Laso, la política de fichajes y Jeremy Lin

La diferencia entre un profesional y un aficionado es que el primero se dedica a ello y el segundo dedica solamente su tiempo de ocio. A veces sin embargo, en demasiado equipos deportivos el profesional se comporta como un aficionado. Lanzo esta reflexión a colación de las palabras que dijo ayer Pablo Laso refiriéndose a la sensación de la temporada en la NBA, Jeremy Lin. El entrenador madridista afirmó en una muestra de sinceridad excesiva que le habían ofrecido a Lin a él y a Herreros pero que no lo habían ni valorado.

 Está claro que nadie podía imaginar que un tipo como Lin destacase de esa manera en la NBA. Desde luego ni los propios entrenadores americanos confiaron en él, pero supongo que al menos habrán tenido la inteligencia de no reconocer en público que ni siquiera le valoraron en su momento. Si tenían otras opciones de bases con mejores promedios puedo entenderlo. El problema es que el Real Madrid no valoró la posibilidad de incorporar a un jugador que por su estilo de juego hoy sería fundamental para el equipo. El equipo blanco tiene un agujero en el puesto de base con un escolta incapaz de marca el ritmo de partido, como Llul y con un Sergio Rodriguez con muy poca capacidad anotadora.

 En el caso de Lin, aunque sea un desconocido para el gran público, la labor de un profesional es analizar con detalle todas y cada de las oportunidades que se le presentan. Para mi ,como aficionado los recursos se limitan a mirar en la Wikipedia o bucear por internet, pero un club como el Real Madrid debería haber como mínimo valorado esa posibilidad estudiando el pasado del jugador.

 La historia de Jeremy Lin no es la de un paquete que se convierte en un gran jugador. La historia de Lin no es diferente a la de cientos de jugadores universitarios americanos con buenos números en su Universidad y que no obstante no tienen ese plus de calidad para dar el salto o bien esa suerte necesaria. El hecho de no acceder a un equipo de NBA o de no jugar muchos minutos no significa más que eso y tenemos varios ejemplos con el rendimiento de Arlauckas en su día o el de Carrol en la actualidad

 Pero más aún, si indagamos en el pasado de Lin vemos como  en su última campaña promedió más de 16 puntos, casi 5 asistencias y más de dos robos. De hecho fue nominado para al premio Wooden que premia a los mejores baloncestistas universitarios. El formaba parte de los 30 nominados de un premio que han recibido jugadores como Durant o Griffin.

 No creo que ni Laso ni Herreros ni nadie pudiesen pronosticar esa explosión de un jugador. De hecho ni siquiera sabemos si será flor de un día o aguantará al máximo nivel varias temporadas. Lo que si sé es que un entrenador y un director deportivo tienen la obligación de valorar todos los ofrecimientos.

 

Ricky "pone en su sitio al MVP", Rose

Las noticias que llegan del desempeño de Ricky Rubio por parte de la prensa deportiva española hablan de un jugador que bien podría ser la reencarnación de Jordan o algún otro.

 Concretamente en el último duelo contra los Chicago de Rose, el titular de Marca afirma: “Ricky lo borda ante el MVP, pero no evita la cornada final de los Chicago”. Supone uno ante ese titular que Ricky además de aportar ofensivamente a su equipo, cosa que hizo con un doble-doble de 13 puntos y 12 asistencias, logró también frenar al MVP. Nada más lejos de la realidad cuando vemos que Rose logró casi el triple de puntos que Ricky, 32, y similar número de asistencias, 11.

No digo que Ricky no esté teniendo un gran inicio en la NBA, digo solamente que no hace falta exagerar con titulares que le comparan invariablemente con estrellas ya consagradas, All Star y candidatos al MVP. No hace falta hacerlo porque las características de Ricky ya hablan por si mismas de un jugadores carismático que encaja perfectamente con el espectáculo que tanto gusta a los americanos.  Recordaba hace poco al aclamado Sergio García, un buen golpista que fue aupado a la categoría de supercrack pero que morirá como otro buen jugador europeo, sin ningún grande en sus bolsillos.

