Derrota del Real Madrid y título para el Atlético de Madrid

El primer título disputado por el Real Madrid de Lopetegui trajo una derrota y un resultado duro, un 4-2, que da a los de Simeone una Supercopa de Europa y una suerte de venganza tras las dos Champions perdidas.

El resultado -ese gran impostor como dicen algunos supuestos gurus del fútbol- no refleja todo lo que sucedió en el campo y por eso, a posteriori la  mayoría de análisis de los aficionados del Real Madrid con catastrofistas: falta un 9, o dos, faltan defensas, faltas centrocampistas, Lopetegui no sirve, el Madrid está quebrado, Florentino perdido…

Ni todo es verdad ni todo es mentira, pero un resultado en un partido de pretemporada, 90 minutos no dice nada de un equipo al que le quedan por disputar una temporada entera. La prueba más palpable fue el año pasado, con el Real Madrid ganando la Supercopa de Europa y sobre todo la de España, masacrando al F.C.Barcelona. El resto es historia, y mientras que los de Valverde hicieron una temporada liguera fabulosa, los de Zidane todo lo contrario.

Por eso los análisis deben ser mucho más fríos y tienen que ser acordes con el momento de la temporada. Por ejemplo, el desempeño defensivo del Real Madrid ayer, especialmente los 4 defensas, Marcelo, Ramos, Varanne, Carvajal fue impropio de un equipo de élite. Pero a estas alturas no vamos a dudar de ninguno de esos 4 pero si de su estado de forma. Si ese mismo partido lo disputan en una semifinal si sería realmente preocupante.

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Ese nefasto desempeño defensivo, con 4 goles encajados con relativa facilidad por un Atlético de Madrid que tampoco es que crease una ocasión detrás de otra, explica gran parte del resultado de ayer.

Y aún así, se pueden rescatar 30 minutos, del 10 al 40 con un juego del Real Madrid, diría incluso que excelso, con combinaciones rápidas, manejando el partido y llegando al área. Ese es el gran reto de Lopetegui, lograr que el equipo, los titulares y suplentes jueguen así durante 90 minutos, toda la temporada.

La duda que surge es si los titulares podrán adaptarse a ese nuevo modelo, y sobre todo si lo harán los suplentes, por los que supuestamente se ha apostado, pero que ayer, en el primer partido importante y con muchos más minutos en las piernas que los titulares, no comparecieron apenas. No vimos ni a Valverde ni a Vinicius, tampoco a Nacho y solamente al final a Ceballos y a Mayoral. Y esos jugadores son ni más ni menos que el Real Madrid B, el futuro Madrid A, y la gran apuesta del club. Cabe reprochar que a las primeras de cambio, Lopetegui apostará por los más veteranos, aunque también es comprensible que al principio quiera ser conservador.

Quizá lo que toque por parte del club sea salir a la palestra y anunciar que esta es la plantilla, con todos sus jóvenes y esta es la apuesta del club a medio plazo. Y por tanto, que es probable que se viva un año de transición. Probablemente esas declaraciones provocarían tal terremoto en los cimientos del club, con los aficionados negando la posibilidad de un año sin ser capaces de competir, que al día siguiente Florentino Pérez tendría que marcharse.

Pero aunque duela esa es la realidad. Sin Cristiano Ronaldo somos peores, y todos tenemos esa sensación, también los rivales. Como le pasó al F.C.Barcelona el año pasado, que sin Neymar eran peores o como le pasó al propio Manchester United cuando perdió al portugués. Pero aún así, tanto el club culé como el inglés siguieron siendo competitivos..

El fútbol son ciclos que normalmente coinciden con excelentes generaciones de futbolistas que se juntan. Y el ciclo del Real Madrid ha sido espectacular y ha tenido como principal responsable a Zidane, pero también con la base de los fichajes de 2009 y con el trabajo previo de varios entrenadores. Eso explican las 8 semifinales consecutivas. Con la salida de Cristiano Ronaldo se ha perdido esa competitivdad y con la de Zidane se ha perdido esa confianza, esa fuerza, o flor o como se quiera llamar.

Una especia de sentimiento de orfandad, similar al que se pudo sentir tras la marcha de Mourinho. El equipo de Benítez carecía de esa fuerza extraña, esa fe ciega en la victoria que existió con Mourinho y que Zidane elevó a la perfección. Y esa sensación se percibe incluso en los jugadores.

