Juventus vs Real Madrid (I): estadísticas e imponderables

Las estadísticas no sirven para nada, afrontémoslo. ¿O sí, sirven? Supongo que algo servirán y algún patrón existirá porque sino no existirían las casas de apuestas. Y, sin embargo, el fútbol (o cualquier deporte), cuando el balón comienza a rodar no tiene pasado estadístico, aunque los jugadores que lo hacen rodar sí.

¿Puede ser que influya en los jugadores del Real Madrid el dato que dice que ningún club ha repetido título en la era Champion? Concretamente desde 1990 cuando lo hizo el Milán. Supongo que los tiempos cambian porque en los años 70 lo que se daba era el dominio de clubes y la repetición de títulos: Ajax de Amsterdam (70-73), Bayern de Munich (73-76), Liverpool (76-78) y Nottingham Forest (78-80).

Quizá hayan cambiando los tiempos pero la Copa de Europa se sigue repartiendo casi siempre entre los mismos equipos (51 títulos sobre un total de 61 lo tienen 12 equipos que acumulan 2 o más títulos), mientras que 10 clubes han levantado solo una vez la Copa. Y aún así, durante los últimos 27 años nadie consiguió repetir Champion League, aunque varios equipos lo intentaron  y algunos estuvieron cerca:

1993-94 Bandera de Italia Milan A. C. 4 – 0 Bandera de España F. C. Barcelona Estadio Olímpico, Atenas, Grecia
1994-95 Bandera de Países Bajos A. F. C. Ajax 1 – 0 Bandera de Italia Milan A. C. Ernst Happel Stadion, Viena, Austria
1995-96 Bandera de Italia Juventus F. C. 1 – 1 (4 – 2 pen.) Bandera de Países Bajos A. F. C. Ajax Estadio Olímpico, Roma, Italia
1996-97 Bandera de Alemania B. V. Borussia 3 – 1 Bandera de Italia Juventus F. C.
2007-08 Bandera de Inglaterra Manchester United F. C. 1 – 1 (6 – 5 pen.) Bandera de Inglaterra Chelsea F. C. Olímpico de Luzhniki, Moscú, Rusia
2008-09 Bandera de España F. C. Barcelona 2 – 0 Bandera de Inglaterra Manchester United F. C.

Y luego hay otra cábala que dice que desde el 89, cada 7 años gana un equipo italiano. Aunque como estadística solo valdría desde los años 90

  • 89-90: Milan
  • 95-96:Juventus
  • 02-03: Milán
  • 09-10: Inter

El Real Madrid, las últimas cinco copas de Europa las ganó en año par y la última que perdió fue en año impar 80-81, contra el Liverpool (ha perdido otras dos finales contra (61-62 y 63-63 contra Inter y Benfica respectivamente).

Y uno de esos equipos contra los que ganó el Real Madrid fue la Juventus, que ha levantado 2 Copas de Europa, la última tan lejos como en el 1996, dos años antes de nuestra séptima, para que nos hagamos una idea.

Pero en todos esos años ha seguido siendo un club competitivo, el mejor de Italia, sin duda, y más ahora, que lleva 6 scudettos seguidos. Aunque eso sí, un equipo perdedor de finales, concretamente el que más finales de Copa de Europa ha perdido en su historia, hasta un total de 6, ellas las 4 últimas que ha jugado. La última contra el F.C.Barcelona, en 2015.

De esa última final que disputaron los juventinos, aunque fue hace muy poco, solamente queda la mitad de los titulares. Los Pogba, Morata y compañía partieron a tierras más fértiles y quedaron los incondicionales, el trío calavera de defensas y su portero, Buffon. Mejor dicho, el portero. Y alguno más como Marchisio y varios no habituales entre los titulares, además claro del entrenador.

En el Real Madrid, los mismos que ganaron el año pasado la undécima comparecen, repitiéndose ademas, muchos otros que también estuvieron hace tres años en la décima. Concretamente la BBC, la línea defensiva al competo más Modric, con Isco y Morata que también jugaron sus minutos.

Esos factores, esa experiencia cuenta, y mucho. Que se lo digan al Valencia de Farinos y Gerard, confesó que sintió una presión extrema. Ese miedo a ganar o a perder. Esa sensación de ser durante 90 minutos el centro del mundo.

