Portadas incendiarias

Hace mucho tiempo que no compro ni el marca ni el as y en los últimos tiempos he adquirido la sana costumbre de evitar también esos dos medios online. Cada una de las visitas de los usuarios cuenta a la hora de negociar con los medios de publicidad. Y aunque internet, con múltiples blogs  con twitter en especial, ofrece información abundante a veces es inevitable ser influido por uno de los dos, dado su fuerza y notoriedad.

 Ayer me acosté con la portada incendiaria de marca y hoy me levanto con la misma, en lo que supone un gigante revuelo y desestabilización del Real Madrid.

Empezaré diciendo que por lo general la credibilidad de estas portadas y periódicos es muy baja, con medias verdades muchas veces, información falta otras e invención pura la mayoría.

 La información de hoy me hace dudar porque por desgracia existen demasiados datos que corroboran que tanto Casillas como Ramos están en un conflicto abierto con Mourinho. Y no porque lo hayan contado los medios sino porque vimos como el sevillano reclamaba su cuota de poder enseñando la camiseta de Ozil y en el caso del “yernísimo”  Casillas porque hemos asistido en directo a su conflicto con el entrenador.

 No obstante, y a pesar del evidente enfrentamiento entre Ramos y Casillas no acabo de ver razonable plantear un órdago de ese tipo y luego filtrarlo a la prensa. Sí sabemos que o lo han filtrado ellos o ha sido el presidente. En ninguno de los dos casos tienen mucho que ganar. El presidente porque significa desestabilizar completamente al club y los jugadores porque les ponen en el disparadero. Me resulta más probable que Marca maneje esa información directamente proporcionada por los jugadores off de record y la hayan aprovechado para vender la historia.

 Lo que tengo claro es que si Mourinho quiere seguir y el presidente apuesta por él como mejor solución para el Real Madrid, el club tiene que vender a los jugadores que vayan en contra de la autoridad y se rebelen. No me cabe ninguna duda de que tanto Casillas como Ramos han cogido el testigo de Raul, de Hierro y de la quinta del Buitre. Todos ellos, caciques en el vestuario que ponían o quitaban entrenadores. No creo que ese ultimatum se haya producido de la manera en la que lo desvela marca pero si creo que esa intención de los jugadores exista.

 El Real Madrid debe elegir entre dar continuidad al que manda, al entrenador o permitir que sean los jugadores los que tomen las decisiones. En el segundo caso, se estará abocando al club a futuros fracasos porque un jugador, por mejor jugador o más veterano que sea, no puede influir en el club de esa manera.

 Los jugadores son por definición egoístas y velan por su propio interés mientras que el entrenador vela por el grupo. Distinto es que el entrenador se pueda o no equivocar pero lo hace porque cree que eso es lo que da mejores resultados al club. El jugador en cambio, quiere su propia comodidad, que no le exijan tanto, jugar siempre, no tener a jugadores que le hagan la competencia, etc…

 Por eso, Florentino Pérez tiene ahora una oportunidad perfecta para hacer lo que ya hizo en su día con Hierro: eliminar los cáncer del vestuario y mandar un mensaje.

La tristeza de Iker Casillas

Cuando aún están calientes los rumores sobre la suplencia de Ramos, tras la tristeza de Cristiano Ronaldo, ahora llega en los mejores cines la tristeza de Iker Casillas. Como terceras partes nunca fueron buenas ya adelanto que en torno a esto se empieza a montar un embrollo que no interesa al club y que puede a medio plazo perjudicar al Real Madrid.

 La realidad del vestuario del equipo blanco se desconoce o se conoce a medias, justamente lo que llegan algunos jugadores o empleados. Nada bueno se pueden sacar de esas filtraciones más que airear los trapos sucios que ya se sabe que se lavan dentro del vestuario.

 Pero a base de rascar mucho entre mentiras, semi-verdaderes y hechos que vemos como la tristeza de Cristiano Ronaldo y la de Iker Casillas, empezamos a pensar que algo pasa de verdad.

 El problema de origen es que la prensa no informa de manera fidedigna. La prueba más evidente es el distinto tratamiento entre Cr7 y el capitán del Madrid. Mientras que la tristeza de Ronaldo, evidente en el campo pero también por sus palabras ha puesto en el disparadero al portugués a pesar de que ha emitido varios comunicados por facebook indicando que no era un problema de dinero y desmintiendo informaciones, en el caso de Iker Casillas rápidamente nos han querido vender otra historia.

 A mi sinceramente que el capitán del Madrid ni levante una ceja tras remontar un dificilísmo 1-2 me resulta extraño. Tampoco vi acertado al portero en los dos goles del Madrid y hace tiempo que pienso que más que el capitán que vela por los intereses del club él vela solamente por los suyos propios.

 El diario marca se desmarca precisamente informando de que Casillas no celebró los goles por el próximo fallecimiento de u niño polaco. Honestamente esta noticia me parece pura basura, y si es verdad, Iker me parece que ha perdido el norte.

