El Valencia para al Real Madrid de Asensio

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El partido de ayer sirvió para reivindicar la figura de Asensio como presente y futuro del Real Madrid. Con Cristiano Ronaldo sancionado y con Bale y Benzema buscando su sitio, es el mallorquín el que está tirando del equipo. Una responsabilidad que parece asumir fácilmente un chico de solo 21 años. Ayer lo hizo con dos goles, demostrando esa capacidad apareciendo por todo el frente de ataque. Especialmente brillante fue el primer gol y una galopada por banda izquierda, con un control sublime, para acabar pisando área y poner un pase de la muerta que finalmente no se concretó. Estamos hablando de un jugador superlativo llamado a todo, que es posible que ayer jugase su mejor partido con el Real Madrid. Apenas lleva una temporada, ya tiene casi categoría de titular y varios goles claves para ganar títulos o partidos. Casi nada.

 Esa es la  noticia positiva, la negativa es que ayer seguimos sin ver la mejor versión de Bale, puesto en la picota por la prensa, y que parece haber adoptado esas mismas dudas. El otro jugador que ayer no salió reforzado en su papel de delantero fue Benzema. El francés ha demostrado en numerosas ocasiones que no es el típico delantero killer, pero también ha demostrado que es un jugador de juego asociativo fundamental para este Madrid.

 El problema es que ayer el Real Madrid haciendo un buen partido no fue capaz de materializar las ocasiones de gol. Tuvo muchas más que el Valencia, que no obstante aprovechó sus oportunidades e incluso pudo haber ganado el partido en el correcalles que se convirtió en la segunda parte. Ahí se notó la falta de Casemiro como tapón. Sin Ramos y Cristiano el Real Madrid pierde mucho pero aún así el partido se empató ayer por falta de definición en la portería y eso es algo que este Real Madrid, sin Morata, ni James ni Mariano, va a necesitar solventar. Cristiano no va a aparecer en todos los partidos.

 El empate en estas primeras jornadas no debería ser en absoluto preocupante pero sirve para que el equipo entienda sus carencias y para que Zidane busque soluciones ofensivas. No hay que olvidar tampoco que el Valencia jugó un buen partido. Seguro que esta temporada harán mejor papel que la pasada porque no es sencillo sacar un punto del Bernabéu a un Madrid, que no lo olvidemos venía de darle un baño al F.C.Barcelona y de ganar al Manchester en la Supercopa.

 Pero esto es el fútbol y si el Real Madrid quiere lograr el ansiado triplete (y sextete) deberá cuadrar todas las piezas y no permitirse relajaciones como las de ayer en defensa o una alarmante falta de puntería.

Análisis del Real Madrid de baloncesto y de Laso

El Real Madrid perdió ayer la liga contra un Valencia Basket muy superior, como durante toda la serie, a excepción del primer partido. El 3-1 es reflejo de esa superioridad y el partido de ayer lo es del estado psicológico de uno y otro equipo. Unos, los naranjas, en su mejor momento de la temporada, sintiéndose muy superiores y acertados, y otros, el equipo blanco, exhausto física y mentalmente, afrontando un final de temporada pésimo que deja muchas dudas.

Decía en mi análisis anterior que el equipo de Laso transmitía sensaciones parecidas a las de 2014, cuando tras perder la Euroliga se cayó contra el F.C.Barcelona en la final de la liga. Aquel equipo tuvo un rendimiento parecido a este, campeón de la Copa del Rey, con una trayectoria intermedia hasta la Euroliga, muy positiva, y descendente desde ese momento, para acabar perdiendo Euroliga y liga.

Al año siguiente se logró el triplete. Quizá ese dato sirva para contextualizar este mal final de temporada. No es sencillo analizar lo ocurrido porque la plantilla del Real Madrid es tan buena ahora como hace un par de meses cuando el equipo se proclamó campeón de la liga regular ACB y de la Euroliga, con grandes partidos ante los mejores rivales. No se puede hablar por tanto de calidad de la plantilla, y quizá si de planificación, siendo un equipo veterano que  ha acusado el terrible esfuerzo de una Euroliga absolutamente cargada de partidos.

Analizando en frío la temporada del Real Madrid, solo los datos, sin tener en cuenta como se pierde ayer y contra el Fenerbahce el balance del Real Madrid esta temporada es el siguiente:

  • Campeón Copa del Rey
  • Semifinalista de la Euroliga (Final Four)
  • Subcampeón de la liga

Eso quiere decir que el equipo ha competido en todos los torneos. La pregunta es si había plantilla para más, para lograr un doblete o un triplete. Dejo al final del artículo el balance de la plantilla que hacía a comienzo de la temporada, sin saber lo que acontecería, sí consideraba que se tenía una plantilla muy completa, y lo sigo pensando.

Hay que preguntarse si Laso sigue siendo la persona óptima para ese puesto o si su ciclo se ha acabado. Desde que llegó en 2011, se ha levantado al menos un título todos los años. El equipo ha recuperado su prestigio en Europa y su dominio en España y se ha fichado con cabeza, manteniendo un bloque sólido, que ahora acusa cierto envejecimiento. Pero con todo, este equipo ha estado literalmente a 4 partidos del triplete. Para ello, se tenían que jugar dos partidos perfectos( y los 2 siguientes) y no fue así, y el equipo mostró su peor versión en los momentos clave.

