Atraco al F.C. Barcelona

Tras 28 partidos disputados, la liga está más que abierta, con el Real Madrid a 2 puntos del segundo, el F.C. Barcelona, y un partido menos que se disputará entre la penúltima y la última jornada.

Quedan 10 partidos para saber si el F.C Barcelona logrará otro record histórico, el de lograr ser el primer equipo sin penaltys ni expulsiones en contra. Esta temporada, en cuanto a penaltys en contra, el F.C Barcelona ha recibido 0, por 4 del Real Madrid y Atlético de Madrid, por ejemplo, o 3 del Sevilla. Respecto a los penaltys a favor, el que más tiene es el Villareal, con 8, el Real Madrid le sigue con 7, y el F.C Barcelona, con 5 solamente,eso sí, muy  lejos de los 19 que le pitaron en total durante la liga pasada.

Suárez simulando el histórico penalty

Suárez simulando el histórico penalty

Respecto a las expulsiones, este año el F.C. Barcelona no ha recibido ninguna en contra, por 1 del Real Madrid o 2 del Atlético de Madrid y 3 del Sevilla. Los datos del año pasado son más elocuentes y el F.C Barcelona tuvo 1 expulsado, mientras que otros equipos como el Atlético de Madrid tuvo 3, y el Real Madrid 5.

Por ahora, todo un récord que se ha superado tras 46 años, ni una expulsión ni penalty en contra, por si había alguna duda.

Fue Piqué el que se quejó de las actuaciones arbitrales a pesar de que los datos son tan llamativos como los siguientes. También se quejaban los periódicos catalanes,  aquí y  aquí, demostrando que son auténticas correas de transmisión del F.C. Barcelona

Como se ve, las gestas del F.C Barcelona llegan también a los records arbitrales, y ahí tuvimos el famoso 6-1, históric, y otros records como las expulsiones a favor (aqui).

No me queda ninguna duda de que si el equipo de Bartomeu acaba sin penaltys ni expulsados recibirá el premio al juego limpio, demostrando una vez más el problema de una prensa incapaz y partidista.

mas datos:

 

http://www.reyesdeeuropa.com/balance-procule-penaltis-expulsiones/

La polémica de las esteladas

La Copa del Rey se ha convertido desde algún tiempo en una fuente de conflictos, siempre con el F.C Barcelona de protagonista. En las últimas ediciones, cada vez que ha llegado a la final siempre ha sucedido lo mismo, la politización del fútbol.

Estelada en el Camp Nou

Estelada en el Camp Nou

Ya hace mucho que viene siendo norma general en ese club. Si antaño se decía sin justificación, que el Real Madrid era el gobierno, hoy, el equipo que abandera el independentismo es el F.C Barcelona. Lo amparan sus presidentes, lo promueven muchos de sus aficionados  y lo comparten la mayoría de sus futbolistas catalanes-y españoles para su desgracia-.

Lo cierto es que el Real Madrid, aunque se le ha querido poner una determinada etiqueta, nunca ha tenido ningún posicionamiento político, más allá de su identificación con su país, España. Exactamente igual que el resto de equipos, tanto de España, como del resto del mundo, cuyos aficionados portan orgullosos las banderas de sus países de origen. Pero incluso esa actitud no ha sido promovida por el club, bastante neutral en estos temas.

Ha sido el F.C Barcelona el que, especialmente desde la llegada de Laporta, ha agitado sus cimientos políticos, permitiendo reivindicaciones políticas en su estadio. Y esa misma actitud ha llevado a la misma reivindicación en las finales de la Copa del Rey. Reivindicaciones que tenían mucho de falta de educación y de profundo paletismo. Así interpreto pitar el himno de cualquier país.

En cuanto al tema que nos acontece, las esteladas, se trata de una sobre reacción política. El F.C Barcelona ha conseguido politizar tanto el fútbol, que los políticos han entrado en el juego.

Una gran parte de la población empezamos a estar muy hartos de ese F.C Barcelona y de esa Cataluña que se declara independentista, y que reclama para sí lo que ellos no otorgan. No verán a aficionados con la bandera de España en el Camp Nou, porque o bien no les permitirán entrar o bien serán linchados hasta su expulsión. Ese nacionalismo excluyente nos conduce a conflictos anuales.

