Alemania, justa campeona del mundo

Se acabó el Mundial de Brasil, con Alemania como campeona, cumpliendo aquella mítica frase que decía “el fútbol es un deporte que se juega 11 contra 11, en el que siempre ganan los alemanes.

La selección germana fue la mejor del torneo, con una espectacular semifinal en la que borró a Brasil y con una final en la que no desplegó su mejor juego pero que si dominó durante gran parte del partido.

Curiosamente Alemania echó en falta a Khedira, en un partido que Argentina jugó con la esperanza en el contragolpe, y en sus tres delanteros: Higuain, Lavezzi y Messi. Con Di María, el mejor de los argentinos, fuera por lesión, la responsabilidad recayó en un trío atacante que solamente tuvo al segundo como jugador destacado. Cambiado a mitad de tiempo por Agüero, en una extraña decisión de Sabella, el trío atacante careció de efectividad ante una defensa alemana que no tuvo su mejor partido.

Fue finalmente Gotze, el joven jugador, promesa y ya realidad, quien le dio la merecida victoria a un equipo plagado de talento y de jugadores jóvenes. Tuvieron que sufrir varias derrotas pasadas para lograr ganar este mundial, pero ya se anticipa su dominio en los próximos años.

Se trata de un grupo sólido, con una tremenda variedad de recursos, que cuenta ahora mismo con uno de los dos mejores porteros del mundo, Neuer. El otros es Cortouis y ambos son jóvenes y representan a las nuevas generaciones. No obstante, el partido que hizo ayer el portero alemán, no recuerdo habérselo visto a ningún otro portero. Sus recursos no se limitan a paradas en el uno contra uno, sino que es un portero que domina toda el área: la pequeña, saliendo excelentemente ante cualquier balón aéreo, y la grande, saliendo al cruce como un líbero o repartiendo juego entre sus compañeros.

Su premio fue el guante de oro, aunque bien le podrían haber dado también el balón de oro al mejor jugador. El o Robben, incluso Di Maria, Muller, James o algún otro alemán. Pero nunca un Messi, que no marcó en ninguno de los partidos de eliminatoria (3 mundiales sin marcar en este tipo de partidos), que no fue determinante y que se mostró, en general, tan apático como toda la temporada. Pareciera que estuviésemos ante el cénit de un jugador que durante 2 o 3 años fue el mejor, con un rendimiento sobrehumano y una capacidad bestial de decidir los partidos.

Ahora, ese talento natural, esa capacidad para ser determinante para desaparecida, limitada a dos o tres destellos por partido. Evidentemente Messi mantendrá su calidad durante mucho tiempo, pero sin la adecuada motivación y forma física, no parece que sea capaz de marcar la diferencia como antaño. Además, su actitud, su desidia, habiendo sido de los jugadores que menos kilómetros ha recorrido en el mundial, parece un síntoma de agotamiento. La jugada final del partido, con Messi lanzando directamente una falta lejana lejos de la portería, pudiendo colgar ese balón para su remate, como última oportunidad, representa a la perfección esa incomprensión del jugador.

El mundial finaliza y en breve volverá la competición de clubes, quizá influenciada por lo que ha pasado en este mes de competición. Nuevas estrellas, jugadores que definitivamente han explotado y otros que irán a sus clubes, bien con ganas de empezar, bien exhaustos ante un mes de fútbol

La renovación de Leo Messi y el futuro del Barcelona

Leo Messi va a firmar su séptima renovación con el Barcelona en nueve años, un contrato que supone una clara apuesta en torno al astro argentino pero que tiene connotaciones que van mucho más allá.

 El hecho de renovar al jugador en una temporada en la que no ha tenido ni de lejos la repercusión deportiva de otros años, por una cantidad elevadísima manda el mensaje de que todo gira en torno a Leo Messi. Y ahí, el nuevo entrenador tendrá poco margen de maniobra.

 Que Messi ha sido el mejor futbolista del mundo durante varios años ha sido algo indiscutible, pero que en los dos últimos años su rendimiento ha bajado un par de peldaños también.

 En su ultima temporada 41 goles en 46 partidos y 15 asistencias durante  3740 minutos, pero sobre todo la irrelevancia en los encuentros más importantes de la temporada como la final de la Copa del Rey o las semifinales ante el Atlético de Madrid

 El año pasado (temporada 2012/2013) marcó 60 goles en 50 partidos, con 18 asistencias repartidas en 4050 minutos. En la temporada 2011/2012, su mejor temporada, durante 58 partidos marcó 71 goles y 36 asistencias y en la 2010/2011 en 55 partidos marcó 53 goles y 28 asistencias en casi 4600 minutos. En la  temporada 2009/2010 en    51 partidos  marco 45 goles  y 14 asistencias en 4300 minutos.

 Los datos reflejan que esta ha sido la temporada en la que menos minutos ha disputado muy lejos de su mejor temporada. Renovar al jugador que cumplirá 27 años en junio, con la ficha más alta del fútbol mundial, 20 millones de euros netos más objetivos,  precisamente en su peor momento quizá sea un tremendo error de la directiva.