¿Es suficiente para el madridismo? ¿Se deben realizar cambios sustanciales, incluido el de entrenador? Bueno, evidentemente algo se ha hecho mal para no llegar con toda la frescura necesaria a la parte final de la temporada y no competir como durante el resto del año. El equipo este año incorporó nuevos jugadores que todos considerábamos óptimos (Randohpl y Hunter) más la aportación de Luka Doncic, pero la línea entre el éxito y el fracaso es finísima en baloncesto y está hecha de momentos.

Por eso, el mismo Madrid perdedor de la Euroliga y liga, levantó al año siguiente el triplete, con algún fichaje y el equipo mejor preparado física y mentalmente. Este año ha faltado ese plus y la dosificación necesaria con una Euroliga ganada en fase de grupos que no aporta demasiado.

¿Se le puede pedir a Pablo Laso responsabilidad por no ganar el doblete y el triplete? Teniendo en cuenta que otros años se ha logrado esto (doblete el año pasado y triplete el anterior), evidentemente el técnico tiene parte de responsabilidad. Pero para mí no la suficiente como para poner en su debe las derrotas en Euroliga. El equipo está obligado a llegar a las rondas finales, pero nadie puede asegurar las victorias, quizá solo el Real Madrid en las finales de Champion League, pero eso es una anomalía matemática.

La realidad es que este equipo ha llegado a 4 semifinales en 6 años, a 3 finales, y se ha ganado un título. Todo ello con Laso, en 6 años. No está tan mal, comparándolo con el propio Real Madrid en sus años anteriores, y más aún, al compararlo con los mejores equipos europeos en los 10 últimos años.

  • Fenerbahce: 3 semifinales, 2 finales y 1 títulos.
  • CSKA: 9 semifinales, 5 finales, 2 títulos.
  • Olympiakos: 6 semifinales, 5 finales y 2 títulos
  • Macababi: 3 semifinales, 3 finales, 1 título

No debe ser tan sencillo cuando equipos con tanto presupuesto o más que el Real Madrid y tan competitivos como este, han logrado resultados similares o peores.

Y luego está el desempeño en liga, donde el Valencia Basket ha dado la campanada. No solo al equipo de Laso, ojo, también al F.C.Barcelona y al Baskonia. Podríamos decir que por estado de forma ahora mismo es el mejor equipo de España. Y su título lo demuestra. No era mejor que el Real Madrid hace varios meses, durante la liga regular, cuando perdió contra los blancos. Pero lo cierto es que los títulos se ganan a final de temporada y ahí hay que llegar en el mejor momento.

Ese debería ser el gran aprendizaje de la plantilla y de Pablo Laso. Ya lo aprendió en 2015, y podría volver hacerlo en 2018. Para ello tiene que mantenerse en el cargo, optimizar la plantilla y seguir haciendo lo que ha hecho desde que llegó, ganar títulos.

 

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ANÁLISIS DE LA PLANTILLA REAL MADRID 2016-2017

El Real Madrid de baloncesto ha cerrado para esta temporada una de las mejores plantillas que se le recuerdan. Hablamos de un equipo que viene de ser campeón de la liga y de la Copa del rey, y un año antes campeón de todo. Y aún así, las nuevas incorporaciones, pero sobre todo la configuración de la plantilla invitan a pensar en la posibilidad de volver a realizar un triplete, aspirantes a todo.

El equipo sufrió a principios de verano la baja de Sergio Rodríguez, uno de los mejores anotadores del equipo y parte de la seña de identidad de este equipo campeón.  Los promedios del canario de 11 puntos y 6 asistencias por partido (en ACB), los tendrán que suplir otros jugadores. También es cierto que a nivel defensivo, la presencia del Chacho ha sido un problema para el equipo.

Adicionalmente, la otra baja ha sido la de Hernángomez, un jugador joven, que promete, pero que ha tenido muy pocos minutos, prefiriendo Pablo Laso, la experiencia y veteranía de jugadores como Felipe y Noccioni.

Y así, el relevo este año del Chacho será Luka Doncic y Draper. Cada uno en su papel. El del jovencísimo Luka Doncic es el de consolidarse como un jugador de primerísimo nivel y asumir más galones. Le hemos visto menos de lo que nos habría gustado, pero ha promediado casi 13 minutos por partido, con 5 puntos, 3 rebotes y 2 asistencia de media. Doblando sus minutos es probable que doble sus números porque su talento es indudable. El americano Draper llega como tercer base, como el especialista defensivo que es, para aportar tranquilidad y madurez al puesto de base. Y por supuesto, como primer e indiscutible base queda Llul.

Donde todavía no hay movimientos es en los puestos exteriores. El Real Madrid confía en que Rudy Fernández tenga un buen año. Sin lesiones, es un jugador superlativo, que ataca y defiende. Un complemento perfecto para él es el anotador Carrol, mientras que en el puesto de 3 deberían seguir Maciulius y Taylor. Es cierto que son ya cuatro jugadores veteranos, pero todos ellos han demostrado competitividad. El caso de Taylor, más joven y con más dudas, su buen final de temporada hace mantener la esperanza de que podamos ver una mejor versión suya.

