A vueltas con el VAR: Relaño opina

Dice hoy Alfredo Relaño (le leo para saber que opina el enemigo), que no le gusta el VAR, que al menos antes se tenía la excusa de que el árbitro se equivocaba porque tenía que decidir en décimas de segundo. Ya no utiliza la excusa de que el VAR supone algunos minutos para tomar decisiones críticas, que también, sino que se aferra al estruendoso error de interpretación que tuvo el otro día el árbitro durante el Alemania-Chile.

Ante un codazo flagrante de un jugador chileno y tras ver el VAR, el árbitro decidió sacarle solo la tarjeta amarilla. Todos los telespectadores vimos una roja de manual, como en tantas otras agresiones, pero el árbitro debió ver otra cosa. Eso, o prevaricó ante el miedo o vaya usté a saber cualquier otro motivo. En todo caso, un error grave. Pero al menos, el VAR le dio la oportunidad de rectificar su error inicial de no ver ni siquiera el codazo.

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Eso es lo que significa esta nueva tecnología, la oportunidad de rectificar, de corregir errores, de árbitros que por distintas circunstancias pueden no ver una acción determinada del juego o verla erróneamente.

Y hasta ahora, ha cumplido su función en la mayoría de los casos aplicados y ha evitado que suban al marcador goles injustos. Que por el camino los árbitros siguen cometiendo errores, es incluso normal, en tanto en cuanto ni el sistema está perfeccionado ni la tecnología es infalible ante la interpretación humana.

Pero miren, es tan fácil como sancionar al árbitro del partido Alemania-Chile sin volver a pitar un partido internacional por no saberse la norma o aplicarla mal intencionadamente. Además se puede solventar el posible criterio discrecional del árbitro, obligando a que la decisión sea tomada entre tres personas, los dos árbitros de la sala de arbitraje y el árbitro de campo. Y problema solucionado.

Otro de los problemas del VAR reside nuevamente en la discrecionalidad del árbitro en decidir cuando o no aplicar el videoarbitraje, estando sometido nuevamente a las presiones de los jugadores.  Y tenemos también la respuesta aplicando el criterio del fútbol americano: cada equipo puede reclamar dos jugadas por parte( o una o tres, es cuestión de analizar cuantas jugadas polémicas relevantes hay por partido) y si se equivoca pierde un cambio, por ejemplo, o como en el tenis, se queda sin reclamaciones. Y así, cuando los jugadores sepan que ha habido una jugada dudosa, lo único que tienen que hacer es pedírselo a su entrenador. Y además, el árbitro podría decidir a instancias de la sala de videoarbitraje, rearbitrar otras jugadas no solicitadas, cuando así se considere.

Miren, no es tan complicado aplicar la tecnología al fútbol. Y no es el primer cambio ni evolución que se ha hecho. Se trata solamente de querer progresar. Sí, ya se que se pierde la esencia del fútbol, pero ya me harté de ver como decenas de jugadas polémicas cada fin de semana, no se resuelven y estamos días con la TV, cebando esa polémica. O quizá a algunos les parece que se pierde poco tiempo cada vez que hay una jugada de este estilo y se monta un barullo de jugadores protestando. Y ahí sí, el árbitro, sin medios tecnológicos tiene que soportar una presión que ahora no tiene. Decide lel VAR y punto. Y a quien no le guste que no hubiese cometido la infracción.

Si ya, pero ya no podremos celebrar los goles igual. Otra tontería. La mayoría de los goles, diría que el 95% se producen legalmente y no hay ni faltas ni fueras de juego ni jugadas dudosas en su ejecución. El aficionado podrá seguir gritándolo sin miedo a que lo anulen. Pero a cambio, ese 5% de goles dudosos serán escrutados para evitar que suba de manera injusta al marcador. Si por el camino hay que deshacer la felicidad de millones de hinchas que cantaron el gol para que el resultado final del partido sea justo, creo que bien merece la pena.

Así que, háganme caso a mí y no a Relaño, que además de antiflorentinista y antimadridista es un tipo que necesita la polémica para vender panfletos, y lo último que le interesa es que el fútbol progrese.

El VAR y la esencia del fútbol

Hasta que se instaure el denominado VAR -videoarbitraje-, seguiremos viendo lo que hemos visto toda la vida, partidos con multitud de jugadas polémicas, mal resueltas por los árbitros. Pero mientras será motivo de debate cada acción y veremos como la gente que rodea el fútbol se define.

Durante la eliminatoria Real Madrid-Bayern,vimos un ejercicio de lo que me refiero en el título del artículo. Thiago que primero se quejó amargamente de los errores arbitrales y después dijo que el VAR no le parecía una solución adecuada porque iba en contra de la esencia del fútbol.

