La puta épica

La épica le debe mucho al Real Madrid. En los últimos tiempos cuesta no identificar esa palabra con el Real Madrid, pero con partidos como el de hoy es imposible no hacerlo.

Tanto están asociados, que el eterno rival, el F.C. Barcelona ha querido incorporar este concepto, ganando el otro día en el minuto 92 en el Bernabéu y remontando antes al PSG en la Champion. Ahora bien, cuando se gana contra 10 como contra el Real Madrid o cuando la remontada sirve para caer más tarde contra la Juventus por 3-0, entonces la épica pierde su significado.

La épica del Real Madrid seguramente haya provocado entre sus millones de aficionados, varias decenas de infartos, o como mínimo habrá hecho que miles de sus aficionados hayan envejecido con rapidez. Con partidos como el de la final de la décima, ligas como la de Capello o con temporadas como la actual de Zidane, el aficionado blanco envejece más rápido. Pero al mismo tiempo disfruta el doble las victorias de su equipo.

La épica tiene que tener ciertos elementos de infortunio, como el penalti fallado por Cristiano Ronaldo ante el que seguramente sea el mejor parapenaltys de la historia, Diego Alves. La mitad más uno del estadio sabíamos que se fallaría ese penalti y que ese fallo supondría que el equipo sufriese hasta el penalti.

Quizá alguno habría preferido hoy que se marcase ese penalti, con un 2-0 tranquilo y sosegado o quizá un partido mecánico del Real Madrid, una contundente goleada, sin ir más lejos como el 2-6 del otro día ante el Deportivo de la Coruña. Uno de esos partidos rutinarios, sin gracia, en el que los goles caen uno detrás de otro y a partir del 3º apenas se disfrutan y se aplauden por inercia.

La otra opción es lo de hoy y lo de gran parte de la temporada (hasta 8 goles ha marcado el Real Madrid en los últimos 10 minutos) el gol de la épica, con sufrimiento previo, con el 1-1. Un empate del Valencia como marcan los cánones, con gol de un ex.canterano, tras una falta absurda de Casemiro y con Keylor Navas menos “gatuno” de lo que debería.

Cuando eso pasa a poco menos de 8 minutos del final ya se sabe lo que toca en el Bernabéu: toque de corneta. De pronto, donde antes había un equipo de ritmo lento y cansino, aparece un equipo dinámico, con una vitalidad propia de chavales de 18 años, jugando cada balón como si fuese la última jugada de sus vidas

Mientras eso ocurre, el aficionado tiene un ojo en el videomarcador, comprobando como ahora el tiempo pasa más rápido, y otro ojo en el terreno de juego, esperando que el balón pase rápidamente a los pies de los jugadores madridistas. Entre medias, muchos nervios y la sensación de que la épica nunca llegará. Por eso es épica, porque no se espera.

Y así es como ha llegado el gol de Marcelo, después de una buena jugada de Morata. Un 2-1 que mantiene al Real Madrid en la lucha por la liga, y que acentúa el mito de la flor de Zidane. Hoy, el técnico francés apostó con James, que le devolvió la confianza con un gran partido, al contrario que Benzema. Pero llegados a este punto, los destinos de Zidane son inescrutables y sus decisiones deben tener la lógica de quien fue antes un jugador de super élite. Sobre todo no habrá discusión mientras lleguen las victorias y los títulos. Aunque sean por la vía de la épica.

 

Final Four para el Real Madrid de Laso

Final Four, es decir, semifinales de la máxima competición continental de baloncesto, es una expresión inglesa a la que nos hemos habituado los madridistas en los últimos años. Concretamente con esta participación, el Real Madrid la habrá jugado en 4 ocasiones de las últimas 6.

Debería ser un dato normal para un club de la fuerza del Real Madrid (en fútbol son 7 semifinales consecutivas), pero lo cierto es que no hace tanto el club nadaba en el más absoluto caos, sin rumbo, con constantes cambios de jugadores y de entrenadores, subyugado por el poderío del F.C. Barcelona, con una participación en la Final Four en 16 años, para salir doblemente apaleado por 19 y 18 puntos, en las semifinales y en la lucha por el 3º y 4º puesto.

Ese era el Real Madrid antes de la llegada de Pablo Laso, que ha sido capaz de transformar completamente la sección y convertirla en una sección ganadora, con una nada despreciable cifra de títulos de 5 Copas del Rey, 3 Ligas ACB, 3 Supercopas de España, 1 Euroliga y 1 Copa Intercontinental. Un lustro de títulos a los que he incluido la Copa del Rey de este año y se podría sumar Euroliga y Liga ACB. En la primera el equipo está a dos partidos, y en la segunda queda algo más de mecha.