Y finalmente tenemos los puesto en el interior, en la pintura, tremendamente reforzada, y me atrevería a decir que la mejor de Europa. La prioridad era renovar al mexicano Gustavo Ayon, el mejor del equipo junto con Llul. Con la NBA con la chequera en la mesa ha sido difícil pero se ha logrado. Con el, el Real Madrid tiene al mejor 5 en Europa. Hay que sumarle el fichaje de Ranldolh, un bombazo para reforzar el puesto de 4. Un jugador que ha promediado más de 14 puntos en al Euroleague y que ha sido determinante para su equipo. Ambos, deberían ser los titulares.

Como suplentes de lujo, a rotar, dado el altísimo número de partidos de este año, tenemos a los meritorios de siempre, Felipe Reyes y Noccioni. Son dos jugadores parecidos en cuanto a garra, entrega y competitividad. Aparentemente al final de sus carreras desde hace varios años, pero que año tras año tienen mucho que aportar al equipo. Para aportar frescura Thompkins, renovado, y con perspectivas de seguir la senda del final de temporada del año pasado. Se trata de un anotador, un jugador que demostró en la final contra el F.C Barcelona su inmensa calidad. Y como fichaje para aportar intensidad, un jugador estilo Slaughter, Otello Hunter, un saltarín, taponador, un jugador excelente para seguir mejorando en defensa.

La puta épica

La épica le debe mucho al Real Madrid. En los últimos tiempos cuesta no identificar esa palabra con el Real Madrid, pero con partidos como el de hoy es imposible no hacerlo.

Tanto están asociados, que el eterno rival, el F.C. Barcelona ha querido incorporar este concepto, ganando el otro día en el minuto 92 en el Bernabéu y remontando antes al PSG en la Champion. Ahora bien, cuando se gana contra 10 como contra el Real Madrid o cuando la remontada sirve para caer más tarde contra la Juventus por 3-0, entonces la épica pierde su significado.

La épica del Real Madrid seguramente haya provocado entre sus millones de aficionados, varias decenas de infartos, o como mínimo habrá hecho que miles de sus aficionados hayan envejecido con rapidez. Con partidos como el de la final de la décima, ligas como la de Capello o con temporadas como la actual de Zidane, el aficionado blanco envejece más rápido. Pero al mismo tiempo disfruta el doble las victorias de su equipo.

La épica tiene que tener ciertos elementos de infortunio, como el penalti fallado por Cristiano Ronaldo ante el que seguramente sea el mejor parapenaltys de la historia, Diego Alves. La mitad más uno del estadio sabíamos que se fallaría ese penalti y que ese fallo supondría que el equipo sufriese hasta el penalti.

Quizá alguno habría preferido hoy que se marcase ese penalti, con un 2-0 tranquilo y sosegado o quizá un partido mecánico del Real Madrid, una contundente goleada, sin ir más lejos como el 2-6 del otro día ante el Deportivo de la Coruña. Uno de esos partidos rutinarios, sin gracia, en el que los goles caen uno detrás de otro y a partir del 3º apenas se disfrutan y se aplauden por inercia.

La otra opción es lo de hoy y lo de gran parte de la temporada (hasta 8 goles ha marcado el Real Madrid en los últimos 10 minutos) el gol de la épica, con sufrimiento previo, con el 1-1. Un empate del Valencia como marcan los cánones, con gol de un ex.canterano, tras una falta absurda de Casemiro y con Keylor Navas menos “gatuno” de lo que debería.

Cuando eso pasa a poco menos de 8 minutos del final ya se sabe lo que toca en el Bernabéu: toque de corneta. De pronto, donde antes había un equipo de ritmo lento y cansino, aparece un equipo dinámico, con una vitalidad propia de chavales de 18 años, jugando cada balón como si fuese la última jugada de sus vidas

Mientras eso ocurre, el aficionado tiene un ojo en el videomarcador, comprobando como ahora el tiempo pasa más rápido, y otro ojo en el terreno de juego, esperando que el balón pase rápidamente a los pies de los jugadores madridistas. Entre medias, muchos nervios y la sensación de que la épica nunca llegará. Por eso es épica, porque no se espera.

Y así es como ha llegado el gol de Marcelo, después de una buena jugada de Morata. Un 2-1 que mantiene al Real Madrid en la lucha por la liga, y que acentúa el mito de la flor de Zidane. Hoy, el técnico francés apostó con James, que le devolvió la confianza con un gran partido, al contrario que Benzema. Pero llegados a este punto, los destinos de Zidane son inescrutables y sus decisiones deben tener la lógica de quien fue antes un jugador de super élite. Sobre todo no habrá discusión mientras lleguen las victorias y los títulos. Aunque sean por la vía de la épica.

 

Vuelve la liga para el Real Madrid

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El fútbol no se para y el Real Madrid tiene que demostrar esta noche contra el Deportivo de la Coruña, que quiere ganar la liga y que está dispuesto a sufrir hasta el último partido. Eso es lo que tendrá que hacer después de la derrota del pasado domingo contra el F.C. Barcelona. Quedan 6 y 5 partidos respectivamente a uno y otro, con la gran diferencia de que los culés estarán centrados solamente en la liga.

