Cholismo: La época dorada del Atlético de Madrid

El cholismo comenzó como una medida desesperada por parte de los dirigentes del Atlético de Madrid, tras la eliminación en la Copa del Rey y una mala temporada de Gregorio Manzano. La apuesta por el ‘Cholo’ Simeone era un tiro al aire como muchos otros que se pegan en el fútbol.

Una apuesta que le ha salido bien al club después de 6 temporadas, donde más allá de los títulos conseguidos: 1 Uefa League 1 copa del rey, 1 liga, 1 Supercopa de España y una Supercopa de Europa, el equipo del Cholo ha sido más competitivo que nunca en su historia. Al menos en su historia reciente, contando las 3 últimas décadas.

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En su primer año, el ‘Cholo’ fue capaz de revertir la situación de su equipo y ganar la UEFA League. Ganó todos los partidos que jugó para acabar goleando en la final al Atlethic de Bilbao. La Supercopa de Europa, ganada al Chelsea, reforzó aún más la moral de sus jugadores, haciéndoles creer en el sistema de Simeone. Un sistema tan antiguo casi como el fútbol, largamente prácticamente por los equipos italianos: defensa férrea, aguantar atrás y aprovechar los errores del rival y las contras.

Ese sistema, sin embargo, no era suficiente para vencer a los dos grandes, y en la siguiente temporada, el Cholo’ perdió los enfrentamientos directos contra Real Madrid (2-0 y 1-2) y F.C.Barcelona (4-1 y 1-2). El gol de Miranda en el minuto 99 en la final de la Copa del Rey cambió esa relación, permitiéndole al Atlético de Madrid ganar un título importante ante su máximo rival. Se giraban las tornas y el ‘Cholo’ se convertía en un líder doblemente validado, por su capacidad para ganar al Madrid y por su capacidad de ganar títulos.

Desde ese momento, el Atlético de Madrid ha sido capaz de sostenerle el pulso al Real Madrid y F.C. Barcelona aunque hayan sido precisamente esos dos equipos los que le hayan privado de levantar más títulos, especialmente el primero.

Si la victoria al Real Madrid en la Copa del Rey fue el que dio impulso al proyecto del ‘Cholo’, las cuatro derrotas consecutivas ante los blancos han sido las que han dejado ese mismo proyecto tocado de muerte. De alguna manera, el cholismo solo se puede explicar con la relación con su club rival, el Real Madrid, en una relación en paralelo.

Antes del ‘Cholo’, no había rivalidad posible. Esa superioridad blanca, que era una tónica constante durante esa década cambió bruscamente en la final de la Copa del Rey. Seguramente es esa victoria atlética lo que fortaleció tanto a Simeone y a sus jugadores.  y a partir de ahí se modificó la relación. Tanto es así que se logró una victoria a domicilio por 1-2 en la temporada siguiente: 2013/2014.

La temporada 2013/2014, ha sido seguramente la más completa en la historia del Atlético de Madrid, el momento en el que ha sido más competitivo. Lo demostró en liga, con una temporada de 90 puntos, ganando la liga contra su rival, en su campo, el F.C.Barcelona. Era el equipo más sólido de Europa, eliminando en rondas previos a equipos tan potentes como F.C Barcelona y Chelsea y estuvo a pocos segundo de un doblete liga y Copa de Europa histórico.

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Pero fue el Real Madrid de Ancelotti, que primero le eliminó de la Copa del Rey y después le impidió por pocos segundos alzar su primera copa de Europa. Esas dos derrotas, especialmente la segunda, supuso un lento pero inexorable desgaste del proyecto del ‘Cholo’ y de hecho, en febrero, tras las eliminatorias coperas, los del ‘Cholo’ tuvieron un importante bajón en liga, que luego superaron.

Durante la siguiente temporada, la 14/15, el equipo comenzó la temporada ganándole al Real Madrid  la Supercopa de España. Y en liga dos victorias, a domicilio 1-2, otra vez y en la vuelta, una goleada histórica, 4-0, en feudo rojiblanco, que dejó al equipo de Ancelotti muy tocado. La relación entre ambos equipos había cambiado y el Atlético de Madrid parecía incluso haber superado la durísimo derrota de Lisboa.

