David Ferrer contra los Gran Slam

Un jugador pasa verdaderamente a la historia del tenis cuando es capaz de ganar un Gran Slam. Los 4 grandes son los que marcan la diferencia entre los buenos y los muy buenos.

 Que David Ferrer es un muy buen jugador no lo digo yo, lo dice su ranking como 5ª jugador del ATP, además de su histórico, siendo Top 20 en las últimas 7 temporadas y Top 10 en tres de ellas.

 Hablamos por tanto de un jugador que puede ganar cualquier partido a cualquier jugador en prácticamente cualquier superficie, siendo su fuerte la tierra batida, donde ha ganado más de la mitad del total de sus títulos.

Y sin embargo, año tras año se choca con los torneos más importantes. Su asignatura pendiente, después de lograr ser finalista en 3 Master 1000, es alcanzar una final del Gran Slam.

 Ayer lo pudo haber conseguido después de un primer gran set contra Djokovic en el Open Usa, pero finalmente el serbio se impuso con claridad. También perdió este año en las semifinales de Roland Garros y el anterior en el Open de Australia. Es cierto que es un jugador cada vez más fiable que va superando poco a poco nuevos retos. No obstante se le va agotando el tiempo y con 30 años no le queda mucho para empezar a perder su mejor estado físico.

 A la sombra siempre de Nadal pero también de él mismo, Ferrer es lo más parecido al de Manacor en cuanto a fuerza física y actitud. Y sin embargo, no es suficiente para ganar los partidos claves contra los mejores. Ahora que Nadal está fuera tiene una gran oportunidad pero necesita creerse capaz y me da la sensación de que no tiene esa autoconfianza de Nadal. Quizá esa sea la diferencia, el conformarse con ser un muy buen  jugador en vez de aspirar a ser un grande.

 De lo contrario perderá una gran oportunidad de pasar a la historia con mayúsculas.

Nadal todavía es el rey de la tierra

Por octava vez consecutiva Rafa Nadal ganó el torneo de Montecarlo y por primera vez en los últimos partidos ganó a un Djokovic desdibujado. Estábamos tan acostumbrados a ver al serbio superior al español que ayer nos sorprendió ver lo contrario.

Por fortuna, todavía Rafa con la victoria del año pasado en Montecarlo y en el Roland Garros mantiene el dominio en la tierra batida a pesar de haber perdido un par de torneos en esta superficie contra el serbio. Ahora, lo que le toca es seguir defendiendo su terreno favorito e ir ganándole terreno al serbio en otras superficies.

Lo cierto es que durante todos sus enfrentamientos Nadal ha estado muy cerca, demasiado incluso para no haberse llevado hasta ahora ningún torneo contra él.

Confiemos en que la victoria de ayer cambio la dinámica, le de fuerzas y renovadas ilusiones para Paris pero también para el resto de torneos.

Las lágrimas de Nadal

Todas las derrotas duelen. Duelen las que se producen por aplastamiento del rival y también las denominadas dulces en las que se está muy cerca de la victoria. Ayer Nadal sufrió una de esas dulces derrotas que en realidad supo más amarga que ninguna de las anteriores.

 Y eso, porque ayer por primera vez en las 7 veces que el serbio ha vencido a Nadal, el español tensó la cuerda al máximo. Lo hizo logrando llevar a Djokovic al quinto set, tras sufrir durante los sets anteriores lo indecible. Pero Nadal aguantó incluso en el cuarto set cuando con nada a cuarenta en contra el serbio tenía la oportunidad de ganar el juego u quedarse con 5-3 a uno solo del partido. Lo hizo también durante el quinto set, aguantando las embestidas del serbio.

 No pudo sin embargo aguantar al final del partido cuando cada punto es oro y cuando las fuerzas flaquean. Parecía que iba a ser Djokovic el que sucumbiese a la exigencia física del partido, pero muy atrás quedaron los tiempos en los que el español era superior físicamente al serbio.

 Nadal es mejor que el 99% de los jugadores del circuito y sobre todo a todos ellos les saca una diferencia abismal en lo referido al físico y a la mentalidad. No así a Djokovic. El serbio se ha reinventado teniendo incluso en este momento una superioridad física y mental respecto a Nadal.

