Real Madrid: ¡Supercampeón de todo!

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El Real Madrid se proclamó ayer de forma muy superior Supercampeón de España, un nuevo título más tras el logrado contra el Manchester. Dos supercampeonatos para mitigar la durísima derrota en la Champion League del verano…

Ayer el Real Madrid bailó como pocas veces al F.C.Barcelona en la primera parte. Fueron 45 minutos de una superioridad tan aplastante en todos los terrenos que ni los más viejos del lugar recuerdan algo similar. Y se logró sin jugadores como Isco, Casemiro, Bale o Cristiano Ronaldo, lo que da muestras de la superioridad de la plantilla blanca.

 Es Zidane el principal artífice de esa armonía, que permite que cualquier jugador que entra, aunque sea un teórico suplente, se sienta titular. Prácticamente ninguno desentona, y prueba de ello es que ayer Kovacic y Asensio fueron dos de los mejores. Es difícil delimitar una línea entre titulares y suplentes y si Zidane no lo hace, tampoco deberían hacerlo los aficionados. Que el francés ponga a los que considere, con toda una temporada por planificar, sabiendo estados físicos, mentales, y expectativas de unos y otros. Nadie como él ha gestionado tan bien una plantilla de tantísimo talento como la del Real Madrid.

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 Zidane lo ha ganado prácticamente todo desde que llegó y tiene pinta de que el ciclo se puede alargar muchos años. A nivel internacional equipos como el City, el Manchester United o el PSG parecen los únicos capaces de disputar esta hegemonía, aunque todavía están a 1 o 2 años. A nivel nacional, el rival a batir suele ser el F.C.Barcelona, pero visto lo de ayer y años anteriores, mucho tienen que cambiar las cosas.

 El club culé tiene por delante un camino en el desierto muy largo. Casi tanto como el vivido por el Real Madrid. El equipo blanco estuvo más de un lustro cayendo en octavos de Champion. Con un par de ligas, eso sí, pero sin un proyecto definido. Con varios jugadores jóvenes, no fue hasta el primer año de Pelegrini, en la vuelta de Florentino, cuando se empezó a construir el proyecto actual. De aquellos fichajes de hace casi 8 años solamente quedan Benzema y Cristiano Ronaldo, más Ramos y Marcelo, que habían sido fichado antes.

 A partir de ahí, el Real Madrid empezó a mutar en un equipo competitivo capaz de alcanzar las semifinales de Champion, competir contra el mejor Barcelona, lograr el doblete con Ancelotti  Champion y Copa, y finalmente encontrar el modelo ideal con Zidane, gracias a la combinación de todo lo anterior; con jugadores que fueron llegando como Modric o Kroos; la consagración de gente como Varanne o Carvajal y las últimas incorporaciones de otros como Asensio o Kovacic.

Pero ese camino hasta la felicidad total actual, en la que todo parece color de rosas, fueron muchos años de inestabilidad, de fichajes más o menos fallidos, salidas de posibles y futuras estrellas como Robihno, Sneijder o Ozil, y cambio de entrenadores.

Viendo al F.C.Barcelona ahora mismo, que ya el año pasado, tras el 4-0 del PSG y el aplastamiento de la Juventus, necesitaba 3 o 4 refuerzos, ahora sin Neymar necesita además otra estrella. Serían por lo menos 2 o 3 titulares y 4 o 5 suplentes, porque ahora mismo ni su 11 titular ni su banquillo están a la altura de un equipo campeón.

La comparativa con el Real Madrid es sangrante y mientras que los blancos cuentan con media docena de jugadores sub 25 que pueden ser titulares perfectamente en el Real Madrid ahora mismo o en un par de años, en el F.C.Barcelona, la única excepción es Umiti (23 años). Mientras, Zidane tiene que hacer malabarismos con Kovacic (23), Asensio (21), Theo (19), Ceballos (21) o Llorente (22). Todos ellos jugadores que serían titulares en cualquier grande de Europa. Sin contar con el problema de tener que combinar la BBC con Isco o la suplencia de Nacho, un jugador notable.

En cambio los sub 25 del F.C. Barcelona, canteranos como Rafihna (24) Suárez (23), Delofeu (23), Samper (22), Munir (21) o fichajes como Alcácer (23) o André Gómes (24) parecen lejos del nivel de élite que exige ese club. Alguno, quizá con tiempo y muchos minutos podría alcanzar el nivel, pero no parece que ahora mismo ninguno esté en fase de derribar ese muro.

