El atraco del Real Madrid y la remontada del F.C Barcelona

En el fútbol se utiliza con facilidad la palabra atraco. Sobre todo cuando el equipo favorecido es el Real Madrid. Una decisión arbitral favorable basta para calificar un partido de 90 minutos como atraco sin tener en cuenta cualquier otra consideración. Dicho rasero no se aplica de igual manera a otros equipos, especialmente el F.C. Barcelona que puede tener no una, sino 4 o 5 decisiones arbitrales, sin que los rivales se indignen tanto.

 Existe en todo ello una justificación, una propaganda anteriormente repetida, hasta la saciedad que identifica al Real Madrid con el equipo de régimen y de Franco. Una mentira tantas veces repetida como que al equipo blanco le favorecen tanto o más los arbitrajes que al F.C. Barcelona, a pesar de ser vox populi que Angel Villar y Laporta se aliaron para que el primero ganase las elecciones.

 Me decía por ejemplo un buen amigo del Betis que lo del domingo había sido un atraco. Solo fue capaz de repetir esa palabra una y otra vez sin ser capaz de argumentar cada una de las jugadas, para analizar si fue o no un atraco.

 Analizando el partido, la jugada clave es la salida de Keylor Navas. Al no tocar el balón y derribar al atacante bético, es una jugada de roja. Expulsión del portero y el Real Madrid a jugar con 10. Posiblemente, dada la mediocre actuación del equipo, el partido se podría haber perdido, aunque en no pocas ocasiones hemos visto a los blancos superar dicha adversidad.

 Que dicha jugada cambia todo el partido es obvio. Es un error grave de Mateu Lahoz, que debió ver que algo que no ocurrió. Nada, por cierto, que no pudiese remediarse con la tecnología. Pero comparando con otros partidos, también existió una mano clara de Mascherano en el minuto 10, en un claro penalti, y eso también habría cambiado la remontada del Barcelona.

 La diferencia entre ambos es que en el resto del partido existieron jugadas favorables y desfavorables al Betis, no así a favor del PSG. Concretamente se pitó un fuera de juego a Cristiano Ronaldo, ilegal, cuando se quedaba solo ante el portero, y se dejaran de pitar dos penaltis a Morata y Cristiano Ronaldo, cuanto menos dudosos. En la otra parte, se pide un penalti de Carvajal y se duda de la expulsión de Piccini, a pesar de ser un agarrón claro.

 Para tratarse de un atraco, el ladrón dejó de robar muchas joyas y diamantes, y bien podría haber pitado esos dos penaltis Mateu Lahoz para consumar el latrocinio. Pero no lo hizo así, y en esas jugadas concretas favoreció al Betis y solamente el cabezazo salvador de Ramos arregló un desastroso partido del Real Madrid.

Real Madrid s Sergio Ramos celebrates after scoring his side s second goal against Real Betis during a Spanish La Liga soccer match between Real Madrid and Real Betis at the Santiago Bernabeu stadium in Madrid Sunday March 12 2017 AP Photo Francisco Seco

Real Madrid s Sergio Ramos celebrates after scoring his side s second goal against Real Betis during a Spanish La Liga soccer match between Real Madrid and Real Betis at the Santiago Bernabeu stadium in Madrid Sunday March 12 2017 AP Photo Francisco Seco

 Ahora bien, si el Betis quiere saber lo que es un atraco que pruebe a jugar contra el Barsa, que al igual que contra el PSG tuvo la suerte arbitral de su lado y todas las jugadas arbitrales dudosas cayeron de su lado. Entonces, nadie hablaba de atraco ni de robo a mano armada, a pesar de que se dejaron de pitar dos penaltis claros y se pitaron otros dos, uno imposible y otro muy dudoso, por no hablar de otras jugadas.

 Pero para el imaginario público, el Real Madrid sigue siendo el equipo del régimen, aunque nunca lo fue.

Nápoles -Real Madrid

El Real Madrid cayó ayer eliminado por el Nápoles tras un partido espantoso. Al Gol en la primera parte de Martens le siguieron otros dos goles en la segunda que dejaron al equipo de Zidane noqueado. Al igual que contra el Villareal con la abultadísima derrota por 4-0, el equipo no supo reaccionar.

Este guión que nunca sucedió si lo ha hecho en otras temporadas, ya lejanas, en las que el Real Madrid no era verdaderamente competitivo. Desde hace ya tiempo, este equipo s capaz de remontar partidos y sobre todo de superar su propio mal rendimiento. Ayer lo hizo, aunque fuese con dos goles aislados de Ramos. Fue el sevillano el que rescató al equipo, como en tantas otras veces.

Ramos

Lo cierto es que en Nápoles fue inmensamente superior al Real Madrid en la primera parte. Por mérito propio y demérito de los jugadores de Zidane. El equipo salió sin chispa, muy impreciso, con las líneas muy separadas y desbordados por un equipo que parecían 13. El guión lo cambiaron los goles, y a partir de ahí, los italianos perdieron la fuerza física y mental, para ver el dominio de un mejor Madrid.

