Segundo tropiezo del Real Madrid

59b3edb8298c0El Real Madrid suma su segundo tropiezo consecutivo en liga tras el empate contra el Levante en un partido bastante flojo de los de Zidane. Así lo reconocía el técnico, que arriesgó con la alienación rotando a prácticamente la mitad del equipo y experimentado con una inédita banda izquierda con Theo y Marcelo.

 No faltan los que critican ahora a Zidane por las mismas rotaciones que fueron claves el año pasado ni tampoco los que atizan sin piedad a algunos jugadores. Nada nuevo bajo el sol, ya hemos visto en años anteriores como el madridismo a veces se devora a sí mismo, a pesar de venir de un doblete histórico, de venir de ganar dos títulos y de contar con una de las mejores plantillas de siempre.

 Lo cierto es que un equipo sin Modric, Isco y Cristiano Ronaldo se nota bastante aunque los suplentes intenten hacer su mejor trabajo. Tampoco ayudó el árbitro que le escamoteó otro penalty al equipo blanco. Aunque el problema del equipo en estos dos empates tienen más que ver con la falta de acierto y la concesión de goles fáciles, con despistes defensivos graves.

 Zidane tiene que hacer varios ajustes y lo sabe, y el equipo ha de empezar a apretar los dientes si no quiere que la temporada se le haga muy larga en liga. No obstante no tiene un gravedad significativa si analizamos años pretéritos e incluso al propio Real Madrid del técnico galo. Lo importante es llegar a abril y mayo con el equipo en su mejor momento y con las opciones de ganarlos, con el equipo sano. Por eso el objetivo de Zidane es meter en estos partidos a los nuevos, aunque ahora el resultado no sea el deseado. En abril lo agradecerá el equipo porque los más titulares estarán más frescos y los teóricos suplentes estarán más rodados, preparados para jugar en cualquier momento.

 Conviene por tanto analizar el resultado con perspectiva y no caer en un histerismo fácil, lamentándose por la falta de un delantero o por la falta de gol de equipo, que es cierto que ahora mismo no está en su mejor momento goleador. La ausencia del mejor jugador del mundo se está notando demasiado, como preludio de lo que pasará cuando se retire un jugador absolutamente determinante como Cristiano Ronaldo.

la realidad es que el mes de septiembre es históricamente malo para el Real Madrid, y este equipo todavía tiene hambre aunque le está cogiendo el pulso a esta temporada 2017-2018. Sigamos confiando en Zinedine Zidane.

Cómoda y aburrida victoria del Real Madrid 3-0 Levante

Después de salir del Bernabeu, con un cómodo 3-0 contra un flojo Levante, pensaba en cómo definir lo que había visto. Entonces me entró un mensaje en el móvil: “el Madrid me aburre, muy precedible”. Y luego otro: “coñacete”. Y todo mientras yo pensaba eso mismo, que este Real Madrid, repleto de jugadores de fantasía, con Bale, con Cristiano Ronaldo, con Isco, Kovacic, Marcelo, más todos los suplentes y bajas, es un equipo con el que no se disfruta.

A veces, que no hoy con la mitad del equipo en la enfermería, se ha dado el caso de que con la misma alineación de Ancelotti, el equipo parecía otro. ¿Cómo puede ser posible? Pues la respuesta es sencilla, porque el equipo es otro. Las órdenes de Benítez son diferentes de las de Ancelotti: mismos jugadores pero distintas prioridades.

Si antes la prioridad era atacar de una manera, ahora lo es hacerlo de otra y tener un ojo en la defensa. Si antes el equipo tenía libertad de movimientos, ahora los jugadores saben que tienen que ocupar determinados espacios sí o sí. He leído en la prensa que los jugadores llaman a Benítez, “el pesao”. Desconozco si es verdad, pero sí he leído que eso es lo que suelen pensar todos los jugadores que ha entrenado el técnico madrileño.

Puede ser que como Benítez controla todos los aspectos del juego, los jugadores se vean obligados a jugar como si estuviesen siguiendo órdenes por un pinganillo. Y en esa falta de libertad, de creatividad está la virtud y el defecto de los equipos de Benítez. Y se ve en este Madrid.

Sin duda será un equipo sólido, con pocos goles en contra y suficientes a favor para lograr muchas victorias. Y es posible que ese sea el camino de los títulos. Pero me queda la sensación, como aficionado, de que el futbolista no disfruta, que falta la parte de arte que es el fútbol, de improvisación, de magia. Justamente todo lo que sobraba con Ancelotti y lo que nos llevó a un año en blanco.

Y es que en el pecado lleva el Madrid la penitencia. ¿Ganar sólidamente o jugar bien? ¿Imponer una disciplina defensiva o el orgasmo ofensivo? ¿Y conjugar ambas cosas? No sé si ha nacido ese entrenador, pero lo que sí sé es que mientras Benítez gane partidos y eso traiga títulos podrá aguantar como entrenador, aunque con ese sonido de fondo que hizo que echasen a Antic cuando llevaba al Real Madrid líder. Ese sonido se tornará en pitos en cuanto lleguen las derrotas. Y ahí, veremos que hace Benítez y Florentino y los jugadores, aunque esa historia ya la hemos vivido.

Y se hizo la luz en el Bernabeu

Y al séptimo día descansó Kroos. Y volvió Modric para volver a dar equilibrio a la medio y Ramos para liderar a la defensa. Y Bale volvió a marcar y a sonreír. Y el Real Madrid volvió a ganar y a mantener la portería a cero.

