Piqué y la independencia

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Lo que sucede en torno a Piqué se puede extrapolar al resto de la sociedad. Durante años se han tolerado sus declaraciones y salidas de tono  y se han justificado sus acciones como gamberradas y sin embargo, censurado a sus críticos. Se decía aquello de que a Piqué lo pitaban los madridistas e incluso algunos jugadores relevantes del Real Madrid salieron en su defensa. Una actitud parecida al resto de la sociedad y los medios con respecto a la independencia de Cataluña.

La misma actitud se adoptó con el F.C.Barcelona, con el que se ha sido indulgente con sus excesos hasta lo absurdo. Su consentimiento expreso de manifestaciones antiespañolas en su estadio y su clarísima alineación con el independentismo era algo que no suscitaba apenas críticas hasta hace dos telediarios (literalmente). Unos telediarios que ya no podían hacer abstracción del apoyo expreso del F.C.Barcelona al proceso secesionista, el mismo que uno de sus máximos representantes, Piqué. Porque, por si alguien todavía no se había enterado, apoyar el derecho a decidir es el señuelo para apoyar después la independencia.

Muchos otros se han querido engañar, diciendo que no hay que mezclar deporte con política. Pero a veces la política trasciende ampliamente al deporte y llega el momento de situarse de un lado o de otro. Y aquí llegamos al caso Piqué y a su presencia en la selección.

Decía un tuitero de cuyo nick no me acuerdo que no se le pide a un futbolista que sea patriótico pero al menos no antipatriótico. Todos sabemos que la selección española es un trampolín de prestigio y dinero y también sabemos que el fútbol no deja de ser algo mercantil, a pesar de que de fondo genere un tremendo forofismo. Y la selección, aunque lleve los colores de su país, no deja de ser un grupo de jugadores gestionados desde una asociación que no depende directa ni claramente del estado y se parece más a una asociación privada que a una pública.

Pero a pesar de todo, cuando juega la selección se hace bajo los colores de la nación española y se hace sonar también el himno del país, y aficionados y jugadores entienden que al final el resultado representa el éxito de esa nación a nivel deportivo.

Parece por tanto lógico que un jugador que lleve los colores de España, que no la roja, si no se siente español que al menos no se sienta antiespañol. Porque no olvidemos que como elemento sustancial al nacionalismo figura tanto el amor a un concepto propio de nación como el odio hacia otra. Y en el caso del nacionalismo catalán el odio va dirigido hacia España como atestigua el adoctrinamiento allí llevado a cabo y las recientes imágenes y manifestaciones, aunque Piqué diga lo contrario.

Y por este motivo, tiene más sentido que juegue un nacionalizado, que aún siendo originariamente de otro país, siente gratitud por ese nuevo país que le ha acogido y que le da la oportunidad de jugar en la selección. La mayoría de las personas extranjeras que se han nacionalizado se sienten tan agradecidas que muchas de ellas expresan más amor por España que muchos españoles.

Pero incluso, aún siendo extremadamente incoherentes se podría permitir la presencia de jugadores que sean antipatriotas pero que no lo parezcan demasiado. Tal fue el caso de Guardiola o de Xavi y de algún otro. Esa venda en los ojos se podría justificar con un futuro cambio de actitud, aunque tampoco sería comprensible.

Pero lo de Piqué con sus declaraciones y su actitud, que no es actual y que viene de muy lejos ha demostrado que para él la selección es un vehículo meramente mercantial y monetario y que lo desprecia profundamente. Da igual si se ha partido la cara una o dos veces, lo habrá ello por interés propio y ese beneficio aportado es infinitamente menor que el perjuicio realizado con sus declaraciones.

Así pues, Piqué debería renunciar a la selección si fuese coherente y Lopetegui debería apartarlo si además de coherente tuviese las agallas que tanto se han echado de menos durante estos años.

El VAR y las declaraciones de Piqué

Durante el partido de ayer celebrado entre la selección francesa y la española muchas personas pudieron apreciar por primera vez la utilidad de la tecnología en el fútbol, el denominado VAR (videoarbitraje). Algo, que algunos no necesitábamos para entender que un deporte que mueve millones de euros no puede dejar de utilizar un sistema que hace que el deporte sea más justo y que los árbitros puedan tomar mejores decisiones.

