Más fiebre amarilla para el Real Madrid

Borussia de Dormund vs Real Madrid

La fiebre amarilla parece ser el síndrome del Real Madrid de empatar con un rival al que le ha podido ganar y no hacerlo por culpa de errores graves de concentración. Esa me parece la mejor definición para estos tres partidos contra Villarreal, Las Palmas y Borussia de Dormund.

 Es cierto que cada partido merece matices, y el Borussia de ayer es mucho más equipo que los dos españoles y eso le habría dado más mérito al Real Madrid, que tiende a perder o empatar en Alemania.

 Visto el resultado final no es malo del todo, porque en ocasiones los alemanes apretaron mucho, aunque el Real Madrid tuvo muchos momentos buenos, quizá en su mejor partido de la temporada. Ayer vi cosas que no había visto hasta ahora. Por ejemplo al mejor Varane, contundente y eficaz como en su primer año. También vi, a pesar de perder muchos balones, algunos detalles de Cristiano Ronaldo, que me hace pensar que solamente está fuera de forma. Detalles muy buenos de Modric, Kroos y Bale y a Keylor Navas de vuelta, necesario, a pesar de su cantada en el gol.

 Por gustarme, me gustó incluso Danilo, que por alguna extraña razón parece más cómodo en el lateral izquierdo. Y luego están las malas noticias: la de siempre es Ramos. Hasta tres errores importantes, uno de ellos la falta que provocó el gol. En estos partidos de máxima exigencia cualquier error puede ser un gol.

 El de Camas es un central con un salario de más de 9 millones netos al año, intocable en la alineación y capitán del equipo. Su rendimiento tiene que ser el 95% de buenos o muy buenos partidos y si acaso, 5% de partidos mediocres o malos. Justo lo que le exigimos a gente como Cristiano Ronaldo o Bale.

 Y por ahora es de los pocos que no ha rotado. No se la estrategia de Zidane al respecto, y hasta ahora la he alabado, pero Ramos no puede ser diferente. Sus últimos partidos han sido malos. Sustituirle implicará abrir una guerra con la prensa, siempre pendiente de defender a sus ídolos, pero no hacerlo supone, además de un mensaje contra la meritocracia, el riesgo de que Ramos siga “rameando”, creyéndose el Kaiser imbatible que no es.

 La otra mala noticia es el bajísimo rendimiento de Benzema. Ayer, aunque participó en el gol, estuvo muy impreciso. Debió cambiarle mucho antes Zidane, que dicho sea de paso, no estuvo ágil con los cambios.

 El equipo pasa por su mini crisis particular con 3 empates seguidos, algunas dudas y la sensación de que estamos ante un punto de inflexión. Deberían servir los 3 partidos como aprendizaje. Ayer, por ejemplo, con 1-2, el Real Madrid contemporizó en exceso, al igual que contra Las Palmas. Mucho toque, toque y poco ataque para rematar el partido. Y además con sendas pérdidas de concentración que supusieron el empate. Este Real Madrid si no sabe jugar a la italiana, resguardando el resultado, tendrá que jugar a la inglesa, e ir con todo hasta el final.

 Estamos al comienzo de todo y nada se ha perdido. Las competiciones se juegan en febrero y marzo y estos partidos deben servir para ver los puntos fuertes y los débiles. Espero que Zidane y los suyos hayan aprendido la lección.

El Real Madrid se deja dos puntos en Las Palmas

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El Real Madrid de Zidane ya vive su primera mini crisis. Tras dos empates consecutivos en liga y algunas dudas, ya se abre la veda para pegar palos a diestro y siniestro.

La verdad es que el partido de ayer me recordó mucho al de Bernabéu contra el Villareal: en la segunda parte: mucho ataque pero sin premio final. Le está faltando al equipo la famosa pegada y los datos de tiros a puerta lo demuestran. Ayer fueron 19 tiros a puerta, algunas jugadas claras de gol.

