Messi y la selección argentina

Lionel Messi anunció que dejaría la selección argentina tras no lograr levantar la Copa América, ante una selección, la chilena, que le venció en los penaltys. El jugador argentino tiene tan solamente 29 años y su decisión puede ser la propia de un calentón y quizá, el reconocimiento de que se ve incapaz de ganar un título importante con Argentina

Messi, tras fallar el penalty

Messi, tras fallar el penalty

Son ya muchas las oportunidades perdidas por Messi y su selección a lo largo de sus años con Argentina. La final de ayer supone el tercer gran fracaso en la Copa América, a las que hay que sumar las decepciones de los mundiales.

Primero Brasil en 2007, venciendo en la final por 3-0, después Uruguay en cuartos de final (sin goles de Messi) y ahora Chile en la final, en penaltys, con fallo de Messi. Sus 6 goles en total en todas las ediciones no parecen suficientes para muchos argentinos.

Y en los mundiales, ha sido Alemania el principal rival, primero humillando a Argentina con un 4-0 en cuartos de final y después en la final de hace dos años, ganando en la prórroga. El astro argentino ha jugado 15 partidos en los mundiales y ha anotado 5 goles, mientras que en la Copa América ha jugado 21 partidos y ha marcado 8 goles.

Son los números de uno de los mejores jugadores del número, inferior a su rendimiento en su club, y sobre todo con el lastre de no haber podido levantar ningún trofeo, y haber perdido varias finales. En su haber, eso sí, figura un mundial sub20 y unas Olimpiadas, pero el gran referente argentino es Maradona y sus dos mundiales.

Contra eso lleva luchando Messi toda su vida, y contra esos dos mundiales lucharán sus estadísticas toda su carrera. Es evidente que el desempeño de Messi es peor en la selección que en el Barcelona. Y tampoco se puede decir que la selección de Maradona fuese un elenco de estrellas.

Pero la realidad es que Messi, con 29 años, ya no aguanta más y está dispuesto a arrojar la toalla, quizá harto de esa comparativa con Maradona.

Un titán llamado Gómez Noya: el mejor triatleta del mundo

1344261085100Solo un nombre, Gómez Noya. Nos hemos acostumbrado a los éxitos del deporte español, pero por el camino nos olvidamos de muchos nombres y de muchos deportes. Dominados por el fútbol y lejos, muy lejos del baloncesto o el tenis, otros deportes sobreviven y lo hacen también con sus héroes españoles.

Algunos de ellos, como el protagonista de esta entrada, son auténticas leyendas en su deportes, dominadores totales, con reconocimiento mundial. Es el caso de Javier Gómez Noya, que se proclamó hace un par de semanas, campeón del mundo por quinta vez en su carrera, siendo el triatleta que logra ese registro por primera vez.

El triátlon está considerado como uno de los deportes más duros y por eso, ser capaz de mantener el nivel durante tantos años significa que estamos ante un deportista excepcional, con una tremenda capacidad de sufrimiento y de entrenar.

Le queda pendiente ganar la medalla de oro en las Olimpiadas, que curiosamente no logró en Londres, acabando segundo. En los juegos anteriores, en Pekín acabó cuarto. Seguro que tiene la medalla de oro como su gran meta, después de demostrar durante todos estos años que es el mejor. Dentro de poco tendrá la oportunidad. Eso sería el broche de oro para un deportista que con 32 años lo ha ganado ya todo.

 

Francia elimina a España de su mundial

España cayó eliminado ante el mismo equipo al que ganó en la fase de grupos de manera muy holgada, transmitiendo la sensación no de ser peor sino de estar menos preparado y motivado que un rival que hizo su partido, y lo hizo muy bien.

 Los responsables son siempre los jugadores, pero el entrenador también debe asumir su parte de responsabilidad. Y en el caso de ayer se vio claramente que la aportación de Ibaka y Marc Gasol no fue óptima, mientas que Felipe Reyes esperaba en el banquillo. De alguna manera ha sido esa la tónica general del campeonato, con el entrenador gestionando a los 12 jugadores como si solamente tuviese 8.

