El Impacto de la renovación de Messi

Ayer se anunció la renovación de Leo Messi por el F.C.Barcelona, la enésima, que será en realidad la octava una vez firmada. Ocho renovaciones en trece temporadas, que no está mal para alguien de la casa, que siente los colores. Cristiano Ronaldo ha renovado su contrato en 2 ocasiones en 8 temporadas, si sirve la comparación para valorar no solo las políticas de renovaciones de uno y otro equipo sino la actitud de ambos jugadores.

El problema para el F.C.Barcelona, en todo caso, tiene que ver con una política de renovaciones y de fichajes perjudicial desde el punto de vista económico, que no tanto deportivo, al menos si tenemos en cuenta un saldo más amplio de años que los últimos 2 o 3. Pero como bien comenta este interesantísimo artículo, dicha política acabará teniendo una gran repercusión deportiva, que ya ha empezado a mostrarse.

La renovación de Messi, la piedra filosofal sobre la que parece fluctuar el pasado, presente y futuro de este F.C.Barcelona supone simple y llanamente hipotecar económicamente al club. Sobre todo combinado con las renovaciones al alza de Neymar y Suárez.

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El sueldo de Messi será tan elevado que ni siquiera se sabe, aunque si se ha especulado lo suficiente sobre ello como para tener varias referencias. Una cifra de 46 millones de euros, que serían netos es la que se cifra en esta información, con lo que el gasto que tendría que afrontar el F.C.Barcelona sería de entorno a un desembolso anual de casi 90 millones de euros por temporada. Este gasto unido a la denominada prima de fichaje tanto de Messi como de otras renovaciones pasadas supone una cantidad de más de 100 millones de euros anuales.

Si el presupuesto del F.C.Barcelona ha sido esta temporada de casi 700 millones, el sueldo de Leo Messi supone más de 12% del total, a lo que habría que sumar lo que el Barcelona denomina primas de fichaje, que no es más que sueldo encubierto en las renovaciones de sus jugadores. Por decirlo de otra manera, todo lo que ingresa el F.C.Barcelona por ingresos de competiciones internacionales va a parar a pagar el sueldo de Leo Messi.

Esta renovación junto con la de Suárez y Neymar, que cobrarían ambos entre 32 y 50 millones respectivamente significa que los tres jugadores más importantes del F.C.Barcelona le suponen al club un 24% de su presupuesto. Y a diferencia del Real Madrid el retorno es solamente deportivo, en tanto en cuanto no tienen cedidos partes de sus derechos de imagen. Y si bien Neymar está en una edad en la que todavía puede seguir evolucionando, Messi y Suárez (30 años ambos) no están en el apogeo de su carrera.

Esta circunstancia coincide con otra no menos importante, el límite salarial impuesto por el Fair play financiero, y que en el caso del F.C. Barcelona supone unos gastos en salarios de casi un 70% sobre los ingresos totales. Un ratio de salarios sobre ingresos que en el caso del Real Madrid apenas alcanza el 50%, y que supone que a la hora de fichar y de realizar futuras renovaciones el club blaugrana esté seriamente comprometido.

Ese ratio tan negativo explica las dificultades del F.C.Barcelona para fichar jugadores, algo que les penaliza ahora especialmente con la nueva capacidad de los equipos ingleses y de los jeques para pagar cláusulas y salarios.

El F.C Barcelona a cambio de renovar a su mejor jugador por el salario más alto del planeta hipotecará su futuro y se verá incapaz de renovar a una plantilla que ya este año ha sido menos competitiva y a la que ya le empieza a pesar la edad de muchos de sus pesos pesados. Sin noticias de la cantera y tras un pésimo año pasado a nivel de fichajes, con más de 120 millones de euros invertidos, el F.C.Barcelona necesita renovar su plantilla para seguir competiendo con los fichajes de los equipos de la Premier y con un Real Madrid que desde varios años se lleva a los mejores jóvenes de España y del planeta.

 

La renovación de Cristiano Ronaldo: análisis deportivo y económico

Florentino Pérez está llevando a cabo un proceso de renovación de jugadores estratégicos de la plantilla, aprovechando la sinergia ganadora y el hecho de que son los futbolistas que han ganado la última Champion League.

Se han renovado tanto a jugadores jóvenes y no titulares indiscutibles como Lucas Vázquez (25 años), con una baja ficha, como a jugadores titularísimos, con 26 y 27 años como Kroos y Bale, en la cúspide de su carrera deportiva, como a otros como Modric o Cristiano Ronaldo, ambos de 31 años. A esas renovaciones hay que sumar la de Ramos, dos años atrás, que fue la primera de esta serie.

