El fichaje de Rudy Fernandez y un nuevo Real Madrid

Aunque por primera vez en mucho tiempo el Real Madrid conserva la estructura del año pasado con jugadores como Tomic, Velickovic, Mirotic, Llul, Reyes o Sergio Rodriguez, en realidad veremos a un Real Madrid bastante distinto sobre todo con la llegada de un nuevo entrenador, Pablo Laso.

Y ello porque la línea exterior se ha reforzado con tres jugadores que ofrecen características que antes no tenía el equipo blanco. De un lado, Carrol, un tirador nato, al estilo tirador blanco americano de los que escasean. De otro, Pocius, un jugador polivalente que puede aportar en casi todas las áreas, y definitivamente el fichaje estrella y jugador que le faltaba al Madrid, Rudy Fernandez.

Si consideramos el fichaje de Rudy fuera del contexto del lockout del baloncesto americano,en vista sobre todo al año que viene, podríamos decir que es un fichaje que le permite dar al equipo blanco un salto de calidad sustancial. Si con Messina por fin fue competitivo en la euroliga y el año pasado se llegó a la final Four, con Rudy de protagonista se puede incluso aspirar a ganar el trofeo. Y ello, porque el jugador mallorquin puede ser ese jugador diferencial que aporte 20 puntos por partido. Con buen tiro exterior, con capacidad para entrar en la zona y anotar o asistir, con buena defensa y con cabeza y competitividad se trata de un fichaje más que necesario.

Ahora bien, si se valora el fichaje de Rudy como una más de las estrellas que jugarán en Europa y con su posible vuelta a Estados Unidos cuando acabe el lockout nos encontramos con un fichaje más. Y eso, porque imaginarse por ejemplo un Barcelona con cualquiera de los Gasol o a los Scola, Nocioni y otros jugadores americanos en equipos europeos supondría disminuir el valor del fichaje de Rudy.

Aún así, dado el rol que asumiría Rudy en los Mavericks como sexto jugador y no como estrella, en el equipo blanco se puede pensar que prefiera jugar casi todos los minutos y ser la estrella que se juega todos los balones a ser solamente un buen jugador dentro de una gran plantilla. Más o menos lo que le pasó a Navarro.

El fichaje de Rudy apuntala una plantilla en la que destacan otros dos jugadores llamados a dominar la pintura de la ACB. Por un lado, Tomic que debe consolidar sus músculos y su mejora defensiva, y sobre todo Mirotic que debe dar un paso adelante e intentar robarle protagonismo a Rudy. Secundados por Reyes y Begic como buenos suplentes solamente queda la duda de la dirección del equipo.

No se puede decir que Llul, el posible titular, no sea un gran jugador, pero si se puede decir que no es un gran director de juego. Con capacidad de anotación, de defender, de asistir y de imprimir carácter al equipo, no ha encontrado sin embargo el rol de director de juego. Le falta esa pausa necesaria que tampoco tiene Sergio Rodriguez, junto con la correcta elección de las jugadas en los momentos claves. No quiere decir sin embargo que ambos no puedan aprender el oficio, aunque el puesto de base suele ser algo intuitivo que se tiene casi como esencia al estilo de Prioni o Ricky.

Aún con esa carencia, que no es pequeña, el Madrid, si a día de hoy no hubiese más movimientos de mercado, sobre todo entre jugadores NBA, estaría ante una gran oportunidad para competir por fin con los mejores. Eso claro, siempre y cuando Laso sea el entrenador ideal para este equipo y sea capaz de asumir la presión que implica un club con la historia y necesidad del equipo blanco.