Yo, personalmente también he echado de menos a Casemiro, y creo que en general el equipo también. Seguramente el brasileño sea la única pieza sin recambio y su ausencia se nota mucho. No solo por la capacidad de robar el balón, algo que hizo sufrir al equipo en el primer tiempo, sino porque a su vez libera a Modric y a Kroos, y estos multiplican su capacidad ofensiva.

También seguimos viendo una versión mala de Cristiano Ronaldo aunque al menos también lo vio Zidane, que por primera vez en mucho tiempo le cambió sin estar lesionado, por motivos estrictamente futbolísticos. Creo que el francés estuvo acertado con los cambios y con la alineación titular.

Sigue apostando por involucrar a todos los jugadores y repartir minutos y no creo que ayer se perdiese porque jugasen Nacho, Morata y Asensio y no otros. El papel de los tres fue positivo, de hecho. Nacho bien en el lateral izquierdo, llegando incluso arriba, a pesar de no ser zurdo, y provocando indirectamente el primer gol del Real Madrid, que remató Asensio. El chaval de 19 no firmó su mejor partido pero tuvo premio con el gol. Y Morata le da al equipo una movilidad y un trabajo que no dan el resto de delanteros.

El Real Madrid sigue líder, aunque un poco menos cada vez y con la sensación de que ya toca demostrar la mejor versión del equipo. Es cierto que ha habido lesiones y rotaciones pero Zidane tiene una oportunidad perfecta contra el Borussia de Dormund de apostar por su mejor 11. Enfrente espera un rival mucho mejor que Villareal y las Palmas.

 

Empate en en el Bernabeu contra el Villarreal

El Real Madrid pinchó su primer partido contra el Villarreal, un partido trampa, contra un rival no sencillo y tras varios partidos en los que el juego había ofrecido dudas. Es curioso que el equipo de Zidane hizo de los mejores partidos de la temporada, pero hay jugadores que todavía no están a punto y eso se nota mucho en este tipo de partidos.

Ramos rematando

Ramos remantando

Es el riesgo de rotar con tantos jugadores para que toda la plantilla esté enchufada, que se tarda en poner el equipo a punto. Ahora mismo, la segunda unidad ofensiva, con Lucas, Morata y Asensio, está más en forma que la primera, la siempre titular BBC. Vienen de lesiones o del Europeo y la labor de Zidane es ponerlos a punto para empezar a competir.

Por otra parte, este equipo es peor sin duda sin Casemiro y sin Modric, dos jugadores prácticamente irreemplazables, especialmente el brasileño.

Con todo, el Real Madrid jugó una primera parte floja, mientras que  ya en la segunda apretó. Lo hizo mucho y bien por momentos, pero no fue suficiente. El asedio al que sometió al Villarreal contrasta con la pasividad de la primera parte en la que sendos errores de Varane y de Ramos provocaron un penalty que puso al equipo por detrás. Lo de Varanne ya preocupa porque ha perdido su sobriedad y lo de Ramos ya es simplemente costumbre. Lo que Ramos te quita, Ramos te da. Pero sus goles no justifican sus errores, ni tampoco tiene sentido que sea el único jugador junto al portero, que no ha rotado.

Analizando el partido con el resultado del Camp Nou, podría decirse que son dos puntos perdidos de posible ventaja contra rivales directos como el F.C Barcelona y el Atlético de Madrid. O se podría pensar al revés, y el Barcelona no está a solo 1 punto. La liga, ya se sabe, se pierde o gana en este tipo de partidos. Aunque por otro lado, la liga es muy larga y apenas estamos al inicio y no hemos visto la mejor versión blanca.

