Hasta el final, vamos Nadal

Nadal perdió ayer la medalla de bronce y el día anterior la opción del oro o la plata ante Del Potro. Para él es un fracaso perder, siempre. Da igual que llevase varios meses sin competir, que llegase de una lesión, que hubiese tenido un mal año o que llevase acumuladas más horas que cualquier otro tenista. Da igual que ya se hubiese colgado la medalla de oro en doble. El balear siempre sale a la pista a ganar. Pero aunque no ganó, las sensaciones fueron que Nadal había vencido. No en el resultado, que importa y mucho, sino en recuperar al joven Nadal. Se venció a sí mismo y volvió a mostrar su mejor versión, esa que le permite ser competitivo en momentos dificilísimos.

2016 Rio Olympics - Tennis - Victory Ceremony - Men s Doubles Victory Ceremony - Olympic Tennis Centre - Rio de Janeiro  Brazil - 12 08 2016  Rafael Nadal  ESP  of Spain and Marc Lopez  ESP  of Spain pose with their gold medals    REUTERS Kevin Lamarque  TPX IMAGES OF THE DAY  FOR EDITORIAL USE ONLY  NOT FOR SALE FOR MARKETING OR ADVERTISING CAMPAIGNS

2016 Rio Olympics – Tennis – Victory Ceremony – Men s Doubles Victory Ceremony – Olympic Tennis Centre – Rio de Janeiro Brazil – 12 08 2016 Rafael Nadal ESP of Spain and Marc Lopez ESP of Spain pose with their gold medals REUTERS Kevin Lamarque TPX IMAGES OF THE DAY FOR EDITORIAL USE ONLY NOT FOR SALE FOR MARKETING OR ADVERTISING CAMPAIGNS

Nadal siempre compite, casi siempre vence y nunca se rinde. Ese es el común denominador de su carrera, que ya es dilatada e incluye todos los títulos posibles. Su palmarés asusta porque incluye absolutamente todos los logros. Ese es también el gran mérito de Nadal, superar sus propias limitaciones y ser capaz de competir en las circunstancias más variadas.

Cuando se decía que Nadal era un gran especialista de tierra batida, llegó y ganó varios Gran Slam en pista rápida, y después ganó al mejor especialista del mundo en hierba, Federer, en su templo favorito, en Wimbledon. Cuando se lesionó y volvió pareciendo menos competitivo, hizo casi el año perfecto. Y ahora, cuando su presencia era duda, llegó y ganó la medalla de oros en doble, especialidad que no es para nada su punto fuerte.

Si, este es Nadal, el tenista de los 14 Gran Slam, 4 Copas Davis, 2 oros olímpicos y 28 Master 1.000 para un total de 68 títulos individuales. El mejor tenista de la historia de España, además del mejor deportista de nuestra amplia historia, y sin duda uno de los mejores de la historia de siempre.

Habría que descifrar el ADN de Rafa Nadal y clonar su gen competitivo, ese que le obliga a sobreponerse en las circunstancias más difíciles. Porque Nadal ha ganado muchos partidos sin ser el más talentoso, ni estar físicamente. Pero ha ganado. Esa es la gran diferencia entre los super top, los top, y los jugadores de élite normales. Nadal cuando tenía que ganar por ser favorito ganaba, pero cuando no lo era también. Casi siempre, en casi todas las circunstancias.

Es verdad es que estos dos últimos años han sido malos para Nadal. Pero eso da aún más lustre a su medalla en las Olimpiadas. Nadal competía sabiéndose físicamente débil, y mentalmente con las dudas que hay que afrontar tras un año malo.

El dopaje de Rafa Nadal

Nadal

Nadal celebrando un punto

La reciente acusación a Rafa Nadal de dopaje por una ex ministra francesa ha levantado mucho revuelo y vuelve a poner en primera plana el dopaje, y de paso, su regulación en España.

Las declaraciones de la política francesa, Bachelot son muy específicas: “sabemos que la famosa lesión que le tuvo parado, era debido a que dio positivo en un control y se le encubrió”. Con el añadido de que no es la primera vez que alguien acusa a Nadal de haberse dopado.

Antes lo hizo Koellerer, afirmando que era imposible que Nadal no se hubiese dopado. Yanic Noah, el ex tenista francés, hablando de una poción mágica, y otros dos tenistas menos conocidos como Kristof Vliegen y Gianluigi Quinzi.