Son necesarias 5 victorias y un empate en lo que resta de liga, contando con que los de Luis Enrique no van a pinchar. No lo hicieron el año pasado en los últimos 5 partidos, después de perder ellos también contra el Real Madrid en el Camp Nou. Aquel 1-2 sirvió para recortar 13 puntos, pero fue insuficiente para los de Zidane. Ahora, toca hacerlo a la inversa y no pinchar hasta el final.

Bien es cierto que el calendario no es sencillo, con solo dos partidos en casa: Valencia y Sevilla, don rivales siempre difíciles, y 4 salidas. Pero el Real Madrid tiene algo que no tiene el F.C. Barcelona, que depende de sí mismo. Estoy convencido de que nadie se cambiaría por el rival. Y mucho más si tenemos en cuenta que el Real Madrid está a dos partidos de la final de la Champion League.

Así pues, toca ser positivos, acordarse de la victoria sufrida contra el Bayern de Munich y pensar que lo del Bernabeu fue un accidente. Bien es cierto que ambos partidos se parecen demasiados, con el equipo de Zidane permitiendo que se conviertan en un peligroso correcalles, en vez de dominar el ritmo del encuentro, aprovechando el resultado. Eso es oficio y madurez futbolística, y parece mentira que a estar alturas y con los jugadores que tiene el equipo, no se hiciese. Pero el fútbol es un espectáculo impredecible, que vive de los aciertos y de los errores-

Ahora toca ver la mejor versión del equipo y de Zidane, con 17 o 18 jugadores involucrados, necesarios todos ellos para el reto de jugar 7 partidos en tres semanas. El equipo tiene que jugar cada partido super motivado, como si fuese la final de Champion. Quizá ese sea el único momento en el que los jugadores madridistas juegan concentrados y al 110%.

Se puede lograr un doblete histórico, Champion League y liga, algo que no le ocurre al club desde 1957, o se puede lograr un “nadaplete”, en este caso, no histórico, por desgracia, y dejar al club sin ningún título. Ambos escenarios son posibles, también para el club rival, que puede lograr otro doblete Liga y Copa del Rey o la nada.

La diferencia es que el Real Madrid depende de sí mismo para lograrlo. ¿Algún aficionado o jugador del Real Madrid se cambiaría en este momento por los del F.C. Barcelona? Yo desde luego que no, a pesar de que espera un super rocoso Atlético de Madrid en Champion League, y 6 partidos en liga donde cada rival va a jugar como si fuese el Milán de Sacchi.

 

 

Messi tumba al Real Madrid

Messi celebra un gol

Messi celebra un gol

Oportunidad perdida del Real Madrid para sentenciar y dejar al F.C Barcelona en la Uvi. Pareciera como si se quisiese revivir a un equipo que llegaba agonizante. Este es el mismo Barcelona que no metió un gol en 180 minutos contra la Juventus, y el mismo equipo que no hace tanto cayó en Málaga y en Coruña. ¿Qué ha cambiado?

 Pues bien, lo que cambió no fue el F.C.Barcelona, sino el Real Madrid, que cometió dos errores al principio y al final. Uno, por parte de Zidane, alineando a Bale, que se marchó después de 30 minutos inanes, lesionado otra vez, y otro, más grave aún, de la mitad ofensiva del equipo y de Marcelo, por permitir una contra en el minuto 92.

 Así se podría resumir un partido que entre medias tuvo un penalti no pitado a Cristiano Ronaldo en el min 1 (muy pronto dirán algunos, como el del Camp Nou), una expulsión perdonada a Casemiro y otra expulsión ultra rigurosa a Ramos. Conclusión: el VAR sigue siendo necesario. ¿Habría cambiado eso el partido? Seguro, aunque nunca sabremos cómo.

 La realidad que deja el partido es una: el Real Madrid ha perdido gran parte de su ventaja porque hoy el F.C Barcelona ganó no 3 puntos, sino 4. Como en otras ligas perdidas, el goalaverage es suyo. No es de extrañar el 1 de 8 en ligas del Real Madrid, viendo los resultados entre ambos equipos. Al final, esos duelos determinan mucho, y suponen 3 puntos quitados al rival, que añades a tu casillero. Es así de simple.

 Es curioso que el F.C. Barcelona gane hoy el partido a la contra. Hace no tanto estaban prohibidas. Ese fallo de Marcelo no parando la contra le arrastrará mucho tiempo si finalmente se pierde esta liga.

 Hoy el F.C. Barcelona sale mucho más vivo que antes, con el mejor Messi, que hizo mucho daño, pero porque el Real Madrid le permitió hacerlo. Dejar al jugador argentino con tantos espacios, sin marcas escalonadas, y con prácticamente solo Casemiro atento es un suicidio. Y esa libertad de marca ha condicionado un partido que el equipo de Zidane solo controló en los primeros 10 minutos de cada parte.

 Y el Real Madrid sale con dudas, sabiendo que tiene 7 partidos en 21 días, con un empate como margen de error, como mucho, contando con una victoria en Balaídos que no será ni mucho menos fácil. Quedan 18 puntos por jugar y con 16 el Real Madrid es campeón, pero entre medias hay dos duelos a cara de perro contra el Atlético de Madrid. Y además el F.C.Barcelona tendrá una semana para preparar cada uno de sus partidos.