No es nada nuevo y lleva funcionando perfectamente en deportes como el fútbol americano o con el denominado ojo de halcón en tenis. Se trata simplemente de un recurso más para que el equipo arbitral pueda ver todo aquello que es incapaz de observar en vivo y en directo.

Ayer, algún comentarista se quejaba del suspense, y de que se trataba de correcciones arbitrales que tardaban más de un minuto y medio. En un deporte en el que se juegan apenas la mitad de los minutos oficiales, con constantes pérdidas de tiempo, no parece que un minuto sea mucho para determinar si una jugada acaba en gol o en fuera de juego.

Eso mismo sucedió ayer, y primero un gol de Griezman fue anulado por un fuera de juego muy justo, que el árbitro no vio en directo, pero si se vio en la cámara, y después con un gol de España, anulado en primera instancia por fuera de juego, y rectificado más tarde. Al final, subió al marcador lo que tenía que subir, para hacer que ambas decisiones condicionasen un resultado que ahora sería de 1-1 y no de 0-2- Gana el fútbol y ganan los aficionados que no se pueden quejar de medidas injustas.

Pero parece que la prensa española necesitaba que fuese a favor de España para apoyar una causa indispensable para que el fútbol se modernice de una vez por todas. Pero claro, con la ayuda de la tecnología habría menos polémica y la prensa tendría menos temas de los que hablar, y quizá, solo quizá, tendrían que buscar noticias importantes o crear auténticos reportajes que aportasen valor.

A cuenta de las noticias, ayer Piqué volvió a desmarcarse con declaraciones que a buen seguro traerán grandes repercusiones. Ayer, el defensa del F.C Barcelona no se limitó a tirar una puyita al Real Madrid o a avivar un poco la caldera del fútbol, sino que fue mucho más allá, para insinuar una complicidad entre los organismos del estado y el Real Madrid. Mezclar el fútbol con las imputaciones de Neymar o Messi o con asuntos judiciales o con la propia independencia de Cataluña, es sin duda torpe, aunque no creo que sea casual.

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Todo lo que sea empantanar le gusta a Piqué, y genera un conflicto que le interesa ahora que el F.C Barcelona va detrás del Real Madrid. Sus declaraciones van en esa línea, pero esta vez deben recibir una respuesta contundente en forma de querella. Poner la otra mejilla no parece apropiado cuando se vierten acusaciones tan graves, y sobre todo con un F.C Barcelona claramente favorecido con los árbitros y que además tiene mucho de lo que avergonzarse con sus problemas judiciales.

No se si se tomarán medidas, pero me parece que ya está bien de soportar el victimismo culé que casi nunca tiene contestación y que cuando es al contrario recibe una respuesta unánime desde allí.

Atraco al F.C. Barcelona

Tras 28 partidos disputados, la liga está más que abierta, con el Real Madrid a 2 puntos del segundo, el F.C. Barcelona, y un partido menos que se disputará entre la penúltima y la última jornada.

Quedan 10 partidos para saber si el F.C Barcelona logrará otro record histórico, el de lograr ser el primer equipo sin penaltys ni expulsiones en contra. Esta temporada, en cuanto a penaltys en contra, el F.C Barcelona ha recibido 0, por 4 del Real Madrid y Atlético de Madrid, por ejemplo, o 3 del Sevilla. Respecto a los penaltys a favor, el que más tiene es el Villareal, con 8, el Real Madrid le sigue con 7, y el F.C Barcelona, con 5 solamente,eso sí, muy  lejos de los 19 que le pitaron en total durante la liga pasada.

Suárez simulando el histórico penalty

Suárez simulando el histórico penalty

Respecto a las expulsiones, este año el F.C. Barcelona no ha recibido ninguna en contra, por 1 del Real Madrid o 2 del Atlético de Madrid y 3 del Sevilla. Los datos del año pasado son más elocuentes y el F.C Barcelona tuvo 1 expulsado, mientras que otros equipos como el Atlético de Madrid tuvo 3, y el Real Madrid 5.

Por ahora, todo un récord que se ha superado tras 46 años, ni una expulsión ni penalty en contra, por si había alguna duda.

Fue Piqué el que se quejó de las actuaciones arbitrales a pesar de que los datos son tan llamativos como los siguientes. También se quejaban los periódicos catalanes,  aquí y  aquí, demostrando que son auténticas correas de transmisión del F.C. Barcelona

Como se ve, las gestas del F.C Barcelona llegan también a los records arbitrales, y ahí tuvimos el famoso 6-1, históric, y otros records como las expulsiones a favor (aqui).