La gran diferencia entre aquellas declaraciones y estas, es que Bachelot habla de un periodo concreto y pone sobre la mesa algo que sabemos que ha ocurrido en otros deportes, concretamente en el ciclismo, con el encubrimiento masivo a Lance Amstrong.

No voy a dudar aquí de la limpieza de Nadal más o menos que la de otros muchos deportistas y tenistas que hasta la fecha no han dado positivos. Ni tengo pruebas ni las querría tener. Las dos grandes afirmaciones que se ha realizado desde este blog han sido que el deporte de élite y el dopaje van de la mano y que España ha sido un paraíso para el dopaje desde hace mucho tiempo.

La primera afirmación se revela solamente con el tiempo, a medida que se van descubriendo casos de dopaje de grandes deportistas que pulverizaron marcas. Y aún así solamente salen unos pocos. Aunque en deportes más exigentes con los controles como el ciclismo o el atletismo son tristemente frecuentes estos casos.

Respecto a la segunda afirmación, me remito igualmente a los hechos, a todos los casos de nuestro deporte de dopaje masivo, especialmente en ciclismo y en atletismo. Pero con un agravante respecto de otros países, como puede ser Francia, también con sus deportistas dopados. Y este es, ni más ni menos, que la inacción de las autoridades durante mucho tiempo, sin considerar el dopaje como delito.

Esa singular circunstancia ha generado siempre entre nuestros vecinos múltiples suspicacias y ha provocado que España tenga mala imagen a este respecto. Tampoco ayudó la Operación Puerto y su encubrimiento, obviando más de 200 bolsas de sangre de deportistas de todo tipo.

Aquella duda sobre las bolsas de sangre y su pertenencia ha perseguido a muchos deportistas, algunos como Nadal. Apenas supimos de unas pocas bolsas y algunos deportistas como Valverde  o Alberto Contador acabaron dando positivo (más información aquí sobre la Operación Puerto).

Si desde el principio se hubiese sido contundente contra el dopaje, deportistas limpios o combativos contra el dopaje, como puede ser el propio Nadal no tendrían sobre sí la eterna duda del dopaje.

No podemos ser permisivos contra el dopaje ni apoyar la duda como en casos como el de Contador o el de Marta Dominguez. Pero tampoco se puede permitir, en un estado de derecho, una acusación sin pruebas y Nadal hará bien en defenderse si como él afirma y sus médicos jamás se ha dopado.

La vuelta de Nadal y la llegada de Muguruza

El Open de Pekín sirvió para confirmar a Muguruza como número 4 del mundo pero también para ver por momentos, destellos del mejor Nadal.

Ambos llegaron a la final, pero con distintas metas y resultados. La tenista venezolana-española tenía el objetivo de lograr su segunda final y confirmar su llegada al Top 5 del tenis femenino como una de las jóvenes promesas. Tras la final de Wimbledon parece que este título le ayudará a cerrar el año con confianza para confirmarse durante el 2016.

En el caso de Rafa Nadal, la meta era otra bien distinta. Para el de Manacor, llevar a la final significaba retomar las sensaciones de ser competitivo y de aspirar a ganar los torneos. Incluso con el doble 6-2 que demuestra que todavía está lejos del serbio, las conclusiones deben ser positivas. No se puede pretender pasar de 0 a 10 de manera inmediata y Nadal necesita recuperar confianza poco a poco. Durante este torneo se le ha visto su mejor tenis del año y por momentos contra Djokovic se vio algo de aquel Nadal que atemorizaba a sus rivales.

Pero tendrá que esperar al 2016 y seguir creciendo en confianza poco a poco, como Muguruza. Ambos tienen marcado en el calendario las primeras fechas del año para empezar con fuerza.

¿Qué queda del Rafael Nadal campeón?

Por segunda vez desde 2005 le han remontado a Nadal un 2-0 a favor, algo que evidencia que estamos ante el peor Nadal de los últimos años, en una crisis que no sabemos si es definitiva o si todavía puede solucionarse.

Para entender lo que está viviendo Rafa, la remontada se la hizo un italiano, 32 del mundo (la otra vez fue el mejor Federer en una final), en la tercera ronda del Open USA. Realmente el italiano jugó mejor esos 3 últimos sets, pero la clave de todo es que ahora los jugadores ven dudar a Nadal. Si antes, enfrentarse contra él era equivalente a encontrarse un muro físico; ahora es lo contrario.