Es cierto que hay experiencias homologables como la final de un mundial o de un Europeo, pero poco más. Y luego hay finales o partidos que te pueden aproximar de alguna manera a esa vivencia. Y luego está la edad, que también suele ayudar porque la experiencia es un grado, y mucho más en el fútbol. Y por supuesto está el escudo, porque no es lo mismo jugar una final con la responsabilidad de ganarla llevando en tu camiseta el escudo del Real Madrid, que con la oportunidad de jugarla, casi si eres de cualquier otro club del mundo.

Y en todos esos aspectos el Real Madrid parece por encima aunque con muchos matices. Y es que esta Juventus está compuesta por retales, con algunos jugadores con gran experiencia en estas lides, como Alves (4 finales) o Khedira (la décima más la final del mundial) y Mandkuic (Bayern de Munich).

No es por tanto un equipo sin experiencia ni al que le vaya a pillar de nuevas una final, aunque varios jugadores como Higuaín, Pjanic, Dybala, Alex Sandro no hayan jugado nunca una final europea o de mundial.

A continuación los datos de ambas plantillas en la Champion League. Importante el dato de minutos totales en los que el equipo blanco ha disputado 20.000 minutos más que la Juventus. El Real Madrid tiene a su columna vertebral, con 6 jugadores que acumulan más de 6.000 minutos cada uno y más de 70 partidos: Cristiano Ronaldo, Sergio Ramos, Pepe, Benzema, Marcelo y Kroos. Mientras que en la Juventus solamente Buffon y Alves.

Prácticamente los 11 jugadores con más minutos en total de cada plantilla serán los 11 titulares con la excepción en el Madrid de Casemiro (14º con más minutos) y Keylor (16º). Mientras que en el equipo italiano, faltaría Dybala (14º). Os dejo un par de gráficos para que saquéis vuestras propias conclusiones.

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Momentos épicos en la Historia del deporte (I): Milán-Liverpool

Comienzo aquí una breve serie de cinco artículos con algunos de los momentos más épicos de la historia del deporte.

Uno de los partidos más espectaculares que jamás se hayan jugado se disputó ni más ni menos que en una final de la Champion League, el mejor escenario posible para lograr algo épico. Se conoce a aquel partido como el Milagro de Estambul, y los votantes del Daily Telegraph lo votaron como el mejor momento de la década.

Gerard y Benítez con la Copa de Europa

Gerard y Benítez con la Copa de Europa

Se enfrentaban el Liverpool y el A.C Milán, dos grandes de Europa y dos equipos con estilo propio que en aquella ocasión se jugaban gran parte de su prestigio en un solo partido. Recuerdo perfectamente aquel partido porque no lo vi…Quizá de los pocos partidos de fútbol importantes que me he perdido en la última década. Sin embargo, aquella noche tocaba estudiar y ni siquiera una final de la Champion League lo podía evitar.

Recuerdo en un momento dado preguntar por el resultado. Alguien me dijo que iban 3-0 y que el Milán le estaba dando un repaso al Liverpool. Como otros millones de espectadores jamás pensé lo que ocurriría después. De hecho me lo dijeron al final del partido y pensaba que era una broma.

Lo que ocurrió en esa segunda parte es sin duda historia viva del fútbol. En seis minutos gloriosos, Steven Gerrard, Smicer y Xabi Alonso, que remató un penalti que le había parado Dida, igualaban los tres goles de Paolo Maldini y ‘Valdanito’ Crespo.

El empate se había consumado y ningún sentido habría tenido todo aquello si el Liverpool no era capaz de completar la hazaña. Lo hizo en los penaltis y el Liverpool se llevó el triunfo.

Celebración de los jugadores del Liverpool

Celebración de los jugadores del Liverpool

Aquella final fue el mejor momento de Rafael Benítez y el peor de Ancelotti como entrenador, aunque luego la vida ha tratado de manera diferente a ambos técnicos y mientras que el primero no ha tenido éxito, el italiano ha tenido la oportunidad de levantar otra Copa de Europa.