No me queda ninguna duda de que si el equipo de Bartomeu acaba sin penaltys ni expulsados recibirá el premio al juego limpio, demostrando una vez más el problema de una prensa incapaz y partidista.

mas datos:

 

http://www.reyesdeeuropa.com/balance-procule-penaltis-expulsiones/

Unión en torno a Piqué; que no defensa de España

Es curioso como funcionan las cosas en torno a la “roja”, otrora conocida como la selección española. Parece que resulta más fácil defender a un jugador, “uno de los nuestros”, en palabras de Del Bosque, que defender el himno y la bandera de esa misma selección que dicen representar y que tantos éxitos, dinero y prestigio les han dado.

Pique y Del Bosque en rueda de prensa

Pique y Del Bosque en rueda de prensa

Porque no olvidemos que algunos de esos jugadores están en la selección por la repercusión que tiene para sus carreras futbolísticas y por las suculentas primas que conllevan. Si España tuviese el potencial de Chipre o Malta, sería más un inconveniente que una ventaja y habría que ver cuantos renunciaban a sus clubes (que son los que les pagan su alta ficha) por jugar en la selección.

A Piqué no se le pita porque escupiese un día a un tipo, o lanzase una bomba fétida, o dijese no se que de un tal Roldán. Se da por hecho que Piqué es un tipo no muy listo, y gente como él hay en tropel en el fútbol. No, a Piqué se le pita porque no sólo no defendió que no se pitase el himno español, como la mayoría de sus compañeros pusilánimes, con Del Bosque a la cabeza, sino que se le pita porque al contrario, defendió y excusó los pitos, apelando a una libertad de expresión que para millones de españoles es un insulto.

Pero así es nuestra prensa, tan pusilánime como la selección que dicen apoyar, que es incapaz de decir las verdades del barquero y poner los puntos sobre las ies. ¿Por qué se pita a Piqué?, se pregunta Marca, conjeturando con todo menos con la realidad; mientras que As con su sibilino director Relaño defiende a Piqué bajo el argumento de que es mejor para España.

Todos esos que le pitan, que no son los madridistas sino gente de Oviedo o de León, o de Córdoba o de Albacete, de los equipos de su tierra, o no, me da igual, son personas que se sintieron ofendidos con el pitido a su selección y con las palabras justificadoras de Piqué. Las mismas personas que ahora observan como otro que defendió la camiseta como Guardiola, durante 47 partidos, ya no se siente representado, y apoya una causa secesionista y por consecuencia directa, mala para España.

La nuestra es la única selección del mundo en la que es más fácil no defender a la selección que hacerlo. Con Piqué a la cabeza pero con el resto de jugadores, entrenadores, adláteres y periodistas detrás, ninguno parece tener interés en defender a la selección que dicen representar. Si les parece fácil decir que no se debería pitar a Piqué porque es un buen chico y siempre ha defendido a España, ¿no sería aún más fácil decir que no se debería pitar el himno de España porque se ofende a millones de españoles?

El fichaje de Luis Enrique como entrenador

La decisión de fichar al técnico asturiano por parte del Barcelona se intuía hace tiempo. El club blaugrana quiere ser fiel a su filosofía y considera que Luis Enrique la representa, tras su exitoso paso por la cantera.

Después de apostar por un entrenador de mano blanda, que no ha funcionado, han apostado por lo contrario, un entrenador, que según cuentan, se distingue por su dureza ante los jugadores y por la imposición de un sistema meritocrático.

Luis Enrique dando instrucciones

Luis Enrique dando instrucciones

Luis Enrique seguramente sea alguien que está dispuesto a morir con sus valores mientras que el otro las adapta a las circunstancias. Y las circunstancias de este Barcelona son muy especiales, y comprenden a una serie de jugadores,  que lo han ganado todo, algunos de ellos veteranos, pero todos estrellas del fútbol, con altísimos salarios y con un tremendo peso específico en el vestuario. Hablamos de Messi, Xavi, Iniesta, Piqué o Alves. Pero también es un vestuario con estrellas que han costado más de 100 millones como Neymar o jugadores de reconocimiento internacional como Cesc o Alexis que no han acabado de encontrar su sitio.