Y curiosamente, se pasó de un 1-0 a un 1-3, que en Italia vale mucho, pero que en este caso deja muchas dudas. ¿Es el 11 de ayer el mejor posible? ¿Están los titularísimos en forma? Ayer era un partido para ver al mejor Real Madrid, y ciertamente no se vio. En la banca jugadores como Isco, James, Morata o Lucas que han demostrado un rendimiento óptimo. Y como titulares, jugadores a los que se les presupone la capacidad para rendir en este tipo de partidos, naufragaron prácticamente sin excepción. La BBC estuvo absolutamente desconectada, sin crear apenas más peligro que un par de internadas de Bale, en el medio del campo, Modric no estuvo lo brillante que suele estar, y en defensa hubo muchísimos huecos, además de una gran dificultad para sacar el balón. Y en la portería, Keylor Navas empieza a transmitir desconfianza.

Zidane dispone en el banquillo de prácticamente un reemplazo de calidad para cada uno de los titulares, como se ha demostrado en otros partidos. Es él quién debe administrar la plantilla pero ayer se jugó con fuego.

Hemos entrado en marzo y ahora sí viene la dificultad máxima con los cuartos de final y la liga apretadísima, con dos partidos por semana. Si el F.C Barcelona cae eliminado esta noche por el PSG tendrá toda la semana para prepararse los partidos ligueros. Es ahora donde se verá si las rotaciones durante el año siguen surtiendo efecto y todos los jugadores están enchufados.

El corazón de Ramos y del Real Madrid

El Real Madrid ha vuelto a ser lo que fue durante muchos años, lo que construyó Don Santiago Bernábeu, especialmente, un equipo con pundonor y con garra, que además tenía talento, pero que sobre todo nunca se rendía y alimentaba el afán de victoria hasta el último segundo. Ese reflejo se vivió décadas más tarde con el Madrid de las remontadas, con jugadores míticos como Juanito, Santillana o Camacho, jugadores de carácter, ganadores hasta la médula.

Sergio Ramos celebrando el 3-2

Sergio Ramos celebrando el 3-2

Pues bien, ese Real Madrid empezó a volver con la décima, y previamente con la gesta en Munich, y parece haberse consolidado, gracias en parte a los goles de Ramos. El de Camas es su gran abanderado, y con todos sus errores previos o futuros, no cabe otra que plegarse a sus aciertos y a sus goles imposibles en los últimos instantes de los partidos. Porque Ramos tiene algo de ese Madrid de las remontadas, que primero la pifiaba en la ida y luego se rehacía para enmendar su error de manera épica.

Ayer, dos errores de Casemiro y del propio Ramos permitieron remonatar al Deportivo de la Coruña un partido que el Real Madrid había encarrilado con el 1-0. Es cierto que previamente habían tenido hasta dos ocasiones muy claras, con un paradón de Navas y un balón al palo. Pero al Real Madrid se le presupone la capacidad de mantener un 1-0 y la gestión de resultado. Esa es en realidad la gran tarea pendiente de Zidane, lograr que su equipo sepa gestionar el resultado sin sobresaltos y sin fallas clamorosas de concentración.

El 11 titular del Real Madrid de ayer apenas tenía a 4 titulares de la última final de la Champion, aunque en el campo jugaban el mejor jugador de Colombia; Isco y Asensio dos de los mejores talentos de España; el delantero titular de la selección española y otros jugadores contrastadísimos como Kroos, Ramos o Pepe. Así que aunque Zidane dejó a sus mejores hombres descansando, al equipo no le faltaba calidad para ganar el partido, incluso cómodamente.

Quizá le faltó equilibrio a un equipo que no tenía a sus mejores jugadores por banda. Con Lucas, Marcelo y Carvajal en el banquillo faltaban jugadores capaces de desbordar por las bandas. Ese ajuste lo hizo más tarde Zidane, y fue Lucas Vázquez el facilitador del segundo gol a Mariano, que salió también en la segunda parte. Así que el error primero fue rectificado por Zidane, aunque le pudo haber costado al Real Madrid la derrota.

Si el equipo no creyese como cree, se habrían perdido dos o tres puntos. Me pareció increíble la actitud con la que salió Mariano, un jugador con apenas minutos y sin caché todavía y que se comía el césped a bocados. Al dominicano le sobra gol, y lo marca hasta con el hombro, como ayer, convirtiéndose en un golazo. Le faltará la fineza de Benzema o la calidad de los grandes delanteros, pero es un goleador, un rematador puro, con el instinto de los mejores delanteros, y de eso no hay ninguna duda. Como no la hay en la capacidad de Morata para seguir creciendo, marcando ayer un gran gol.

Mariano celebrando su gol

Mariano celebrando su gol

Pero claro, todo eso queda opacado por el gol de Ramos. Otra vez Ramos. Siempre Ramos, pensarán los antimadridistas que como el entrenador del Deportivo, Garicano, ayer se quejaba en rueda de prensa por el descuento. El gol se marcó en el minuto 92, aunque el partido se debió jugar al menos hasta el 100 con todo el tiempo perdido por los gallegos. De hecho, el Deportivo de la Coruña sacó un córner en el minuto 96.