Se puede interpretar el partido como el gran error del Milán o el gran acierto del Liverpool. Ambos equipos dominaron cada medio tiempo. EL Milán lo hizo barriendo al equipo inglés en la primera parte y viceversa.

Curiosamente, me recuerda también a la histórica eliminatoria entre el Milán, también de Ancelotti y el Deportivo de la Coruña. En la ida los italianos arrasaron y en la vuelta fue al revés.

La hora de Benítez

Llega Benítez al Real Madrid con la difícil misión de contentar a la prensa, aficionados y presidentes, y sobre todo con la misión de ganar títulos. Ese será su gran aval para aguantar como entrenador tras las destituciones de Ancelotti, Mourinho y Pelegrini, todos acusados del mismo delito: no ganar un título grande en su año de cese. Con un vestuario descontento por la marcha de Ancelotti, una prensa siempre en pie de guerra y una afición desconcertada con el rumbo de acontecimientos, es la hora de Rafael Benítez.

El técnico puede emular a Camacho, que sustituyó a Queiroz, la apuesta después de Del Bosque, o puede intentar parecerse a Mourinho y aguantar 3 años en el equipo blanco, hasta ahora el máximo tiempo que le han durado los entrenadores a Florentino Pérez (y al resto de presidentes del Real Madrid desde 1970). No lo tendrá fácil en ningún caso, y aunque algunos precedentes no le avalan, quién sabe si con la mejor plantilla del Real Madrid en mucho tiempo puede el técnico madrileño triunfar.

Historial de Benítez

Historial de Benítez

En sus anteriores etapas en clubes de exigencias parecidas al Real Madrid, el Inter de Milán del triplete o el Chelsea, salió mucho antes de la cuenta enfrentado con los pesados pesados. Zanetti y Materazzi y Lampard y Terry respectivamente lideraron una rebelión que dio con el técnico español en la calle. Aquí le esperan Casillas y Ramos, ambos idolatrados por la prensa y afición (gran parte), con más de un precedente de expulsión de un entrenador y de pulso al presidente y con el apoyo silente de unos y ruidoso de otros. Jugadores como Marcelo o Pepe, segundos capitanes o Cristiano Ronaldo es fácil que no acepten los corsés tácticos y las imposiciones de un técnico obsesivo y controlador.

El mejor momento de Benítez como técnico coincide precisamente con sus primeros años en un equipo de élite, el Valencia F.C al que entrenó después de lograr un ascenso con el Tenerife, con el handicap de motivar a unos jugadores que venían de perder dos finales de Champion League. En esos 3 años ganó dos ligas, siendo el resultado en eliminatorias agridulce, cayendo eliminado en 2ª ronda en la copa del rey además de una descalificación, pero compitiendo en Europa hasta conseguir la Uefa League en su último año, logrando un doblete histórico para el equipo che.

Curiosamente, de las tres temporadas, la segunda fue la peor, cayendo el equipo en una relajación, en palabras del propio técnico, siendo en ese momento incapaz de motivar a unos jugadores que venían de ganar la primera liga del Valencia en décadas.

Después se hizo con las riendas de un Liverpool sin demasiadas exigencias y sin estrellas, más allá de un imberbe Xabi Alonso, del eterno capitán Gerard y del mejor Torres. Con aquel Liverpool consiguió la Champion League, con una remontada histórica, precisamente ante el Milán de Ancelotti, pero nunca logró ganar una liga, con resultados más bien discretos.

Rafa Benítez es ante todo un estudioso del fútbol, alguien que entiende el deporte como multitud de factores donde el talento y la creatividad son solo uno más, y quizá no los más importantes. El aspecto táctico o el físico son detallados al milímetro por todo su equipo, debidamente preparado y concienciado.