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El camino no es fácil y los retos son constantes como se vio durante el partido de ayer. El Darussafaka es un equipo rocoso, con jugadores de gran talento individual y con un entrenador top de Europa. Con la eliminatoria 1-1, tras un segundo mal partido muchos volvieron a criticar al equipo, especialmente a Pablo Laso. Injustamente como casi siempre, porque si suyos son los fracasos del equipo, también lo son los méritos. Uno de ellos el de lograr que su equipo gane dos partidos consecutivos en Turquía, para cerrar las series y enfrentarse a otro equipo turco.

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Espera esta vez el Fenerbahce de Obradovic, un equipo durísimo, que ya el año pasado apeó al Real Madrid de la Final Four por un contundente 3-0. Pero en aquellos encuentros el equipo blanco no estaba en su mejor momento, y como se ha visto en los duelos recientes, este equipo es tan bueno o mejor que el de Obradovic. Los precedentes hablan de una victoria en casa por 9 puntos y una derrota en Estambul por 1 punto. Pero eso son justamente precedentes, en partidos además de temporada regular, alejados de la inmensa tensión de una Final Four.

Por fortuna, este Real Madrid ya no es el equipo bisoño de antaño, aquel conjunto de jugadores en su mayoría jóvenes que cogió Laso en los primeros años. Este es un equipo curtido en mil batallas, concretamente en 3 finales de Euroliga, que ha levantado muchos títulos, y que cuenta, para bien y para mal, con jugadores de gran veteranía. Esa falta de energía la ha sabido suplir Pablo Laso rotando mucho al equipo e incorporando a prácticamente todos los jugadores, demostrando gran profundidad de banquillo.

Hablamos de un equipo con una media de edad de 30 años, en el que solamente Luka Doncic desentona con sus 18 años, aunque su comportamiento en la cancha sea el de todo un veterano. Quizá esa pueda ser la gran baza contra el equipo turco, algo más joven, aunque suplido eso por la veteranía y conocimiento del gran Obradovic.

Vuelve la liga para el Real Madrid

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El fútbol no se para y el Real Madrid tiene que demostrar esta noche contra el Deportivo de la Coruña, que quiere ganar la liga y que está dispuesto a sufrir hasta el último partido. Eso es lo que tendrá que hacer después de la derrota del pasado domingo contra el F.C. Barcelona. Quedan 6 y 5 partidos respectivamente a uno y otro, con la gran diferencia de que los culés estarán centrados solamente en la liga.

Son necesarias 5 victorias y un empate en lo que resta de liga, contando con que los de Luis Enrique no van a pinchar. No lo hicieron el año pasado en los últimos 5 partidos, después de perder ellos también contra el Real Madrid en el Camp Nou. Aquel 1-2 sirvió para recortar 13 puntos, pero fue insuficiente para los de Zidane. Ahora, toca hacerlo a la inversa y no pinchar hasta el final.

Bien es cierto que el calendario no es sencillo, con solo dos partidos en casa: Valencia y Sevilla, don rivales siempre difíciles, y 4 salidas. Pero el Real Madrid tiene algo que no tiene el F.C. Barcelona, que depende de sí mismo. Estoy convencido de que nadie se cambiaría por el rival. Y mucho más si tenemos en cuenta que el Real Madrid está a dos partidos de la final de la Champion League.

Así pues, toca ser positivos, acordarse de la victoria sufrida contra el Bayern de Munich y pensar que lo del Bernabeu fue un accidente. Bien es cierto que ambos partidos se parecen demasiados, con el equipo de Zidane permitiendo que se conviertan en un peligroso correcalles, en vez de dominar el ritmo del encuentro, aprovechando el resultado. Eso es oficio y madurez futbolística, y parece mentira que a estar alturas y con los jugadores que tiene el equipo, no se hiciese. Pero el fútbol es un espectáculo impredecible, que vive de los aciertos y de los errores-

Ahora toca ver la mejor versión del equipo y de Zidane, con 17 o 18 jugadores involucrados, necesarios todos ellos para el reto de jugar 7 partidos en tres semanas. El equipo tiene que jugar cada partido super motivado, como si fuese la final de Champion. Quizá ese sea el único momento en el que los jugadores madridistas juegan concentrados y al 110%.