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Y sin embargo, solamente llegó el gol del Real Madrid, en el minuto noventa y Ramos. Al final solo queda eso en el recuerdo y cualquier análisis es inútil. Viva Ramos y viva el Real Madrid.

El Real Madrid empata en el Camp Nou

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El derby de ayer dejó la misma situación que al inicio del partido, liderato del Real Madrid, comentarios de la prensa acerca del poco juego del equipo blanco, un F.C Barcelona que sigue pareciendo frágil y a Ramos nuevamente de protagonista. Nada nuevo bajo el sol, pero sí un partido más en el que el equipo de Zidane no pierde, y son ya muchos (33), y la sensación de que el equipo azulgrana seguirá dejándose más puntos que el Real Madrid.

 No hay que olvidar que el equipo blanco afrontaba un partido clave sin tres jugadores titulares, como son Bale, Kroos y Casemiro. Por parte del Barcelona solo faltaba Iniesta, pero para haber igualado las tornas tendría que haber faltado Neymar y Rakitic, que podrían ser de alguna manera el equivalente a las bajas del Real Madrid.

 Además, los tres puntos eran mucho más necesarios para el F.C Barcelona, que de perder en el Bernabeu, tendría también en contra el goal average. Pero por ahora son 6 puntos de desventaja y eso sí, muchísima liga por delante. Como madridista, no me olvido de la liga de Carlo Ancelotti, en la que el Real Madrid aventajaba después de las navidades, en 7 puntos al F.C Barcelona, habiéndole ganado además por 3-1 en el Bernabéu, con sensaciones inmejorables, con una increíble racha de victorias.

 Con todo, el partido de ayer dejó dos tiempos muy diferentes. En la primera parte el Real Madrid dominó el partido y transmitió sensación de ser mejor. Le faltó gol, pero controló el partido al ritmo de un Luka Modric que si ya lleva siendo varios años siendo el mejor centrocampista del mundo, ayer lo volvió a demostrar. Nuevamente me acuerdo de la liga de Ancelotti, en la que todo se empezó a derrumbar cuando el croata se lesionó. Ayer, dio un clinic tremendo de pase y robo, de inteligencia ofensiva y defensiva. A su lado, Kovacic e Isco no desentonaron demasiado, aprendiendo del gran maestro Luka.

 El F.C Barcelona estuvo perdido todo ese tiempo y los primeros 15 minutos de la segunda parte, hasta que llegó el gol a balón parado. Hasta entonces no daba ninguna muestra de peligro, con su tridente ofensivo desconectado, con Busquets desbordado por el medio del campo madridista, con un inoperante Andre Gómes (70 millones de euros) y con la sensación de que si Bale hubiese estado en el campo Sergi Roberto no habría salido vivo del encuentro.

 Pero los goles tienen un terrible capacidad para cambiar los partidos, y el de Suárez hundió al Real Madrid durante 20 largos minutos en los que Neymar y Messi se soltaron un poco y el equipo blanco sintió un temblor de piernas. Otro Real Madrid habría perdido el partido por tres o cuatro a cero. Y otro Barcelona habría visto sangre y habría rematado un partido que al equipo blanco se le empezó a hacer muy largo.

 Y sin embargo, el resultado fue el contrario, y en los últimos cinco minutos, casi coincidiendo con la aparición de Mariano, el partido se le empezó a hacer larguísimo al F.C Barcelona, interminable, a medida que se acercaba la zona Ramos. Y así, una tonta falta en el lateral derecho del F.C Barcelona, le daba al Real Madrid la penúltima oportunidad de un partido que hacía no tanto tenía perdido, y casi rematado con una oportunidad clarísima de Neymar y otra de Suárez. Modric centró el balón esperando que lo rematasen alguno de los habituales: Cristiano, Varanne, Casemiro o incluso el novato Mariano, pero sabiendo que sería Ramos, el que lo volvería hacer. Y así, algunos de los que hemos criticado al sevillano tenemos que tragarnos nuestras palabras, ante la enésima demostración de Ramos de que en estos partidos tiene que jugar.

El partido acababa con empate a uno, con la sensación por parte de ambos de que el resultado era relativamente justo, con un equipo pensando que había tenido al rival en la lona, y con el otro, el Real Madrid, pensando que se había perdido una oportunidad de oro para noquear al rival, en la primera parte.. Si bien, el F.C Barcelona tuva un 56% de posesión, el Real Madrid disparó más.

Estadísticas del partido

Estadísticas del partido

 En todo este análisis he dejado fuera, intencionadamente, la labor del árbitro. Porque si analizó su actuación es un partido tan diferente que necesitaría otra entrada para analizarla. Lo de ayer fue un esperpento arbitral de dimensiones siderales. Es cierto que el madridismo ha claudicado viendo como la prensa, una jornada sí y otra también, juzga con un rasero absolutamente distinto un caso y otro. El Real Madrid se ha convertido en el malo de las películas, que aún cuando hace las cosas bien es criticado.

