180 minutos para la gloria

El Real Madrid está a 180 minutos de la Gloria absoluta y eterna, siempre y cuando consideremos insuficiente las 12 Copas de Europa previas para tal consideración. En todo caso, sí serían 180 minutos para lograr una gesta que hace muchos años que no se produce, ganar 3 Copas de Europa seguidas. El último equipo en lograrlo fue precisamente el Bayern de Munich, hace 42 años, entre los años  73-76. Lograr semejante logro significa ni más ni menos que ser el mejor de Europa durante esos tres años sin género de duda.

Pero para eso hay que ganar dos partes de 90 minutos. La primera este martes contra un Bayern de Munich que ya demostró en la ida todo su potencial. No ha hecho falta invocar a Juanito aunque el temor a que se repita lo que sucedió contra la Juventus es suficiente para que todo el madridismo esté en guardia. No hay nada como la medicina del propio fútbol, que se vio muy claramente en la pasada ronda de Champions, como para recordar que esto es un juego y como tal muchas veces es impredecible.

Aún así, el 1-2 es un resultado que da mucho margen de maniobra en la vuelta. Bastaría con no perder, aunque basta con jugar a no perder para perder. Así que los de Zidane necesitan hacer como dijo el propio técnico francés, el mejor partido de la temporada. Con alguna baja, Zidane tendrá que recomponer al equipo. Aunque la motivación y la profundidad de plantilla debería bastar para encontrar un 11 de garantías.

A partir de ahí, se espera un partido grande, de esos pocos que ocurren en el Santiago Bernabéu cada año donde el estadio parece una caldera de verdad. El aficionado madridista necesita de grandes retos y motivaciones para animar como si fuese su primera vez en el fútbol. Y hoy será sin duda uno de esos días.

No espero un partido fácil y cuento con al menos un gol de los bávaros. Y es que el Real Madrid ha demostrado demasiadas veces su fragilidad defensiva, y mucho más, curiosamente, en el Bernabéu. Y donde se marca un gol no es difícil marcar dos. Pero también espero algún gol del Real Madrid, algo más que sencillo con Cristiano Ronaldo en el campo.

Las vueltas de Champion en semifinales son seguramente, junto con la final el partido que requiere de mayor capacidad emocional. Se juega como nunca con el marcador, con la vista puesta en la final siempre, y eso genera mucho nerviosismo. Si alguien tiene experiencia en estas lides es el Real Madrid de Modric, Ramos, Marcelo, Cristiano Ronaldo.

Db8_YokW0AAMwrzJugadores-leyenda que ya han jugado como estos decenas de partidos y que en los momentos más delicados habrán de dar un paso hacia adelante. Por supuesto el Bayern de Munich también cuenta con un puñado de estos jugadores y de hecho es el equipo con mayor presencia en semifinales en estos últimos años junto con el Real Madrid.

De hecho, si no hubiese sido el propio Real Madrid habría sido el Bayern de Munich el del ciclo victorioso en Europa. Ha sido este Real Madrid el gran coco de un Bayern que se enfrenta ante su penúltima oportunidad contra su bestia negra.

Difícil encontrar más argumentos para disfrutar de un partido entre dos grandes rivales. Un partido maravilloso que solo para uno de los dos equipos tendrá una segunda parte en Kiev. Pero Ucrania queda muy lejos en distancia y en el tiempo, y sobre todo en fútbol con 90 minutos, que en Bernabéu son molto longo, moltísimo.

 

 

La olvidada bestia negra: Bayern de Munich

Hubo una época en la que hablar del Bayern de Múnich equivalía a hablar de la gran bestia negra europea del Real Madrid. La mera mención, si quiera de algo alemán, suponía para el Real Madrid malos recuerdos.

Pero aquel recuerdo tan negativo se fue desvaneciendo con victorias como la de la temporada 99-2000, que a la postre significaría además la conquista de la octava. Lo encuentros entre ambos equipos se intensificaron en el tiempo, con resultados parejos. Al Bayern de Múnich le dio tiempo incluso para arruinar la gran oportunidad del proyecto de Mourihno de pasar a la final. Fue con una prórroga y unos penaltys para el recuerdo.