 Evidentemente la idea de vender a Messi, el artífice de la grandeza del Barcelona en los últimas años es algo difícil de gestionar, pero de la misma manera que se gestionó Ronaldihno es algo que a larga traerá más ventajas que inconvenientes.

 En ese momento parece evidente que el Barcelona ha terminado un ciclo tremendamente exitoso de victorias. Su columna vertebral, Xavi, Puyol y Valdés y algunos otros jugadores ha de ser renovada por completo y eso supondrá dinero, pero también llevará tiempo.

 Construir nuevamente el equipo en torno a una figura decadente, cuyo mejor rendimiento está lejos y que además posee una terrible influencia en el juego supone seguir hipotecando el fútbol.

 Que con los números actuales Messi sigue siendo el segundo mejor jugador del mundo es cierto, pero ese rendimiento podrá durar como máximo dos años y llegados a ese punto será difícil obtener por el jugador una cantidad como la que se podría obtener ahora mismo.

La apuesta del Barcelona supone una hipoteca económica pero también deportiva pues todo va a seguir girando en torno a Messi, que incluso puede decidir el futuro de algunos integrantes de la plantilla.

El Barcelona sale fortalecido del Bernabeu tras un polémico partido

Pitó Undiano Mallenco el final y el Real Madrid pasó de ser líder con una diferencia importante de 4 puntos sobre el Barcelona, a estar segundo empatado a puntos con el Atlético y con un solo punto de ventaja sobre el equipo azulgrana. Pero sobre todo pasó de parecer un equipo sólido, seguro y con confianza, a uno dubitativo, que en liga tiene en goalaverage personal en contra con sus dos principales rivales, y que ahora mismo no depende de sí mismo.

 El balance de los de Carlo Ancelotti es negativo cuando se trata de partidos importantes. Dos derrotas contra el Barcelona, una contra el Atletico de Madrid y un empate no hablan bien de la capacidad competitiva de este equipo en los partidos claves. Tampoco dio el equipo la talla en plazas difíciles.

 El clásico ofreció un duelo de ataques y un duelo de defensas, o mejor dicho de desajustes defensivos. Tuvo el Barcelona en los primeros minutos la oportunidad de sentenciar con un 0-2 en varias ocasiones, y fue entonces cuando apareció la defensa del Barcelona para demostrar que este equipo no defiende bien. Benzema marcó por ocasión doble lo que había fallado antes y el Real Madrid se adelantó en el marcador, 2-1.

 Empataría el Barcelona y volvería a adelantarse el equipo blanco para después ver como una expulsión y dos penalties le devolvían la ventaja al Barcelona. Son  demasiados 4 goles en contra. Y más en tu propio estadio. El clásico deja malas sensaciones defensivas en el Real Madrid. Carvajal no estuvo bien en la primera parte, Marcelo no ayudó en la segunda y Ramos sumó una nueva expulsión, mas las habituales dudas que ofrece Pepe, ya agotador con tanto teatro y gestualidad. Y aunque en ambos casos están eximidos porque Pepe fue agredido y provocado previamente, y el penalty no fue, no deja de ser una constante.

 Varanne en 15 minutos dio más tranquilidad, y aunque el francés parece en una versión inferior que la del año pasado, sigue ofreciendo muchas más garantías. En cuanto a los laterales, es lo que ofrece apostar por dos tan ofensivos. El tantas veces criticado Arbeloa o incluso Coentrao demostraron en clásicos anteriores mayores y mejores capacidades defensivas. Tampoco ayudaron a sostener la defensa Xabi Alonso y Modric, los dos con menores prestaciones que en otros partidos.

 El Real Madrid también tuvo el problema en sus dos jugadores principales de ataque, Bale y CR7, que no sumaron demasiado y que no parecieron acoplarse al sistema defensivo del equipo. Al Real Madrid le sostuvo un gigantesco Di Maria y un siempre motivado ante el Barcelona, Benzema, que no obstante, no vio recompensado su buen partido tras ser el primer cambio.

 El partido también ofrece precisamente dudas en cuanto a la gestión de los cambios. Los dos últimos muy tarde, ya con el equipo asfixiado, sin saber Carletto si aguantar el empate o si lanzarse al ataque. Es cierto que la baja de Jesé se nota más de lo que debería. Era la mejor alternativa ofensiva, limitándose ahora a Isco, que ha entrado en fase de observación y a Morata, que no da la sensación de ser un recambio válido para partidos de máxima enjundia. A eso parece limitado el banquillo blanco, sin más. Ayer habría sido una buena oportunidad para ver a Illarramendi sosteniendo el medio del campo, con el partido en fase crítica, con Di Maria fundido y con los dos medios sin claridad de ideas.

 Le salieron mal a Carletto los cambios y aunque siempre es ventajista criticar a posteriori. Sí es cierto que si Benzema hubiese marcado su tercer gol tras una buena jugada de Bale habría cambiado el partido, aunque también lo habría hecho si se hubiese pitado el penalty de CR7 fuera del área. Deja el partido la sensación de que el Real Madrid nunca controló el partido. Ni con 2-1 ni con 3-2 supo sostener el resultado e incluso con un buen empate, 3-3, tampoco fue capaz de aguantar, a pesar de jugar con 10. Por su parte, el Barcelona tampoco me pareció que hiciese un partido brillante. Se benefició de los muchos errores madridistas pero no me dio la sensación de que fue superior más que en el resultado. Su mejor desempeño se produjo en superioridad numérica.