Y mientras que el Real Madrid ha encontrado en Asensio una estrella fulgurante, el Barcelona ha perdido la suya (Neymar) y no le queda más remedio que supeditarse a la creación de su gran genio Messi y su escudero, Suárez. Ayer el uruguayo se llevó la mano a la rodilla tras un golpe. ¿Y si se lesionase el charrúa? ¿ O Messi? De pronto ambos son jugadores absolutamente imprescindibles. El Madrid en cambio le dio un baño al Barcelona sin sus dos máximas estrellas, Bale y Cristiano Ronaldo.

El presente y el futuro es del Real Madrid mientras que el F.C.Barcelona tendrá que fichar muy bien y construir un equipo a 5 años vista, sabiendo que le toca ir muy por detrás del equipo blanco. Hace no tanto fue al revés, pero ahora sí que sí vivimos un cambio de ciclo y no se si Bartomeu es el ideal para pilotar esa transición blaugrana.

Mejor que el F.C.Barcelona y los árbitros

El partido de ayer entre Real Madrid y F.C.Barcelona muestra la actual diferencia entre dos equipos y dos clubes. En todas sus dimensiones posibles, incluyendo la arbitral. El resultado, 1-3 se antoja incluso corto a la vista de lo ocurrido. Zidane volvió a apostar por un 4-4-2, con Kovacic haciendo la función de Modric, resultando durante todo el partido una pieza clave para ayudar a Casemiro a parar a Messi. Arriba, el Real Madrid no encontró toda el potencial ofensivo de Bale y Benzema, pero el medio del campo es tan potente que puede con eso y con cierta fragilidad defensiva mostrada, especialmente por la banda de Carvajal.

 Pero lo que más asombra de este Real Madrid es su capacidad competitiva. Serán las 3 Champions en 4 años o la madurez de la mayoría de sus jugadores, pero este Real Madrid controla los partidos en casi todas sus fases. Incluso en la fase final, ya con 10 jugadores y con el Barcelona volcado para intentar empatar el partido. Ahí aparecieron dos suplentes de lujo, Marcos Asensio y Lucas Vázquez para dibujar un contraataque que finalizó el primero de forma maravillosa.

Pocas veces un jugador de su edad ha irrumpido con tal fuerza. Su potencial parece ilimitado, y lo mejor es que parece llevarlo con naturalidad, sin prisas. Estamos ante el próximo crack del futuro. Un jugador indescifrable, sin la potencia y exhubencia de Cristiano ni la habilidad de Messi, aparentemente, pero con la magia de ambos.

 Sabe Zidane y sabe su plantilla que la temporada es muy larga, que algunos jugadores ya tienen cierta edad y que habrá oportunidad para todos. Por eso creo que toca disfrutar de esta plantilla al completo, que como bloque es el mejor del mundo y que tiene además a algunas de las mejores individualidades. Y una de ellas es indudablemente Cristiano Ronaldo.

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 El 7 salió y en 15 minutos e hizo de todo. Un gol anulado, bastante dudoso, otro marcado de factura espectacular, que suponía el 1-2 y una acción que pasará a la historia de la vergüenza arbitral española en la que fue amonestado con una amarilla. La norma habla de simular un penalty, básicamente lo que hizo en el otro área Luis Suárez, al que ni tocó Navas, restregándose en el suelo, dolido, en una imagen que no se ha repetido lo suficiente de uno de los futbolistas más tramposos y sucios del fútbol. Un intento de engañar al árbitro que tuvo su efecto.

 Lo que ocurrió en el otro área fue el intento de Cristiano Ronaldo de alcanzar un balón y la caída típica y propia del esfuerzo y del contacto físico con Umiti en una carga. No creo que esa acción fuese penalty a pesar del contacto, pero desde luego, lo que nunca es es penalty.

 Lo que ocurre después con Cristiano Ronaldo empujando levemente al árbitro (así se describe en el acta) es un error del portugués, que será sancionado con 5 partidos. Un error humano, todo hay que decirlo, de impotencia, de rabia ante una injusticia bestial. De nada servirá indicar que Messi no fue sancionado hace varios años por un gesto similar.

Lo que toca por parte del Real Madrid es presionar para que ese árbitro no vuelva a arbitrar nunca, y garantizar que la Federación y la organización de árbitros, promuevan de una vez por todas a lso árbitros más competentes y por supuesto el VAR. Todo lo demás originará este tipo de situaciones que a todas luces desprestigian nuestra liga.

 Pero a pesar de la nefasta y pésima actuación arbitral, el Real Madrid ganó con suficiencia, con un resultado que permite pensar que en la vuelta los de Zidane puedan rematar. Sería un nuevo título para el francés que sigue acumulando récords. Otra victoria en el Camp Nou, son 2 de 3, otro partido marcando de manera consecutiva, son ya 66 y otra demostración de que con él al mando el equipo funciona.