El gran acierto de Guardiola fue eliminar de la ecuación a Deco y Ronaldihno, rompiendo con la anterior etapa de malos resultados y eliminando de golpe el liderazgo de unos jugadores que lo habían sido todo para el club pero que ahora ejercían una mala influencia sobre el vestuario. Y el otro gran acierto del técnico catalán fue marcharse del Barcelona antes de tener que hacer otra limpia que incluía a futbolistas populares que no tenían el grado de profesionalidad y determinación que se requería para seguir elevando al equipo a los puestos más altos.

Ese es el reto de Luis Enrique, renovar ese vestuario, bien con nuevas ideas, nuevos galones a jugadores importantes, nuevos jugadores o nueva motivación. Pero va a necesitar seguramente tomar una serie de decisiones impopulares que si no van acompañadas de buenos resultados al principio le harán ir perdiendo  la credibilidad rápidamente. Algo así le sucedió en la Roma cuando dejó en el banquillo a Totti. En el Barcelona, en vez de Totti podríamos poner Xavi, Alves, Piqué o incluso Messi. Palabras mayores para cualquiera, incluso para Guardiola, que fue el más inteligente de todos.

Para que Luis Enrique pueda hacer eso necesita no solo de una personalidad fuerte, que según dicen la tiene, sino del apoyo del club. El apoyo incondicional para un entrenador que necesita reinventar el equipo y aplicar medidas difíciles. Y ese apoyo, aunque lo tuviese ya viene viciado puesto que la legitimidad de Bartomeu está en entredicho. Toda la junta directiva está en entredicho y aunque los fichajes puedan ilusionar al barcelonismo, una parte importante piensa que deberían haber dimitido y celebrar nuevas elecciones.

Así pues, al asturiano la afición no le va a conceder demasiado tiempo y desde el primer día solamente los resultados van a importar, y no el trabajo que se espera de un entrenador fichado para varios años. Con parte de la prensa además en contra le auguro a Luis Enrique un comienzo difícil. Veremos si opta por ser fiel a sus valores como en la Roma (con el resultado que conocemos) o si se doblega ante la gigantesca presión que le espera.

El F.C Barcelona en una Cataluña independiente

Resulta curioso escuchar cánticos en el Camp Nou acerca de la independencia e incluso las propias palabras de algunos jugadores del Barcelona. Es posible que todos esos reclamen la independencia como ciudadanos “oprimidos” pero no como seguidores futbolísticos porque en tal caso, el perjuicio para el Barcelona sería enorme.

 Por supuesto, no contemplo en esta ficción la posibilidad de que el Barcelona (ni ningún otro equipo de la Cataluña escindida) jugase en la liga española, como no lo juega el Oporto ni el Benfica, ni tampoco algún club de Andorra. La posibilidad de una liga ibérica como la de una Super liga formaría parte de otra ficción.Tampoco contemplo las fábulas del secesionista Mas.

 Una Cataluña independiente tendría una población similar a la de Austria, un poco menos, con 1/3 del territorio y un PIB total como per cápita bastante menor. El potencial futbolístico de Austria es absolutamente menor dentro del ámbito de la Unión Europea. Sin competencia interna en su país, el Sturm Graz o el Rapid de Viena destacan. Ese podría ser el futuro del Barcelona en una liga catalana, sin competencia y sin dinero para atraer a los mejores jugadores.

Pero seamos extremadamente benévolos con esa Cataluña idílica e independiente que pintan Mas y el resto. Imaginemos que alcanza a tener un peso como el de los Países Bajos (el doble de población, Pib per Capital y el triple de Pib total). Imaginemos que Cataluña se convierte en un país con un peso como el de los Países Bajos. Y pensemos en el Barcelona como el Ajax, un ejemplo además entre dos equipos que tienen algunas cosas en común.

El Ajax, un buen equipo dentro de Europa, vive de la cantera. Esa es su historia, incapaz de las últimas décadas de mantener a sus estrellas, que emigran en busca de contratos más suculentos en otros países. En una liga con apenas un par de equipos competitivos, el Ajax no genera el dinero suficiente para atraer a los grandes jugadores. Ni puede reterlos ni puede ficharlos. Sí, es cierto que trabajan muy bien la cantera y cada 15 años se junta una hornada espectacular de jugadores que mientras juegan juntos pueden aspirar una Champion League. Pero pasado ese primer impulso, el Ajax se deshace y se tiene que volver a construir, pasando muchísimos años a la sombra de los grandes equipos europeos.