 En el caso de Ricky yo creo que será distinto porque tiene cualidades de sobra para convertirse en alguien importante en el mundo del baloncesto, pero a su debido tiempo. Por ahora tiene que empezar a consagrarse en el equipo, cosa que ya está haciendo disputando muchos minutos y tiene que mantener sus números anotadores para que se convierta en un base relevante.

 Lo que sí tiene Ricky a su favor es su capacidad de asistir, algo a lo que no están acostumbrados la mayoría de los cracks de la NBA, y su sentido del espectáculo. Ricky parece por ello la pieza perfecta, joven, miembro de la mejor selección europea y con esa plasticidad tan aclamada al otro lado del Atlántico.

Mientras tanto, en una liga con tantos partidos como la NBA Rubio tendrá que mantener la regularidad y esperar su oportunidad hasta que acabe en un equipo con opciones al título. Hasta que eso no llegué le pasará como a Gasol, considerado un jugador importante pero no un supercrack. Sin títulos individuales o colectivos es difícil destacar en una liga con tantos y tan buenos jugadores.

Un Lockout beneficioso para Europa

Ayer fue el último día para los NBA que han vivido la experiencia europea, y sobre todo para todos los equipos que han podido disfrutar de sus servicios. Desde su llegada, estos equipos han visto como se incrementaba su competitividad y como mejoraban sus audiencias.

Jornada tras jornada, la mayoría de los MVP tanto en Euroliga como en ligas nacionales han sido para todos estos jugadores, la mayoría segundas espadas o incluso jugadores menores en la NBA. Ninguno de los grandes, a escepción quizá de Deron Williams, ha puesto en peligro contratos multimillonarios. Los Bryant, Wade, Lebron, Howard o los mismos Gasoles han sido conservadores, y a la vista de los resultados han hecho bien.

Ahora bien, para aquellos que han cruzado fronteras la experiencia ha sido positiva y también para una Europa que necesitaba incrementar el nivel de sus ligas. La experiencia, quizá lejos de quedarse en una mera anécdota, sirva para que se empiece a producir una fuga de jugadores NBA a Europa, de manera inversa a la que se viene produciendo durante las dos últimas décadas.

No se trata por supuesto de traer a las grandes estrellas, pero sí a jugadores que no son claves en sus equipos americanos pero que pueden disputar allí 20 o 25 minutos aportando mucha calidad. Esos jugadores, como se ha visto, en Europa se convierten en líderes de su equipos jugando casi todos los minutos.  Todos estos jugadores quizá prefieran ser cabeza de ratón a cola de león y empiecen a plantearse jugar en Europa(por el mismo sueldo obviamente) en clubes donde son estrellas, donde se les trata como a tales y en los que pueden desarrollar todo su potencial.

De la misma manera, los clubes han visto que merece la pena invertir en este tipo de jugadores a pesar del sobrecoste que conlleva. El ejemplo más claro es el Real Madrid. La llegada de Rudy e Ibaka ha supuesto por un lado dotar al equipo de dos piezas esenciales que no tenía aumentando las prestaciones de la plantilla, y por otro generar una ilusión en la afición que no se recordaba desde los tiempos de Sabonis y Petrovic. Esa ilusión provoca que se llene el pabellón todos los días, que los aficionados compren camisetas de estos dos jugadores y que se genere un círculo vicioso de optimismo donde al final al haber más gente interesada en el deporte hay más dinero de los anunciantes.

Hablamos de jugadores que ganan más que la mayoría de los jugadores europeos pero no en exceso. Muy lejos quedan las cifras de más de 10 y 20 millones de dólares de las superestrellas. Por mucho menos dinero que eso, menos incluso de 3 o 4 millones de dólares al año se pueden tener a jugadores como Rudy, Ibaka, Kristic o Pharmar. Jugadores determinantes como hemos podido ver durante estas semanas.

Se trata de que Europa empiece a tener clubes que apuesten fuerte por esta vía, aumentando el gasto en fichajes pero también aumentando los ingresos. Y la solución es precisamente crear esta corriente que se retroalimenta. La presencia de buenos jugadores atrae al público y este a las marcas y finalmente a los ingresos. La clave está en ser capaz de atraer a estos jugadores, aunque después de estas semanas positivas para todos ellos será sin duda algo a estudiar.