Los candidatos del F.C Barcelona y el independentismo

El F.C Barcelona no es un club independentista, me dicen algunos amigos aficionados de ese equipo. Son solamente algunos hechos puntuales, afirman otros. Y mientras, la mayoría de los periodistas deportivos permanecen ajenos a esta polémica, por aquello de no herir sensibilidades. Eso sí, las sensibilidades del resto, de los que vemos como se pita nuestro himno y se desprecian nuestras banderas, importan menos.

Candidatos del F.C Barcelona a favor de la independencia

Candidatos del F.C Barcelona a favor de la independencia

Traigo este post hoy después de ver como los 4 candidatos presidenciales se alinean con el movimiento secesionista. Algunos como Laporta lo llevan haciendo desde hace años, sin rubor, mientras que otros lo hacen por aquello del que dirán, no vaya a ser que esta minoría más gritona y radical le afee su conducta.

El F.C Barcelona es un club español, lo quieran o no porque están en territorio español, pero es evidente que es un equipo que no representa a España. Lo dicen sus dirigentes y lo muestran sus actos continuados. Bien sea pasivamente o activamente, lo cierto es que en paralelo al órdago de Mas, hemos visto un Barcelona más implicado en esta causa. Cuando gana el Barcelona títulos gana un equipo que representa esta causa independentista, excluyente.

Eso sí, en ningún caso se plantean dejar la liga española. De alguna manera ese doble rasero es igual al político, donde se pide dinero para la inmensa deuda mientras se reclama la independencia.

Mientras el F.C Barcelona siga siendo el ejército desarmado de Cataluña (o mejor dicho, del independentistmo), seguirá recibiendo prebendas de sus gobiernos, pero sobre todo seguirá recibiendo la antipatía de muchos que entendemos que su actitud secesionista es antiespañola.

Godall desvela lo que sabíamos

Se ha levantado la España deportiva con el recuerdo de la gran victoria del Atlethic sobre el Manchester. Un rival de postín en un escenario inmejorable para cantar las virtudes del equipo vasco. Fundamentalmente la calidad y la juventud. Todo ello se resume en un jugador Javier Martinez, del que hablaré otro día porque hoy quiero hablar sobre la respuesta a los purqués de Mourinho.

 En plena campaña blaugrana contra el estamento arbitral y la federación, desde la prensa, el club y el entrenador nos hemos enterado gracias a las declaraciones del expresidente y amigo de Laporta, Godall de lo que realmente está pidiendo el Barcelona en la actualidad, un trato de favor.

Laporta y Alfons Godall

Laporta y Alfons Godall

 Llámese villarato o de cualquier otra manera, eso es lo que ha tenido el Barcelona durante todos estos años anteriores. Así lo ha dicho con claridad Godall, quizá con la intención de señalarle el camino a Rosell o de recordaRle lo bien que lo hicieron ellos.

 Sus declaraciones literales no llevan a engaño a nadie que no sea ciego y sordo o un zote integral:

  “Tenemos que estar al lado de las entidades en las que se ejerce el poder y no darles la espalda. Recuerdo que en su día Laporta lo tuvo clarísimo. ¿A qué presidente apoya Florentino? A Gerardo González. Entonces al Barça le conviene apoyar a Villar y tener una buena relación con la Federación, donde se cuecen los Comités de árbitros, la competición y la Liga de fútbol”. Creo que Laporta cultivó mucho y muy a fondo las buenas relaciones con estas instituciones, UEFA,FIFA.. y eso nos ayudó. Tuvo una actuación decisiva en el mandato de Villar. Se pretendía cambiar el Comité. Lo tenía clarísimo, no estar bien con la RFEF nos perjudica a nivel deportivo

 Ya se ha dicho en este foro y en muchos otros como Laporta apostó por Villar y obtuvo de manera reiterada su beneficio. Florentino equivocó la apuesta y en vez de cultivar las buenas relaciones simplemente dejó pasar el tiempo.

 Si Villar es el presidente de la Federación, si el presidente del Comité arbitral es nombrado por Villar y si este Comité es el encargado de clasificar a los árbitros parece claro que se trata de una dependencia jerárquica. En otras palabras, estar “bien” con Villar significa estar bien con los árbitros y viceversa.

