Lebron James ya es historia

Lebron James se proclamó ayer junto a los Cleveland Cavaliers, campeón de la NBA. Lo hizo tras una exhibición personal y de su equipo en estos tres últimos partidos. En el quinto y sexto pasando por encima de unos Warriors desconocidos, y ayer en un partido de infarto, siendo mejores que el mejor equipo de la historia de la NBA, en la temporada regular.

Lebron James

Lebron james levanta el trofeo de campeón

Lebron James suma su tercer anillo, el primero con los Cleveland, el equipo que le vio nacer, y al que volvió para ganar precisamente este anillo. El más meritorio sin duda porque hasta la fecha nadie había remontado un 3-1, y lo ha hecho no contra un equipo cualquiera.

Pero no ha sido un camino fácil para Lebron. Antes ha tenido que ver como su equipo perdía 4 finales. Dos de ellas, de manera consecutiva, aunque jugando con dos equipos distintos: Miami Heat y Cleveland Cavaliers.

Adicionalmente, la figura de Lebron siempre asociada a otros grandes jugadores, se ha visto muchas veces menospreciada. Pero Lebron James tiene que entrar en la historia de la NBA por méritos propias, por sus estadísticas y por su capacidad. No es el jugador más estético, pero sí el más efectivo.

Ahora, con 31 años y varias campañas por delante, el jugador franquicia de los Cavaliers entra, ya sí, en el Olimpo de los dioses. Ese olimpo reservado para unos pocos jugadores capaz de hacer algo muy grande, algo especial.

NBA vs FIBA

Ayer fue el séptimo partido de final de la NBA. Diré que el partido me pareció entretenido con grandes jugadores aunque sigo pensando que me gusta más ver una final ACB por ejemplo o una final de la Euroliga.

La principal diferencia entre el baloncesto FIBA y el NBA es el desarrollo de las jugadas. En el primero son más elaboradas, más tácticas, con más movimientos de los jugadores sin balón. En la NBA, seguramente debido a la extraordinaria calidad de sus jugadores, las jugadas son generalmente individuales, con muchos aclarados, en las que un jugador se procura una jugada o un tiro en cuanto puede.

En cierta forma, el baloncesto NBA tiene más de deporte individual que el baloncesto FIBA. Se parece más al beisbol que al fútbol, produciéndose duelos individuales a cada reto, primando esto sobre el juego colectivo.

No dudo que para un neófito que ve por primera vez un partido de baloncesto le apasione ver un partido de la NBA. Es un espectáculo sin duda, mucho más que un partido de la ACB, si hablamos en términos de espectáculo: mates, tiros espectaculares, robos, saltos, rebotes… Pero el otro componente baloncestístico, los movimientos tácticos, los bloqueos, las defensas en zona se aprecian con más claridad en el baloncesto FIBA.

Lebron James trata de convertirse en Jordan

Seguramente pasarán muchos años hasta que aparezca otro jugador como Michael Jordan. El 23 pasó a la historia por su calidad y su competitividad desbordante, pero también lo hizo por poseer una serie de cualidades difíciles de encontrar hoy en día. Tenía Michael Jordan además de la habilidad para zafarse de sus rivales y marcar las canastas claves, el don de la elegancia y la plasticidad. Ver a Jordan anotar una canasta es infinitamente más bonito visualmente que ver una canasta de cualquier otro jugador.

Además, la presencia de Jordan coincidió en el tiempo con la de Larry Bird, Magic Johnson, Isiah Tomas o Barcley por citar algunos de los que conformaron el primer y más grande Dream Team.

Desde aquel grupo de jugadores la NBA había perdido parte de su brillo. Había alcanzado la repercusión mundial suficiente pero con la siguiente generación de jugadores esa llama perdió fuerza. Surgieron sin duda grandes jugadores como O´Neal o Hardaway o Miller apoyados por la fuerza debajo de los tableros de los Robinson, Duncan y compañía. Parecía sin embargo que se habían perdido esos duelos que eran casi individuales entre juegos aunque después se trasladasen a los equipos.

