Doncic, la NBA expectante

Doncic hará su debut a partir de este próximo jueves, cuando los Mavericks tienen su primer partido, comenzaremos a verle en la NBA. En torno al esloveno se han mencionado palabras como sobrevalorado o leyenda, pero siempre con las dudas propias que generan los europeos en la liga americana. Da igual que jugadores como Nowitski o Gasol hayan demostrado durante tantos años su nivel o que gente como Antetoukounmpo o Porzingis sean ahora de los mejores en la liga.

Luka Doncic fue elegido como el número 3 del draft en lo que ha sido una elección, que como muchas elecciones de este sorteo puede tratarse de un gran acierto o un gran error de futuro. En todo caso, lo que se evalúa en el draft no es quien es mejor jugador, si no quien es mejor jugador para cada franquicia, y más necesario para cada equipo.

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Y esa explicación tiene cabida aquí porque ahora mismo el jugador con más experiencia de ese draft es con diferencia es Luka Doncic. No en vano, hablamos del mejor jugador europeo actual, MVP de la Euroliga y MVP de la liga española. Es cierto que hay varios chavales con gran potencial en ese draft. Y también lo es que una cosa es Europa y otra la NBA, y Doncic tendrá que demostrar allí su nivel. Pero en todo caso, Doncic ya ha demostrado su nivel contra jugadores profesionales.

Aunque parece que hay pocas dudas sobre cuál va a ser su rendimiento, al menos a la vista de poco observado durante la pretemporada. Doncic tiene todos los ingredientes no solo para acoplarse en la NBA, sino para triunfar y ser una un jugador de gran impacto. Necesita como todos los recién llegados adaptación a una liga más física, a un nuevo equipo y a jugar cada semana contra los mejores. Pero eso, en alguien con un don para el baloncesto, que desde pequeño siempre ha sido mejor que niños dos años mayores que él, no es nuevo. Y de hecho le vendrá bien para mejorar. Los mejores necesitan las mejores ligas, los niveles más altos de exigencia.

Habrá que ver como responden los Mavericks y como se adapta Doncic al resto de jugadores. Siempre ayuda estar en un equipo ganador con buenos compañeros y eso es algo que es muchas veces una lotería en la NBA. Doncic tiene nivel suficiente para destacar a nivel individual pero su equipo logrará sacar mejor partido de él si funciona colectivamente. Si en algo destaca el esloveno es en su visión global. No es un anotador compulsivo ni un tirador clásico, si no más bien un base (con altura de alero) que maneja todos los registros.

Alguna vez le comparé con Magic Johnson por sus similares capacidades, aunque a priori parezca una barbaridad.  Pero lo cierto es que Doncic al igual que el base de Los Angeles suele optar por las mejores opciones en ataque, pero también puede asumir la responsabilidad en el tiro, y complementa su juego con rebotes y transiciones rápidas, siendo capaz de transportar el balón de campo a campo.

Veremos si Doncic se parece al Doncic europeo, a Magic Johnson o si necesita muchos años para demostrar su capacidad o hundirse.

 

 

 

Luka Doncic vuela hacia el estrellato

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No hay muchos jugadores capaces de anotar 23 puntos y repartir 11 asistencias, y muchos menos capaces de hacerlo con tan solo 17 años. Seguramente, apenas un puñado en la historia, entre los que está Luka Doncic. Y en concreto apenas siete jugadores en toda la historia de la liga española.

Entre ellos se cuela un nombre, el de Drazen Petrovic, uno de los pocos nombres que se puede nombrar si queremos buscar una comparativa razonable de Doncic con cualquier otro talento europeo. Bien es cierto, que hace no tanto tenemos el caso de Ricky Rubio, tan precoz como Doncic, y que luego por diversas razones no fue el super crack anunciado. Y algo antes, habría que remontarse en España a Pau Gasol. El blaugrana hizo su aparición, ya como jugador importante, con 20 años. Con un año más emprendió el vuelo hacia la NBA, tras una última temporada espectacular en la ACB.

Pero claro, es que Doncic se ha convertido con 17 años ya en ese jugador que fue Gasol. O al menos, podríamos decir que está cerca, dominando los partidos. Es solamente cuestión de minutos, en una posición como la de base, en la que el joven esloveno compite nada más y nada menos con Llul, uno de los mejores jugadores de Europa ahora mismo.

Los números de hoy de Doncic dejan un partido casi perfecto: 8 de 10 en tiros de dos, 2 de 4 en tiros de 3, 11 asistencias,1 de 1 en tiros libres y 4 rebotes, para un total de 34 de valoración. Números de crack total.