 En el caso de ayer, se vio claramente al contar una y otra vez con Marc e Ibaka ,tremendamente desacertados. Muy poquitos jugadores deben jugar en caso de no estar al 100%. Solamente super estrellas mundiales y dependiendo de su estado y condicion. La realidad es que Marc no estaba centrado y debió jugar muchos menos minutos.

 El caso contrario es el de su hermano, tocado físicamente, pero como en todos estos partidos a un nivel alto, siendo el mejor del equipo. Tampoco ayudó el porcentaje en triples del equipo español, con un 2/19 ni el pésimo cierre en los rebotes, 28 contra 50 de Francia.

 España queda eliminada en su propio mundial, como  perdió aquella final contra Rusia en su propio Europeo. Siempre es duro perder, pero sabe mucho peor cuando el rival no es mejor que tú. Porque esta España estaba destinada a llegar a la final y ganar o perder ante la todopoderosa Estados Unidos.

 El hecho de caer ante una Francia que no ha acudido con sus mejores estrellas habla claramente del fin de ciclo de una generación única. Por el camino títulos y la mejor selección de la historia, con un plantel que ya no será igual. Una triste despedida para un conjunto de jugadores irrepetibles, la generación de oro.

La España de los Gasol favorita al Mundial de baloncesto

Tras las diversas renuncias de grandes figuras estadounidenses, la selección española aparece como máxima favorita al título de campeona del mundo, con permiso de Rose.

 Ahora mismo, el elenco de figuras que tiene nuestra selección no tiene demasiado que envidiar a ningún equipo y tampoco al norteamericano. Se puede afirmar sin dudar, que el juego interior español es el más potente, con los hermanos Gasol e Ibaka, tres gigantes de la NBA. Completa el cuarteto el siempre competidor Felipe Reyes.

 El trío de bases que lleva Orenga también ofrece la mejor combinación posible de los últimos años. Calderón está en la fase final de su carrera pero todavía ofrece su calidad y ahora su experiencia tras una dilatada carrera en la NBA. Justo lo contrario que Ricky Rubio, pendiente de explotar. Sergio Rodríguez, aparece como el jugador destinado a romper los partidos, en su misma función que en el Real Madrid, tras un año espectacular.

 La terna de aleros la completan Rudy Fernández y Navarro, dos jugadores sobresalientes, Llul como escolta,  el joven Abrines, más Claver, jugador todavía pendiente de demostrar su calidad.

 La grandísima calidad del equipo más el hecho de jugar en España hacen del equipo el rival a batir. Por supuesto, el camino no será sencillo, y conviene no menospreciar a ningún rival, en una época en la que todos los equipos tienes 4 o 5 jugadores NBA. También España, en la que casi todos sus jugadores han pasado por la liga americana.

 Para España será seguramente la última oportunidad de ver a los junior de oro. Pau Gasol, Calderón, Navarro y Reyes están seguramente ante su último gran campeonato. Esta histórica generación ha coincidido en el tiempo con jugadores como Marc Gasol, Ricky Rubio o Rudy Fernández.

 Va a ser difícil que se aúne en el futuro un grupo de jugadores de esta calidad, así que lo mejor es disfrutar del equipo y esperar un cierre con broche de oro.

El fichaje de James Rodríguez

James-Rodríguez

James Rodríguez en la presentación

En un mundo como el fútbol, que levanta pasiones y suscita envidias y recelos, el fichaje de James por cerca de 80 millones al Real Madrid, se convertirá rápidamente en debate. Vaya por delante mis dudas como aficionado de la necesidad de fichar a un jugador del perfil del colombiano. Pero, no obstante, procedo a tratar de analizar el fichaje desde un punto de vista distinto, que se le escapa al mero aficionado.

En primer lugar, conviene diferenciar el precio que ha costado el jugador, 70 millones más variables, con el valor que tiene en el mercado. Solamente si su valor es superior o inferior a ese precio, podemos hablar de un fichaje caro o barato. Y eso, ahora, porque es posible que si su rendimiento es muy elevado o muy bajo, pase de ser un fichaje caro a barato.