Como nota positiva el partido de James, el mejor de los 11. El colombiano es el de la primera temporada, Corre hacia adelante y hacia atrás, y luego su calidad hace el resto. Ahora mismo es un jugador que tiene que tener minutos. Sigo pensando que esta plantilla es muy completa y que el objetivo debe ser ganar el máximo de puntos posibles, rotando, para que allá por enero o febrero, todos los jugadores puedan ser usados y no haya una excesiva carga de minutos para ninguno. Y esa labor, con 17 o 18 jugadores disponibles, es la que está haciendo Zidane. Paradójicamente, solo faltan por incluir Cristiano Ronaldo y Benzema. Recordemos el comienzo del luso el año pasado, bajísimo de forma. Al francés se le ve también todavía muy pesado.

Para acabar, señalar la mala actuación del árbitro, que se comió penalty y medio por lo menos y estuvo pésimo en los minutos finales. Bien es cierto que el otro día en el partido del Español le regalaron a los blancos la no expulsión de Ramos. Lo comido por lo servido, pero espero que no se acostumbren.

 

Victoria en Cornellá y liderato para el Real Madrid

El partido de ayer del Real Madrid en Cornellá no pasará a la historia por su belleza. Ni falta que hace. A lo largo de toda una liga hay infinidad de partidos que un campeón tiene que ganar, sin necesidad de adornos ni de jugar bien. Se le puede llamar pegada, efectividad o competitividad.

La realidad es que el Real Madrid ganó porque el Español falló las dos que tuvo, una clarísima en la primera parte, mientras que los blancos sacaron petróleo de sus oportunidades. Una de ellas fue un golazo de James desde fuera del área. Era una jugada sin peligro, con el colombiana rodeado de dos jugadores. De la nada, sin aparente peligro, James se sacó un zurdazo que significó el 0-1, y casi el fin del partido. Tampoco había hecho nada especial hasta entonces el colombiano, ni el resto del equipo. Pero por esto el Real Madrid es el Real Madrid y James un jugadorazo.

James

James celebrando su gol en Cornellá

No me canso de decir lo bueno que es el colombiano. A nivel resolución en momentos claves está incluso a la altura e Cristiano y de Bale. Lo demostró la primera temporada, pero incluso durante la pasada, en la que a pesar de estar fuera de forma y con pocos minutos siempre tuvo recursos para sacar asistencias o goles. Me alegro que esté recuperado para la causa. Quizá no pueda ser titular indiscutible con la BBC, pero es importante que sea el jugador número 12, y que apriete a los titulares, o que incluso sea un recurso para cambiar los partidos.

El resto del partido fue una sucesión de incidentes e interrupciones hasta casi el segundo gol del Real Madrid, con una jugada maravillosa, en una combinación entre Carvajal y Lucas Vázquez, para acabar en el gol de Benzema. Nuevamente un actor secundario, como el canterano Vázquez, siempre activo, siempre peligroso.

No olvidemos que el Real Madrid compareció sin Bale y Cristiano Ronaldo  y sin Casemiro durante gran parte del partido. Pero el fondo de armario es casi ilimitado y se vieron buenas acciones de Asensio y los aportes habituales de los Modric, Kroos y compañía.

Para el olvido, por cierto, el partido de Ramos y Pepe. El portugués se contagió del de Camas. Lo de Ramos, primero con una pérdida que le supuso una temprana amarilla y después con una mano, absurda, es para analizarlo. Por suerte, el árbitro no lo vio, pero fue una mano clara, expulsión merecida, y complicaciones futuras para el equipo. Ni es la primera vez ni será la última. Y sí, Ramos es Ramos, pero también para hacer este tipo de cosas que complican más de un partido.

Bien Casilla, por cierto, que le va a poner las cosas difíciles a Keylor. Ese es el mérito de Zidane, lograr que estén todos enchufados. Hasta 11 jugadores han marcado gol y prácticamente ya han jugado todos. Ese, y la racha de victorias, que empieza a ser llamativa. Aunque está el precedente de Ancelotti, ósea que ya sabemos que lo importante no es como se empieza sino como se acaba. Pero mientras disfrutemos del liderato y de la ventaja de 3 puntos al segundo.