Ese año, entre las tres competiciones, habían ganado previamente al Real Madrid 4 veces con 2 empates. Parecían volver a cambiar las tornas, pero en los cuartos de final de Champion League los del Cholo fueron incapaces de imponerse esta vez a los blancos, empatando en la ida, y perdiendo en el Bernabéu. El Atlético de Madrid acabó el año con 3 empates y una derrota en liga, bajando cuantitativamente el listón, pasando de 90 puntos a solo 78, no siendo capaz de seguir el ritmo a Madrid y Barcelona.

A pesar de las dura derrotas en Champion League y Copa del Rey contra Real Madrid y F.C.Barcelona, respectivamente, el Atlético de Madrid fue capaz de rehacerse, una vez más. El club se gastó 136 millones (récord de su historia) en fortalecerse con fichajes de primer nivel como Jackson, Savic, Vietto o Carrasco, más la vuelta de Filipe Luis y la consolidación de los fichajes de la temporada anterior, (también con elevado gasto 116 millones), como Griezmman, Oblak o Giménez.

Los del ‘Cholo’ volvían a la carga después de una temporada anterior que era un punto de inflexión y lo hacían siendo capaces de vencer nuevamente al Real Madrid  a domicilio (0-1). El equipo fue capaz de competir en liga hasta el final, con 88 puntos logrados, mientras en  la Copa de Europa habían sido capaces de eliminar a dos de los tres más potentes de la competición: Bayern de Munich y antes al Barcelona.

Y ahí, esperaba una vez más el Real Madrid, el auténtico catalizador del estado de ánimo rojiblanco. Una victoria en la gran final habría permitido además de otra temporada con un título, tras la temporada en blanco del año anterior, algo más importante, retomarle el pulso al Real Madrid y al F.C.Barcelona. Con ese título, el ‘Cholo’ veía justificado todo el proyecto y volvía a coger energía para seguir compitiendo en las tres competiciones.

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Aquella derrota en la final, durísima, la segunda de manera consecutiva contra el Real Madrid, explica en gran parte la temporada actual rojiblanca y la eliminación en Champion. Tanto es así, que el Real Madrid venció en la presente temporada en el Calderón 0-3, recordando hábitos de antes del Cholo. El 1-1 liguero del Bernabéu, parecía ocultar lo que ocurriría después en las semifinales, explicadas perfectamente con el resultado de ida, un contundente 3-0.

Eliminado por el Real Madrid y el F.C. Barcelona en la Champion League y Copa del Rey, respectivamente, al Atlético de Madrid del ‘Cholo’ le quedan dos partidos para cerrar la liga y otra temporada más chocando contra los dos grandes. De ganar los dos partidos que le quedan cerraría la liga y el tercer puesto con 80 puntos.

El ‘Cholo’ ha cambiado durante estos años la identidad del Atlético de Madrid, sin duda. Ha logrado llevar a su club a un nivel superior, generando un círculo virtuoso de victorias, títulos e ingresos. Y, sin embargo, da la sensación de que lo mejor ya ha pasado. En un ciclo de 5 años y medio, el gran año atlético fue la temporada 2013/2014 y parece que a partir de ahí el equipo por más que lo ha intentado se ha encontrado una y otra vez con dos muros: Real Madrid y F.C.Barcelona.

Análisis de la Final de Champion 2015/2016: Real Madrid – Atlético de Madrid

Final Champion League

Final Champion League entre Real Madrid y Atlético de Madrid

La final de la Champion League de mañana verá de nuevo frente a frente a los dos principales equipos de Madrid, en un duelo que viene repitiéndose en los últimos años con mucha intensidad. Desde luego, el referente fue la final hace dos años, pero antes y después ambos equipos han tenido diversos enfrentamientos. A primera vista, la conclusión sería que en la Champion League el Real Madrid ha salido vencedor, contando el otro precedente en cuartos de final del año pasado. Mientras que el la liga, el Atlético de Madrid se ha convertido en el gran dominador.

Este mismo año, el equipo del ‘Cholo’ se llevó una importante victoria del Bernabéu, otra más, dejando casi siempre la sensación de que el Real Madrid tenía serios problemas contra el entramado defensivo atlético y con la velocidad de sus delanteros.