Por eso el trabajo que le queda por delante a Lopetegui es ingente. Tiene una labor enorme, primero modificando los patrones anteriores de juego y luego dotando al equipo de su propia identidad y su propia fuerza. Y eso no se hace ni en una pretemporada, ni en 15 partidos, ni en 20 ni en 30. Y la prueba es el propio F.C.Barcelona, que a pesar de ganar el doblete, sucumbió con estrépito ante la Roma.

No, no va a ser un camino sencillo ni para Lopetegui ni para los veteranos ni mucho menos para los jóvenes. Tampoco para los aficionados, absolutamente malacostumbrados a pensar que el Real Madrid siempre gana, ya sea fichando a los mejores o en el campo. Ni siempre fue así ni siempre lo será. Y tengo la creencia de que el club lo sabe hace años y lleva tiempo preparándose. Pero ese plan no se crea ni en 1 ni en 2 años. Asi que toca paciencia y fe en un plan que esperemos sea de largo plazo y de gran éxito.

Otro título para Zidane

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Con la Supercopa de Europa de ayer son 6 de 8 los títulos logrados por Zinedine Zidane al frente del Real Madrid desde que se hizo con el equipo hace apenas 19 meses. En realidad esa estadística no le hace justicia puesto que la primera liga ya venía perdida con una diferencia de puntos que casi logra remontar. Podríamos decir que solamente ha perdido la Copa del Rey, cuando todavía no estaba suficientemente afinada la política de rotaciones.

 Ayer el equipo no rotó, y jugó la alineación titular menos Cristiano, que es mucho decir, aunque no tanto cuando se cuenta con un medio del campo como el que mostró ayer el Real Madrid. A día de hoy el mejor del mundo con mucha diferencia. Si rinden 2 o 3 de los 4 ya el equipo funciona muy bien, pero si ocurre como ayer con Modric, Kroos y especialmente Isco y Casemiro enchufados, entonces el resultado es un control del juego casi total. Una fuerza que permite que incluso la delantera no sea tan protagonista ni tan necesaria una gran defensa.

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 Lo más llamativo es que ese medio del campo presenta adcionalmente suplentes de lujo, que seguramente no lo mejoren, algo imposible a día de hoy, pero si lo complemente y no le haga perder calidad. Kovacic, Ceballos o Llorente esperan su oportunidad. Ayer la tuvieron Asensio y Lucas Vázquez con buenos minutos especialmente el segundo.

 Enfrente, el Real Madrid se enfrentó a un clásico equipo de Mourinho en sus etapas iniciales. Un equipo ordenado, muy rocoso, intenso y físico, que tal y como está compuesta su plantilla puede imponerse por fuerza y físico a cualquier rival. Jugadores como Lukaku, Rasford o Pogba bien adaptados al equipo y con los automatismo que pueda crear Mourinho, pueden ayudar a un equipo que será en el futuro sin duda peligroso. Ayer no lo fue tanto aunque si apretó en los minutos finales en los que al Real Madrid se le vio más justo de fuerza.

 Pero a día de hoy, este Madrid que si bien se dejó meter el 2-1, es un equipo con un oficio y una experiencia sin igual en ningún otro equipo del mundo. No en vano se han ganado 3 de las últimas 4 años, lo mismo aplicable para las Supercopas, con otros trofeos varios entre medias. El Real Madrid ha ganado las últimas 11 finales disputadas y en este momento no parece que el ciclo se vaya a acabar. Ni en el corto plazo ni en el medio, y para eso Florentino Pérez y Zidane han creado una plantilla suplente muy joven y de gran futuro.

 Así pues, el doble supercampeón de manera consecutiva de Champion League y de Europa tiene próximamente al F.C.Barcelona en el camino para iniciar el camino del sextete o concluir el quintete. Esto depende de si se considera el año natural o la temporada. Aunque en realidad da igual y lo que importa es la Champion League y la liga, y en menor medida la Copa del Rey. Aunque para algunos pueda importar el Gamper y la Champion del Verano, lo cierto es que el prestigio se gana a partir del mes de abril.