Modric y Ramos estarán hasta el 2020, cuando cumplan 34 y 33 años respectivamente. Sus renovaciones, no precisamente a la baja, pretenden apuntalar un equipo, aunque en realidad lo que hacen es hipotecarlo, con jugadores que ya a día de hoy muestran signos claros de vejez futbolística. Las lesiones continuas y el bajo rendimiento se incrementarán durante los próximos años. No digo que un jugador a partir de los 30 no rinda, pero sí, que renovarle como estrella supone renunciar a empezar el reemplazo en su posición.

Pero de todas las renovaciones, la más importante desde todos los puntos de vista es la de Cristiano Ronaldo, que en el caso de cumplir todo el contrato estaría hasta los 36 años, es decir 5 años más. Podría desvincularse antes, como dice este artículo, aunque tras escuchar cómo quiere retirarse en el Real Madrid a los 41 años, parece difícil esta opción.

Cristiano Ronaldo celebrando un gol

Cristiano Ronaldo celebrando un gol

Su renovación condiciona toda la política deportiva y de fichajes del Real Madrid, así como el juego del equipo. En un momento en el que la jerarquía está virando, con un Bale más protagonista y con jugadores jóvenes con talento y ganas, un contrato de largo plazo, mejorado además económicamente, le da a Cristiano carta de naturaleza para prácticamente exigir su titularidad y liderazgo.

Pero la titularidad y el liderazgo se demuestra en el terreno deportivo y a Cristiano Ronaldo cada vez se le intuyen más sus limitaciones físicas. No vengo a renegar de Cristiano, que ha demostrado durante todos estos años su compromiso y profesionalidad y precisamente ese liderazgo a base de goles. Simplemente creo que ese movimiento le ata las manos al Real Madrid durante los próximos años, y crea un problema a futuro, que es ya, a día de hoy, un problema de presente.

Cristiano Ronaldo, condiciona por ejemplo la posición de Bale, que tiene que jugar en la derecha, donde es mucho menos peligroso. Ya no aporta desde la izquierda lo de años atrás, y su regate y su capacidad de desborde han disminuido mucho. Es una realidad que a nadie se le escapa y que tendrá que suponer tarde o temprano una reubicación en el terreno de juego, seguramente hacia la posición de delantero centro.

Además, el equipo ya no puede seguir jugando para Cristiano ni puede reclamar todos los minutos de todos los partidos, no solo por su edad sino por su rendimiento. Algo de eso se vio en la última final de Champion League, en la que el portugués lastró al equipo durante casi todo el partido. Los retos de Cristiano Ronaldo ya no pueden ser los retos del Real Madrid.

Su rendimiento en forma de goles también parece descender con respecto a su pico, que fue con 29 años, en la temporada 14/15. Veremos su cifra final en goles porque es cierto que esta temporada viene de una lesión, aunque lo que sí parece claro desde hace algunos años, es que su incidencia en el juego del equipo es ya mucho menor.

goles de Cristiano Ronaldo en liga

Gráfico de los goles de Cristiano Ronaldo en Liga. Fuente: transfermark.es

La política de fichajes queda también condiciona con las renovaciones mencionadas, todas al alza, con sueldos millonarios a jugadores que mantienen un estatus y un sueldo de superestrellas.

En el caso de Cristiano Ronaldo, su remuneración en el Real Madrid era de 17 millones de euros netos anuales desde su renovación en septiembre de 2013, con un contrato que alcanzaba hasta junio de 2018. Este acuerdo le colocó entonces como el futbolista mejor pagado, aunque fue superado por Messi, que renovó el pasado mes de mayo y se aproximó a los 20 millones de euros netos. La nueva renovación le iguala con el argentino y le supone al Real Madrid un coste de alrededor de 40 millones al año.

Ese sueldo hace difícil fichar a otra gran estrella que pueda competir en uno o dos años con Cristiano Ronaldo, sin desprenderse de otra superestrella. Existe un límite salarial y la plantilla tiene que estar compensada. Y luego hay intangible, que condiciona a los entrenadores por el estatus de sus jugadores, y eso perjudicará a jugadores con mucho menor sueldo como Morata, que quedan relegados por la condición de superestrella del portugués.