Se puede lograr un doblete histórico, Champion League y liga, algo que no le ocurre al club desde 1957, o se puede lograr un “nadaplete”, en este caso, no histórico, por desgracia, y dejar al club sin ningún título. Ambos escenarios son posibles, también para el club rival, que puede lograr otro doblete Liga y Copa del Rey o la nada.

La diferencia es que el Real Madrid depende de sí mismo para lograrlo. ¿Algún aficionado o jugador del Real Madrid se cambiaría en este momento por los del F.C. Barcelona? Yo desde luego que no, a pesar de que espera un super rocoso Atlético de Madrid en Champion League, y 6 partidos en liga donde cada rival va a jugar como si fuese el Milán de Sacchi.

 

 

Messi tumba al Real Madrid

Messi celebra un gol

Messi celebra un gol

Oportunidad perdida del Real Madrid para sentenciar y dejar al F.C Barcelona en la Uvi. Pareciera como si se quisiese revivir a un equipo que llegaba agonizante. Este es el mismo Barcelona que no metió un gol en 180 minutos contra la Juventus, y el mismo equipo que no hace tanto cayó en Málaga y en Coruña. ¿Qué ha cambiado?

 Pues bien, lo que cambió no fue el F.C.Barcelona, sino el Real Madrid, que cometió dos errores al principio y al final. Uno, por parte de Zidane, alineando a Bale, que se marchó después de 30 minutos inanes, lesionado otra vez, y otro, más grave aún, de la mitad ofensiva del equipo y de Marcelo, por permitir una contra en el minuto 92.

 Así se podría resumir un partido que entre medias tuvo un penalti no pitado a Cristiano Ronaldo en el min 1 (muy pronto dirán algunos, como el del Camp Nou), una expulsión perdonada a Casemiro y otra expulsión ultra rigurosa a Ramos. Conclusión: el VAR sigue siendo necesario. ¿Habría cambiado eso el partido? Seguro, aunque nunca sabremos cómo.

 La realidad que deja el partido es una: el Real Madrid ha perdido gran parte de su ventaja porque hoy el F.C Barcelona ganó no 3 puntos, sino 4. Como en otras ligas perdidas, el goalaverage es suyo. No es de extrañar el 1 de 8 en ligas del Real Madrid, viendo los resultados entre ambos equipos. Al final, esos duelos determinan mucho, y suponen 3 puntos quitados al rival, que añades a tu casillero. Es así de simple.

 Es curioso que el F.C. Barcelona gane hoy el partido a la contra. Hace no tanto estaban prohibidas. Ese fallo de Marcelo no parando la contra le arrastrará mucho tiempo si finalmente se pierde esta liga.

 Hoy el F.C. Barcelona sale mucho más vivo que antes, con el mejor Messi, que hizo mucho daño, pero porque el Real Madrid le permitió hacerlo. Dejar al jugador argentino con tantos espacios, sin marcas escalonadas, y con prácticamente solo Casemiro atento es un suicidio. Y esa libertad de marca ha condicionado un partido que el equipo de Zidane solo controló en los primeros 10 minutos de cada parte.

 Y el Real Madrid sale con dudas, sabiendo que tiene 7 partidos en 21 días, con un empate como margen de error, como mucho, contando con una victoria en Balaídos que no será ni mucho menos fácil. Quedan 18 puntos por jugar y con 16 el Real Madrid es campeón, pero entre medias hay dos duelos a cara de perro contra el Atlético de Madrid. Y además el F.C.Barcelona tendrá una semana para preparar cada uno de sus partidos.

 Como se suele decir, la liga es muy larga, pero últimamente a los blancos se le hacen más largas a los culés.

El día D: Real Madrid -F.C. Barcelona

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El gran duelo ha llegado y como quien tiene que desembarcar ante su gran enemigo, hoy se enfrentan dos clubes rivales, dos enemigos irreconciliables. Una enemistad que se ha ido acentuando en el transcurrir de los años hasta alcanzar una tensión casi insoportable, entre dos clubes que en realidad se odian. En paralelo al reto secesionista de Cataluña, algo inherente a esta rivalidad, por el carácter político que ha desempeñado el F.C.Barcelona, el Real Madrid se ha interpuesto como el rival, a pesar de ser un club que en temas políticos jamás ha entrado.