 La clave de lo que sucede en la actualidad es por un lado la constatación por parte del Real Madrid de esta realidad, acercándose más a la Federación e igualando fuerzas con el Barcelona (no olvidemos que Gaspart es un peso pesado en la Federación).

 Por eso en Barcelona están tan molestos porque ya no tienen un trato de favor y a cambio tienen un trato normal que les lleva a estar 10 puntos de diferencia con el Real Madrid. Los blancos, que hicieron mal sus deberes federativos, no tuvieron en cuenta que en una lucha en el cuerpo a cuerpo contra el Barcelona con 1 o 2 puntos de diferencia era muy difícil salir airosos con esa desigualdad de base. Y más aún en la Champion League donde no olvidemos que Villar es vicepresidente.

Ahora que se igualan las fuerzas el Barcelona vuelven a su victimismo habitual. Utilizaran la presencia de Rajoy, como utilizaron la de Aznar, hablarán del centralismo o incluso de Franco si es menester.

Rosell vs Laporta

Como si se tratase de un famoso caso judicial americano, nos hemos encontrado de repente con el litigio Rosell vs Laporta. Desde la distancia que da ser madridista podemos afirmar que pase lo que pase el beneficiado será el Madrid, puesto que estos asuntos de conflictos internos suelen desestabilizar al club.

Laporta y Rosell

Laporta y Rosell

¿Agresión? ¿Penalty y expulsión no?o ¿Expulsión y auditoría?

Pero creo que como amante del deporte este asunto merece una reflexión mucho más seria, fuera de partidismos y seguidismos hacia una y otra persona. Conviene además analizar esta situación porque de la misma manera que ha ocurrido en el Barcelona, también hemos vivido situaciones parecidas en el Real Madrid y en otros clubes.

Lo que plantea Rosell es una revisión a las cuentas del pasado teniendo en cuenta el criterio de responsabilidad que asume todo presidente de una institución. Para ello se establece un aval que viene a ser una  garantía para futuras irresponsabilidades.

Damos por hecho que los clubes económicos son deficitarios de por sí. Es un modelo nefasto que conlleva más gastos que otra cosa. Y sin embargo, el Real Madrid y el Barcelona son de los pocos clubes que generan beneficios. Lo hacen más como consecuencia de su imagen de marca que de sus resultados. Es decir, que aunque los resultados deportivos son importantes más lo es mantener una estructura de marketing, institucional y financiera al máximo nivel.

En este sentido, la llegada de Laporta en su primera época junto con Rosell y un magnífico y joven equipo directivo pretendía lograr resultados deportivos desde los resultados económicos,financieros y de marketing (recomiendo encarecidamente el vídeo dentro de este post «Barcelona confidencial»). Es decir, pensaban que gestionando profesionalmente el club lograrían al final resultados deportivos. Lo cierto es que el primer año fue clave, y después de eso, aún con la marcha de Rosell, la inercia del Barcelona fue positiva.

Tan positiva fue que Laporta empezó a perder la perspectiva y el objetivo inicial de lograr no solamente resultados deportivos, si no también un modelo económico impecable. Laporta, como todo hombre henchido de poder, se creyó por encima del bien y del mal y utilizó sus dos últimos años de mandato para labrarse una imagen política y también, a la vista de los resultados, para cometer algunos excesos. Además Laporta, cuál Cesar de Roma, también quiso dejar su impronta en el club no solo deportivamente sino también económicamente, y por ello hizo una serie de ajustes contables para magnificar su labor. (recomiendo este artículo para quien le interese el tema financiero y contable)

Al llegar a la presidencia Rosell, que no era precisamente neutral con Laporta, decide hacer una revisión de los últimos años de Laporta, consciente de estos excesos. Lo que en otros clubes y en otras épocas se ocultó para «no dañar a la institución», Rosell ha decidido sacarlo a la luz pública.

Vimos como Florentino auditó también las cuentas de Lorenzo Sanz y Calderón sin atreverse al final a dar el paso de hacer los resultados públicos. El resultado fue una paz social con el incoveniente de que los responsables no fueron castigados por su mala gestión.