Dos ejemplos muy claros: Cristiano Ronaldo costó alrededor de 90 millones. Independientemente del valor que tuviese en el mercado, podemos asegurar sin equivocarnos que su rendimiento personal, en cuanto al aporte deportivo y económico en el equipo, ha hecho que haya sido un fichaje, sino barato, al menos si a buen precio.

En el otro lado, un jugador como Sahin, que costó 12 millones de euros, que fue nombrado mejor jugador de la Bundesliga, ha resultado, a la vista de su rendimiento, un fichaje caro.
Por tanto, el fichaje de James y su precio actual ha de tener en cuenta tanto su valor actual como su posible rendimiento  y valor futuro. Su valor actual viene determinado por el coste de su traspaso del Oporto al Mónaco, 45 millones, y sobre todo por el impacto que ha tenido en el mundial su excepcional papel.

James no solamente ha sido bota de oro del mundial, sino que ha dejado la sensación de que ha sido el líder de la selección colombiana.Un jugador joven, con personalidad, con gol y con un juego propio de los mediapuntas de más calidad del momento. Veloz, con regate, control orientado y gran pase.

Por sí mismo, 5 partidos no deberían bastar para casi duplicar su precio, de 45 a 80 millones. Pero resulta que hablamos del mundial, el evento con mayor repercusión del mundo y además, hablamos de un jugador latinoamericano, el continente que vive con más pasión este deporte. He comprobado en persona durante este campeonato, el impacto de tal evento en estos países.

El impacto mediático de fichar a uno de los mejores jugadores del mundial y  a un ídolo en su país, es algo que automáticamente incrementa el valor del jugador y por tanto también su precio. James no cuesta solamente por su valía deportiva, sino por su imagen de marca, por su capacidad para generarse contratos por publicidad (el Real Madrid se lleva el 50%) y para a la vez, incrementar a la vez la imagen de marca del Real Madrid. Todo suma, también la imagen de joven maduro (está estudiando una carrera y tiene un hijo), con cara de buena persona y un jugador que ha ido creciendo en distintos clubes, creciendo poco a poco.

James es la puerta de entrada  del Real Madrid al continente latino. Con él, el Real Madrid ficha a un jugador pero gana la afición de todo un país, Colombia. Un país entero, de 45 millones, que automáticamente seguirán al equipo blanco, con toda su pasión, por el mero hecho de contar en sus filas con el ídolo local.

Dicho esto, el jugador además tendrá que aportar deportivamente en el Real Madrid, y no durante 5 partidos, sino durante una temporada entera. Una tras otra, porque el equipo blanco es el más exigente del mundo. Si James tiene o no la capacidad mental para convertirse en uno de los mejores jugadores del mundo es algo que no sabemos. Aunque es un aspecto que habrán tenido que estudiar los dirigentes del Madrid para desembolsar tanto dinero por un jugador. Y ahí, variables como su madurez, su entorno, su pasado futbolístico, su capacidad de mejorar y progresar y su hambre de ser el mejor, son las que entran en juego

Desconociendo cuál será el rendimiento del colombiano, podemos estar ante un futuro supercrack, un muy buen jugador o una promesa que nunca se consagra. Con esa misma edad, jugadores como Zidane o Ronaldhino todavía no eran los mejores del mundo. Se convertirían en tales en la Juventus y en Barcelona respectivamente.

A ninguno se le conocía antes de dar el paso a un equipo grande, como a James hace un mes y medio. Pero la explosión de un jugador es algo que viene determinado por distintas características y es algo difícil de preveer.

James Rodríguez llega al Real Madrid tras declarar su amor incondicional al equipo. Sin duda un rasgo que habla de las ideas claras del colombiano. Ni uno ni otro han querido desaprovechar una oportunidad que el tiempo dirá si es rentable para ambos.