 Como se suele decir, la liga es muy larga, pero últimamente a los blancos se le hacen más largas a los culés.

El día D: Real Madrid -F.C. Barcelona

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El gran duelo ha llegado y como quien tiene que desembarcar ante su gran enemigo, hoy se enfrentan dos clubes rivales, dos enemigos irreconciliables. Una enemistad que se ha ido acentuando en el transcurrir de los años hasta alcanzar una tensión casi insoportable, entre dos clubes que en realidad se odian. En paralelo al reto secesionista de Cataluña, algo inherente a esta rivalidad, por el carácter político que ha desempeñado el F.C.Barcelona, el Real Madrid se ha interpuesto como el rival, a pesar de ser un club que en temas políticos jamás ha entrado.

Esa rivalidad entre dos de los clubes más ricos y potentes del mundo es global en el siglo XXI, incluso en las redes sociales, trascendiendo del ámbito deportivo. La rivalidad ha llevado sobre todo al F.C, Barcelona ha realizar graves acusaciones como la de Piqué, respaldada por un directivo y por el máximo mandatario del club. Personalmente considero que el Real Madrid debía haber respondido como club, pero Florentino Pérez realmente nunca ha entrado en estas batallas.

Así pues, lo que pasa en el terreno de juego es lo que finalmente permite ganar esta rivalidad que en los últimos años el Real Madrid parece haber impuesto gracias a las dos Champion League ganadas. Ese título, más que ningún otro proyecta a un club de fútbol. Ese hecho contrasta con otro que dice que este ha sido el mejor F.C. Barcelona de la historia, con una década repleta de éxitos y títulos. Y sin embargo, en los últimos 6 años, Messi y su equipo solo ha logrado una Champion League, tres eliminaciones en cuartos y dos en semifinales. Mientras, el Real Madrid de Zidane camina con paso firme hacia su séptima semifinal consecutiva y quizá la segunda final seguida.

Ahora, la liga es otra cosa, y ahí, el Real Madrid, con una liga de las 8 últimas, ha sufrido, esta vez sí, la hegemonía del F.C Barcelona. La última gran derrota fue el 0-4 con Benítez, revertido eso sí con Zidane, con aquel 1-2, y con un empate este año en el Camp Nou, en el que el Real Madrid fue mejor que su rival. Esos últimos dos duelos sirven para calibrar el distinto estado de ambos equipos y sobre todo la aportación de Zidane, con un equipo que ha pasó de una humillante derrota a dominar a su rival. Esa superioridad debería confirmarse hoy en el campo.

En estos últimos clásicos, la figura de Messi ha menguado, a pesar de haber sido previamente el jugador más determinante, como dicen los números. Lleva desde marzo de 2014 sin marcar al Real Madrid y muchos partidos con malas sensaciones. No se puede entender este F.C. Barcelona sin su presencia, como no se podría entender al Real Madrid sin Di Stéfano, en su día.

Y por eso, la presencia de otros jugadores que le den el relevo es tan importante. Mientras que en el Real Madrid, en el peor año de Cristiano Ronaldo, muchos otros jugadores han cogido el relevo, en el equipo culé, solamente Neymar puede ejercer ese relevo por edad, y Suárez por rendimiento. La  baja definitiva del brasileño tras el mareo jurídico innecesario le resta bastantes posibilidades en el duelo de hoy. Ningún otro jugador del banquillo de Luis Enrique se acerca a su nivel, apenas al nivel de un gran club. Ni Alcácer (30 millones), André Gómes (35 millones), los nuevos fichajes, o Iniesta o Sergio Roberto ofrecen siquiera la mitad del nivel del brasileño.

Y ahí reside gran parte de los males de este F.C. Barcelona, en una plantilla muy descompensada, con un 11 titular competitivo-aunque cada vez más viejo- y un 11 suplente muy lejos del nivel. Y ello a pesar de que este año el club se ha gastado en los últimos tres años más de 330 millones de euros en renovar al equipo (120 mill esta temporada, 51 la pasada y 166 la anterior). En la acera contrario el gastó en los últimos dos años ha sido netamente inferior, 200 millones de euros, solo 30 millones este año y el resultado ha sido la incorporación de jugadores jóvenes, de futuro y con talento como Asensio, Morata, Kovacic, James o Kroos. Mientras el F.C.Barcelona tiene como jugador de futuro y contrastado a Neymar, cuyo coste por cierto está muy lejos de los 88 millones declarados, y es posible que sea más cercano a los 200 gastados por el Real Madrid.