 Pero lo de ayer debería denunciarse desde el club de manera rotunda y no permitir ni la equidistancia ni el buenismo. Lo contrario puede provocar una suerte de síndrome de Estocolmo donde las tonterías de alguna prensa catalana al final nos parezcan hasta bien.

 Ayer se dejaron de señalar dos penaltys clarísimos, de manual, uno a Lucas Vázquez en el minuto 2 y otro a Cristiano Ronaldo varios minutos más tarde. Ambos provocados por el mismo, Mascherano. Ambas situaciones habrían cambiado el partido radicalmente. También lo cambió en cierta manera, una amarilla injustísima a Isco, en un piscinazo de Neymar, que luego provocó su cambio por parte de Zidane.

 Además de esos penaltys clarísimos hubo otras tres jugadas muy polémicas: una mano de Carvajal y dos manos en el área del Barcelona de Rakitic y otra de Piqué en los minutos finales. Como la producción del partido estaba claramente sesgada, solo vimos repetida una y otra vez la del lateral madridista, desde todos los puntos de vista, en 360, 180, a cámara lenta y rápida. Las otras dos manos no. También vimos repetido el gol de Suárez, en fuera de juego y precedido de una falta más que dudosa de Varane a Neymar.

 Como digo, demasiadas acciones, demasiada incidencia arbitral de un árbitro, Clos Gómez, que ya sabíamos que siempre favorece al F.C Barcelona.

 

 

La renovación de Cristiano Ronaldo: análisis deportivo y económico

Florentino Pérez está llevando a cabo un proceso de renovación de jugadores estratégicos de la plantilla, aprovechando la sinergia ganadora y el hecho de que son los futbolistas que han ganado la última Champion League.

Se han renovado tanto a jugadores jóvenes y no titulares indiscutibles como Lucas Vázquez (25 años), con una baja ficha, como a jugadores titularísimos, con 26 y 27 años como Kroos y Bale, en la cúspide de su carrera deportiva, como a otros como Modric o Cristiano Ronaldo, ambos de 31 años. A esas renovaciones hay que sumar la de Ramos, dos años atrás, que fue la primera de esta serie.

Modric y Ramos estarán hasta el 2020, cuando cumplan 34 y 33 años respectivamente. Sus renovaciones, no precisamente a la baja, pretenden apuntalar un equipo, aunque en realidad lo que hacen es hipotecarlo, con jugadores que ya a día de hoy muestran signos claros de vejez futbolística. Las lesiones continuas y el bajo rendimiento se incrementarán durante los próximos años. No digo que un jugador a partir de los 30 no rinda, pero sí, que renovarle como estrella supone renunciar a empezar el reemplazo en su posición.

Pero de todas las renovaciones, la más importante desde todos los puntos de vista es la de Cristiano Ronaldo, que en el caso de cumplir todo el contrato estaría hasta los 36 años, es decir 5 años más. Podría desvincularse antes, como dice este artículo, aunque tras escuchar cómo quiere retirarse en el Real Madrid a los 41 años, parece difícil esta opción.

Cristiano Ronaldo celebrando un gol

Cristiano Ronaldo celebrando un gol

Su renovación condiciona toda la política deportiva y de fichajes del Real Madrid, así como el juego del equipo. En un momento en el que la jerarquía está virando, con un Bale más protagonista y con jugadores jóvenes con talento y ganas, un contrato de largo plazo, mejorado además económicamente, le da a Cristiano carta de naturaleza para prácticamente exigir su titularidad y liderazgo.

Pero la titularidad y el liderazgo se demuestra en el terreno deportivo y a Cristiano Ronaldo cada vez se le intuyen más sus limitaciones físicas. No vengo a renegar de Cristiano, que ha demostrado durante todos estos años su compromiso y profesionalidad y precisamente ese liderazgo a base de goles. Simplemente creo que ese movimiento le ata las manos al Real Madrid durante los próximos años, y crea un problema a futuro, que es ya, a día de hoy, un problema de presente.

Cristiano Ronaldo, condiciona por ejemplo la posición de Bale, que tiene que jugar en la derecha, donde es mucho menos peligroso. Ya no aporta desde la izquierda lo de años atrás, y su regate y su capacidad de desborde han disminuido mucho. Es una realidad que a nadie se le escapa y que tendrá que suponer tarde o temprano una reubicación en el terreno de juego, seguramente hacia la posición de delantero centro.

Además, el equipo ya no puede seguir jugando para Cristiano ni puede reclamar todos los minutos de todos los partidos, no solo por su edad sino por su rendimiento. Algo de eso se vio en la última final de Champion League, en la que el portugués lastró al equipo durante casi todo el partido. Los retos de Cristiano Ronaldo ya no pueden ser los retos del Real Madrid.