Con todo, sigue existiendo una importante parte estratégica en la renovación de Cristiano Ronaldo. Su impacto comercial sigue siendo gigantesco, aunque a medida que baje su rendimiento deportivo su sueldo tendrá menor justificación, ya que hay una parte en ella que corresponde a su valoración deportiva y otra a la extradeportiva.

En concepto de  ingresos por imagen, el Real Madrid percibiría alrededor de 6 millones de euros año (40%), mientras que el resto se lo reparten  la empresa de su representante, Gestifuse (20%) y el propio jugador (40%). Estas cifras, teniendo en cuenta  que el jugador tiene contratos por valor de 16 millones de euros al año, con contratos como  Clear, para el cabello, ropa interior y camisa, de su propia marca,  zapatos de su línea y de la marca Nike,  traje de gala de Monster o de  apariencia como Sixpad Training y Herbalife.

Y luego hay otro concepto importante que es la generación de ingresos por parte de la venta de camisetas. Todos los datos con respecto a este tema son bastante opacos, e incluso contradictorios, pero hay algunas fuentes de las cuáles podemos sacar alguna conclusión.  El Real Madrid vendería entre 1.500.000 y 2.800.000 millones de camisetas al año, según diversas estimaciones. La más vendida sin ninguna duda es la de Cristiano Ronaldo, que podría llegar a alcanzar incluso el 50% sobre las ventas totales. Existe toda una estrategia de venta, aunque es Adidas la que marca la pauta y no tanto el Real Madrid.

Los ingresos sobre la venta de camisetas, es en el mejor de los casos en torno a un 10% del precio final de venta, con un precio medio de 95 euros (la mitad es para la tienda y otro porcentaje significativo es para la marca que fabrica las camisetas). Dicho porcentaje permite un margen de 9,5 euros por camiseta, que con la venta actual de camisetas de Cristiano Ronaldo, dejaría unos ingresos de casi de 8 millones de euros, en el escenario más conservador.

Con la venta actual de camisetas del portugués, (en torno a 750.000) se cubriría alrededor de un 20% de su sueldo bruto, otro 15% sería amortizado por los derechos de imagen y el resto de ingresos se derivaría del impacto indirecto de  vincular la marca de Real Madrid y Cristiano Ronaldo, que tiene que ver con la taquilla, los sponsor, los contenidos audiovisuales o las giras.

Podemos decir que prácticamente se paga la mitad del sueldo de bruto de Ronaldo por su impacto comercial. Si Cristiano Ronaldo lograse mantener su rendimiento deportivo sería una renovación beneficiosa para el Real Madrid. Pero si baja sustancialmente su rendimiento, supondrá a medio plazo un problema, tanto económico, puesto que no justificaría su alta ficha, como deportivo, ya que provocaría un problema en el vestuario.

Y de cara al largo plazo, el club va a necesitar buscar a figuras que puedan reemplazar a jugadores veteranos como Modric, Ramos o el propio Cristiano Ronaldo. Algunos pueden estar en el propio club, como Varanne o Bale, pero para que la máquina económica se siga moviendo se necesitan a las mejores tanto deportiva como comercialmente.

 

La renovación de Sergio Ramos

Si algo debía haber aprendido el Real Madrid y Florentino Pérez es que las renovaciones millonarias a jugadores ya veteranos son malos negocios. La experiencia de Guti y Raùl con sus contratos vitalicios y la reciente de Casillas demuestra que lo que se gana al principio a nivel social y de favor de la prensa, se pierde a nivel de estabilidad institucional cuando esos jugadores ya no tienen un nivel élite y hay que buscar soluciones para ellos.

La renovación de Ramos, innecesaria puesto que su contrato expira dentro de dos años todavía, en 2017, pone de manifiesto que Florentino Pérez es muy permeable a la presión de la prensa. La decisión de renovar al central, que ahora tiene 29 años, hasta 2020, supone tener a Ramos sí o sí hasta que cumpla los 34 años, independientemente de su rendimiento.

Investido como gran capitán y héroe de la décima, y con un salario desorbitado como central de un equipo de fútbol, la figura de Ramos ya proyecta la misma sombra que la de Casillas. Además ha ganado el pulso al Real Madrid tras ofrecerse al Manchester United y coquetear con el Barcelona, con el único fin de satisfacer su ego y de paso ganar unos buenos millones.

Sergio Ramos celebrando el gol de la décima

Sergio Ramos celebrando el gol de la décima

Ramos le va a costar al Real Madrid algo menos de 20 millones de euros cada año (cobrará entre 8 y 10 millones según diversas fuentes), 100 hasta su jubilación si por el camino no pasa nada extraño. Una cantidad que habría que preguntarse si tiene un retorno año a año con el rendimiento del central. ¿Lo ha tenido durante la temporada 2014-2015?

