Piqué y la independencia

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Lo que sucede en torno a Piqué se puede extrapolar al resto de la sociedad. Durante años se han tolerado sus declaraciones y salidas de tono  y se han justificado sus acciones como gamberradas y sin embargo, censurado a sus críticos. Se decía aquello de que a Piqué lo pitaban los madridistas e incluso algunos jugadores relevantes del Real Madrid salieron en su defensa. Una actitud parecida al resto de la sociedad y los medios con respecto a la independencia de Cataluña.

La misma actitud se adoptó con el F.C.Barcelona, con el que se ha sido indulgente con sus excesos hasta lo absurdo. Su consentimiento expreso de manifestaciones antiespañolas en su estadio y su clarísima alineación con el independentismo era algo que no suscitaba apenas críticas hasta hace dos telediarios (literalmente). Unos telediarios que ya no podían hacer abstracción del apoyo expreso del F.C.Barcelona al proceso secesionista, el mismo que uno de sus máximos representantes, Piqué. Porque, por si alguien todavía no se había enterado, apoyar el derecho a decidir es el señuelo para apoyar después la independencia.

Muchos otros se han querido engañar, diciendo que no hay que mezclar deporte con política. Pero a veces la política trasciende ampliamente al deporte y llega el momento de situarse de un lado o de otro. Y aquí llegamos al caso Piqué y a su presencia en la selección.

Decía un tuitero de cuyo nick no me acuerdo que no se le pide a un futbolista que sea patriótico pero al menos no antipatriótico. Todos sabemos que la selección española es un trampolín de prestigio y dinero y también sabemos que el fútbol no deja de ser algo mercantil, a pesar de que de fondo genere un tremendo forofismo. Y la selección, aunque lleve los colores de su país, no deja de ser un grupo de jugadores gestionados desde una asociación que no depende directa ni claramente del estado y se parece más a una asociación privada que a una pública.

Pero a pesar de todo, cuando juega la selección se hace bajo los colores de la nación española y se hace sonar también el himno del país, y aficionados y jugadores entienden que al final el resultado representa el éxito de esa nación a nivel deportivo.

Parece por tanto lógico que un jugador que lleve los colores de España, que no la roja, si no se siente español que al menos no se sienta antiespañol. Porque no olvidemos que como elemento sustancial al nacionalismo figura tanto el amor a un concepto propio de nación como el odio hacia otra. Y en el caso del nacionalismo catalán el odio va dirigido hacia España como atestigua el adoctrinamiento allí llevado a cabo y las recientes imágenes y manifestaciones, aunque Piqué diga lo contrario.

Y por este motivo, tiene más sentido que juegue un nacionalizado, que aún siendo originariamente de otro país, siente gratitud por ese nuevo país que le ha acogido y que le da la oportunidad de jugar en la selección. La mayoría de las personas extranjeras que se han nacionalizado se sienten tan agradecidas que muchas de ellas expresan más amor por España que muchos españoles.

Pero incluso, aún siendo extremadamente incoherentes se podría permitir la presencia de jugadores que sean antipatriotas pero que no lo parezcan demasiado. Tal fue el caso de Guardiola o de Xavi y de algún otro. Esa venda en los ojos se podría justificar con un futuro cambio de actitud, aunque tampoco sería comprensible.

Pero lo de Piqué con sus declaraciones y su actitud, que no es actual y que viene de muy lejos ha demostrado que para él la selección es un vehículo meramente mercantial y monetario y que lo desprecia profundamente. Da igual si se ha partido la cara una o dos veces, lo habrá ello por interés propio y ese beneficio aportado es infinitamente menor que el perjuicio realizado con sus declaraciones.

Así pues, Piqué debería renunciar a la selección si fuese coherente y Lopetegui debería apartarlo si además de coherente tuviese las agallas que tanto se han echado de menos durante estos años.

La selección española de fútbol

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Desde hace algún tiempo me he venido desconectando de la selección, coincidiendo sobre todo con la época central de Del Bosque, que no fue capaz de aportar casi nada a la selección y si de viciar algunos de los defectos ya existentes, como la permanencia de jugadores ya pasados o de un excesivo uso del toque sin efectividad.

Todo eso se vio reflejado en los dos últimos torneos que jugó España, y no fue hasta que ya era insostenible cuando se decidió el relevo de un seleccionador y de una parte de los jugadores, que ya debían dar paso a nuevas generaciones.