 Y eso, únido a una superioridad técnica hace que las opciones de Nadal de ganarla en cada partido sean reducidas. Dkojovic tiene un revés casi tan bueno como su derecha. Y no hablamos de un drive cualquier sino de uno capaz de martillear al rival como lo hizo el serbio en el último juego. Si además a eso se le suma un saque potente y difícil de defender, tenemos la fórmula perfecta.

 Mucho ha mejorado Nadal respecto a anteriores enfrentamientos pero aún así no es suficiente. Se nota sobre todo en el saque en el que no logra sacar la ventaja que por ejemplo si consigue Djokovic. Bien es cierto, que el de Manacor ha aumentado su agresividad  y su determinación. Pero todavía hoy no es suficiente para ganar a un tenista que parece un cyborg. En tierra, hierba o pista dura, el serbio le ha privado a Nadal de tres Gran Slams y de varios torneos importantes.

 Un castigo demasiado severo para un jugador como Nadal que se las prometía muy felices cuando hace justo tres años le sacaba unas lágrimas de impotencia al todopoderoso Federer. Aquel parecía el inicio de una nueva dictadura, la de Nadal. Hoy es Dkojovic el que gobierna con mano de hierro como ningún otro tenista lo había hecho en la historia, sacando a Nadal unas lágrimas de impotencia como las que vimos ayer en la entrega de premios.

 Las lágrimas que se intuían en la cara de Nadal son las lágrimas del guerrero vencido que lo ha dado todo en la batalla y aún así ha perdido. Son lágrimas que no se ven pero que se sienten y que se ven detrás de un rostro destrozado por la más dura de las derrotas. Son las lágrimas de la incomprensión de quien no sabe porqué pierde. Son lágrimas de impotencia y de rabia que esperemos que algún día se tornen en merecidas lágrimas de alegría tras vencer al hoy mejor tenista del mundo, Novac Djokovic.

Vacaciones deportivas

Llega el momento de tomar unos días de descanso y desconectar con el blog. No es fácil dado que son muchos los acontecimientos deportivos que se suceden y bastantes los lectores ávidos de poder comentar sus opiniones. Por eso haré un breve alto en el camino para retornar con fuerza, nuevas artículos y espero que nuevas funcionalidades del blog.

Momentáneamente haré un alto en el camino si las circunstancias me lo permiten para comentar los 3 eventos de lo que queda de verano que considero más interesantes:

-Supercopa de España, que enfrentará al Real Madrid y al Barcelona, primero en el Bernabeu el 14 de agosto y después en el Nou Camp en lo que será el primer duelo de la temporada, que a buen seguro marcará el devenir de ambos equipos.

-El Open Usa de Tenis que comienza el 29 de agosto y que tendrá la emoción de saber si Nadal puede revalidar su victoria del año pasado ante su gran coco, el serbio Djokovic, mejor jugador del momento.

- Eurobasket de Lituania que comienza el 31 de agosto al 18 de septiembre y en el que veremos a Gasol y compañía intentando cerrar un ciclo de victorias.

En todo caso, seguro que se darán muchas más noticias que quizá se puedan comentar esporádicamente. Mientras, para los lectores más ansiosos recomiendo algunos artículos. Algunos de ellos por ser los que han ayudado a popularizar este blog, otros porque me han supuesto esfuerzo y considero que pueden ser de interés y finalmente aquellos como el último que recomiendo por lo divertido de sus comentarios, que al final es la salsa de un blog. No sería posible sin mis trolls favoritos (sabeis quienes sois) o sin la participación puntual pero contudente de esgondo, samos y compañía, o los incansables moureno, javi, richard(semitrol)etc.. A vosotros, también os recomiendo unas buenas vacaciones. Ahí van:

-La historia de Drazen Petrovic.

-El fútbol como servicio público

-Tres entregas sobre el dopaje en el fútbol:

Primera parte

Segunda Parte

Tercera Parte

-Fútbol americano para novatos

-Toda la verdad sobre el caso Contador

-Modelo deportivo americano vs europeo

-La fuerza mental en el tenis.

-Rosell aviva la llama de la confrontación

Comienza Wimbledon

Hoy, con la entrada de Nadal en el cuadro del torneo londinense podemos decir que comienza Wimbledon oficialmente. Y lo hace con la incógnita de saber si el mallorquin será capaz de lograr por tercera vez un título que por sus condiciones es especialmente difícil para él.