La concepción del madrileño del fútbol se resume en las siguientes palabras publicadas  en ‘El País’ en 2010:

A veces, tengo la sensación de que se confunde la calidad técnica con el talento y jugar bien con tener mucha posesión del balón. Para mí, cuando un futbolista juega bien es cuando hace lo que tiene que hacer en cada momento, cuando elige la mejor opción. A veces, un despeje en una situación comprometida es la única solución y, por tanto, tomar esa decisión demuestra calidad. Dominar el balón muy bien, regatear o pasar muy bien puede resultar erróneo si se hace cuando no se debe. Evidentemente, la calidad técnica ayuda a ejecutar mejor lo que el jugador ha pensado, pero la clave está en pensar, en entender el juego, y elegir bien. Por eso me gusta hacer razonar a los jugadores para que comprendan ellos mismos por qué hacemos las cosas de una manera u otra

Conjugar esos criterios con las demandas de parte de la afición y prensa, que reclaman, por ejemplo, la presencia de jugadores ofensivos sin tener en cuenta las necesidades defensivas del equipo, va a ser una de sus grandes tareas. Sus equipos se empiezan por atrás y es un entrenador que antepone el equilibrio y la solidez por encima del resto de conceptos. Quizá por eso sorprenda que en último año en el Nápoles su equipo haya recibido 50 goles, la peor cifra encajada por todos sus equipos.

Desde el punto de vista de manejo de vestuario y relación con los jugadores se parecería más a Mourinho que a Ancelotti aunque no tiene la mano izquierda del primero con los jugadores. Mientras que Mou era para muchos una especie de padre-líder-amigo, Benítez mantiene la distancia siempre como entrenador, siendo quizá ese su principal defecto. Si Ancelotti ha sido un entrenador condescendiente en exceso, Benítez es rígido en exceso.

Para Benítez los jugadores son como soldados, que tienen que cumplir un papel y un guión. Y eso, es algo factible en clubes sin estrellas como eran el Valencia o el Liverpool, sus dos mejores equipos, pero difícil en el Real Madrid. En el equipo blanco son más las estrellas que los gregarios. Y existe además cierta tendencia a la autogestión y autocomplacencia. Algo que se ha visto por ejemplo este año con jugadores acostumbrados a jugar lesionados si lo consideraban, a no cuidar su peso, a reprochar a un compañero que marque un gol, a desórdenes tácticos…Nada de eso lo va a tolerar Benítez. Y tampoco las imposiciones de un presidente al que le gustan demasiado los mediapuntas y fichar a la estrella de turno.

Esa cuádruple gestión de vestuario, presidente, prensa y afición es el gran reto de Benítez. Avalado por el todopoderoso Jose Ángel Sánchez (JAS), auténtica mano derecha de Florentino Pérez, tiene ante sí conseguir rentabilizar deportivamente una plantilla de ensueño, más todos los fichajes que pueda pedir. Ahora bien, en el momento en que la balanza se desconfigure y alguno de esos 4 elementos se descompense, Rafael Benítez puede seguir el mismo destino que el resto de entrenadores: salir por la puerta de atrás del mejor club del mundo.

Lo cierto es que es la oportunidad deseada para un entrenador que empezó su carrera en el Real Madrid B. Quizá por eso y ya curtido con las experiencias de Inter y Chelsea; conocedor de las exigencias propias del Real Madrid , sobre todo a nivel de juego y con el apoyo total de un presidente al que no le quedan más cartuchos, sea capaz de adaptar sus múltiples conocimientos futbolísticos y lograr muchos títulos.

 

 

Un chorreo de 45 minutos: el Real Madrid arrasa Anfield

El Real Madrid solamente necesitó de 45 minutos para convertir en realidad las palabras del entonces presidente Boluda hace unos años. Los del Carlo Ancelotti “chorrearon” al Liverpool en una demostración de pura clase.

 Es difícil no entusiasmarse cuando 4 jugadores como Isco, James, Modric y Kroos juegan juntos, cerrando líneas, pasando, defendiendo, atacando…4 media puntas reconvertidos en mediocampistas, conscientes de sus obligaciones defensivas pero también con libertad para demostrar su calidad atacante.

 Eso se vio en dos jugadas concretas. La primera una pérdida de Isco en su banda que rápidamente obligó al jugador a volver corriendo para finalmente arrebatar el balón al jugador del Liverpool. Y la segunda con el pase del primer gol, una maravillosa interpretación de James al movimiento de Cristiano Ronaldo.

 Porque si el medio campo es clave en este equipo, más lo es la presencia omnipotente de Cristiano Ronaldo, barriendo todo el frente de ataque. Parece más relajado que nunca, disfrutando de su superioridad física y técnica e interpretando correctamente todas las jugadas. Su escudero fiel, Benzema, desempeña un papel crítico en la estabilidad mental del luso.