Ya sea a través de jóvenes promesas del draft que no encuentran los contratos que quieren, a través de jugadores veteranos o de este tipo de jugadores intermedios que no son estrellas en la NBA, Europa tiene que empezar a competir. Quizá no se trate solamente de competir en salario sino de competir en calidad de vida. Para ello claro, las estructuras de los clubes europeso tienen que ser casi tan buenas como las de la NBA, con gente super profesionalizada y con competiciones atractivas.

Con esas caracteríticas dudo mucho que jugadores como Rudy no se sientan atraidos. Todo es cuestionar de empezar y los primeros pasos ya están dados.

El desenlace del "Lockout"

El cierre patronal norteamericano promete darnos noticias de fichajes espectaculares por parte de los mejores equipos europeos. O mejor dicho de los más ricos. Son los turcos principalmente pero también los rusos y antaño los griegos que seguramente ahora tendrán más problemas de financiación, aunque con la llegada de nuevos y fuertes patrocinadores quien sabe si entre estos clubes con dinero estará alguno italiano o español

Se ha anunciado hace poco el fichaje de Deron Williams y se ha especulado incluso con que le siga el Kobe Bryant. Suenan distintas estrellas cada día, ya sean jugadores norteamericanos o europeos. De concretarse sin duda serían fichajes bomba que junto con la plausible llegada de otras estrellas como Kirilenko, Nowitski, Gasol o Parker, puede revolucionar el panorama europeo.

De alguna manera pienso que esta situación excepcional que no debería dejar de ser más que unos meses de un baloncesto espectacular, cambiará absolutamente el escenario actual. Y lo hará porque la llegada masiva de un puñado de estrellas puede cambiar totalmente el foco del baloncesto. La presencia de estos jugadores provocará sin duda una mayor atención de los partidos que resultará en una mayor audiencia a todos los niveles. Mayor número de aficionados en las canchas y en las televisiones con el consiguiente incremento de los patrocinadores en calidad y en cantidad.

Una vez comenzado este círculo virtuoso es posible que muchos clubes y aficionados se acostumbren a tener a grandes estrellas del baloncesto haciendo grandes esfuerzos económicos que sin embargo deberían tener sus frutos con lo dicho anteriormente.Es cierto que de la misma manera que vendrán se irán, pero si en su periplo europeo muchos se darán cuenta de qe la barrera entre una liga y otra es pequeña, y sobre todo verán que pueden seguir disfrutando del baloncesto de otra manera, con otra cultura.

A su vez, a las competiciones europeas y a las correspondientes competiciones domésticas le servirá la experiencia para mejorar su nivel. Se incrementarán las medidas de seguridad, se mejorarán los estadios y los accesos, las ofertas y en general todo lo relacionado con la experiencia del aficionado.

Este deberá ser sin duda el punto de partida para crear una división europeade la NBA, que debería estar compuesta por los equipos que ahora sean capaces de proporcionar a todas estrellas la confianza(y sobre todo el sueldo) suficiente para jugar en sus equipos. Quizá ahora supongo un desembolso desorbitante pero se trata de arriesgar para poder estar en el futuro en esa liguilla que se encontrará con los mejores equipos de la NBA.

Si este año podemos ver por ejemplo una liga europea con un Betsikas que cuente en sus filas con Bryant y Deron Williams, un Barcelona con Pau y Marc Gasol, un Real Madrid con Kirilenko y Calderon, un Tau con Scola y Nowitski y un Milán con Ginobili y Bellinelli  significará disminuir las distancias sobremanera.

En todo caso, pase lo que pase y llegue quien llegue tampoco se pueden obviar que para estos jugadores supone un importante problema su llegada a Europa. Y lo es porque todavía tienen contrato en vigor con sus equipos y para todos ellos que sus jugadores estrellas que cobran millones de dólares se arriesguen a lesiones graves supone sin duda un problema. Si ya es difícil que los jugadores NBA jueguen con sus selecciones más lo es que lo hagan durante varios meses. Se trataría por tanto de encontrar seguros, caros seguros, capaces de asegurar a estos jugadores. Sin duda, un coste más añadido a las importantes fichas que recibirían todos estos jugadores.