Y a partir de ahí la relación se ha invertido y ahora el Real Madrid es la auténtica Bestia negra del Bayern de Múnich. Tanto es así, que dudo que los bávaros tengan un recuerdo más desagradable en Europa que el 0-4 endosado a Guardiola. Aquello acabó a la postre con la carrera muniquesa del técnica catalán, pero también con los mejores años de algunos jugadores del Bayern de Múnich. Un proyecto que acabó de hundir el año pasado el Real Madrid tras vencer nuevamente en cuartos de final, esta vez en una disputadísima prórroga.

Así pues, lo que hay en juego es mucho más que unas semifinales. Es toda una relación de dominancia actual del Real Madrid, cuyas últimas Copas de Europa están casi todas ligadas a victorias previas frente al equipo bávaro. Por su parte, los alemanes necesitan recuperarse de las últimas derrotas, porque corren el riesgo de convertirse en un equipo incapaz de competir en Europa pero si en su liga doméstica.

Para algunos jugadores como Robben o Ribery es el último tren, mientras que para el Real Madrid es la oportunidad para volver a mostrar su hegemonía.

Se trata por tanto de un duelo apasionante entre dos rivales que se respetan tanto como se odian.

 

Habemus semifinales

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Pasadas más de horas del sorteo de Champions, toca analizar con calma las semifinales y las opciones de cada equipo. Decir previamente que en unos semifinales no hay rival bueno ni malo. Si se quiere ganar la Copa de Europa hay que ganarlos a todos, y si han llegado a esa fase será por algo.

Este comentario es importante aclararlo porque el Mónaco puede en un momento dado dar la sorpresa. No sería la primera en el fútbol ni la última. Son un equipo con jugadores muy potentes, especialmente Mbappé (del que hablaré próximamente), y con mucho gol y poderío ofensivo. La Juventus es justamente lo contrario, un equipo muy poderoso defensivamente, poco dado a alegrías o espacios. Será una eliminatoria divertida.

Y luego está el duelo de Europa, ya un clásico, repetido en los últimos 4 años y que es un auténtico interrogante. ¿Es mejor el doble partido para el Atlético de Madrid? ¿Lo es para el Real Madrid? ¿Influyen los precedentes?

Respondiendo primero a la segunda pregunta, es indudable que en la cabeza de los jugadores atléticos habrá dudas cuando se combine el himno de la Champion con las camisetas blancas enfrente. Como a Nadal cuando juega contra Djokovic, le vendrán a la cabeza todas las derrotas anteriores. Y seguramente, viceversa.

Ahora bien, la estadística está para romperla y en el fútbol cada partido es un suceso independiente. Bien es cierto que en las tres últimas eliminatorias los del Cholo fueron eliminados, también en una a doble partido. Pero todo eso da igual, y lo que suceda dentro de 10 días, no debería tener demasiado que ver. Cambian algunos jugadores (pocos), los estados de forma, los estado psicológicos y las circunstancias, con dos partidos en vez de uno.

En 180 minutos lo que cambia es que se pueden cometer más errores, y por lo general, un equipo de más calidad tiene más oportunidades para demostrarla. En el primer caso, el Atlético de Madrid es un equipo diseñado para cometer muy pocos errores. Su gran virtud es la capacidad de concentrarse y ejecutar un plan previamente diseñado por su entrenador, Simeone, auténtico artífice de los logros rojiblancos. En el segundo caso, es indudable que el Real Madrid tiene en conjunto e individualmente más calidad que el Atlético de Madrid y son 180 minutos para demostrarlo.

El factor campo también es un condicionante. Ahora mismo ya no es tan importante la vuelta en casa y creo que ahí el Real Madrid quizá no se vea tan incómodo.Evidentemente ese resultado condicionará la vuelta. El último resultado entre ambos equipos, el 1-1 sería fabuloso para los rojiblancos y ahí tendrá que poner el acento Zidane.