Compitiendo contra países como Inglaterra, Francia, España, Alemania e Italia es muy difícil para estos equipos de países mucho más pequeños. Ese sería sin ninguna duda el futuro del Barcelona. Competiría en su liga con el Español o el Lleida como equipos más fuertes, y todos sus grandes jugadores emigrarían en cuánto pudiesen.

Si pensamos en el equipo actual, por supuesto ninguno de los jugadores actuales ficharía por el Barcelona, como no habrían fichado por el Ajax. Ni Alves,ni Alexis, ni Villa, ni Piqué ni Cesc ni ningún otro jugador de esos habría fichado por el Barcelona. Y ello, porque ni el Barcelona tendría el dinero para pagar su ficha ni su traspaso ni porque esos jugadores querían jugar en una liga menor como la catalana.

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Piqué jugando con la selección catalana un amistoso

Pero claro, el Barcelona tiene una gran cantera, y se podría nutrir de esos jugadores. O quizá no, porque rápidamente los jugadores aumentarían su caché y el Barcelona no podría pagar sus salarios. En la Eredivise, los mayores sueldos no alcanzan los 2 millones de euros. Las estrellas holandesas como Afellay ganaban en el 2010, 2.1 millones de euros, Stekelemburg, no llegaba al 1.8 millones y Makay con 1.8 tampoco. Estos eran los mejores pagados.

Todos esos canteranos del Barcelona tienen los sueldos más altos del mundo. Valdés, Iniesta, Xavi o Puyol ganan por encima de los 7 millones de euros, y el sueldo de Messi posiblemente equivalga al de casi todo el Ajax. La pregunta es, ¿cuanto tiempo durarían estos canteranos por amor a sus colores y a su nueva patria? La respuesta es sencilla, lo mismo que el resto, lo mismo que los jugadores de hoy en día que fichan por el Real Madrid, Barcelona, Manchester City, etc…

El presupuesto del Barcelona es el equivalente al de todos los equipos de la Eredivise (datos 2008). Y el presupuesto del Ajax es de 65 mas o menos (datos de temporadas anteriores). El Barcelona actual es el club del mundo con los salarios más altos, 202 millones, junto con el Real Madrid, a años luz de los presupuestos de equipos de países con un tamaño al que tendría la Cataluña independiente.

La única solución real para el Barcelona sería una Superliga europea porque evidentemente que jugase la liga alemana o la francesa poco sentido tendría, y no creo que ni esos países, ni los clubes ni los ciudadanos lo permitiesen.

 

 

 

La “cosa” española

La Cosa era una película cuyos protagonistas se veían atacados por una especie de alien que se apoderaba de los cuerpos. Algo así debía pensar Susaeta cuando en vez de la palabra España dijo cosa, como si su mente y su cuerpo de independentista se fuese apoderar de todos los valores abertzales enseñados durante décadas en aquella región.

 La cosa (vale para todo esta palabra) es que estamos ante la penúltima prueba manifiesta de que nuestro país se va al garete, pero esta vez dejando entrar en la selección con total impunidad a tipos que ni sienten ni padecen ese escudo y esa bandera. ¡Que más da!, dirán algunos, lo importante es que luego jueguen bien al fútbol. ¡Claro que  importa! porque esa es la diferencia entre los clubes y las selecciones. En los primeros pueden jugar todos los jugadores sin diferencia de nacionalidades pero en las selecciones no. En caso contrario, mejor que Susaeta, traemos A Ribery y Cristiano Ronaldo que viven cerca, o  Messi.

 No se trata de hacer jurar a los jugadores convocados la bandera, tal y como, por cierto ocurre con los deportistas nacionalizados que luego no son tan animados por la hinchada. No, eso sería un exceso, pero al menos coherencia interna a la hora de realizar expresiones y revelar sentimientos.