 Y mientras veremos si de verdad la plantilla blanca se queda tal y como está o si por el contrario se incorpora a última hora Mbappé (never,never, never), debate que será objeto en otro post. Lo que se seguro es que ni Neymar ni Mbappé estarán el próximo domingo.

Ramos lo vuelve a hacer: el Madrid gana la Supercopa

Supercopa de Europa

Supercopa de Europa

El Real Madrid lo volvió a hacer; volvió a ganar un partido que tenía perdido. Como en la décima con el gol de Ramos y como en la undécima (el equipo jugó la prórroga prácticamente con 9), y como en tantas y tantas ocasiones. Así se forja una leyenda y la del Real Madrid es que nunca puedes darlo por muerto.

 Esa leyenda se ha reforzado en los últimos años, con un nombre fuertemente asociado, el de Sergio Ramos. Decía alguien en Twitter que lo que Ramos te quita, Ramos te lo da. Y así es. Tras provocar un penalti dudoso -y tonto-, luego fue el propio jugador de Camas el que empató el partido en el minuto 93. Y pudo haberlo sentenciado si no le hubiese anulado un gol, también dudoso.

 Empiezo a pensar que Ramos representa esa esencia del Real Madrid, ese jugador capaz de luchar hasta el final y demostrar una inmensa casta, pero también capaz de tirar partidos por falta de concentración. Si le unimos cierto carácter de divo, tenemos la coctelera perfecta. Pero Ramos es el capitán del Madrid, es un producto prácticamente hecho en el Madrid (llegó con 19 años) y ya nadie le va a cambiar. Los odiadores profesionales (los famosos haters) y los aduladores seguirán estando ahí, y el resto, los que intentábamos mantener cierta ecuanimidad ante su verdadero rendimiento, no podemos menos que valorar sus virtudes y criticar sus defectos, y asumir a Ramos tal y como es.

 Pero además de Ramos, ayer vimos a una serie de jugadores que representan también al Real Madrid, con el añadido de que son canteranos. Jugaron hasta 5, 6 si contamos a Marcelo y destacaron por encima de todos Carvajal, Lucas Vázquez y Casemiro. Cualquiera de los tres es para mí titular indiscutible en este equipo. El gol de Carvajal en la segunda parte de la prórroga es casta, pero también inteligencia y calidad. Ahora mismo hablamos del mejor lateral derecho del mundo. Lucas estuvo presente durante todo el partido; sus 120 minutos al completo atacando y defendiendo, justamente lo que se pide en un jugador. No da un regate de más ni uno de menos, sabe sacrificarse por el equipo pero también tiene un centro preciso para los delanteros.

 Y por último, Casemiro, mi debilidad, un jugador de esos que hacen lo que llaman el trabajo sucio. Un auténtico fontanero que limpia todas las jugadas del rival y que está presente siempre defensivamente. El mayor acierto del Real Madrid esta temporada sería mantener a Casemiro como titular y si acaso traerle una competencia que no altere al equipo. Alguien que permanezca de suplente para darle relevos puntuales. El brasileño todavía tiene que mejor la salida de balón, aunque ahora mismo tampoco lo hace mal.

 El Real Madrid no fue claramente mejor que el Sevilla. De hecho se vio al equipo espeso en muchos tramos del partido, y los cambios no mejoraron sustancialmente al equipo. Ni Modric, ni Benzema ni James parecían estar mejor físicamente que los titulares. Estos, con una media de edad de 24.7 años, demostraron que el equipo tiene banquillo. A excepción de Casilla (29), Ramos (30) y Marcelo (28) el resto de los jugadores eran todos menores de 25 años. Especialmente joven Marcos Asensio, que marcó un auténtico golazo y que pone contra las cuerdas tanto a Isco como a James.

La tercera Supercopa vuela hacia Madrid, y Zidane sigue ganando crédito. Suya fue la apuesta de no alinear a determinados jugadores. No olvidemos que el equipo jugó sin 4 titulares indiscutibles (Bale, Cristiano Ronaldo, Kroos y Keylor Navas) y dos solo en la segunda parte (Modric y Benzema). Casi todos ellos son los mejores en sus respectivas posiciones. Ese es el crédito de Zidane, poder alinear a casi todo suplentes, darles confianza y esperar que los titulares sigan involucrándose. Confiemos en que así sea.