Su rendimiento en forma de goles también parece descender con respecto a su pico, que fue con 29 años, en la temporada 14/15. Veremos su cifra final en goles porque es cierto que esta temporada viene de una lesión, aunque lo que sí parece claro desde hace algunos años, es que su incidencia en el juego del equipo es ya mucho menor.

goles de Cristiano Ronaldo en liga

Gráfico de los goles de Cristiano Ronaldo en Liga. Fuente: transfermark.es

La política de fichajes queda también condiciona con las renovaciones mencionadas, todas al alza, con sueldos millonarios a jugadores que mantienen un estatus y un sueldo de superestrellas.

En el caso de Cristiano Ronaldo, su remuneración en el Real Madrid era de 17 millones de euros netos anuales desde su renovación en septiembre de 2013, con un contrato que alcanzaba hasta junio de 2018. Este acuerdo le colocó entonces como el futbolista mejor pagado, aunque fue superado por Messi, que renovó el pasado mes de mayo y se aproximó a los 20 millones de euros netos. La nueva renovación le iguala con el argentino y le supone al Real Madrid un coste de alrededor de 40 millones al año.

Ese sueldo hace difícil fichar a otra gran estrella que pueda competir en uno o dos años con Cristiano Ronaldo, sin desprenderse de otra superestrella. Existe un límite salarial y la plantilla tiene que estar compensada. Y luego hay intangible, que condiciona a los entrenadores por el estatus de sus jugadores, y eso perjudicará a jugadores con mucho menor sueldo como Morata, que quedan relegados por la condición de superestrella del portugués.

Con todo, sigue existiendo una importante parte estratégica en la renovación de Cristiano Ronaldo. Su impacto comercial sigue siendo gigantesco, aunque a medida que baje su rendimiento deportivo su sueldo tendrá menor justificación, ya que hay una parte en ella que corresponde a su valoración deportiva y otra a la extradeportiva.

En concepto de  ingresos por imagen, el Real Madrid percibiría alrededor de 6 millones de euros año (40%), mientras que el resto se lo reparten  la empresa de su representante, Gestifuse (20%) y el propio jugador (40%). Estas cifras, teniendo en cuenta  que el jugador tiene contratos por valor de 16 millones de euros al año, con contratos como  Clear, para el cabello, ropa interior y camisa, de su propia marca,  zapatos de su línea y de la marca Nike,  traje de gala de Monster o de  apariencia como Sixpad Training y Herbalife.

Y luego hay otro concepto importante que es la generación de ingresos por parte de la venta de camisetas. Todos los datos con respecto a este tema son bastante opacos, e incluso contradictorios, pero hay algunas fuentes de las cuáles podemos sacar alguna conclusión.  El Real Madrid vendería entre 1.500.000 y 2.800.000 millones de camisetas al año, según diversas estimaciones. La más vendida sin ninguna duda es la de Cristiano Ronaldo, que podría llegar a alcanzar incluso el 50% sobre las ventas totales. Existe toda una estrategia de venta, aunque es Adidas la que marca la pauta y no tanto el Real Madrid.

Los ingresos sobre la venta de camisetas, es en el mejor de los casos en torno a un 10% del precio final de venta, con un precio medio de 95 euros (la mitad es para la tienda y otro porcentaje significativo es para la marca que fabrica las camisetas). Dicho porcentaje permite un margen de 9,5 euros por camiseta, que con la venta actual de camisetas de Cristiano Ronaldo, dejaría unos ingresos de casi de 8 millones de euros, en el escenario más conservador.

Con la venta actual de camisetas del portugués, (en torno a 750.000) se cubriría alrededor de un 20% de su sueldo bruto, otro 15% sería amortizado por los derechos de imagen y el resto de ingresos se derivaría del impacto indirecto de  vincular la marca de Real Madrid y Cristiano Ronaldo, que tiene que ver con la taquilla, los sponsor, los contenidos audiovisuales o las giras.

Podemos decir que prácticamente se paga la mitad del sueldo de bruto de Ronaldo por su impacto comercial. Si Cristiano Ronaldo lograse mantener su rendimiento deportivo sería una renovación beneficiosa para el Real Madrid. Pero si baja sustancialmente su rendimiento, supondrá a medio plazo un problema, tanto económico, puesto que no justificaría su alta ficha, como deportivo, ya que provocaría un problema en el vestuario.

Y de cara al largo plazo, el club va a necesitar buscar a figuras que puedan reemplazar a jugadores veteranos como Modric, Ramos o el propio Cristiano Ronaldo. Algunos pueden estar en el propio club, como Varanne o Bale, pero para que la máquina económica se siga moviendo se necesitan a las mejores tanto deportiva como comercialmente.

 

Y ahora, ¿qué hacemos con Sergio Ramos?

Sergio Ramos

Sergio Ramos

Tenía escrito este artículo sobre Ramos hace un par de días, coincidiendo con la publicación del Diario As, por medio del siempre sibilino Relaño sobre el central madridista. Es curioso que estas cosas pasen solamente cuando los jugadores madridistas fallan en la selección y no en su club. Mientras juegan en el Real Madrid sus fallos se perdonan y son ídolos nacionales, pero al revés no parece ocurrir.