 Yo personalmente como entrenador hablaría con todos esos convocados sospechosos y les preguntaría si sienten la bandera y escudo que representan. Y sino dejaría de convocarles. Así de sencillo. Desde luego en el caso de Susaeta no habría dudado en no hacerle debutar ni en volver a convocarle. Un tipo que no puede decir en voz alta la palabra España, por miedo o por sus propias convicciones ideológicas, que es lo que sucedió, no merece vestir esa camiseta. Y si lo hace no es por sentimiento sino por interés, prestigio y también dinero. Y se supone que eso es lo que diferencia a los profesionales de los clubes de los jugadores de las selecciones.

 Desde luego, Susaeta no es el primer caso ni será el último. Algunos como Piqué se están destapando poco a poco, aunque ya lo sabíamos, y otros son famosos por su manifiesto independentismo en contraposición clara con el españolismo. Hablo de Guardiola pero la lista sería larga.

 El que no se sienta español que no juegue en la selección, por coherencia interna e ideológica. Y si no tienen la posibilidad de jugar en las selecciones de sus “pequeños países” que se lo hubiesen pensado antes de dejarse lavar el cerebro.

 Pero esto me temo que no pasará porque nos puede el buenismo. El mismo que nos ha llevado a esta situación de ruina económica y moral y el mismo que traslada Del Bosque con cada acción. Yo digo no al buenismo y sí a la mano dura, y que se aplique a todos los ámbitos y que cada palo aguante su vela.

La rebelión de los campeones del mundo

Tanto tiempo sin ganar una competición importante ha creado en el país una nueva casta de seres intocables, los campeones del mundo. Campeones además de Europa por partida doble, los jugadores españoles han visto como cu caché subía hasta alcanzar el máximo rango.

Cada uno de ellos en sus clubes se ha convertido en un referente. Muchos ya lo eran, todos jugadores importantes, pero ahora además de patrimonio de sus clubes se han convertido en patrimonio de toda España, que les jalea y apoya aún cuando son los rivales de su equipo.

Los casos de conflictos entre jugadores de la selección española y sus entrenadores se han multiplicado en los últimos años. Como si fuesen pulsos entre dos partes iguales muchos jugadores se han atribuido un poder especial retando a sus respectivos técnicos.

El conflicto público entre Ramos y Mourinho que sucede a otro más soterrado entre Casillas y el propio Mourinho no es más que un ejemplo más de los numerosos conflictos producidos.

El año pasado se produjo un conflicto similar en la acera contraria, entre Guardiola y su central titular Gerard Piqué, que supuso que el central no fuese convocado en varios partidos. También este año Cesc ha levantado la voz ante su suplencia, esta vez con Tito de entrenador.

Pero quizá el caso del que más tiempo se ha hablado y que ha provocado más desgaste en su club ha sido el pulso entre Javi Martinez y Llorente. El primero lo resolvió poniendo rumbo a Munich mientras que el segundo todavía lidia con una situación en la que parte como perdedor ante el apoyo casi unánime de afición y directiva a su entrenador, Marcelo Bielsa.

También es llamativo el caso de los dos delanteros habituales de la selección española, Fernando Torres y David Villa, piezas claves en el europeo y el mundial, respectivamente. Ambos mostraron el año pasado su descontento con su situación por distintos motivos. En el caso de Torres no obtuvo la confianza de su técnico en muchos partidos importantes, mientras que Villa sufrió la omnipotencia de Messi desplazandole a un sector del campo donde no se encuentra a gusto.

La excepción la confirmaron los habituales en sus equipos como Alonso en el Real Madrid o Iniesta y Xavi en el Barcelona. Otros como Arbeloa llevaron su suplencia sin mayores aspavimientos.

El Príncipe de Asturas a Casillas y Xavi Hernández

Si amigos, voy a criticar el premio otorgado a Casillas y a Xavi Hernández. No me gusta ir a favor de corriente pero menos me gusta el falso buenismo y esta nueva moda empalagosa de otorgar valor a lo que realmente no lo tiene. No es que esperase algo distinto del Príncipe de Asturias. Estos premios hace tiempo que a mis ojos están devaluados.

Decía el príncipe que se les premiaba “por ser un modelo para los jóvenes tanto por su capacidad competitiva como por su actitud conciliadora. Por demostrar que la rivalidad se puede compartir con la amistad”. En este caso concreto se le está dando importancia a algo que en realidad no la tiene y que sucede casi desde que el fútbol es fútbol y hay selecciones y clubes. Y por supuesto también sucede en otros deportes. Recordaba alguien por twitter que Raúl y Guardiola tenían también mucha amistad y respeto mutuo. Pero como ellos dos hay cientos de ejemplos en el mundo.

