La verdad de la cantera (II): Real Madrid

¿Quien en su sano juicio estaría en contra de incorporar a su equipo a un Maldini o a un Raúl? ¿Cómo rechazar a un canterano joven, con ganas, con mucha calidad y con un gran compromiso con el club? Sería absurdo imaginarse a Mourinho denegándole el paso a un joven Maldini, que con 17 años ya parecía un veterano, o a un Raúl que con la misma edad tenía un hambre de gloria y de goles que no ha tenido ningún otro jugador.

El problema de la cantera está más allá de incorporar o no a canteranos que sientan los colores o que sean españoles y conozcan el club. El problema de la cantera reside en incorporar a jugadores de la cantera que además de salir gratis o a bajo coste no suponga casi esfuerzo su adaptación al primer equipo gracias a su calidad. Así pasó con la quinta del buitre o recientemente con muchos canteranos llegados al Barcelona. Jugadores que dan el salto al primer equipo y que casi desde el primer partido se incorporan como uno más, a pesar de su juventud e inexperiencia. Jugadores que gracias a su tremenda calidad pueden competir con otros más veteranos y pueden ser alineados sin que el 11 titular se resienta.

Por supuesto, estos jugadores no podrán pasar de 0 a 100 en 10 segundos y necesitarán muchos partidos para alcanzar el nivel óptimo, pero en todo caso no será necesario esperar varios años hasta ver alcanzado ese potencial. Se trata por tanto de incorporar a chavales cuya curva de aprendizaje sea rápida.

Un equipo de élite, y más un equipo como el Real Madrid no puede permitirse el lujo de formar a jugadores en el primer equipo. Y no puede hacerlo por la sencilla razón de que se esperan del equipo resultados inmediatos y apostar por jóvenes chavales como medida suele ser una opción para el largo plazo como hace el Ajax por ejemplo.

Por eso, el debate de la cantera resulta a veces tan absurdo. Independientemente de algunos errores (y graves) cometidos en la gestión de la cantera como la salida de Mata o la no repesca en su día de Etoo, del resto de canteranos que un día salieron del Castilla para triunfar  fuera del Real Madrid no ha habido noticia. Ello si se entiende como triunfar estar en un equipo homologable al Real Madrid, es decir del top11 de Europa como Bayern de Munich, Chelsea, Manchester, Barcelona…Incluso sirva como ejemplo el número de internacionales como otro baremo posible.

Samuel-Etoo

Samuel Etoo con la camiseta del Real Madrid

Jugar en equipos como el Valencia o el Sevilla es sin duda un gran mérito pero ¿cuantos de los jugadores titulares de cualquier de estos dos equipos sería hoy fijo en el Real Madrid o tendría al menos muchos minutos?

Existe en torno al canterano mucho mito y poca realidad y eso provoca que muchos de ellos no reciban las críticas necesarias en su momento y se pase por alto su verdadero rendimiento. El canterano, por su condición de chico de la casa, normalmente español, joven y generalmente majo parece el sueño de cualquier aficionado. Todos querríamos que triunfase y ver a un nuevo Butragueño o un nuevo Raúl, pero la realidad es tozuda y nos dice que lejos de triunfar, el canterano lastra muchas veces al equipo.

Por no triunfar no lo hace ni en el fútbol y tenemos muchos ejemplos de ilustres canteranos que en su día fueron “joyas de la cantera” y que hoy juegan meritoriamente en primera o en segunda división, pero muy lejos de los sueños de grandeza que muchos les atribuían.

Rivera, Valdo, Jurado, Diego León, Alex Pérez, o Santos fueron calificados en su día como grandes promesas. Otros como Miguel Torres, Mejia, Tebar, Pavón, Tena o Corrales apuntaban a grandes defensas. Otros como Fernando, Mixta, Rodri o Adrián Gonzalez eran los mediocentros del futuro. Todos ellos y muchos más eran los canteranos que debían tener un futuro en el Real Madrid pero por los que no se apostó.

De las últimas hornadas solamente unos pocos, los primeros de la lista, han triunfado en el Madrid: Casillas y Raúl. Ni siquiera Guti lo hizo plenamente. Otros tienen carreras esperanzadoras como el mencionado Mata, Soldado o Diego López. Y otros como Urzaiz o Luis García han logrado hacerse un hueco como buenos goleadores de la liga española.

Del resto y de muchos otros que ni menciono ya nada se sabe y pululan por campos de segunda división o segunda B. Y lo hacen porque no tuviesen oportunidades en el primer equipo, que no las tuvieron, sino porque no aprovecharon las oportunidades en equipos menores.

La llegada de canteranos al primer equipo en el caso de equipos grandes con necesidades inminentes de ganar títulos tiene que ver con la suerte, la necesidad o con ambas a la vez. Así ocurrió con la Quinta del Buitre, cuyos jugadores pudieron debutar por la necesidad de dar un recambio a jugadores ya veteranos, en un club sin dinero.

