Laso, la política de fichajes y Jeremy Lin

La diferencia entre un profesional y un aficionado es que el primero se dedica a ello y el segundo dedica solamente su tiempo de ocio. A veces sin embargo, en demasiados equipos deportivos el profesional se comporta como un aficionado. Lanzo esta reflexión a colación de las palabras que dijo ayer Pablo Laso refiriéndose a la sensación de la temporada en la NBA, Jeremy Lin. El entrenador madridista afirmó en una muestra de sinceridad excesiva que le habían ofrecido a Lin a él y a Herreros pero que no lo habían ni valorado.

 Está claro que nadie podía imaginar que un tipo como Lin destacase de esa manera en la NBA. Desde luego ni los propios entrenadores americanos confiaron en él, pero supongo que al menos habrán tenido la inteligencia de no reconocer en público que ni siquiera le valoraron en su momento. Si tenían otras opciones de bases con mejores promedios puedo entenderlo. El problema es que el Real Madrid no valoró la posibilidad de incorporar a un jugador que por su estilo de juego hoy sería fundamental para el equipo. El equipo blanco tiene un agujero en el puesto de base con un escolta incapaz de marca el ritmo de partido, como Llul y con un Sergio Rodriguez con muy poca capacidad anotadora.

 En el caso de Lin, aunque sea un desconocido para el gran público, la labor de un profesional es analizar con detalle todas y cada de las oportunidades que se le presentan. Para mi ,como aficionado los recursos se limitan a mirar en la Wikipedia o bucear por internet, pero un club como el Real Madrid debería haber como mínimo valorado esa posibilidad estudiando el pasado del jugador.

 La historia de Jeremy Lin no es la de un paquete que se convierte en un gran jugador. La historia de Lin no es diferente a la de cientos de jugadores universitarios americanos con buenos números en su Universidad y que no obstante no tienen ese plus de calidad para dar el salto o bien esa suerte necesaria. El hecho de no acceder a un equipo de NBA o de no jugar muchos minutos no significa más que eso y tenemos varios ejemplos con el rendimiento de Arlauckas en su día o el de Carrol en la actualidad

 Pero más aún, si indagamos en el pasado de Lin vemos como  en su última campaña promedió más de 16 puntos, casi 5 asistencias y más de dos robos. De hecho fue nominado para al premio Wooden que premia a los mejores baloncestistas universitarios. El formaba parte de los 30 nominados de un premio que han recibido jugadores como Durant o Griffin.

 No creo que ni Laso ni Herreros ni nadie pudiesen pronosticar esa explosión de un jugador. De hecho ni siquiera sabemos si será flor de un día o aguantará al máximo nivel varias temporadas. Lo que si sé es que un entrenador y un director deportivo tienen la obligación de valorar todos los ofrecimientos.