Hasta la fecha, el Real Madrid y su técnico, Pablo Laso, han gestionado la evolución de Luka Doncic con calma, sabiendo lo importante que es en esas edades la formación y un crecimiento sostenible. Pero es que ahora mismo, es ya imposible seguir conteniendo a este fenómeno, que pide no solo minutos, sino casi todos ellos, para destacar y liderar a todo un Real Madrid. Le hemos visto hacer grandes partidos en Euroliga, contra los mejores rivales posibles, demostrando su enorme madurez personal.

No sabemos hasta donde puede llegar este jugador. Es imposible de predecir, aunque si sabemos que de joven dominaba de una manera tan abrumadora el juego, que parece que eso se vaya a consolidar en edad adulta, al menos en Europa. La NBA ya es otro cantar, aunque Doncic no es elegible hasta el draft del año 2018. Y a este paso, cuando llegue ese momento quizá hablemos ya de otro jugador, vista su evolución meteórica.

Por no saberse, no sabemos todavía siquiera cuál será la altura de este fenómeno. Ha crecido varios centímetros durante el último año, hasta el 2,01, pero quizá pueda crecer algo más. El hecho de jugar de base con esa altura y ese talento tiene una explicación formativa y será, como dice el artículo, determinante para su evolución como jugador. Magic Johnson era un base de 2,06 y Bodiroga de 2,05, por trazar una comparación en altura.

El futuro de Doncic pasará por su ambición personal y su madurez, que es ejemplar. A ello quizá contribuyan sus padres, ambos antiguos deportistas, y desde luego el Real Madrid, que hasta la fecha ha realizado un trabajo espectacular.

Pero ya es insostenible, como decía más arriba, y Doncic tiene que volar antes de que se vaya a la NBA. Los aficionados queremos disfrutar de su gigantesco talento antes de tener que verlo por la televisión a kilómetros de distancia.

 

 

 

Clásicos de la NBA: de El Doctor a Bird y Magic Johnson

Hace bastantes veranos me pase muchos días delante del televisor viendo el canal ESPN Clasic. Me encanta la historia del deporte y sin duda los estadounidenses, pioneros en publicidad y televisión, son los mejores en esto de crear mitos y hacer documentales.

Vi varios documentales en blanco y negro de leyendas varias pero una de mis debilidades es la historia de la NBA y especialmente los años del Dream Team.

Quiero compartir dos documentales. El primero es  un documental sobre dos de los mejores jugadores de la historia de la NBA, y su rivalidad desde el Collegue, en la liga de la NCCA: Larry Bird y Magic Johnson

Y el segundo es sobre otro de los grandes mitos de este deporte. Más desconocido para muchos, pero sin duda una influencia para los dos de arriba y para la NBA. El gran Doctor J, Julius Earving.

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El doctor fue el primer ganador del concurso de mates y la referencia para todos los que vendrían después. Su capacidad de saltar y machacar el aro todavía son hoy admiradas.

El mejor equipo de baloncesto de la historia: el Dream Team

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Hubo un tiempo en que la NBA no estaba plagada de estrellas ni tenía el glamour que tiene hoy en día. En ese tiempo, la década de los 70, ningún equipo fue capaz de revalidar su título y la paridad era el rasgo más común. Había acabado el dominio aplastante de los Boston Celtics y la liga estaba en pleno proceso de transformación. Se podría decir que fueron años sombríos para una NBA no tan popular como otros deportes ni con ese tirón mediático de hoy en día.

A ese periodo de oscuridad le sucedió uno tan brillante que cambiaría para siempre la historia de la NBA. Si después de la tempestad viene la calma, también ocurre al contrario, y así, la NBA se encontró en la siguiente década con un elenco de jugadores llamados a formar la mejor selección de baloncesto de la historia: el Dream Team de 1992.  De aquel equipo, formado por 12 jugadores, 10 pasaron a engrosar la selecta lista de los 50 mejores jugadores de baloncesto de  la historia de la NBA, el Hall of Fame.

Todo comenzó  un 26 de marzo de 1979, en la final disputada entre Indiana y Michigan. Contaba cada equipo con un jugador líder, llamado a hacer historia.  Larry Bird y Magic Johnson, lideraban ambos conjuntos a imagen y semejanza de lo que harían pocos años después con los Celtics y los Lakers. A ese primer duelo le sucederían muchos otros ya ambos como jugadores de la NBA. Pero aquel partido generó tal expectación que significaría el pistoletazo de salida para la creación de una nueva NBA más atractiva, más espectacular y sobre todo con más estrellas.

La década de los 80 se caracterizaría por el dominio de 3 equipos: Angeles Lakers (5 anillos), Boston Celtics (dos anillos) y Detroit Pistons (2 anillos). Tres grandes equipos que contaban con tres grandes líderes: Magic Johson, Larry Bird y Isiah Tomas, pero que también contaban en sus filas con jugadores como James Worthy y Kareem Adul Yabbar (Lakers); Robert Parish y Kevin Mchale (Celtics) o Joe Dumars y Mark Aguirre formando los “bad boys” de Detroit.