Son estas y otras trabas las que hacen a muchos dudar de la llegada masiva de jugadores procedentes de la NBA. Sin embargo, en lo que todos los jugadores parecen de acuerdo es que un parón de este estilo es perjudicial para los jugadores. Por supuesto a nivel económico porque dejan de cobrar sus correspondientes fichas y se devalua la categoría de la NBA, pero esencialmente a nivel físico. Si después de una largo periodo de vacaciones que normalmente no dura más de un mes de puro relajo ya les cuesta a muchos coger la forma, mucho más preocupante puede ser estar 3 o 4 meses parados. Sin duda no es lo mismo poder jugar cada fin de semana con otros jugadores de nivel y entrenar regularmente que hacerlo en solitario o mediante pachangas improvisadas. No hay que olvidar que para estos jugadores en plenitud física el baloncesto es además de su pasión su profesión, y cada mes perdido es un mes menos de juego(y también de salario claro)

Por eso pienso que de alguna manera Europa se puede beneficiar de este parón pero también la NBA. Se trata de buscar una simbiosis con un doble objetivo: preparar a los mejores europeos para una futura incorporación a la NBA y evitar que muchos jugadores NBA pierdan la forma.

Veremos en que acaba todo esto. Podemos estar ante un escenario nuevo como el que contemplo más arriba o quizá se trate solamente de un espejismo de unos pocos meses sin más repercusión que ver como los aficionados europeos nos quedamos con la miel en los labios. Por de pronto la FIBA tampoco lo tiene claro y preve medidas

Tres aspectos a destacar de la NBA en comparación con futbol europeo

Llevo sosteniendo desde algún tiempo que el fútbol está atrasado. Lo está, desde luego a nivel tecnológico pero también a nivel organizacional con dos organizaciones de carácter caciquil como la FIFA y la UEFA con una gran resistencia al cambio y con una nula visión empresarial.

Ello explicaría que no hayan incorporado en estos últimos años algunas de ls características propias del deporte americano que sin duda ayudan a mejorar la imagen del deporte y a acercar al aficionado. Concretamente me centraré en tres, directamente relacionadas con la NBA y concretamente con la última final entre Dallas y Miami:

1) Libertad de movimientos de prensa antes, durante y despues del partido. Hemos podido ver en algunas de las imágenes que llegaban a traves de los telediarios españoles imágenes de Lebron James después del partido, sentado en el vestuario con hielo o a Bosh charlando con los periodistas o al entrenador de Miami dando una charla técnica a sus jugadores. Algo de lo más normal y que isn embargo pocas veces se ve en el fútbol a no ser por unas pocas imágenes sacadas en ocasiones especiales.

Y sin embargo, el entorno de un vestuario debería ser normal y la información que nos llegue también. Se trataría en todo caso de una información interesante y atractiva para el espectador, sobre todo a nivel técnico para los que nos gusta conocer los detalles de un vestuario de fútbol: pizarras, palabras de motivación, vídeos… Todo este material gráfico enriquecería mucho más la información futbolísticas que muchas crónicas e información sesgadas  y con poco rigor.

2)Transparencia salarial. Este es otro de los aspectos ya comentados en el blog sobre el que vuelvo una y otra vez. En el deporte americano se conocen los contratos de todos los jugadores puesto que existen normas presupuestarias para los clubes. En España en cambio, se desconocen los sueldos de los jugadores y se ocultan. Se trata de abogar por una transparencia económica que nos explique con detalle cuáles son los pagos que recibe un jugador y en concepto de que logros.

Habida cuenta de que esa información no tarda en filtrarse con más o menos exactitud sería mucho más lógico ofrecerla de manera clara. Esa información y las cuentas ecnómicas de los clubes, muchas veces con un secretismo provocado seguramente por la mala gestión de la mismas.

