Dopaje en el fútbol, segunda parte

El dopaje en el fútbol, primera parte

El dopaje en el fútbol no acaba con Eufemiano Fuentes y sus colaboradores, si no que va mucho más allá, con médicos especialistas de dudoso pasado (casos de dopaje en ciclismo). Otros inventan papillas mágicas que generalmente hacen que sus equipos jueguen a un nivel físico espectacular.

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Una metáfora sobre el dopaje en el fútbol

Tenemos la creencia de que los médicos de los clubes de fútbol son galenos a la antigua usanza, como Alfonso del Corral, antiguo médico del Madrid, un traumatólogo que desconocía los nuevos avances tecnológicos. No tenemos en cuenta que se tratan de equipos con altos presupuestos, que mueven mucho dinero y que cuentan en sus filas con profesionales altamente especializados. No son meros nutricionistas, sino gente con un conocimiento específico en medicina deportiva y en recuperación de la actividad. Algunos añaden a su conocimiento en medicina, conocimientos en nutrición, pareciendo que son más nutricionistas que verdaderos médicos deportivos.

Es el caso de Antonio Escribano que aparecía como endocrino de clubes de fútbol como el Sevilla (sus papillas se hicieron célebres), Athletic de Bilbao o Tottenham, y ha trabajado en otros como el Mallorca, Deportivo de La Coruña o Getafe.

Sus papillas mágicas le hicieron célebre por el rendimiento que obtuvo en el Sevilla. La marcha de Juande, cuyo primer fichaje para el Tottenham fue la de este médico, termino la relación con el equipo hispalense, que a partir de ahí atravesaría su particular travesía por el desierto. También es cierto que se vieron afectados por factores varios, entre ellos la  muerte de Antonio Puerta.

La repentina muerte del joven jugador sevillano se atribuyó a una dolencia del corazón. Aquel hecho conmocionó al fútbol español y a la sociedad en general, que se preguntaba como era posible que un jugador joven y fuerte se desmayase de repente, siendo la causa de su muerte un fallo cardíaco. Demasiadas sensibilidades para investigar, a pesar de lo cuál alguno sugirió que podría no estar relacionado con un problema cardíaco. Muchos jugadores del Sevilla llegaron incluso a negarse a tomarse las famosas papillas.

Aquello no se investigó y un año más tarde De la Red cayó también fulminado en un partido de fútbol, aunque por fortuna logró salvar la vida. A día de hoy no se sabe la causa de su desvanecimiento a pesar de que se ha hablada de un fallo cardíaco. Por aquel entonces jugaba en el Real Madrid, aunque pocos meses antes había militado en el Getafe, asesorado precisamente por el mismo Antonio Escribano que había trabajado con el Sevilla un año antes.

El 8 de agosto de 2009 se produjo un nueva muerte súbita, esta vez del españolista Jarque. Otro futbolista joven, de la misma generación que Puerta, que no presentaba en principio problema alguno.

En Italia, un país  muy combativo con el dopaje, se relacionaron estos casos de muertes súbitas con dopaje. Así, el periodista Toti, destacaba que 15 muertes en el fútbol profesional contra natura desde 1999 eran muchas. Surge la primera voz en contra del calificativo ‘inexplicable’ en las muertes de Jarque y Puerta y el episodio de De la Red. Reflexiona sobre la sucesión de muertes y las relaciona con la “ayuda” procedente de sustancias farmacológicas. No cree en la repetición de capítulos “contra natura”.

En Italia mantienen sospechan del ciclismo español tras la ‘Operación Puerto’, y también sobre el fútbol, por la supuesta relación del doctor Eufemiano Fuentes con varios clubes de primer nivel de nuestra liga. Otro periodista italiano, Broncetti, hace una acusación similar, en concreto al futbolista del Valencia Farinós

Gran parte de esas sospechas derivaban de declaraciones como las de Manzano, “he coincidido con futbolistas en la clínica del Doctor Fuentes”, y se hacían también eco de la información que publicó en su día Le Monde que se basaba en documentos confidenciales.