 Lo que aquí se cuece es una guerra entre la prensa y Mourinho y Florentino Pérez, con las elecciones de fondo y con cierta colaboración de algunos jugadores españoles que no quieren perder su condición de niños mimados de la prensa, intocables, no sujetas a ningún tipo de crítica. Y todo ello con el club callado, permitiendo informaciones falsas, insultos a entrenador y jugador e incluso compadreo con la misma prensa que le atiza sin piedad.

Casillas, comportamiento como capitán y compañero

Casillas es, con diferencia, el jugador que más temporadas lleva en el Real Madrid, tantas como 14 contando con esta, es decir doce más que Mourinho, once más que Ronaldo y el doble que el resto de capitanes que son Ramos, Marcelo e Higuain.Casillas es el capitán por antigüedad pero sobre todo se siente el capitán y el jugador más antiguo y se siente con voz y voto en todas y cada una de las decisiones del club y del vestuario. Como máximo peso pesado con una diferencia abismal sobre el resto, no en cuanto a importancia futbolística, sino en cuanto a antigüedad, Casillas siente que es algo más que un jugador importante.

Y esa percepción, lógica y coherente en todos los vestuarios del mundo, representa un problema con la llegada de nuevos entrenadores que pretenden cambiar demasiadas cosas. Tenemos el ejemplo reciente de Villas Boas en el Chelsea o de Benitez en el Inter de Milán. Entrenadores que no fueron capaces de imponerse a un vestuario muy fuerte.

En el Real Madrid esa fuerza de vestuario no es tanta porque la mayoría de los titulares no son gente consagrada a base de años en el club, son gente consagrada por juego y por rendimiento deportivo. A excepción de los mencionados capitanes al resto los podemos considerar a casi todos nuevos, llegados en los últimos tres años. Son jugadores jóvenes, que tienen mucho por ganar, con frescura y que están dispuestos a ponerse a las órdenes de Mourinho y seguir sus instrucciones ciegamente.

El problema viene cuando Casillas piensa que ya ha ganado suficiente, que conoce su club, sus métodos, su idiosincrasia y cree que el nuevo entrenador puede en cierta manera perjudicar esa filosofía. Casillas como capitán ha contradicho en varias ocasiones a Mourinho, la más notoria recientemente en navidad cuando dijo exactamente lo contrario que el portugués. Mientras que Mourinho entendía que los jugadores debían cuidarse al máximo en navidades y tener cuidado, y así lo expresó en rueda de prensa, Casillas dijo lo contrario. Pero hay más casos y más declaraciones contrarias a la corriente marcada por el entrenador.

Esa actitud junto con ciertas filtraciones como la capitanía de Casillas o la discusión con Mourinho es muy posible que proviniesen de la misma fuente. Si algún futbolista tiene poder para echar un órdago público al entrenador y mantenerse, ese es Casillas. El de Móstoles es el jugador de España más querido, el santo, el salvador, el ojo derecho de la prensa, respetado por todos y apenas criticado. Es el portero de España, la campeona del mundo y de Europa y es un jugador sin prensa en contra.

Casillas, como capitán del Real Madrid pero también de la selección ha preferido velar más por los intereses de la selección que por el club que le paga, que es el Real Madrid. Y ello porque Casillas no puede romper esa imagen de chico bueno, no puede tirar la borda tantos años de excelente relación con el periodism. Seguramente la primera mecha sean los cuatro clásicos contra el Barcelona. Para Casillas era un enfrentamiento contra los jugadores con los que probablemente se sentía mas a gusto, los españoles del Barcelona. Mientras que Mourinho necesitaba el mismo odio en sus jugadores que el que sienten los jugadores del Barcelona cuando se enfrentan al Real Madrid.

Pero es que además, como capitán del Real Madrid Casillas ha heredado un poder que entronca directamente con Raúl y antes con Hierro. No en vano fue Hierro quien le pidió a Del Bosque que cambiase a Cesar por Casillas. El marqués le hizo caso demostrando Hierro un poder superior al del entrenador. Ese modelo que vivió el mostoleño en carnes propias lo está aplicando ahora el portero. La gran diferencia es que en vez de Del Bosque está enfrente Mourinho respaldado por los pesos pesados futbolísticos del vestuario, es decir, Cristiano, Di Maria, Benzema, Ozil y alguno más, y sobre todo por Florentino Pérez.

Así que la pregunta que lanzo es, ¿quién es más importante para el Real Madrid, Casillas o Mourinho? ¿A quien elegiría Florentino Pérez? O si nos vamos a la acera contraria, ¿quien es más importante para el Barcelona Valdés o Guardiola? Para el técnico portugués no olvidemos que Casillas es el jugador que le echó el pulso y no olvidemos que Casillas es el mismo jugador cuyo rendimiento este año no es precisamente el óptimo. Si Mourinho en algún momento entiende que el portero pone en duda su autoridad se verá ante un problema jerárquico. Con cualquier otro jugador la solución es obvia, pero con Casillas la acumulación de poder es excesiva y el pulso puede ser superlativo.