3)Sanciones y régimen disciplinario. En la NBA la figura del árbitro es inviolable y casi tan sagrada como el presidente del país e igualmente la vulneración de las normas básicas de comportamiento también supone una sanción ejemplar. Las agresiones se sancionar con grandes multas económicas y en su caso y si es necesario con varios partidos de sanción. Se controlan los comportamientos de los jugadors, aunque es cierto que en este punto es difícil manejar a tipos provenientes de los barrios más conflictivos del país que de pronto se encuentran con millones de dólars en su bolsillo y con mucho poder.

Se trata en todo caso de contar con una organización coherente que tenga autoridad sobre los equipos.

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(i) Seguimos con la lucha subterránea contra el dopaje mientras las autoridades y muchos aficionados siguen negando la evidencia. ¿Si alguien vende medicamentos será que habrá gente que los compra no?

http://ciclismo2005.blogspot.com/2011/06/droga-en-andorra-calma-en-girona.html


Nowitzki proclama campeón a su equipo

La eliminatoria entre Dallas y Miami ha servido para que los jugadores europeos rompan una nueva brecha en la NBA. Esta vez ha sido el jugador alemán quien se ha convertido en el primer europeo en ganar un anillo liderando a su equipo. Porque Nowitzki ha sido la referencia de su equipo y por eso le han nombrado MVP de las finales. Determinante en varios partidos ha superado la última brecha que le quedaba a los jugadores europeos.

Y lo ha hecho casi al final de su carrera, con 32 años y tras protagonizar unas finales en las que ha sido el jugador que se ha echado a su equipo a la espalda. Es cierto que sin la ayuda de compañeros como Terry, Chandler, Kid o Marion el jugador alemán no era suficiente para ganar él solo los partidos. Aunque si recordamos la historia también Michael Jordan necesito en su primer anillo la ayuda de Scotie Pipen en determinados partidos.

Es por esto que se demuestra que el baloncesto requiere además de grandes estrellas como el jugador alemán, de un equipo sólido y conjuntado. Y ha sido ese precisamente el rasgo de unos Dallas veteranos, con jugadores curtidos en mil batallas, la labor de equipo siempre en torno a una gran estrella.

En mi opinión el alemán es el mejor jugador europeo de la década y sin duda uno de los que pasará al top 10 de los mejores de la historia. Sería difícil completar la lista porque habrá muchas opiniones pero no pueden faltar jugadores como Petrovic, Sabonis o Kukoc.

Enhorabuena a los Dallas por su merecida victoria y a Nowitzki por conseguir un anillo que no tienen todos los grandes jugadores. El ya lo tiene y ya se puede retirar. O seguir, porque ese tiro a canasta de espaldas es como dijo hace poco un jugador, sencillamente imparable.

Lebron James trata de convertirse en Jordan

Seguramente pasarán muchos años hasta que aparezca otro jugador como Michael Jordan. El 23 pasó a la historia por su calidad y su competitividad desbordante, pero también lo hizo por poseer una serie de cualidades difíciles de encontrar hoy en día. Tenía Michael Jordan además de la habilidad para zafarse de sus rivales y marcar las canastas claves, el don de la elegancia y la plasticidad. Ver a Jordan anotar una canasta es infinitamente más bonito visualmente que ver una canasta de cualquier otro jugador.

Además, la presencia de Jordan coincidió en el tiempo con la de Larry Bird, Magic Johnson, Isiah Tomas o Barcley por citar algunos de los que conformaron el primer y más grande Dream Team.

Desde aquel grupo de jugadores la NBA había perdido parte de su brillo. Había alcanzado la repercusión mundial suficiente pero con la siguiente generación de jugadores esa llama perdió fuerza. Surgieron sin duda grandes jugadores como O´Neal o Hardaway o Miller apoyados por la fuerza debajo de los tableros de los Robinson, Duncan y compañía. Parecía sin embargo que se habían perdido esos duelos que eran casi individuales entre juegos aunque después se trasladasen a los equipos.