Para entender el estado de ánimo actual del tenista hay que entender previamente su mayor fortaleza en el pasado, su cabeza. Ese ha sido siempre su factor diferencial. Físicamente es cierto que ha sido un portento, pero jugadores con la misma capacidad física nunca podrían llegar donde ha llegado Rafa sin otras cualidades como buena técnica y sobre todo concentración y capacidad competitiva.

Las constantes derrotas, muchos malos partidos y las continuas lesiones han mermado la mayor virtud de Nadal, su capacidad mental. Por eso, pienso que es posible que no estemos ante su ocaso definitivo. Es cierto que su físico no es el mismo y que no volveremos a ver al Nadal super campeón que apabullaba a todos sus rivales en cualquier superficie. Pero me resisto a creer que no quede nada del mejor Rafa, como para volver y ganar 2 o 3 gran slams y algún otro torneo en los próximos 2 o 3 años, para redondear una carrera excepcional, como uno de los mejores de siempre.

No se si la solución para por cambiar de entrenador, como muchos apuntan, especialmente McEnroe, o por mantener a su tío y tomarse un tiempo de descanso y reflexión. Debe ser el entorno de Nadal y él mismo quienes decidan lo mejor. Es cierto que jugadores como Federer, Murray o Djokovic han cambiado de entrenador con efectos positivos. Pero la comparación no es posible hacerla porque Nadal ha crecido como jugador y como icono del tenis con ese entrenador y con ese entorno, con los que tiene una química especial.

Cambiar ahora puede ser tan apropiado como contraproducente. Si está todo en la cabeza de Nadal, entonces quizá alguien nuevo le ayude a desbloquearse, o quizá no, porque finalmente depende del propio jugador desprenderse de sus dudas.

Es en todo caso, una situación difícil que deja al mejor deportista de nuestra historia en una posición compleja. Los mismos que festejamos sus innumerables triunfos tenemos ahora la obligación de apoyarle en sus peores momentos.

Rafa Nadal, el mejor tenista del mundo

Puede sonar contradictorio, pero Rafa Nadal es hoy el mejor tenista del mundo a pesar de que compite con el que muchos pensamos que es el mejor tenista de la historia, Roger Federer.

Ha demostrado Rafa durante toda esta temporada un estado de forma y una capacidad de aprendizaje que hasta ahora no habíamos visto. Me he detenido muchas veces en analizar la fuerza mental de Nadal, pero pocas veces he hablado de su capacidad de aprendizaje.

Me cuesta recordar, viendo al Nadal actual completo en todos los sentidos, sus comienzos. El primer recuerdo que tengo de él es el de un chico de unos 15 o 16 años, con un cuerpo de adolescente, sin formar, sin muscular. Un chico más bien enclenque, que se movía sin embargo por la pista sin dar una bola por perdida. Tenía ya entonces, como parte de su ADN, la mentalidad ganadora, fruto también de la educación que le ha dado su tío y entrenador.

Con la mayoría de edad Nadal empezó a exhibir esos músculos que ha ido perfeccionando poco a poco, fruto no de la genética, sino del esfuerzo. Se sumaba a su fuerza mental, una fuerza física necesaria para afrontar el reto de ser uno de los mejores del circuito.

Tenía todavía Nadal muchas lagunas en su juego, como es propio todavía de un chaval en formación. Aprovechaba su calidad para imponerse con la derecha pero se le veía un revés, un saque y una volea aún con muchas carencias.

Nadal fue poco a poco ganando torneos e imponiéndose a los mejores mientras muchos pensaban que era por su fuerza física y mental. No sabían que Nadal también tenía la capacidad de aprender y mejorar a una velocidad espectacular.

Pronto mejoró su revés tanto en fuerza como en calidad. Eso le permitió variar su juego y ser más peligroso. A esta mejora se le sumó un saque más potente y una volea más efectiva. Lejos sin embargo todavía de los mejores del circuito.

A pesar de no tener un juego tan completo como el de Federer, Nadal era capaz de ganar torneos, no sin esfuerzo. Pero lejos de conformarse siguió mejorando y ambicionando lo máximo: ganar en la catedral del tenis, Wimbledon. Para ello, Nadal tuvo que sufrir varios años de derrotas y reveses, pero eso sí, siempre mejorando. Hasta que su mejora fue tal que pudo permitirse mostrar un sorprendente revés cortado, que firmaría el propio Federer. Incrementó de nuevo la potencia de su saque y mejoró la volea. Mejoras que le permitieron ser número 1 y ganar Wilbledom.