El Barcelona también pierde: derrota en la Supercopa contra el Atlethic de Bilbao

El Barcelona de Messi es también el equipo débil y sin pegada que hemos visto durante estos 180 minutos. Todo depende del concurso del argentino. Con el astro enchufado parece un equipo superlativo, por momentos invencibles como si en cualquier momento con una varita mágica pudiese mover cualquier resultado.

Celebración de la plantilla del Athletic de Bilbao de la Supercopa

Celebración de la plantilla del Athletic de Bilbao de la Supercopa

Pero sin el mejor Messi el Barcelona es un equipo en ocasiones hasta vulgar. SI le añadimos en este caso la ausencia de Neymar y una defensa frágil tenemos un resultado global de 5-1 para el Atlethic de Bilbao. La posesión infinita se torna en un tedio innecesario moviendo de un lado a otro la pelota sin peligro, Messi es un jugador más y el resto de jugadores atacantes que se benefician de los movimientos que genera el 10 también pierden su potencial.

Esto es algo que ya sucedía con el mejor Barcelona de Guardiola, con la diferencia de que el técnico catalán fue capaz de hacer que su equipo compitiese en prácticamente todos los títulos. Luego, clara, para lograr tantos títulos seguidos también es necesaria esa pizca de suerte.

El balance de 9 goles en contra en 3 partidos contra dos rivales totalmente diferente quizá haga reflexionar a muchos equipos que en ocasiones salen al campo ya derrotados. Ya sabemos que Messi, Neymar y Suárez son muy buenos, y que en el medio del campo hay mucha calidad. Pero también sabemos que flojean a la hora de defender, que se puede secar a Messi con un marcaje individual y que con el equipo bien cerrado y atento es posible dejar la portería a cero.

Lo que el año pasado fue una virtud del Barcelona, la defensa, este año puede ser una debilidad. La gran diferencia con el Real Madrid fue haber encajado 20 goles menos. Ahí tuvo mucho mérito Bravo y en general la defensa tuvo un buen comportamiento. Veremos si este año son capaces de rectificar el mal comienzo o si como parece será su gran punto débil.

Los títulos como las Supercopas o el Mundialito ayudan a engordar las vitrinas pero trastocan mucho las temporadas. De eso sabe algo el Real Madrid, que el año pasado se desfondó. Son 4 o 5 partidos más, algunos de alta exigencia, primero al comienzo de la temporada y después, en mitad, justo en diciembre, un mes de descanso para otros equipos. No es sencillo disputar esos torneos al máximo y ser capaz de llegar a la segunda mitad de la temporada en plenas condiciones.

Todavía no ha empezado la liga pero ya vislumbramos a varios equipos que le pueden hacer sombra a Real Madrid y Barcelona.

La vuelta de la Supercopa de España

Se disputa esta noche la vuelta de la Supercopa, con un 3-1 a favor del Barcelona. Las estadísticas dicen que la última vez que hubo ese resultado el Real Madrid empató a 1, pero las probabilidades le dan un 56% a favor. El otro dato ciertamente significativo es que el Barcelona no ha perdido en las últimas 7 visitas, concretamente desde aquel 4-1 en 2008.

 Con esos datos y con la necesidad de golpear primero y de olvidar los dos primeros partidos de liga, el Real Madrid debería salir hoy a morir y a matar. Una manera de expresar que se necesita al equipo más concretado que en los primeros partidos y con la intensidad con la que se acabó el año pasado. Justa la misma que con el 1-2 en el Campo Nuevo.

 No me cabe ninguna duda de que Mourinho habrá aleccionado convenientemente a sus jugadores. Todos ellos sin excepción(si salvo a alguien es a Xabi Alonso) tienen que demostrar que no se han dormido en los laureles y que merecen vestir esa camiseta que obliga a jugar al 110% durante toda tu carrera , en un equipo que cada año ficha a un jugador de máxima calidad. Esta vez ha llegado Luka Modric, que reforzará el medio campo aunque no se descarta la llegada de un lateral derecho. Ambos fichajes indispensables para evitar justamente lo que ha ocurrido, tener una plantilla acomodada a las primeras de cambio.

 Por eso, estoy convencido de que hoy veremos al Cristiano más participativo, al Ozil que baja al medio del campo a defender, al Arbeloa más concentrado, al Ramos más expeditivo, etc… Y todo ello con la presencia de Pepe, que se  ha demostrado fundamental. Demasiado incluso.

 En el otro lado los de siempre. Los mismos que ya han ganado en el Bernabeu y se sienten hasta cómodos y los mismos, con Song claro, que pretenden borrar de la cabeza de los aficionados la derrota del título de liga del año pasado.

 La misión del Real Madrid es evitarlo y sobre todo recrear el miedo que históricamente ha tenido el Barcelona en Madrid. Nada como un resultado contundente para hacerlo.