 Los 6 jugadores más Marcelo, formaron un fenomenal frente de ataque y parte de la contención defensiva junto con un imperial Pepe y unos correctos Varanne y Arbeloa.

 No olvidemos que Bale y Ramos, los dos jugadores claves de la décima, estaban de baja. Eso habla maravillas de esta plantilla, que si bien al principio podía parecer corta, ahora parece más que suficiente puesto que los 22 jugadores parecen en condiciones de aportar en cada partido.

 El debate no puede por tanto transformarse cada vez en quién debe o no jugar. Jugarán los 11 que decida Don Carlo, que para eso se ha ganado ese derecho tras el doblete del año pasado.

 Este Real Madrid es sin lugar a duda lo mejor que han visto estos ojos. Un equipo de calidad infinita y múltiples recursos. Un equipo capaz de repetir Champion League, favorito total, quizá solamente junto con el Bayern de Munich. Otro equipo que se ha reforzado y que tiene un plantel equivalente al de los blancos.

 El Real Madrid está en condiciones por plantilla y capacidad de aspirar a todo. Hay equipo, la dinámica es buena y el partido de hoy lo demuestra. El Liverpool no es Barcelona, que espera el sábado, pero no deja de ser el quinto clasificado de la Premier y con jugadores de muy buen nivel.

 Carlo ha pasado una prueba más, pero ahora queda la del sábado. Y así hasta el monstruo final.

Ya toca ganar al Liverpool

Se enfrenta el Real Madrid contra el único equipo al que no debe haber ganado en la Copa de Europa. Tres partidos, tres derrotas. Todos ellos partidos importantes, especialmente la final de 1981. Los otros dos fueron de la temporada 2008/2009, con una derrota en el Bernabeu por 0-1, con gol de Benayoun y con el famoso “chorreo”, pero del Liverpool, con un dolorosísimo 4-0.

Aquel era un Real Madrid no competitivo,un equipo que durante cinco años consecutivos hizo un papel mediocre, por no decir ridículo en Europa. No han pasado tantos años pero ahora este equipo le saca varios cuerpos a un Liverpool que marcha décimo en la Premier League.

El incombustible Gerard, el estrambótico Balotelli, Coutinho y Sturridge son las caras más conocidas. A buen seguro el equipo querrá demostrar ante su afición el por qué de su presencia en la Copa de Europa y que mejor escenario que el su propio campo ante el campeón de Europa.

El Real Madrid, por su parte, afronta la semana con un ojo en ese partido y otro en el derby. Mediante la victoria en el primero asegura su clasificación en la competición, pero resulta difícil no pensar en el duelo ante el Barcelona.

Veremos si Carletto opta por algún tipo de rotación entre partidos y también comprobaremos el cuajo de un Real Madrid que viene de dos victorias en la competición, más las cinco consecutivas en liga, con todas las piezas, especialmente las ofensivas, funcionando muy bien.

Luis Suárez, la cartera, valors y humildat

No hace tanto tiempo se hablaba desde Barcelona de la dicotomía cantera vs cartera, en referencia a los fichajes multimillonarios del Real Madrid. Aprovechando los fichajes mediáticos de Florentino Pérez y la excelente generación de futbolistas canteranos del Barcelona, se hizo mucha demagogia en una permanente campaña propagandística.

El arzobispo de Barcelona llegó a criticar el fichaje de Cristiano; las críticas al luso fueron continuas y se pregonó por activa y por pasiva que el Barcelona nunca haría eso, que era un club muy humilde y que siempre apostaba por la cantera (en los últimos años ha sido uno de los 10 equipos que más ha gastado y el de más alta masa salarial).

Y hete aquí, que este Barcelona, una vez que la producción canterana es menor y mayor la capacidad de gastar, se ha lanzado al mercado a fichar futbolistas gastando altas cantidades. No es algo nuevo, puesto que Maradona, Ronaldo o Rivaldo no llegaron precisamente gratis. Pero daba igual, la venta hasta las naúseas de un modelo particular y diferente llevó incluso a uno de los jugadores referentes del Barcelona, Piqué  a decir cosas como ésta:

“El Madrid está un año sin ganar títulos y se gasta 160 millones en tres jugadores. El Barcelona no puede hacer eso. Somos diferentes porque podemos competir con ellos sin gastar tanto dinero. Obviamente podemos fichar a Neymar por 60 o 70 millones, pero no a dos o tres jugadores”. 