Sin embargo, la década de los 80 se caracterizaría también por la llegada de nuevos y talentosos jugadores. Especialmente productiva fue la hornada del 84. Un draft tan competido y completo que Jordan ni siquiera fue elegido el número uno. Por casualidades de la vida, el mejor baloncestista de la historia sería considerado por detrás, primero de un prometedor pivot, Hakeem Olajuwon y después de un  jugador, Sam Bowie, al que las lesiones no le permitieron demostrar todo el potencial que tenía. En el quinto lugar sería elegido otro del Hall of Fame,Charles Barkley, que asistiría al declive de los Philadelphia 76ers. Y finalmente en el número dieciséis, un John Stockton que haría una de las mejores parejas con Karl Malone, que llegaría al año siguiente.

Todos estos jugadores se disputarían años más tarde el trono vacío dejado por Lakers, Celtics y Pistons. Y casi todos chocarían con la pareja más temible de la década de los 90 y seguramente de la historia de la NBA, Michael Jordan y  Scotie Pippen (llegaría en el 87 como quinto en el draft). Ambos jugadores tomarían el relevo para liderar esta década, llevando a los Chicago Bulls a ganar primero tres títulos y después otros tres. Entre medias se colarían dos campeonatos de los Houston Rockets  de Hakeem Olajuwon y de un veterano Clyde Drexter, coincidiendo con la ausencia de Michael Jordan el primer año y con su tardía vuelta después.

Por el camino, los Chicago Bulls borrarían de un plumazo las aspiraciones de ganar un anillo de  varios jugadores del Dream Team. Clyde Drexter que había llegado en 1983 (en Portland del 83-95) y Charles Barckley (en Phoenix Suns del 92-96) verían como se esfumarían sus opciones en 1992 y en 1993, al igual que las de los Utah Jazz de Malone y Stockton en 1997 y en 1998, al ser derrotados por los Chicago Bulls de Michael Jordan.

El final de la década de los noventa coincidiría con un duelo entre dos de los grandes pivots dominadores de aquella época. Uno, Patrick Ewing se enfrentaría a su última oportunidad de ganar un anillo con los New York Nicks, y el otro, un recién llegado Robinson (número 1 del draft)pretendía empezar a imponer su ley debajo de los tableros. El primero nunca lograría el ansiado anillo, parado primero por los Rockets (93-94) y después por los Spurs (98-99), de Robinson.

Serían precisamente los Spurs, primero con Robinson y Tim Duncan, las torres gemelas, y después solamente con el último, los que darían la alternativa a los Angeles Lakers en la primera década del siglo XXI.

Los Lakers, liderados por Shaquille ONeal y Kobe Bryant crearían una pequeña dinastía que supondría para los angelinos tres anillos. Pero esa historia es la de las futuras incorporaciones al Hall of Fame y ya nada tendría que ver con el Dream Team de 1992. O quizá sí. En realidad, aquel equipo de ensueño pudo haber sido aún más espectacular si hubiese contado con un joven Saquille Oneal. Una de las 12 plazas estaba reservada a Hakeem Olajuwom, que finalmente no pudo jugar por problemas con su nacionalidad con su país de origen, Nigeria. En su lugar se incluyo al universitario Cristian Laetner, en vez de al otro candidato que sonaba, precisamente Saquille Oneal. A pesar de todo ,el grupo pudo haber sido más legendario, incluyendo a 11 de sus 12 jugadores en el Hall of Fame, con la única excepción de Cris Mullin, que no fue precisamente un mal jugador aunque no a la altura de los otros mitos.

Todos estos fueron los jugadores que conformaron aquel Dream Team que con razón se llamaba Equipo de los Sueños. No era un nombre ni pretencioso ni irreal, era simplemente un sueño ver en un equipo a tantos jugadores legendarios.

Esta es la historia del mejor equipo de baloncesto que ha conocido el mundo. La historia de un grupo de jugadores que marcaron varias generaciones y que lideraron sus respectivos equipos proyectando la imagen de la NBA que tenemos hoy en día. La historia de un equipo que juntó en su quinteto titular a tres de los más grandes jugadores que han existido: Larry Bird, Magic Johson y Michael Jordan. Es la historia de un grupo de jugadores que aparecen en prácticamente todas las estadísticas de la NBA: Rockie del año muchos de ellos, con anillos la mayoría, All Star todos ellos, con numerosos récords individuales, y sobre todo miembros del exclusivo grupo de los 50 del Salón de la Fama de la NBA.