Ese partido sirve como referencia aunque personalmente me pareció que ambos equipos no estuvieron a su mejor nivel. Y tampoco se juega igual un partido de liga que uno de Champion League.

Entre medias ambos equipos se disputarán el título de liga y la clasificación a la Champion, algo que no es menor. Por eso es tan importante para el equipo de Zidane ganar este fin de semana al Barcelona. Esos 6 puntos de diferencia son un colchón importante para rotar durante esas dos semanas, con partidos cada 3 días.

Semifinales de Champion League

Ya tenemos semifinalistas de Champion, y como en la película ‘Los Inmortales’, solo puede quedar uno. Los que pensaban que el fútbol era una suerte de ciencia exacta, evidentemente se equivocaban. Nada más lejos de la realidad, por eso es tan bonito y tiene millones de seguidores. Y por eso, un equipo con un tridente de ataque como Messi, Suárez y Neymar es incapaz de marcar un solo gol en 90 minutos ante una defensa bien aterida.

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Y por esta misma razón, las semifinales se presentan apasionantes. Hay tres equipos con un estilo de juego similar. Bayern de Munich, Manchester City y Real Madrid son plantillas repletas de buenos jugadores, con gran capacidad ofensiva pero defensivamente muy frágiles. En un partido bueno, los tres pueden golear al rival, pero también encajar 2 o 3 goles con facilidad.

El Atlético de Madrid difiere absolutamente. Es un equipo netamente defensivo, que practica el antiguo catenaccio, el de los italianos de toda la vida. Curiosamente en España, un sistema de juego tan criticado hasta la llegada de Simeone, que parece que hubiese inventado algo nuevo. Los del ‘Cholo’ basan su estrategia en su fuerza defensiva, que es mucha, y en el talento de uno o dos jugadores arriba, jugando y especulando con los errores del rival.

Desde mi punto de vista todos los sistemas son legítimos para ganar partidos. Y al final, siempre gana el mejor, que es que el más goles mete, pero también el equipo más concentrado, motivado, mejor tácticamente o técnicamente, con más acierto, etc… Por tanto, no cabe hablar de otra cosa más que de propuestas para vencer.

Y ahí, la del Atlético de Madrid desde la llegada del ‘Cholo’ está siendo una de las más efectivas. Este mismo equipo fue eliminado por el Real Madrid el año pasado, con mucho esfuerzo (1-1 y 0-0). Pero es que ese es el tipo de eliminatorias que esperan ante un rival así, partidos muy trabajados, con pocos goles.

Luego tenemos al Manchester City, que muchos años después de hacer grandes inversiones, llega por fin a la ronda previa de la final. Un equipo que hasta la fecha no había reunido los condicionantes para ser merecedor del título de semifinalista, principalmente por su falta de competitividad. Su talento es indudable, con el Kun Aguero, que representa como nadie al City: un jugador tremendamente talentoso, irregular por las lesiones, pero que si estuviese siempre al 100% sería tan bueno como Messi. Le acompañan otros jugadores de talento, como el belga De Bruynee, para mi una de las grandes joyas europeas; Silva, al que le toca ya ganar algún título europeo, y otros como Nasri o Navas.

El Bayern de Munich debería ofrecer la ya clásica solvencia alemana. La que ofrecía el equipo con Heykness, antes de la llegada de Guardiola. Pero lejos de eso, el equipo de Guardiola se ha mostrado durante estas tres temporadas poco fiable. Primero, el Real Madrid de Ancelotti le metió el mayor repaso a domicilio que recuerdan en Munich, y al año siguiente el Barcelona le pintó la cara en el Camp Nou, haciéndole un homenaje a Guardiola con un 3-0. El equipo bávaro está acostumbrado a pasearse en su liga.

Con un equipo dominante, que le ha quitado a su máximo rival a sus mejores jugadores en los últimos años (Gotze, Lewandoski), tanta comodidad doméstica le hace débil en Europa. Y así, contra casi cualquier equipo fuerte ha sufrido, como este año contra la Juventus, al que ganó en la prórroga; el año pasado con el Oporto que le endosó un 3-1 en la ida, e incluyo el propio Benfica, este año.