Zidane y el camino del éxito

La línea entre el éxito y el fracaso es especialmente delgada en el caso del fútbol. Un balón al palo, una mano del portero, un penalty fallado o un cabezado en forma de gol en el minuto de descuento. El éxito se convierte en fracaso en segundos y viceversa.

 Pero hay gente que está siempre relacionada con el éxito. Y una de esas personas se llama Zinedine Zidane. Sus éxitos deportivos como jugador fueron tan incuestionables como su indudable protagonismo en los momentos claves. Cuando tenía que aparecer aparecía, bien liderando a su selección, bien con una volea, ya mítica.

 Parece que Zidane está empeñado en trasladar su éxito como jugador a su labor como entrenador. Y que mejor manera de debutar que ganando una Copa de Europa, transformando un equipo psicológicamente hundido en uno netamente ganador. Nada de eso puede atribuirse a la suerte o baraka, y sí al talento. Y Zidane lo tiene, es indudable.

Zinedine Zidane

Zinedine Zidane, entrenando al Real Madrid

 Quizá mañana sus victorias, ahora incontestables con el Real Madrid, se conviertan en fracasos. Y su labor modélica, hasta la fecha, sea objeto de duras críticas. Llegará tarde o temprano, sin duda, porque la línea es muy delgada, y el nivel de exigencia en el Real Madrid nunca baja peldaños y sí los sube.

 Pero la realidad es que ahora mismo Zidane es una especie de urna de cristal irrompible, un entrenador incuestionable e incuestionado. Los jugadores le respetan por lo que fue, y ninguno puede ponerse a su altura en cuanto a títulos conseguidos y calidad. Incluso ahora, con más años que todos ellos, tiene más calidad y toque que ninguno. La prensa ve en Zidane a una persona educada, más bien parco en palabras, pero con las ideas claras. El presidente le venera y le tiene un aprecio como a ningún otro fichaje y la afición ve en Zidane al responsable de la Undécima.

 Y mientras, además, sigue ganando partidos y en el día a día se muestra como un entrenador que es capaz de tomar decisiones difíciles sin miedo. Un día sienta a James, otro a Isco y otro a Benzema o Varane, sus compatriotas. Y al día siguiente apuesta por Kovacic o Lucas Vázquez, los jugadores con teóricamente menos caché, y más vulnerables a ser carne de banquillo. Todo ese conjunto de decisiones además están siendo respaldadas por victorias, que finalmente es lo único que cuenta.

 Ahora mismo resulta difícil vislumbrar un futuro sin Zidane en el banquillo. Y también parece difícil que este equipo se vaya a colapsar. Pero los momentos duros vendrán, se perderán partidos y títulos, y ahí será cuando habrá que aguantar a Zidane y seguir apostando por él.

Parece difícil imaginar una gran debacle que provocase que Zidane perdiese todo ese gran caché ganado. Ni siquiera el cabezazo a Materazzi logró hacerlo, aunque aquello le costó a él y a Francia un mundial, y el retiro ideal. Y es que, al final de todo, en el fútbol, ni siquiera Zidane es perfecto.

Sin fichajes no hay paraíso

El Real Madrid cierra su verano de 2016 sin fichar, casi como si hubiese sido sancionado de verdad, y no tuviese la opción de fichar gracias a la cautelar. Esa es la primera gran lectura, ¿por qué se pidió una cautelar para este verano? Hay que pensar que el club tendría pensado reforzarse para dos sesiones sin fichar.

Pero en todo caso, la realidad es que el Real Madrid sí ha fichado jugadores, aunque pareciera que no porque ninguno es un fichaje de los denominados galácticos. Y para hacer justicia a Florentino, tampoco el mercado los ofrecía, a excepción de Pobga, que es solamente un galáctico a nivel de precio.

