El Real Madrid a las puertas de la final de la Copa del Rey

Esta noche el Real Madrid se encuentra ante su penúltimo obstáculo para lograr la ansiada Copa del Rey. El Sevilla, un rival cada vez más belicoso, pretende apartarle de una final ante el Barcelona, que muchos madridistas temen. Muchos querrían quizá perder ante el equipo hispalense y evitar el mal trago de jugar ante el Barcelona. Y sin embargo, yo creo que no hay nada más beneficioso para el equipo blanco que un partido contra el Barcelona, para demostrar que el 5-0 fue un accidente.

En todo caso, para que se de ese futuro partido antes hay que ganar o empatar contra el Sevilla en el Bernabeu. A la vista de los antecedentes de este año del equipo blanco, y de los antecedentes de Mourinho como local en sus equipos es ciertamente difícil que el Sevilla logre la victoria ante el Real Madrid.

No hay que descartar sin embargo ninguna opción en el fútbol, que para eso es el deporte rey. El Sevilla, que quiere revalidar su título, necesitaría solamente marcar un gol más que el Real Madrid para clasificarse. Viendo la calidad de muchos de sus futbolistas no parece difícil. Y ahí es donde entra el desempeño del Real Madrid.

Podemos ver al Madrid que cayó ante el Osasuna, o ver al Madrid que conquistó Sevilla hace dos semanas. Tiendo a pensar que al equipo blanco le vienen mejor los rivales de enjundia que los partidos a cara de perro contra rivales menores. Al menos este año, con la excepción claro del partido del Camp Nou.

El Real Madrid, apoyado previsiblemente por una afición cansada de ver como los rivales aprovechan sus partidos contra el Real Madrid para obtener sus minutos de gloria, vilipendiando al equipo blanco, plantearan un partido animado, apoyando a su equipo. O al menos ese debería ser el guión, en un Bernabeu históricamente frío. Aunque no creo que el famoso vídeo de las caras pintadas y las posteriores declaraciones de Of Nest(Del Nido en versión anglosajona) congratulándose de haberle pagado al creador del vídeo contribuyan a aplacar los ánimos.

Tampoco lo hace el hecho de que el Real Madrid sea recibido como si fuese el equipo de la Gestapo. Habrá algunos(piperos) que piensen que el botellazo a Casillas es casual. Otros(antimouriñistas) dirán que es culpa de Mourinho y sus provocaciones, ignorando que el año pasado Pelegrini, ese señor con cara de pena (Tristegrini), recibió un objeto volador.

Al menos siempre quedará la coherencia de los osasunistas(antimadridistas) que odian a los blancos sin importarles quien entrene ni que jugadores tengan. Expresan su odio ostensiblemente ya sea en forma de insultos, protestas continuas o simplemente interrumpiendo el partido lanzando balones al campo(vergonzoso). Un método como otro cualquiera para convertir el fútbol en un deporte insoportable. Un deporte distinto según se juegue en Inglaterra o en España. Al menos así lo entienden los jugadores que han jugado allí como Cristiano, que ven como los árbitros permiten todo tipo de interrupciones y juego marrullero. Picardía lo llamamos los españoles, recordando libros como el Buscón o las famosas novelas de picaresca.

Es precisamente el Sevilla uno de los grandes representantes de ese juego con constantes interrupciones, caídas, desmayos varios y pérdidas variadas de tiempo. Lo vimos en la ida de la liga, con la permisividad del árbitro. Ahí empezó por cierto el cabreo de Mourinho, con su famosa lista de errores.

Nada mejor que una severa derrota sevillista para bajarles los humos y devolverles a su realidad, en la que no son más que otro equipo que pretende hacer su agosto a costa del Real Madrid. Ya lo consiguen con los ingresos televisivos y pretenden hacerlo también en los medios de prensa y deportivamente. Como lo primero es una guerra pérdida al menos el Real Madrid puede imporner su superioridad deportiva y devolver al «mehó equipo der mundo» a su sitio.