Y finalmente el Real Madrid, del que ya conocemos todas sus virtudes y cualidades y que es sin duda capaz de pasar de la excelencia absoluta al desastre total, como el año pasado, o lo contrario como parece este año. Y por el camino ganar una Copa de Europa como quien ni se despeina.

Sorteo de las semifinales de la Champion League: hagan juego!

Se presenta un sorteo de semifinales de Champion League apasionante, morboso en todo caso, con 4 equipos con perfiles distintos pero con un mismo objetivo, ganar la Champion League. Para todos ellos quedan 3 partidos para lograrlo, con un máximo favorito, el campeón del año pasado, el Bayern de Munich, un eterno aspirante, el 4 veces semifinalista, el Real Madrid y dos invitados especiales a la fiesta, el Chelsea y el Atlético de Madrid. Ambos, clasificados en detrimento de los otros dos favoritos, PSG y Barcelona, eliminados respectivamente.

Lo que pueda ofrecer el sorteo lo analizaré desde el punto de vista del Real Madrid, de los rivales que le puedan interesar más o menos.

De lo que no tengo ninguna duda es que el peor rival posible para los intereses del Real Madrid es el Chelsea. Mourinho conoce los defectos y virtudes del equipo blanco como nadie, pero sobre todo, es experto en sacar ventaja de cualquier situación en una eliminatoria a 180 minutos. En una eliminatoria con una ida  o vuelta en Stanford Bridge, este Real Madrid es capaz de perder la eliminatoria en 20 minutos como casi lo hizo en Alemania.

Mourinho ha cogido un equipo sin alma y lo ha metido en la Champion League contra pronóstico. Con un equipo mezcla de una vieja guardia compuesta por los siempre fieles Terry, Lampard y Cech y una serie de jóvenes talentosos como Oscar, Hazard, Schurrle y William, permeables a sus enseñanzas, ha creado un equipo que no regala nada. Ha eliminado a los jugadores desafectos con la causa como Mata, algo que no pudo hacer por ejemplo en el Real Madrid. Como dice Simeone sus jugadores nunca traicionan la idea del equipo. Y eso es justamente lo que intenta transmitir un Mourinho que aspira a conseguir que por fin que su Chelsea gane una Champion League con él en el banquillo. Porque este Chelsea es en esencia el mismo que el empezó a construir hace ya casi una década. Su esencia es la misma y no tengo dudas de que de aquí a cinco años logrará una orejona y quizá en esta edición a costa del Real Madrid.

El segundo peor rival posible es el Bayern de Munich, un equipo con delanteros con gol, extremos desequilibrantes, grandes mediocampistas, buenos defensas y un gran entrenador. Y sobre todo alemán, sinónimo para el R. Madrid de sufrimiento y de derrota en tierras germanas. No veo al equipo de Ancelotti sacando un resultado positivo en el Allianz Arena, y veo complicado que obtenga una ventaja clara en el Bernabeu, ante un equipo con muchísima calidad, que puede aprovechar las debilidades blancas.

El Bayern de Munich me resulta infinitamente más complicado a doble partido que en una hipotética final, en además de la máxima de esta Champion League de que un equipo no repite campeonato, hay un elemento de tiempo. Es más fácil que el Madrid se despiste en 180 minutos que en 90. Me puedo imaginar a los siempre sobreexcitados Pepe y Ramos, con su conocido I.Q disputando 90 minutos perfectos, pero no 180. Ese mismo factor emocional creo que sería igualmente determinante contra los de Mourinho. Los mencionados, más Marcelo, Di Maria, Cr7… no creo que lograsen controlar su inteligencia emocional. Algo en lo que también es experto Guardiola.