Y así, cabe analizar la actual plantilla del Real Madrid y colegir que el equipo sí se ha reforzado y mucho. Del equipo del año pasado, las únicas bajas han sido la de Arbeloa, que apenas jugó y Jesé, que el año pasado jugó en total 1.242 minutos (823 en liga, 339 en Champion y 90 en la Copa del Rey).  Con su venta más lo ingresado por otros canteranos como Cheryshev, Medrán o Mascarell, el Real Madrid ha ingresado algo más de 40 millones de euros.

Asensio y Morata

Asensio y Morata

Y han llegado, Morata, Asensio, Mariano y Coentrao. Son 2 refuerzos más con respecto al año pasado. Dos delanteros como Morana y Mariano, uno contrastado ya en la Juventus y otro un canterano que ha derribado la puerta del Castilla. Luego está Coentrao, cuyo caso sigue siendo un enigma, porque no se sabrá si ha vuelto para jugar, entrenar o estar de juerga. Y por último Asensio, un jugador que desde luego no ha venido para hacer relleno, y que ahora mismo les ha quitado el puesto a James y a Isco.

Es posible que los aficionados reclamasen un fichaje de relumbrón, uno de esos de 70 u 80 millones que luego en realidad se critican. Lo mismo hace la prensa, la verdadera interesada en este tipo de fichajes.

A la plantilla le falta otro medio centro defensivo y queda la duda del rendimiento de los delanteros suplentes de Benzema, más la duda de Coentrao. Pero, fuera de esas dudas lógicas, esta plantilla es una de las más completas que recuerdo del Real Madrid. Y la prueba de ello es que sin varios titulares el equipo ganó la Supercopa y ha ganado también los dos primeros partidos de liga. Sin los dos delanteros titulares ni el portero titular, pareciera que el equipo anda sobrado. Y eso con un banquillo en el que han figurado jugadores como James, Isco, Lucas Vázquez, Kovacic o Danilo.

Que el Real Madrid sea capaz de levantar varios títulos dependerá de la capacidad de motivar de Zidane a todos sus jugadores, no de la falta de plantilla ni de estrellas.

Jesé vuela fuera de Madrid: se marcha al PSG

Jesé

Jesé

Jesé Rodríguez, el canterano más prometedor desde Raúl, se marcha al PSG. Está por confirmar si es un traspaso al uso o una venta con opción de recompra. Pero lo importante es saber que Zidane tiene las ideas muy claras. Su recomendación al jugador de que buscase minutos parece que ha surtido efecto. Y no es que el francés no haya confiado en él; precisamente al contrario .

Pero lo cierto es que Jesé necesita volar y tiene que hacerlo fuera de Madrid. Me decía un buen amigo que tiene que demostrar su valía fuera del proteccionismo del Marca y del As. Y es que los canteranos, por su especial relación con los periodistas desde pequeños, están muy cobijados por la alargada sombra del periodismo madrileño. Su relación les beneficia en cuanto a las múltiples portadas y a la generación de opinión positiva. Pero les perjudica porque les hace ver una realidad que no es tal.

Por eso muchos canteranos se estrellan. No hay nada como hacer una mili, en este caso fuera de España. Los casos de Morata y de Carvajal son los mejores ejemplos. Sin sus respectivas experiencias fuera, no tengo dudas de que ninguno de que ninguno de los dos habría vuelto al Real Madrid.

En general, ese proteccionismo se extiende al resto de jugadores nacionales. Por eso, cuando hemos visto a Xabi Alonso y compañía hemos comprobado que adquieren otro grado de madurez. Tienen que aprender otro idioma, convivir en otro tipo de liga y ganarse a la prensa de allí. Y una vez que vuelven a España tienen las ideas más claras.

Ese es el objetivo con Jesé, aunque en su caso se trata de saber si su progresión se ha estancado por falta de minutos, confianza o capacidad física. Hasta su maldita lesión, Jesé era un canterano de 20 años que había irrumpido en el 11 del Real Madrid con una fuerza no vista desde Raúl.