Sin embargo, la llegada de nuevos y espectaculares jugadores y la presencia de varias de las mejores estrellas en 3 o 4 equipos ha provocado un vuelco en la atención hacia la NBA. Jugadores dominantes como Kobe Bryant en los Lakers, Pierce o Garnet en los Boston o Lebron y Wade en los Miami Heat. A todos ellos se les ha sumado Derrick Rose como lider de los Chicago, Durant en los Atlanta, más la presencia de veteranos pero sobradamente cualificados como Nowistki en los Dallas. Descartados los dos primeros, ahora el reinado en la NBA pasará forzosamente por uno de estos cuatro últimos, con mayor probabilidad en este momento de ver una final entre Dallas y Miami.

Mi apuesta personal es que será Lebron James quien se adjudique el título y comience así la suce convierta en sucesor de Jordan. Lebron es un jugador espectacular que logra las mismas o mejores canastas que el 23. Y sin embargo, le falta esa plasticidad visual, esa elegancia natural que tenía Jordan. Quizá tenga incluso que ver con el aspecto físico. De hecho ahora mismo el jugador que mas se asemeja a Jordan en ese aspecto es Kobe Bryant, con una plasticidad parecida. El resto de jugones, con Lebron a la cabeza, como Wade y otros como en su día Iverson tenían una calidad y potencia gigantesca pero eran incapaces de ofrecer al espectador esa conexión que si logró Jordan.

Por eso Air Jordan fue además de el mejor jugador de todos los tiempos uno de los iconos publicitarios del siglo pasado, cosa que no ha logrado igualar no ya otro baloncestista sino ningún otro deportista.

A pesar de eso, no podemos negar que Lebron tiene unas cualidades muy parecidas a Jordan, al menos en cuanto a competitividad, mentalidad y calidad. Diferentes es que pueda plasmar esos atributos en títulos, que es finalmentel lo que convierte a los jugadores en leyenda, por encima de los puntos o record conseguidos.

Quizá en su nueva aventura con los Heats logre Lebron acercarse al mito de Jordan, aunque justo es admitirlo que no se le puede criticar por no alcanzar al quizá mejor deportista de la historia.


El cierre patronal de la NBA y sus consecuencias en Europa

El baloncesto europeo puede vivir próximamente una auténtica revolución si finalmente se consuma el parón patronal de la NBA.  Un conflicto que enfrenta a la Liga contra el sindicato de jugadores, y que debería solucionarse antes del 30 de junio que es cuando expira el convenio colectivo firmado con anterioridad.

La fuente del conflicto se centra en torno a la disminución del tope salarial de los equipos alrededor de 5 millones y en la eliminación de equipos para la liga. Unas exigencias que los jugadores no están dispuestos a aceptar, y que están llamadas a provocar una revolución no solo par a la NBA sino también para las ligas europeas.

Muchos de los grandes jugadores que juegan en la NBA ya han afirmado que estarían dispuestos a jugar en Europa. Además, dicho cierre posibilitaría que muchos jugadores europeos participasen en el Europeo que se celebra en Lituania.

Aunque más que el atractivo de ver un Europeo con grandes estrellas, lo que da más morbo sería poder presenciar una liga europea con las grandes estrellas mundiales. Y no solamente europeas como Nowitsky o Gasol, sino que incluso algunos grandes jugadores norteamericanos como Carmelo Anthony también se plantean esta opción.

Todo será cuestión de ver si los equipos europeos disponen del dinero y del atractivo suficiente. Desde el punto de vista deportivo a los jugadores les interesa no perder la forma, y a los clubes les interesa aumentar sus ventas incorporando a estas grandes estrellas.

Toda una revolución que puede ser el comienzo de un nuevo futuro en el mundo del baloncesto, con dos ligas: la europea y la NBA, compitiendo en un futuro por incorporar a grandes jugadores o quizá una liga unida, si esta primera aventura tiene éxito.

En todo caso, el precedente de 1998 con el cierre patronal, anuncia un conflicto de final incierto. Nada hace sospechar que lleguen a un acuerdo y es más, después del intercambio de jugadores  durante el mercado invernal  parece más bien lo contrario. Muchos agentes libres, cuyos contratos expiraban este junio decidieron asegurarse nuevos y suculentos contratos en otros equipos. De ahí, el incesante movimiento de jugadores tan importantes como Carmelo Anthony o Deron Williams, por citar a dos de los más importantes, aunque los movimientos han sido múltiples y variados.