Sale  el Barcelona reforzado, con un hat trick de Messi, a pesar de que sigo pensando que el astro argentino ya no está como antes. Tampoco me convenció Neymar y apareció como siempre en estos partidos Iniesta, que por su banda hizo muchísimo daño. Los del Tata parecen haber vuelto y afrontan el último tramo de liga a un solo punto de la cabeza.

 El arbitraje, malo, con muchas dudas sobre la fiabilidad y limpieza de la competición, algo que seguirá sobrevolando en el ambiente mientras ni esta federación ni de las que dependen, UEFA y FIFA estén dispuestas a disponer de los mecanismos necesarias para intentar resolver las jugadas dudosas.

La madurez de Cristiano Ronaldo

La impresionante victoria del Real Madrid en la Copa del Rey el pasado martes dejó como nombre propio a Cristiano Ronaldo, pesadilla para la defensa blaugrana y artífice de un partido digno de enmarcar.

 Conviene empezar a poner en relieve la tremenda evolución de este jugador que de alguna manera es inversa a la de Messi. A pesar de los balones de oro y los títulos de uno y otro y la propaganda en torno a los dos, hay un hecho, cuantos más goles ha metido Messi menos títulos ha ganado su equipo, mientras que cuantos más goles ha metido Cristiano más títulos y victorias ha obtenido el Real Madrid.

 Recuerdo al primer Cristiano Ronaldo, recién aterrrizado. Un jugador con las mismas características físicas que este, pero mucho peor. Más precipitado, elegía las opciones no siempre mejores y su rendimiento no suponía necesariamente un mejor rendimiento del equipo. Cuando el equipo estaba bien el también lo estaba, y cuando estaba mal el acudía con sus goles pero no afectaba a la mejora sustancial del equipo. De alguna manera, aquel Ronaldo se parece a este Messi. Con sus marcas estratosféricas de goles no ha hecho mejor a su equipo y no ha influido relevantemente en los títulos importantes. Recordemos los últimos partidos importantes contra Real Madrid, Milán o Chelsea y la influencia del argentino.

 El caso de Cristiano es justamente el contrario. Ha medida que ha ido madurando ha sabido aparecer en los partidos importantes en los momentos claves. Lo ha hecho infinidad de veces contra el Barcelona pero también en otros muchos partidos. Y lo que es más importante, su influencia en el juego ha sido muy relevante. Ya no han sido solo goles, sino asistencias, labor defensiva, liderazgo, creación de juego…

 La evolución de Cristiano como la de Ozil o Khedira ha sido fundamental para crear la identidad de este Real Madrid. Solamente los pasos hacia adelante y atrás de Di Maria y Benzema han impedido la absoluta consolidación de un proyecto que sigue siendo joven y con muchísimo futuro.

 Todos ellos tienen en común el maltrato o falta de reconocimiento. Ozil es tan bueno como Iniesta o mejor, Khedira es un medio centro de altura mundial, en constante evolución y Cristiano Ronaldo es sencillamente a día de hoy y durante el último año y medio el mejor jugador del mundo. Y lo es porque ha sido el más desequilibrante de entre los dos(no hay más candidatos posibles). Lo fue en aquel 1-2 inmenso del año pasado y lo fue antes de ayer, pero lo viene siendo en los últimos derbys como demuestra sus 6 partidos consecutivos marcando en el Camp Nou. La liga, la Copa y la Champion League se juega en esos partidos. Y los que osaron alguna vez criticar injustamente al luso porque no aparecía ahora ya sencillamente han de desaparecer y hacer, eso sí, la reflexión contraria, Messi no aparece. En los últimos Real Madrid- Barcelona ha marcado solamente un gol en juego, lo que demuestra su dificultad para superar a defensas bien plantadas y sólidas.

 Messi, a medida que ha acumulado goles se ha convertido en un increíble goleador pero su influencia es menor que en el año del triplete. Es un jugador más egoísta, más individualista, que pierde más balones y que busca mas la jugada personal y la gloria propia que antes.  Son más importantes sus goles en partidos ya ganados o contra rivales pequeños que su juego en partidos grandes. Messi ha engullido los goles de otros jugadores, de los delanteros y se ha convertido en un goleador implacable más al estilo Ronaldo Nazario que por ejemplo Ronaldihno. Influencia a través de goles pero no de juego. Lo contrario que Ronaldo, nuevamente, que el año pasdo hizo un registro espectacular de goles acompañado de Higuaín y Benzema logrando este año, la misma marca y mayor número de asistencias. Su influencia en el juego ya no es la del goleador, es la del líder del equipo, la del jugador a través del cuál pivota todo el equipo.