La política salarial de Florentino tenía hasta ahora un sentido pragmático en el cuál los jugadores que más generaban a nivel deportivo y publicitario eran los que tenían un sueldo más alto. En lo más alto de la cadena estaba indiscutiblemente Cristiano Ronaldo y un peldaño por debajo Bale. Y de la misma manera, desembolsos como el de James se justifican con la oportunidad que ese tipo de jugadores ofrecía en mercados como el propio de Colombia, o incluso el chino, donde hemos visto como se volvían locos con James.

Ningún jugador vale deportivamente 20 millones netos a excepción quizá de Messi o Cristiano Ronaldo. Jugadores que por sí solos te ganaban títulos. Y desde luego, en ningún caso un portero o un defensa. Pero si desde el Real Madrid se han pagado esos sueldos y esas claúsulas vertiginosas se ha hecho desde la doble perspectiva deportiva y económica. Incorporar a los jugadores citados es lo que ha hecho que el Real Madrid sea el club más rico del mundo.

Así pues, Ramos, que seguramente no venda muchas más camisetas que Illarramendi, tendrá que demostrar cada partido y cada año que vale esos 20 millones al año. Si ya hasta ahora, su sueldo, no pequeño precisamente, justifica a duras penas su rendimiento absolutamente irregular, ahora tendrá que ser durante todos los partidos el héroe de la décima. No más expulsiones (es el jugador de la historia del Madrid con más expulsiones), ni tarjetas tontas ni fallos defensivos ni por supuesto gestos en contra del entrenador ni motines a bordo. Ramos deberá ser el central perfecto y por ese dinero deberá dedicarse en cuerpo y alma al Real Madrid y olvidar otros placeres rutinarios. Deberá ser en definitiva el otro Cristiano Ronaldo del equipo, es decir, un tipo que cuida cada detalle de su cuerpo, cada detalle de su preparación física.

Como hasta ahora es sabido que no lo ha hecho, tengo mis dudas de que lo haga ahora, precisamente que sabe que su futuro está más que resuelto. Veremos si Ramos, con sus 29 años y con la cuesta abajo física a la vuelta de la esquina, es capaz de reconvertirse como central inteligente. Nunca ha sido su fuerte la inteligencia, y así lo atestigua su récord de tarjetas rojas.

Bye, bye Ramos

Hace no mucho hable del problema del Real Madrid con sus capitanes. Ahora, en pleno inicio de verano, parece que está a punto de explotar con las informaciones del “caso Ramos”.

Pendientes todavía de resolver el problema de Casillas, que no es pequeño teniendo en cuenta el altísimo coste que supone su finiquito y el precio desorbitado de De Gea, ahora se abre un nuevo frente.

Desconozco la postura exacta del Real Madrid y también la de Ramos. Con las informaciones existentes parece que existe una guerra de filtraciones por una y otra parte.

Sergio Ramos de vacaciones

Sergio Ramos de vacaciones

Lo que si tengo claro, y para eso sirve también el caso Casillas, es que cada renovación debe estudiarse con detalle porque sino se corre el peligro de tener a jugadores endiosados, por debajo de su rendimiento e imposibles de colocar en el mercado por su sueldo y edad.

Ramos, como jugador, es el mejor central del mundo cuando está concentrado. Pueden ser 10 o 15 partidos al año. El problema de Ramos son los muchísimos partidos en los que no juega a su rendimiento óptimo. Y eso se conecta con una vida extradeportiva no compatible con el máximo rendimiento. Con su edad actual, 29 años, si Ramos se hubiese cuidado como Zanetti o Maldini en su día, sería un jugador que bien dirigido y centrado podría aguantar hasta los 35 años, ofreciendo un buen rendimiento.

El problema es que ni está ni estará concentrado, ni tampoco es un jugador que se cuide, aunque actualmente tiene unas condiciones físicas envidiables. Para cuando finalice su contrato dentro de 2 años ya habrá perdido una pizca de velocidad y potencia.

Desde el punto de vista de su ascendencia sobre el vestuario, su labor es más bien perjudicial. Recordemos su reto a Mourinho enseñando la camiseta de Ozil y sus recientes declaraciones sobre la destitución de Ancelotti. No, Ramos no es un capitán modélico, siguiendo la estela de sus antecesores.