 Tres largos partidos de penitencia para volver a ver al equipo ganar con cierta solvencia tras las duras derrota contra el Atlhetic de Bilbao y el Shalke y el empate contra el Villareal.

 No sabremos hasta el próximo domingo si el Real Madrid podrá volver al paraíso ganando al Barcelona en su propio campo, pero el reto se antoja ciertamente difícil. Contra el Levante se volvió a ver por momentos una mejor versión del Real Madrid, sobre todo gracias a la fluidez que da Modric. El croata es una pieza indispensable, y su vuelta conecta a Bale y ayudará seguro a Kroos a facilitar la salida.

 Pero el pecado capital de este equipo ha sido una relajación y desconcentración que ha durado demasiado tiempo, casi dos meses y medio y que le ha complicado la existencia al equipo en todas las competiciones. Difícil pensar en volver a ver el idílico equipo que acumuló el récord de victorias y que enamoró al madridismo. Y mucho menos contra un rival de la entidad del Barcelona, crecido durante el último mes, con la recuperación del liderato, el auténtico diablo dispuesto a no permitir al Real Madrid volver al paraíso y  a su estabilidad

 Aunque quizá ese mismo hecho facilite al equipo la labor de concentración e intensidad, recuperando su mejor versión.  Solamente mediante un esforzado ejercicio de humildad y contrición, este Madrid puede volver a recuperar su estado de éxtasis anterior.

 Ahora mismo el Real Madrid está a 1 punto del Barcelona y necesita ganar para recuperar el liderato. Un empate o una derrota mejor que el 3-1 de la ida facilitaría en caso de empate final a puntos una ventaja por goal average. Aunque es un consuelo pequeño teniendo en cuenta que hace no tanto la ventaja era de 4 puntos. Un solo partido para alcanzar el cielo o permanecer en el infierno. Algo a lo que está muy habituado el Real Madrid y sus aficionados, para los que no existe el término medio.

El Real Madrid vence en la batalla de Levante

Mientras el Barcelona ganaba con relativa facilidad en Mallorca, el Real Madrid se encontraba con un infierno en un campo impracticable para el fútbol. Los de Tito batían un nuevo record de victorias consecutivas y los de Mourinho marcaban a falta de pocos minutos para mantener la distancia en 8 puntos. Y de todo esto se hace eco la prensa pero de manera contraria a como yo lo haría.

En mi opinión, el Real Madrid ganó un partido épico, un partido dificilísimo que dominó casi de principio a fin y que tuvo más de un capítulo violento. Especialmente la agresión a Cristiano Ronaldo, al que le partieron la ceja pero siguió jugando para marcar el primer gol del partido, pura entrega y madridismo. Obviando la expulsión a Navarro, el árbitro se equivocó en dos lances del juego, el gol del Levante y el penalty del Real Madrid, ambos dudosos. Dos equivocaciones a las que no le doy más importancia porque no son sencillas de ver.

Si lo es un fuera de juego tan claro como este, casi a la altura del de Alba hace poco días. Pero ya sabemos que el Barcelona es un equipo record. No obstante, que nadie se despiste, este Barcelona es infinitamente peor y más frágil que el de años anteriores y tarde o temprano lo acabará pagando. A más de un gol por partido, habiendo encajado 14 goles en total (en doble que el año pasado a estas alturas), en ocho ocasiones de 11 partidos, el Barcelona no defiende ni por asomo como otros años.

Pero sigamos con el Real Madrid y hablemos de lo acontecido al acabar el partido. Por si no hubiese sido suficiente con todas las faltas que hicieron, Ballesteros se lio a puñetazos con Pepe en un capítulo que no ha quedado aclarado, pero que parece que Ramos lo vio con claridad a tenor de sus palabras (por cierto estuvo espléndido como capitán que es) cuando dice:

“Si a Ballesteros le gusta el boxeo que se dedique a ello”

Por su parte, los del Levante protestaron después del partido demostrando como el antimadridismo es como la rabia:

“Luego que Mourinho saque la libreta. Lo del árbitro ha sido de vergüenza. A nosotros nos amenazaba y a ellos le guiñaba el ojo y les daba palmaditas”.

Juanlu, que nos sabe que su entrenador tenía en vez de libreta pizarra y que tampoco debe de ser consciente de que a Cristiano le partieron la ceja, a Xabi Alonso le agredieron y el Levante hizo 26 faltas, el doble que el Real Madrid.

“Teneis que contar que ha sido un puto robo” Diop.

Otro que tal baila, repitiendo como un mantra lo de siempre, que el Madrid roba. Debe ser cosa de la Comunidad Valenciana, porque no se explica de otra manera como estos tipos se quejan sin argumentos cada vez.

Para acabar, a Mourinho le atacaron por sacar a Morata. Habría sido culpable en todo caso. Si no le hubiese sacado y hubiese perdido el partido, pero también por sacarlo y que marcase es culpable de no haberlo hecho en más partidos. Mi crítica hacia Mou es que no le sacase antes, pero desde luego no me atrevería nunca a llamarle ventajista como hizo el periodistas Anton Meana. Se suponía que estaban en la rueda de prensa para preguntar pero estos periodistas deben saber más que el resto.

En fin, antimadridismo a raudales que ya no se tapa. Basta escuchar cualquiera de las dos radios nacionales para comprobar que es eso que llaman periodismo deportivo  Y si no teneís suficiente podeís ver a los “Manolos”, periodismo deportivo del bueno. Y a todo esto Mourinho pasada su victoria 100, manteniendo el pulso, haciendo debutar canteranos, demostrando con el partidazo de Essien y de Coentrao que no se equivocó tanto y preparado para un nuevo sopapo a la prensa.