 Quizá la historia deje la diferencia de 4 balones de oro a 1, pero la realidad de estos últimos dos años es que el Real Madrid ha sido superior al Barcelona y que lo ha sido gracias a Ronaldo

Cristiano Ronaldo debe ser el balón de oro

Hace ya tiempo que se abrieron las hostilidades para la campaña del balón de oro con curiosas circunstancias. Desde Barcelona ya sabemos que el elegido es unánime, Leonel Messi, mientras que los periódicos de Madrid, que también se editan en el resto de España, y hablo de marca y as, no se decantan. Así, titulaban después del pasado derby “empate técnico entre Messi y Cristiano”. De la misma manera que una victoria europea del Barceona sale en portada en estos periódicos, al contrario no se produce.

 Además, se cuela en el debate un tercer elemento, Iker Casillas, con algunos desmarques de exmadridistas y algún que otro personaje. Se le suma tímidamente la propuesta de los que optarían por Iniesta.

 Pues bien, resolvamos la primera incógnita, Cristiano o Casillas. La respuesta es tan fácil como imaginarse al Real Madrid sin Cr7 o sin Iker. Sin el portugués directamente se  borraría de un plumazo no solamente la cantidad ingente de goles conseguidos sino su importancia. A bote pronto el segundo del Camp Nou o cualquier otro que cerró o abrió partidos. Simplemente no concibo al Real Madrid ganándole al Barcelona la Copa del Rey, Liga y Supercopa sin Cristiano.

 Sin Iker, el Real Madrid habría dejado de ganar algunos partidos, puntos que ha salvado el mostoleño. Paradas como el partido de la final de la Supercopa o la de Sevilla, aunque en su debe su mala temporada del año pasado y su inicio de campaña de esta.

 Yo lo veo claro en cuanto a rendimiento en el Real Madrid incluyendo el año natural. Es cierto que entre medias está la Eurocopa. Seis partidos con al diferencia de que Cristiano fue eliminado en la semifinal, liderando a su equipo e Iker ganó la Eurocopa, también siendo clave.

 Como no me parece sensato evaluar el rendimiento de un jugador por 6 partidos voy a dejarlo de lado en el caso entre Messi y Cristiano. Es cierto que el portugués hizo una muy buena Eurocopa, no habiendo disputado el argentino una competición respectiva, pero insisto son unos pocos partidos.

 Hablemos de lo que ha pasado desde el pasado 1 de enero hasta hoy 10 de octubre, de lo que ambos jugadores han logrado. Siempre se ha dicho que el balón de oro valora logros individuales y colectivos.

 En el primer aspecto, a nivel puramente cuantitativo, Messi ha logrado más goles. Pocos más es cierto con el premio de la bota de oro, pero los ha logrado. Pero a nivel cualitativo Cristiano Ronaldo fue el que pidió calma en el Camp Nou tras el 1-2 y el que ha marcado en los últimos 6 derbys de manera consecutiva.

 Como indicaba arriba, la participación de Ronaldo ha sido más que clave para el logro del título de liga y también para la Supercopa. El portugués ha logrado 2 de los 4 títulos en juego mientras que Messi logró 1 de 4. Y nuevamente si valoramos aspectos cualitativos, la liga, que son 38 partidos al año, en ningún caso puede ser comparable con la Copa del Rey.

 La ecuación es sencilla, Messi en su mejor temporada individualmente no ha podido guiar a su equipo a los títulos importantes mientras que Cristiano sí lo a hecho. Habida cuenta de que ambos fueron eliminados en similares circunstancias en Champion League la ecuación es aún más sencilla.

 Mi voto es para Cristiano Ronaldo, sin duda, el mejor jugador del mundo durante el año natural de 2012, hasta la fecha.

La lucha del pichichi desde otro prisma

Hace demasiado tiempo que tengo la sensación de que se trata de manera muy diferente a Cristiano Ronaldo y a Messi. La denominada “prostituzione intelectualle” analiza hechos similares desde ópticas distintas. Seguramente influya en estos análisis la personalidad de uno y otro jugador. Quizá si Ronaldo fuese también bajito, con cara de niño desvalido serían juzgados sus logros de igual manera. También influye sin duda el afán desmedido por alabar un modelo, el del Barcelona, y desprestigiar otro, el del Real Madrid. Dentro de esta locura llegué incluso a escuchar que el penalti a Cristiano en Granada era polémica y que el portugués era el que agarraba al defensor.

 Diferentes maneras de interpretar las acciones de ambos equipos que ocasionan que uno sea reconocido como el “malo oficial” y otro como el “bueno”. Así, cuando el Real Madrid logra ganar una liga con el record  de goles y posiblemente de puntos es debido a la pegada y no al juego excelso del equipo. La famosa pegada parece justificarlo todo utilizando nuevamente una prostitución intelectual que no tiene en cuenta la realidad. El Real Madrid siendo el equipo que más remata, no es más efectivo que el Barcelona. En realidad le falta la pegada de este, la pegada de un Barcelona que remata menos a puerta y que en muchos partidos ha vivido única y exclusivamente de la pegada de Messi.

 Hemos visto incluso como se desprestigiaba el pichichi del año pasado de Ronaldo alegando que eran ya goles que no contaban y diciendo aquello de que el portugués lanzaba todos los penaltis. Pues bien, ahora la situación es la inversa, con Messi marcando los goles de tres en tres ahora que no sirven para que su equipo gane la liga. Muchos de ellos por cierto de penalti. Ni más ni menos que 15 penaltys le han pitado a Barcelona en los dos últimos meses. Justamente desde las declaraciones de Godall y tras aquella famosa frase de Villar a Rosell:”Qué más quieres que te de”.