Ya en Castilla había demostrado el año anterior su calidad, con 22 goles y 12 asistencias. Pero claro, no es lo mismo la primera división y tenía que confirmar la alternativa. Y lo hizo, reemplazando incluso a Bale con éxito. El chico tenía velocidad, desborde, desparpajo y gol, ese atributo tan necesario para triunfar. Marcó varios goles importantes, y sobre todo, demostró nivel para asentarse en la titularidad.

La rotura del ligamento cruzado llegó en el peor momento. Con un jugador en plena progresión, una lesión de ese calibre influye tanto en el rendimiento físico como en la confianza. Y para volver a formar parte del 11 del Real Madrid se necesita estar al 100%. En su segundo año disputó algo más de 500 minutos mientras que el año pasado jugó más de 1.200. Se le vio más lento y menos incisivo, pero aún así siempre ha parecido que quedaba algo del Jesé que rompió la puerta del primer equipo. Sigue teniendo gol y en ocasiones se le han visto chispazos que daban lugar a la esperanza.

Pero este Real Madrid no espera a nadie. Da igual la procedencia, el coste o la edad que se tenga, el club exige siempre el máximo rendimiento. Con Jesé se ha esperado porque había esperanza, pero ahora mismo con el plantel actual, Zidane sabe que no le puede dar más minutos que los del año pasado. Y ya fueron muchos.

Si deja 25 millones de euros finalmente, será el fichaje más caro de la fábrica y el 5º en la historia del Real Madrid. Le obligará al jugador a adaptarse a Francia y a hacerse un hueco en el PSG, labor que tampoco le resultará sencilla. Si bien no es el Real Madrid, el equipo francés tiene también muchísimos jugadores de calidad.

Pero al menos si servirá para saber si el jugador está preparado para competir en la élite o no. Muy pocos jugadores han vuelto a ella después de una lesión del ligamento cruzado. El precedente que me viene a la cabeza con Jesé es el de Álvaro Benito, un caso muy parecido. Ojalá Jesé sí pueda volver. Pero para ello necesitará centrarse al 110%, olvidar la música y todo lo que no sea fútbol. Tendrá que creer en sí mismo, ponerse a tope físicamente y adaptarse rápidamente a la liga francesa y al PSG.

Mucha suerte!

Un mercado de fichajes inflaccionista

 fichajes más caros de la historia

Algunos de los fichajes más caros de la historia

El mercado de fichajes en el fútbol está pasando por un periodo tremendamente inflacionista. Todo empezó el año pasado con la inyección monetario en la Premier League inglesa  Un chorro de dinero que permitió que los clubes ingleses reventasen el mercado y que a su vez, los clubes vendedores pidiesen precios por sus jugadores, hasta antes impensables. Con la culminación final de Martial como fichaje estrella, con un posible coste total de cerca 80 millones de euros.

Hasta entonces se pagaban grandes cantidades de dinero pero por jugadores que reunían varias características específicas como su talento, su juventud, su experiencia o su capacidad comercial. Normalmente aquellos jugadores cuyo precio se situaba por encima de los 30 millones respondía a dos o tres de estos criterios juntos, siendo jugadores o contrastados o super promesas. Ya el año pasado, se situaron por encima de este precio jugadores como Otamendi (45 Millones) O Danilo(31) y varios otros.

Por ejemplo, el Real Madrid fichó a James por casi 85 millones. Una cantidad elevadísima, pero algo menos si se tenía en cuenta que había sido bota de oro del mundial, con algún gol espectacular, su juventud y sobre todo su impacto comercial en todo Latinoamérica. Ese mismo año, el Barcelona fichó a Suárez por una cantidad similar, sin duda, un jugador que garantizaba goles, con muchísima experiencia y uno de los tres mejores futbolistas del momento. Y antes, el Real Madrid había fichado por ejemplo a Cristiano, todo un balón de oro, robado al Manchester United por casi 100 millones de euros. Hablamos del mejor jugador del mundo del momento y toda una realidad.

