimista, se escondía en realidad una estrategia para preparar a su equipo de cara a la eliminatoria más difícil del Barcelona en tres años. Se trataba de trasladar el favoritismo al Madrid y de empezar a hablar del gasto económico que habían supuesto los suplentes del Real Madrid, mientras ellos solamente tenían cantera. Pero sobre todo, se lanzaban dos dardos venenosos: uno sobre el árbitro portugues y otro sobre la buena vista del linier. Obviamente Mourinho no se iba a quedar callado, lo que ha aprovechado Guardiola para de pronto saltar. Como si fuese algo repentino escudado en una reacción natural por parte de la prensa, lo que se trataba en realidad era de crear un ambiente ideal para la vuelta en el Camp Nou. No fueron palabras casuales por parte de Guardiola, sino una clara estrategia para movilizar a su entorno.

Justamente lo mismo que ha realizado Mourinho y ha sido tan criticado, ahora es alabado por todos los periodistas del entorno barcelonista. Pero claro, si antes has repetido que no hablabas de los árbitros en las victorias, tiene poco sentido ahora después de una dura derrota hablar de repente de centímetros o de cespedes. ¿O si lo tiene?

Si es así, todo el discurso de humildad se derrumba de repente. Porque no nos engañemos, Guardiola cuando lo ha necesitado ha utilizado las mismas armas que le hicieron el jugador más expulsado del Barcelona. Las armas de presión al árbitro y al resto. No fue casual por tanto lo de Copenhague, ni lo que pasó con Garrido, ni aquel comentario a un linier, ni tampoco el acto en el cuál le quitó la pelota a Cristiano Ronaldo ni otros muchos que han pasado desapercibidos. Tampoco lo de ayer fue casual, como se vió en sus declaraciones ya preconcebidas.

Por tanto, el discurso de que no se habla de los árbitros y que de repente ahora Guardiola se ha hartado no se sostiene. En realidad solamente se harta cuando las cosas no van de cara. Desde luego es una estrategia y es tan válida como cualquier otra, pero que no nos vendan lo contrario.

A partir de ahora están las cartas sobre la mesa, cada cuál con sus declaraciones intentando realizar su juego, ya sea presionar a los árbitros, asumir la presión, movilizar el entorno o influir en decisiones arbitrales. Todo ello forma y formará parte del fútbol, aunque finalmente serán los jugadores los que deban decidir en el terreno de juego.

La alargada sombra de Mourinho

Estamos asistiendo en vivo y en directo al efecto Mourihno, capaz de transformar  el aurea divina y la capa de imbatibilidad de un equipo, en algo corriente y humano. Y al revés, logrando que un equipo históricamente endeble y físicamente débil se convierta en un equipo potente y con múltiple recursos.

Eso es justamente lo que ha logrado este portugués con el Barcelona, poniéndoles nerviosos gracias sobre todo al rendimiento deportivo de su equipo, pero también con sus declaraciones y sus actos. Todo influye, y por eso Mourinho siempre ha dicho que los partidos comienzan en la rueda de prensa y acaban con la misma.

Mientras desde Barcelona se argumentaba que era una táctica para ocultar sus carencias y que en nada se relacionaba con el fútbol, algunos nos acordábamos de las declaraciones de Guardiola en partidos claves, hablando de árbitro y presionando al rival. Y es que cuando las cosas van bien y los títulos caen a pares, es muy fácil no pararse en los errores arbitrales o en las injusticias. Pero en cuanto llegan las derrotas, el gesto empieza a torcerse y los alabos se convierten en críticas y las certezas en dudas.

Y por eso, Mourinho es el mejor, porque tiene la capacidad de convertir sus equipos en bunkeres, ajenos a todo lo que les rodea, porque ya se encarga él de asumir esa carga, mientras sus jugadores se dedican a entrenar y a asimilar los conceptos. Además, el luso es capaz de tener una plantilla de 22 estrellas e internacionales y hacer que todos estén contentos y asuman su rol, sabiendo que lo importante es el grupo.

Y así, el otro día en Valencia, los suplentes, aunque teóricos porque se trata de competir por un puesto, lograron un resultado histórico endosándole al equipo levantino 6 goles. Una actuación que llegó de la mano de un Benzema preparado para ser una estrella mundial; un Higuain recuperándose de su lesión a base de hat – tricks y un Kaká que por primera vez en dos años parecía aquel jugador explosivo y determinante de Milán.