Y si hablamos de su salario y de sus aspiraciones hacia los 10 millones netos de Cristiano Ronaldo, la explicación es sencilla: ningún jugador genera deportivamente ese dinero. Y si Cristiano Ronaldo y Bale ganan esas cantidades es por su capacidad extradeportiva, por su imagen de marca que les confiere el estatus de megaestrellas mundiales, reconocibles por todo el orbe y capaces de atraer a las grandes marcas mundiales. Es decir, dinero.

Este concepto, aparentemente sencillo, es lo que mucha gente no entiende. Si se pagan esas cantidades por jugadores como James, Cr7 o Bale no es por su rendimiento deportivo, por más excelente que sea, es por una suma de su rendimiento deportivo más su rendimiento extradeportivo como imagen asociada al club, capaz de atraer más dinero a través de la publicidad y patrocinios.

Por tanto, Ramos, idolatrado por muchos, no por ser el hombre record en tarjetas rojas, sino por su gol en Lisboa, no deja de ser un jugador más, sustituible, actualmente importante en la plantilla con sus varios problemas, pero potencialmente es un problema mucho mayor que Iker Casillas.

Y por último, aunque no menos importante, resta añadir el comentario de Don Santiago Bernabeu, que debería ser el referente de muchos madridistas y no las opiniones de los pseudoperiodistas de Marca o As: “quien quiera irse del Real Madrid siempre estará la puerta abierta”

La renovación de Leo Messi y el futuro del Barcelona

Leo Messi va a firmar su séptima renovación con el Barcelona en nueve años, un contrato que supone una clara apuesta en torno al astro argentino pero que tiene connotaciones que van mucho más allá.

 El hecho de renovar al jugador en una temporada en la que no ha tenido ni de lejos la repercusión deportiva de otros años, por una cantidad elevadísima manda el mensaje de que todo gira en torno a Leo Messi. Y ahí, el nuevo entrenador tendrá poco margen de maniobra.

 Que Messi ha sido el mejor futbolista del mundo durante varios años ha sido algo indiscutible, pero que en los dos últimos años su rendimiento ha bajado un par de peldaños también.

 En su ultima temporada 41 goles en 46 partidos y 15 asistencias durante  3740 minutos, pero sobre todo la irrelevancia en los encuentros más importantes de la temporada como la final de la Copa del Rey o las semifinales ante el Atlético de Madrid

 El año pasado (temporada 2012/2013) marcó 60 goles en 50 partidos, con 18 asistencias repartidas en 4050 minutos. En la temporada 2011/2012, su mejor temporada, durante 58 partidos marcó 71 goles y 36 asistencias y en la 2010/2011 en 55 partidos marcó 53 goles y 28 asistencias en casi 4600 minutos. En la  temporada 2009/2010 en    51 partidos  marco 45 goles  y 14 asistencias en 4300 minutos.

 Los datos reflejan que esta ha sido la temporada en la que menos minutos ha disputado muy lejos de su mejor temporada. Renovar al jugador que cumplirá 27 años en junio, con la ficha más alta del fútbol mundial, 20 millones de euros netos más objetivos,  precisamente en su peor momento quizá sea un tremendo error de la directiva.

 Evidentemente la idea de vender a Messi, el artífice de la grandeza del Barcelona en los últimas años es algo difícil de gestionar, pero de la misma manera que se gestionó Ronaldihno es algo que a larga traerá más ventajas que inconvenientes.

 En ese momento parece evidente que el Barcelona ha terminado un ciclo tremendamente exitoso de victorias. Su columna vertebral, Xavi, Puyol y Valdés y algunos otros jugadores ha de ser renovada por completo y eso supondrá dinero, pero también llevará tiempo.

 Construir nuevamente el equipo en torno a una figura decadente, cuyo mejor rendimiento está lejos y que además posee una terrible influencia en el juego supone seguir hipotecando el fútbol.

 Que con los números actuales Messi sigue siendo el segundo mejor jugador del mundo es cierto, pero ese rendimiento podrá durar como máximo dos años y llegados a ese punto será difícil obtener por el jugador una cantidad como la que se podría obtener ahora mismo.

La apuesta del Barcelona supone una hipoteca económica pero también deportiva pues todo va a seguir girando en torno a Messi, que incluso puede decidir el futuro de algunos integrantes de la plantilla.

La no renovación de Abidal

Abidal levantando la Copa de Europa

Abidal levantando la Copa de Europa

El Barcelona, a través de un torpe Rosell, ha anunciado que no renovará a Abidal en la primera plantilla pero que le ofrece un puesto en el fútbol base como entrenador y staff técnico.