Hace tanto tiempo que Europa no disfruta de ls mejores jugadores que sería raro ver jugar a los más grandes como antaño, cuando Kukok , Sabonis, Petrovic y muchos otros no daban el salto a la NBA o tardaban mucho en hacerlo. Hoy en día, no hay tiempo para disfrutar de las jóvenes promesas y en cuanto pueden acuden al draft para después recalar en los equipos americanos.

Esta vez, si se confirma el cierre patronal, el trasvase será diferente. Y si se concreta asisteremos a un espectáculo en el que los equipos más importantes y con más dinero del continente pujarán por atraer a las grandes estrellas del baloncesto mundial.

El desembarco de la NBA en Europa

Pocos campeonatos saben comercializar sus productos tan bién como la NBA. La National Basketball Asocitation de Estados Unidos es seguramente la pionera a la hora de comercializar todos sus productos. Desde su creación en 1946, con el objetivo de aglutinar a los principales equipos de las ciudades más importantes, la NBA no ha dejado de crecer más rápido que el resto de los deportes y asociaciones deportivas. Con ese fin, se  integraron en 1950 con las ligas de jugadores afroamericanos. Hoy cerca del 80% de los jugadores son afroamericanos.

Más tarde irían llegando las modificaciones de las reglas, siendo una de ellas la que establecía posesiones de 24 segundos. La liga europea, siempre ha rebubo ha ido aplicando poco a poco las reglas de la NBA, siempre predispuestas para dar al juego un mayor dinamismo y espectacularidad. Con ese fin se estableció la regla de los 3 puntos en el año 1979, el mismo año que cambiaría el futuro de la NBA gracias a la llegada de dos colosos como Larry Bird y Michael Jordan.

Precisamente la presencia del mejor baloncestista de todos los tiempos, el 23 de los Chicago Bulls, modificaría por completo la relación de las marcas deportivas con los jugadores. Pocos deportistas han sabido explotar su imagen como Michael Jordan, llevando la publicidad y el merchandising al máximo exponente.

De todo ello se aprovechaba la NBA, que veía como sus partidos eran seguidos por el resto del mundo gracias a la llegada de grandes jugadores. Una llegada que no fue suficiente para paliar la ausencia del astro Michael Jordan. Sin embargo tras unos pocos años de travesía en el desierto en los que se echaba de menos a los jugadores del Dream Team, la NBA fue recuperando su mejor estado de salud.

Así, asistimos hoy a un campeonato plagado de jugadores colosales como Bryant o James, con el aliciente de ver como los mejores jugadores del mundo, ya sean europeos, latinoamericanos, africanos o asiáticos, son titulares de algunos de los mejores equipos de la NBA.

Gracias a esta internalización, la NBA ha sido capaz de renovarse y de mantener el interés. A pesar de lo cuál, nunca es suficiente y se debe avanzar para refrescar continuamente esta organización que no es precisamente benéfica y que genera millones de dólares.

Con este fin, se juega el próximo 4 y 5 de marzo el primer partido oficial en Europa, concretamente en Londres entre los New jersey Nets y los Toronto Raptors. Con el precedente ya lejano  de 1990 en el que se disputó en Tokio un partido de liga entre los Phoenix Suns y los Utha Jazz.

Un primer paso para desembarcar definitivamente en Europa, quien sabe si externalizando la liga en forma de una liga europea o mediante partidos oficiales entre escuadras actuales en distintas capitales del mundo. Más cercana parece la segunda opción a la vista de las dificultades tanto económicas como logísticas de lograr una división europea.

En todo caso, vencerá la opción que más dinero genere y que más capacidad tenga de permitir que la NBA siga creciendo.

Iverson, el galáctico que necesitaba el Real Madrid

Desde hace años la sección del Real Madrid de baloncesto está en declive, siendo especialmente decepcionante el año pasado tras haber efectuado una considerable inversión.

Son muchos años sin jugadores que marquen la diferencia que eligen casi todos ellos clubes donde obtienen mejores sueldos y donde tienen más probabilidades de ganar títulos. Son estos equipos los griegos o los rusos pero también el Barcelona en la acera de enfrente.