Me sorprendió por ello ver el otro día a una selección de fútbol casi nueva, compuesta por la columna vertebral de una de las mejores sub 21 que hemos tenido, con jugadores como Morata, Thiago, De Egea y Koke. Apenas quedaban Silva y Busquets dentro de las viejas glorias, y la ausencia de Ramos y Piqué nos permitió ver a otros dos centrales, más frescos, menos vistos, como Nacho y Piqué.  Silva será reemplazado tarde o temprano por jugadores como Asensio o quizá Isco o algún otro. Lo de Busquets ya será más difícil porque encontrar un jugador de sus características no es sencillo.

El lateral derecho parece bien cubierto por Carvajal y Vitolo aporta frescura al equipo. Hay más piezas esperando para el futuro como el central del Real Madrid, Vallejo, cedido a un equipo alemán y algún otro jugador de la actual sub21.

Creo que ese es el camino que debe tomar Lopetegui y aunque la alineación del otro día estuviese marcada por las bajas de jugadores como Iniesta, Ramos, Piqué o Diego Costa, debe ser valiente, como lo fue Aragonés en su día, y apostar por los más jóvenes, algunos de ellos ya titulares de sus equipos y otros llamando con fuerza. Ello no quita que pueda apostar por 2 o 3 piezas de veteranos, pero siempre y cuando su nivel sea óptimo y no meramente por su nombre o por su pasado.

SI lo hace así, quizá podamos volver a disfrutar de una selección campeona.

La selección vuelve al punto de partida

Cesc

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La selección española cayó contra Italia, en un mal partido, demostrando que lo de hace dos años en Brasil no fue un accidente. Se llama fin de ciclo y ahora, ya sí, con dos competiciones consecutivas, cayendo en fase de grupos y en octavos, está constatado.

Del Bosque supo en aquel momento lo que era pero, o no lo quiso ver, o lo vio pero no pudo cambiarlo. Lo que necesitaba entonces la selección era una renovación profunda y valiente. Evidentemente Del Bosque no era el adecuado para ello, ni por su carácter, poco arriesgado, ni por la deuda contraída con los jugadores que le habían dado el éxito.

Aún así, se produjo una pequeña renovación, provocada por la jubilación anticipada de la selección de jugadores como Xabi o Puyol, y la posterior de otros como Xavi. Aún así, nunca se acabó de dar el paso definitivo de incorporar a 7 u 8 jugadores nuevos, jóvenes, distintos, con hambre, como titulares con peso, Y ya de paso, cambiar un estilo de juego que tenía sentido con los antiguos jugadores pero no los nuevos.

Y así, hemos visto a la selección no saber muy bien cómo atacar a Italia con un delantero centro puro como Morata, pero sin extremos que le surtiesen de balones. Y hemos visto también a una selección incapaz de defender cuando no tenían el balón, con un medio centro en el que solamente Busquets intentaba realizar una tarea indispensable, con un mediocentro italiano muy activo.

En el banquillo durante gran parte del torneo, jugadores como Thiago, Koke o Lucas Vázquez. Solamente con la entrada de estos, en vez de jugadores como Cesc o Silva, ambos muy grises durante el torneo, habría dado otro aire a la selección.

Bien es cierto que se ha dado entrada a jugadores como De Egea o Morata, ambos todavía necesitados de encontrar su sitio, con claros y oscuros. Bien es cierto que el meta ha cometido varios errores, pero sin duda es el mejor portero de España en este momento, y ya era hora de meterle como titular. Y de Morata todavía se puede esperar mucho más. Pero en todo caso, son dos jugadores que todavía tienen que acoplarse a su sitio en la selección. Y para eso es necesario que otros hagan hueco. Ha costado que lo hiciese Casillas y los delanteros, pero ahora le toca al resto.

Las revoluciones nunca se pueden hacer a medias, y en cierta manera eso ha pretendido Del Bosque, manteniendo el statuo quo a determinados jugadores. Al final, el resultado, es que una selección más joven pero con muchísima hambre, como Italia, nos ha pasado por encima. Mientras nuestros jóvenes se mordían las uñas en el banquillo viendo a los titulares sin resuello, los italianos se sabían más fuertes y rápidos.

La primera parte fue una exhibición de una y otra cosa. Los italianos parecían jugar con dos más, atacando y defendiendo. Y los españoles no sabían ni donde colocarse. En la segunda parte, la selección italiana se echó más atrás, pero haciendo mucho daño a la contra, como en el segundo gol.