Habría que detallar que entiende él por esencia del fútbol, pero lo que no forma parte de esa esencia son goles ilegales, fueras de juego mal pitados o jugadas injustas. Y tampoco protestas eternas de los jugadores y árbitros acorralados.

El VAR soluciona todos esos problemas porque de un plumazo le permite ver al árbitro y a su equipo lo que no pudo ver con claridad en primera instancia. Se disminuye el margen de error tremendamente, aunque algunas pocas jugadas seguirán creando cierta duda en el árbitro. Pero serán jugadas tan difíciles de ver y discernir que realmente la decisión que tome será buena en todo caso. Y así si, el fútbol podrá tener su esencia completa, que no es otra que los goles y demás jugadas relacionadas.

Resistirse al VAR y negar la mejora que supondría es lo mismo que negar hoy día la utilidad del spray para marcar la distancia. ¿Qué sentido tenía lo contrario? ¿Es la esencia del fútbol que los jugadores se adelante y pongan una barrera a una distancia que no es la legal? Si esa es la esencia del fútbol, menuda mierda de esencia.

Los que no son capaces de entender quizá nunca hayan disfrutado de los deportes en los que se aplican. Ya lo hemos comentado muchas veces, pero sucede en multitud y con gran éxito.

El fútbol ya no puede resistirse a la tecnología, primero porque ya se televisan todos los partidos y se repiten las imágenes una u otra vez, desde todos los ángulos, con mejoras tecnológicas espectaculares y segundo, porque hoy en día el fútbol ha evolucionado tanto que un solo árbitro no es capaz de ver lo que sucede en el campo. El fútbol del siglo XXI es vertiginoso, muy explosivo, y los reglamentos arbitrales castigan acciones que dos ojos no pueden ver.

Con el VAR, el Bayern de Munich tampoco habría pasado, que le informen a Thiago, pero al menos se podría haber ido a su casa tranquilo. A cambio se habrían perdido 4 o 5 minutos en total, para observar las jugadas, seguramente menos tiempo que se invirtió protestando las diversas acciones polémicas. A no ser claro, que Thiago también piensen que las protestas forman parte de la esencia del fútbol, en cuyo caso, propondré que se modifique esa esencia y se prohíba toda protesta, como en el baloncesto.

Tendremos un deporte más evolucionado, seguramente distinto y no tan puro como el que crearon los ingleses allá por el siglo pasado. Pero esa pureza ya se perdió cuando se introdujeron los cambios o la prohibición de pasar al portero y que este la cogiese. Y si queríamos pureza absoluta podríamos volver a los balones de trapo. Eso sí que era esencia y no las porquerías de balón de hoy en día.

El VAR y las declaraciones de Piqué

Durante el partido de ayer celebrado entre la selección francesa y la española muchas personas pudieron apreciar por primera vez la utilidad de la tecnología en el fútbol, el denominado VAR (videoarbitraje). Algo, que algunos no necesitábamos para entender que un deporte que mueve millones de euros no puede dejar de utilizar un sistema que hace que el deporte sea más justo y que los árbitros puedan tomar mejores decisiones.

No es nada nuevo y lleva funcionando perfectamente en deportes como el fútbol americano o con el denominado ojo de halcón en tenis. Se trata simplemente de un recurso más para que el equipo arbitral pueda ver todo aquello que es incapaz de observar en vivo y en directo.

Ayer, algún comentarista se quejaba del suspense, y de que se trataba de correcciones arbitrales que tardaban más de un minuto y medio. En un deporte en el que se juegan apenas la mitad de los minutos oficiales, con constantes pérdidas de tiempo, no parece que un minuto sea mucho para determinar si una jugada acaba en gol o en fuera de juego.

Eso mismo sucedió ayer, y primero un gol de Griezman fue anulado por un fuera de juego muy justo, que el árbitro no vio en directo, pero si se vio en la cámara, y después con un gol de España, anulado en primera instancia por fuera de juego, y rectificado más tarde. Al final, subió al marcador lo que tenía que subir, para hacer que ambas decisiones condicionasen un resultado que ahora sería de 1-1 y no de 0-2- Gana el fútbol y ganan los aficionados que no se pueden quejar de medidas injustas.

Pero parece que la prensa española necesitaba que fuese a favor de España para apoyar una causa indispensable para que el fútbol se modernice de una vez por todas. Pero claro, con la ayuda de la tecnología habría menos polémica y la prensa tendría menos temas de los que hablar, y quizá, solo quizá, tendrían que buscar noticias importantes o crear auténticos reportajes que aportasen valor.