Sin duda, la Operación Puerto fue un golpe al dopaje en toda regla, aunque se quedaron a mitad de camino por diversas causas. Como dicen de las grandes empresas y bancos: “too big to fall”. En este caso era demasiado grave como para meter a todos en el mismo caso, y se decidió incluir solamente a unos cuantos ciclistas de poco peso, obviando bolsas de sangre con calificativos como VPitti (referido al perro de Valderde) y evitando contrastar esas muestras de sangre con la de muchos deportistas previsiblemente involucrados. Los importantes, Valverde incluido, vendrían después (Alberto Contador) y los atletas también (Marta Domínguez). Solamente faltarían los tenistas y los futbolistas, aunque tal y como se desenvolvió la operación tras archivarse la causa, no parece probable que ocurra.

Como digo, aquella operación se cerró en falso, no sin dejar un rastro de duda y sospecha en todo el deporte español, siempre claro desde otros países, «llevados por la envidia». A pesar de lo cuál, se han seguido produciendo nuevos desmayos y casos de muerte súbita, que en ningún caso se ha tratado de relacionar con el dopaje, a pesar de que hay indicios varios. Intentando indagar en lo relacionado con este tema me he encontrado con los siguientes datos de un interesante artículo:

“En general, la incidencia de muerte súbita durante la actividad deportiva es escasa y varía según el país y el deporte practicado (alrededor de 0,26 casos por 100.000 habitantes al año). En deportistas de competición de las high schools americanas se estima en torno a 1 caso entre 200.000 al año, mientras que en corredores de maratón la incidencia es de 1 por 50.000 y en joggers de 1 por 15.000 practicantes al año.

En España entre 2007 y 2009 teniendo en cuenta que los jugadores no cambian y son los mismos, 22 por equipo, habría un total de 440 jugadores y 2 casos de muerte súbita (Puerta y Jarque) y otro parecido (De la Red), es decir 3 de cada 440.

“En la cima de la negra estadística de la muerte súbita se encuentran el fútbol y el ciclismo. Es probable que el mayor número de casos sea debido a que son algunos de los deportes más practicados, aunque hay que tener en cuenta que, sobre todo el ciclismo, es un deporte que exige un alto nivel de esfuerzo y en el que se encuentra bastante extendido el uso de sustancias no autorizadas (dopaje). La alarma en este deporte saltó en 1965 cuando el británico Tom Simpson falleció de forma fulminante cuando ascendía el Mont Ventoux, en el Tour de Francia. Posteriormente se comprobó que Simpson sufrió un ataque al corazón como consecuencia de las sustancias dopantes que había tomado horas antes. A este caso le siguieron otros como el del ciclista italiano Denis Zanette y el del francés Fabrice Salanson, ambos fallecidos en el 2003.”

Y sin embargo, los casos de muerte súbita en deportistas de élite es muy elevada en el fútbol, sin que sea un deporte más duro que cualquier otro. Además, los datos del artículo no arrojan un patrón en los distintos deportes, aunque si se conocen varias muertes súbitas por dopaje.

Hay por tanto una sombra de sospecha, o como mínimo una duda razonable, y más, cuando indagando un poco más se topa uno con más médicos relacionados estrechamente con el ciclismo.

El primer ejemplo es Sabino Padilla, médico de Indurain y Fiz , fue médico en su día del Atlethic de Bilbao. Este, a diferencia de otros, de manera oficial, y al igual que muchos otros cobrando cantidades astronómicas, para ser un simple médico deportivo. En sus dos primeras temporadas completas se lograron importantes éxitos, como el quinto puesto en la temporada 1996/1997 (entrando en la Copa UEFA) y el subcampeonato en la temporada del Centenario, 1997/1998, entrando en la Liga de Campeones.

Guillermo Jiménez, ex presidente de la Comisión Nacional Antidopaje le acusa de estar relacionado con la reciente Operación Galgo. Otra vez la Operación Galgo relacionada con la Operación Puerto. Lo cierto es que no sabemos si está o no implicado, pero si sabemos que en su etapa en el Atlethic, Gurpegui dio positivo. Lo hizo en un control antidopaje realizado en septiembre, confirmándose el positivo en el contraanálisis.