Es hora de un nuevo entrenador, y de darle galones a jugadores jóvenes. Toca hacer la revolución que hizo Luis Aragonés y que tantos frutos dio más tarde. De ella se ha beneficiado Del Bosque, que apenas ha sido capaz de introducir cambios sobre aquello, ni en el sistema ni en los jugadores. Pero el tiempo es tozudo, y la fórmula que funcionaba en 2008, ya no vale 8 años después.

El drama de España es que se han desaprovechado dos años enteros, y toca empezar de nuevo. Tras caer en las primeras rondas, toca recomponer esa plantilla. La base de la plantilla, que debería haber sido la de esta Eurocopa, debería estar formada por los campeones de la sub 21 de 2011 y 2013. Especialmente en torno a jugadores como De Egea, Morata, Koke, Thiago y Carvajal. Ellos y otros jóvenes, junto con uno o dos veteranos, serían los titulares de la selección.

Habrá que dar con la tecla adecuada, con un estilo de juego que se adapte con esos jugadores, que necesitarán también confianza hasta desplegar su máxima potencia como equipo. Y eso puede llevar algún tiempo.

Hay cantera sin duda, y habrá más. Pero el tiempo perdido se me antoja crítico, porque mientras otras selecciones se rearmaban, la nuestra no se enteraba de nada, con un entrenador siempre complaciente, como la mayoría de la prensa que todavía guarda su foto con la Copa del Mundo y por supuesto una Federación, incapaz sine die, de llevar la delantera a los acontecimientos.

Cuanto antes se haga mejor. Ya hemos perdido suficiente tiempo entre el mundial de Brasil y el Europeo de Francia. Toca revolución y mejor hoy que mañana.

Unión en torno a Piqué; que no defensa de España

Es curioso como funcionan las cosas en torno a la “roja”, otrora conocida como la selección española. Parece que resulta más fácil defender a un jugador, “uno de los nuestros”, en palabras de Del Bosque, que defender el himno y la bandera de esa misma selección que dicen representar y que tantos éxitos, dinero y prestigio les han dado.

Pique y Del Bosque en rueda de prensa

Pique y Del Bosque en rueda de prensa

Porque no olvidemos que algunos de esos jugadores están en la selección por la repercusión que tiene para sus carreras futbolísticas y por las suculentas primas que conllevan. Si España tuviese el potencial de Chipre o Malta, sería más un inconveniente que una ventaja y habría que ver cuantos renunciaban a sus clubes (que son los que les pagan su alta ficha) por jugar en la selección.

A Piqué no se le pita porque escupiese un día a un tipo, o lanzase una bomba fétida, o dijese no se que de un tal Roldán. Se da por hecho que Piqué es un tipo no muy listo, y gente como él hay en tropel en el fútbol. No, a Piqué se le pita porque no sólo no defendió que no se pitase el himno español, como la mayoría de sus compañeros pusilánimes, con Del Bosque a la cabeza, sino que se le pita porque al contrario, defendió y excusó los pitos, apelando a una libertad de expresión que para millones de españoles es un insulto.

Pero así es nuestra prensa, tan pusilánime como la selección que dicen apoyar, que es incapaz de decir las verdades del barquero y poner los puntos sobre las ies. ¿Por qué se pita a Piqué?, se pregunta Marca, conjeturando con todo menos con la realidad; mientras que As con su sibilino director Relaño defiende a Piqué bajo el argumento de que es mejor para España.

Todos esos que le pitan, que no son los madridistas sino gente de Oviedo o de León, o de Córdoba o de Albacete, de los equipos de su tierra, o no, me da igual, son personas que se sintieron ofendidos con el pitido a su selección y con las palabras justificadoras de Piqué. Las mismas personas que ahora observan como otro que defendió la camiseta como Guardiola, durante 47 partidos, ya no se siente representado, y apoya una causa secesionista y por consecuencia directa, mala para España.

La nuestra es la única selección del mundo en la que es más fácil no defender a la selección que hacerlo. Con Piqué a la cabeza pero con el resto de jugadores, entrenadores, adláteres y periodistas detrás, ninguno parece tener interés en defender a la selección que dicen representar. Si les parece fácil decir que no se debería pitar a Piqué porque es un buen chico y siempre ha defendido a España, ¿no sería aún más fácil decir que no se debería pitar el himno de España porque se ofende a millones de españoles?