El tercer candidato, el Atlético de Madrid, es en mi opinión y a pesar de su actual liderato y de su clasificación a semifinales, el rival más débil para el R. Madrid. Es un equipo exprimido hasta el límite, que aprovecha cualquier error y que tiene en su intensidad y concentración durante todo el partido su máxima virtud. La diferencia con los anteriores es que tienen que mantener esa cualidad durante 180 minutos porque calidad tienen menos, pudiendo sucumbir en cualquier momento a la muchísima calidad del equipo blanco. Algo parecido a lo que pasó en semifinales de la Copa del Rey.

El equipo del Cholo tendrá que lidiar con la ardua tarea de jugar Champion League y defender el liderato, algo de por sí difícil para los equipos con largas plantillas y mucho más para un equipo ajustado al límite, con una plantilla corta y que en algún momento perderá fuelle.

De los tres emparejamientos posibles solo veo favorito al Real Madrid en el tercero. Contemplando otras hipotéticas combinaciones, creo que el Atlético de Madrid tendría más opciones contra el Chelsea, mientras que el Bayern de Munich podría sufrir contra el equipo inglés.

Un sinfín de posibilidades en eliminatorias a 2 partidos, con grandes técnicos, campos difíciles y sobre todo mucha tensión. Unas auténticas semifinales de Copa de Europa

El Bayern de Munich profana el Bernabeu en las semifinales

Ayer vivi uno de los partidos más emocionantes que recuerdo y mi primera tanda de penaltis en el Bernabeu. Fue una semifinal con aires de final con un resultado justo porque cualquiera que hubiese pasado lo habría merecido pero no por ello menos cruel. Y fue cruel porque el Real Madrid hizo un soberbio partido.

 De entrada, Mourinho puso al mejor equipo posible, al mismo que ganó en el Camp Nou con la inclusión de Marcelo y al mismo que venía reclamando toda la prensa en este tipo de partidos. Y de entrada el Real Madrid también salió como un vendaval, como el Bernabeu, vestido como en las mejores ocasiones, para darlo todo para el equipo.

 En los primeros 15 minutos el Bayern de Munich sintió el miedo escénico como nunca y el Real Madrid lo aprovechó para meter los dos primeros goles. Lo hizo Cristiano, omnipresente este año, de penatly primero y de pase de Ozil después. Ellos dos junto con Benzema fueron nuevamente el estilete ofensivo del Real Madrid sin la aportación de un nuevamente impreciso Di Maria. El argentino está viviendo su peor momento en el momento clave de la temporada.

 Pasado ese susto inicial, el Bayern se repuso. Como me decía un amigo, el Bayern es como el Real Madrid de Alemania. Lo que equivale a decir que es un equipo grande acostumbrado a controlar el balón y a superar las situaciones más difíciles. Con un cuarteto atacante que tiene poco que envidiar al del equipo blanco con Ribery, Robben, Mario Gómez y un fenomenal Kross, los bávaros se fueron a por el partido y el Real Madrid incoscientemente u obligado cedio terrreno.

 El gol de Robben puso tablas en el marcador e inició una partida táctica con dos equipos que eran conscientes de que un gol contrario desequilibraba la balanza. Se alternaron ocasiones de uno y otro equipo, con el Bayern controlando más el balón pero con el Real Madrid llegando con facilidad arriba. Este Madrid juega al ataque, que nadie dude de ello, pero es un equipo que todavía no sabe especular con el balón, demasiado directo, tan vertiginoso que muchas veces le falta pausa. Ese control del balón necesario también viene de la mano de jugadores capaces de controlar, girarse y buscar espacios y al Real Madrid le cuesta cuando no intervienen Ozil o Benzema. Le cuesta porque no es la función de Khedira y porque Xabi Alonso es más un lanzador que un jugador de toque corto y búsqueda de espacios. Pero esa personalidad va con el equipo y más que cambiarla es necesaria pulirla porque de lo contrario seguramente este equipo no llevaría 109 goles en liga.

 En todo caso, los últimos minutos de la segunda parte mostraron a dos equipos cansados, curiosamente también el Bayern de Munich a pesar de haber reservado a jugadores durante el fin de semana liguero. Y curiosamente también ninguno de los entrenadores realizó cambios temerosos de perder el equilibrio conseguido. Incluso Cristiano Ronaldo parecía no querer recibir el balón, agotado por el esfuerzo de 90 minutos solapados con los 90 de Munich y los de Barcelona.