Ahora la lesión de varias semanas solamente pospone este debate, y quizá incluso lo agrava porque en ausencia del de Camas se afianzará otro central, previsiblemente será Varane junto con Pepe, o Nacho, si el portugués no está al 100%. La vuelta de Ramos será una prueba de fuego para Zidane.

En todo caso, lo que muchos madridistas no ciegos llevamos viendo ya muchos años, ahora lo ven también el resto de españoles: Ramos es un lastre. Son palabras gruesas lo se, y preferiría no pronunciarlas, pero ahora mismo Sergio Ramos atendiendo al desempeño de los últimos años, e incluyo el año de la décimo, no ha hecho más que una decena de buenos partidos.

 Y luego están sus goles, algunos de ellos providenciales. Pero también lo fueron el de Mijatovic en la séptima o Zidane en la novena y no por eso siguienron siendo titulares indiscutibles los siguientes 4 años.

 La hora de Ramos parece que llegó hace tiempo, y es que el central de Camas, en vez de aprender y mejorar con el tiempo, parece haber empeorado, tomando decisiones cada vez peores. Recuerda demasiado al caso Casillas y ya sabemos como acabó aquel…

 Ramos es ahora mismo uno de los 3 o 4 jugadores mejor pagados de la plantilla. Un sueldo que no está acorde a su nivel en el campo. Pero es el capitán y un jugador que ha sido muy importante para el equipo en el pasado. ¿Qué se hace con Ramos?

 La solución más obvia que es buscar a uno o dos centrales jóvenes (a Pepe le queda ya poco también) y que Ramos figure como tercer o cuarto central, parece una utopía. Así lo marcan los precedentes con la gestión de Casillas, Raúl y Hierro, previamente. Cada uno de ellos, por cierto, ha ido empeorando al siguiente. Parece que la selección natural es inversa en el Real Madrid y en vez de interpretar adecuadamente los fallos de sus predecesores en la gestión de su suplencia, los siguientes capitanes han hecho lo contrario.

 El problema no es menor, porque el Real Madrid no se puede permitir un central que cueste a penalty por cada dos partidos y a tarjeta por encuentro, más uno o dos errores graves. Bueno ni el Real Madrid ni ningún equipo.

 Ramos que fue un portento físico como pocos, suplía su falta de inteligencia táctica con muchísima velocidad y potencia, y también agresividad. Ahora, perdida la velocidad y potencia, solo queda agresividad, y eso, sin el timing adecuado da lugar a múltiples errores.

 La gestión del ocaso de Sergio Ramos como la de Cristiano Ronaldo, determinará el futuro a corto plazo de este Real Madrid. Dos jugadores con demasiado peso, taponando el liderazgo de otros jugadores ahora mismo más capaces defensivamente, y lastre tanto económico como deportivo. Pero esa pésima gestión no es nueva y lo más probable es que se resuelva igual de mal que las otras.

Empate en en el Bernabeu contra el Villarreal

El Real Madrid pinchó su primer partido contra el Villarreal, un partido trampa, contra un rival no sencillo y tras varios partidos en los que el juego había ofrecido dudas. Es curioso que el equipo de Zidane hizo de los mejores partidos de la temporada, pero hay jugadores que todavía no están a punto y eso se nota mucho en este tipo de partidos.

Ramos rematando

Ramos remantando

Es el riesgo de rotar con tantos jugadores para que toda la plantilla esté enchufada, que se tarda en poner el equipo a punto. Ahora mismo, la segunda unidad ofensiva, con Lucas, Morata y Asensio, está más en forma que la primera, la siempre titular BBC. Vienen de lesiones o del Europeo y la labor de Zidane es ponerlos a punto para empezar a competir.

Por otra parte, este equipo es peor sin duda sin Casemiro y sin Modric, dos jugadores prácticamente irreemplazables, especialmente el brasileño.

Con todo, el Real Madrid jugó una primera parte floja, mientras que  ya en la segunda apretó. Lo hizo mucho y bien por momentos, pero no fue suficiente. El asedio al que sometió al Villarreal contrasta con la pasividad de la primera parte en la que sendos errores de Varane y de Ramos provocaron un penalty que puso al equipo por detrás. Lo de Varanne ya preocupa porque ha perdido su sobriedad y lo de Ramos ya es simplemente costumbre. Lo que Ramos te quita, Ramos te da. Pero sus goles no justifican sus errores, ni tampoco tiene sentido que sea el único jugador junto al portero, que no ha rotado.

Analizando el partido con el resultado del Camp Nou, podría decirse que son dos puntos perdidos de posible ventaja contra rivales directos como el F.C Barcelona y el Atlético de Madrid. O se podría pensar al revés, y el Barcelona no está a solo 1 punto. La liga, ya se sabe, se pierde o gana en este tipo de partidos. Aunque por otro lado, la liga es muy larga y apenas estamos al inicio y no hemos visto la mejor versión blanca.