Cuando Nadal había ganado lo que muchos grandes tenistas no iban a ganar en toda su carrera todavía era un jovenzuelo. Un chaval que parecía un veterano pero que en realidad seguía teniendo la capacidad de aprendizaje propia de los chicos de su edad. Chicos como Murray o Djokovic a los que se les supone una gran calidad y potencial pero que todavía no han ganado ni un cuarto de lo que ha ganado el balear.

Y como Nadal no conoce límites siguió mejorando su juego. Lo ha hecho de tal manera que ha mostrado en este Open USA un saque espectacular. Ha incrementado la velocidad de su primer saque en varios kilómetros horas, ha incrementado el número de Aces y ha mejorado su efectividad. Todavía no está a la altura de los grandes sacadores y difícilmente alcanzará ese grado de efectividad, pero si ha conseguido con su saque tener una herramienta más para ganar a sus rivales.

Con sus 24 años, Nadal sigue teniendo una larga carrera por delante y todavía le quedan aspectos que mejorar, aunque cada vez menos. No es el tenista completo que es Federer pero éste le saca varios años. Precisamente tuvo que mejorar el suizo en su día lo que Nadal ya “traía de fábrica”, la mentalidad. Con la edad de Nadal, Federer no había logrado tantos títulos. Ni él ni ningún otro, a pesar de ser seguramente el mejor de la historia.

Tengo únicamente una duda, cada vez más pequeña, de si Nadal será capaz de batir todos los récords y ser considerado como el mejor de la historia. Por progresión de edad ya lo es, habiendo logrado con 24 años más títulos que nadie. Ha logrado también el récord de partidos ganados en tierra, record de master series ganados, y el récord de ser el jugador más joven en ganar los 4 grandes.

Solamente se interpone en el camino de Nadal las lesiones, y aún así, este año ha logrado superarlas. Y lo ha hecho con cabeza, planificando mejor sus torneos y resolviendo antes los puntos. Ha logrado precisamente su mejor año después de un año plagado de lesiones y dificultades. Y eso le da aún más mérito a los logros de Nadal.

Se me agota el espacio pero no los calificativos porque Nadal es lo más espectacular que hemos visto. Que un deportista español tenga opción a ser considerado el mejor de la historia lo hemos visto pocas veces. Con Induraín en ciclismo y poco más.

En su mano está seguir logrando títulos, aunque tendrá que superar muchos obstáculos, siendo uno de ellos la complacencia. No es fácil ganar siempre. Requiere una motivación constante y un esfuerzo mental que es más agotador que los partidos en sí mismos. Lo vemos ahora con Federer, cuya clase y técnica está fuera de lugar, pero que sin embargo cada vez tiene más dificultades para ganar partidos y torneos. Y es lógico si pensamos que el suizo se ha hartado de ganar, con el record impensable de semifinales consecutivas en gran Slam, o el record de partidos ganados en hierba. Sin embargo, el suizo es como Nadal, humano, aunque a veces no lo parezca.

Nadal por ahora no ha desconectado nunca ese gen ganador, pero las victorias y el cansancio mental agotan a cualquiera. Y sin embargo todavía nos quedan por disfrutar muchísimas victorias de un gigante, de un campeón con mayúsculas, Rafael Nadal, quizá el futuro mejor jugador de la historia del tenis.

Verdasco brilla con luz propia

No es fácil brillar a la sombra de Rafa Nadal. De hecho ningún español lo ha logrado a pesar de conformar una de las generaciones más competitivas en décadas. Ferrero,Feliciano López, Ferrer o Verdasco han sufrido como pocos el éxito del mejor tenista español de la historia y de uno de los tenistas llamados a hacer historia en este deporte.

A pesar de todo, Fernando Verdasco ya está preparado para salir de la sombra y buscar su propia luz. Después de muchos años a la deriva ya pudimos ver el año pasado una nueva versión del que en su juventud decían que iba para número 1. Por fin, pudo desplegar su mejor tenis, y lo hizo como muchos otros tenistas, Federer incluido, tras amueblar su cabeza y darse cuenta de que el factor mental es más determinante en el tenis que cualquier otra circunstancia.

Es lo más importante y también lo más difícil, porque dominar la mente a ese nivel de competitividad no es nada fácil. Y sin embargo, Verdasco lo ha conseguido a sus 27 años. Si el año pasado fue capaz de disputarle a Rafa Nadal las semifinales del Open de Australia, este año está preparado para disputarle el Roland Garros.