La continuidad de Del Bosque

“Han podido mas seis años anteriores que dos malos partidos”. Con este argumento principal nos anuncia Del Bosque que permanece en el cargo.

Por el camino una falta total de autocrítica, incapaz de haber entendido la realidad de una selección, que no es que jugase mal, sino que estaba completamente caduca, precisamente porque el seleccionador no fue capaz de incorporar los elementos necesarios de frescura.

No fueron dos malos partidos, sino una goleada estrepitosa, la impotentia total contra Chile y la eliminación en primera ronda del mundial. Con esos mismos ingredientes, el seleccionador italiano, Prandelli, y el presidente de la federación, han dimitido. Y si atendemos a ese mismo argumentario, Scolari podría decir que un mal partido no justifica la dimisión tras otros buenos 4 partidos…

La realidad es que Del Bosque no se, como no se ha ido en todos estos años Villar. Ninguno es capaz de asumir su parte de responsabilidad.

Eso sí, ahora descubriremos la verdadera capacidad del técnico salmantino. Ahora veremos sus dotes de constructor de equipos. Tiene que renovar completamente a la selección, ser capaz de integrar a los jóvenes y de jubilar a los veteranos. Aunque según lo visto en su última comparecencia pública no es partidario de grandes revoluciones.

El próximo Europeo será su examen.

La lista de Del Bosque

Al marqués se le conoce como Krusty el Payaso en algunos círculos no porque haga payasadas sino por su gran parecido con el dibujo animado. Y aunque su lista no es una payasada tampoco me parece digna de elogia.

 Todo depende claro de los criterios que se tomen. Seguramente cada entrenador optará por uno u otro. Unos por poner a sus amiguetes, otros por dar el máximo de continuidad y otros pensamos que a los torneos deben ir los jugadores que estén en mejor forma al final de la temporada combinada junto con sus méritos  a lo largo de la temporada.

 Por eso es muy difícil entender una lista en la que no esté el pichichi español, Roberto Soldado, y el jugador revelación, Adrián. Ambos, motores de sus equipos y los dos protagonistas de dos temporadas espectaculares con muchos goles y con mucha aportación en sus respectivos equipos.

 Incluir a Torres o Negredo por delante de Soldado, e incluso incluir al propio Llorente es no considerar su gran temporada goleadora. Al fin y al cabo el puesto de delantero debe marcar goles y Soldado es el que más goles ha marcado. Sus 30 goles durante todo el año está  muy por delante de los 11 de Torres y de los 14 de Negredo.

 Igualmente sangrante resulta la presencia de Pedrito que ha hecho una temporada realmente irregular, plagada de lesiones, en comparación con la extraordinaria temporada de Adrián.

 El hecho de mantener el bloque a toda costa con la sola inclusión de Juanfran, Alba y Negredo, además de Cazorla, que ya era habitual podría ser positivo sino fuese claro que esta generación de futbolistas necesita nuevos elementos como revulsivos.

 Del Bosque ha optado nuevamente por mantener el bloque del Barcelona y ha hecho el equipo pensando en ello. Esperando a Villa hasta el útlimo minuto ahora se encuentra con el problema de que no sabe quien es su delantero titular porque apenas ha ensayado. En el resto de líneas hay demasiados jugadores del mismo estilo como Cesc, Cazorla, Iniesta, Xavi, Silva y Mata y falta jugadores que rompan por banda, con la excepción de Navas o jugadores que aporten otras características.  Incluso la presencia de Cesc, con varios días de lesión por delante es más que discutible.

 Una lista que no me gusta y una selección, que es posible que se de un batacazo mucho antes de lo que se piensa, como le ocurrió a Francia en su día.

Vuelve la selección

Como el calendario futbolístico es un cachondeo total nos encontramos ahora con un parón de dos semanas para ver a nuestras respectivas selecciones. Cuando ya le habíamos cogido el punto a la liga, de repente paran máquinas de golpe para volver a empezar dentro de 10 días. Para algunos equipos como el Real Madrid o el Valencia, que empezaban  a coger velocidad de crucero el parón les viene bastante mal. Para otros equipos más dubitativos como el Barcelona les servirá para recuperar lesionados y reponerse de las heridas.