Esa rivalidad entre dos de los clubes más ricos y potentes del mundo es global en el siglo XXI, incluso en las redes sociales, trascendiendo del ámbito deportivo. La rivalidad ha llevado sobre todo al F.C, Barcelona ha realizar graves acusaciones como la de Piqué, respaldada por un directivo y por el máximo mandatario del club. Personalmente considero que el Real Madrid debía haber respondido como club, pero Florentino Pérez realmente nunca ha entrado en estas batallas.

Así pues, lo que pasa en el terreno de juego es lo que finalmente permite ganar esta rivalidad que en los últimos años el Real Madrid parece haber impuesto gracias a las dos Champion League ganadas. Ese título, más que ningún otro proyecta a un club de fútbol. Ese hecho contrasta con otro que dice que este ha sido el mejor F.C. Barcelona de la historia, con una década repleta de éxitos y títulos. Y sin embargo, en los últimos 6 años, Messi y su equipo solo ha logrado una Champion League, tres eliminaciones en cuartos y dos en semifinales. Mientras, el Real Madrid de Zidane camina con paso firme hacia su séptima semifinal consecutiva y quizá la segunda final seguida.

Ahora, la liga es otra cosa, y ahí, el Real Madrid, con una liga de las 8 últimas, ha sufrido, esta vez sí, la hegemonía del F.C Barcelona. La última gran derrota fue el 0-4 con Benítez, revertido eso sí con Zidane, con aquel 1-2, y con un empate este año en el Camp Nou, en el que el Real Madrid fue mejor que su rival. Esos últimos dos duelos sirven para calibrar el distinto estado de ambos equipos y sobre todo la aportación de Zidane, con un equipo que ha pasó de una humillante derrota a dominar a su rival. Esa superioridad debería confirmarse hoy en el campo.

En estos últimos clásicos, la figura de Messi ha menguado, a pesar de haber sido previamente el jugador más determinante, como dicen los números. Lleva desde marzo de 2014 sin marcar al Real Madrid y muchos partidos con malas sensaciones. No se puede entender este F.C. Barcelona sin su presencia, como no se podría entender al Real Madrid sin Di Stéfano, en su día.

Y por eso, la presencia de otros jugadores que le den el relevo es tan importante. Mientras que en el Real Madrid, en el peor año de Cristiano Ronaldo, muchos otros jugadores han cogido el relevo, en el equipo culé, solamente Neymar puede ejercer ese relevo por edad, y Suárez por rendimiento. La  baja definitiva del brasileño tras el mareo jurídico innecesario le resta bastantes posibilidades en el duelo de hoy. Ningún otro jugador del banquillo de Luis Enrique se acerca a su nivel, apenas al nivel de un gran club. Ni Alcácer (30 millones), André Gómes (35 millones), los nuevos fichajes, o Iniesta o Sergio Roberto ofrecen siquiera la mitad del nivel del brasileño.

Y ahí reside gran parte de los males de este F.C. Barcelona, en una plantilla muy descompensada, con un 11 titular competitivo-aunque cada vez más viejo- y un 11 suplente muy lejos del nivel. Y ello a pesar de que este año el club se ha gastado en los últimos tres años más de 330 millones de euros en renovar al equipo (120 mill esta temporada, 51 la pasada y 166 la anterior). En la acera contrario el gastó en los últimos dos años ha sido netamente inferior, 200 millones de euros, solo 30 millones este año y el resultado ha sido la incorporación de jugadores jóvenes, de futuro y con talento como Asensio, Morata, Kovacic, James o Kroos. Mientras el F.C.Barcelona tiene como jugador de futuro y contrastado a Neymar, cuyo coste por cierto está muy lejos de los 88 millones declarados, y es posible que sea más cercano a los 200 gastados por el Real Madrid.

La guerra del futuro la va ganando el Real Madrid, con una plantilla repleta de jóvenes prometedores, pero lo importante es el presente y hoy, Zidane tiene una oportunidad perfecta para dejar la liga casi cerrada. Una victoria le dejaría con 6 puntos, que serían 7 con el golaverage, más el partido menos contra el Celta. Un colchón que le permitiría centrar esfuerzos en la Champion League y rotar aún más. Por el contrario, una derrota o un empate significaría darle alas al F.C. Barcelona que va a tener todas las semanas para centrarse en la liga

Habemus semifinales

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Pasadas más de horas del sorteo de Champions, toca analizar con calma las semifinales y las opciones de cada equipo. Decir previamente que en unos semifinales no hay rival bueno ni malo. Si se quiere ganar la Copa de Europa hay que ganarlos a todos, y si han llegado a esa fase será por algo.