Parece ser que lo de la campaña pasada el fútbol inglés se va a quedar corta y y en esta ya hemos visto algún fichaje de precio estrambótico como el de André Gómes por el Barcelona. Puede ascender a un total de 70 millones, un jugador que ni siquiera es titular indiscutible en su selección y tampoco en su club. Apenas 5 millones menos que James, ya un jugador relevante en el Mónaco y santo y seña de la selección colombiana. Pero sin duda lo de Higuain va a superar todo lo anterior.

No es que el argentino no sea un buen delantero, que lo es, pero ni por edad (ya 28) ni por rendimiento sostenido en el tiempo y tampoco por impacto comercial, es un jugador que vale ese precio. El mismo precio que pagó el Real Madrid por Cristiano Ronaldo, que contaba entonces con 24 años, y fue nombrado balón de oro, siendo el jugador más mediático del mundo.

La venta de Higuaín significa la posible salida de Pogba por 120 millones, otro precio absurdo teniendo en cuento los baremos presentados, que hasta entonces si presentaban varios de los fichajes más caros de la historia. Neymar, Cristiano Ronaldo, Bale, Zidane o Kaká presentan esas cualidades.

Veremos donde nos lleva este mercado, pero no tengo dudas de que esos precios que antes se pagaban por jugadores que sí garantizan ese retorno, tanto deportivo como comercial, ahora mismo es desproporcionado.

 

¿Pogba sí o Pogba no?

Estamos a 20 de julio y el Real Madrid todavía no ha realizado un fichaje. Ni uno de renombre ni uno vulgar. Ninguno. Las rotativas de los periódicos lanzan a todo correr todos los fichajes posibles sabiendo que con uno es probable que acierten.

Pero para ser sinceros, los aficionados también necesitamos nuestra dosis de fichajes. Forma parte de la ilusión de cada año y es difícil de evitar. Y además, tiene que ser preferentemente alguien nuevo y si es mediático y exótico, mucho mejor.

Por ejemplo, los retornados no cuentan, y mucho menos si son excanteranos. Y lo cierto es que hay varios casos de jugadores que deberían ilusionar. Morata es un muy buen delantero, necesario para el equipo como delantero centro; Marcos Asensio es un diamante en bruto; el joven Marcos Llorente, heredero de un apellido histórico en el club, tiene una pinta excelente y luego además, vuelve Coentrao…Vuelve lesionado, por cierto, por si alguien tenía duda de que no ha cambiado en absoluta.

Así que sin fichajes realizados, con un equipo campeón de Europa, con media docentes de retornados, para reforzar sobre todo el banquillo, la pregunta es, ¿a quién fichamos?. Lleva sonando medio año la posibilidad de Paul Pogba. El mediocentro francés realizó una excelente temporada con la Juventus, aunque una Eurocopa discreta. Si en algún momento su valor fue de 120 millones, algo más que discutible, lo perdió con un mundial de que como muchísimo saldría tasado en 60 millones.

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Paul Pogba

Pero claro, el error está en pensar que un jugador cuesta lo que vale y lo que alguien está dispuesto a pagar por él. Lo que es la máxima económica de oferta y demanda. Y con muchos clubes con dinero, con una hiperinflacción del coste, Paul Pogba podría valer 120 millones o 150. Da igual.

La pregunta es si el Real Madrid los debe pagar y si necesita a un jugador de ese corte. Como he comentado más arriba, es muy difícil para un equipo campeón de Europa fichar a un jugador titular. Reemplazar a la BBC parece imposible, pero quitar a dos de los mejores medio centros del mundo como Modric y Kroos, también. Y defensivamente un poco lo mismo. La cuerda se podría romper por el más débil, al menos mediáticamente, Casemiro. Ese error, que ya se cometió con Makele, es más que previsible en un club como el Real Madrid, siempre cegado por el brillo de las estrellas. Pero eso significa olvidar quien pule ese brillo, y no son otros que jugadores como el propio Casemiro, para mí, y lo dije al principio de la temporada pasada, titular indiscutible.