¿El más perjudicado de este parón? Alberto Contador. Parece mentira, pero el hecho de que el fútbol no esté en la primera línea de fuego, ha provocado que muchos periódicos centrasen su atención en un caso, que por su repercusión mediática puede afectar a los cimientos del ciclismo. Periódicos como el marca, dedican su editorial al tema, con un Eduardo Inda que se cuestiona ahora unas preguntas que ya nos hacíamos algunos hace tres días (no recomendados los vídeos de Inda para aquellos que tengan problemas cardiacos o que sean muy sensibles a las emociones fuertes). Particularmente positiva ha sido esa repercusión en mi blog que se ha colapsado literalmente de visitas.

En todo caso, este blog vive de la actualidad y lo que importa ahora es la selección de fútbol, aunque prometo más post sobre el futuro del ciclismo y el tratamiento del dopaje, y también un pequeño seguimiento al caso de Contador, aunque a mis ojos (que no a los ojos de la justicia deportiva) está visto para sentencia.

Vuelvo a lo que importa, aunque digo importa sabiendo que verán estos partidos como mucho una décima parte de los que vieron el mundial. Y ello a pesar de que no creo que sean partidos sencillos a priori, teniendo en cuenta sobre todo las bajas. La principal es la de Xavi, motor del Barsa y la selección, ambos equipos exponentes máximos del manido tiki-taka. Desempeña Xavi la función de catalizador de este juego, y no hay nadie que la interprete como él. Podría hacerlo algo peor Cesc pero también está lesionado. Iniesta otro “enanito tikitakero” no puede ser el recambio natural de Xavi puesto que carece de la pausa y es mucho más vertical.

Así pues, como el Barcelona el fin de semana pasado, España puede sufir la baja del barcelonista. Sobre todo si le sumamos a esa baja la de Cesc y Torres o Pedrito y Navas como revulsivos. Bien es cierto que no falta calidad en la selección y que no deja de ser la campeona del mundo.

El primer partido contra Lituania al ser en casa es más fácil, aunque solamente sea por el apoyo de la afición y la inercia propia de un equipo que vuelve con ganas a la selección. El que me preocupa es el segundo, el partido contra Escocia, en tierra hostil, muy dada siempre a la batalla. Como si tuviesen el espíritu de Willian Wallace, los escoceses, con una gran tradición futbolística, son históricamente jugadores muy físicos y fuertes, a los que les gusta el juego típicamente británico. Es posible que planteen un partido muy duro y exigente, con el apoyo de su afición. No les faltará la motivación por ganar al campeón del mundo, y tampoco adolecen de la calidad necesaria para ello.

España no puede relajarse y menos con las bajas ya mencionadas. Veremos que hace Del Bosque, más dado a dar las alineaciones que a preparar los partidos táctica y psicológicamente. Ahora no vale la inercia para ganar (como se vio contra Argentina y México) y se necesita sacar el mejor once posible para poder competir. Es la desventaja de ser el campeón del mundo, que todos los equipos te conocen y se aplican al máximo.

Yo personalmente apostaré un eurito al empate, y es que por más que me guste la selección y el fútbol todavía no consigo que viéndolo o hablando de él me de de comer.

Del Bosque: la mentira

Del Bosque es según algunos el mejor entrenador del mundo, según otros el mejor entrenador español de la historia y para los últimos el mejor entrenador que ha tenido nunca el Real Madrid.

Del Bosque

Yo digo que Del Bosque es un tipo que estaba en el momento justo en el lugar adecuado.Unos pocos descerebrados intentamos ir más allá de lo obvio para analizar si de verdad alguien que ha entrenado a nivel profesional durante apenas 6 años puede ser considerado todo eso. Y más teniendo en cuenta que lo ha hecho con equipos de éxito como el Madrid o la selección española. Ni siquiera consideramos su paso por el Besitkas como algo relevante sino que nos limitamos a analizar su estancia y rendimiento en el resto.

Como ya se ha hablado mucho de la “roja” me limitaré a analizar los datos, que nunca mienten, de Del Bosque  en el Real Madrid. Como entrenador del Real Madrid dirigió 141 partidos, ganando 78, empatando 37 y perdiendo 26. Con un promedio de 55.32%. Queiroz tuvo un promedio de 55.26%, Luxemburgo de 65%, Capello 58,82%, , Schuster 67,71% y Juande 70%.