En un desarrollo del cuadro hipotético se puede encontrar con Murray en semifinales, dispuesto a alcanzar la final ante su público para después intentar lograr su primer grande. En la final se encontraría al ganador de Djokovic y Federer, sin duda uno de los duelos más atractivos del torneo. En caso de llegar ambos a semifinales veríamos la revancha del torneo parisino pero incluso con la ventaja de Federer de ser uno de los mejores jugadores de la historia en este torneo. Para el serbio su ventaja sería las ganas de demostrar que puede ser número 1 aún a costa de ganar al suizo. En todo caso, cualquiera de los dos rivales resulta temible para Nadal en una hipotetica final.

Quizá todo esto no suceda y se conviertan en meras especulaciones y veamos a alguno de estos 4 grandes eliminados por jugadores sin duda tan capaces como Soderling, Davydenko o algún otro que pueda dar la sorpresa.

Lo que si podemos afirmar es que Nadal lo dará todo como en cada partido y tendrán que ser sus rivales los que le dobleguen física y mentalmente porque él nunca lo hará. Si algo distingue a Nadal es eso, que nunca se rinde.

Veremos si la capacida y la ambición le llega para lograr un tercer Wimbleodn histórico.

Nadal y Gasquet, una diferencia mental

Jugaron ayer la semifinal del prestigioso torneo de Roma Rafael Nadal y Richard Gasquet, en un duelo entre dos jugadores de la misma generación, y casi de idéntica edad(ambos nacieron en junio de 1986).

Un partido que mostró una de las mejores versiones del francés durante el primer set, que ganó con esfuerzo el mallorquin por 7-5. Llegaba el francés precisamente de vencer a Federer en un impresionante partido en lo que parece un nuevo intento por alcanzar el top10 (actualmente el 16).

Es curioso como se valora el disputarle un set a Nadal o incluso ganárselo. Algo que está a la altura de unos pocos escogidos. Actualmente Djokovic que está intratable y en los últimos años antes de perder su número 1, Federer. Y por supuesto Nadal. Tienen en común los tres que son jugadores tan sólidos y tan buenos que el mero hecho de ganarles un set es una utopía para el resto de jugadores. En el caso de Nadal ganárselo en tierra es más difícil aún.

Tiene además el mallorquin el mérito añadido frente a Djokovic  de llevar ya muchos años así, mientras que el serbio ha sido mucho más inconstante. Por no hablar de Gasquet…el motivo del post.

Y es que, si miramos la trayectoria de ambos jugadores observamos unas diferencias realmente significativas. Mientras que el frances fue número 1 juvenil y una de las máximas promesas francesas, saliendo incluso en portadas, Nadal era un desconocido. Ambos debutaron casi al mismo tiempo con un año de diferencia y mientras que uno ha alcanzado como mejor puesto el séptimo, el otro se consolida como número 1.

Pero las diferencias van mucho más allá. Como datos curiosos Nadal ha ganado desde que debuto como profesional alrededor de 45 millones de dólares en premios, y Gasquet solamente 5. Nadal ha ganado más de 45 torneos y Gasquet 6.

Gasquet tenía en edad juvenil las mismas cualidades que ahora, es decir, un reves elegantísmo y precioso a una mano, una buena derecha y un estilo impecable. Físicamente como cualquier juvenil estaba por desarrollarse como Nadal. ¿Pero puede explicar esta evolución física por si sola la diferencia?

Sabemos que Nadal es físicamente de los mejores del circuito pero ese elemento por si solo no puede explicar tantos torneos ganados. La diferencia es sobre todo mental. Ese es el factor determinante que hace que juveniles prometedores que son los mejores en sus categorías cuando llegan a edades adultas no sean capaces de mantener el nivel de exigencia.

Porque el tenis es sin duda un deporte con una exigencia mental mostruosa, habida cuenta de la cantidad de partidos que se disputan. Cada partido conlleva un desgaste mental importante porque hay que decidir constantemente. A diferencia de otros deportes, en el tenis hay mucho tiempo para pensar entre punto y punto. Tiempo de desgaste mental, sumado a las tomas de decisiones acerca de donde enviar la pelota, que fuerza darle, como colocarse y un largo etcétera.

Esa es, y no otra, la diferencia entre dos jugadores de la misma edad y probablemente con una técnica parecida, la fuerza mental.