El día que Alemania destrozó a Brasil

Los alemanes son el único pueblo que ha perdido dos guerras y se han vuelto a levantar, más fuerte, más preciso, más alemán. Unas características que las aplican en todos los aspectos de su vida, desde la manera en la que construyen máquinas hasta la manera en la que juegan al fútbol.

La historia de la Alemania futbolística es la historia de un equipo que pase lo que pase siempre está preparado para competir. Puede tener un equipo de grandes estrellas o de jugadores sin nombre. Un entrenador malo o uno excelente. Pero lo que siempre tiene es esa capacidad para no dar nunca un partido por perdido, para estar siempre presente.

Si a esa cualidad se le suma la presencia de una excepcional generación de jugadores, un buen entrenador, frustraciones pasadas y un rival frágil, el resultado bien pudiera ser el 1-7 que vimos ayer.

En un equipo con jugadores como Ozil, Muller, Klose o el ayer suplente Gotze, destacó Khedira, el panzer alemán, el box to box que todos pensamos que sería ese jugador de trote percherón, pinta de actor porno y toque de balón más práctico que estético. El madridista junto a otro posible madridista, Kross, el modelo perfecto de jugador alemán, destrozaron a Brasil en solo 179 segundos. El tiempo que transcurrió desde el primer gol hasta el quinto.

Quizá sea demasiado castigo para una selección como la brasileña, a pesar de que su desempeño en el mundial había sido hasta ahora más bien rácano. Nadie merece recibir semejante paliza, un partido que quedará para siempre en el recuerdo, por inesperado y por enfrentarse entre sí dos equipos teóricamente parejos. Como el 0-4 de este año del Real Madrid al Bayer de Munich, el 5-0 del Milán al Real Madrid o el 4-0 del Milán al Barcelona, son todas goleadas que quedan para siempre en la historia y que normalmente tienen un gran impacto en el equipo que la ha recibido.

Con Brasil el impacto no es solo ser eliminado en su propia mundial, la destitución inmediata de su entrenador, y el desprestigio de todos sus jugadores, sino que esa derrota pesará durante los próximos cuatro años hasta que Brasil pueda resarcirse en el mundial.

Para ello tendrá que volver a recuperar la identidad que siempre le caracterizó y que empezó a perder con Dunga como entrenador. Cuando un aficionado cualquiera al fútbol piensa en Brasil, piensa en los grandes delanteros y mediocampista. Inmediatamente te acuerdas de Ronaldo, Romario, Rivaldo, Ronaldihno o Kaká, por mencionar algunos de los más grandes en las dos últimas décadas. En ocasiones muchos de estos jugadores jugaron juntos, conformando auténticos equipazos, selecciones de ensueño y de magia, que podían ganar o perder mundiales pero que sabías que garantizaban siempre el puro espectáculo.

Una selección en la que han jugado defensas eternos como Cafú o Roberto Carlos, medios como Mauro Silva o Mazinho y leyendas como Pelé o Zico, no puede tener en sus filas a jugadores de segunda fila como Fred(¿), Bernad(?) o Hulk. Y tampoco puede tener a dos jugadores de diez con capacidad ofensiva.

Este Brasil, como el del último mundial, se ha encontrado con una generación de jugadores ramplones, de poca calidad. Y la prueba de ello es que excepto Neymar ningún otro jugador de los ofensivos de Brasil se encuentra entre los 30 mejores jugadores del mundo.

Este factor es aún más preocupante cuando el equipo se convierte en un coladero en cuanto falta el central titular, Thiago Silva. La baja del defensa del PSG fue mucho más determinante que la de Neymar, y mostró las vergüenzas del peor Brasil que se recuerda.

Europa se desploma en el mundial

A falta de decidirse los últimos grupos de la fase de grupos, y salvo sorpresa, serán varias las selecciones europeas de entidad eliminadas en esta primera ronda. Las dos selecciones finalistas del Europeo del 2012, España e Italia, se van fuera, ambas en favor de dos equipos sudamericanos, Chile y Uruguay. Inglaterra, que lleva años en una travesía por el desierto, también se queda fuera en el mismo grupo que Italia, donde sorprendentemente Costa Rica ha quedado como líder. En segundo plano está la eliminación de Croacia y la muy probable eliminación de Portugal.