Padilla justificó el positivo afirmando que el organismo del futbolista producía de manera endógena un exceso de dicha sustancia. El doctor presentó en apoyo a su tesis un estudio firmado por Marco Maynar, al que ya conocemos. Sin embargo, los recursos presentados no prosperaron y Gurpegui cumplió finalmente dos años de suspensión, sanción habitual en casos de dopaje. Con la llegada de Macua a la presidencia del Athletic ambas partes acordaron la rescisión del contrato de Padilla.

Otro de los médicos ciertamente relacionado con el dopaje es Ramón Segura, médico actual del Barcelona, cuyo pasado está vinculado a dos casos de dopaje. Uno, el de Frank De Boer en su primera etapa con el club blaugrana y la otra está relacionada con el positivo de Guardiola. En esta cronología aparece como médico personal de Guardiola en la época en la que dió positivo.

Curiosamente un positivo por nandrolona como el de Frank de Boer, el de Gurpegui o en de otros casos en la liga como Borja Aguirretxu en 1997 con el Celta o Gioovanella en el 2005 también en el mismo equipo.

Fue el mismo Doctor Segura quien utilizó el ejemplo de otro deportista que dio positivo, David Meca,  para justificar el positivo de Guardiola. Ambos, Meca y Guardiola  dieron positivo por nandrolona y ambos proclamaron su inocencia.

Si fuese un solo caso podría ser casual, pero ante tantos casos por la misma sustancia la sospecha es más que evidente. Actualmente es el médico del Barcelona y tal y como relata este artículo se encarga entre otras cosas de la alimentación

“Cuando los jugadores entran en el comedor, las bandejas de jamón cortado, queso fresco, tomates, pan y aceite les miran provocativamente. Y si quieren un zumo, se lo hacen al instante y hasta les preparan ellas mismas el bocadillo. Todo, cómo no, bajo la supervisión de Ramon Segura, el fisiólogo que controla la nutrición y, dependiendo de los resultados de las analíticas que realiza periódicamente a los jugadores, decide los refuerzos vitamínicos individuales.

En este artículo más reciente, también aparece vinculado a las revolucionarias técnicas que también lo fueron en el Sevilla, aunque esta vez en vez de papillas son batidos. Al contrario de lo que puede parecer no es un mero nutricionista, y como el resto de casos es un médico deportivo, que además se encarga de la alimentación. Nada nuevo por otro lado.

Cuando se escarba un poco en la historia personal del Doctor Segura y Guardiola se encuentran una serie de cabos sueltos de difícil explicación. Casualidades varias que, sin embargo, acumuladas dan como mínimo que pensar. Lo relata muy bien este artículo y lo resumo en tres puntos:

-Pep Guardiola y su relación con el Doctor Segura, tanto pasado como presente.

-El doble caso de dopaje positivo de Guardiola. A Guardiola se le condenó deportivamente, pero más tarde el Tribunal de Apelación de Brescia determinó que hubo irregularidades en la toma de la muestra, tanto a nivel de estabilización como de custodia. El siguiente documento (en italiano), muy complejo a nivel jurídico dado que el «Caso Guardiola» es motivo de debate no por el dopaje en sí, sino por un conjunto de circunstancias jurídicas, lo resume así:

En cualquier caso, el Tribunal de Brescia, a fin de establecer la historia de la manera más conveniente para el acusado, dice que, sin lugar a dudas, que «los resultados de analisis del  25.10 y 04.11 en 2001 en el Laboratorio de Roma es claramente poco fiable, ya que la existencia de parámetros adicionales, detectado en las dos ocasiones en la que el recurrente estaba sujeto al control Agencia Antidopaje, se han impuesto la «experiencia de las pruebas de estabilidad antes de llegar a una declaración positiva, «sólo por estas razones, Guardiola fue absuelto del delito que se le atribuyen, porque el delito no existe.