 Ahora que la única lucha que le queda al Barcelona es la del pichici parece que solamente cuentan los goles. Hace no tanto se alababa al argentino por marcar menos goles que Cristiano pero dar más asistencias, no importando tanto los goles de un jugador como los títulos.

 La realidad es que Messi ha logrado este año una cifra espectacular de goles pero a diferencia de Cristiano Ronaldo, sus números van en detrimento del resto de sus compañeros mientras que Cristiano ha mejorado sus números del año pasado a la vez que mejoraban los de Benzema e Higuain

 Los 68 goles de Messi, superando en 15 su registro anterior han canibalizado los logrados por sus inmediatos seguidores. Los 45 goles que marcaron la temporada pasada entre Villa y Pedro se redujeron a 30 en esta de Cesc y Alexis.

 En el caso del Cristiano Ronaldo, sus 59 goles de este año, superando en 5 sus  54 del año pasado se han visto además incrementados con 31 de Benzema (año anterior 26) más los 26 de Higuain(13 la pasada campaña).

 En el caso de los jugadores secundarios ambos equipos presentan cifras parecidas. El Real Madrid 30 goles, Callejon(13) Kaka(8) y Di Maria(7), contra 34 del Barcelona, Xavi(14), Pedro(11), Villa(9).

 Messi se ha convertido en el único referente de ataque del Barcelona sin sufrir competencia alguna más que de algún actor secundario.  El argentino se ha convertido en el aglutinador de todos los balones de ataque, tirando a puerta cuando lo ha creido necesario, perdiendo infinidad de balones, marcando goles o asistiendo. Pero siempre partiendo de la preeminencia absoluta del argentino.

 En el otro lado, Cristiano Ronaldo ha mejorado sus números en cifras de goles pero también en cifras de asistencias. Ha mejorado directamente su rendimiento pero indirectamente el de sus compañeros atacantes.  Además, Cristiano Ronaldo ha sabido aparecer este año en los momentos más importantes sabiendo repartir además protagonismo con Higuain y Benzema. La prueba son los más de 100 goles logrados entre los tres.

 La evolución de uno y otro es por tanto significativa puesto. Mientras que en el año más glorioso del Barcelona Messi compartía protagonismo con Henry y Etto, ahora en su peor año en cuatro años Messi aparece solo. Los delanteros del Barcelona han ido perdiendo paulatinamente protagonismo. Tanto es así que ahora mismo el único delantero en la plantilla es Villa, ya convenientemente apartado mientras estaba sano. Alexis, un extremo con gol y Cesc un medio con llegada han tenido que sustituir a los delanteros. Todos ellos exiliados en beneficio de un Messi se ha convertido en la piedra filosofal de un sistema en el que si algún día falla se vendrá abajo .

Messi no pudo contra la defensa del Chelsea

Durante muchos momentos del partido de ayer en Londres, el partido fue un duelo de Messi contra la defensa del Chelsea. El argentino cogía el balón e intentaba eslálones imposibles mientras los jugadores de Di Mateo se cerraban perfectamente sobre él. Una vez tras otra, especialmente en la segunda parte, el Barcelona se estrellaba contra una defensa que aunaba a la vez fuerza, colocación y sobre todo mucha veteranía.

 Aún así el Barcelona tuvo ocasiones de sobre para ganar el partido pero está comprobado que cuando Messi no marca las probabilidades culés de ganar disminuyen sensiblemente. La influencia del argentino en el juego blaugrana es tan grande que de los 165 goles que ha marcado el Barcelona, 63 han sido de Messi, es decir, un 39%. Pero el dato, sumado a las asistencias, un 22% (34 sobre 149) realza aún más la importancia del jugador.

 El Barcelona ha sido construido en torno a Messi, por y para él aunque con ello hubiese que llevarse por delante a delanteros como Etoo, Ibraimovih o el propio Villa. A la vista de los resultados le ha salido bien porque Messi siempre ha respondido. El argentino además en tres años no ha sufrido ni una gripe, ni un esguince, jugándolo todo y rindiendo siempre. Ha estado físicamente siempre y mentalmente y en muy pocos partidos no ha aparecido.

 Sin embargo, cuando eso ocurre, bien por mérito del rival o por demérito de Messi, el Barcelona sufre una barbaridad para hacer gol. El juego de toque del Barcelona tiene en Messi su primera opción. Es el argentino el encargado de atraer a dos o tres rivales y dar la asistencia final o marcar el gol. Es la primera opción del equipo siendo la segunda Iniesta y la tercera Alves. Estos son los tres jugadores que desatascan partidos como el de ayer, estando Xavi ya relegado a un segundo plano. Con Cesc en la sombra y con Alexis sin espacios convertido en algo que no es, delantero, solamente queda la opción Messi.