Con la excepción de Felipe Reyes, en los últimos años, los jugadores mejores pagados, y por lógico los mejores de Europa, no juegan en el Real Madrid.

Y sin embargo el Real Madrid dilapidó en le pasado tremendas cantidades de dinero  fichando y despidiendo a Lazaros Papadopoulus, que cobraba por ejemplo 2 millones de euros. También se permitió el lujo el año pasado de gastarse cinco millones de euros en finiquitos o en este año lo pagado con el despido de Bullock.

Como noticia positiva, algunos jugadores se han bajado los sueldos, como Reyes que ahora cobra 1.3 millones, Velickovic o Garbajosa. Curioso este último caso que ahora cobraría 1 millón de euros por un rendimiento más bien escaso, tapando por el camino a jugadores más baratos y más jóvenes como Pablo Aguilar y Mirotic. Pero, eso ya es cosa del entrenador.

También es cosa del entrenador y de la estructura deportiva no haber tenido la agudeza visual de fichar a un jugador como Alen Iverson. Por “solamente” el doble de lo que cobra Garbajosa, 2 millones de euros, el jugador nortemamericano forma parte de la plantilla del Betsitkas.

Es cierto, que Iverson ya tiene una edad, 35 años, y que no es precisamente un jugador modelo. Más bien lo contrario, conflictivo y egoísta en el campo, es posible que se plante su periplo por Europa más como unas vacaciones que como un juego. O quizá no, y quiera demostrar su valía aquí en Europa tras una muy decepcionante temporada en Memphis, donde jugó poco y promedió unos 14 puntos por partido.

Pero de lo que no cabe duda es que Iverson sigue siendo un auténtico jugón. Un jugador que sabe jugarse las “posesiones calientes” y que ha sido una de las más grandes estrellas de la NBA de la última década. All star en las últimas 10 ediciones, máximo anotador en la liga regular 4 veces o máximo recuperador de la NBA en 3 ocasiones son algunas de sus credenciales.

Números todos ellos que han ido bajando, logrando en su penúltima y antepenúltima temporada 17 y 25 puntos de media. Números bajos para alguien que llegó a promediar 30 puntos por partido.

Rendimientos pasados aparte, lo cierto es que al Real Madrid le falta un jugador de este estilo. En lo que llevamos de temporada se ha visto un equipo con un tiro exterior más bien pobre, que sobre todo no tiene jugadores experimentados en partidos importantes. No lo son ni Llul ni Suárez, todavía demasiado jóvenes, ni tampoco Tucke es un refente europeo. Son los dos primeros a buen seguro jugadores que serán estrellas, y el tercero un buen jugador de equipo, pero ninguno responde hoy en día al típico jugador capaz de jugarse(y meter) un último triple.

Repasando la historia del Real Madrid encontramos a Petrovic, Sabonis o Arlaukas, y recientemente a un Bullock al que ya hecho de menos. El Barcelona tiene a Navarro que responde a la perfección a ese tipo de exigencia. Por eso cobra 2.8 millones de euros por temporada.

Menos de lo que cobraría un Alan Iverson que rendimiento deportivo aparte habría dado al Real Madrid la notoriedad necesaria para revitalizar una triste sección de baloncesto. Triste por resultados deportivos pero también por hechos como jugar en un estadio, la Caja Mágica donde es imposible sentir el calor del público.

Iverson habría supuesto un impacto importante en el merchandising de la sección de baloncesto pero al mismo tiempo habría revitalizo al público madridista que se habría movilizado para ver a todo un MVP de la NBA, un jugador que no ni un Childrenns, ni un cualquiera.

Quizá hayan considerado que ese beneficio no compensaba el perjuicio de tener a un jugador con un probable pobre rendimiento deportivo, además de sumarle a ello el coste de su ficha. Eso sí, si tenemos en cuenta que Sergio Rodríguez apenas cobra 700.000 euros menos que Iverson quizá nos demos cuenta de la pequeña diferencia. Solamente en camisetas vendidas se supera y con creces esa cifra. Por no compararla con el millón de Garbajosa.