Este comentario es importante aclararlo porque el Mónaco puede en un momento dado dar la sorpresa. No sería la primera en el fútbol ni la última. Son un equipo con jugadores muy potentes, especialmente Mbappé (del que hablaré próximamente), y con mucho gol y poderío ofensivo. La Juventus es justamente lo contrario, un equipo muy poderoso defensivamente, poco dado a alegrías o espacios. Será una eliminatoria divertida.

Y luego está el duelo de Europa, ya un clásico, repetido en los últimos 4 años y que es un auténtico interrogante. ¿Es mejor el doble partido para el Atlético de Madrid? ¿Lo es para el Real Madrid? ¿Influyen los precedentes?

Respondiendo primero a la segunda pregunta, es indudable que en la cabeza de los jugadores atléticos habrá dudas cuando se combine el himno de la Champion con las camisetas blancas enfrente. Como a Nadal cuando juega contra Djokovic, le vendrán a la cabeza todas las derrotas anteriores. Y seguramente, viceversa.

Ahora bien, la estadística está para romperla y en el fútbol cada partido es un suceso independiente. Bien es cierto que en las tres últimas eliminatorias los del Cholo fueron eliminados, también en una a doble partido. Pero todo eso da igual, y lo que suceda dentro de 10 días, no debería tener demasiado que ver. Cambian algunos jugadores (pocos), los estados de forma, los estado psicológicos y las circunstancias, con dos partidos en vez de uno.

En 180 minutos lo que cambia es que se pueden cometer más errores, y por lo general, un equipo de más calidad tiene más oportunidades para demostrarla. En el primer caso, el Atlético de Madrid es un equipo diseñado para cometer muy pocos errores. Su gran virtud es la capacidad de concentrarse y ejecutar un plan previamente diseñado por su entrenador, Simeone, auténtico artífice de los logros rojiblancos. En el segundo caso, es indudable que el Real Madrid tiene en conjunto e individualmente más calidad que el Atlético de Madrid y son 180 minutos para demostrarlo.

El factor campo también es un condicionante. Ahora mismo ya no es tan importante la vuelta en casa y creo que ahí el Real Madrid quizá no se vea tan incómodo.Evidentemente ese resultado condicionará la vuelta. El último resultado entre ambos equipos, el 1-1 sería fabuloso para los rojiblancos y ahí tendrá que poner el acento Zidane.

Ese partido sirve como referencia aunque personalmente me pareció que ambos equipos no estuvieron a su mejor nivel. Y tampoco se juega igual un partido de liga que uno de Champion League.

Entre medias ambos equipos se disputarán el título de liga y la clasificación a la Champion, algo que no es menor. Por eso es tan importante para el equipo de Zidane ganar este fin de semana al Barcelona. Esos 6 puntos de diferencia son un colchón importante para rotar durante esas dos semanas, con partidos cada 3 días.

Cristiano Ronaldo doblega al Bayern de Munich

Santiago Bernabéu

Espectacular TIFO. Fuente: Real Madrid

El Santiago Bernabéu vivió ayer un duelo apasionante, un partido entre el Real Madrid y Bayern de Munich repleto de tensión, que se resolvió en una prórroga que el Real Madrid salió a ganar y ganó por 4-2.

Pero antes de eso, los bávaros salieron en tromba, con puñales por las bandas con las parejas Alaba-Ribery y Lahm-Robben, martilleando las bandas madridistas y colgando balones para que apareciese alguien. Fueron de 15 a 20 minutos de total dominio alemán, aunque sin tiros claros a puerta. Un doble remate de Thiago y de Robben que se fueron al cuerpo de Marcelo y fuera, respectivamente. El Real Madrid se cerró bien, y luego lanzó sus contraataques, más claros que los de los alemanes.

Durante todos esos minutos el Real Madrid sufrió en el medio del campo, con pérdidas de balón de Modric y de Casemiro, los dos irreconocibles, y con el equipo excesivamente atrás.

Pero a partir del minuto 25, el Real Madrid, gracias a la labor de Marcelo y Carvajal, impecables ambos, se sacudió el dominio alemán y conectó varios ataques de peligro. Tuvo Kroos dos disparos claros, de esos que suele marcar como quien emboca un putt de golf y Ramos otra que salvo bajo palos, Boateng, y dos disparos de larga distancia de Carvajal y otro de Cristiano Ronaldo dentro del área.