La guerra del futuro la va ganando el Real Madrid, con una plantilla repleta de jóvenes prometedores, pero lo importante es el presente y hoy, Zidane tiene una oportunidad perfecta para dejar la liga casi cerrada. Una victoria le dejaría con 6 puntos, que serían 7 con el golaverage, más el partido menos contra el Celta. Un colchón que le permitiría centrar esfuerzos en la Champion League y rotar aún más. Por el contrario, una derrota o un empate significaría darle alas al F.C. Barcelona que va a tener todas las semanas para centrarse en la liga

Isco salva al Real Madrid

GIJON, SPAIN - APRIL 15:  Isco of Real Madrid duels for the ball with Fernando Amorebieta of Real Sporting de Gijon during the La Liga match between Real Sporting de Gijon and Real Madrid at Estadio El Molinon on April 15, 2017 in Gijon, Spain.  (Photo by Juan Manuel Serrano Arce/Getty Images)

GIJON, SPAIN – APRIL 15: Isco of Real Madrid duels for the ball with Fernando Amorebieta of Real Sporting de Gijon during the La Liga match between Real Sporting de Gijon and Real Madrid at Estadio El Molinon on April 15, 2017 in Gijon, Spain. (Photo by Juan Manuel Serrano Arce/Getty Images)

Isco se puso la zamarra que llevaba en el Málaga para volver a ser aquel jugador absolutamente diferencial, y salvar al Real Madrid de un empate peligroso. Lo hizo en el minuto 90 aunque  estuvo todo el partido intentándolo. Primero con un gol soberbio, después con una galopada al estilo Maradona y durante todo el partido acertando en todo lo que hacía.

Este Isco es sin duda titular en el Real Madrid y mucho más viendo el desempeño de Bale. Al galés tampoco hay que echarle a los perros. Al fin y al cabo hasta su lesión era uno de los mejores del equipo y las lesiones mal curadas tienen estas cosas. Eso sí, el Real Madrid no espera a nadie y la máxima competición obliga a que jueguen los 11 mejores del momento.

Y a día de hoy Isco es uno de esos. De la misma manera, afirmaba tiempo atrás que James me parecía por delante del malagueño, hoy las circunstancias han cambiado. Sigo pensando que el colombiano es un fabuloso futbolista, como lo demostró en la primera temporada, pero ese tiempo pasó, y ahora parece tener la cabeza fuera del equipo. Tanto Isco como Asensio le han comido la merienda y hoy por hoy no solo no aprovecha los minutos sino que se le ve desconectado, sin ganas de luchar por un puesto al que podría aspirar. Al fin y al cabo, en el Real Madrid titular tipo, jugadores como Modric o Cristiano van teniendo fecha de caducidad, Bale se lesiona cada dos tres y Benzema tiende a perder la forma con facilidad. Son 4 puestos que se pueden quedar libres para el mejor postor.

Yendo al partido en concreto, Zidane apostó por todos los suplentes teóricos con la excepción de los dos centrales, Ramos y Nacho, que son los únicos disponibles y que tendrán que optimizar sus esfuerzos. El equipo B está repleto de juventud y eso se nota para bien y para mal.

Pero del partido de ayer, habría que hacer justicia con dos jugadores, excesivamente vilipendiados. Uno, Danilo, que ayer estuvo muy bien en ataque y normal en defensa. Puso varios centros peligrosos, uno de ellos de gol y se le vio enormemente activo. El otro fue, Coentrao, que participó durante toda la primera parte con criterio. El portugués se machacó a sí mismo hace poco, como nunca había visto y solamente por esa autocrítica tan brutalmente despiadada merece otra oportunidad. Por eso, y porque en partidos importantes demostró en el pasado que era un jugador capaz.

En definitiva, el Real Madrid demostró ayer la amplitud de su plantilla porque aunque parezca sencillo, ganar en el Molinón contra un equipo en descenso, no es fácil. Tampoco lo habría sido para los titulares como hemos visto en muchos partidos durante el año.

El atraco del Real Madrid y la remontada del F.C Barcelona

En el fútbol se utiliza con facilidad la palabra atraco. Sobre todo cuando el equipo favorecido es el Real Madrid. Una decisión arbitral favorable basta para calificar un partido de 90 minutos como atraco sin tener en cuenta cualquier otra consideración. Dicho rasero no se aplica de igual manera a otros equipos, especialmente el F.C. Barcelona que puede tener no una, sino 4 o 5 decisiones arbitrales, sin que los rivales se indignen tanto.

 Existe en todo ello una justificación, una propaganda anteriormente repetida, hasta la saciedad que identifica al Real Madrid con el equipo de régimen y de Franco. Una mentira tantas veces repetida como que al equipo blanco le favorecen tanto o más los arbitrajes que al F.C. Barcelona, a pesar de ser vox populi que Angel Villar y Laporta se aliaron para que el primero ganase las elecciones.

 Me decía por ejemplo un buen amigo del Betis que lo del domingo había sido un atraco. Solo fue capaz de repetir esa palabra una y otra vez sin ser capaz de argumentar cada una de las jugadas, para analizar si fue o no un atraco.

 Analizando el partido, la jugada clave es la salida de Keylor Navas. Al no tocar el balón y derribar al atacante bético, es una jugada de roja. Expulsión del portero y el Real Madrid a jugar con 10. Posiblemente, dada la mediocre actuación del equipo, el partido se podría haber perdido, aunque en no pocas ocasiones hemos visto a los blancos superar dicha adversidad.

 Que dicha jugada cambia todo el partido es obvio. Es un error grave de Mateu Lahoz, que debió ver que algo que no ocurrió. Nada, por cierto, que no pudiese remediarse con la tecnología. Pero comparando con otros partidos, también existió una mano clara de Mascherano en el minuto 10, en un claro penalti, y eso también habría cambiado la remontada del Barcelona.