Rosell de alguna manera renuncia a un presente de estabilidad a cambio de tener un futuro de garantía y limpieza. Con este movimiento manda el claro mensaje de que los presidentes y directivos son responsables de sus actos independientemente de sus resultados deportivos. Y Laporta, a pesar de sus éxitos deportivos, ha de responder también por sus fracasos económicos. Sería algo así como «a las duras y a las maduras».

La actitud de Rosell, en mi opinión, fortalece al club como institución, como club dueño de sus socios, en el que sus responsables deben responder al imperio, no solo de la ley, sino también de sus socios. Como presidente, esta decisión le perjudica porque le enemista con personas importantes del club y también con periodistas y aficionados que solamente tienen una perspectiva deportiva.

El Laportismo

Recuerdo a Laporta como un tipo educado,listo y comedido. Me caía hasta simpático. Recuerdo que se enfrentaba a Basat y pensaba que tendría pocas opciones ante un empresario bastante conocido, siendo un abogado sin demasiado nombre.

Recuerdo cuando ganaron las elecciones y apareció Ronaldihno de rebote. Luego ficharon a Deco y Giuly y poco a poco parecía que el equipo se estaba formando. Por entonces, para mi Laporta era  solamente el presidente de un club rival. No tenía nada en contra de él como tampoco lo tengo en contra del Barcelona, aunque ha de perder para que el Real Madrid gane.

No se en que momento cambió todo esto, pero ahora mismo no soporto ni ver, ni oir a Laporta ,y el Barcelona empieza a representar cada vez más a un nacionalismo rancio dirigido por un abogado metido a  político a través de la presidencia de un club, y entrenado por un gran futbolista y entrenador que poco a poco va saliendo del armario nacionalista.

Es curioso como el fútbol del Barcelona ha evolucionado tan rápido como su política nacionalista ,hasta llegar a los extremos. El Barsa juega tan bien como mal cae a la mayoría de ciudadanos españoles, aficionados barcelonistas incluidos.

No es que haya tratado de buscar la causa de un cambio tan radical, pero si he tenido la oportunidad de  ver el documental, «Barcelona, confidencial», donde se narra el primer año de mandato de la directiva del Barcelona, y he podido entender un poco mejor la deriva laportiana.

Toda empresa o club de fútbol necesita un jefe, una cabeza visisble o de lo contrario estará abocado al fracaso. La junta directiva lo entendió y Laporta se aprovechó de ello hasta límites tan extremos de provocar su enemistad con seguramente el más importante de su junta directiva, Sandro Rosell. En el momento en que este se fue, Laporta se hizo dueño y señor del club.

Tenía el poder pero no tenía el prestigio. Este le llegó con los títulos, pero se desinfló con el ocaso de Ronaldihno y Deco, precisamente los artífices de su subida al poder. De hecho poco se recuerda la moción de censura que casi acaba con el Laportismo.

De la misma manera que dicen que cuando más alto estás más bajo caes, se produce muchas veces la circunstancia contraria, y aquellos que se han visto en la pobreza y llegan a ser ricos, son muchas veces los más egoístas. Es una transformación atípica que en Laporta se ve reflejada perfectamente.

Laporta se vió tan fuera de su club con la moción de censura que ahora que ha conseguido recuperarlo ha decidido aprovecharlo como plataforma de lanzamiento para garantizarse el futuro.Coincidiendo además con el mejor fútbol del Barcelona y con los múltiples títulos. El poder cambia dicen, y el éxito embriaga. Ambos le han llegado a Laporta de golpe y todo ello sumado al miedo de verse no hace tanto en el precipicio del fracaso.

Todo ello justifica la actual actitud de Laporta, que promueve sistemáticamente el enfrentamiento con todo aquello que ponga en duda su poder o menosprecie sus éxitos.

En resumen, el Laportismo comenzó en el momento en que se fue Sandro Rosell y todo lo que vino después simplemente benefició a que se consolidase el movimiento

En el vídeo de arriba(es solo la primera parte, 1/6) se ve el primer año de Laporta, donde se vi un equipo joven y trabajor que funciona como grupo hasta que comienza el Laportismo.Ahi acaba un vídeo que hemos podido seguir en directo y seguiremos viendo hasta que veamos otro que se titule el fin del Laportismo.