Un Djokovic imbatible, gana el Open de Madrid

Para ganar a Nadal hace falta además de mucho talento, una gran fortaleza mental y también fuerza física. Pero para ganarle en tierra hace falta eso y mucho más. Se requiere paciencia, el doble de talento, el doble de fortaleza mental y el doble de fuerza física porque Nadal es simplemente el mejor del mundo en tierra y seguramente el mejor de la historia.

O al menos lo ha sido hasta ahora cuando parece que llegamos a una nueva etapa de duelos entre Djokovic y Nadal. Si antes era Federer el gran enemigo de Rafa, ahora ha entrado en escena con una fuerza desconocida hasta ahora el serbio. Un jugador que en lo que va de año no ha perdido ningún solo partido, independientemente de la importancia del torneo y del tipo de pista.

Parecía que en tierra le podía parar Nadal pero ayer se vió que ahora mismo el serbio está un escalón por encima. Siempre dentro de la pista, con el mejor revés del circuito, una derecha peligrosísima, un saque muy sólido y una renovada fuerza mental y sobre todo física, hoy por hoy Djokovic le puede discutir el cetro de tierra a Nadal.

Bien es cierto que la altura algo influye en el menor rendimiento de Rafa en tierra, aunque no puede ser en ningún caso utilizado como excusa para justificar la derrota. El serbio es simplemente mejor ahora mismo en todos los aspectos del juego. Una manera de jugar que tendrá que tener necesariamente momentos de bajón, atiendiendo a la lógica que supone el desgaste de jugar y ganar tantos torneos. Eso es lo que debe aprovechar Nadal, tanto en Roma como en París, sus dos feudos más importantes y el lugar elegido para dar un golpe en la confianza de Djokovic que ahora mismo se siente invencible(y lo es). Y todo esto claro, sin contar con Federer u otros posibles jugadores como Murray que quieran incorporarse al dueto.

Lo de ayer simplemente fue un aperitivo de lo que nos espera en torneos tan importantes como el Master Serie de Roma y sobre todo uno de los Gran Slams por excelencia, el Roland Garros. Torneos que deberá ganar Djokovic para ser número 1 y sobre todo para demostrar que puede marcar una época como Nadal y Federer. No creo que ninguno de los dos se lo ponga especialmente fácil, sobre todo el balear que desde el primer minuto después de la derrota ya está pensando en ganarle en el próximo torneo. No en vano, ha conseguido desbancar a Federer de su trono. Y no creo que ahora permita que el serbio lo alcance sin antes sudar litros de sangre.

El tercer hombre: Djokovic

La historia del tenis está plagada de duelos entre dos grandes tenistas. Son famosos los duelos entre Ivan Ledl y McEnroe y antes entre McEnroe y Jimmy Connors. Más tarde Boris Becker y Stefan Edgber se disputarían la supremacía del tenis y en la década de los 90 lo harían Pete Sampras y el carismático Andrea Agassi.

Todos estos duelos han contribuido a popularizar el tenis. Contribuían a elevar paulatinamente el nivel del deporte y obligaban a los aficionados a elegir entre uno u otro. Y aunque siempre tiene que haber un número 1, lo cierto es que la alternancia se acaba imponiendo.

Así ha ocurrido con Federer que ha acabado cediendo el testigo a un jugador más joven y hambriente de títulos, como ha sido Nadal. Los duelos entre estos dos jugadores ya son míticos. En todas las superficies hemos visto victorias del suizo, del español y partidos agónicos como la ya mítica final de Wimbledon.

Sin embargo, este duelo ha supuesto para mabos un esfuerzo tan grande que se ha abierto una puerta para un tercer jugador. No es que la puerta estuviese a puerta para cualquiera, sino que había que empujarla con fuerza para comprobar si cedía. Lo intentaron algunos jugadores sin un resultado óptimo.Uno de ellos Djokovic, que vió como su capacidad física y su fuerza mental era menor que la de Nadal y Federer.

A pesar de ello, se podía apreciar desde la distancia la gigantesca calidad del serbio que sin embargo no se correspondía con sus victorias. Hasta que por fin este año Djokovic ha impuesto su calidad, gracias a una mejor forma física y a una madurez mental. Ha llegado a su mejor nivel, ganando a Federer en los últimos enfrentamientos y demostrando un estado de forma y una solidez envidiable. Lejos quedan sus cabreos y sus pájaras, muy lejos de lo que se le supone a un jugador de la calidad del servio, quizá el más talentoso del circuito.