Marcelo

Marcelo señalándose el escudo. Fuente: Real Madrid

En la segunda parte se repitió el guión, aunque esta vez los alemanes se adelantaron en el marcador con un gol de penalty. Fueron esos primeros 15 minutos verdaderamente agónicos para el Real Madrid, que pudo haber recibido otro gol tras sacar Marcelo un gol en la línea de gol a Robben. El holandés fue el mejor de su equipo y fue un peligro constante. Hizo un partido memorable.

El partido con el 0-1 se congeló temporalmente -demasiada tensión en el ambiente- hasta que  apareció Cristiano Ronaldo en el minuto 75. Una asistencia de Casemiro acabó con un testarazo maravilloso del portugués. Un gol que fue eclipsado un minuto después por otro en propia meta de Ramos.

Cristiano Ronaldo

Cristiano Ronaldo

Y ahí se empató la eliminatoria, con un partido de altísima tensión hasta que Vidal fue expulsado. En esos 10 minutos, el Real Madrid atacó más y fue a por el partido con más claridad. También lo hizo en la prórroga, bien es cierto que con superioridad numérica, pero esos tres goles hablan del afán del equipo por cerrar el partido.

Y aquí, hay que hacer un punto y a aparte y hablar de los tres goles de Cristiano Ronaldo. Un hat trick en unos cuartos de Champion League, cuando el equipo más lo necesita. Esos tres más los dos de la ida son la huella que deja Cristiano en el Real Madrid. Goles, por cierto, de delantero centro puro, la posición en la que se está reconvirtiendo. Cinco goles contra todo un Bayern de Munich, una barbaridad. Es triste que tenga que pedir que no le silben. Pasarán décadas antes de que veamos a otro jugador capaz de hacer lo que ha hecho Cr7 en esta eliminatoria con 32 años, y lo que ha hecho en el Real Madrid.

En definitiva, el Real Madrid fue mejor en la eliminatoria. El cómputo total deja 23 tiros a puerta, 17 tiros fuera del Madrid y otros 17 parados por Neuer, por 7 tiros a puerta y 12 fuera del Bayern, con solo 5 paradas de Keylor. Datos que contradicen el mito de la pegada del Real Madrid, y que, sin embargo, sirven para ilustrar el mayor peligro generado por los de Zidane. Con otro portero que no fuese el internacional alemán, es posible que el Bayern de Munich se hubiese llevado 5 o 7 goles en ambos partidos, respectivamente.

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Respecto al arbitraje, decir que no fue bueno, pero para ninguno de los dos equipos. Una nueva muestra de lo necesario de instaurar el VAR cuanto antes.

Analizando con detalle las jugadas y sobre todo tras las declaraciones de los jugadores del Bayern de Munich, bien harían en volverse a meter en la cueva, especialmente Arturo Vidal, que habló de atraco. El chileno debió ser expulsado antes por esta jugada, en el minuto 47. Casi 40 minutos le regalaron antes de su expulsión e incluso 80 minutos, puesto que su primera amarilla debió ser roja, con una entrada por detrás a Isco. Si se hubiese expulsado a Arturo Vidal en el minuto 4 por esa entrada criminal al malagueño, el partido sí que habría sido otro. Y ahí se acaba cualquier comentario sobre atraco o robo. Se confunde con demasiada frecuencia una o dos jugadas mal pitadas con un atraco, que no es otra cosa que una constante reiteración de jugadas mal pitadas siempre en favor del mismo equipo.

Y con respecto a los goles en fuera de juego, no habrían sido necesarios si se hubiese pitado el fuera de juego del 1-2. Ese también era igual de fuera juego. Son jugadas todas ellas difíciles de ver y que requieren la tecnología.

En todo caso, poco se habló del penalty en la ida, injustamente pitado y que si el Bayern de Munich hubiese marcado, estaríamos hablando de otra cosa. Bien es cierto que se le perdona una tarjeta amarilla a Casemiro en una entrada a Robben (minuto 79). Hasta ahí las injusticias cometidas. Que ahora vengan los de la remontada histórica a saldar cuentas…

Que fácil es hablar de los árbitros cuando es contra el Real Madrid, aunque no se tenga razón. Nadie escuchó a ningún jugador del PSG quejarse ni tampoco a la prensa nacional hablar como hacen ahora de los árbitros aunque no tengan razón. Pero eso es el madridismo, la generación de envidia y odio de la otra mitad del mundo, el antimadridismo.