Laporta se desmadra

¿Es el Barcelona más que un club? ¿Representa el Barcelona  a Cataluña? ¿A quien representa el presidente del Barcelona? Por desgracia para el Barcelona, Laporta está respondiendo a estas preguntas pero no exactamente de la manera que debiera. El Barcelona como el Real Madrid son los dos clubes con más seguidores en España. Eso se debe a una relación de simpatía y admiración que ha existido históricamente. Ambos clubes como máximos representantes de las dos ciudades más importantes de España han acogido a todos los admiradores y seguidores independientemente de su ideología.

Laporta durante una manifestación de la Diada

Laporta durante una manifestación de la Diada

Da igual si los madridistas son de izquierdas o derechas, o si les gusta o no Zapatero. Todos ellos comparten la afición por el fútbol y por un club por el que han pasado grandes jugadores. Exactamente igual pasa con el Barcelona, que cuenta con miles de aficionados que no tienen ningún interés en la política y muchos otros que más bien están contra el nacionalismo. De igual manera también cuenta con muchos nacionalistas, pero todo eso debería dar igual porque Messi,Iniesta y Xavi no representan ninguna de estas corrientes ideológicas. Si lo hacía Oleguer y por ello recibió varios toques de atención desde el propio club.

Que ahora Laporta se erija en el adalid del nacionalismo es tan malo como que lo hiciese como representante del españolismo, porque para bien o para mal el Barcelona es más que un club. Es una institución deportiva con muchisimas secciones, y con una gran historia que no merece los actuales desvaríos de su presidente.

Este, al igual que cualquier representante de una institución política o de otro tipo, representa al conjunto de socios y aficionados, y por tanto no se puede posicionar en temas que no correspondan con el estricto ámbito del club. Por supuesto que Barcelona representa a Cataluña, pero también a muchos otros españoles andaluces, extremeños o gallegos, entre otros. Y tanto en Cataluña como en el resto de España hay demasiados no nacionalistas.

Son demasiados gestos los de Laporta, primero retirando la bandera española de la Masía, y luego asistiendo a manifestaciones, además de insultar y buscar fantasmas «españolistas» en las cavernas. Quizá sea el triplete, o el poder que le da ser el presidente de uno de los clubes más importantes del mundo. Pero lo que nunca debe olvidar es que no es él la fuente de ingresos sino los miles de aficionados de todas las ideologías.

Laporta que no es tonto, aunque lo últimamente lo parece, sabe perfectamente que el Barcelona necesita a todos esos aficionados para subsistir, y que si su ámbito se excluyese a la Cataluña independentista se convertiría en un pequeño y miserable club.

El problema de fondo es que está anteponiendo sus intereses personales, postulándose como futuro político, y por el camino manchando la imagen del Barcelona.Curioso es que lo haga ahora precisamente cuando ya está mas fuera que dentro del Barcelona. No lo hizo antes pero lo hace ahora lo que demuestra que si antes no era bueno para el club ahora tampoco lo es.

Señor Laporta, haga el favor de representar como se merecen a sus socios y déjese de hacer política, al menos mientras sea presidente.Y si quiere asistir a manifestaciones no olvide que usted aparece en primera línea no por llamarse Laporta sino por ser el Barcelona, representando por tanto a su club. Asi que si quiere asistir a actos que no tienen nada que ver con su club dimita.

Monográfico Derby: Análisis de los equipos (2)

¿Alguién se acuerda de la moción de censura contra Laporta? ¿Se habría acordado alguién si el Barcelona además de perder el primer partido contra el Numancia no hubiese sumado en los siguientes 4 partidos más de 6 puntos? La respuesta a las dos preguntas se resume en una palabra: resultados.

Se dice con frecuencia que un club deportivo es como una empresa, la gran diferencia es que al final la gestión es buena o mala en función de los resultados.Y éstos no siempre son el fiel reflejo de una buena o mala gestión, al menos en el corto plazo.

Estos dos párrafos me sirven para explicar la situación social actual del Real Madrid y del Barcelona, que  4 meses despúes han intercambiado los papeles. Después de ganar la liga, el Real Madrid parecía un coro celestial donde todo eran buenas intenciones mientras que en el Barcelona a punto estuvieron de comerse vivo a Laporta. Sigue leyendo