En la primera temporada, del Bosque coge al equipo en noviembre, en la jornada 11 con 3 victorias, 5 empates y 3 derrotas.  Acaba la temporada con 13 victorias, 9 empates y 5 derrotas. El Real Madrid queda quinto en liga con 62 puntos por detrás del Zaragoza (63), Valencia(64), Barcelona(64) y Deportivo(69)

En la Copa del Rey se pierde en semifinales contra el Español tras una ida de 0-0 y una vuelta de 1-0. Previamente se había ganado al Mérida y al Zaragoza.

En la Copa de Europa se gana la octava, tras vencer brillantemente a Manchester, Bayern y Valencia.

En la siguiente temporada llega Florentino Pérez con Figo debajo del brazo. Además se incorporaron como jugadores importantes otros como Makele, Solari o Flavio Concenciao.

De 38 partidos de liga se ganaron 24, empataron 8 y se perdieron 6. Como peores partidos un 0-2 del Mallorca y un 3-0 del Celta de Vigo.  El Real Madrid ganó esa liga con un 63% de victorias con 80 puntos, por delante de Deportivo (73) y Mallorca (71).

En la Copa del rey se vivió uno de los momentos más bochornosos de la época de Del Bosque, frecuentemente olvidado,al ser  derrotados en dieciseisavos de la Copa del Rey contra el Toledo, un segunda B, por 2-1.

En la Copa de Europa, tras ganar al Galataray en cuartos (3-2, 0-3) se perdieron los dos partidos contra el Bayern de Munich(0-2,2-1).

Se perdieron además la Supercopa de Europa contra el Galatasaray de Jardel y la Intercontinental contra el Boca Juniors. Para completar los títulos perdidos también se perdió en el Mundialito de clubes, quedando en cuarto lugar.

La temporada 2001-2002 supuso la llegada de Zinedine Zidane como único fichaje, mas el aterrizaje de un buen puñado de canteranos.

La temporada dejó una Supercopa de España y una Copa de Europa ganada brillantemente tras vencer a Bayern de Munich, Barcelona y Bayern Leverkusen.

Sin embargo como notas muy negativas se perdió la final de la Copa del Rey contra el Deportivo en el feudo blanco y se hizo una muy mala temporada liguera.

El Real Madrid finalizó la liga tercero, con solamente 66 puntos por detrás de deportivo(68) y Valencia(75) con 10 partidos perdidos, 9 empatados y solamente 19 ganados.

La última temporada de Del Bosque contó con el fichaje de Ronaldo y la llegada de Cambiasso.

Se ganó el título liguero con 78 puntos en una apretada liga contra la Real Sociedad(76) de Xabi Alonso y Nihat. Se empataron 12 partidos, se perdieron 4 y se ganaron el resto. Como partidos más bochornosos la derrota 1-5 contra el Mallorca y el 4-2 contra la Real Sociedad.

En la Copa del Rey el Madrid volvió a caer contra el Mallorca en cuartos. Tras empatar a 1 en el Bernabeu no fue capaz de remontar, y perdió por 4-0 en la vuelta, en otro partido olvidado por los delbosquistas.

Se ganaron la Supercopa de Europa y la Intercontinental, esta vez sí, contra el Feyenoord y el Olimpia de Asunción respectivamente.

En la Copa de Europa, los de del Bosque cayeron en semifinales contra la Juventus tras ganar 2-1 en la ida y perder 3-1 en la vuelta.

Estos son los números de Del Bosque. Para unos, un genio por haber ganado varios títulos con uno de los mejores Madrid que se recuerdan; para otros, como yo, un entrenador sobrevalorado y mediocre cuya única labor ha sido poner a los jugadores en el campo, sin aprovechar todos los recursos ni exprimirles al máximo.

Como anécdota, una declaración de Zidane que nada más aterrizar en el Madrid y tras ser pitado por un buen puñado de piperos reconocía que Del Bosque no le había dado ninguna instrucción ni comentado nada. Ese es el famoso trato y bonhomía de un entrenador que no se preocupó de integrar al fichaje más caro, entonces, en la historia del Real Madrid. Un tipo tímido que precisaba ayuda y un apoyo y que sin embargo tuvo que demostrar su genialidad sin la ayuda del entrenador.

Con un bajo porcentaje  de victorias, dejó escapar dos ligas, una Supercopa y una Intercontiental además de hacer el ridículo más espantoso en la Copa del Rey. Supo sin embargo ser competitivo en la Copa de Europa en el trofeo fetiche del Real Madrid tras la consecución de la séptima. Digamos que como con la Eurocopa ese trauma estaba superado y el Madrid lograba imponerse con relativa facilidad en Europa.