A partir de ahora veremos un duelo a tres entre Nadal, Federer y Djokovic.

La fuerza mental en el Tenis, ¿el factor mas importante?

Como respuesta previa a todo pensamiento que estéis teniendo al leer el título, la fuerza mental es vital en cualquier deporte y como no también en la vida. Ahora bien, es indudable que en los deportes de equipo hay un importante sentimiento colectivo que diluye las responsanbilidades, que se trasladan incluso al entrenador (nadie achacaría una derrota de un tenista o golfista a su entrenador)

Es cierto que en el fútbol, hockey hielo o balonmano existe la figura del penalty, que enfrenta a un jugador contra el portero. Y también es cierto que ahí se ve a grandes jugadores enpequeñecerse y fallar, y se ve a otros jugadores comportarse de manera asombrosamente tranquila. En todo caso es el único momento que esto ocurre en los deportes colectivos (en el baloncesto están los tiros libres o los minutos finales, y en el volleyball los saques)

Dicho lo cuál, creo que hay pocos deportes con un contenido tan alto de intensidad mental como el tenis.De hecho los partidos los pierden normalmente los más débiles mentales, a igualdad de condiciones obviamente. Lo cierto es que hay jugadores con unas condiciones objetivas, tanto físicas como técnicas que no han llegado a lo más alto por falta de fuerza mental.Se me ocurre el ejemplo de Safin, tenista realmente talentoso que no ha acabado de alcanzar la cima. También recuerdo como Ferrero barría a sus rivales en la pista, alcanzando incluso el número 1, y como de repente se hundió inexplicamente.Empezó a perder partidos que antes ganaba. ¿Los rivales se hicieron mas fuertes? ¿perdió calidad? Pues nada de eso, mentalmente se agotó, y entró en un círculo vicioso de falta de confianza que nunca ha vuelto a recuperar. Incluso llegué a leer que el mismo decía que en los momentos claves notaba como no estiraba el brazo como antes, como no golpeaba la bola con la fuerza que lo hacía cuando era número 1.

Hablamos de confianza, de saber jugar los puntos claves y en definitiva de ser fuerte mentalmente. No se en quien estaréís pensando, pero yo tengo muy claro mi ejemplo, Rafael Nadal, es el elegido. Todavía habrá alguno que piense que Nadal es el físico y poco más.Yo creo que si no tuviese esa fuerza mental quizá sería un aceptable número 25, llegando incluso al top 20. Podría enumerar puntos y partidos pero creo que ya todos hemos visto suficientes partidos de Nadal. Y la verdad, puedo afirmar sin miedo a equivocarme que cuando le pega más seguro a la bola es en los puntos claves. Realmente es un prodigio, si analizasemos su porcentaje de éxito en puntos claves sería seguramente de los más altos de la historia. Eso si, compartiría el honor con otros fenómenos como Borg, otra máquina de hielo implacable.

Para dar más fuerza aún a mi argumento pondré de ejemplo a Federer.Para muchos el mejor jugador de la historia. Pues bien, Federer con 21 años era un talentoso jugador con una cabeza tan inestable como la de Safin. Desde luego que técnicamente Federer era mucho mejor pero a nivel mental eran igualmente débiles. Lo que hizo a Federer campeón no fue su saque y volea, ni su elegante reves a una mano, ni su derecha plana, ni siquiera el compendio de todo.Fue su cabeza. Federer es como Nadal, gana los puntos claves y sabe mantenerse frío y mentalmente fuerte siempre. Menos con Nadal claro, que es cuando intuimos al Federer más débil mentalmente, al Roger de jóven que todavía no tiene la cabeza en su sitio.

En los partidos Nadal-Federer no se enfrentan los dos mejores jugadores, sino las dos mejores cabezas, o las dos personas con la mentalidad más fuerte.

La fuerza mental,es sin duda la clave en el tenis, y en los deportes individuales,cuantos hoyos 18 no embocados por centímetros, o maratonianos retirados en el km 30, o saltadores de longitud incapaces de alcanzar marcas que saltan con una facilidad en los entrenamientos.

Todos ellos lo saben, a esos niveles, cuando tienes las condicioes técnicas y físicas es todo una cuestión de fuerza mental.