 Si pensamos en muchos goles del Barcelona, por ejemplo contra el Madrid, han venido gracias a Messi, o a los espacios generados en contragolpes o despistes. Y ahí sí, aparece un extremo con gol como Alexis o un llegador como Cesc o Xavi.

 Fuera de esas opciones, el Barcelona no tiene disparo de media distancia y en las juagadas a balón parado suficiente petróleo saca con las aportaciones de Puyol, siempre presente en estos lances del juego.

 Pero lo verdaderamente cierto es que parando a Messi se para al Barcelona. En los 17 partidos que Messi no ha marcado, el Barcelona solamente ha ganado 6, algunos tan sufridos como Gijón, 0-1 o Granada, con idéntico resultado, donde Messi no apareció. En los cuatro partidos restantes que ganó, Messi apareció  dando asistencias contra el Real Madrid en liga(1-3) con una asistencia, contra el Osasuna en copa del rey con una asistencia por partido(1-2 y 2-1) y contra el Viktoria Pilsen con dos asistencias(2-0).

 La estadística al contrario dice que solamente dos veces, contra el Bilbao en San Mamés y contra el Real Madrid en la Supercopa, ambos con resultado 2-2 Messi marcó y su equipo no ganó. El resto de veces que Messi marcó el Barcelona ha ganado.

 Pero es que además si vemos los 14 partidos en los que el Barcelona no ha ganado, incluyendo los dos anteriores, vemos que Messi apenas ha aparecido. Solamente contra el Valencia(2-2) en Mestalla donde dio dos asistencias, en la ida de fase de grupos contra el Milán en el Camp Nou (2-2)donde dio una y en la vuelta de la Copa del Rey contra el Real Madrid(2-2) donde dio otra, apareció el argentino.

 Contra la Real Sociedad(2-2), Sevilla(0-0), Getafe(1-0), Español(1-0), Villareal(0-0), Osasuna(3-2), Milán en cuatros(0-0), Chelsea en semifinales(0-0) y y Valencia Copa del Rey(1-1) Messi ni marcó ni asistió. En todos ellos el Barcelona perdió o empató.

 Las estadísticas y los datos con claros y establecen una Messidependencia exagerada del Barcelona. Un jugador que marca el 40% de los goles de su equipo y que da ¼ de las asistencias globales. Es además el termómetro del Barcelona porque si él está bien y marca su equipo gana. El Barcelona ha tenido la suerte de contar siempre con el argentino durante estos tres años de éxitos. Antes, con Messi parado por lesiones musculares cada 3 o 4 meses el equipo tenía otras soluciones. Ahora mismo la piedra angular del Barcelona es el argentino. Si algún día llega una lesión de Messi el Barcelona tendrá que rehacer su concepto de juego e incluso su filosofía. Una manera de jugar que basa su éxito no en el toque constante sino en las soluciones que aporta Messi.

 La solución para los rivales del Barcelona es tan sencilla como complicada, parar a Messi. Ayer el Chelsea lo logró.

El Real Madrid contra el medio del campo del Barcelona

Esta noche  se juega un nuevo Real Madrid –Barcelona, un clásico que en el último año se ha convertido en algo más que un derby. Es un duelo para dirimir la  supremacía mundial en el fútbol.

 A estas alturas parece evidente que el único equipo capaz de ganar al Real Madrid es el Barcelona y el único que podría evitar que el Barcelona lo gane todo es el Real Madrid. Hasta la fecha estamos más cerca de lo segundo que de lo primero, aunque todavía quedan las tres competiciones más importantes por disputar porque aunque se venda lo contrario lo importante es liga y Champion y lo demás son adornos que hasta que el Barcelona no ganó el sextete no contaban. No, de nada serviría ganar la Supercopa de Europa, la Supercopa Española y el Mundialito de clubes sin ninguno de los tres títulos. Y la Copa del Rey es claramente menos importante que  las otras dos.

 Así que este año toca ya en enero empezar a decidir la Copa del Rey en un duelo que también puede condicionar los siguientes.

 Después de tantos partidos entre ambos tengo una cosa clara que lo único importante es ganar y da igual como se logre. El Real Madrid le ganó al Barcelona la Copa del Rey y eso no pareció importar entonces. Si importó cuando se perdió en la Champion League. A nadie parece tampoco importarle que el Barcelona fuese claramente beneficiado por el árbitro como tampoco importa que Mourinho apostase por un insuficiente 4-2-3-1 en las dos mayores derrotas. Ganando todo se olvida y ese debe ser el objetivo.

 En anteriores partidos se ha demostrado que dos son las claves del Barcelona: el medio del campo y Messi. Este segundo es clave en si mismo pero también lo es porque hace mejor al medio del campo. Un medio de campo que en el Barcelona siempre forman cinco jugadores como mínimo y que es su clave del éxito. Con él presionan arriba de manera descomunal, y con él marean el balón y dominan la posesión. Y tras ello, es Messi el artífice de casi todas las jugadas de peligro, ya sea en forma de goles, asistencias o porque se lleva a dos o tres defensas.

Pero no olvidemos que la primera variable es la presión del Barcelona. El Barcelona no defiende con balón, lo hace corriendo y mucho, con todos sus mediocampistas. Y cuando no consiguen robar el balón hacen faltas tácticas. Siempre, sin excepción. De ahí que sea difícil llegar al área contraria porque los equipos no suelen tener medios del campo tan potentes.