A pesar de que el fiscal antidopaje Etore Torri intentó reabrir el caso más tarde, se consideró como el caso como «cosa juzgada» y al no existir nuevas pruebas en contra no se admitió el recurso. No se duda en el caso de que exista o no nandrolona en la muestra, algo que evidencian los dos positivos. Se duda simplemente de todo lo demás, y se utilizan argumentos jurídicos para probar irregularidades que seguramente habría en aquella época en todos los laboratorios.

Durante los años 2000 y 2001 se detectaron en Italia múltiples casos de dopaje por nandrolona, además de Guardiola: Bucchi y Mónaco (Perugia); Stam y Couto (Lazio); Davids (Juventus); Torrisi (Parma),etc…Desconozco si utilizaron los mismos argumentos jurídicos que los caros abogados de Pep Guardiola. Si lo hubiesen hecho hoy también serían jurídicamente inocentes.

– Los controles sorpresa de la UEFA. Se realizó un control antidopaje sorpresa y Guardiola decidió suspender el entrenamiento. Este suceso se repitió en dos ocasiones. Recordemos que los controles son por sorpresa y es obligatorio comunicar a la UEFA los horarios de los entrenamientos, aunque como se ha visto hay muchas filtraciones.

-Transfusiones revolucionarias  que se practican en el Barcelona y que difícilmente se aprobarían en el ciclismo.

Para la UEFA aquello no pareció tan grave y únicamente se les impuso una multa y nuevos controles. En otros deportes no presentarse a un control equivale a positivo. Y también en el fútbol. De hecho, a Rio Ferdinand le sancionaron dos años por negarse a pasar un control. En el caso del Barcelona fue una multa, aunque hubo eso si un control más.

Esto es lo referido a la liga española, pero en Europa, por ejemplo al Chelsea, le recupera físicamente el equipo que llevó a Kathy Holmes a ganar los 400 y los 800m lisos en los pasados JJ OO. El Manchester United también tiene médicos procedentes de la velocidad en el atletismo. Al Olimpique de Marsella, mientras, le prepara un ex médico de ciclistas, equipo por cierto con un turbio pasado.

Como le dijo un famoso periodista a un contertulio del blog: “Por mi parte doy por concluida la información, si tan claro tienes lo de los futbolistas españoles, ya sabes investiga, publica y afronta las consecuencias.” Pues aquí hay material suficiente para dudar de todo y de casi todos.

El dopaje en el fútbol, tercera parte.


Dopaje en el Fútbol, primera parte

Dopaje: «Hay deportes contra los que se puede ir y otros contra los que no, ya que disponen de una maquinaria legal muy potente para defenderse y eso podría costar también su puesto al que gobierna el deporte actualmente».

Eso decía Eufemiano Fuentes en una entrevista a ‘Le Monde’ e iba más lejos, al afirmar: «tienen menos defensa que otros». Entre sus clientes, según Fuentes, no había sólo ciclistas, sino también «atletas, tenistas, futbolistas, jugadores de baloncesto y boxeadores».

“También los he hecho en otros deportes. He aconsejado tratamientos para la ayuda a la recuperación a equipos de fútbol, atletas y tenistas, por decir algunos deportes. Y no te puedo dar nombres, porque estoy sujeto al secreto profesional. Lo que pasa es que sólo han salido nombres de ciclistas. Ha habido una filtración selectiva, que es lo que me tiene indignado».

Luego más tarde, el propio Fuentes suavizaba sus primeras declaraciones, quizá presionado por esa maquinaria legal que más tarde denunciaría a Le Monde obligándole a pagar sendas indemnizaciones a Real Madrid y Barcelona.

A veces pensamos que el dopaje es cosa de esos deportes individuales, y que únicamente existe un doctor, el ya tristemente famoso Eufemiano Fuentes. Nos conformamos con saber que colaboraba con equipos ciclistas sin preguntarnos más allá. Sabemos que en su clínica se encontraron más de doscientas bolsas de sangre y sabemos que según él colaboraba en variados deportes, incluido el fútbol. Queramos o no la sospecha está ahí, diferente es que se trate de un asunto demasiado gordo como para destaparlo.