Es más, por una vez estoy de acuerdo con lo que dijo Piqué:

“Sinceramente, no entiendo que Carles Puyol no esté recogiendo el Premio Príncipe de Asturias con Iker y Xavi”

Puestos a premiar el respeto, la actitud conciliadora y la máxima capacidad competitiva, yo también habría incluido a Puyol. Es más, lo habría hecho muy por delante de Xavi, que en los últimos tiempos se ha empeñado en hacer lo contrario de lo que dicen que ha hecho los que le premia. Es decir, criticar al máximo rival, calentar a veces los partidos y mostrar una actitud muy alejada del respeto debido entre profesionales. Los enlaces están por internet y todos tenemos memoria.

En cambio, del capitán blaugrana, Puyol, no creo que muchos madridistas tengan queja. Siempre ha desempeñado su profesión con la máxima intensidad. Podríamos decir de él que es un tipo noble, al que no recuerdo declaraciones fuera del campo tan ventajistas como las de Xavi.

Y si avivamos un poco más la polémica y puestos a premiar, también estoy absolutamente de acuerdo con las palabras en twitter del palista, Saul Cravioto, contestando a las de Piqué:

“Pues yo no entiendo que lo recoja un futbolista cuando se os premió hace 2 años, estando David Cal con 5 medallas Olímpicas”

 

Y todo ello, máxime si tenemos en cuenta que la selección española ya recibió su premio, bien merecido y que hay un gigantesco elenco de deportistas que han hecho méritos. Se trata de aprovechar la popularidad del fútbol y de estos dos jugadores para amplificar el premio, perdiéndose por el camino el sentido del premio.

 

 

La verdad de la Cantera (I): Barcelona

Por activa y por pasiva se nos ha hablado de Guardiola como alguien que apuesta por la cantera, como el gran artífice de este Barcelona repleto de canteranos. Para ello, se ha utilizado la dicotomía cantera vs cartera y se ha utilizado también un discurso poco claro en cuanto a que es la cantera. Es tan fuerte el discurso que nadie osa siquiera plantear los datos como son, y rebatirlos como lo que es, una gran mentira.

Quizá antes de nada habría que decir que entiendo yo por cantera. Para mi un canterano es alguien que se forma en las categorías inferiores de un club y se desarrolla futbolísticamente en el mismo hasta alcanzar una madurez suficiente. Y luego, si hay suerte y alcanza ya el primer equipo lo hace como canterano, siguiendo su proceso de formación pero ya en otro etapa.

Canteranos del Barcelona: Bojan, Iniesta, Puyol, Busquets y Piqué

Canteranos del Barcelona: Bojan, Iniesta, Puyol, Busquets y Piqué

 Es decir, que cualquier chico que entre en las categorías inferiores, digamos que entre los 7 y los 14 años, pendiente de desarrollarse futbolísticamente es susceptible de ser canterano si permanece en el club hasta que se convierte en un jugador ya con una base sólida y definida, normalmente hasta los 19 o 20 años.  La FIFA establece que será canterano aquel que haya estado de los 15 a los 21 en un club. Una definición como cualquier otra que solamente sirve de cara a los derechos de formación.

Para mi, por ejemplo Puyol o Busquets que llegaron al Barcelona con 17 años no son canteranos.  Y no lo son por edad aunque hayan jugado un año en el juvenil y otro en el B. Son jugadores que han se han desarrollado en otros clubes.  De la misma manera que Marcelo o Varanne nunca serán canteranos. ¿Qué diferencia hay entre jugar un año en el segundo equipo y aprender a hacerlo en el primer equipo de suplente? La diferencia no es solo que llegasen con 18 años sino quizá que sean extranjeros, porque al igual que los otros dos son jugadores formados en otro club o al igual que Negredo considerado siempre canterano del Real Madrid.