 La diferencia entre ambos es que en el resto del partido existieron jugadas favorables y desfavorables al Betis, no así a favor del PSG. Concretamente se pitó un fuera de juego a Cristiano Ronaldo, ilegal, cuando se quedaba solo ante el portero, y se dejaran de pitar dos penaltis a Morata y Cristiano Ronaldo, cuanto menos dudosos. En la otra parte, se pide un penalti de Carvajal y se duda de la expulsión de Piccini, a pesar de ser un agarrón claro.

 Para tratarse de un atraco, el ladrón dejó de robar muchas joyas y diamantes, y bien podría haber pitado esos dos penaltis Mateu Lahoz para consumar el latrocinio. Pero no lo hizo así, y en esas jugadas concretas favoreció al Betis y solamente el cabezazo salvador de Ramos arregló un desastroso partido del Real Madrid.

Real Madrid s Sergio Ramos celebrates after scoring his side s second goal against Real Betis during a Spanish La Liga soccer match between Real Madrid and Real Betis at the Santiago Bernabeu stadium in Madrid Sunday March 12 2017 AP Photo Francisco Seco

Real Madrid s Sergio Ramos celebrates after scoring his side s second goal against Real Betis during a Spanish La Liga soccer match between Real Madrid and Real Betis at the Santiago Bernabeu stadium in Madrid Sunday March 12 2017 AP Photo Francisco Seco

 Ahora bien, si el Betis quiere saber lo que es un atraco que pruebe a jugar contra el Barsa, que al igual que contra el PSG tuvo la suerte arbitral de su lado y todas las jugadas arbitrales dudosas cayeron de su lado. Entonces, nadie hablaba de atraco ni de robo a mano armada, a pesar de que se dejaron de pitar dos penaltis claros y se pitaron otros dos, uno imposible y otro muy dudoso, por no hablar de otras jugadas.

 Pero para el imaginario público, el Real Madrid sigue siendo el equipo del régimen, aunque nunca lo fue.

Un Real Madrid de 10

Real Madrid- Granada

Real Madrid- Granada

El Real Madrid de Zidane se ha convertido en la apisonadora que cualquier aficionado blanco ha soñado alguna vez. Todo parece funcionar perfectamente y no se adivinan nubarrones en el horizonte.

Las dos goleadas consecutivas ante el Sevilla y el Granado han dejado la sensación de que estamos ante un equipo que puede dominar una época. Contra los hispalenses (que ayer ganaron 0-4 a la Real Sociedad) el Real Madrid hizo su mejor partido de la temporada, y contra el Granada remató la faena encarrilándolo desde el primer momento. Entre uno y otro partido Zidane cambió 4 piezas. En el primer partido aportó por James y el colombiano respondió con un partido y dos goles, y en el segundo fue Isco el afortunado y respondió con otros dos goles y otro partidazo.

Y entre medias, un mecano en el que todas las piezas funcionan al ritmo del mariscal de campo Modric y del Linebacker, Casemiro. Con el complemento imprescindible del resto de jugadores. Si se cae uno, aparece otro y parece ni notarse. No olvidemos que un jugador como Bale está fuera del equipo, siendo seguramente el jugador más determinante del equipo.

Y todo eso es mérito de Zidane, que ha logrado mediante sonrisas y palabras amables, que su equipo encarrile 39 partidos sin perder, y sobre todo, la sensación de que el equipo funciona y todos saben cuál es su labor. El baño táctico ante el Sevilla y el Atlético de Madrid el año pasado, nos han revelado que Zidane no es otro alineador más. También sus decisiones en pos de la meritocracia, quitando un día a Ramos o a Cristiano Ronaldo, demuestran que tiene personalidad.

Es cierto que el francés tiene a día de hoy una plantilla completísima, seguramente la mejor de la historia de este club. Pero también la tenía Benítez, y el equipo acabó desquiciado. No, el mérito de Zidane va  más allá de unos magníficos jugadores .

Si continúa esta dinámica, que sí parece, el Real Madrid acabará la temporada con uno o dos títulos, y quizá incluso con el ansiado triplete. No se ve un equipo tan completo, con tanta hambre como el Real Madrid ni tan bien gestionado, ni en España ni en Europa. Luego ya, el fútbol decidirá, pero yo apuesto porque Zidane repetirá títulos.

El Real Madrid empata en el Camp Nou

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El derby de ayer dejó la misma situación que al inicio del partido, liderato del Real Madrid, comentarios de la prensa acerca del poco juego del equipo blanco, un F.C Barcelona que sigue pareciendo frágil y a Ramos nuevamente de protagonista. Nada nuevo bajo el sol, pero sí un partido más en el que el equipo de Zidane no pierde, y son ya muchos (33), y la sensación de que el equipo azulgrana seguirá dejándose más puntos que el Real Madrid.

 No hay que olvidar que el equipo blanco afrontaba un partido clave sin tres jugadores titulares, como son Bale, Kroos y Casemiro. Por parte del Barcelona solo faltaba Iniesta, pero para haber igualado las tornas tendría que haber faltado Neymar y Rakitic, que podrían ser de alguna manera el equivalente a las bajas del Real Madrid.