Sí, es traumático para el país que una atleta referente o un ciclista estén relacionados con el dopaje, imaginaos lo que sería ver al Real Madrid o al Barcelona en las portadas de todo el mundo por este asunto. Y sin embargo, tenemos las pruebas delante de nuestras narices y no las queremos ver.

En la temporada 2000-01 Eufemiano Fuentes colaboraba con la UD Las Palmas. Ascendieron ese año y lograron una temporada espectacular, terminando en el puesto undécimo. Eufemiano llegó avalado por Zósimo San Román, preparador físico del equipo técnico comandado por Sergio Kresic, y su estancia en el club amarillo estuvo salpicada por la polémica.

Tras una visita al Rayo Vallecano, el 20 de enero de 2001, la Cadena SER desveló que en el vestuario utilizado por la UD Las Palmas, en el estadio Teresa Rivero se habían encontrado un elevado número de jeringuillas. Eufemiano Fuentes, poco después, dio una rueda de prensa en la que se defendió de las acusaciones. Meses después, con la marcha de Sergio Kresic y su grupo de colaboradores del club, Eufemiano Fuentes abandonó la UD Las Palmas donde su contratación no había contado con el visto bueno de Arturo Gómez, responsable en esos momentos del equipo médico de la entidad amarilla:

«Fuentes nunca fue un médico de mi equipo. Llegó como una imposición del presidente. En lo personal siempre tuvimos una buena relación. Pero jamás, jamás, aprobé sus métodos de trabajo»

Aunque todo aquello salió a la luz pública no adquirió la suficiente relevancia. A nadie le interesaba ni le interesa ensuciar el fútbol. Todo lo que no se repite en distintos medios de comunicación o no sale a la luz pública, no existe. Da igual que cientos de personas tengan conocimiento de ello o que todos sospechemos lo que pasa. Si no está en los periodicos no existe. Y eso es lo que pasa con el dopaje en el fútbol, no existe.

Existe en el ciclismo y nos sorprendemos cuando nos dicen que Alberto Contador previsiblemente se dopó. Pero entonces atamos unos cuantos cabos y empezamos a contemplar tal posibilidad. Lo mismo ocurre en el atletismo. De repente todo estalla. Lo que antes eran medallas ganadas con esfuerzo y sudor, ahora tienen también un componente alto de dopaje. Y entonces atamos cabos de nuevo y entendemos que era difícil que una atleta con una edad y en una disciplina nueva destacase tanto o que un ciclista subiese un puerto como el Tourmalet tan rápidamente.

Lo que se demuestra con esto es que visto con retrospectiva es fácil buscar indicios. El problema en el fútbol es que somos incapaces si quiera de ver unos indicios que están delante de nuestros ojos, pero que sin embargo nos obligamos a no mirar.

Porque el dopaje no es propio de deportes como el ciclismo y el atletismo por ser deportes individuales. El dopaje es parte inherente del deporte de élite y también del fútbol. Dirán algunos que el fútbol tiene un alto componente técnico y que no tiene sentido doparse, ignorando la esencia del deporte de élite que es la capacidad física. Sin ella, ningún futbolista o deportista es capaz de reaccionar con rapidez.

En el deporte de alta competición, el físico lo es casi todo. Un gran equipo que está mal físicamente no gana partidos, y que decir de un jugador: ni controla el balón, ni regatea, ni da buenos pases, ni se anticipa al contrario… El físico es esencial. Ser más rápido, más fuerte, tener más reflejos, es fundamental. El mejor ejemplo que puedo poner es Zidane, el jugador más técnico que yo he visto. Pues bien, el mago frances parecía otro jugador cuando estaba mal físicamente. Lento, impreciso, fallaba controles y pases que en buenas condiciones jamás habría fallado. Y eso es aplicable a todos.