Como nota positiva el partido de James, el mejor de los 11. El colombiano es el de la primera temporada, Corre hacia adelante y hacia atrás, y luego su calidad hace el resto. Ahora mismo es un jugador que tiene que tener minutos. Sigo pensando que esta plantilla es muy completa y que el objetivo debe ser ganar el máximo de puntos posibles, rotando, para que allá por enero o febrero, todos los jugadores puedan ser usados y no haya una excesiva carga de minutos para ninguno. Y esa labor, con 17 o 18 jugadores disponibles, es la que está haciendo Zidane. Paradójicamente, solo faltan por incluir Cristiano Ronaldo y Benzema. Recordemos el comienzo del luso el año pasado, bajísimo de forma. Al francés se le ve también todavía muy pesado.

Para acabar, señalar la mala actuación del árbitro, que se comió penalty y medio por lo menos y estuvo pésimo en los minutos finales. Bien es cierto que el otro día en el partido del Español le regalaron a los blancos la no expulsión de Ramos. Lo comido por lo servido, pero espero que no se acostumbren.

 

Ramos lo vuelve a hacer: el Madrid gana la Supercopa

Supercopa de Europa

Supercopa de Europa

El Real Madrid lo volvió a hacer; volvió a ganar un partido que tenía perdido. Como en la décima con el gol de Ramos y como en la undécima (el equipo jugó la prórroga prácticamente con 9), y como en tantas y tantas ocasiones. Así se forja una leyenda y la del Real Madrid es que nunca puedes darlo por muerto.

 Esa leyenda se ha reforzado en los últimos años, con un nombre fuertemente asociado, el de Sergio Ramos. Decía alguien en Twitter que lo que Ramos te quita, Ramos te lo da. Y así es. Tras provocar un penalti dudoso -y tonto-, luego fue el propio jugador de Camas el que empató el partido en el minuto 93. Y pudo haberlo sentenciado si no le hubiese anulado un gol, también dudoso.

 Empiezo a pensar que Ramos representa esa esencia del Real Madrid, ese jugador capaz de luchar hasta el final y demostrar una inmensa casta, pero también capaz de tirar partidos por falta de concentración. Si le unimos cierto carácter de divo, tenemos la coctelera perfecta. Pero Ramos es el capitán del Madrid, es un producto prácticamente hecho en el Madrid (llegó con 19 años) y ya nadie le va a cambiar. Los odiadores profesionales (los famosos haters) y los aduladores seguirán estando ahí, y el resto, los que intentábamos mantener cierta ecuanimidad ante su verdadero rendimiento, no podemos menos que valorar sus virtudes y criticar sus defectos, y asumir a Ramos tal y como es.

 Pero además de Ramos, ayer vimos a una serie de jugadores que representan también al Real Madrid, con el añadido de que son canteranos. Jugaron hasta 5, 6 si contamos a Marcelo y destacaron por encima de todos Carvajal, Lucas Vázquez y Casemiro. Cualquiera de los tres es para mí titular indiscutible en este equipo. El gol de Carvajal en la segunda parte de la prórroga es casta, pero también inteligencia y calidad. Ahora mismo hablamos del mejor lateral derecho del mundo. Lucas estuvo presente durante todo el partido; sus 120 minutos al completo atacando y defendiendo, justamente lo que se pide en un jugador. No da un regate de más ni uno de menos, sabe sacrificarse por el equipo pero también tiene un centro preciso para los delanteros.

 Y por último, Casemiro, mi debilidad, un jugador de esos que hacen lo que llaman el trabajo sucio. Un auténtico fontanero que limpia todas las jugadas del rival y que está presente siempre defensivamente. El mayor acierto del Real Madrid esta temporada sería mantener a Casemiro como titular y si acaso traerle una competencia que no altere al equipo. Alguien que permanezca de suplente para darle relevos puntuales. El brasileño todavía tiene que mejor la salida de balón, aunque ahora mismo tampoco lo hace mal.

 El Real Madrid no fue claramente mejor que el Sevilla. De hecho se vio al equipo espeso en muchos tramos del partido, y los cambios no mejoraron sustancialmente al equipo. Ni Modric, ni Benzema ni James parecían estar mejor físicamente que los titulares. Estos, con una media de edad de 24.7 años, demostraron que el equipo tiene banquillo. A excepción de Casilla (29), Ramos (30) y Marcelo (28) el resto de los jugadores eran todos menores de 25 años. Especialmente joven Marcos Asensio, que marcó un auténtico golazo y que pone contra las cuerdas tanto a Isco como a James.

La tercera Supercopa vuela hacia Madrid, y Zidane sigue ganando crédito. Suya fue la apuesta de no alinear a determinados jugadores. No olvidemos que el equipo jugó sin 4 titulares indiscutibles (Bale, Cristiano Ronaldo, Kroos y Keylor Navas) y dos solo en la segunda parte (Modric y Benzema). Casi todos ellos son los mejores en sus respectivas posiciones. Ese es el crédito de Zidane, poder alinear a casi todo suplentes, darles confianza y esperar que los titulares sigan involucrándose. Confiemos en que así sea.