 Lo mismo es aplicable a aquellos jugadores que maduran futbolísticamente en otros clubes aunque parte de su formación inicial sea en el club de origen. El caso más llamativo es el de Cesc, canterano de 40 millones de euros que si no hubiese sido por su propio tesón y las oportunidades que Wenger le dio, quizá se habría quedado como otras decenas de canteranos, sin debutar jamás en primera.El, que emigró con 15 años, como Piqué que lo hizo con 16, se formaron en una primer etapa en el barcelona, alcanzaron gran parte de su madurez en el Arsenal y el Manchester United respectivamente. El fichaje de Cesc o el de Piqué son eso precisamente, fichajes a precio elevado el primero y no el retorno de un canterano. El retorno de un canterano sería el caso por ejemplo de Cuenca que ha jugado un año fuera pero se ha formado íntegramente en el club. Porque la cantera es por definición encontrar recursos propios sin necesidad de recurrir a fichajes. Y ambos han costado dinero, siendo fichados como jugadores formados en otros clubes.

La cantera es en todo caso una apuesta prioritaria por gente de las categorías inferiores. Una apuesta por chavales cuyo rendimiento no se sabe cuál va a ser con la ventaja de que el coste es muy pequeño. Obviamente ni el fichaje de Cesc ni el de Piqué entran en esta definición.

Por tanto, un club que apuesta específicamente por la cantera es aquel que apuesta mayoritariamente y prioritariamente por gente de las categorías inferiores. Ello se hace, bien por política de club o bien porque es necesario económicamente. Son exponentes claros de esta política el Ajax, el Bilbao o el Espanyol.

Si comparamos a estos equipos con el Barcelona de Guardiola veremos la diferencia. Guardiola se encontró un equipo con 5 canteranos: Xavi, Iniesta, Messi, Valdés y Puyol (que no lo es como hemos visto). La columna vertebral del equipo actual que fueron los mismos que un año antes perdieron 4-1 en el Bernabeu haciendo pasillo al campeón de liga.

 A esos les añadió a Busquets y Pedrito, que tampoco son exponentes claros de la cantera ya que ambos se incorporaron al club con 17 años. Este es sin duda el gran mérito de Guardiola, sacar el máximo rendimiento de estos dos chavales. Su gran aportación, pero no una apuesta clara y sistemática por la cantera. Un mérito que no olvidemos que es casual porque se incorporaron a ambos jugadores porque el Barcelona no tenía ya mas dinero para fichar. Un fruto casual como lo es en muchas ocasiones la aparición de jugadores de categorías inferiores. Prima la necesidad por encima del concepto.

 Y aquí vienen los datos. Desde la temporada 2008/2009 Guardiola ha fichado a 17 jugadores por un valor total de 341 millones de euros. Una cifra superior a cualquier otro club menos el Real Madrid, que ya se sabe que es el equipo por excelencia de la política de la cartera. Curioso que mientras el club “carterista” por definición sea el primero que más gasta, el segundo que más gasta sea un club “canterista” por definición.  Ya digo, es cuestión de conceptos y de discursos.

 Como canteranos puros (no cuento a Busquets ni Pedrito) Guardiola subió al primer equipo durante su segundo año a Jefren, que jugó 404 y 304 en sus dos temporadas en primera división antes de que le vendiesen. También contó Guardiola con Fontás que el año pasado jugó 460 minutos y este 78 minutos a pesar de que el Barcelona ha tenido importantes bajas en el puesto de central.

De los jugadores canteranos por los que ha apostado Guardiola, que de verdad es canterano y se está asentando en el primer equipo es Thiago. En el debe de Guardiola está el vender a otro canterano prometedor como Bojan a cambio de fichar a delanteros no canteranos.

 Esta es la realidad del Barcelona más allá de los minutos disputados por jugadores de la cantera en partidillos de Copa del Rey y Champion League donde el Barcelona no se juega nada, no tan distinto a lo que ha hecho Mourinho en el Real Madrid. Porque a la ahora de la verdad, a excepción de los no canteranos, Busquets y Pedrito, el único canterano significativo es Thiago, eso sí, tras gastar 341 millones y fichar a 17 jugadores.

 En el club vecino, el Español, otro club de cantera, se han gastado en esos mismos 4 años 36 millones de euros, 10 veces menos que el Barcelona, y se han incorporado al primer equipo 11 canteranos, que han jugado regularmente. Once jugadores los cuáles muchos son titulares y otros son suplentes pero que juegan minutos de verdad y no ratos muertos entre partidos. Un equipo, el Español, canterano son mayúsculas, muy alejado del modelo de la cartera de los grandes, con Real Madrid y Barcelona a la cabeza, y que sin embargo, no tenía la prensa y el discurso bien formado e hilado de otros.