Sin embargo, la llegada de nuevos y espectaculares jugadores y la presencia de varias de las mejores estrellas en 3 o 4 equipos ha provocado un vuelco en la atención hacia la NBA. Jugadores dominantes como Kobe Bryant en los Lakers, Pierce o Garnet en los Boston o Lebron y Wade en los Miami Heat. A todos ellos se les ha sumado Derrick Rose como lider de los Chicago, Durant en los Atlanta, más la presencia de veteranos pero sobradamente cualificados como Nowistki en los Dallas. Descartados los dos primeros, ahora el reinado en la NBA pasará forzosamente por uno de estos cuatro últimos, con mayor probabilidad en este momento de ver una final entre Dallas y Miami.

Mi apuesta personal es que será Lebron James quien se adjudique el título y comience así la suce convierta en sucesor de Jordan. Lebron es un jugador espectacular que logra las mismas o mejores canastas que el 23. Y sin embargo, le falta esa plasticidad visual, esa elegancia natural que tenía Jordan. Quizá tenga incluso que ver con el aspecto físico. De hecho ahora mismo el jugador que mas se asemeja a Jordan en ese aspecto es Kobe Bryant, con una plasticidad parecida. El resto de jugones, con Lebron a la cabeza, como Wade y otros como en su día Iverson tenían una calidad y potencia gigantesca pero eran incapaces de ofrecer al espectador esa conexión que si logró Jordan.

Por eso Air Jordan fue además de el mejor jugador de todos los tiempos uno de los iconos publicitarios del siglo pasado, cosa que no ha logrado igualar no ya otro baloncestista sino ningún otro deportista.

A pesar de eso, no podemos negar que Lebron tiene unas cualidades muy parecidas a Jordan, al menos en cuanto a competitividad, mentalidad y calidad. Diferentes es que pueda plasmar esos atributos en títulos, que es finalmentel lo que convierte a los jugadores en leyenda, por encima de los puntos o record conseguidos.

Quizá en su nueva aventura con los Heats logre Lebron acercarse al mito de Jordan, aunque justo es admitirlo que no se le puede criticar por no alcanzar al quizá mejor deportista de la historia.


Analizando los candidatos al anillo de la NBA

Ultimamente sigo la NBA con especial interes. Aunque reconozco que me gusta más la ACB porque la siento más cercana, no solo geográficamente sino baloncestísticamente. Hay más sistemas en juego y las canastas son menos individuales. La NBA es como una pachanga de patio en la que sus integrantes son super atletas capaces de anotar sin pestañear y de saltar como guepardos.

Curiosamente la NBA cambia ligaremente en los playoffs, en los que todas las estrellas bajan sus números y juegan más en equipo para lograr el objetivo de pasar de fase y lograr el ansiado anillo.

Decía, que este año encuentro la NBA especiamente apasionante porque de alguna manera se ha concentrado el talento en varios equipos con mucha historia y con serias posibilidades de aspirar al título.

El primer candidato tiene que ser a la fuerza el campeón del año pasado, Los Angeles Lakers, un equipo liderado por Kobe Byrant y por un Pau Gasol que es casi tan importante como el primero. Su rol y su manera de jugar no encuentra un sustituto fiable en el banquillo. Quizá ese sea el gran problema de los Lakers, el desgaste físico a lo largo de la temporada, y la incapcidad de encontrar un relevo más allá de estos dos lideres. Tras un comienzo espectacular se han desinflado recientemente y están terceros de la conferencia con 16-6.

El segundo candidato, los Boston Celtics, no tienen el problema de los Lakers y casi al contrario, tiene múltiples posibilidades con el famoso big Thee: Pierce, Allen, Garnet. A ellos tres se les une Rondo, un gran asistente que puede anotar si es necesario y O´Neal, que aporta además de su veteranía, su capacidad reboteadora y su capacidad de intimidación que se mantendrá hasta que se muera. El gran problema de los Celtics es su gran virtud, la veteranía de sus jugadores que en una competición tan exigente como la NBA puede pasarles factura, tal y como pasó el año pasado. Con la prensenca de Rondo y de Glen Davis se mitiga en parte, pero no deja de ser importante. Su record actual es de 18-4, con 9 victorias consecutivas