Pero mientras, por séptima vez consecutiva el Real Madrid está en semifinales,  Cristiano Ronaldo marcó su gol 100 en la Champion League y el mejor club del mundo está a solo tres partidos de su duodécima Copa de Europa. Y eso pasando por encima a todo un Bayern de Munich, el coco del sorteo y según “los entendidos”, jugando mal. Casi nada.

Real Madrid -Bayern de Munich: Lewandowski llegó

Bayer-Real-Madrid

Real Madrid contra Bayern de Munich es el mejor duelo posible en Europa, con dos gigantes de sus respectivos países y de Europa, pero también con una tradición de duelos entre ambos de tremenda tensión.

Se me viene al recuerdo un 2-4 con un gol de Effenberg. Aquel equipo tenía entre otros a un media punta de mucha clase, Scholl; a un delantero que siempre nos daba problemas, Elber y por supuesto a Kahn y a Salihadamidzi, dos jugadores que incendiarían con sus declaraciones varios duelos.

También el famoso gesto de Van Bommel se me viene a la memoria en un partido que acabó con 3-2. La vuelta, un 2-1 dejó fuera a un Real Madrid sumido en crisis en las competiciones europeas.

Y como no recordar la eliminatoria perdida en semifinales en la temporada 2011-2012, en unos fatídicos penaltys, en un partido apasionante, que habría cambiado la historia del Real Madrid y Mourinho, y seguramente mereció ganar el equipo blanco.

Todos esos recuerdos confluyen en uno solo, más potente que cualquiera, el 0-4 que eliminó al Bayern de Guardiola y que quedará para el recuerdo como el mejor partido del Real Madrid a domicilio.

Pero la historia sigue y esta noche hay que ratificar lo logrado en el Allianz Arena la semana pasada, con una segunda parte formidable, pero ante un equipo veterano, que no se dejará vencer fácilmente y que presentará en su alineación al gran coco, al delantero , de pésimo recuerdo para muchos madridistas.

El delantero polaco tiene la llave para meter a su equipo en la eliminatoria. Es ahora mismo uno de los delanteros más en forma del mundo, con 38 goles este año y 42 el pasado, pero sobre todo un dolor de cabeza constante para los centrales. A buen seguro Nacho sufrirá por alto con el polaco y Ramos también sabe lo que es enfrentarse a él.

Y por supuesto el resto de habituales, con veteranos como Xabi, Lahm, Robben o Ribery, todos ellos conscientes de lo que es el Bernabeu y de que en la Champion League todo puede pasar.

El Real Madrid juega con la ventaja de que el equipo bávaro debe marcar dos goles, y con la alta probabilidad de que sean capaces de marcar un gol, algo que ha sucedido en los últimos 54 partidos, de manera consecutiva. Todo un récord.

Bale no jugará y posiblemente lo hará Isco, lo que permitirá reforzar el centro del campo y el resto de jugadores, menos los centrales, lo harán descansados tras no participar en el partido de Gijón.

Ancelotti se enfrenta a su discípulo Zidane, para saber cuál de los dos estará en las semifinales como serio aspirante para llegar a la final.

Nocioni, un corazón madridista

Nocioni

Nocioni

Nocioni anotó este fin de semana 26 puntos, con un registro de 5 de 10 en triples y 5 de 8 en tiros de dos, para un total de 20 de valoración en casi 28 minutos. No parecen números de un jugador que a final de temporada se retirará y sí de uno que todavía es capaz de dar, como en este caso, su mejor rendimiento en el Real Madrid.

El argentino llegó hace tres temporadas para darle un plus de veteranía y competitividad al equipo blanco. Con Laso al frente el equipo había vuelto a llegar a la cima y había conseguido el hito de dos Final Four seguidas, pero le faltaba más corazón y capacidad para resolver en los momentos críticos. Y ese hombre se llamaba Nocioni, tantas veces enfrente con el Baskonia o con Argentina.

Fue llegar el argentino y ganar finalmente la Euroliga con partidazos incluidos de Nocioni. Después, poco a poco ha ido perdiendo fuerza en una plantilla muy completa y con mucha rotación. Sus cifras han bajado en los totales, pero su rendimiento siempre ha sido bueno, aportando cuando salía a pista pero también desde el banquillo.

Pero sobre todo, el gran aporte de Nocioni a esta plantilla y a este club es el ser capaz de transmitir su carácter ganador, su profesionalidad como jugador y sus eternas ganas de jugar y de ganar. Esos rasgos tan madridistas son necesarios que se transmitan de jugador a jugador y de afición a jugadores y viceversa. Y no siempre ha sido así.