Y hablando del francés, seguramente vivió en la Juventus algún caso relacionado con el dopaje. Aunque solamente se habla de creatina, un buen numero de positivos tuvo lugar en Italia en los años 2000 y 2001.Hay sin embargo pocos casos de dopaje en general (al final del documento).

¿Cual es el motivo por el cuál en ciclismo los casos de dopaje afectan a todos los países de manera evidente y en el fútbol, a nivel mundial solamente se han detectado 10 casos el ultimo año?

En esos deportes los controles son infinitamente más rigurosos que en el fútbol, tanto en calidad como en cantidad. La diferencia principal estriba en el número de controles. Por poner un ejemplo, los controles en el fútbol son análisis de orina mientras que en otros deportes además de la orina te sacan sangre. Por si fuera poco, hace tiempo José Ramón de la Morena demostró que esos controles se conocían de antemano.  Existían irregularidades en los controles y se sabía con antelación.

No se trata por tanto de que haya menos casos de dopaje en el fútbol, sino de que los controles no son igual de exigentes. Señala un un médico francés que cada año en Francia uno de cada 10 ciclistas pasan por controles antidopaje, mientras que en el fútbol es uno de cada 2.000 jugadores, por lo que consideró que, para que se pueda disuadir a los tramposos, se tiene que controlar al menos al 10% de los jugadores, como pasa con el ciclismo.

El numero de controles, 30.000 en todo el mundo,  es mucho menor comparativamente que en el ciclismo, teniendo en cuenta que solamente es España hay unos 800 futbolistas entre suplentes y titulares en primera y segunda división.

Dopaje UEFA

Dopaje UEFA

Los controles de dopaje son caros, según la propia FIFA contarían unos 1.000 $ pero solamente los casos más sencillos. Al final, como todo en la vida, el dinero es importante y así lo dice un representante de la propia FIFA:

«Si se tratara de su propia empresa, estoy seguro de que se lo pensaría dos veces antes de gastarse tres millones para descubrir a un tramposo. Tenemos otros muchos problemas».

Hace eso sí la propia  FIFA informes muy optimistas vendiendo que el el fútbol hay pocos casos y que se combate.

Visto por tanto que hay una clara diferencia entre los deportes a la hora de realizar los controles; veremos como no hay tanta diferencia cuando se trata de compartir médicos y doctores. Muchos de los médicos acusados de dopar a ciclistas han colaborado con equipos de fútbol. Curiosamente algunos son herederos de Fuentes:

Uno de ellos Jesus Losa, especializado en medicina deportiva era el médico del Euskaltel y de David Millar hasta julio de 2004, cuando fue descubierto el dopaje sistemático del británico y el galeno huyó de todos sus cargos oficiales. David Millar reconoció que se había dopado inducido por este médico. Se empezó a investigar y acabó siendo apartado del Euskaltel. También trató a Maribel Moreno, otra ciclista que fue tratada por este médico y que confesó que se había dopado con EPO.

Lo curioso del caso es que se filtró que también asesoró a la Real Sociedad en la temporada 2002/2003. No oficialmente y por eso no hay constancia pero si se filtró a los medios. La Real hizo una temporada espectacular disputándole la liga al Real Madrid de los galácticos hasta el último partido. Su entrenador, el francés Delanoueix fue el entrenador de moda. Parecía un entrenador espectacular. Hoy anda desaparecido. Al año siguiente desaparecieron todos, entre sospechas de dopaje sistemático, se filtró en algún periódico el nombre de Jesús Losa.

Marcos Maynar, otro de los herederos de Fuentes también asesoró a equipos de fútbol en segunda divisón B y particularmente fue el encargado de  demostrar que el organismo del futbolista Gurpegui, del Athletic, producía de manera espontánea nandrolona. Su curriculum no ofrece dudas acerca de sus muchas vinculaciones con el dopaje, en ciclismo y en disciplinas varias. Recientemente se le ha vinculado con la Operación Galgo y parece cuestión de tiempo.

Pero aquí no acaban los nombres ni las sospechas…hay mucho más y solo estoy a mitad del camino (segunda parte del artículo).