El tercer candidato aunque el más mediáctico son los Miami Heats del polémico Lebron James. Además del ex de cleveland se suman Chris Bosh y Wade. Cualquiera de los tres jugadores podría aspirar al MVP y a liderar sus respectivos equipos, pero sin embargo han decidido compartir sus destinos. Quizá ese sea el gran problema futuro, el saber cuál de los tres va a asumir la reponsabilidad final. Ese, y ser capaz de conjuntar a tres jugadores que necesitan tener el balón en todo momento. Su mal comienzo provocó los primeros roces con el entrenador, pero con su tremenda calidad han sido capaces de recuperarse, encadenando varias victorias. Su logran complementarse adecuadamente estaremos ante un futuro campeón.

Aunque estos son los tres candidatos principales por el nombre y calidad de sus jugadores no podemos ignorar el momento de forma de otros equipos, especialmente dos:

Los Dallas Maverick es el equipo más en forma de la NBA, con un record de 18-4 , llevan 11 victorias consecutivas. Cuentan en su plantilla con jugadores que no son precisamente de segunda fila como Nowistky, Kidd, Terry, Butler o Chandler. Un equipo compacto que auna veteranía con juventud.

El otro candidato con el mejor record actual de la liga son los San Antonio Spurs, un equipo históricamente competitivo, que logra ahora mantener un bloque con tres jugadores clave: Parker, Ginobili y Duncan. Todos ellos veteranos e incombustibles y con una calidad y capacidad más que contrastada. Con 18-3, su espectacular comienzo se basa también en la capacidad de otros jugadores para sumir responsabilidad, como Jeferson y George Hill. Además también cuentan con Splitter, que si le dan minutos y confianza demostrará lo gran jugador que es.

Hay equipos como Orlando, Atlanta o Uthat en lo alto de la tabla pero he considerado que los cinco candidatos anteriores con los más destacables.

P.D Los datos de victorias han sido recopilados el viernes a las ocho de la tarde.

La importancia del carisma en el deporte

El Carisma no se compra ni se vende. Tampoco es posible entrenarlo ni adquirirlo. El carisma simplemente se tiene o no se tiene. Se nace con él y se muere con él.  Me cuesta dar una definición exacta de lo que es. Dice la RAE que es la capacidad de algunas personas para atraer o fascinar.

En el mundo del deporte el carisma atrae aficionados, consigue dinero y también gana partidos. Así que como os podréis imaginar es realmente difícil encontrarse con deportistas que sean capaz de lograr todo esto y además ser los mejores en sus deportes. Ser muy bueno es difícil, pero siempre se puede entrenar la técnica individual, el estado físico, conceptos tácticos, etc… Ahora bien, el carisma no se adquiere y por mucho que lo desees tampoco lo logras.

Michael Jordan antes de un mate

Michael Jordan antes de un mate

Estoy pensando en Michael Jordan. Ahora que veo las estadísticas y números de Lebron James o Kobe Bryant, me doy cuenta de que son casi tan buenos como Jordan. Y aunque son de los más carismáticos no creo que nunca alcancen el nivel de Jordan, que justifica por si mismo el hecho de pagar una entrada o ver un partido.

Y lo mismo pasaba con Maradona, que a su increíble técnica y capacidad de desborde, unía un carisma, una fuerza capaz de ganar mundiales y conseguir títulos con un equipo tan devaluado como el Nápoles. Cuando se le compara con Messi a veces se pasa por alto este punto. Para mi es incluso mejor que Maradona, al menos a su edad, y comparando velocidad, desborde, potencia,capacidad de gol. A excepción de la calidad de tiro en la que Maradona era un auténtico maestro, en el resto se podría decir que Messi es igual o mejor. Ahora bien, le falta ese carisma. No es capaz de hacer a todo un equipo ganador solamente por su personalidad o su carisma.

Esta es la diferencia entre los grandísimos deportistas y los mitos. Algunos como Jordan, Maradona,  Mohamed Ali, Senna o Carl Lewis serán recordados por su infinita calidad pero sobre por su carisma. Esa capacidad especial para atraer al público y para sentir una conexión especial con el deportista.