Con estos mimbres y con un Barcelona mermado físicamente se presenta una eliminatoria de Champion League que puede marcar el destino de ambos clubes. Uno, en busca de la consolidacion; y el otro, intentando evitar un proceso de paulatina pérdida de hegemonía. Y aunque el Barcelona sigue siendo un equipo competitivo, cada vez le cuesta más. Y gran parte de la culpa la tiene la configuración de una plantilla sorprendentemente corta, con 21 efectivos entre los que cuentan con ficha profesional tres chicos de la cantera: Jefren y Bartra y Bojan como eterna promesa. Jugadores, sobre todo los dos primeros, que a pesar de la historia que nos venden de la cantera, a la hora de la verdad nunca jugarían una semifinal de champion ni una final de Copa. Y por eso, Guardiola optó por Mascherano de central y por Busquets previamente. Por esas mismas razones Mourinho pedía un 9 y se negaba a dar paso a un Morata que todavía no está preparado ni para ser suplente. Y es que a esos niveles de competición se necesitan jugadores curtidos, con experiencia o con una capacidad de concentración y calidad superior a la media.

Mientras tanto, asistimos estupefactos a las declaraciones de Guardiola. Donde antes decía un «yo no hablo de los árbitros», ahora dice un «Mourinho estará contento con el árbitro portugués», ocultando que ese árbitro a pesar de la misma nacionalidad ha expulsado al luso en dos ocasiones. Y de igual manera, donde antes había silencios ante fueras de juego dudosos o acciones del juego que le favorecían, ahora alaba de manera irónica la buena vista del linier, capaz de determinar un difícil fuera de juego de Pedrito. Se trata de adoptar, ahora que las cosas ya no van de cara, un rol de víctima que hasta ahora no se había destapado del todo. Ahora ya se habla de una plantilla corta cuando fue él quien la confeccionó apostando por la cantera; se habla de lesiones, de árbitros y hasta del césped, como si unos pocos centímetros más pudiesen condiccionar el juego del mejor equipo que ha visto el universo conocido.

Ahora que el camino de Guardiola está sembrado de piedras y arbustos la táctica del buenismo y de la humildad ya no parece tan efectiva como cuando todo eran parabienes. Y mientras unos sufrían duras manitas y las dudas de todo el espectro futbolísticos, otros se vanagloriaban de su magnífica cantera y de su gran humildad y humanidad. Ahora, parece que se cruzan los caminos. Ya lo dice el refrán: «arrieros somos y por el camino nos encontraremos».

A debate: Guardiola

Ayer le escuché al técnico blaugrana unas declaraciones en las que decía que el Betis es demasiado bueno como para no llevar a los titulares. Ciertamente exageraba pero lo peor era el tono casi mesiánico como si de verdad se creyese lo que dice. Vaya por delante que no me gusta la gente que no es sincera y que además te dice las mentiras como si fueses tan tonto de creértelas. A nadie se le pasa por la cabeza una remontada del betis, ni parece muy lógico decir que el betis es demasiado bueno. Palabras que parecen confirmar la aureola de santidad de Guardiola y que demasiado gente ha comprado.

Lo cierto es que Guardiola a sus cuarenta recién cumplidos es un entrenador de éxito, al menos en los casi tres años que ha estado en el Barcelona. Ha influido sin duda que ya tuviese una plantilla altamente competitiva y campeona de Europa pero él le ha sabido darle su toque personal, obligando a sus jugadores a no relajarse. Además ha sido lo suficientemente inteligente para apostar por determinados canteranos en el momento justo, cuando el equipo estaba en una dinámica positiva.

No seré yo quien discuta a Guardiola como técnico, pero si como persona. Discuto esa falsa humildad que nos trata de vender y que cada vez se cree menos gente. Valoro más la sinceridad de tipos como Aguirre o Camacho o desde luego Mourinho. Cuando te tratan de vender la imagen de perfección y se repite partido tras partido el mismo argumento hacia el rival parece todo demasiado falso.

Es como si en el Barcelona hubiese un ambiente monacal donde su abad Guardiola lo controla todo encomendándose solamente a Dios. Por fortuna tenemos las declaraciones de Ibra y las de Etoo para saber que no era todo exactamente un remanso de paz. Tampoco es que fuese una guerra abierta pero al menos es justo reconocer que no todo es perfecto. De hecho, se critica demasiado poco la cantidad de fichajes fallidos del Barcelona. Además del mencionado Ibra, Cáceres, Henrique, Hleb, Chococrispi y varios más. Muchos fichajes personales de Guardiola que desde luego no tiene buen ojo fichando.

La ventaja del Barcelona es que su prensa es mucho más corporativa que la de Madrid. Casi institucional diría yo, evitando muchos de los conflictos que le generan al Real Madrid una prensa más belicosa y exigente.

En todo caso, es justo reconocer que Guardiola es un gran técnico, posiblemente el mejor posible para el Barcelona y que lo peor que le puede pasar es que no le renueven para los próximos cinco años. De hecho, ahora mismo no sería capaz de contemplar a otro entrenador en el banquillo, ¿quizá Lillo?. Al fin y al cabo ese fue el entrendor que propuso Guardiola cuando fue con la candidatura de Basat.