Con este panorama, en esta guerra de continentes que a veces siento que vivo, viviendo en un país latinoamericano, las posibilidades de que Europa gane el mundial pasan principalmente por Alemania, Francia y Holanda, con el permiso de una Bélgica, que en 4 años será una selección grande, pero que ahora mismo todavía le falta para ser aspirante a un mundial.

En el otro lado, las de siempre, Brasil y Argentina, más un puñado de selecciones que aspiran a dar el gran campanazo, como Uruguay, Chile, Colombia y visto lo visto, hasta Costa Rica.

Que la vieja Europa no este presente en las rondas eliminatorias puede restarle cierto glamour a este mundial, pero no hay duda de que es bueno para el fútbol. La igualdad cada vez es mayor, y como se ha demostrado con España, no basta con tener talento sino que hay que tener actitud y hambre de victoria. Y de eso, aquí no falta, en un continente como el americano donde se respira fútbol en cada rincón.

A falta de la revolución africana que nunca llegó y que llegó a tener su máximo apogeo con selecciones maravillosas donde parecían confluir el talento y la potencia física, parece que son los países del nuevo continente los que pujan con más fuerza.

Solamente queda la irrupción de los asiáticos para completar una igualdad cada vez más evidente, pero que se tendrá que traducir en algún título para las selecciones que nunca lo han logrado. No parece, no obstante, que este vaya a ser el mundial donde eso ocurra, pero en algún momento puede aparecer una nueva campeona, como ya sucediese con España

El mundial de rugby de Nueva Zelanda

Mientras en Inglaterra, Francia o Nueva Zelanda se cuentan con expectación los días, ya casi horas, que faltan para que comience el mundial de rugby, en España es difícil siquiera encontrar una televisión, no ya donde televisen los partidos, sino donde hablen de este evento que cada vez es más popular comercialmente en todo el mundo.

Un deporte que es nuestro país es como el baloncesto en Gran Bretaña o lo que era el fútbol en Estados Unidos hace muchos años, algo minoritario, sin seguimiento y sin importancia. Gran Bretaña, todavía con un serio deficit en baloncesto está potenciando este deporte al menos de cara a las olimpiadas, y Estados Unidos,  ha conseguido convertirse en un equipo competitivo en el fútbol. España todavía tiene mucho trabajo que hacer en el rugby y va a ser difícil figurar en los próximos años entre los mejores.

Mientras tanto, nos tenemos que conformar con seguir este evento desde lejos. Un acontecimiento apasionante con una lucha de hemisferios entre los tradicionales europeos, principalmente Inglaterra, Francia, Gales, Escocia e Irlanda y los tres gigantes sureños con Australia, Sudáfrica y Nueva Zelanda. Especialmente temible este último que históricamente presenta siempre  equipos muy potentes y que juega además esta vez en casa.Un hecho que sin embargo no asegura nada ya que desde su creación en 1987 ningún equipo ha ganado en su casa, a excepción de la propia Nueva Zelanda y Sudáfrica.

Precisamente, esa victoria de Sudáfrica ayudó a popularizar un poco más este deporte y a garantizar una emoción y suspense que hace que selecciones teóricamente inferiores se opongan a rivales mucho más fuertes y preparados.  Así, de la mano del genial Wilkinson, Inglaterra ganó en el 2003 un mundial en Austrlia, venciendo a los locales 20 a 17 y también hizo lo propio Sudáfrica apoyado desde la distancia por Mandela (El factor humano de Carlin e invintus hablan de ello)

Este año, parten como favoritos los del sur, que hasta ahora se han impuesto en todas las ediciones, excepto en la mencionada del 2003 donde ganaron los ingleses. Aunque en el rugby como en el resto de los deportes las sorpresas ocurren. Lo que no ocurrirá es que España tenga opciones de ganar porque está muy lejos de poder clasificarse. Espero que la sorpresa futura sea poder ver la camiseta roja y amarilla en un mundial de rugby aunque mucho me temo que tendremos que esperar muchos años y décadas sino siglos hasta que la selección se alce con un mundial.