 Evidentemente Piqué, como el resto de aduladores daba por hecho que Neymar había fichado por amor al club y no por unas sumas ingentes de dinero. También olvidaba por el camino los 40 millones de Villa, Alves o Alexis, por citar algunos de los muchos.

Y así, tras un año sin títulos y con la sanción de la FIFA de no poder fichar, cautelar y convenientemente aplazada, el Barcelona se ha lanzado a fichar todo lo posible. Da igual la posición: portero, mediocampista o delantero. Y también da igual el precio, como se observa con el fichaje de Suárez. No sabemos si son 73 millones de euros o de libras esterlinas. Pero entre él, Neymar y los otros tres fichajes superan de largo los 200 millones de euros.

Más curioso va a resultar la transformación de Suárez de un futbolista cuanto menos polémico a un tipo humilde, hecho a sí mismo y con valors. Como escuchamos a un directivo del Barcelona , tiene mucho mérito la disculpa pública de Suárez. También lo tiene morder por tercera ocasión, sobre todo a nivel dental; gran dentadura la del uruguayo. Con todo, el problema de Suárez es que no empezará hasta octubre, tras una sanción de la FIFA ejemplarizante y excesiva para mi gusto. 

 Pero todo eso dará igual, porque ya se encargará el  Barcelona de  tergiversar lo que haga falta. Se repetirá la historia, y ese gran club (mes que un club) y esa gran prensa de ese país pequeñito, volverá a rehacer la historia a su gusto. La misma historia que decía que el Real Madrid fue el equipo de Franco, que Bernabeu robó a Di Stefano, que Neymar solo costó 56 millones o que el Barcelona, en la mejor época de su historia fue un club muy humilde.

El Real Madrid sale vapuleado de Anfield

Los que de manera inocente creímos en la remontada, pensamos en el mejor Real Madrid de la Copa de Europa, aquél que avasallaba a sus rivales en el Bernabéu y que también los miraba de frente en territorio ajeno. Como dice Redondo cuando el Real Madrid visitó Old Traford los jugadores creían en sí mismos, tenían mentalidad ganadora y no se arrugaban en ningún campo. Justo lo que faltó ayer.

Liverpool 4 Real Madrid 0

Marcador indicando el Liverpool 4 Real Madrid 0

Después del espectacular repaso del Liverpool, con 45 minutos en los que el equipo blanco apenas olió el balón se confirma lo de los últimos 4 años. Es decir, a este Real le falta grandeza, le falta empaque y todos los jugadores que parecen buenos en la liga doméstica se diluyen como azucarillos en Europa.

No se si pensar que es falta de calidad o falta de carácter, o incluso los dos. También se me ocurre que es un equipo con jugadores claves muy jóvenes. Ninguno de ellos estuvo bien: a Gago se lo comieron en el medio y apenas dio un par de buenos pases; Higuaín fue incapaz de controlar un balón y Ramos demostró que se ha estancado. Por si fuera poco, Pepe se fue desquiciando y a Lass le faltaron los apoyos.

Aunque también es cierto que los más veteranos como Cannavaro,Heinze o Raúl no están tampoco a la altura. Lo peor de todo es que ninguno de ellos dio la sensación de peligro, ninguno dio un pase adelante y dijo aquello de “aquí estoy yo”. Y el que menos de todos Robben, un jugador con inmejorables cualidades que todavía no ha demostrado su valía en los grades partidos.

Uno a uno todos los jugadores del Real Madrid fueron superados por sus pares; Torres no tiene ni comparación con Raúl; el medio de campo rojo se merendó al merengue; Gerard es simplemente mejor que cualquier jugador blanco. Y sobre todo Benitez fue mucho más listo y hábil que Juande Ramos. Ya sea porque tiene un equipo ya maduro o porque supo motivar mejor a sus jugadores, dio la sensación de que el Liverpool en el total de los 180 minutos , lo tenía todo absolutamente controlado.