Es cierto que cayó con estrépito ante el manacorí en Montecarlo, pero también lo es que para vencer a Nadal hay que ir quemando etapas poco a poco. Ayer Verdasco quemó la penúltima etapa, que es ganar un torneo importante en tierra batida. Y así logró su primer Godó, que le acerca a un nivel de competitividad óptimo para desarrollar su mejor juego en el torneo parisino.

No apostaría en contra de Nadal en Roland Garros porque seguro que estará con más ganas que nunca por llevarse un torneo que para él es especial, pero si apostaría a que Verdasco llegará muy lejos y en caso de enfrentarse contra Rafa se lo pondrá mucho más difícil que en Montecarlo.

"Firma Invitada": Gasolution

Comienza hoy una nueva sección en el blog, “la firma invitada”. Se trata de conocer otras opiniones de lectores y amigos,respetando el espíritu de esta página, es decir, hablar de deporte. Está abierto a todo el mundo, me podeís mandar un mail con vuestras sugerencias a cgarcia10@live.com

Hoy abrirá la sección mi buen amigo y gran conocedor del deporte, Javier Oltra. Estoy convencido de que os gustará el artículo y espero también contar con él para más ocasiones.

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Empiezo diciendo que para mí es pura satisfacción ser la primera firma invitada en este blog. A partir de aquí se me ocurren varios temas, de actualidad y de recuerdos de los que me gustaría tratar: la crisis del barça y la envidia del Madrid (Sylvinho dixit), la copa Davis, Phelps y su pipa (lo que llevaría a hablar del dopaje en general), el bajo nivel de la liga española (sin representantes en UEFA, y mal colocados en Champions), la ¿convocatoria? de Raúl para el partido contra Turquia, etc…

 Sin embargo gracias a Pau Gasol voy a hablar de basket. Pau ha sido el segundo español en jugar la NBA, pero también el primero en triunfar: número 3 del draft (por Atlanta) Rookie del año, allstar, jugador de la semana, triple dobles, campeón del mundo júnior y sénior, subcampeón de la NBA y ahora jugador del mes. El currículo es largo y extenso, y conocido de sobra por todos. Fernando Martín fue el primero en llegar a la NBA, y por ello justamente homenajeado por Rudy en el concurso de mates, pero Pau es el que abrió las puertas.  Desde 2001 son varios jugadores los que han ido llegando (y saliendo) de la NBA, Raúl, Calderón, Sergio Rodríguez, Garbajosa, Rudy y Marc. Además se espera a Ricky, Llull e incluso a Fran Vázquez que recordemos, es un número 11 del draft.

Pau es un jugador con buenas virtudes individuales, tanto ofensivas como defensivas. Si bien priman las primeras, hay que resaltar que es injusta la fama de blando que le colgaron en la NBA y que poco a poco se va quitando como puede. Sin embargo, más allá de sus capacidades individuales, lo que realmente aporta al baloncesto es labor de equipo. Como número uno de Memphis tenía buenos números. Como lugarteniente de Bryant los ha mejorado.  Phil Jackson ha encontrado una mina en Pau, pues lucha, rinde, y no discute a Kobe. Eso se nota en que poco a poco en LA le dan más balones en ataque. El resultado ya lo conocemos: JUGADOR DEL MES en febrero.

Poco más le queda a Pau por conseguir, aunque hay que resaltar que es un caníbal de los registros, al más puro estilo Raúl González o Rafa Nadal. En un mundo egoísta como es la NBA las marcas individuales se antojan complicadas, por lo que ser máximo anotador/reboteador/asistente/taponador/etcétera, es poco menos que una utopía. Y el MVP de la liga no llega ni a ser un sueño. Para hacernos a la idea de lo que cuesta, en la temporada 2005/2006 Nowitzky promedió más de 26 puntos y 10 rebotes para obtener ese premio.

Sin embargo, con el permiso de Celtics, Cavs, y Magic, Pau podría ser el primer español en conseguir un anillo de la NBA, este mismo año. Y si sigue como hasta ahora, el segundo europeo en ser nombrado MVP de las finales tras Tony Parker. Y si esta posibilidad real se cumple, yo me voy a Cibeles, Neptuno, Colón y el bar de debajo de mi casa a celebrarlo. Que así sea.