El Real Madrid salió vivo del Camp Nou

El 3-2 a favor del Barcelona, es, viendo lo sucedido, un grandísimo resultado para el Real Madrid. Los de Mourinho salieron como el fatídico día del 5-0, medio deormidos y sin intensidad y el Barcelona se vio favorecido. El Barcelona dominó a placer con su juego de toque aunque el peligro llegaba como siempre de los pies de Messi o Iniesta.

 Con el frente de ataque prácticamente desaparecido el que realmente sostuvo al equipo blanco fue Xavi Alonso. El tolosarra estuvo omnipresente, repartiendo juego y haciendo una labor defensiva excepcional. Con la ayuda de Khedira ambos dificultaron la circulación del Barcelona, que ayer vio como el Real Madrid cada vez se metía más en el área concediendo espacios.

 Y ello porque la ausencia de Pepe obligó al Madrid  a bajar sus líneas. La velocidad del portugués pero también su capacidad de anticipación permiten subir en general todas las líneas y dificultar las líneas de pase. Nada de eso sucedió ayer a pesar de que Albiol no hizo un mal partido.

 Con el Barcelona jugando a placer y el Real Madrid esperando se echó de menos a Di Maria, al mejor Ozil, las llegadas de Marcelo y la intensidad con la que acabó Benzema el año pasado. Y por supuesto a Cristiano, desaparecido en este comienzo del año, y que no obstante mostró porqué es un número 1.

 Su cabezazo espectacular abrió las hostilidades junto con un error de Coentrao que se dejó ganar la espalda por Pedrito. En directo me pareció fuera de juego, pero dos centímetros como la Copa del Rey, pero en todo caso, nunca me parecería una jugada reprochable al árbitro. Los fueras de juego son casi imposibles de ver. El árbitro estuvo además correcto no señalando dos caídas de Alexis pero viendo el clamoroso penalty de Ramos. con él, el Barcelona se adelantó en el marcador y pareció romper el partido.

 Fue unos minutos antes cuando Mourinho hizo dos cambios que no ayudaron a su equipo, quitando a Callejón, que estaba empezando  a entrar en juego y a Benzema, que era el único que daba pausa. Ni Higuain ni Di María aparecieron y en cambio el Barcelona empezó a encontrar espacios. Del 3-1 se pudo haber pasado al 4-1, y sin embargo, un error de Valdés más la fe inquebrantable de Di Maria acabaron con el 3-2.

 Con el bajo nivel que está mostrando el equipo blanco me parece todo un botín, a la vista además de que el Barcelona parece estar en un buen tono físico. La recuperación de Pepe, el calor del Bernabeu y una semana más de entrenamiento deberían ayudar al Real Madrid a buscar un resultado factible: cualquier victoria por dos goles o una por la mínima.

La Supercopa de España, el primero de los derbys

Se juega esta noche el primero de los derbys que tendrá lugar a lo largo de la temporada entre Real Madrid y Barcelona. A medida que avance la temporada cada partido será más importante hasta un hipotético enfrentamiento en Champion League. Es por eso que la Supercopa es el menos importante de los partidos y también porque todavía los equipos están lejos de su mejor nivel.

 Así pues, pase lo que pase, ambos equipos tendrán esas excusas aunque no podemos negar que una victoria contra el eterno rival siempre ayuda psicológicamente y lo contrario.

 A diferencia del año pasado en el que ambos equipos parecían de alguna manera contentos con el resultado final, el Barcelona como campeón y el Real Madrid como digno aspirante, este año, ambos equipos tienen mucho que demostrar. El Barcelona de Tito tiene que demostrar que es igual de competitivo que el de Guardiola, mientras que el Real Madrid ha de revalidar su superioridad sobre el rival.

 En este escenario cualquier detalle puede ser decisivo. En mi opinión, la baja de Pepe no es un tema menor. Es el defensa más rápido, es contundente, impecable por arriba y sus últimos partidos contra el Barcelona han sido de sobresaliente. Además, supone gracias a su potencia y velocidad casi el único freno contra Messi. Por eso, la presencia de Albiol en su lugar me resulta inquietante. No es un defensa especialmente rápido, ni es contundente y tiene el estigma de sus últimas participaciones contra el Barcelona en las que no destacó precisamente. No deja de ser en todo caso un central que fue titular indiscutible con el Valencia y el Madrid de Pelegrini y un jugador de nivel internacional.

 El resto del guión será el de casi siempre pendientes de Cristiano y Messi, de actores secundarios como Benzema o Alexis y de la fluidez de los Xabi, Iniesta, Xavi y Ozil. Ingredientes suficientes para disfrutar del mejor partido posible que se puede ver, aunque estemos en agosto.