Neymar como icono publicitario

Desde que Ronaldinho optó por el retiro voluntario en su último año en el Barcelona, perdiendo la motivación por seguir siendo el número 1, no ha surgido una verdadera estrella brasileña. La baja forma del gaucho coincidió también con los últimos años del mejor Kaká y con la fuga de estrellas brasileñas a su país en busca de un clima más afectuoso y con menos presión que en Europa.

Por eso, ahora se entiende la insistencia de casi todos en seguir avivando el culebrón Neymar. El jugador brasileño que es ya un icono publicitario en su país pero todavía le falta ese salto a Europa para consagrarse y convertirse en una estrella mundial, aparece día sí y día también relacionado con los dos grandes del fútbol mundial en este momento, Real Madrid y Barcelona.

Ambos equipos parecen sin embargo poco apropiados para un jugador que reclama exclusivo protagonismo. Su potencial, sin embargo, nos habla de un jugador rentable tanto deportivamente como económicamente y quizá eso pueda explicar un posible interés de Madrid, Barcelona o cualquier otro club grande. La adquisición de jugadores hoy en día no puede contemplarse solamente desde el punto de vista deportivo. Un jugador es ante todo una imagen, la proyección de una personalidad determinada que va asociado también a su juego.

Neymar con la camiseta de Brasil

Neymar con la camiseta de Brasil

Por eso hay futbolistas más rentables que otros. Ello explica por ejemplo que Kaká siga teniendo un gran mercado en China y en Asia. Su personalidad y su liderazgo en el milán se trasladó a su imagen exterior junto con una personalidad muy definida como chico bueno que no ha roto un plato .Los grandes cracks publicitarios tienen una imagen especial que trasmite un valor determinado o un sentimiento. Ronaldihno trasmitía felicidad, Bechkam glamour y Zidane elegancia,  por citar a alguno con las características muy definidas.

Neymar trasmite otra cosa, algo de rebeldía, originalidad por su cresta, descaro y un compendio de cualidades cuya máxima ventaja para el equipo que le compre es en realidad la necesidad de cubrir una vacante, ni más ni menos que la de estrella mundial del país más importante del mundo futbolísticamente hablando, Brasil. Por tanto a ese interés futbolístico que despierta el jugador se le suma un interés puramente comercial, proveniente de la capacidad económica de Brasil.

El país sudamericano cuenta con una población de casi 200 millones de habitantes, un PIB que es el séptimo del mundo, subiendo paulatinamente, y un potencial económico tan grande que ahora mismo no hay empresa importante en el mundo que no quiera estar presente en el país. Con inmensos recursos naturales en una  superficie gigantesca donde no falta el petróleo y grandes urbes y estados, el país está invirtiendo en obras públicas para modernizar sus infraestructuras y para atraer al mayor número de empresas.A todo ello se le suma la próxima celebración de dos eventos claves, el mundial de fútbol y las olimpiadas, que convertirán a Brasil en un destino turístico de primer orden, pero sobre todo en el principal foco de atención deportivo del mundo.

Es aquí donde la figura de Neymar, como máximo icono futbolístico (y por tanto deportivo) de Brasil se convierte en un activo que multiplica su posible valor netamente deportivo.Considerando su valor deportivo, Neymar es como mínimo un jugador especial, capaz de debutar con 16 años y convertirse al año siguiente en el mejor jugador de la liga, repitiendo el siguiente año(mejor jugador paulista). Asimismo sus 66 goles en tres temporadas hablan de un jugador efectivo al que se le suma la espectacularidad de sus regates.

Si estos no son motivos suficientes, hay que sumarle su atractivo para atraer contratos publicitarios. Capaz de atraer a marcas tan dispares como  Nextel, Panasonic, Red Bull, Baruel y Nike en mercados como la telefonía, televisiones, bebidas, desodorantes y ropa deportiva, Neymar es el futbolista más rentable de Brasil, en términos comerciales, y, también uno de los más importantes del mundo.Con un país necesitado de una imagen futbolística, las empresas hacen cola para negociar con Neymar suculentos contratos. Además, el astro brasileiro cuenta con la colaboración de Ronaldo Nazario, otro ex icono mundial.

Algunos de estos argumentos estarán pasando por las cabezas de Rosell y Florentino, ambos empresarios de éxito, conocedores de la importancia de estar presente en un mercado como el brasileño. Su fichaje aumentaría más aún la capacidad publicitaria del jugador, creándose una simbiosis que se trasladaría a los derechos de imagen (50 % para cada uno) y que supondría que cada vez que el jugador apareciese en los medios brasileños se asociase su cara con la del club que le compre.Y esto, en un país como Brasil que será pronto el centro del universo deportivo significan muchos millones de euros.