Como primer argumento diré que me parece la decisión más lógica y normal desde el punto de vista estrictamente deportivo y futbolístico. Por mejor que haya ido la recuperación, hasta la fecha me habían parecido estrambóticas las noticias sobre la vuelta de Abidal al Barcelona. Una persona que sufre un transplante tiene limitaciones físicas en su vida así que imaginemos un jugador de élite en uno de los clubes más importantes del mundo. No, Abidal no parece estar para competir a ese nivel. Supongo que cobrará una alta ficha  y que además el Barcelona pretende tener un jugador de garantías.

Hasta aquí hablo de algo deportivo, de la lógica de un gestor deportivo que necesita optimizar sus recursos. Lo otro, la propaganda, la hipocresía del Barcelona hasta la naúsea diciendo que renovarían a Abidal, que le apoyaban, que el club estaba con él, demuestra el doble rasero de este Barcelona, ejemplo de nada, que no obstante ha querido situarse por encima del resto imponiendo lecciones de moralidad. Lo hemos visto también con igual claridad cuando al mismo tiempo que se hablaba de la cantera se cedían a jugadores y se gastaban millones de euros en jugadores de otros clubes. Lo vemos ahora con Neymar. Y lo seguiremos viendo.

Lo de Abidal solamente pone en escena las miserias de un club que durante los últimos se ha dedicado a cultivar la imagen de equipo perfecto, modélico, donde solamente se hacía el bien. La propaganda se ha impuesto a la realidad aunque ahora parece que se da la vuelta. Veremos, si siguen existiendo crédulos.

A vueltas con la renovación de Eric Abidal

El otro día salió la noticia en un medio informativo de que la renovación de Abidal estaba estancada. Tanto el jugador como el club parecían enquistados y que se sepa a día de hoy no han llegado a un acuerdo. Si no fuese por todo lo que ha sucedido pensaríamos que se trata de una situación normal con un tira y afloja entre club y jugador. Ha pasado siempre y siempre pasará. Y sin embargo, no deja de sorprenderme  que no sean capaces de llegar  a un simple acuerdo tras todo lo que ha sucedido.

Para los más despistados conviene que os ponga en antecedentes porque igual no sabeís ni quien es Abidal ni qué sucedió con él:

El martes 15 de marzo de 2011 se anuncio que Eric Abidal tenía un cáncer. Esta palabra que por si sola asusta a cualquier en realidad tiene matices. No es lo mismo un tumor benigno que uno maligno ni hablar de cancer en su estado inicial que en su estado evolutivo. La cuestión es que dos días después el jugador frances del Barcelona era operado durante casi tres horas para extirpar el tumor según dijeron por via laroscópica:

No trascendió más información sobre su enfermedad ni los detalles de la misma, más allá de que se trataba de un cáncer en el hígado, un órgano delicado aunque seguramente no el peor para este tipo de enfermedades. Tampoco vimos las típicas imágenes de Abidal entrando o saliendo del quirófano. Pero lo que si trascendió fue la noticia en sí, creándose una importante corriente a favor de la recuperación del francés.

El Barcelona promovió los mensajes de apoyo al jugador en todos los campos y clubes y jugadores de todo el mundo lo secundaron. Incluso el Real Madrid le hizo un pequeño homenaje. Más tarde el jugador sería aclamado por su afición, apoyado por su club con el lema “Anim Abi”, manteado y finalmente se le otorgó simbólicamente el brazalete de capitán para que levantase la Copa de Europa.

Así fue como Abidal se convirtió en un símbolo del barcelonismo, en un icono de superación y en un ejemplo para todos después de superar, como dicen, una gravísima enfermedad y ser capaz dos meses después de jugar toda una final de Champion. Entiendo yo que no srevestiría tantísima gravedad si el jugador a las pocas semanas fue capaz de jugar al máximo nivel, pero supongo que eso son detalles médicos que a nadie interesa.

Lo que si interesa es ver como ahora se racanean los euros. Uno, el jugador, que proclamaba amor eterno al club que le ha dedicado tanto cariño, y el otro,el club, que a pesar de tener como símbolo a Abdidal y de proclamar también públicamente su apoyo incondicional, ahora quiere ahorrarse unos miles de euros.

Al final, llegarán a un acuerdo porque el amor incondicional entre ambas partes tras algo tan traumático se impondrá finalmente.