Son ya cinco años sin pasar ninguna eliminatoria, y lo peor de todo dejando una terrible sensación de impotencia. En el partido de ayer parecían dos equipos de distintos niveles. Uno rápido, potente que siempre se adelantaba a todos los balones, el otro lento, impreciso, superado. Solamente queda aquello de nos salvamos de la goleada gracias al portero. Gracias a un magnífico Casillas no se produjo un resultado de escándalo. Pero esos eran los típicos comentarios que se oían antes en el Bernabeú cuando el mejor del equipo rival era portero ,precisamente porque el Real Madrid llegaba tantas veces que le daba la oportunidad de lucirse.

Tampoco ayudó el árbitro todo hay que decirlo, aunque sin esas dos jugadas claves no creo que nadie dude que el Liverpool habría barrido en todo caso al Madrid. también eso diferencia a los equipos grandes, que son capaces de superar los golpes arbitrales, cosa que no supo hacer el Real Madrid que parecía realmente desquiciado.

Aquellos tiempos están muy lejanos y hasta nuevas noticias sólo nos queda su recuerdo, y bueno también la comparación con un Liverpool que vapuleó al Real Madrid de la misma manera que aquel solía hacerlo con sus rivales.

Y mientras cuento esto se oye de fondo: ¡”You will never walk aloneeeee”!

Fernando Torres y Kaka, dos maneras de pensar

Kaká y Fernando Torres

Kaká y Fernando Torres

Me han sorprendido tanto unas declaraciones de Fernando Torres que he pensado que tenía que comentarlas. Comenta varios aspectos del posible fichaje de Kaká al Manchester City:

“Los grandes jugadores quieren ganar trofeos y el Manchester City ni siquiera es uno de los equipos que compiten por los trofeos en Inglaterra. Están luchando para seguir en la Premier o para llegar a la mitad de la tabla”.

 “Sería un contrato fantástico, pero hay otras cosas que son más importantes que el dinero. Un jugador quiere ser recordado por lo que ha ganado. Imagínense diez años después de retirarte, miras hacia atrás y ves que no estás en ninguna foto, que no tienes medallas, que no hay trofeos. Es como jugar para nada”,

Fernando Torres dice verdades que seguramente él pensaría cuando decidió abandonar el Atletico de Madrid. Aunque por supuesto que no es comparable el Atletico de Madrid con el Manchester City, también es verdad que tampoco es comparable el Liverpool con el Atletico.

Torres ha visto como su imagen ha despegado definitivamente, y no sólo por la magnífica Eurocopa que ha aumentado el cache de todos los españoles, sino también por sus mucho goles con el Liverpool.

Como bien dice, para un jugador que podría jugar de titular indiscutible en cualquier equipo de mundo y por tanto ganar títulos, el dinero no es lo más importante. Al menos cuando se manejan esas cantidades. Porque está claro que Kaká ha ganado ya mucho más de lo que cualquiera de nosotros ganará en toda su vida (a no ser que uno de mis lectores sea Madoff).

Así que, su marcha al Manchester City sería realmente decepcionante porque por muchos fichajes que hagan tardarán al menos 3 o 4 años en construir un equipo sólido y ganador al estilo del Chelsea.Y aún así, con todo lo gastado, el Chelsea no ha conquistado la ansiada Copa de Europa.

Es cierto que Kaká ya ha ganado bastante, a título individual el Balón de oro y Fifa World player, ambos en 2007, y a título colectivo una liga y una Champion League con el Milán. Pero aún así, un jugador de su categoría debería aspirar a hacer historia, a ganar muchas ligas y copas de Europa y por supuesto mundiales con su selección.

A estas alturas desconozco si finalmente se marchará o no, y parece que a última hora le han surgido dudas, lo que hablaría bastante bien acerca de Kaká, del que siempre he creído que era un chico sensato y equilibrado. En caso de irse, el tiempo dirá si Kaká ha acertado o no. Lo que está claro que como dice Torres a un jugador no se le recuerda por el mucho dinero ganado sino por los títulos conseguidos.

Fuente:

http://www.as.com/futbol/articulo/torres-city-equipo-adecuado-kaka/dasftb/20090117dasdasftb_14/Tes