Camino al Mundial (II)

Comentaba en la primera parte de este post, que hay un segundo grupo de equipos, que son los eternos aspirantes, que serían Francia, Inglaterra y Holanda.

Francia. Históricamente frustado consiguieron de la mano de Zidane y de una magnífica generación de jugadores alcanzar su plenitud como selección. Un mundial y un subcampeonato convirtieron a Francia en el rival a batir. Por desgracia para ellos,  el mago Zidane ya no está, y parece que no ha llegado nadie para sustituirle. Y no sólo eso, sino que el bloque tampoco parece tan bueno como el que formaban los Makele,  Thuram, Vieria y compañia. Acompañado por los astros, Domenech se tendrá que enconmendar a la calidad de un Ribery desquiciado, con la baja de Lass, la ausencia de Benzema por decisión técnica, y la presencia de un veteranísimo Henry. No creo yo que sean credenciales suficientes para ganar el mundial, pero conviene no despreciar a quienes no hace tanto eran el mejor equipo del mundo.

Inglaterra. Con un mundial a sus espaldas, Inglaterra siempre ha sido un quiero y no puedo. Recuerdo pocos equipos ingleses realmente competitivos en los últimos años. Partidos por la mitad, generalmente adolecían bien de delanteros, bien de defensas o de porteros. Ahora tienen casi todo eso, a excepción de un portero sólido de verdad, pero con el añadido de contar con un entrenador ganador y que sabe lo que quiere.

Con Capello, las contras inglesas lideradas por Gerard y Lampard pueden ser letales en los pies de Rooney. La defensa será como poco sólida, y el medio del campo muy trabajado. Para mi, de la mano de Capello Inglaterra es sin duda uno de los favoritos. Quizá les pase factura una plantilla poco profunda y alguna baja importante.

Holanda. Reconozco que siento una debilidad especial por Holanda. Siempre me ha gustado ese juego vertical y ofensivo por encima de todo. Un juego que por desgracia descuida demasiadas veces la defensa. Lo vimos en el partido Rusia-Holanda, uno de los más bonitos que recuerdo. Esta vez veremos a una Holanda algo más madura.

Liderada por los ex-madridistas Robben y Sneijder, y por el madridista Van der Vart  tendrán que demostrar que saben hacer algo más que atacar. Los partidos los ganan los ataques, los mundiales las defensas. Con la vista puesta en sus históricos fracasos trataran esta vez de aprender de sus errores y de conquistar por fin el mundial. Aunque me da en la nariz que Holanda, si gana mundial lo hará siendo fiel a su estilo, siempre atacando.

Me he dejado para el final el análisis del tercer grupo, liderado por España. Una selección la española que debería haberse quitado de una vez por todas el bloqueo de los cuartos de final. Eso y un equipo con posiblemente los jugadores más talentosos del mundial debería ser argumento suficiente para ver a España levantando por fin la deseada Copa del Mundo. Y sin embargo el camino es largo y duro, empezando con un posible emparejamiento en octavos con Portugal o Brasil, con permiso de Costa de Marfil. No hay que olvidar que España pasó los cuartos por un penalty y que ganó la final contra un equipo, Alemania, mucho más flojo que Argentina o Brasil, entre otros. No puedo dar a España como favorita, aunque si como aspirante.

Del resto de equipos de este tercer grupo, creo que México, Dinamarca, Portugal o Serbia darán mucho que hablar. Sobre todo este último. Algo tienen los serbios que siempre consiguen exprimir al máximo sus posibilidades en todos los deportes. Escuela yugoslava que siempre ha tenido grandes deportistas.  Me gustaría también ver a un México potente, aunque como España, los mexicanos históricamente juegan muy bien pero nunca alcanzan las rondas finales. Seguramente hayan heredado hasta eso. Dinamarca y Portugal tiene algo de lo mismo. Suelen ser equipos atractivos futbolísticamente pero les falta ese plus de competitividad que hace que nos acordemos de los campeones pero no de los equipos que llegaron a cuartos.