 Un agotamiento que en la prórroga mostraría a dos equipos conservadores, especialmente al bávaro y con el Real Madrid intentando buscar fuerzas de flaqueza. Lo intentó con la inclusión de Kaká a 15 minutos del final de la segunda parte y con la entrada de Higuain y Granero por dos desgastados Benzema y Ozil. Al que más se vio fue al canterano a pesar de que tuvo pocos minutos. El argentino no encontró espacios y Kaká no se encontró a si mismo. El brasileño salió falto de fuerzas, casi de motivación. Más allá de varios fallos en la conducción del balón, comprensibles, no tapó huecos y no luchó como si se jugase una final de Champion y posiblemente su continuidad.

 El partido y la prórroga acabó con el mismo resultado que en la ida. Un resultado que daba al Real Madrid ganador del partido pero no de la eliminatoria. Un resultado justo a tenor de las oportunidades de unos y otros, con los mismos tiros a puerta, cornes e incluso paradas del portero(6 a 5). El único dato estadístico que choca son las faltas. El Bayern hizo más del doble que el Real Madird, 25, frente a 10. Muchas faltas con poca sanción. De hecho vieron 4 amarillas por 3 del Real Madrid, y dos de ellas en la prórroga.

 Ese aspecto sancionador favorece los intereses de los equipos que quieran jugar la final con sus mejores jugadores pero perjudica el juego del rival. Soy partidario de cambiar la normativa de las tarjetas. Por un lado, las amarillas tienen el fin de evitar el juego duro de los jugadores, pero no debería limitar su participación en partidos como finales o incluso semifinales en las que todo el público quiere ver a los mejores jugadores. Quizá una sanción fuerte económica y evitar eso sí que los jugadores con roja jueguen esos partidos. En la NBA por ejemplo los jugadores no se pierden otros partidos, solamente cuando existen agresiones. De esta manera se evitaría que en esta final Chelsea y Bayern jueguen mermados y se desluzca la final.

 Aspecto sancionador aparte, el árbitro acertó en ambos penaltis y el Madrid se tuvo que enfrentar a una suerte que muchos dicen que es una lotería pero que para mi es un tema de acierto. Gana el más frío, el más descansado, el más inteligente. Pero desde luego no es una lotería.

 Ayer, el Real Madrid falló sus dos primeros penaltis y lo hicieron sus dos jugadores que más han costado. El fallo de Cristiano es el típico de cualquier superestrella. Muchos antes lo han hecho. El portugués falló. Si creo que en los penaltis el cansancio físico afecta muchas veces pero también el mental. Y Cristiano estaba fundido. Por desgracia también falló Kaká, culminando un mal partido y finalmente Ramos, en el típico tiro arriba de un central a lo Hierro  o Nadal. Nada que no hayamos visto antes pero aún así no deja de ser desolador.

 Y junto a toda esa desolación un enorme Iker Casillas. Ayer volvió el mejor Iker, el de las grandes ocasiones, como en el Camp Nou. Lo hizo parando durante todo el partido, rozando el primer penalti de Robben y parando otros dos penaltis en la tanda final. Un partido gigante que demuestra que antes no ha estado tan concentrado como lo ha estado en estos dos partidos.

 Y ese es el final para el Real Madrid de una Champion League que le ha devuelto nuevamente a la cima de Europa entre los 4 mejores. Sería absurso pensar que cada vez que juega una semifinal o una final va a ganar. Independientemente del rival, en este caso, uno de los favoritos para mi desde el primer día, las Copas de Europa cuesta mucho esfuerzo ganarlas. Tanto es así, que el que más lleva, nueve, ha participado 31 veces. Es decir se dejó de ganar en 22 ocasiones. Lo importante es tener plantilla y equipo para competir y sin duda el Real Madrid la tiene y volverá el año próximo como campeón de liga.