Pero tanto lo uno como lo otro pertenece al pasado, al mundo de las estadísticas, y por eso es tan difícil apostar por uno u otro. Por una parte, ambos equipos distan mucho de sus respectivas versiones de hace dos años.  De los jugadores que protagonizaron ese duelo, un buen puñado se han marchado: Casillas, Courtois, Coentrao, Alderweireld, Miranda, Khedira, Raúl García, Sosa, Di Maria, Villa, Adrian, Morata, Costa y Xabi Alonso que no jugó. Es llamativo el hecho de que ambos equipos tengan a dos nuevos porteros. En el caso atlético, Oblak ha demostrado casi tanta seguridad como el belga, y en el caso del Real Madrid, Keylor está mejor que la última versión que vimos de Iker.

Pero es que, si nos vamos al último duelo en liga, este Real Madrid, solo con la llegada de Zidane, ha cambiado por completo su estado anímico. El equipo viene de una impresionante racha de victorias, y tiene además a toda la plantilla a su disposición. Esta vez, a diferencia del año pasado, la BBC está al mejor nivel físico, y no hay bajas entre los titulares. Con respecto al partido que el pasado febrero acabó en 0-1, previsiblemente el Real Madrid presentará a Casemiro y a Marcelo y al resto de los titulares habituales.

Por parte rojiblanca, el equipo ha mejorado respecto a su versión de hace dos años. Principalmente con un jugador como Griezman, ahora mismo uno de los mejores delanteros de Europa, y un jugador en un estado de forma y confianza espectacular. Giménez sustituye a Miranda con garantías y Saúl ha demostrado más calidad que sus compañeros de hace dos años. Y además, Fernando Torres está en un momento de madurez excepcional.

Así pues, será un duelo sin excusas por parte de ambos equipos, con 90 minutos por delante y con diferentes visiones del partido. Para el Atlético es una revancha, la oportunidad de resarcirse de la durísima derrota de hace dos años. Tendrán por un lado, la motivación que da la revancha, esa nueva oportunidad y por otro lado, el miedo a volver a perder una oportunidad que no sabemos si se volverá a dar. Y ahí está el precedente del Valencia F.C.

Por parte del Real Madrid, el equipo afronta la oportunidad de ganar dos copas de Europa en tres años. Y enfrente está un rival al que ya se ganó en parecidas circunstancias, con la posible confianza que eso otorga. Creerse superior al rival es un arma de doble final, y mucho más cuando la realidad dice lo contrario. Esa posible relajación o al menos no concentración e intensidad al 120% (la que tendrá el Atlético de Madrid) puede conducir a que el Real Madrid se encuentre con un partido que no se esperaba.

Un enigma, y así lo dicen las casas de apuestas, que dan mejor ratio al Real Madrid, pero por muy poco.

La liga se lucha entre tres

El Real Madrid mantiene sus opciones de ganar la liga aunque ayer hizo méritos durante 30 minutos para lo contrario. Recordó mucho a otros partidos en los que el equipo se dejó llevar.  Esa relajación tan nefasta que ha provocado que a estas alturas el equipo depende de otros para el triunfo liguero.

La apuesta de Zidane con varias rotaciones fue arriesgada. A la baja de Cristiano Ronaldo y Casemiro, dos jugadores muy importantes ofensiva y defensivamentente, de manera respectivo, se sumó la de Carvajal, a años luz de Danilo, y la de Ramos. Y adicionalmente, con la lesión de Benzema, otra más. Así que jugaron 4 o 5 no habituales.

Pero los salvadores fueron Bale, que es un habitual, y que ha sido tan cuestionado como Cristiano Ronaldo en sus primeros años, y Lucas Vázquez, un canterano al que le debe faltar glamour, pero le sobra coraje, madridismo y también calidad. El galés lideró al Real Madrid con dos goles. Justo lo que se le pide. Un testarazo soberbio que dio esperanzas al equipo con el 2-1 y el definitivo 2-3, robando un balón y definiendo por el costado izquierdo, su mejor perfil.

Y luego está lo de Lucas, que salió en la segunda parte pero que fue un jugador importantísimo. No solamente por su gol, de pura fuerza y ganas, porque debía ser el más bajito del campo como para rematar ese balón. También ayudó en defensa y puso inteligencia a la hora de resguardar el balón.

Zidane solventó la papeleta pero a estas alturas debería saber de la importancia de Casemiro, de la necesidad de apostar siempre por Lucas Vázquez antes que por Jesé, o de Carvajal en vez de por Danilo.