En el último partido contra el Real Madrid, el Barcelona juntó en el medio del campo a Iniesta, Xavi, Cesc, Messi, Alves y Busquets por detrás. Arriba solo quedaba Alexis. Seis jugadores que se asocian entre sí, ocupando diversos espacios y moviéndose sin parar. Desde la superioridad en el medio del campo el Barcelona dominó el partido. Aunque lo cierto es que esa superioridad se manifiesta en el momento en el que Messi coje el balón. En ese momento el argentino genera una serie de espacios para sus compañeros que de otra manera no existirían.

Por tanto el Real Madrid debe tener dos objetivos: poblar el medio del campo y parar a Messi. Para lo primero, lo mejor es poblar   el medio del campo con un trivote, que en vez de ofensivo como el del Barcelona sea defensivo y con dos jugadores que siendo delanteros como lo fueron Messi o Alexis en la ida de la liga, apoyen el medio del campo, corriendo ariba y abajo. Dicho medio del campo debería ser apoyado por uno de los dos lateral, ya sea Lass o Coentrao, y contar también con la ayuda de un delantero-centrocampista como Di Maria. Para lo segundo, habría que plantear una defensa especial contra Messi. Messi es peligroso en el momento que coje el balón. No es un jugador que reciba con espacios sino que recibe al pie y partir de ahí, su facilidad para darse la vuelta y avanzar metros quitándose a uno o dos hombres le hace romper cualquier esquema defensivo. Además es un jugador difícil de parar hasta con faltas. Y cuando se hace es amarilla por definición. Por tanto habría que asegurarse de que no reciba la pelota, bien con un marcaje hombre a hombre o un marcaje mixto, o zonal.

La otra variante táctica es la incorporación de Coentrao por marcelo. Dado que el brasileño no ha demostrado todavía el necesario cuajo ante los blaugranas puede ser un buen momento para aprovechar las mejores cualidades defensivas del portugués. En el otro lado resulta indispenable Arbeloa, aunque su sanción le impedirá jugar. Tanto su baja como la de Khedira merman la capacidad defensiva del equipo. Los dos jugadores mencionados son tácticamente superiores al resto, excluyendo a Xabi Alonso.

Con estas dos bajas Mourihno podría barajar la variante que más daño ha hecho al Barcelona, la incursión de Pepe en el medio del campo. Su facilidad para robar balones, imponerse por alto y su potencia son sus principales cualidades. Su desventaja es su facilidad para ver tarjetas, que acompañada por la masiva campaña en su contra ha provocado que sea un jugador amonestado con demasiado facilidad. Además su incursión dejaría un hueco en defensa que solamente podría ser cubierto por Albiol o Varanne. Ante la misteriosa desaparición de Carvalho, la mejor apuesta a la vista de su rendimiento es Varanne, aunque su juventud le puede jugar una mala pasada.

Así, en mi opinión, la mejor alineación sería la siguiente:

                           Casillas

Lass-Ramos-Varanne-Marcelo

Xabi -Pepe -Coentrao

Cristiano -Benzema – Di Maria/Higuain/Callejon

Una alineción que en defensa debería tener un tránsito hacia:

                          Casillas

        Ramos -Varanne -Marcelo

Lass-Xabi-Pepe-Coentrao-Di Maria

         Cristiano- Benzema

Debería plantearse el partido en torno al medio del campo, evitando una presión en todo el campo excepto en determinados momentos, por el gran desgaste físico que supone. El bloque de presión alto se podría realizar después de cornes por ejemplo, como elemento sorpresa y para evitar que el Barcelona adormezca el partido.

Primera batalla: empate técnico entre Real Madrid vs Barcelona.

Como si se tratase de la Batalla de Dunkerque, ayer Real Madrid y Barcelona se enfrentaron en un duelo cuyo resultado podría ser considerado como empate técnico. Por un lado, los azulgrana lograron mantener su ventaja de 8 puntos en liga, asegurando prácticamente el título. Además, fieles a su juego lograron una mayor posesión del juego en lo que es su distintivo mayor. Por su parte, el Real Madrid, a pesar de perder prácticamente todas las posibilidades del título de liga, logró con 10 jugadores remontar un resultado adverso e inyectar moral de cara a los próximos duelos.

Si los alemanes pudieron haber exterminado en su día la totalidad de los ejércitos aliados en la retirada de Dunkerque y no lo hicieron, podríamos hacer un simíl con el partido de ayer en el que las fuerzas guardiolistas no pudieron o quisieron dar la puntilla a un herido equipo blanco. Con diez jugadores y con el resultado en contra era el momento perfecto para humillar y exterminar a los muchachos de Mourinho, como a buen seguro les hubiera gustado hacer a los Xavi, Messi y compañía, jugadores maravillosos que sin embargo en ocasiones parecen movidos más por el odio que por el fútbol.