Después  de Del Bosque, el Madrid caería en la más absoluta de las depresiones con fichajes absurdos y una inestabilidad total, siendo Florentino incapaz de fichar a un entrenador medio serio.

Algunos dicen que los entrenadores posteriores no hicieron lo que del Bosque, pero pocos dicen que la plantilla que tuvo Del Bosque, sobre todo los últimos años, ha sido una de las mejores de la historia. Con 3 de los mejores jugadores de los últimos 20 años: Figo, Zidane y Ronaldo (estos dos últimos de los mejores de la historia) y una plantilla repleta de buenos futbolistas que aunaban juventud y veteranía. Con extranjeros como Roberto Carlos (29), Cambiasso (22), Macnamanan o Solari (25); nacionales como Morientes (26),Raul (25),Salgado (27), Helguera (27), Casillas (21), Del Bosque desperdicio una oportunidad única para hacer historia y batir todos los records.

Como muestra, Queiroz se encontró con una plantilla sin Makelele, Morientes, Mcnamanan, Savio, Flavio Concenciao, Geremi, Munitis, Celades o Hierro. Jugadores, muchos suplentes de lujo, otros necesarios para tener una plantilla holgada y otros como Makele absolutamente necesarios.

Con esa plantilla bien se podría haber logrado lo mismo que Guardiola. Ganar los títulos y además hacerlo holgadamente. El Madrid de Del Bosque llegó a perder 10 partidos en una temporada y a empatar 12 en otra. Números de un equipo poco sólido.

Algunos con mucho menos han logrado tripletes o dobletes. Del Bosque en los años que ganó la Copa de Europa hizo el ridículo en la liga, y nunca fue capaz de lograr un doblete más allá de títulos menores como supercopas o intercontinentales.

Pero todo esto último son opiniones me sobra con el primer dato del principio; Del Bosque ganó el 55,32% de los partidos con quizá el mejor plantel, como diría Manuel Pelegrini, que ha tenido jamás el Real Madrid y cualquier equipo de fútbol.

Raúl González Blanco: el fin de una era (III)

Parte primera

Parte segunda

Su competitividad extrema fue lo que le llevó al éxito y también lo que le llevo a estar fuera de la selección, porque Luis entendió que perjudicaba más que ayudaba. La historia la cuentan los vencedores y por eso quizá estaríamos hablando de otra cosa si España no hubiese ganado la Eurocopa.

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Luis Aragonés dando instrucciones a Raúl

Lo cierto es que lo hizo, y por primera vez en mucho tiempo se vió a una selección liderada no por uno o dos jugadores, si no por un conjunto de ellos. Alternándose incluso el liderazgo, a pesar de la capitanía de Casillas, la actual selección española cuenta con un conjunto de jugadores tremendamente competitivos y ambiciosos que buscan gestas mayores. Xavi, Villa, Torres, Xabi Alonso o Puyol lideran esta selección como lo hicieron los Fernandos en el Madrid junto con Roberto Carlos o Raúl. Un liderazgo fuera del campo pero también en el mismo por calidad, goles y juego. España estaba por fin capacitada para ganar campeonatos porque sus jugadores habían asumido  que todos eran responsables de la victoria o derrota, y que no dependían de un solo jugador para tirar del carro. Todos tiraron de ese carro y lo hicieron juntos con mucha más fuerza que uno sólo.

Raúl González Blanco no fue nunca capaz de entender la necesidad de apartarse ante la llegada de nuevos y mejores jugadores. Siempre pensó que su cometido era liderar el Madrid sin excusas, sin tregua. Por su propio beneficio pero también por el beneficio del club. Como Di Stefano en su día, Raúl siempre ha querido ser titular y nunca lo ha negado. Pero existe una gran diferencia entre querer ser titular y mecerlo, y querer ser titular pero ser consciente de que no lo mereces ni puedes serlo.

Esa consciencia de tus limitaciones no está al alcance de todos y por eso es muchas veces necesaria la figura de un entrenador, o un presidente en el caso de Di Stefano, capaz de tomar esa decisión por ti. Nadie lo hizo con Raúl y él tampoco supo apartarse como Emilio Butragueño en su día, también espoleado por Valdano. Tampoco se le puede pedir la retirada tal y como hizo Zidane en un gesto de grandeza y también de tremenda inteligencia al retirarse en su esplendor. Lo  intentó hacer Jordan y fracasó. No, no es fácil asumir que ya no puedes rendir al mismo nivel que antes. Y mucho menos si la prensa y la afición te dicen lo contrario.