Del resto, no espero demasiado aunque si diré qu ojo con Paraguay y con Korea que quizá provoquen alguna sorpresa.

¡¡¡No va más, esto va a empezar!!!

Camino al Mundial (I)

Estamos a menos de 48 horas para que empiece el mundial, y yo con estos pelos. Antes de entrar en la vorágine de partidos, análisis y comentarios, que los habrá si tengo tiempo para tanto trajín, me gustaría hacer un previo análisis de mi visión del mundial.

A medida que se acerca empieza a generarse una  corriente mayoritaria que da como favoritos a los de siempre. Y es que en realidad mundiales, en plural han ganado cuatro países, que son por otro lado los que siempre están ahí. Jueguen mal o jueguen bien, tengan o no figuras todos sabemos que nunca puede descartarse a Brasil, Italia, Argentina y Alemania.

En un segundo grupo estarían los eternos aspirantes. Son equipos que históricamente siempre han sido importantes pero que realmente nunca han sido del todo competitivos. Aquí incluyo a Inglaterra y Francia, ambos con  mundial cada uno, y a Holanda.

En un tercer grupo estarían países fuertes futbolísticamente pero que en los mundiales todavía no han destacado. En este grupo estaría España, México, Portugal o Dinamarca. También incluiré a Serbia, aunque es un caso distinto.Los serbios son tremendamente competitivos pero tienen poca historia como país.

Habría un cuarto grupo con los países africanos y el resto de equipos europeos y otro con aquellos países que simplemente aspirar a jugar el mundial.

Comienzo por los del primer grupo, los favoritos, al menos por historia:

Brasil. Se presenta con un equipo excepcionalmente defensivo y poco vistoso para lo que nos tienen acostumbrados. Si ha sido habitual ver a un conjunto brasileño plagado de delanteros y jugadores ofensivos, en este mundial, Dunga ha dispuesto un equipo más bien rocoso, que aprovechará la calidad y velocidad de sus atacantes para finiquitar los partidos.Kaká, Robihno y Luis Fabiano serán los responsables de crear el juego con la ayuda de Maicon, baptista y algún otro que aparezca por ahí. A pesar de todo, Brasil es Brasil jueguen como jueguen.

Italia. Siempre que veo las selecciones italianas echo en falta a grandes jugadores, a cracks del momento. Siempre me faltan nombres y sin embargo lo que nunca falta es competitividad. Si tuviese que nombrar a un crack italiano no sabría decirlo, y sin embargo descartar a Italia es uno de los errores más frecuentes en los mundiales y europeos. Un gol a última hora, una defensa numantina o cualquier otro facor hace que Italia al final siempre esté ahí.

Argentina. Desde mi punto de visto los argentinos son los máximos favoritos.Por historia, por carácter y por contar en ataque con 3 chiquillos como son Messi, Aguero e Higuain capaz de liar cualquier defensa. Todo ello con el refuerzo de otros “menos buenos” como Tévez o Di Maria y un buen puñado de veteranos, fieles a Maradona.Si hay algo que le falta a este equipo quizá sea un entrenador, uan persona cabal. Si Maradona toca poco, pueden ser el rival a batir.

Alemania. Con los germanos me ocurre últimamente algo similar a Italia. Veo el equipo y no veo sensación de peligro inmediata.Y sin embargo llegaron a la final del Europeo y tampoco es que fuesen vapuleadas por España. Son competitivos por naturaleza. Esta vez llevan un equipo plagado de jóvenes valores, poco conocidos pero que seguro que tienes mucha ilusión. Liderados por el impronunciable Swenalsdkfasdfhqorifñajkfn (esventaiger) creo que esta vez lo tendrán más difícil que en otros mundiales.

Dejo un enlace que me pareció espectacular. Son saltos en trampolín a una altura impresionante (en el minuto 1.01.40)Muy recomendable