Cada partido de los restantes van a ser así de sufridos y al Real Madrid no le van a regalar 3 penaltys y 2 goles ilegales. Si fuese así de sencillo nos habríamos evitado el sufrimiento de ayer. Tiene más mérito, es cierto, pero la injusticia luego no se recuerda y solamente queda quien levantó el título de liga. Y si finalmente lo hacen los azulgrana, nadie recordará la liga de los 19 penaltys (por ahora), uno cada dos jornadas, el récord de la liga en toda su historia.

Solamente por eso, este F.C Barcelona no merece ganar la liga. Una liga que según Simeone estaba peligrosamente preparada para el Real Madrid. Se equivocó el argentino de club, y si no acaba levantando el la liga, seguramente se acuerde de su error. Mientras, el Atlético de Madrid seguirá luchando sus victorias, casi siempre por la mínima, y no con el fútbol más espectacular. Pero el estilo tampoco se recuerda cuando se ganan las ligas.

Semifinales de Champion League

Ya tenemos semifinalistas de Champion, y como en la película ‘Los Inmortales’, solo puede quedar uno. Los que pensaban que el fútbol era una suerte de ciencia exacta, evidentemente se equivocaban. Nada más lejos de la realidad, por eso es tan bonito y tiene millones de seguidores. Y por eso, un equipo con un tridente de ataque como Messi, Suárez y Neymar es incapaz de marcar un solo gol en 90 minutos ante una defensa bien aterida.

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Y por esta misma razón, las semifinales se presentan apasionantes. Hay tres equipos con un estilo de juego similar. Bayern de Munich, Manchester City y Real Madrid son plantillas repletas de buenos jugadores, con gran capacidad ofensiva pero defensivamente muy frágiles. En un partido bueno, los tres pueden golear al rival, pero también encajar 2 o 3 goles con facilidad.

El Atlético de Madrid difiere absolutamente. Es un equipo netamente defensivo, que practica el antiguo catenaccio, el de los italianos de toda la vida. Curiosamente en España, un sistema de juego tan criticado hasta la llegada de Simeone, que parece que hubiese inventado algo nuevo. Los del ‘Cholo’ basan su estrategia en su fuerza defensiva, que es mucha, y en el talento de uno o dos jugadores arriba, jugando y especulando con los errores del rival.

Desde mi punto de vista todos los sistemas son legítimos para ganar partidos. Y al final, siempre gana el mejor, que es que el más goles mete, pero también el equipo más concentrado, motivado, mejor tácticamente o técnicamente, con más acierto, etc… Por tanto, no cabe hablar de otra cosa más que de propuestas para vencer.

Y ahí, la del Atlético de Madrid desde la llegada del ‘Cholo’ está siendo una de las más efectivas. Este mismo equipo fue eliminado por el Real Madrid el año pasado, con mucho esfuerzo (1-1 y 0-0). Pero es que ese es el tipo de eliminatorias que esperan ante un rival así, partidos muy trabajados, con pocos goles.

Luego tenemos al Manchester City, que muchos años después de hacer grandes inversiones, llega por fin a la ronda previa de la final. Un equipo que hasta la fecha no había reunido los condicionantes para ser merecedor del título de semifinalista, principalmente por su falta de competitividad. Su talento es indudable, con el Kun Aguero, que representa como nadie al City: un jugador tremendamente talentoso, irregular por las lesiones, pero que si estuviese siempre al 100% sería tan bueno como Messi. Le acompañan otros jugadores de talento, como el belga De Bruynee, para mi una de las grandes joyas europeas; Silva, al que le toca ya ganar algún título europeo, y otros como Nasri o Navas.

El Bayern de Munich debería ofrecer la ya clásica solvencia alemana. La que ofrecía el equipo con Heykness, antes de la llegada de Guardiola. Pero lejos de eso, el equipo de Guardiola se ha mostrado durante estas tres temporadas poco fiable. Primero, el Real Madrid de Ancelotti le metió el mayor repaso a domicilio que recuerdan en Munich, y al año siguiente el Barcelona le pintó la cara en el Camp Nou, haciéndole un homenaje a Guardiola con un 3-0. El equipo bávaro está acostumbrado a pasearse en su liga.