James se apunta a la rebelión de la plantilla

James, seguramente el mejor jugador de la plantilla del Real Madrid y uno de los jugadores con más futuro, se ha unido a la moda de las declaraciones poniendo en duda al entrenador, iniciada por Ramos.

James Rodríguez con la selección de Colombia

james tras marcar un gol durante el mundial de Brasil

A eso hay que añadir que Cristiano Ronaldo ha decidido realizar una serie de declaraciones poniendo en duda su futuro, con la inestabilidad que este tipo de afirmaciones suele provocar en un club como el Real Madrid.

Y si James, Ramos y Cristiano Ronaldo no están contentos con el devenir del equipo, es fácil que otros les sigan los pasos. Es lo que ocurre cuando los capitanes en vez de liderar el equipo con declaraciones correctas lo hacen al revés.

Hasta hace poco considera a James uno de los “listos” del equipo; uno de esos jugadores de equipo, que acataban las decisiones del entrenador y luchaban por ser mejores y por ganarse al entrenador, respetando las normas. Con estas declaraciones, James demuestra ser lo suficientemente listo como para haber aprendido como funciona el vestuario del Real Madrid y sus resortes para presionar, y lo suficientemente tonto como para ayudar a arruinar un nuevo proyecto del equipo

El entrenador del Real Madrid, Rafa Benítez es quien manda sobre la alineación, el máximo responsable de sus resultados y la máxima autoridad, nos guste o no. Y por tanto, poner en duda sus decisiones equivale a poner en duda lo más básico del club.

Es absolutamente impensable alguna de estas declaraciones en tiempos de Don Santiago Bernabeu. Y en caso de haberse producido, el resultado habría sido muy distinto,como se observa en este artículo.  Ninguno de estos jugadores, ni de otros que anteriormente osaron levantar la voz contra su club, presidente, afición o entrenador, seguiría en el equipo.

Dicho esto, para mí James tiene que ser titular siempre. Me parece desde el primer día que llegó un jugador espectacular. Pero ese error de Benítez no lo puede juzgar ni el propio jugador ni ningún otro de la plantilla. Lo juzgará en todo caso el presidente o los resultados.

De lo contrario, el equipo se convierte en lo que ya es, una jaula de grillos donde todos opinan en público, poniendo en duda al entrenador, al médico o a quien sea.

Otra vez Ramos: recado a Benítez

Parece que algunos todavía no entienden el refrán que dice que donde manda capitán no manda marinero. Esa máxima que también tiene que aplicarse en el fútbol parece que no aplica para Ramos. El central sevillista sale una y otra vez a la prensa para hablar y contestar públicamente a sus entrenadores o al presidente si hace falta. Es una constante que se viene repitiendo.

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No es un hecho cualquiera y por ahí se empiezan las crisis porque menoscaban la autoridad del entrenador. Ya pasó con Mourinho, pasó con Ancelotti al que defendió el de Camas y acaba de pasar con Benítez.

Las palabras de Ramos: “Es un fallo de infantiles, pero no me quita el sueño. Benítez lo que me tenga que decir me lo dirá a la cara cuando me vea. No me preocupa ni me molesta. Todos cometemos errores y no los hacemos queriendo. Igual que se habla de mi error, se hablará de los cambios…”

Parece lógico que el entrenador haga reproches a sus jugadores, en púbico o en privado, pero es su labor el asegurarse el buen rendimiento de la plantilla. En ese contexto se explican sus críticas hacia Ramos, que dicho sea de paso cometió un terrible error en el penalti. La excusa de haber jugado infiltrado no le protege. Su misión no es jugar, sino jugar de manera excelente, acorde al salario que cobra como superestrella.

Y por supuesto, su función no es en ningún caso hablar de si los cambios fueron o no apropiados. En ninguna empresa los subordinados critican a sus jefes y cuando lo hacen hay o al menos debe haber consecuencias.

Resulta del todo intolerable que Ramos se escude de sus errores criticando los errores de Benítez. Eso sería como si Benítez justificase su derrota alegando que Florentino no le trajo a un delantero o a un medio.

Cada vez vemos a un Ramos más prepotente, ejerciendo ese caciquismo que tan bien conocen muchos madridistas. La renovación parece haber reforzado aún más su estatus. A partir de ahora cada error suyo se compensará con sus aciertos pasados. Si además de su flojo rendimiento en el campo se suma su pésimo comportamiento fuera del campo, tenemos el cocktail perfecto para que acabe implosionando el vestuario y Benítez con él.

Mi solución, cortar por lo sano. Banquillo para Ramos, reprimenda privada y/o pública y empezar a peinar el mercado en busca de un central. A la siguiente de Ramos se le pone a la venta públicamente y se ofrece al mejor postor.