El mayor enemigo de Raúl han sido los entrenadores, la prensa y la afición, incapaces de pedir su suplencia y su retirada para mayor gloria suya. Porque si algo se le puede reprochar a Raúl en su carrera es que haya seguido jugando arrastrándose, casi literalmente, por los campos, dando una imagen de jugador empeñado en unos récords que son solamente eso, récords. Números absurdos que comparan los goles de jugadores como Zarra o Di Stefano con los de Raúl cuando éste ha necesitado el doble de partidos. Récords que comparan distintas épocas, distintas edades y distintos méritos.  Y récords que no han beneficiado al club puesto que la mayoría de goles de Raúl han sido goles sin importancia, sin capacidad resolutiva. Goles de esos que bien podrían marcarse en los minutos de la basura.

Son en definitiva goles por los que no recordaré a Raúl. Yo recordaré a Raúl por su primera y gran etapa en el Madrid. Le recordaré eternamente por su debut en el Zaragoza, la sensación que tenía de peligro inminente y sus “casi goles”; por su gol parecido al del Buitre  en Cádiz, contra el Atlético jugando con diez; por su gol, el aguanís, en la Intercontinental ganando el partido; o por sus dos goles contra el Manchester, pasando a la historia el primero de ellos como uno de los goles más espectaculares que he visto gracias a la soberbia jugada de Redondo y el desmarque de Raúl.

Esos goles, y no el del sábado, pasarán  a formar parte de mi memoria cada vez que alguien nombre a Raúl. El 7 blanco será para mí ese jugador eléctrico y goleador que creaba jugadas de peligro en cualquier lugar. El 7 blanco será por siempre ese jugador, y no el último que hemos visto: el de los churrigoles, el de los rechaces, el que se señalaba el número revindicativamente y con odio, el que se enfrentó en un pulso con el entrenador de España.

Mi recuerdo será siempre para aquel chaval que sonreía con ingenuidad,  y que formó parte de un bloque de ensueño que él mismo contribuyó a hacer más grande.

Fútbol sala, ¿el auténtico deporte rey?

Para que vayáis entendiendo el título haré las siguientes preguntas: ¿Cuantos de vosotros jugáis o habéis jugado al fútbol sala? No me digáis la respuesta que ya la se pero respondedme a la siguiente, ¿cuantos veis el fútbol sala en la tele? bueno tampoco me la respondáis que publican el share. Una última pregunta, ¿cuantos partidos habéis visto en directo en pabellones?

Selección española de fútbol sala: campeona

Selección española de fútbol sala: campeona

En efecto, si atendéis a los datos medios y penséis en ello, cada vez habrá disminuido más y más el número. Y es que el fútbol sala es el deporte más practicado en España, pero ni mucho menos el mas visto.  Según datos del Consejo Superior de deportes hay mas de 1 millón y medio de personas que practican este deporte. Las ventajas del fútbol sala frente al fútbol “grande” son varias:

1) Existen muchos mas campos de fútbol sala que de fútbol 11.Ocupan mucho menos espacio y por tanto, ayuntamientos y otras entidades los suelen construir mas a menudo.

2) Físicamente es menos exigente o al menos se pueden disimular mejor las carencias físicas.

3) Para jugar al fútbol se necesitan 22 personas, para el fútbol sala con 10 personas ya tienes la “pachanga montada”.

Así que en la práctica es el deporte rey, al menos como deporte más practicado, sin embargo, como deporte para ser visto, resulta mucho menos atractivo, y no es una opinión personal, a los datos me remito.

Supongo que algo falta, porque siendo el deporte más practicado y además el deporte más exitoso, de largo, a nivel selección (España ha sido 4 veces campeón y una finalista en los últimos 6 europeos, y 2 veces campeón y 2 finalista en los últimos 4 mundiales) no ha conseguido crear la suficiente audiencia ni seguimiento por parte de los aficionados.

¿A que se debe esta diferencia? ¿Es posible que un deporte sea divertido para jugarlo pero no para verlo? La respuesta parece ser que si, ahora dudo mucho que sea al revés aunque algún día intentaré poner un ejemplo de ello.

Incluyo un enlace de la página oficial de fútbol sala, por si alguien se quiere ir aficionando:

http://www.lnfs.es/nuevo/indice.asp