Con un equipo dominante, que le ha quitado a su máximo rival a sus mejores jugadores en los últimos años (Gotze, Lewandoski), tanta comodidad doméstica le hace débil en Europa. Y así, contra casi cualquier equipo fuerte ha sufrido, como este año contra la Juventus, al que ganó en la prórroga; el año pasado con el Oporto que le endosó un 3-1 en la ida, e incluyo el propio Benfica, este año.

Y finalmente el Real Madrid, del que ya conocemos todas sus virtudes y cualidades y que es sin duda capaz de pasar de la excelencia absoluta al desastre total, como el año pasado, o lo contrario como parece este año. Y por el camino ganar una Copa de Europa como quien ni se despeina.

El Real Madrid empata en el Calderón

El Real Madrid volvió a perder una gran ocasión para liderar la tabla y empezar a poner distancia sobre un Barcelona, que sin Messi, ya ha encadenado varias derrotas, y sobre todo la sensación de que perderá aún más puntos.

El problema es que el equipo blanco, a pesar de no conocer la derrota, también se ha dejado puntos con la sensación de que hay cierto conformismo con los empates. Ayer fue uno de esos partidos.

El Real Madrid salió mejor colocado, con Casemiro como dominador del centro del campo, barriendo todos los balones y aportando muchísima seguridad. Con el gol a favor de Benzema, que está firmando su mejor comienzo de temporada, el equipo se ponía en una situación perfecta para aguantar el resultado y aprovechar alguna contra para cerrarlo. Un error garrafal de Ramos-en realidad tres errores encadenados- llevaron al Atlético de Madrid a la línea de penalti y de nueva a una extraordinaria parada de Keylor Navas.

Con ese panorama se llegó al segundo tiempo, con el Real Madrid dominando la posesión pero sin crear demasiado peligro. Luego Simeone se lo jugó todo sacando a sus jugadores más ofensivos, mientras los de Benítez seguían especulando. Con Isco sin profundidad, Cristiano Ronaldo en su peor línea de los últimos partidos y sobre todo, con el desacertado cambio de Benzema-el mejor de los de arriba-, el equipo blanco vio como los rojiblancos llevaban la iniciativa.

Y así llego el empate, tras una serie de clamoroso errores, con Arbeloa como protagonista. Fue en realidad un resultado justo habida cuenta del conformismo del equipo.

Lo que quizá deba entender Benítez es que un equipo como el Real Madrid no tiene el oficio necesario, al menos todavía, para aguantar un 0-1 al estilo de los mejores equipos italianos. Con tres delanteros en el campo es mejor apostar por el 0-2, a riesgo de que te empaten, como finalmente sucedió.

De igual manera, empieza a llamar la atención la obsesión de mantener a Cristiano Ronaldo los 90 minutos. Ayer ni mucho mejor fue el mejor de los atacantes y lleva varios partidos así. No pasa nada por cambiarle 20 minutos por otro jugador más fresco, que aporte otras soluciones. O al menos, no debería pasar nada.

Espero que esa y otras cosas las solucione Benítez porque los empates no ganan ligas, y este Barcelona débil puede dar paso, como el año pasado a uno fuerte, y estos puntos perdidos se van a echar de menos.

Real Madrid -Atlético de Madrid: Ganar por un gol

Lo único que necesita el Real Madrid mañana es marcar un gol más que el Atlético de Madrid. Todo lo demás da igual. Es en realidad así de simple. Mucho más para un club acostumbrado siempre a creer en la victoria.

Si se creyó en la victoria tras la derrota  por 6-1 en Copa del Rey contra el Zaragoza en el 2005 o tras la derrota contra el Borussia Dormund por 4-1, como no se va a creer en la victoria ante el Atlético de Madrid, al que solamente hace falta ganarle por 1-0.   No es un gran gesta ganar a un equipo en cuartos de final en el Bernabeu.

Sí, el Atlético de Madrid se le da especialmente mal al equipo de Ancelotti, y sí, hay 2 o 3 bajas importantes en el equipo blanco. Pero si un solo madridista no cree en la victoria teniendo que marcar solo un gol más que el rival, entonces es que no ha entendido que el madridismo es sobre todo creer en la victoria.

