España gana a Estados Unidos

Recuerdo con nitidez sentarme delante del televisor y disfrutar de los tenistas norteamericanos ganando casi siempre todos los torneos importantes. Courier, Chang, Agassi y Sampras, especialmente estos dos últimos fueron los tenistas de mi infancia/adolescencia. Jugadores de gran nivel que hacian de aquel país una gran potencia tenística.

 Hoy en día, el mejor jugador estadounidense sigue siendo como en la última década, Andy Roddick. Un jugador que tuvo hace tiempo sus mejores momentos, llegando incluso al número 1, pero manteniéndose en el top10 durante muchos años. Un jugador regular pero que desde luego no ha llegado nunca al nivel de Agassi o Sampras, dos grandes de la historia.

 Pues bien, sin Roddick en la pista, Estados Unidos tuvo que recurrir a Isner, un gigante de 2,06 que en pista rápida puede ser mortal y que en un buen día puede encadenar dos decenas de aces con facilidad. Pero un jugador, lejos del nivel de los jugadores españoles.

 España hace tiempo que es uno de los fijos de la Copa Davis. Intratable en casa, con los mejores tenistas del mundo en tierra batida, ha logrado también ser altamente competitiva fuera de casa, con Nadal a la cabeza pero también con Feliciano, Verdasco o el propio Ferrer. Esto explica que la baja de Nadal no haya sido un handicap durante estas semifinales.

 Una nueva final española nos espera contra la República Checa, que consiguió imponerse en Argentina en tierra batida. Un equipo que cuenta que dos jugadores de gran nivel como son Berdych y Stepaneck. El primero un top10, muy peligroso en pista rápida y casi letal cuando está concentrado, y el segundo uno de esos jugadores a los que se podría calificar como perro viejo, con gran experiencia.

 Veremos si España repite la victoria de 2009 que le supuso el título, con un 5-0 logrado en Barcelona ante los checos.