Pero el Chapu se ha encontrado con un club y una plantilla que encajaban perfectamente con su manera de ser, con jugadores tan competitivos como Llul, Felipe Reyes o Rudy.

La mejor prueba de ese carácter de Nocioni fue su despedida en la zona noble del Bernabéu. No solo por las palabras que dijo, sin duda, merecedoras de ser escuchadas por jugadores jóvenes, algunos con un futuro tan brillante como Doncic, para aprenderlas y asimilarlas, sino por la valentía de ser capaz de reconocer cuando tu hora te llega. 

Nocioni cree que ha llegado el momento de dar un paso al costado, a pesar de ser capaz todavía de anotar en un partido el 50% de los triples efectuados, o de ser capaz de anotar por encima de los 20 puntos en un equipo como el Real Madrid. Esa visión de las propias limitaciones de uno mismo pero también de sus fortalezas es lo que ha hecho grande a este jugador.

Ojalá pueda despedirse con otro triplete.

Isco salva al Real Madrid

GIJON, SPAIN - APRIL 15:  Isco of Real Madrid duels for the ball with Fernando Amorebieta of Real Sporting de Gijon during the La Liga match between Real Sporting de Gijon and Real Madrid at Estadio El Molinon on April 15, 2017 in Gijon, Spain.  (Photo by Juan Manuel Serrano Arce/Getty Images)

GIJON, SPAIN – APRIL 15: Isco of Real Madrid duels for the ball with Fernando Amorebieta of Real Sporting de Gijon during the La Liga match between Real Sporting de Gijon and Real Madrid at Estadio El Molinon on April 15, 2017 in Gijon, Spain. (Photo by Juan Manuel Serrano Arce/Getty Images)

Isco se puso la zamarra que llevaba en el Málaga para volver a ser aquel jugador absolutamente diferencial, y salvar al Real Madrid de un empate peligroso. Lo hizo en el minuto 90 aunque  estuvo todo el partido intentándolo. Primero con un gol soberbio, después con una galopada al estilo Maradona y durante todo el partido acertando en todo lo que hacía.

Este Isco es sin duda titular en el Real Madrid y mucho más viendo el desempeño de Bale. Al galés tampoco hay que echarle a los perros. Al fin y al cabo hasta su lesión era uno de los mejores del equipo y las lesiones mal curadas tienen estas cosas. Eso sí, el Real Madrid no espera a nadie y la máxima competición obliga a que jueguen los 11 mejores del momento.

Y a día de hoy Isco es uno de esos. De la misma manera, afirmaba tiempo atrás que James me parecía por delante del malagueño, hoy las circunstancias han cambiado. Sigo pensando que el colombiano es un fabuloso futbolista, como lo demostró en la primera temporada, pero ese tiempo pasó, y ahora parece tener la cabeza fuera del equipo. Tanto Isco como Asensio le han comido la merienda y hoy por hoy no solo no aprovecha los minutos sino que se le ve desconectado, sin ganas de luchar por un puesto al que podría aspirar. Al fin y al cabo, en el Real Madrid titular tipo, jugadores como Modric o Cristiano van teniendo fecha de caducidad, Bale se lesiona cada dos tres y Benzema tiende a perder la forma con facilidad. Son 4 puestos que se pueden quedar libres para el mejor postor.

Yendo al partido en concreto, Zidane apostó por todos los suplentes teóricos con la excepción de los dos centrales, Ramos y Nacho, que son los únicos disponibles y que tendrán que optimizar sus esfuerzos. El equipo B está repleto de juventud y eso se nota para bien y para mal.

Pero del partido de ayer, habría que hacer justicia con dos jugadores, excesivamente vilipendiados. Uno, Danilo, que ayer estuvo muy bien en ataque y normal en defensa. Puso varios centros peligrosos, uno de ellos de gol y se le vio enormemente activo. El otro fue, Coentrao, que participó durante toda la primera parte con criterio. El portugués se machacó a sí mismo hace poco, como nunca había visto y solamente por esa autocrítica tan brutalmente despiadada merece otra oportunidad. Por eso, y porque en partidos importantes demostró en el pasado que era un jugador capaz.

En definitiva, el Real Madrid demostró ayer la amplitud de su plantilla porque aunque parezca sencillo, ganar en el Molinón contra un equipo en descenso, no es fácil. Tampoco lo habría sido para los titulares como hemos visto en muchos partidos durante el año.