A cuenta de las noticias, ayer Piqué volvió a desmarcarse con declaraciones que a buen seguro traerán grandes repercusiones. Ayer, el defensa del F.C Barcelona no se limitó a tirar una puyita al Real Madrid o a avivar un poco la caldera del fútbol, sino que fue mucho más allá, para insinuar una complicidad entre los organismos del estado y el Real Madrid. Mezclar el fútbol con las imputaciones de Neymar o Messi o con asuntos judiciales o con la propia independencia de Cataluña, es sin duda torpe, aunque no creo que sea casual.

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Todo lo que sea empantanar le gusta a Piqué, y genera un conflicto que le interesa ahora que el F.C Barcelona va detrás del Real Madrid. Sus declaraciones van en esa línea, pero esta vez deben recibir una respuesta contundente en forma de querella. Poner la otra mejilla no parece apropiado cuando se vierten acusaciones tan graves, y sobre todo con un F.C Barcelona claramente favorecido con los árbitros y que además tiene mucho de lo que avergonzarse con sus problemas judiciales.

No se si se tomarán medidas, pero me parece que ya está bien de soportar el victimismo culé que casi nunca tiene contestación y que cuando es al contrario recibe una respuesta unánime desde allí.

La FIFA se moderniza: el VAR a debate

árbitro consulta un monitor, para el VAR

árbitro consulta un monitor, para el VAR

Por primera vez en mucho tiempo hay un responsable de la FIFA con las ideas claras respecto a la tecnología y su aplicación al fútbol, y parece que sus intenciones van en serio. Así lo muestra la prueba piloto del VAR, o video arbitraje, que se está realizando en el mundialito.

Lo que propone Gianni Infantino no es ni más ni menos que lo que hacen otros deportes altamente profesionalizados como el baloncesto NBA o el fútbol americano. La correcta aplicación de la tecnología evita que un deporte que mueve millones de euros y la pasión de miles y miles de seguidores, esté condicionada a la capacidad de un árbitro de ver a 20 o 30 metros una situación en la que varios jugadores están involucrados.

¿Quien querría que el fútbol no fuese lo más justo posible? La demanda de este seguidor nos pone en la pista adecuada: el fútbol tiene que ser un espectáculo en el que no se vulneren los derechos de sus consumidores. Y eso pasa por la correcta toma de decisiones de los árbitros.

Lo que algunos consideran como la esencia del fútbol no es más que la vulneración de esos derechos que cualquier seguidor tiene, es decir, que se apliquen los reglamentos arbitrales correctamente.

Y a eso sin duda ayudarán elementos como el videoarbitraje o el GPS aplicado al fuera de juego. También ayuda algo introducido recientemente en Europa, que era tan sencillo como utilizar un spray para marcar la línea de las barreras. Lo que antes se hacía, que era permitir a los jugadors adelantarse era algo tan absurdo como que un jugador de baloncesto avanzase un metro en el tiro libre mientras  el árbitro permanecía impasible.

Pues lo mismo aplicado a los penaltys, fueras de juego, amarillas o rojas injustas. ¿Que sentido tiene permanecer atónitos ante un error flagrante de un árbitro? ¿La esencia del fútbol? ¿La pérdida de tiempo?

No, la esencia del fútbol son los goles, los pases, los tackles o las paradas pero no las malas decisiones arbitrales que además en la actualidad suponen una tremenda pérdida de tiempo. Se pierde más tiempo en las protestas al árbitro que en mirar un monitor.

Detecto un gran rechazo por parte de algunos estamentos del fútbol y por parte de la prensa. Quizá quieran seguir cubriendo minutos y horas con las polémicas arbitrales. Pero la realidad es que la tecnología y los cambios tienen que llegar a un deporte como el fútbol, prácticamente el único que hasta recientemente no se beneficiaba de ella.

El mundialito es el campo de pruebas de una tecnología que requiere afinarse tanto en su aplicación como en su interpretación. Y por el camino se cometerán errores, que duda cabe. Hasta que los árbitros sepan utilizar bien dicha ayuda y los futbolistas se adaptan a ella pasará algo de tiempo. Pero no es nada nuevo, todo cambio conlleva un proceso de aprendizaje. Yo me resisto a pensar que el error de un árbitro leyendo una jugada en un monitor, que podría ser el mismo error del árbitro sin monitor, invalide toda una tecnología.

El cambio pasa por la aplicación de todos estos cambios y por la aceptación de los mismos por parte de jugadores, aficionados y prensa. Cuando eso llegue, que llegará, el fútbol habrá dado un paso de gigante.