 Además, los tres puntos eran mucho más necesarios para el F.C Barcelona, que de perder en el Bernabeu, tendría también en contra el goal average. Pero por ahora son 6 puntos de desventaja y eso sí, muchísima liga por delante. Como madridista, no me olvido de la liga de Carlo Ancelotti, en la que el Real Madrid aventajaba después de las navidades, en 7 puntos al F.C Barcelona, habiéndole ganado además por 3-1 en el Bernabéu, con sensaciones inmejorables, con una increíble racha de victorias.

 Con todo, el partido de ayer dejó dos tiempos muy diferentes. En la primera parte el Real Madrid dominó el partido y transmitió sensación de ser mejor. Le faltó gol, pero controló el partido al ritmo de un Luka Modric que si ya lleva siendo varios años siendo el mejor centrocampista del mundo, ayer lo volvió a demostrar. Nuevamente me acuerdo de la liga de Ancelotti, en la que todo se empezó a derrumbar cuando el croata se lesionó. Ayer, dio un clinic tremendo de pase y robo, de inteligencia ofensiva y defensiva. A su lado, Kovacic e Isco no desentonaron demasiado, aprendiendo del gran maestro Luka.

 El F.C Barcelona estuvo perdido todo ese tiempo y los primeros 15 minutos de la segunda parte, hasta que llegó el gol a balón parado. Hasta entonces no daba ninguna muestra de peligro, con su tridente ofensivo desconectado, con Busquets desbordado por el medio del campo madridista, con un inoperante Andre Gómes (70 millones de euros) y con la sensación de que si Bale hubiese estado en el campo Sergi Roberto no habría salido vivo del encuentro.

 Pero los goles tienen un terrible capacidad para cambiar los partidos, y el de Suárez hundió al Real Madrid durante 20 largos minutos en los que Neymar y Messi se soltaron un poco y el equipo blanco sintió un temblor de piernas. Otro Real Madrid habría perdido el partido por tres o cuatro a cero. Y otro Barcelona habría visto sangre y habría rematado un partido que al equipo blanco se le empezó a hacer muy largo.

 Y sin embargo, el resultado fue el contrario, y en los últimos cinco minutos, casi coincidiendo con la aparición de Mariano, el partido se le empezó a hacer larguísimo al F.C Barcelona, interminable, a medida que se acercaba la zona Ramos. Y así, una tonta falta en el lateral derecho del F.C Barcelona, le daba al Real Madrid la penúltima oportunidad de un partido que hacía no tanto tenía perdido, y casi rematado con una oportunidad clarísima de Neymar y otra de Suárez. Modric centró el balón esperando que lo rematasen alguno de los habituales: Cristiano, Varanne, Casemiro o incluso el novato Mariano, pero sabiendo que sería Ramos, el que lo volvería hacer. Y así, algunos de los que hemos criticado al sevillano tenemos que tragarnos nuestras palabras, ante la enésima demostración de Ramos de que en estos partidos tiene que jugar.

El partido acababa con empate a uno, con la sensación por parte de ambos de que el resultado era relativamente justo, con un equipo pensando que había tenido al rival en la lona, y con el otro, el Real Madrid, pensando que se había perdido una oportunidad de oro para noquear al rival, en la primera parte.. Si bien, el F.C Barcelona tuva un 56% de posesión, el Real Madrid disparó más.

Estadísticas del partido

Estadísticas del partido

 En todo este análisis he dejado fuera, intencionadamente, la labor del árbitro. Porque si analizó su actuación es un partido tan diferente que necesitaría otra entrada para analizarla. Lo de ayer fue un esperpento arbitral de dimensiones siderales. Es cierto que el madridismo ha claudicado viendo como la prensa, una jornada sí y otra también, juzga con un rasero absolutamente distinto un caso y otro. El Real Madrid se ha convertido en el malo de las películas, que aún cuando hace las cosas bien es criticado.

 Pero lo de ayer debería denunciarse desde el club de manera rotunda y no permitir ni la equidistancia ni el buenismo. Lo contrario puede provocar una suerte de síndrome de Estocolmo donde las tonterías de alguna prensa catalana al final nos parezcan hasta bien.

 Ayer se dejaron de señalar dos penaltys clarísimos, de manual, uno a Lucas Vázquez en el minuto 2 y otro a Cristiano Ronaldo varios minutos más tarde. Ambos provocados por el mismo, Mascherano. Ambas situaciones habrían cambiado el partido radicalmente. También lo cambió en cierta manera, una amarilla injustísima a Isco, en un piscinazo de Neymar, que luego provocó su cambio por parte de Zidane.

 Además de esos penaltys clarísimos hubo otras tres jugadas muy polémicas: una mano de Carvajal y dos manos en el área del Barcelona de Rakitic y otra de Piqué en los minutos finales. Como la producción del partido estaba claramente sesgada, solo vimos repetida una y otra vez la del lateral madridista, desde todos los puntos de vista, en 360, 180, a cámara lenta y rápida. Las otras dos manos no. También vimos repetido el gol de Suárez, en fuera de juego y precedido de una falta más que dudosa de Varane a Neymar.

 Como digo, demasiadas acciones, demasiada incidencia arbitral de un árbitro, Clos Gómez, que ya sabíamos que siempre favorece al F.C Barcelona.