Paul Pogba es un jugador joven, de 23 años, con futuro por delante, experiencia ya con la Juventus, calidad innegable, dotes físicas y ambición. Nada que objetar. Ahora bien, cuando el Real Madrid ha desembolsado más de 50 millones, lo ha hecho siempre por jugadores que además de tener varias de las anteriores características, tenían una fundamental, una imagen de marca potentísima.

Los dos últimos ejemplos son James y Bale. Uno fichado por 80 millones y un icono en su país, un jugador con un impacto en marketing brutal. Y el otro, Gareth Bale, el mejor jugador de la Premier, pero sobre todo, un icono comercial. Y lo mismo jugadores como Kaká, Cristiano Ronaldo, Figo, Zidane… Los jugadores sin esos atributos comerciales han sido fichados a precios muy menores, por debajo de 40/45 millones todos.

¿Cuanto vale Pogba deportivamente? Pongamos que por su juventud y calidad cuesta 50 o 60 millones. Pero el problema es que su impacto comercial no suma 120 millones. Ni 100 ni 80.

Y hay un problema añadido, es un jugador que no tiene un hueco en la plantilla actual, sin tocar significativamente el sistema o el equilibrio. Puede ser el relevo de Modric o Kroos en algunos partidos, aunque eso nos deja a una de las tres estrellas muy descontentas. Y hay que sumar la presencia de Isco y James.

Entiendo que dentro de la estrategia de Florentino Pérez está la de traerse a los mejores y la de impactar en el mercado. ¿Pero es Pogba de los mejores? ¿E impactaría en le mercado?

Del Bosque explota contra Casillas

Dice un conocido refrán español, que a todo cerdo le llega su San Martín. En el caso de Casillas, la matanza la ha provocado uno de sus defensores durante los últimos años. El técnico salmantino siempre se posicionó a favor de Casillas en su guerra contra Mourinho y contra el club, y ahora con sus declaraciones le da la puntilla a Casillas.

Del Bosque y Casillas

Del Bosque y Casillas

No quiso o no supo ver el perjuicio tan grande que le provocaba al club, pero también al propio Casillas. El portero, en una burbuja de elogios desde su temprano debut en el Real Madrid, siendo apenas un niño grande, jamás había tenido que soportar las duras críticas, reproches y reprimendas de alguien.

Y por eso cuando llegó Mourinho pasó lo que pasó. Entonces, muchos defendíamos que el técnico portugués hizo aquello por el bien del equipo y no por una vendetta personal contra un jugador. Ahora, a Del Bosque le ha pasado lo mismo. El resultado, un jugador de mucho peso, enfrentado a los técnicos, con la consecuencia que eso tiene.

La gran diferencia es que hoy Casillas ya no tiene el poder que tenía entonces, ni sus palmeros acuden raudos y veloces a su defensa. Por eso, Del Bosque también debiera reflexionar sobre el daño que le hizo al club posicionándose claramente a favor de Casillas, sin valorar si Mourinho tenía o no razón.

Y mientras, Casillas añade otro episodio gris a su triste final. Uno de los grandes jugadores de la historia de España, ve manchado su historial, por su incapaz de asumir sus limitacione y aceptar su suplencia.

Decía Iker  que él no era un galáctico sino de Móstoles. Pues bien, aquello parece que no le sirvió para demostrar una virtud que se le atribuyó mucho, pero de la que en realidad carecía, la humildad, que consiste básicamente en conocer las propias limitaciones y debilidades y actuar de acuerdo a tal conocimiento.