En todo caso, el partido dejó varias lecturas interesantes como “la variante Pepe”. Insertado como otro mediocampista más, el partido del luso fue apoteósico. Sin arrugarse ni un instante desbarató el medio campo azulgrana que en ningún momento mostró su mejor versión. Atenazados Iniesta y Xavi, gracias también al trabajo de Alonso y Khedira , la salida del balón recayó en los centrales. En un pasmoso ejercicio de paciencia, el Barcelona tocaba sin parar en su campo, sin llegar a alcanzar la línea de tres cuartos. Piqué para Puyol, este para Alves y este para Busquets fueron las combinaciones más repetidas. Todo ello mientras el Real Madrid esperaba pacientemente en su campo a la vista de una oportunidad para robar y salir al contragolpe.

Sin embargo el guión cambió completamente con la expulsión de Albiol. Con 10 y con un medio campo ya sin un trivote, el Barcelona empezó a acercarse con peligro, esta vez sí, al área madridista. Como los alemanes en Durkerque, que llegaron a estar a solamente 14 kilómetros de las tropas británicas,concentradas y cercadas a la espera de su evacuación, el Real Madrid esperaba casi con resignación el golpe final. Y sin embargo, el general Mourinho con dos cambios claves: la entrada de Ozil y de Adebayor logró cambiar el rumbo del partido. A partir de entonces, el Real Madrid logró estirarse un poco más hasta el penalty de Alves, que debió, es justo decirlo, merecer la expulsión.

Así acabó el partido, con la sensación por parte del madridistmo de que se habían salvado de un mal mayor, habiendo logrado un empate que les permite mantener sus fuerzas casi intactas para los partidos venidores. La historia nos dice que los alidos, tras evacuar a más de 300.000 soldados británicos y frances, lograría dos años más tarde imponerse en Africa al mariscal Rommel por superioridad táctica y numérica, y dar la puntilla final con el desembarco de Normadía. Por el camino, eso sí, hubo que conquistar Omaha y después vencer en la batalla de las Ardenas. Aquí solamente hay que esperar 3 días para saber si la Copa del Rey será para el Real Madrid lo que fue para los aliados el desembarco en Africa. Aunque la historia es historia y esto solo es fútbol.

La elección del Balón de Oro

Hay cierto revuelo acerca de la elección del Balón de Oro. Y no me extraña aunque hace tiempo sabemos que estas votaciones, ya sean las antiguas del FIFA WORLD PLAYER o las actuales en las que se fusiona con el Balón de oro siempre han sido muy difusas.

Para empezar no se puede comparar el desempeño de un portero con el de un delantero, ni con un defensa o centrocampista porque los goles siempre han vendido mucho más. Sería por tanto más lógico establecer un premio a cada una de las posiciones en función de su rendimiento durante una temporada, es decir, de septiembre a junio, y a julio aunque se disputen torneos internacionales.

Para continuar es necesario establecer que méritos se valoran más, si los goles, las asistencias, los títulos individuales, los colectivos o el impacto mediático del jugador. Estableciendo criterios numéricos podríamos saber porque Messi ha sido este año mejor jugador que Xavi habiendo disputado un mundial sin marcar goles. O podríamos saber si el gol de Iniesta en la final vale más que toda una temporada con un rendimiento realmente pobre. También sabríamos porque los goles y asistencias de Sneijder apenas cuentan habiendo ganado asimismo el triplete y llevado a su equipo a la final del mundial

Son simplemente criterios que desconocemos y desconocen también los futbolistas, entrenadores y corresponsales de France football que votan. Lo hacen por tanto en función de sus propios criterios subjetivos sin la necesidad de justificarlo con hechos objetivos. Por ejemplo, Capello en su votación consideraba a Maicon el tercer mejor jugador.

El origen de la polémica suscitada en España se centra en denunciar que en otras ocasiones siempre se ha votado a un jugador campeón del mundial, como sucedió con Cannavaro. Por la misma regla de tres jugadores como Iniesta o Xavi deberían estar sí o sí como campeones. La cuestión no es que este año se hayan cambiado las reglas, a pesar de haberse fusionado ambos premios, sino que nuevamente se ha dejado a la subjetividad de los votantes que han votado la mayoría no al mejor jugador de una temporada sino al que consideran mejor jugador del mundo.

Los mal pensados dirán que los franceses son malvados y que nos odian. Yo más bien creo que es al revés porque lo cierto es que de más de 600 votos solamente 3 eran franceses…

Otro año más sin balón de oro para los españoles y ya van muchos…demasiados.Lo cierto es que a pesar del gran rendimiento colectivo todavía no ha aparecido el típico jugón español que con goles y asistencias lidere al equipo desde la delantera o la mediapunta. Jugadores tipo Cr7 o Messi, o Zidane o Ronaldo que todo el mundo pueda identificar como el mejor del mundo sin discusión. Un jugador que si fue Luis Suárez o al menos eso parece porque le dieron el Balón de Oro, y que pudo haber sido Raúl González aunque lo cierto es que siempre le falto un peldaño para alcanzar el nivel de crack histórico.

En todo caso, la vida continua y seguro que ahora mismo algún chaval indignado y con mucho talento está trabajando en alguna cantera de España para ser el próximo Messi o Cristiano. Es lo que único que el falta al fútbol español, un balón de oro.