Por eso, miles de madridistas creímos en el 3-0 ante el Borussia de Dormund en aquella semifinal del equipo de Mourinho. Nunca llegó, pero hasta el último minuto el madridismo creyó.   Y no hay mayor y mejor prueba de ello que el gol de Ramos en el minuto 92. Un gol en el que el madridismo creyó desde el mismo momento en el que el Atlético de Madrid marcó el 1-0.

Así que, con unos o con otros en el 11 titular, con las artimañas de Simeone, que a buen seguro hará que el partido se haga lento y pesado y con todos los antecedentes de este año entre los dos equipos, lo único que se necesita es un gol más.

Simeone se lleva el derby

El gran vencedor del partido de ayer entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid fue Simeone, y el gran perdedor Ancelotti. Entre medias la figura de Mourinho, que si bien también perdió contra este mismo Atlético pero con Falcao lo hizo de una manera muy distinta, justo con la sensación contraria.

 Ayer la sensación fue que el Atlético de Madrid fue superior desde el segundo 1 hasta el minuto 93. Durante todo el partido los rojiblancos sabían cómo y cuando posicionarse en el campo, cómo y cuando presionar, recular, contragolpear o atacar. El 60% de posesión del Real Madrid sirvió nuevamente para poner en evidencia una de las grandes mentiras del último lustro. Si hubo un dominador del partido fue el Atlético y si hubo un equipo perdido en el campo fue el Real Madrid. De hecho pudiera resultar incluso corto el marcador.

 El Real Madrid se encuentra ahora mismo en tierra de nadie intentando decidir lo que quiere hacer con su futuro. La promesa de un juego espectacular con victorias se sostenía en as primeras jornadas mientras el Real Madrid ganaba jugando horriblemente. Pero ahora que ha jugado horriblemente y ha empatado un partido, perdido otro y ganado otro en el último segundo de manera injusta, se hace cada vez más insostenible. Y esto apenas acaba de empezar…

 Pareciera como si todos los jugadores estuvieran en su peor versión. Excepto Diego López, curiosamente el más cuestionado hasta hace no tanto por la prensa. Es el único que se salva entre un montón de jugadores que quizá se hallen confusos ahora que nadie les fustiga con el látigo para que demuestren los buenos que son.

 El método de Carleto de dar libertad es como pedirle a un niño que estudie mientras le pones el mando de una consola delante. Y más si se hace con niños especialmente proclives a la indolencia como Benzema o a la autosuficiencia como Cristiano Ronaldo. Si por el camino jugadores como Ramos, Pepe o Arbeloa no están físicamente a tope y otros como Khedira o Isco se sienten tácticamente perdidos tenemos el cocktail perfecto para obtener un equipo como el de ayer.

 El Real Madrid navega sin rumbo, a las órdenes de un almirante que tiene un velero capaz de navegar a 32 nudos surcando el mar como el viento,  pero que quiere que mientras sus tripulantes acicalen el barco para cuando lleguen a puerto.

 Este equipo está tan alejado del de las tres últimas campañas que hace que uno se pregunte en cuál será el resultado en un año si en apenas 3 meses ha mutado el equipo en una cosa vacía, sin espíritu, sin intensidad, sin cabeza ni corazón, sin táctica ni estrategia, sin plan alguno.

 Ayer eché de menos a Mou al tiempo que envidiaba al Atlético de Madrid, que ha conseguido lo que hace unos pocos meses teníamos los madridistas, un almirante con determinación, conocedor de sus tripulantes, valiente y decidido. Simeone ha logrado con poquísimo armar un bloque compacto, unido, que rema siempre en la misma dirección.

 Pero no quiero dejarme llevar por otro partido pésimo de este Real Madrid y van..,.todos, exceptuando la segunda parte contra el Galatasaray. Quiero creer que Ancelotti tiene un plan como lo tenía Mourinho cuando me sentía tranquilo a pesar de caer 5 a 0 contra el Barcelona. Quiero creer que un exfutbolsita italiano y exitoso como Ancelotti sabe de la necesidad de lograr un equipo unido, compacto, comprometido, con instinto asesino, con ganas de demostrar que en realidad son los mejores del mundo.

 Y quizá ese plan contemple unas primeras jornadas dubitativas, duras, en las que los débiles se bajan del barco. Yo sigo en este barco porque todo entrenador merece tiempo y respeto, y porque creo que el Real Madrid merece un entrenador capaz de equivocarse y levantarse una y otra vez.